“Odio racial y alevosía”. Condenaron a prisión perpetua a tres policías de la Ciudad por asesinar a Lucas González
El Tribunal Oral en lo Criminal N°25 dictó la pena máxima para los oficiales Gabriel Isassi, Fabián López y Juan José Nieva por el homicidio ocurrido en noviembre de 2021 en Barracas; sentenciaron a seis efectivos por encubrimiento y otros cinco imputados resultaron absueltos
Gabriel Di Nicola

Apenas el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N° 25 porteño, Hugo Daniel Navarro, dijo las palabras “prisión perpetua”, la sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, en Retiro, fue invadida por aplausos y gritos. “Vamos Lucas”, fue el desahogo de familiares y amigos de Lucas González, el futbolista de las divisiones juveniles de Barracas Central asesinado a balazos por oficiales de la Policía de la Ciudad, crimen ocurrido en noviembre de 2021.
Navarro y sus colegas Ana Dieta de Herrero y Marcelo Bartumeu Romero condenaron a la pena de prisión perpetua a los oficiales Juan José Nieva, de 38 años. Gabriel Isassi, de 42, y Fabián López, de 48. Los magistrados encontraron culpables a los uniformados del delito “homicidio quíntuplemente agravado por haber sido cometido con arma de fuego, con alevosía, por odio racial, con el concurso premeditado de dos o más personas y abusando de su función siendo integrante de las fuerzas de seguridad”.
“Se hizo Justicia. Se demostró el racismo. Me saque una mochila de mi espalda. Hay un antes y un después. A Lucas le arrebataron su sueño, pero no se lo van a arrebatar a otros chicos. Estoy orgulloso de ser el padre de Lucas González”, sostuvo después de escuchar el veredicto Héctor González, al que todos llaman Peca, el padre de la víctima al salir de los tribunales de Comodoro Py.

Isassi, López y Nieva también fueron condenados por el delito de homicidio quíntuplemente agravado por haber sido cometido con arma de fuego, con alevosía, por odio racial, con el concurso premeditado de dos o más personas y abusando de su función siendo integrante de las fuerzas de seguridad en grado de tentativa en perjuicio de Julián Salas, Joaquín Zúñiga Gómez y Niven Huanca Garnica, tres amigos de la víctima mortal.
“Me sentí feliz al escuchar el veredicto porque los tres acusados que terminaron con la vida de Lucas tuvieron la pena de prisión perpetua. Yo solo quería que Pagaran lo que tenían que pagar. Se hizo Justicia”, afirmó emocionado, Salas. No pudo aguantar las lágrimas cuando cada persona que había ido a apoyar a la familia de la víctima lo abrazaba.
Además, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°25 dictó duras penas de entre tres y ocho años de cárcel a seis de los otros 11 efectivos de la fuerza que estuvieron en el banquillo de los acusados; cinco fueron hallados culpables de encubrimiento y uno, de torturas. Otros cinco policías fueron absueltos y se ordenó su inmediata libertad.
Los acusados condenados por el delito de “encubrimiento por haber ayudado a Isassi a alterar las pruebas de un delito, agravado por tratarse el hecho precedente de un delito especialmente grave y por ser el autor funcionario público, todo ello realizado en ejercicio de sus funciones, en calidad de coautor, en concurso ideal con el delito de privación ilegítima de la libertad por abuso de sus funciones o sin las formalidades prescriptas por la ley en calidad de coautor” fueron Roberto Inca, que recibió la pena de seis años de cárcel; Héctor Cuevas, cuatro años; el comisario Juan Horacio Romero, seis años; Fabián Du Santos, seis años, y Rodolfo Ozán, seis años.
En tanto, Sebastián Baidón fue condenado a la pena de ocho años de prisión al ser encontrado culpable del delito de torturas.
Los jueces, también, ordenaron investigar al jefe y al subjefe de la Policía de la Ciudad, Gabriel Berard y Oscar Cejas, respectivamente, a partir de las manifestaciones que, en sus últimas palabras, hizo el imputado Ángel Arévalos, quien afirmó que su familia y la de otros subalternos había sido contactada por dos abogados para que callaran sobre el contenido de una reunión en la que se ventilaron detalles de la actuación policial en el caso.
Esa causa se sumará a la que ya tramita ante el juzgado en lo criminal N°7, en relación con el señalamiento que, durante el juicio, otro de los imputados hizo en contra el jefe de la fuerza, Gabriel Berard.
Los fundamentos de la sentencia, explicó el juez Navarro, se conocerán el 23 de agosto próximo.
Los otros cinco acusados que llegaron a juicio, el comisario inspector Daniel Santana, el subcomisario Ramón Chocobar, Ángel Darío Arévalos, Jonathan Martínez y Daniel Espinosa y fueron absueltos.
“Se hizo Justicia, se hizo Justicia”, repetían los familiares de los cinco acusados cuando escucharon el veredicto. No pudieron contener los llantos.
Hoy fue el cumpleaños de Cintia López, la madre de Lucas. La mujer dijo “estar destrozada” y “muerta en vida”. Tras el veredicto no dejó de abrazarse con Gregorio Dalbón, el abogado que representó a la querella, y los amigos de su hijo que sobrevivieron a los balazos el 17 de noviembre de 2021.
“Estamos satisfechos... nueve condenas, le dieron perpetua a los tres… Es una sentencia histórica porque los nombraron [a Lucas y sus tres amigos] como víctimas de violencia institucional”, sostuvo Dalbón cuando se retiraba de la sala de audiencias.

“¡Lucas está presente, Lucas está presente!”, gritaban, media hora después del fallo, unas 100 personas que llegaron a los tribunales de Retiro para acompañar a los padres de la víctima. Los gritos fueron acompañados con el frenético ritmo de redoblantes y bombos.
“Se hizo Justicia. Se demostró el racismo. Me saqué una mochila de mi espalda. Hay un antes y un después. A Lucas le arrebataron su sueño, pero no se los van a arrebatar a otros chicos. Estoy orgulloso de ser el padre de Lucas González”, dijo Peca, que unos instantes antes había mostrado el tatuaje con la imagen de su hijo que se hizo en la espalda.

“Las últimas palabras de los policías no me provocaron nada”, afirmó González. Pero, enseguida, Gregorio Dalbón lo abrazó y le dijo “tu hijo va a ayudar a que nunca más van a matar a nadie por el color de piel”.
Entre el público estuvo el fiscal Leonel Gómez Barbella, que instruyó la causa. “Los encausados [por los policías], bajo el justificativo o explicación de sospechosos, emboscaron a cuatro adolescentes a quienes ya desde el inicio de su seguimiento describieron como ‘masculinos menores’ y les propiciaron una significativa cantidad de balazos con armas de fuego que pegaron en distintas partes del automóvil tanto en la parte delantera del parabrisas como en sus costados en ventanilla y guardabarros (pese a que se encontraron cinco vainas habrían sido varios disparos más) y terminaron con la vida de uno de ellos pretendiendo acabar también con la del resto del grupo de amigos si no era porque lograran escapar”, había sostenido Gómez Barbella en diciembre de 2021 cuando pidió que los sospechosos fueran procesados.
Durante el debate, el Ministerio Público estuvo representado por el fiscal Guillermo Pérez de la Fuente. En su alegato había definido a los tres policías acusados de homicidio como “cazadores que esperan a su presa”. Solicitó la pena de prisión perpetua y había pedido que consideraran los agravantes de la alevosía, el odio racial y el placer.
Palabras finales
A las 11, antes de que el tribunal se retirara a deliberar, los imputados tuvieron la posibilidad de decir sus últimas palabras antes del veredicto. No hablaron todos: Isassi, Nieva y López se mantuvieron en silencio.
“Hace un año y siete meses que estoy preso por una combinación, entre una pésima instrucción y la malicia de un fiscal [por Gómez Barbella] que elaboró un relato sin más pruebas que conjeturas. Estoy preso en un penal de máxima seguridad conviviendo con criminales, viendo con dolor indescriptible el sufrimiento de mi familia, sin haber hecho nada para merecer esto, para mí no hubo principio de inocencia, en mi caso la carga de la prueba se invirtió: debo demostrar mi inocencia cuando en realidad es la Justicia la que debe demostrar mi culpabilidad. No formo parte de ninguna mafia, ni círculo de confianza, ni nada parecido. Yo también pido Justicia, Justicia es sinónimo de verdad, y la verdad acá es que tres personas mataron la vida y destrozaron una familia, y yo estoy preso siendo inocente”, sostuvo el subcomisario Chocobar, uno de los absueltos.
También habló Espinosa. “Yo lo ayudé a Lucas, yo no le hice nada, a mí se me acusó, yo no ayudé a nadie a fraguar el delito”, afirmó.
A su turno, el oficial Martínez dijo: “Les quiero dar mi más sentido pésame a la familia, a los padres, a los amigos y quiero que verdaderamente se haga Justicia por ellos, por Lucas, por los amigos de Lucas, para que esto no vuelva a pasar, porque lo que pasó es algo que no se puede entender”.
Arévalos aseguró: “Acá hay personas que nunca quisieron que esa verdad se sepa, porque esa verdad no les conviene y esto lo tengo que decir porque la familia de Lucas lo tiene que saber, ustedes lo tienen que saber, el Jefe de la Policía de la Ciudad por intermedio de dos de sus abogados están presionando al personal subalterno, o sea a los oficiales de menor jerarquía, o a los ‘vigilantes’ como ellos los llaman, para que ellos hablen con sus familiares que estuvieron presentes el día de la reunión y digan que no escucharon nada y que lo que dijo mi hermana es mentira, que desacrediten lo que ella dijo, lo que dijo mi hermana es verdad, la familia lo tiene que saber, esa es la verdad”.
Uno de los últimos en hablar fue el comisario Romero. “Creo en ustedes jueces, creo absolutamente en ustedes. Quiero hacer extensivo y darles las gracias porque ustedes me trataron como humano, me trataron como una persona, con ustedes me sentí tratado así, y eso, después de todo lo que viví, es muchísimo”, sostuvo.
Finalmente, el último en hablar fue Cuevas.” Antes de empezar quiero agradecer al tribunal por preocuparse de cuidar a mi familia. Agradezco a Dios... que mi defensa, por intermedio de ustedes, me dieron las garantías para decirle a la familia de Lucas la verdad. De lo que vi, de lo que escuché, de lo que siento, porque el miedo todavía lo tengo y va a seguir y el dolor de la familia de los chicos y de la familia de Lucas, no se me va a borrar nunca, eso es todo, gracias”.
Prisión domiciliaria: le otorgaron un beneficio a L-Gante, pero para salir de la cárcel necesita que el fallo esté firme
La decisión fue tomada por el juez de Garantías de Moreno-General Rodríguez Gabriel Castro; la resolución sería apelada por el Ministerio Público Fiscal
Gabriel Di Nicola

L-Gante respondió a las críticas y subió nuevos videos de su hija Jamaica con armas de juguete
Elián Ángel Valenzuela, popularmente conocido como L-Gante, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria con monitoreo de una tobillera electrónica en la causa que lo tiene detenido por amenazas y privación ilegítima de la libertad, pero para volver a su casa, el músico necesita que el fallo esté firme y el Ministerio Público Fiscal apelaría la resolución del juez de Garantías de Moreno-General Rodríguez Gabriel Castro.
Así lo informaronfuentes judiciales. En la resolución donde dictó la prisión domiciliaria con monitoreo de una tobillera electrónica, el juez Castro dispuso como “obligación especial” la prohibición por parte de L-Gante de “mantener todo tipo de contacto con las víctimas y con sus círculos íntimos, por cualquier medio (telefónico, tecnológico e incluso redes sociales), todo ello por el término que dure el presente proceso penal y bajo apercibimiento de revocársele el beneficio concedido”.
Después de analizar el fallo, el fiscal Raúl Villalba, a cargo de la investigación, apelaría el fallo del juez Castro, según dijeron fuentes del Ministerio Público.
“Entiendo que los peligros procesales, oportunamente valorados, a mi entender, han disminuido sobremanera como lo he dicho oportunamente, por lo que entiendo que aplicándose la medida de coerción referida, quedan por demás asegurados los fines del presente proceso penal”, sostuvo el magistrado al fundamentar la decisión de otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria a L-Gante, de 23 años.
De quedar firme la morigeración de la prisión preventiva, el líder de la llamada Cumbia 420, pasaría sus días en un barrio cerrado de Canning, donde vive Maximiliano Barbaccia, uno de sus abogados defensores.

El juez Castro, en parte de su resolución, citó las palabras dichas por L-Gante durante una audiencia donde se trató el pedido de la defensa del cambio de calificación legal y la inmediata libertad del músico, donde sostuvo que no tiene mala intención y explicó que no haber brindado la clave de su teléfono celular fue una estrategia de su anterior abogado [por Alejandro Cipolla].
L-Gante está detenido desde principios del mes pasado. Anteayer, el juez Castro hizo lugar al pedido del fiscal Villalba y dictó la prisión preventiva.
En su escrito, el juez Castro indicó que “el plexo probatorio reseñado resulta del todo verosímil, coherente y de suficiente entidad” como para dar por justificada la existencia de los delitos achacados”.
“Los elementos de cargo colectados resultan ser concordantes entre sí, no presentan indicio de mendacidad alguna y se direccionan en sindicar al nombrado como probable autor de los ilícitos enrostrados, poniéndolo en circunstancias de tiempo, modo y lugar, en el preciso escenario de los hechos”, sostuvo el magistrado en su fallo.
Tras analizar las declaraciones de las víctimas y de testigos, y el descargo del acusado, el juez Castro se abocó a analizar si había “peligros procesales” que le impidieran permitirle a L-Gante seguir el curso del proceso en libertad.
Al respecto, señaló que “aunque disminuidos, existen riesgos procesales” en la causa, de modo tal que coincidió con el requerimiento del fiscal de la causa, Raúl Villalba y dictó la prisión preventiva.
El magistrado no hizo lugar al cambio de carátula e inmediata libertad planteado por la defensa, aunque dejó abierta la posibilidad de una posible morigeración de la prisión preventiva, si es que el acusado la requiere formalmente.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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