Hábitos alimentarios, claves contra la diabetes
Los ultraprocesados y el sedentarismo aparecen como los principales factores de riesgo para contraer esa enfermedad
Laura Gambale
Los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son alarmantes: alrededor de 422 millones de personas en el mundo tienen diabetes, la mayoría viven en países de ingresos bajos y medianos, y 1,5 millones de muertes se atribuyen directamente a esa enfermedad cada año. El número de casos y la prevalencia de la diabetes han aumentado constantemente en las últimas décadas.
En el país, según la Encuesta Nacional de Factores de riesgo (2018), la prevalencia de diabetes es del 12,7% a nivel nacional. “realizamos en 2017 una investigación con determinación de glucemia y otras variables bioquímicas en Venado Tuerto, en Santa Fe, y arrojó cifras similares”, aportó a la nacion Gustavo Frechtel, nutricionista y jefe de la División Nutrición del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos aires (UBa).
En coincidencia con el Día Mundial de la Diabetes, Alejandra Mabel Camino, magíster en Biología Molecular y diabetóloga del Centro de Salud DIM, planteó: “El aumento de la diabetes es preocupante en el mundo. Los países en desarrollo están más expuestos a este aumento: se nota una incidencia en alza en niños y adolescentes de diabetes tipo 2 (DT2), especialmente por hábitos no saludables en alimentación y ejercicio”.
por eso, consideró clave poner énfasis en “la detección precoz” y “actuar a tiempo para prevenirla, controlando el peso y fomentando la actividad física en todas sus formas y opciones”.
Los expertos consultados coincidieron en que, entre los principales factores de riesgo, especialmente en la DT2 (la más común), está el consumo de alimentos ultraprocesados y el sedentarismo.
En este sentido, hay evidencia científica que relaciona el consumo de alimentos ultraprocesados –identificados por uno o más sellos de advertencia por ley de etiquetado frontal– con el aumento de DT2, según un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition.
Según Camino, la diabetes “es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre. Si se mantiene por tiempos prolongados, provoca daños graves en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios”.
La más común, dijo la experta, es “la DT2, que ocurre cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no la produce en suficientes cantidades”.
Desde la Fundación Sanar, el nutricionista Ignacio porras aportó: “Si en pacientes con DT2 no se controla debidamente la glucemia y no se logra una correcta adhesión al tratamiento, ese páncreas se fatiga y puede llegar el momento que no produzca más insulina. En ese caso, el paciente pasa a transformarse en insulinodependiente. Si bien, originalmente sí producía su insulina, por falta de un tratamiento adecuado puede pasar a requerir de manera exógena la inyección de insulina para poder metabolizar los carbohidratos de la dieta”.
Frechtel explicó que en la DT2, los signos de alarma “son silenciosos”, por lo que “alrededor del 40% de los pacientes desconocen que tienen la enfermedad”.
Si bien Frechtel indicó que los síntomas para los distintos tipos de diabetes no son diferentes, la rapidez en la que se manifiestan en cada caso genera consecuencias determinantes: “Los síntomas para la diabetes tipo 1 (DT1) y 2 son similares: responden al aumento del azúcar/glucosa en sangre (glucemia) son sed (polidipsia), orinar mucho (poliuria) y pérdida de peso. El más significativo es la pérdida de peso que implica una importante caída en la producción de insulina propia por la célula beta del páncreas”.
“En general estos síntomas están presentes en el diagnóstico y al comienzo de la DT1, ya que este tipo de diabetes presenta un rápido aumento de la glucemia y esos niveles llegan a ser muy altos. pero esto no ocurre con la DT2 en la que se presenta un aumento progresivo de la glucemia, permitiendo una adaptación del organismo y, en general, no se alcanzan niveles tan altos como en la DT1. En este caso, el comienzo de la enfermedad es asintomático y suele no coincidir con el diagnóstico de la DT 2, por eso la enfermedad suele comenzar antes del diagnóstico”, detalló Frechtel.
En el caso de la DT1, el cuerpo no produce suficiente insulina. Las causas y los factores de riesgo son desconocidas. Las estrategias de prevención tampoco han resultado eficaces hasta el momento.
En el caso de la DT2, el cuerpo no gestiona correctamente la insulina que produce. Cuanto mayor es el perímetro de cintura y más elevado en Índice de Grasa Corporal (IGC) mayores posibilidades de desarrollarla. Este tipo de diabetes puede prevenirse y es mucho más frecuente que el tipo 1.
La diabetes gestacional es un tercer tipo de esta misma enfermedad. Se caracteriza por el aumento de azúcar en sangre (hiperglucemia) en el embarazo con valores superiores a los normales, pero no tan elevados como para diagnosticar la enfermedad. Las mujeres que la desarrollan corren más riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo y el parto. Tanto el bebé como la madre tienen más posibilidades de desarrollar DT2 a lo largo de su vida.
“Las diabetes T2 y gestacional están relacionadas con el patrón alimentario de las personas –explicó porras–. El entorno y las elecciones alimentarias tienen gran incidencia. Si tenemos en cuenta el sistema alimentario actual, que nos ofrece más ultraprocesados que alimentos reales, es un factor de riesgo importante para el desarrollo de las enfermedades crónicas no transmisibles. por eso, hoy se sabe que los ultraprocesados tienen una alta incidencia en el desarrollo de la DT2 y el tipo gestacional”.
Camino advirtió: “todos los tipos de diabetes pueden producir complicaciones graves e incluso la muerte. Gran parte de los casos y sus complicaciones podrían prevenirse manteniendo una dieta saludable, realizando actividad física regularmente, teniendo un peso corporal saludable y evitando el consumo de tabaco”.
Según el estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, un mayor consumo de alimentos ultraprocesados (UpF, por sus siglas en inglés) se asocia con una menor supervivencia y una mayor mortalidad cardiovascular en pacientes con DT2.
“Los factores de riesgo para la DT2 están relacionados con una alimentación poco saludable y con productos ultraprocesados que favorecen el aumento de peso, el que, sumado al sedentarismo, se constituyen en los desencadenantes de la enfermedad en un contexto de susceptibilidad genética”, expone Frechtel.
En el caso de la DT1, agregó, “los factores ambientales desencadenantes parecen ser las enfermedades virales”, a pesar de que en estos casos se requieren características genéticas, y reconoce que “un aumento de peso a partir de una alimentación poco saludable podría acelerar el comienzo de la enfermedad en una persona en la que está instalada la autoinmunidad”. para porras, el patrón alimentario más saludable que describe la evidencia científica es el basado en plantas integrales, “que no es sinónimo de ser vegano o vegetariano”.
Unos 422 millones de personas en el mundo tienen diabetes
A esta enfermedad se le atribuyen al menos 1,5 millones de muertes por año
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.