viernes, 20 de octubre de 2023

FEMICIDIO, DETENIDOS Y LO QUEMARON


Condenado por un asesinato, se mantuvo prófugo 22 años
Se escapó de prisión pocos meses después de escuchar la sentencia por el homicidio de su pareja y ahora se presentó ante la Justicia para pedir la prescripción de la causa
Ramón Ángel Abregú mató a Eva Falcón el 23 de enero de 2000
Un hombre que hace 23 años mató a balazos a su pareja, que estaba embarazada, dentro de una clínica de la ciudad fueguina de Río Grande y que en 2001, pocos meses después de haber sido condenado a 20 años de prisión, se escapó de la cárcel y permaneció prófugo –supuestamente en la selva del Impenetrable chaqueño– se entregó ayer ante la Justicia para solicitar la prescripción de la causa y su libertad. No es lo único polémico del caso: para hacerlo, el hombre viajó desde el norte del país, cruzó la frontera hacia Chile y reingresó a Tierra del Fuego sin tener documentos y sin que ninguna autoridad lo detectara o le impidiera hacerlo.
Se trata de Ramón Ángel Abregú, que el 23 de enero de 2000 asesinó de cuatro balazos a su pareja, Eva Azulina Falcón, dentro del consultorio de la clínica Cemep, de Río Grande.
Abregú fue detenido y condenado a 20 años de cárcel en septiembre de ese mismo año, pero el 15 de febrero de 2001 logró fugarse del establecimiento penitenciario ubicado en el barrio Margen Sur, y, desde entonces, se mantuvo prófugo de la Justicia.
El hombre, que ahora tiene 70 años, sorprendió a las autoridades fueguinas al presentarse de manera espontánea ante el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande, donde quedó detenido, aunque su abogado defensor, Alejandro De la Riva, ya presentó un escrito solicitando su libertad debido a la “prescripción del caso”.
“El plazo de prescripción son 20 años, que es el tiempo en que logró mantenerse prófugo viviendo en la clandestinidad. Cumplió la pena de esa manera”, explicó De la Riva a medios fueguinos.
El letrado agregó que Abregú “se mantuvo oculto en el norte argentino” y admitió que logró reingresar a Tierra del Fuego, lo que incluye pasar cuatro pasos fronterizos (dos argentinos y dos chilenos) “de manera furtiva” y sin documentación personal.
De esta manera, el hombre pudo llegar caminando hasta las puertas del mismo tribunal que ordenó su captura hace más de 20 años.
Al momento de su juzgamiento, el proceso judicial no contemplaba la visión de género respecto del homicidio en perjuicio de una mujer mediando una situación de violencia de género, y tampoco se consideró la agravante por el vínculo entre el victimario y la víctima.
Debido a eso, Abregú no fue condenado por “femicidio”, un delito que entonces no existía, sino por “homicidio simple”.
Poco después de esa sentencia, el hombre logró escapar de la isla hacia Chile escondido en un camión, a través del Paso Fronterizo San Sebastián, y desde allí reingresó al país para refugiarse en una provincia del norte.
De acuerdo con lo que lograron reconstruir en aquel momento los pesquisas, el detenido aprovechó las deficiencias de seguridad del establecimiento carcelario llamado “Puesto 1”, donde por entonces había solo tres policías que custodiaban a 23 internos, y escapó.
Las falencias del lugar eran tantas que el reo se escapó a la mañana y su ausencia recién fue notada “en horas de la tarde” durante el relevo del turno de los vigilantes de guardia.
Con Abregú fugado, el Superior Tribunal de Justicia de la provincia igual confirmó la condena en su contra por el crimen de la mujer el 1 de marzo de 2001.
Con ello, el período de prescripción de la causa “comenzó a operar ese día y venció el 1° de marzo de 2021”, momento en que el abogado de Abregú aprovechó para solicitar la eximición de prisión, aunque el tribunal se la denegó.
Ahora, con Abregú detenido, los jueces no tendrían otro camino que determinar la prescripción y ordenar la liberación del hombre, que además ya tiene edad para solicitar la prisión domiciliaria, explicaron las fuentes consultadas.
Sin embargo, fuentes de la fiscalía penal interviniente deslizaron que el trámite “no es tan automático” y que resta dirimir algunas cuestiones jurídicas en torno a lo sucedido. Los voceros indicaron que para esta causa “rigen los preceptos de tratados de derecho internacional adoptados por el país y que podrían ser aplicados para denegarle la libertad a esta persona”, adelantaron.
Abregú pasó su primera noche detenido después de 22 años en la Unidad de Detención de Río Grande, mientras los jueces del Tribunal en lo Criminal de la ciudad ya evalúan el pedido de excarcelación presentado por su defensa.
El caso
El asesinato de Eva Falcón produjo una gran conmoción social en Río Grande 20 años atrás. Según fuentes de la investigación, Abregú estaba provisoriamente separado de la mujer, pero en las semanas previas al crimen se había acercado a ella con la supuesta intención de reconciliarse. El día del hecho, Abregú acudió al domicilio de Falcón y la atacó con un arma calibre 9 milímetros. La mujer, embarazada de siete meses, logró escapar con una herida y se refugió en la sala de guardia del sanatorio Cemep, donde su agresor la alcanzó y la remató con cuatro disparos, según se probó en el juicio oral.
La fuga del homicida, menos de cuatro meses después de haber sido condenado, abrió el capítulo de su infructuosa búsqueda y de su condición de prófugo de la Justicia, que se mantuvo inalterable por 22 años, hasta el momento en que el propio fugitivo decidió entregarse, viajando desde el norte, saliendo hacia Chile y reingresando al país sin documentos y sin ser detectado por ninguna autoridad.

PERPETUA POR FEMICIDIO
Un boxeador fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su pareja, una joven embarazada de cinco meses que murió tras ser atacada a golpes en septiembre de 2020, en la ciudad bonaerense de 9 de Julio. El condenado es Renzo Andrés Pancera), a quien el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Mercedes sentenció por “homicidio doblemente agravado mediando violencia de género en concurso real con aborto” de Micaela Zalazar.

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Arrestaron a cinco albañiles por un crimen en el Delta
Los sospechosos habían denunciado la desaparición de un hombre
Sus compañeros de trabajo dijeron que ebrio y deprimido, en horas de la madrugada, Juan Aguilar tuvo una crisis y, después de lanzar combustible en la casa donde paraban, se arrojó al río y desapareció. Pero todo era una mentira. Tres días después fue hallado el cadáver y se descubrió la verdad: el albañil había sido asesinado y tirado a las aguas del Delta, a la altura de San Fernando, y sus cinco compañeros de trabajo quedaron detenidos acusados del crimen.
Así lo informaron a la nacion fuentes judiciales. Si bien trascendió ayer, cuando el caso fue publicado por la agencia de noticias Télam, la investigación por el asesinato de Aguilar, que tenía 40 años, comenzó el 5 de este mes, pero se inició como una causa de “averiguación de ilícito”, tras una llamada al número de emergencias 911, que fue remitida al Destacamento Policial Camino Isleño de San Fernando.
Las fuentes consultadas explicaron que la víctima y otros cinco albañiles trabajaban en la refacción de una escuela y jardín de infantes del Delta bonaerense. Para evitar ir y venir desde el continente, paraban en una casilla de una isla cercana a la obra, sobre el canal Gobernador De la Serna, próximo a su intersección con el arroyo Durazno, en el muelle llamado El Ceibo.
Tras la llamada al 911, personal policial llegó al muelle y se entrevistó con uno de los albañiles, quien les relató a los uniformados que, en horas de la madrugada, Aguilar, ebrio y deprimido, había tenido una crisis, arrojó gasoil en la casilla con las supuestas intenciones de prenderla fuego, y luego de ello, se arrojó desde el muelle al río, donde lo perdieron de vista.
En ese momento quedó a cargo de la investigación el fiscal Marcelo Fuenzalida, Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Correccional de San Fernando. El funcionario judicial le encomendó a la Prefectura Naval el rastrillaje de la zona.
Tres días más tarde fue encontrado el cadáver. En ese momento se supo que había sido asesinado. El médico de la policía que revisó el cuerpo observó, pese al estado de putrefacción, que la víctima presentaba una lesión perforante y una fractura en el cráneo.
“Las claves de la investigación fueron la autopsia y el trabajo de Policía Científica en la escena del crimen”, dijo a Télam una fuente judicial.
Golpe en la cabeza
Los médicos forenses determinaron que Aguilar había sido asesinado de un fuerte golpe en la cabeza “con un objeto duro, pesado y animado con velocidad”, que como había dicho el médico policial, le fracturó el cráneo y le produjo desprendimiento óseo y pérdida de masa encefálica.
El albañil había entrado ya muerto al río, ya que no había agua en los pulmones ni el denominado “hongo de espuma” en las vías respiratorias, dos signos característicos de quienes mueren ahogados.
En ese momento, el fiscal Fuenzalida delegó la investigación, que pasó a su colega Martín Otero, de la UFI Criminal de San Fernando, quien junto a los detectives de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Fernando recolectaron los indicios y las pruebas suficientes para detener a los cinco albañiles.
“Las versiones que dieron al llamar al 911, las que les contaron a los policías que llegaron a la isla y las que les dijeron a los familiares de las víctimas son todas contradictorias. Quedaron en evidencia de que estaban mintiendo”, dijo a Télam un investigador judicial.
Con todos estos elementos, el fiscal Otero solicitó el viernes pasado las detenciones de los cinco sospechosos, lo que fue avalado y ordenado por el juez de Garantías de San Isidro, Esteban Rossignoli. Las detenciones fueron concretadas por la SubDDI San Fernando y el Destacamento Camino Isleño. Los cinco sospechosos quedaron imputados por el delito de “homicidio simple”, delito que en el artículo 79 del Código Penal prevé una pena de 8 a 25 años de cárcel.
Los cinco imputados se negaron a declarar cuando fueron indagados por el fiscal Otero.

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Quemaron a un hombre dentro de su vivienda
Un hombre de 50 años fue encontrado asesinado dentro de su casa, con su cuerpo calcinado, atado con cables y envuelto en una frazada. El hecho se registró en la localidad bonaerense de Paraje Pavón, partido de General Lavalle, y por el crimen fueron detenidos dos sospechosos que, tras el homicidio, huyeron del lugar en un remís y asaltaron al conductor.
El hallazgo ocurrió anteayer en una vivienda ubicada en una zona rural cercana a la calle Frondizi de la mencionada localidad, situada a unos tres kilómetros al oeste de Mar de Ajó, Partido de la Costa, y los médicos que realizaron la autopsia determinaron que la víctima estaba viva al momento en el que se inició el fuego en su vivienda. Fuentes judiciales informaron a Télam que personal de bomberos fueron alertados por los vecinos de la víctima, cuya identidad no trascendió, a raíz de un incendio en el inmueble.
Tras extinguir las llamas, el propietario del lugar fue encontrado muerto con quemaduras en su cuerpo y a través de las pericias confirmaron que el siniestro fue intencional. Según las fuentes, el fiscal de la causa, Mario Pérez, dispuso que se realice la autopsia correspondiente, cuyo resultado preliminar determinó que la víctima sufrió un golpe en el cráneo

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