Descongelan el dólar oficial y creen que acumula un atraso de 38%
El mercado ya empezó a negociarlo a $353,50; para los analistas, no hará crecer la oferta de divisas

Javier Blanco
Tres meses después de haberlo congelado, al tiempo que convalidaba más tipos de cambio diferenciales, el Gobierno procederá hoy a mover el dólar oficial, que había fijado en $350. De esta forma, dispondrá una devaluación del peso del 0,86% en el día y de allí en más volverá al es quema de mi ni de valuaciones o crawling peg, actualizándolo un 3% en lo que resta de noviembre.
El esquema, que había sido anticipado por el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, y acordado con el FMI, fue convalidado ayer en el mercado mayorista oficial, donde ya se pactaron operaciones a liquidarse efectivamente hoy a $353,50, luego de haber transado las del día a $349,10/$350,10 por unidad para la compra y la venta.
El descongelamiento llega cuando el tipo de cambio real contra una canasta de monedas que mide el BCRA está en 82,5 puntos, su menor nivel en más de seis años, y atrasado en 17,5 puntos con respecto al nivel 100, considerado de “equilibrio”. A ese nivel de retraso llegó tras haber arrancado la administración de Alberto Fernández en 124 puntos y haber saltado de 96,1 a 116,1 puntos luego de la devaluación dispuesta tras las PASO. Con la inflación disparada desde entonces, analistas privados calculan que el dólar tiene un atraso del 38% respecto de los precios y que la medida de hoy no hará crecer la oferta de divisas.
Tres meses después de haberlo dispuesto –mientras convalidaba a la vez más y más tipos de cambio diferenciales–, el Gobierno procederá hoy a mover el dólar oficial, que había congelado en $350: devaluará el peso 0,86% en la jornada y, de allí en más volverá al esquema de minidevaluaciones o crawling peg, actualizándolo un 3% en lo que resta de noviembre hasta finalizar el mes.
El esquema, que había sido anticipado días atrás por el ministro de Economía y candidato, Sergio Massa, y antes por su segundo en esa cartera, el economista Gabriel Rubinstein, fue convalidado ayer en el mercado mayorista oficial, donde se pactaron operaciones a liquidarse hoy a $353,50, luego de haber transado las del día a $350,10 por unidad para la venta. Son “quince centavos por encima del cierre de ayer”, apuntó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios, tras haber detectado el reacomodamiento ya convalidado.
Las empresas y operadores que se lanzaron a concretar estos negocios no sólo conocían los dichos previos de los funcionarios al respecto, sino que además contaron, según confesaron algunos de ellos a la nacion, con “guiños oficiales”.
El esquema de salida del congeco lamiento cambiario, resuelto tras el salto del 21% dispuesto tras la últimas elecciones primarias, ya había sido adelantado al mercado por funcionarios de Economía al tener que responder críticas por esa estrategia y su impacto sobre la inflación y tratar de aplacar expectativas sobre un nuevo salto devaluatorio.
El primero en manifestarse al respecto había sido Rubinstein, al salir al cruce de proyecciones realizadas por su colega Carlos Melconian, quien –en su carácter de referente económico de la entonces candidata Patricia Bullrich– había dicho cuatro jornadas antes de las elecciones presidenciales que el “día después” el dólar oficial debería ya estar a $500.
“El 23 de octubre el dólar oficial estará en $350. Ya todos se han percatado, en el país y en el exterior, que sin un monto de dólares significativo para controlar el financiero, la maxideva no sirve. Y desde el 15 de noviembre, crawl al 3% mensual”, le contestó por la red social X (ex-Twitter), dando la primera “pista”.
La segunda, que completó el esquema de salida ideado, la entregó el propio ministro Massa en una entrevista concedida a LN+ a comienzos de la semana pasada. “No [va a haber devaluación]. Porque hay establecido un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de que el 15 de noviembre, antes del balotaje, empiece el crawling peg. El primer día de crawl son $3, $3,53, para aquellos que especulan con el dólar futuro”, detalló aquel día.
El descongelamiento llega cuando el tipo de cambio real multilateral –según estadísticas del propio BanCentral (BCRA)– está en 82,5 puntos, su menor nivel en casi 7 años y atrasado en 17,5 puntos con respecto al nivel 100 o de “equilibrio”.
A ese nivel de retraso llegó tras haber arrancado la administración de Alberto Fernández en 124 puntos y haber saltado de 96,1 a 116,1 puntos luego de la devaluación “sin plan” tras las PASO, es decir, antes de resultar fuertemente esmerilado por la inflación del 33% que provocó en los tres meses siguientes dado el rápido traslado a precios que se produjo.
Y cuando la hoja de balance del BCRA muestra un deterioro sólo similar a los peores momentos de los años 80 y su posición de reservas es la peor de los últimos 30 años, a pesar de que –tras las elecciones– se bloqueó a buena parte de la demanda importadora para que no sólo deje de vender sino que además pueda recomprar unos US$700 millones.
“A esta altura se vuelve necesario ajustar de alguna manera el tipo de cambio oficial. Desde la devaluación del 14 de agosto, como resultado de la inflación creciente y el dólar pisado, el tipo de cambio se apreció 38%. Y ajustado por inflación hoy es 13,7% más bajo que el vigente en la previa a las PASO”, explica el economista Nery Persichini, de GMA Capital.
“Está en su nivel más bajo desde 2017 y se acerca a alcanzar el nivel que dejó el segundo mandato de CFK”, acotó al hacer referencia a la fascinación que los distintos gobiernos parecen tener con el atraso cambiario, dada la manipulación que le permite hacer de la presentación de algunas estadísticas públicas.
“El tipo de cambio real de competitividad sería hoy de $484, lo que revela que el referencial a $350 quedó muy atrasado. Era una situación insostenible. El descongelamiento al que proceden ahora es porque lo tenían pactado con el FMI, pero parece más una mímica porque el esquema de crawling peg planteado no alivia para nada el desequilibrio ni hará que aparezcan la oferta de dólares. Es un esquema temporal para la transición nomás”, advirtió el economista Sebastián Menescaldi, director de la consultora EcoGo.
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Dal Poggetto y Etchebarne afirmaron que no hay lugar para el gradualismo
Ambos economistas participaron ayer del foro Marval Legal Forecast 2024, organizado por Libertad y Progreso
Sofía Diamante
Los economistas Marina Dal Poggetto y Agustín Etchebarne
Más allá de quién gane el balotaje el próximo domingo, los analistas económicos coinciden en que el presidente electo deberá implementar un programa de estabilización para bajar la inflación y quitar los controles de cambios. Este plan, a diferencia del debate ocurrido a fines de 2015, no puede ser gradual, dice la economista Marina Dal Poggetto. “Vas a necesitar un shock, porque no hay crédito para financiar el gradualismo”, proyectó, en una charla en el foro Marval Legal Forecast 2024.
La directora de la consultora Eco Go dijo que hoy hay un esquema de represión financiera que tiene una enorme cantidad de costos. “Es ineficiente, pero es eficaz, entre comillas, para sostener la demanda de pesos”, señaló. Sin embargo, como el Banco Central se quedó sin dólares, se está paralizando la economía con el freno de las importaciones, indicó, en el evento organizado por el estudio jurídico Marval O’Farrell Mairal.
“El domingo va a haber una definición de cortísimo plazo. Si el riesgo de transición es un riesgo hacia un cambio de corto plazo [si gana Javier Milei], la eficacia del esquema de represión económica actual se achica. Si viene alguien que te dice que va a levantar los controles el día uno, o va a prender fuego el Banco Central, claramente es un riesgo de transición, porque viene un período de tiempo del día 21 del actual mes al 10 de diciembre, donde debería haber algún esquema cooperativo”, dijo Dal Poggetto
En cambio, si gana el actual ministro de Economía, Sergio Massa, dijo que sería “una cosa rarísima, porque es un esquema de transición consigo mismo”. Agregó: “La primera incertidumbre es cómo desarticulás este esquema tan perverso en el cual estás metido, pero que de alguna forma sostiene todo en su lugar”.
La economista dijo que en algún momento debería haber un programa de estabilización y de reformas. “No hay estabilización que dure si no hay reformas estructurales en el funcionamiento de la economía. Y para la estabilización y para las reformas, se necesita gobernabilidad. Para eso, primero se necesita que no te prendan fuego la calle cuando empieces a hacerlas re formas. La segunda es que te permitan pasarlas por el Congreso. Luego, que no te anulen las reformas o los cambios a poco de andar, como le ocurrió a Mauricio Macri con el amparo a la suba de tarifas, en 2016. Eso implica algún grado de acuerdo con la Corte”, describió.
Dal Poggetto también insistió en que la Argentina necesita que se alargue el horizonte de la toma de decisiones. “Se necesita que el que venga no rompa los contratos del anterior. La alternancia es la norma en la democracia. No puede haber refundaciones cada vez que llega uno. A mí me gusta un país más normal, no me gusta la represión financiera, pero no podemos suponer que podemos pasar de la represión financiera a la libertad económica y menos aumentando la deuda de dólares en un país que tiene un riesgo de 2500 puntos básicos”, dijo, en referencia al esquema de dolarización que propone Milei.
En este sentido, criticó el plan que propone el referente económico de La Libertad Avanza, Emilio Ocampo, de crear un fideicomiso para conseguir liquidez para implementar la dolarización. “Si vos sos una empresa y tenés un problema de crédito, te aseguro que lo único que no hacés es aumentar el crédito en moneda dura para resolver el problema de crédito. Te sentás con el banco y renegociás la deuda. Te sentás con el flujo de fondos de la compañía y bajás los costos y mejorás los ingresos, aumentando la productividad”, dijo.
También criticó los instrumentos con los que Ocampo quiere darle garantía al fideicomiso, como los bonos del Tesoro que están en la cartera del Banco Central o las acciones de la Anses o de YPF.
Finalmente, dijo que para extender el horizonte de toma de decisiones del país se necesitan acuerdos básicos. “Eso no se hace con un régimen monetario rígido que puede terminar teniendo problemas de origen, porque requerís una híper para llegar ahí, porque no vas a conseguir financiamiento en dólares y si lo conseguís vas a tener un problema más rápido que tarde. Imagino una situación bastante caótica en esa transición”, proyecto.
El analista económico Agustín Etchebarne, director de Fundación Libertad y Progreso, indicó que la Argentina ya está en un proceso hiperinflacionario. “La demanda de dinero en la Argentina cayó 70%. Entonces lo que te queda es el último pedacito de la híper, que es el más peligroso. Es donde los precios pueden saltar más rápido. Y esa tormenta que vamos a atravesar, indefectiblemente, con cualquiera de los dos candidatos, probablemente ocurra los próximos tres meses. La tenemos enfrente y con un país muy deteriorado, con una pobreza que es mucho más alta y con las instituciones mucho más complicadas”, dijo.
Para el economista, el país ya hizo el ajuste en salarios y jubilaciones, que están “en un nivel horrible”, pero dijo que a partir del domingo hay dos opciones de programas “diferentes hacia el futuro”.
“Una es más clara, si quieren. Es más de lo mismo. Es decir, más de este sistema populista, que es un sistema cíclico, que va a tener una recuperación. Porque Massa, cuando tenga que tomar las decisiones, si hay algo que leen los políticos, es a Maquiavelo. En el capítulo ocho, Maquiavelo dice con mucha claridad que tenés que hacer el mal de golpe y el bien de a poco. No solo eso. Hacés el mal de golpe y tenés que matar al príncipe anterior. Y eso los peronistas lo entienden con mucha claridad. Con lo cual, si yo estuviera en los papeles de Cristina, tendría mucho miedo en este momento”, indicó.
Para Etchebarne, el ajuste, por lo tanto, es inevitable. “El ajuste va a venir y el crawling peg [micro de valuaciones periódicas] nova a durar. Podemos ver qué hicieron en la historia para hacer este tipo de ajustes y te asustás. Los peronistas aplicaron con Menem un plan Bon ex. Le confiscaron los depósitos a mucha gente a cambio de un bono a 10 años. La otra manera es la hiperinflación. El problema de las Leliq tiene una solución horrible por delante, cualquiera de las soluciones que tomes. Salvo que hagas algo diferente, que es lo que propone Emilio Ocampo”, dijo.
“O campo tiene un equipo de 15 personas trabajando, diciéndonos que van a resolver este problema [de las Leliq] capitalizando el Banco Central, para reconocer la deuda y, al mismo tiempo, lograr que los bonos suban. Es un desafío muy complejo, que es muy difícil de explicar. Hace tres meses era mucho más fácil que hoy”.
“Son dos Argentinas distintas las que van a venir” y volvió a hacer referencia al período de Menem. “Nos puso entre los primeros 10 países del mundo en términos de libertades económicas. Eso es lo que busca hacer Milei. Menem, cuando empezó, lo hizo a los tumbos. No empezó fácil. Empezó, se juntó, y tampoco es que tenía un equipo de gente preparada. Recién se juntó por primera vez con el equipo de Bunge & Born en junio de 1989”, dijo. Más allá de quién gane el próximo domingo, Etchebarne dijo que en el corto plazo ve escenarios muy parecidos. “Vamos a una economía en forma de U o de V. Pero entramos en una montaña rusa especial, con bifurcaciones (...) hacia un país libre o hacia lo mismo de siempre”, concluyó el economista.
Más allá de quién gane el balotaje el próximo domingo, los analistas económicos coinciden en que el presidente electo deberá implementar un programa de estabilización para bajar la inflación y quitar los controles de cambios. Este plan, a diferencia del debate ocurrido a fines de 2015, no puede ser gradual, dice la economista Marina Dal Poggetto. “Vas a necesitar un shock, porque no hay crédito para financiar el gradualismo”, proyectó, en una charla en el foro Marval Legal Forecast 2024.
La directora de la consultora Eco Go dijo que hoy hay un esquema de represión financiera que tiene una enorme cantidad de costos. “Es ineficiente, pero es eficaz, entre comillas, para sostener la demanda de pesos”, señaló. Sin embargo, como el Banco Central se quedó sin dólares, se está paralizando la economía con el freno de las importaciones, indicó, en el evento organizado por el estudio jurídico Marval O’Farrell Mairal.
“El domingo va a haber una definición de cortísimo plazo. Si el riesgo de transición es un riesgo hacia un cambio de corto plazo [si gana Javier Milei], la eficacia del esquema de represión económica actual se achica. Si viene alguien que te dice que va a levantar los controles el día uno, o va a prender fuego el Banco Central, claramente es un riesgo de transición, porque viene un período de tiempo del día 21 del actual mes al 10 de diciembre, donde debería haber algún esquema cooperativo”, dijo Dal Poggetto
En cambio, si gana el actual ministro de Economía, Sergio Massa, dijo que sería “una cosa rarísima, porque es un esquema de transición consigo mismo”. Agregó: “La primera incertidumbre es cómo desarticulás este esquema tan perverso en el cual estás metido, pero que de alguna forma sostiene todo en su lugar”.
La economista dijo que en algún momento debería haber un programa de estabilización y de reformas. “No hay estabilización que dure si no hay reformas estructurales en el funcionamiento de la economía. Y para la estabilización y para las reformas, se necesita gobernabilidad. Para eso, primero se necesita que no te prendan fuego la calle cuando empieces a hacerlas re formas. La segunda es que te permitan pasarlas por el Congreso. Luego, que no te anulen las reformas o los cambios a poco de andar, como le ocurrió a Mauricio Macri con el amparo a la suba de tarifas, en 2016. Eso implica algún grado de acuerdo con la Corte”, describió.
Dal Poggetto también insistió en que la Argentina necesita que se alargue el horizonte de la toma de decisiones. “Se necesita que el que venga no rompa los contratos del anterior. La alternancia es la norma en la democracia. No puede haber refundaciones cada vez que llega uno. A mí me gusta un país más normal, no me gusta la represión financiera, pero no podemos suponer que podemos pasar de la represión financiera a la libertad económica y menos aumentando la deuda de dólares en un país que tiene un riesgo de 2500 puntos básicos”, dijo, en referencia al esquema de dolarización que propone Milei.
En este sentido, criticó el plan que propone el referente económico de La Libertad Avanza, Emilio Ocampo, de crear un fideicomiso para conseguir liquidez para implementar la dolarización. “Si vos sos una empresa y tenés un problema de crédito, te aseguro que lo único que no hacés es aumentar el crédito en moneda dura para resolver el problema de crédito. Te sentás con el banco y renegociás la deuda. Te sentás con el flujo de fondos de la compañía y bajás los costos y mejorás los ingresos, aumentando la productividad”, dijo.
También criticó los instrumentos con los que Ocampo quiere darle garantía al fideicomiso, como los bonos del Tesoro que están en la cartera del Banco Central o las acciones de la Anses o de YPF.
Finalmente, dijo que para extender el horizonte de toma de decisiones del país se necesitan acuerdos básicos. “Eso no se hace con un régimen monetario rígido que puede terminar teniendo problemas de origen, porque requerís una híper para llegar ahí, porque no vas a conseguir financiamiento en dólares y si lo conseguís vas a tener un problema más rápido que tarde. Imagino una situación bastante caótica en esa transición”, proyecto.
El analista económico Agustín Etchebarne, director de Fundación Libertad y Progreso, indicó que la Argentina ya está en un proceso hiperinflacionario. “La demanda de dinero en la Argentina cayó 70%. Entonces lo que te queda es el último pedacito de la híper, que es el más peligroso. Es donde los precios pueden saltar más rápido. Y esa tormenta que vamos a atravesar, indefectiblemente, con cualquiera de los dos candidatos, probablemente ocurra los próximos tres meses. La tenemos enfrente y con un país muy deteriorado, con una pobreza que es mucho más alta y con las instituciones mucho más complicadas”, dijo.
Para el economista, el país ya hizo el ajuste en salarios y jubilaciones, que están “en un nivel horrible”, pero dijo que a partir del domingo hay dos opciones de programas “diferentes hacia el futuro”.
“Una es más clara, si quieren. Es más de lo mismo. Es decir, más de este sistema populista, que es un sistema cíclico, que va a tener una recuperación. Porque Massa, cuando tenga que tomar las decisiones, si hay algo que leen los políticos, es a Maquiavelo. En el capítulo ocho, Maquiavelo dice con mucha claridad que tenés que hacer el mal de golpe y el bien de a poco. No solo eso. Hacés el mal de golpe y tenés que matar al príncipe anterior. Y eso los peronistas lo entienden con mucha claridad. Con lo cual, si yo estuviera en los papeles de Cristina, tendría mucho miedo en este momento”, indicó.
Para Etchebarne, el ajuste, por lo tanto, es inevitable. “El ajuste va a venir y el crawling peg [micro de valuaciones periódicas] nova a durar. Podemos ver qué hicieron en la historia para hacer este tipo de ajustes y te asustás. Los peronistas aplicaron con Menem un plan Bon ex. Le confiscaron los depósitos a mucha gente a cambio de un bono a 10 años. La otra manera es la hiperinflación. El problema de las Leliq tiene una solución horrible por delante, cualquiera de las soluciones que tomes. Salvo que hagas algo diferente, que es lo que propone Emilio Ocampo”, dijo.
“O campo tiene un equipo de 15 personas trabajando, diciéndonos que van a resolver este problema [de las Leliq] capitalizando el Banco Central, para reconocer la deuda y, al mismo tiempo, lograr que los bonos suban. Es un desafío muy complejo, que es muy difícil de explicar. Hace tres meses era mucho más fácil que hoy”.
“Son dos Argentinas distintas las que van a venir” y volvió a hacer referencia al período de Menem. “Nos puso entre los primeros 10 países del mundo en términos de libertades económicas. Eso es lo que busca hacer Milei. Menem, cuando empezó, lo hizo a los tumbos. No empezó fácil. Empezó, se juntó, y tampoco es que tenía un equipo de gente preparada. Recién se juntó por primera vez con el equipo de Bunge & Born en junio de 1989”, dijo. Más allá de quién gane el próximo domingo, Etchebarne dijo que en el corto plazo ve escenarios muy parecidos. “Vamos a una economía en forma de U o de V. Pero entramos en una montaña rusa especial, con bifurcaciones (...) hacia un país libre o hacia lo mismo de siempre”, concluyó el economista.
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