lunes, 31 de enero de 2022

IDENTIDAD CULTURAL


La bota de potro criolla, un calzado típico del atuendo tradicional

Andrés Ramón Jacquelin Yandex

Desde la antigüedad el hombre ha usado calzado para protegerse los pies y los primeros han sido un pedazo de cuero o piel animal enrollado en los pies y piernas. Los primeros registros que se conocen de calzado elaborado hablan de la presencia de la bota ya hace 15.000 años A.C, tal como lo testimonian numerosas pinturas rupestres.
Todos los pueblos de la antigüedad usaron botas de cuero (hebreos, troyanos, escandinavos, polacos, etc.). En siglos posteriores se comienza a manufacturarlas en forma industrial en Europa.
En nuestro país existe una variante de bota criolla, de autofabricación, que se denomina “bota de potro”, heredera de las existentes en la antigüedad. Es un calzado típico parte del atuendo tradicional del gaucho, habitante de lo que hoy son la Argentina, el sur de Brasil y Uruguay que se empezó a usar en el siglo XVII. La bota de potro es siempre de cuero crudo y de fabricación propia por su usuario, cualquier gaucho o criollo se hacía las suyas en forma económica usando un recurso barato y abundante en la época (cuero de caballo).
¿Cómo se confeccionan? Consiste básicamente en un “tubo” de cuero sacado de las patas posteriores de un equino. Para obtenerlo se hacen cortes transversales en el animal, uno en el muslo y el otro un poco más arriba del vaso. Se quita tironeándolo y dándole vuelta y se corta el extremo de la pata para que el cuero pueda despegarse. Luego de quitar ese tubo, se realiza el descarne, que es retirar la mayor cantidad de tejido, salvo en el garrón (codo), que es donde irá el pie y suele ser la parte más firme y resistente (se usa de suela). Se quita el pelo. Luego llega el turno del “amolde”, que es cuando se engrasa la pierna del portador de la bota y se calza para que tome forma.
De más está decir que son óptimas para andar a caballo y no se usaron para caminar.
Su fabricación generó polémicas ya que se mataba a un caballo para sacarle nada más que las botas, desperdiciando carne y cuero, por lo que a principios de 1800 se llegó a prohibir su uso. Desde siempre se obtuvieron mayoritariamente de las yeguas jóvenes menos apreciadas por el hombre de campo que el caballo castrado. También se pueden confeccionar con cuero de vacuno o de burra.
No está muy claro el origen de la bota de potro. Hay quien sostiene que los indios de nuestro país ya las usaban previo a la conquista (no eran de caballo obviamente ya que fue introducido por los españoles), otros que es fruto del ingenio gauchesco rioplatense y, según Fernando Assuncao en su célebre libro “Pilchas Criollas”, propone que se trata de una herencia de los arrieros peninsulares de mulas, asnos y burros, probablemente de las provincias españolas de Asturias, Galicia y León. Esta última parece ser la teoría más lógica.
Fueron utilizadas hasta aproximadamente 1850 donde la generalización del uso de la bota fuerte (de cuero curtido y fabricación industrial o artesanal), los altos precios del ganado caballar y vacuno y el desarrollo de calzados industriales de uso rural (alpargata) de bajo costo y de fácil obtención sellaron su suerte.
Hoy solo está presente en los desfiles tradicionales, en los concursos de aperos y en las jineteadas.ß
En su mayoría, poseían la punta recortada para que se asomaran los dedos. Se usaban sin medias
El uso de la bota cerrada con puntera y el uso de medias de lana o algodón (un lujo) se reducía solo a los más pudientes

HISTORIA DEL ARTE


Cristo por Botticelli: un “retrato del sufrimiento” se vendió por 45,4 millones de dólares
El hombre de los dolores alcanzó uno de los valores más altos para una pintura del Renacimiento al rematarse en Sotheby’s de Nueva York
C. CH. 
"El hombre de los dolores de Botticelli es un retrato del sufrimiento humano y la espiritualidad que habla un lenguaje universal", opinó un experto de Sotheby's

Otro retrato de Jesús volvió a sacudir el mercado de arte menos de cinco años después de que Salvator Mundi, pintura atribuida a Leonardo da Vinci, alcanzara el récord de 450 millones de dólares: El hombre de los dolores, de Sandro Botticelli, se vendió hoy en Sotheby’s de Nueva York por 45,5 millones.
La disputa de siete minutos entre tres ofertantes culminó con un aplauso cuando David Pollack bajó el martillo en un remate “phygital” (físico y digital) transmitido en vivo
Si bien la cifra representa apenas el 10 por ciento de la registrada en 2017 por Salvator Mundi, se trata uno de los valores más altos alcanzados por una pintura del Renacimiento. El año pasado su Retrato de un joven sosteniendo un medallón se vendió en la misma casa de subastas por 92,1 millones de dólares, cifra que multiplicó por nueve su marca anterior y quedó segunda en la lista del “top five” de piezas de Old Masters.
Retrato de un joven sosteniendo un medallón, pintura creada por Sandro Botticelli hace 550 años, se vendió el año pasado en Sotheby’s por 92,1 millones de dólares
La disputa de siete minutos entre tres ofertantes culminó con un aplauso cuando David Pollack bajó el martillo en un remate “phygital” (físico y digital) transmitido en vivo. La pintura, realizada alrededor de 1500, había permanecido en la misma colección privada desde que fue adquirida en una subasta en 1963 por 10.000 libras esterlinas (28.000 dólares).
En 2017 Salvator Mundi, pintura atribuida a Leonardo da Vinci, alcanzó el récord de 450 millones de dólares
“A pesar de la venta histórica del año pasado, las obras de Botticelli, de cualquier época, siguen siendo extremadamente raras en las subastas. Sus obras tardías, en particular, rara vez aparecen en el mercado, y solo se sabe que otras tres de este período (posteriores a 1492) están en manos privadas”, señaló un comunicado difundido por Sotheby’s.
Nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli, circa 1485
“El hombre de los dolores de Botticelli es una de las obras más potentes y aleccionadoras que he conocido –observó Christopher Apostle, jefe del Departamento de Pintura de Antiguos Maestros de Sotheby’s de Nueva York-. Aunque aparentemente religiosa, es una pintura de enorme humanidad, un retrato del sufrimiento humano y la espiritualidad que habla un lenguaje universal. El resultado de hoy no solo es testimonio de su poder e importancia, sino también de la atemporalidad de las obras pintadas hace unos 500 años”.
Primavera de Sandro Botticelli, c. 1480...Gentileza Uffizi Galleries
Célebre autor de la Primavera (circa 1480), El nacimiento de Venus (c. 1485) y la Anunciación (1489-90) -alegorías exhibidas hoy en las Uffizi Galleries de Florencia-, fue apodado “el barrilito”. Según una versión, porque a su hermano mayor lo habían apodado “Botticello” por ser bajito, ancho y aficionado a la bebida. En los inicios de esa década gloriosa fue convocado también por el papa Sixto IV para integrar el grupo de selectos artistas que pintarían frescos en las paredes de la capilla Sixtina, donde plasmó La tentación de Cristo.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

2001...LA OTRA CARA DE LA HISTORIA


Reubicación histórica de diciembre de 2001

Nicolás V. Gallo

Esa mañana del martes 18 de diciembre del 2001, cuando Alfonsin ingresó al despacho presidencial, su semblante mostraba los efectos del cansancio.
Sentado a la izquierda del amplio escritorio, con el brazo extendido levemente sobre el vidrio y alejado de los marcos con fotos familiares, bajó apenas la voz y apretándole el antebrazo, le dijo:
-No nos puede volver a pasar lo mismo, Fernando.
El mensaje casi telegráfico de Alfonsín, quien mantenía su potente silencio público, nos llevó al recuerdo de mayo de 1989, cuando saqueos, muertos y estado de sitio habían signado su partida prematura.
Desde hacía meses que se venían reuniendo referentes del empresariado, a veces con líderes sindicales y políticos, sin encontrar caminos alternativos que no fueran un brusco cambio de la política económica. Pero nadie se hacía cargo de sus consecuencias: la dilución de las grandes deudas en dólares a costa del empobrecimiento de los ahorristas y una estampida de los niveles de pobreza.
Ha habido muchos ensayos y relatos sobre lo que sucedió. Más allá de los sesgos y falsedades de protagonistas que desean borrar sus huellas, todo converge en que la cuestión central era la convertibilidad. Otra vez la economía era el problema clave. Lo había sido 11 años atrás, cuando una hiperinflación fue la causa del abrupto final del gobierno de Alfonsín. Solo que esta vez el problema residía en el remedio desarrollado por Menem y Cavallo para eliminar al otro.


El mecanismo ideado para congelar la inflación había cumplido su vida útil. Todavía resuena el ridículo “deme dos” del argentino en Miami, mientras cerraban miles de pequeños y medianos emprendimientos. Una coincidencia en las razones de su origen y su agotamiento, sería un paso importante para el entendimiento nacional.
El mantenimiento de la convertibilidad fue una pieza central del programa de la Alianza, presentado en el teatro El Coliseo el 25 de mayo de 1999. Allí estaban en el escenario los candidatos junto a Terragno, redactor de la síntesis de seis páginas del programa, y Dante Caputo, coordinador de los equipos del IPA, usina de pensamiento orientada por Alfonsín.
Cuando Machinea percibió que la convertibilidad hacía agua por todos lados, aceleró su partida y distribuyó su renuncia al periodismo el 5 de marzo de 2001. Un fugaz interinato de López Murphy, con un plan de recorte desacertado, dio pie para el ingreso de Cavallo. Era vox populi que el hacedor del nudo gordiano de la convertibilidad iba a encontrar los caminos para deshacerlo sin necesidad de recurrir a la solución de Alejandro Magno, cortándolo con una espada.
A mediados de 2001, el clima político palpitaba de desasosiego. La falsa causa del Senado había permitido generar dudas sobre la honestidad a rajatabla del gobierno en el ejercicio del poder. Años después, en tiempos de los Kirchner, la Justicia dictaminó la inexistencia del presunto delito, junto con la existencia de falsos testimonios.
La sucesión presidencial estaba asegurada al ubicar en la línea como nuevo presidente provisional del Senado al senador Ramón Puerta, rompiendo la tradición democrática de otorgar dicho sitial al partido gobernante.
En noviembre, ya pasadas las elecciones de medio término de octubre, se aceleró la imparable salida de dólares, mientras el FMI incumplía lo acordado. Frente a la inminencia de la potencial quiebra del sistema bancario, a principios de diciembre se optó por el mecanismo vulgarizado como “corralito” que limitaba la extracción en efectivo del equivalente a US$ 1000 mensuales. Apenas un mes después, en enero de 2002, Duhalde promulgó la ley del “corralón” que devaluó en un 40% todos los activos de los ahorristas reprogramando sus plazos fijos, habilitó a los grandes deudores a devolver en pesos devaluados y regaló a los bancos bonos compensatorios. No obstante, para el imaginario colectivo, solo existió el corralito.
El miércoles 19 de diciembre se reunieron en la sede de Caritas los máximos referentes políticos, empresariales y sindicales. Duhalde, sentado al lado del dueño de casa, monseñor Casaretto, forzaba su rictus clásico del labio superior hacia arriba y la derecha, buscando manifestaciones de los otros. En ese clima de dialogo artificial, el jefe de Gabinete, Colombo, convenció a De la Rúa de la importancia de su presencia. Afuera se vivía el inicio de la acción. Centenares de personas se habían agolpado para insultar a los participantes.
Encabezada por la clase media, sustento tradicional del radicalismo, la calle fue tomando energía a lo largo de la jornada.
El día siguiente despertó con los peligros del desborde de una coordinación operativa conformada por ausencias policiales explícitas comandadas por el entonces ministro de Seguridad de Ruckauf, Juan José Alvarez, y dirigentes municipales y barriales que impulsaban saqueos y marchas. En un reciente editorial se hace una descripción impecable de ese accionar violento.
Aquel 20 de diciembre culminó el proceso destituyente con la intensificación de la violencia. Por la mañana, Duhalde había anunciado por radio y televisión la consigna golpista: “O el presidente cambia o cambiamos de presidente”. El presidente De la Rúa aceptó con profunda tristeza el abandono de su partido y la actitud desembozada del peronismo y sus aliados sindicales, presentando su renuncia “para contribuir a la paz social y la continuidad institucional de la republica”.
La había escrito con una de sus clásicas biromes azules en la soledad de un pequeño despacho, donde solía tener reuniones con su exvicepresidente Alvarez, quien sigue ocultando las razones de su alejamiento.
Desde entonces, algunos gobernantes y grupos de izquierda reclaman esa fecha como ícono de lucha por sus ideales. Extraño y bizarro comportamiento que exige recordar con vítores la fecha donde los empresarios endeudados en dólares licuaron sus deudas; los que habían vendido sus empresas a multinacionales duplicaron sus fortunas y la pobreza, pocos meses después, alcanzó límites irreconciliables con la justicia y la equidad.
En aquel 20 de diciembre de 2001, el egoísmo y la codicia se sumaron a la ceguera sobre sus consecuencias y a la sordera ante la voz de la conciencia.
No había libertades en juego. Solo era una cuestión económica, efímera como todas.
Si hay algo que recordar de ese día, más allá de la trágica violencia que se repite, es el espíritu de renunciamiento del expresidente Fernando De la Rúa. que privilegió la paz interior al mandato popular.
La historia, con sus tiempos, se encargará de exponer ordenadamente hechos y actitudes con la crudeza del caso.


Ingeniero, exministro de Infraestructura y Vivienda de la Nación y exSecretario General de la Presidencia (1999-2001)

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

UN LIBRO SORPRENDENTE


Benjamin Lacombe: “Nunca elijo el camino fácil porque me resulta aburrido”
El autor e ilustrador francés sorprende con un libro para pequeños lectores sobre los vínculos entre madre e hijos en la naturaleza
N. B. 
Benjamin Lacombe es autor e ilustrador de más de cuarenta libros

Más tierno y luminoso que en sus libros anteriores, pero sin perder el sentido del humor en los textos e ilustraciones, el francés Benjamin Lacombe (París, 1982) sorprendió a sus seguidores con su obra más reciente, La mejor mamá del mundo (Lunwerg Editores). Realizado en conjunto con Sébastien Perez (Beauvais, 1975), su habitual partenaire creativo, con quien hizo álbumes maravillosos como Frida y Destinos perrunos, este trabajo rinde homenaje al universo de la maternidad y apunta a conmover a los lectores desde la ternura.
“¿Qué es una mamá? Es una pregunta bien sencilla para la que, sin embargo, hay tantas respuestas como formas de criar a un hijo”, plantean los autores en la introducción a un bellísimo catálogo de madres de distintas especies: está la mamá cierva, la mamá ave, la mamá cisne, la mamá pingüina y más, muchas más. Con textos breves y divertidos, cuentan qué tiene de particular cada mamá. En algunos casos, como el de la araña y el caballito de mar, las costumbres maternales son sorprendentes. Para los que quieran más información “seria” en el final hay un anexo con datos como cantidades de cría y tiempo de gestación. El libro, por supuesto, está dedicado a las madres de Benjamin y Sébastien.
“La idea fue mía y se la propuse a Sébastien. Trabajamos mucho porque tuvimos que investigar bastante sobre cada especie. Toda la información de los textos es real”, contó Lacombe  desde París.
En mayo de 2017, la pareja creativa vino a Buenos Aires a presentar el álbum dedicado a Frida Kahlo en la Feria del Libro. Firmaron ejemplares en la librería Ateneo Gran Splendid durante varias horas. Quedaron sorprendidos por la cantidad de fans locales de sus libros.

"La mejor mamá del mundo"
-A diferencia de libros anteriores, más oscuros y con humor negro, como Destinos perrunos, este parece dirigido a lectores más pequeños. ¿Esa es la razón por la que resulta más conmovedor y luminoso?
-Es cierto que a primera vista parece un libro para lectores más jóvenes, pero en realidad no lo es. Cuando trabajo, no pienso en la edad de los lectores. Creo que los buenos libros no tienen fecha de vencimiento, como el yogur. Así que la razón por el que es más tierno es que está dedicado al vínculo entre madres e hijos y eso siempre conmueve.
-¿La idea surge de una experiencia personal con su madre, de observar madres cercanas, del deseo de tener un hijo o de todo eso junto?
-Tengo muchas amigas y amigos que han empezado a tener hijos y, al mismo tiempo, hay mucha gente que opina sobre cómo se debe criar a los hijos, si está bien que dos hombres o dos mujeres sean padres, qué es normal y qué “anormal”. Todo esto me hizo reflexionar sobre lo que es natural y lo que no lo es. En la naturaleza hay muchas clases distintas de maternidad y todos conviven sin problemas. Son lo que son y punto. Mi madre es psicóloga especializada en infancia y cuando le pregunté qué opinaba sobre estructura familiar necesaria para una buena crianza, me dijo: “Los chicos necesitan que exista un vínculo de amor y contención. Si se sienten amados y protegidos no importa en qué modelo de familia crecen”.
-En el libro aparecen algunas costumbres curiosas, como la del caballito de mar que tiene a su cría solo, sin pareja. ¿Cuál te sorprendió más y por qué? ¿Qué aprendiste de la relación entre madres e hijos en el mundo animal?
-Lo de las arañas es impactante porque le dan todo, literalmente, a las crías. Pero me produjo un shock saber que los bebés de tiburón se muerden entre sí ya desde adentro de la panza y, una vez que nacen, llegan a comerse entre ellos. Son pequeños psicópatas. Debe ser muy difícil criar hijos así.
Una escena de "La mejor mama del mundo", ilustrada por Lacombe
-Los dibujos de sus libros anteriores también son más tenebrosos. En este caso, ¿le resultó más complejo encontrar el tono visual que transmita la dosis justa de ternura?
-Por supuesto que es un estilo buscado porque el libro trata sobre la maternidad y tenía que resultar tierno. Quería que la ternura fuera el primer sentimiento que aflorara al abrir el libro. Y lograr eso, cuando tienes que dibujar una araña, por ejemplo, no fue sencillo. En cuanto a la dificultad, cada libro es un desafío nuevo para mí. Y este también lo fue. Aprendí mucho porque todos son muy diferentes y además tuve que usar paleta de colores distintas, como me pasó con el libro sobre Frida Kahlo, en el que recurrí a los tonos que ella usaba. Nunca elijo el camino fácil porque me resulta aburrido. Además, no quiero aburrir a los lectores. Ya hice más de cuarenta libros y no quiero que todos sean iguales.
-¿Cómo te afectó la pandemia a nivel personal y creativo? ¿Pudiste trabajar en proyectos nuevos o el confinamiento te bloqueó?
-Hubo distintos momentos. Al principio, estaba muy asustado. Estuve los primeros diez días en shock, no pude hacer nada literalmente. Me la pasaba mirando las noticias, escuchando la cantidad de muertos diarios, todo eso. Después, decidí dejar de mirar televisión porque me estaba afectando mucho y me sumergí en mi trabajo. Pude explorar temas que hacía tiempo quería explorar: el antisemitismo, la naturaleza, la maternidad. Hice cuatro libros y uno es La mejor mamá del mundo. Además, avancé con un proyecto que tenía en mente hacía más de diez años. Es el primero que escribo solo en mucho tiempo. Desde el punto de vista artístico, no fue tan malo quedarme en casa porque necesitaba tiempo para trabajar en algunas ideas que tenía bloqueadas. Pero igual estoy deseando que la pandemia termine de una vez por todas.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

LA PROBLEMÁTICA DE AMÉRICA LATINA


¿Estamos ante una nueva ola de izquierda?

Julio María Sanguinetti

28-12-2021 El Presidente electo de Chile, Gabriel Boric
 
El triunfo de Gabriel Boric en Chile, superando a una opción de extrema derecha, reanima los clásicos comentarios simplificadores sobre “las olas”. Ahora sería otra ola de izquierda, que se sumaría a los gobiernos de Perú, México y aun la Argentina, si la ubicamos en ese territorio donde a su gobierno le gusta revistar.
Las expectativas que genera la posibilidad de un retorno de Lula en Brasil ratifican la idea, pero abren la pregunta sobre de qué, realmente, estamos hablando.
Para empezar digamos que el panorama de la izquierda pura y dura aparece dominado por un Estado constitucionalmente totalitario (Cuba) y dos dictaduras ( Venezuela y Nicaragua).
¿La tendencia es esa…?
Ni México ni Perú ni la Argentina se instalan en esa deriva. Les expresan simpatía, cada tanto sacan alguna declaración amistosa, pero no transitan su camino. Navegan en una suerte de complicidad ambigua, pero procuran acuerdos con los Estados Unidos y no han intentado reelecciones a la manera de Ortega o Evo Morales. La libertad de prensa, si bien se amenaza esporádicamente, no deja de tener vigencia y ese es el punto cardinal, desde que en ella descansa la garantía de todos los demás derechos.
Cuando hablamos de “olas”, entonces, hablamos de cosas muy diferentes y la simplificada expresión se puede prestar a numerosos equívocos. Como el de ubicar, por oposición, en la derecha, a todo aquel régimen o candidato al que no se le pone la etiqueta de izquierda. Nuestro país, sin ir más, lejos, Uruguay, hoy es gobernado por una coalición típicamente de centro, donde convive un ancho espectro republicano que va desde una centroderecha a una centroizquierda, como es el matizado panorama habitual de las democracias occidentales.


Por cierto, han irrumpido, como en Europa, verdaderas expresiones de derecha. Algunas exitosas, como la de Bolsonaro en Brasil, otras frustradas, como en la reciente elección chilena, emblemática de estos tiempos en blanco y negro. En este caso, la creciente polarización puso a la ciudadanía por delante de una opción de hierro entre un candidato de rígida derecha y la izquierda de un joven surgido de la militancia estudiantil, con una fuerte retórica progresista, pero que en la campaña expresó respeto a las formas democráticas y viene confirmando ese talante en los pasos que ha dado hasta ahora.

En el caso chileno hubo un largo proceso de descontento político y social, que desplazó a la derecha liberal tradicional y a las opciones de centro y centroizquierda de la democracia cristiana y el socialismo, titulares de cinco gobiernos que democratizaron al país luego de la dictadura de Pinochet. Las opciones extremas llegaron a la segunda vuelta, en la que ambos candidatos intentaron seducir a la opinión moderada. Fue más convincente Boric, y ahora tiene por delante el desafío de una nueva Constitución y la administración de cambios que tendrán que pasar por un Parlamento sin clara mayoría a su favor. Su responsabilidad es muy grande, no solo ante Chile, sino ante una América Latina que tiene una mirada fija en su derrotero.
La cuestión está, al final de cuentas, más que entre los rótulos simplificadores de derecha e izquierda, entre libertad y despotismo, Estado de Derecho o tentación autoritaria. Ese es el punto de distinción fundamental.
¿López Obrador es de izquierda? Puede serlo mirado desde cierto ángulo, pero su relación amistosa y cooperativa con los Estados Unidos lo pone en las antípodas del relato cubano o chavista. Perú es un enigma aún, pero lo primero que hizo fue sacudirse al comunismo que lo había llevado al Palacio…
El posible retorno de Lula podrá suponer un retorno izquierdista por oposición al actual gobierno, pero ¿sacudirá las estructuras brasileñas? Todo indica que no. Ya gobernó y su descrédito vino por la corrupción que organizó su partido y no por desmanes institucionales. Cada vez mira más hacia el centro y su mayor desafío será íntimo, si se deja ganar por el resentimiento de lo que le tocó vivir o procura reconciliar a un país tan fragmentado hoy.
Volviendo al principio. Más allá de discursos, si hace diez años no vivimos realmente una ola de derecha, tampoco estamos en la víspera de otra hacia la izquierda. Lo que institucionalmente importa es el respeto a las reglas del Estado de Derecho. Ahora bien: si ponemos la mirada más en perspectiva y enfocamos la perspectiva de desarrollo de nuestro continente, quedamos más atribulados. No se advierte una real conciencia del desafío que marca el cambio civilizatorio que estamos transitando. Se sigue analizando el tema del empleo en una perspectiva anacrónica, que la pandemia hundió en la obsolescencia. El desafío de una educación renovada se ha hecho acuciante, ya no solo importante sino urgente. Entreverados en los vericuetos y las pulseadas de la puja distributiva, cuesta encaminar inversiones, públicas y privadas, de infraestructura o de cultura que cimienten un verdadero desarrollo. Cuando las commodities nos abrieron, en 2004, la primavera maravillosa de los precios internacionales, todo fue miel sobre hojuelas. Diez años después el viento cambió y todo se estancó. Ahora, junto a la pandemia, vaya paradoja, estamos viviendo un tiempo de buenos precios para la exportación, sea petrolera o agrícola, que nos está ayudando para cruzar el desierto. Desgraciadamente, está claro que no alcanza.
Más a la izquierda o más al centro, lo que importa es la institucionalidad democrática. Pero hemos entrado en una nueva civilización y nuestra América, la latina, no nos ofrece el empuje de los cambios necesarios.
El mundo es digital y nuestras respuestas analógicas no son aceptadas por los algoritmos del nuevo tiempo.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

EL ACUERDO OBLIGADO


Ante un acuerdo obligado con el FMI
Las perspectivas económicas del país tornan prácticamente inevitable la necesidad de un arreglo por la deuda: un default lo convertiría en catástrofe sin atenuantes, capaz de borrar del almanaque del Frente de Todos 


Claudio Jacquelin

Alberto Fernández....Alfredo Sábat

Sin 2022 no hay 2023. Y nada asegura que el Gobierno pueda atravesar el año sin grandes riesgos. Mucho menos sin un acuerdo con el FMI. Por eso, en la Casa Rosada se abocaron a tratar de cerrar un arreglo, que pretenden anunciar hoy. A pesar de que todavía quedaban cabos sueltos y de la abundancia de manifestaciones contradictorias.
Las señales de un acercamiento técnico entre el organismo y el gobierno argentino, y el trascendido de que el staff del FMI tratará hoy con el directorio el avance de las negociaciones permitían anoche al Gobierno emitir gestos de entusiasmo y, sobre todo, de alivio.
La realidad aporta cada día evidencias más elocuentes y preocupantes. Hoy, aún más que hace un mes, las perspectivas económicas del país tornan prácticamente inevitable la necesidad de un arreglo por la deuda (impagable) con el organismo internacional. Alberto Fernández y Martín Guzmán lo saben. No hay viento de cola en el horizonte sino pronósticos de huracán de frente. Un default lo convertiría en catástrofe sin atenuantes, capaz de borrar del almanaque del Frente de Todos el 2023. Aunque Cristina Kirchner y los suyos piensen y digan lo contrario.
Al filo del primer vencimiento de deuda del año, que se producirá hoy, las discusiones dentro del oficialismo se centraban hasta último momento en la escenografía y la puesta en escena final casi tanto como en el texto por firmar, más allá de los detalles (para nada menores) que seguían en discusión con el FMI. La realidad es tirana con algunos símbolos y tradiciones. Y Cristina no está dispuesta a ponerlos en juego. Habrá que ver cómo los resignifica. De todas maneras, no será la primera vez que maquille contradicciones.
En tal contexto, otra vez Fernández se ve obligado a hacer malabarismos, mientras Guzmán hace dibujos que van y vuelven de Washington con correcciones y tachones.
En la Casa Rosada esperaban y confiaban anoche en que llegara desde la capital norteamericana una versión final posible de cerrar. Y de vender, sobre todo, puertas adentro del Frente de Todos. Si lo pudieran presentar mientras la vicepresidenta está en el aire en su viaje de regreso al país cantarían bingo. Aunque digan que no hay nada para celebrar, para que ninguno de los suyos se ofenda demasiado.
Lo cierto es que el plazo para abonar los 750 millones de dólares que vence hoy se convirtió en un acelerador de las discusiones, que exceden la cancelación de la cuota de capital. En el Gobierno afirman que fue el disparador para avanzar hacia un acuerdo global por toda la deuda.
“No tenía sentido pagar esta cuota sin tener alguna certeza de la posibilidad de un acuerdo conveniente”, afirmó uno de los integrantes de la mesa chica presidencial para explicar (o justificar) un nuevo trekking nacional al borde del abismo.
Para fundamentar los supuestos avances logrados en la última semana, mientras Cristina Kirchner y sus acólitos despotricaban contra el FMI, los más estrechos colaboradores presidenciales afirman que se debió a una conjunción de esfuerzos políticos y técnicos desplegados por Fernández, Guzmán y el canciller Cafiero destinados a lograr apoyo internacional, buena disposición del gobierno de Estados Unidos para avalar un acuerdo y a limar las diferencias técnicas con el FMI. Hasta hace casi nada, los dos primeros objetivos parecían más claros y más cercanos que el último.
Anoche, una gran duda iba de la Casa Rosada al Palacio de Hacienda, con escala en Washington. Radicaba en qué se podría presentar hoy públicamente. Las posibilidades, eran, de mínima, algún tipo de dilación consensuada del pago para seguir negociando o, de máxima, la cancelación de la cuota atada a un acuerdo por el total de la deuda de 47.000 millones de dólares, de los cuales este año vencen 29.000 millones. La noche llegó antes que las certezas.
Mientras tanto, en el sector financiero empezaba a ganar posiciones el optimismo. En la oposición y entre los economistas no oficialistas, los trascendidos de un acercamiento y eventual acuerdo se evaluaban con algún escepticismo.
Los interlocutores locales de los funcionarios del FMI y los conocedores de las dinámicas del organismo internacional tenían demasiado presentes la distancia que había hasta hace nada así como las condicionalidades difíciles de digerir para una parte decisiva del oficialismo. Alguien tuvo que ceder, dicen.
Más amenazas en el horizonte
La urgencia, sin embargo, no impide sino que obliga a ver otros riesgos no menos importantes que amenazan a la economía nacional y que para muchos tornan imperativo y explican la urgencia de un acuerdo con el Fondo.
El dato más relevante está a la vista de todos, aunque no muchos en el oficialismo lo visualizan y lo calculan o prefieren ponerlo bajo la alfombra: la principal fuente de provisión de divisas de la economía argentina emite por estos días estridentes luces de alerta.
Los ingresos del complejo agroexportador se reducirían este año, respecto del año pasado, en 4000 millones de dólares, como mínimo, por cuestiones meteorológicas, según cálculos del economista Gabriel Delgado de la consultora Equilibra, que comparten otros especialistas y que se condicen con las previsiones de los rindes de la cosecha de los principales granos exportables.
Sin embargo, hay proyecciones más preocupantes: la disminución podría ser de más de 10.000 millones si no hubiera un cambio (por ahora imprevisto) de las condiciones climáticas. La caída en el volumen de la producción sería de tal magnitud que no lo compensaría de ninguna manera el alza de los precios internacionales que se viene registrando desde hace unas semanas, afirman los especialistas en la materia. Un rojo cada vez más intenso.
Para poder dimensionar lo que se avizora, basta mencionar que el año pasado la Argentina recibió un extra en sus ingresos de alrededor de 12.000 millones de dólares entre lo que aportó el agro por el aumento de los precios internacionales y los derechos de especiales de giro del FMI. En materia de ingresos fiscales cabe agregar el aporte que hizo el impuesto a las grandes fortunas, del orden de los 2000 millones de dólares.
Aún así, 2021 terminó con las reservas al borde del rojo y el déficit apenas abajo de lo presupuestado gracias a esos aportes y a la inflación que le perforó el bolsillo a los jubilados. Difícil no pensar en ajustes. Aunque de eso no se hable. O no se quiera hablar. Más allá de los eufemismos o los sinónimos.
Otras comparaciones permiten visualizar mejor las inquietantes perspectivas. El pasado puede ser un espejo demasiado nítido. En toneladas producidas, la campaña agrícola 2021-2022 se asemejaría a la fatídica de 2017-18 que jaqueó a Mauricio Macri, antes de que el cambio de viento financiero internacional le diera el golpe de gracia a su gestión hiperendeudada en dólares. También podría equipararse en ingresos a la de 2008/09, que llevó a Cristina Kirchner a manotear las AFJP para afrontar el disparado déficit fiscal ante la falta de acceso al crédito internacional y cerrada la posibilidad de aumentar retenciones tras la derrota de la famosa resolución 125. Recuerdos dolorosos para todos, que obligan a medicinas amargas para muchos.
Cálculos demasiado optimistas
“No hay almuerzos gratis”, advierte un economista que mira con preocupación el horizonte económico argentino. Los optimistas cálculos de crecimiento que pregona para este año el oficialismo con el propagandista Guzmán en el centro de la escena entran así en categorías que van del realismo mágico, para los benevolentes, a la ciencia ficción, según los escépticos.
Caída del ingreso de divisas y fiscales por derechos de exportación y aumento de los gastos en dólares para solventar la importación de energía en alza y los bienes de capital que demanda una reactivación componen un cocktail que abre demasiados interrogantes y que casi nadie duda que está en consideración del Fondo Monetario Internacional. Es otro de los puntos que abre incógnitas frente al optimismo oficialista.
El acuerdo por firmarse, por más provisional (o light) que sea debe, como mínimo, ser consistente y cumplible, al menos teóricamente. Nadie firmará un descalce con la realidad demasiado evidente, dicen quienes conocen la intimidad del organismo de crédito.
“Hasta acá la cuestión argentina fue un problema del FMI como ente y de las autoridades que le dieron el préstamo excepcional al gobierno de Macri y ya no están. A partir de la firma pasaría a ser un tema de Kristalina Georgieva y de los nuevos responsables de la región. Nadie va a querer ponerle precio a su cabeza tan pronto sin alguna garantía”, explica un habitual interlocutor de los funcionarios del Fondo, que anoche abrigaba dudas no solo sobre la inminencia de un acuerdo sino sobre la benevolencia de ese arreglo que publicitaban desde la Casa Rosada. Faltan pocas horas para dilucidar al menos una de las incógnitas.
El futuro de Fernández
El apuro por llegar a un principio de acuerdo o, al menos, por alejar el riesgo del default tenía para el Presidente otros alicientes que los económicos. El viaje que el martes próximo emprenderá Fernández a Rusia y China también operó como un acelerador de las discusiones.
A pesar de la rivalidad que ambos países mantienen con los Estados Unidos, todos ellos coinciden en que un default es inaceptable y que no hay recetas ni soluciones mágicas. Mucho menos que estas pudieran salir de galeras rusas o chinas. La Casa Rosada y la Cancillería tuvieron señales demasiado claras en ese sentido como para no andar comprando espejitos de colores, aunque no faltó la tentación. A esas ilusiones, finalmente desvanecidas, adjudican algunas dilaciones y reticencias para llegar a un acuerdo. El cristicamporismo suele caer en ensoñaciones de un mundo imaginario,
No parecía muy viable la búsqueda de acuerdos comerciales e inversiones de parte de esos países sin algún avance en las negociaciones por la deuda con el FMI, en momentos en que sobreabunda la tensión entre ellos y los Estados Unidos. Ellos también son socios del Fondo, especialmente los chinos.
De lograr el decisivo avance que anoche se daba casi por hecho en el Gobierno, Fernández se embarcará hacia Oriente con otro talante y otras perspectivas.
Como siempre, cualquier posibilidad de gol desata la euforia en el elenco oficialista y al final del día de ayer ya empezaban a soñar con nuevos horizontes, aunque ninguna nube se hubiera disipado del todo. Los colaboradores más cercanos del Presidente ya lo dibujaban más esbelto y más joven que lo que lo veían el día anterior.
Si el Gobierno logra anunciar al menos un preacuerdo con el Fondo y, además, se cierran inversiones en Rusia y China, el albertismo nonato sueña con una reconfiguración de la relación de fuerzas dentro del oficialismo.
Si hay 2022, puede haber 2023-2027, se ilusionan por anticipado los allegados a Fernández. Pero todavía queda mucho camino de ripio por recorrer. La economía, la política, la compleja realidad internacional y la pandemia mantienen abiertas demasiadas incógnitas y amenazas. Cristina Kirchner también.
El acuerdo obligado con el Fondo es apenas un punto de partida.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

domingo, 30 de enero de 2022

MUSEO DEL HOLOCAUSTO....RECORRIDO VIRTUAL



¿Sabías que podés visitar el Museo del Holocausto de Buenos Aires desde cualquier parte del mundo?


El #RecorridoVirtual360 es una visita realizada por nuestro equipo de guías a través de la exhibición permanente del Museo del Holocausto de Buenos Aires. Es gratuita y con inscripción previa y se puede realizar desde cualquier lugar del mundo con conexón a Internet.
Tenemos propuestas para el público general y para instituciones educativas.
Inscribite y conocé más en https://museodelholocausto.org.ar/recorridovirtual360/



http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA