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martes, 5 de septiembre de 2017

ELOGIO AL NERD

Anteojos de marco grueso. Pantalones apenas cortos (que suelen dejar ver medias de color claro). Camisa abotonada hasta el cuello (y con sobre plástico para lapiceras en el bolsillo). Cortes de pelo siempre fuera de moda.
Sí: es la imagen del nerd de película, del que imaginamos cuando surge el tema en alguna conversación. Pero los tiempos cambian, y mucho: hoy el nerdismo ya no es algo a ocultar; por el contrario, estos seres apasionados han salido del clóset, se muestran orgullosos en sociedad y hasta son un ejemplo a seguir.
En otras épocas, una reunión de nerds era necesariamente algo secreto, en lugares oscuros y a los que se accedía con contraseñas como "cuántas especies diferentes había en el baño del bar de Star Wars" o las primeras 15 cifras de la parte decimal de pi. Hoy los fanáticos de las tiras sobre doctorados (PhD Comics), o los que se preguntan "qué pasaría si." son aceptados y aceptables en toda reunión que se precie, además de ser excelentes temas para el inicio de una conversación.
Es cierto que da un poco de nostalgia la época en que portábamos unos relojes pulsera enormes (y bastante espantosos) con una calculadora en miniatura, que a veces mostrábamos con todo orgullo, verdaderos pioneros de los relojes inteligentes de hoy en día. Era el tiempo en que Thomas Dolby (hoy profesor de artes en la Universidad Johns Hopkins, de Baltimore) cantaba "cuando bailo cerca de ella, me ciega con su ciencia, ciencia, ciencia", y era un homenaje a otra forma de ver el mundo. Pero a veces también nos escondíamos frente a la reprobación popular, algo que no ocurre hoy cuando cualquier nerd comparte series o sagas con el resto del mundo o colecciona muñecos de cajitas felices. Ojo: no es que ser nerd se haya vuelto una moda, es que la moda se avivó. También es cierto que es más fácil: no hay que ser un ingeniero para instalar un gadget, y podemos saber datos de culto sólo chusmeando nuestros teléfonos.
Es interesante la etimología y significado del término. En principio, el nerd es un apasionado que se interesa por muchos temas académicos (quizá a diferencia del geek, más tecnológico y obsesionado por un área en particular: los números primos o la saga completa de Los tres chiflados). La palabra geek es de comienzos del siglo XX, y se remonta mucho más atrás a los personajes raros que venían con los circos y los carromatos a los pueblos, y que hacían cosas. raras, como arrancar cabezas de gallinas vivas para beneplácito de los espectadores.
 El término nerd parece nacer en una historieta de Dr. Seuss en 1950, y fue replicado rápidamente desde entonces. Pero hay antecedentes bastante previos, y hay quienes dicen que viene de knurd (el revés de borracho, drunk, en inglés) o quizá de nut (loco), del que derivó nert y de ahí nerd. Lo cierto es que hay sociedades de nerds y geeks, como la de Harvard, cuyo manifiesto es muy claro: "Somos un grupo de mujeres y hombres genuinamente interesado en la búsqueda de conocimiento, abiertamente intensos sobre la academia y no conformistas en nuestra manera de pensar". Hay incluso sitios como Nerd Fitness que, conocida la poca habilidad de estos personajes a la hora del ejercicio físico, ofrecen soluciones para que el cuerpo esté en forma sin demasiado esfuerzo. Ojo: la antinomia nerd-gimnasta no es tan nueva; ya Xenófanes y Sócrates se quejaban de la costumbre de dar grandes honores a los atletas, incluyendo comidas gratis... en lugar de ofrecérselas a ellos, que las merecían mucho más.



Pero sí: mucho ha pasado desde La venganza de los nerds hasta The Big Bang Theory. Y parte de ese mucho es para bien, en una mirada más tolerante y amplia sobre las diferencias. Bienvenidos a esta nueva era, entonces, en donde las preguntas y las pasiones valen y se contagian. ¡Nerds del mundo, uníos!

D. G.

miércoles, 22 de febrero de 2017

ELOGIO AL CAFÉ



Lo que ya sospechábamos es científico: el café nos hace más felices. Un estudio realizado en la Universidad de Ruhr, en Alemania, dirigido por el psicólogo Lars Kuchinke, mostró que el café ayuda al cerebro al reconocimiento rápido y eficaz de las expresiones positivas. Es decir que gracias a la cafeína nuestros neurotransmisores reciben con más rapidez palabras como "amor" y "feliz", en comparación con términos negativos como "ira" o "aburrimiento".


El estudio, publicado en la página web de la revista Plos One, se realizó con dos grupos: uno tomó las pastillas de cafeína, mientras que los otros ingirieron placebos.
El ejercicio comenzó y ambos equipos debían distinguir cuáles de las palabras citadas eran inventadas.


El equipo que había consumido cafeína fue el más rápido en distinguir las respuestas correctas y al mismo tiempo lo confirmaron con expresiones consideradas positivas.
Los resultados arrojaron que alrededor de 200 mg de cafeína, unas dos tazas de café, son suficientes para hacer que el cerebro genere la potencia adicional que se dio en el grupo de estudio, tanto en velocidad como en la precisión de las opciones.
Es decir que el consumo de cafeína a una dosis normal conduce a respuestas más rápidas y con menos errores en las tareas cognitivas simples. A esto se sumó un nivel de mejoras en el control de los conflictos y en el cambio de las tareas. Respecto del efecto sobre el humor, el estudió arrojó que aun con dosis bajas de cafeína se eleva subjetivamente el estado de ánimo positivo.


Pero, ¿por qué sucede esto? La cafeína actúa como un antidepresivo natural que aumenta la segregación de serotonina, dopamina y noradrenalina en el cerebro, que generan una emoción positiva que conduce a un buen estado de ánimo.
De acuerdo con la web de la revista Smithsonian Mag, los investigadores creen que el café actúa en el área del cerebro responsable de los pensamientos positivos, ya que la bebida activa una sustancia llamada dopamina, relacionada con la creatividad, los impulsos y la búsqueda de recompensa.
Dos tazas diarias y... felicidad garantizada.

S. C.