martes, 4 de agosto de 2020

NÉSTOR O. SCIBONA Y EL ESCENARIO,


La falta de rumbo, peor que no tener un plan
Néstor Scibona, columnista de Economía del diario La Nacion ...
Néstor O. Scibona
Hace dos meses esta columna sostuvo que el Gobierno estaba más cerca de llegar a un acuerdo para reestructurar la deuda bajo legislación extranjera que de alumbrar un plan económico con políticas definidas y coordinadas para salir de la crisis agravada por el shock pandémico del Covid-19 y la extensión de la cuarentena.
La primera hipótesis sigue siendo válida. La segunda quedó anulada esta semana por el propio Alberto Fernández cuando, contra todas las expectativas –alimentadas por sus señales previas–, afirmó que francamente no cree en los planes económicos porque todos habían naufragado en la Argentina. Para que no quedaran dudas, lo dijo en una entrevista con el Financial Times y lo repitió ante la televisión pública. A cambio sostuvo que tiene objetivos (producir más, crear empleos, reducir la pobreza), con los que nadie podría en desacuerdo excepto porque varias iniciativas en danza van en sentido contrario a mediano plazo. Un marco extraño para asegurar que esta vez el Gobierno se plantó y no volverá a modificar el plazo ni las condiciones de su última oferta a los bonistas porque supondrían un ajuste en el gasto para pagarles a los jubilados. Más que nada, fue un mensaje para consumo interno y dedicado a la heterogénea coalición oficialista.
Con la negociación de la deuda el Gobierno tuvo en estos meses un baño de realismo que obligó al ministro Martín Guzmán a pasar de la teoría a la práctica. Después del rotundo fracaso de su primera oferta unilateral (que a fin de abril solo obtuvo alrededor de 13% de aceptación), fue flexibilizando su postura y aceptando más concesiones que los acreedores privados, a un costo de casi US$15.000 millones. A tal punto que, a 10 días del vencimiento, en Wall Street los mercados externos apuestan a que habrá acuerdo y no pocos analistas extranjeros y locales se preguntan cómo todavía no se concretó si las posiciones quedaron tan cerca. Hoy se ubican en 53,3 de valor presente neto (VPN) promedio en la última propuesta argentina y en 56,5 en la contraoferta de los tres comités más exigentes, que concentran un tercio de los títulos incluidos en el canje aunque las proporciones varían en cada serie, con plazos y cláusulas diferentes.
La respuesta no solo está en esa diferencia (equivalente a unos US$3200 millones, prorrateados en diez años), sino también en la cuestión legal. A través de una fórmula negociada de común acuerdo, los mayores acreedores resignaron su pretensión inicial de equiparar las cláusulas de acción colectiva (CAC) de los bonos emitidos en 2016/17 (Macri) con las de los canjes de 2005 y 2010 (bonos K), para cubrirse del riesgo de futuras reestructuraciones. Pero no admiten el mecanismo aplicado por Guzmán, de excluir a los títulos sin la adhesión requerida por las CAC (Pacman, en la jerga) y reasignarlos junto a otros que entran al canje. Hay quienes sostienen que, si hasta el 4 de agosto puede zanjarse aquella diferencia económica, habrá casi un mes más para resolver estas discrepancias legales, probablemente con una categoría aparte para “bonistas calificados”.
Aun con la perspectiva cierta de un acuerdo (parcial o total) por la deuda, que despeje a corto plazo la incertidumbre sobre el default, la negativa presidencial a avanzar con los lineamientos de un programa económico pospandemia no contribuye a mejorar las expectativas en el plano interno, ya deterioradas por dos años de una recesión que ahora se extendió y profundizó con la cuarentena. Un test rápido es el dólar paralelo, que ayer cerró a $140 tras una suba de 7,7% en la semana.
Ayer mismo, ante empresarios pyme, Alberto F. anticipó su propósito de anunciar una batería de 60 medidas, que algunos funcionarios de la Casa Rosada ya bautizaron exageradamente como Plan Marshall. Sin embargo, no conforman un plan. Algunas son la continuidad de la asistencia a las empresas, trabajadores y familias más afectadas por la cuarentena en el AMBA y otras podrían asemejarse a un “delivery” para economías regionales y actividades forzadamente paralizadas por un plazo incierto (turismo, hoteles, cines y teatros, recitales, fútbol, etc.). Todas ellas tienen como común denominador la riesgosa emisión de pesos para financiar mayores subsidios y aumentos del gasto público, que en el primer semestre creció 73% interanual, frente a una suba de ingresos de apenas 8%. Y casi ninguna extiende el horizonte más allá de fin de año.
Además, hay medidas aisladas que podrían chocar contra otras, no ser consistentes entre sí y crear más confusión. Por caso, el Gobierno envió al Congreso el proyecto de ley para extender la moratoria impositiva hasta el 30 de junio (ahora con dos cláusulas a medida de Cristóbal López), pero a la vez dejó trascender que estudia un nuevo blanqueo que neutralizaría su efecto. El ministro Guzmán salió a negarlo por televisión, pero apoyó el impuesto a las grandes fortunas (IGF), que hasta ahora no tenía su aval. El Senado avanzó con la ley de teletrabajo, una modalidad que pasó a ser indispensable con la cuarentena, pero sin tomar en cuenta la opinión en contra de muchas entidades empresarias por las excesivas regulaciones que aumentan los costos en vez de reducirlos. También volvió a prorrogarse la doble indemnización por despido, mientras la anunciada flexibilización de la feria judicial no alcanzará a los juzgados laborales, previsionales, civiles y comerciales.
Es cierto que al Gobierno no se le puede pedir un programa económico integral ahora, sin haber cerrado la reestructuración de la deuda por US$66.000 millones, en medio de la incertidumbre por la duración de la pandemia con sus enormes daños económicos y del aumento de contagios que pone en peligro la incipiente flexibilización de la cuarentena en el AMBA.
Pero también lo es que, en medio de la emergencia, no ha logrado trazar un rumbo a más largo plazo que defina el futuro rol del Estado y del sector privado.
Esta ausencia de señales fue el disparador del encuentro virtual que la CGT gestionó esta semana con los empresarios nucleados en la AEA, sin participación de funcionarios del Gobierno. Allí se habló de transmitirle al Presidente la importancia de fomentar mayores inversiones privadas, empleos genuinos y exportaciones, que serán imprescindibles –al igual que la salida del default- para la recuperación pospandemia.
El caso Vicentin fue el punto de inflexión que puso al descubierto las diferencias de enfoque entre el albertismo y el cristinismo sobre la economía, entre otras áreas. Pero ahora se agrega el reclamo de los doce intendentes del sur del conurbano bonaerense para poner fin a la concesión de Edesur y la intención del ENRE de retrotraer las tarifas eléctricas a 2015.
Estas tensiones entre la Casa Rosada y el Instituto Patria conspiran contra el diseño de un programa macroeconómico que, más temprano que tarde, el Gobierno deberá negociar con el FMI para prorrogar los vencimientos por US$44.000 millones concentrados entre 2022 y 2023.
Alberto F. quizás recuerde a Roberto Lavagna, que nunca anunció un plan, pero recibió de Jorge Remes Lenicov superávits en las cuentas fiscales y externas que fueron la base para recuperar la economía a “tasas chinas” con inflación de un dígito anual entre 2003 y 2005. Ahora es a la inversa: lo peor viene después, que es estabilizar la economía y crear confianza para generar inversiones y empleo. Algo imposible sin acuerdos políticos para reformar todo lo mucho que ya venía mal en la Argentina.
El fracaso económico de la Argentina no viene de los planes, sino de los movimientos pendulares entre dos modelos ideológicos extremos (uno, cerrado, intervencionista y superregulado; otro, abierto a los mercados y desregulado), que en ambos casos duraron hasta que se acababan los dólares.

LA OPINIÓN DE PABLO SIRVÉN,


Planes, sí; planes, no; el dilema de Alberto
Pablo Sirvén fue contra periodista que investigó aportes truchos ...
Pablo Sirvén 
Contradicciones y metáforas inoportunas sobrevuelan el discurso presidencial
La meta puede ser ir a Mar del Plata. Pero decidir cuándo, con quién, en qué medio de transporte, por cuál ruta, con qué presupuesto y por cuánto tiempo es el plan. Ergo, si no hay plan, no hay forma de llegar a ninguna meta de manera razonable, por más que sea un objetivo tan sencillo como viajar a Mar del Plata.
“Francamente no creo en los planes económicos”, se ufanó días pasados el presidente Alberto Fernández, ante el Financial
Times, algo que había quedado bastante claro la semana anterior al bambolearse entre muy contradictorios pareceres (Vicentin, Venezuela, memorándum de entendimiento con Irán y otros temas cruciales). No creer en ningún plan es la explicación más simple del estado cada vez más calamitoso de la economía nacional en las últimas décadas, sin distinción de banderías. Aquí, curiosamente, no hay grieta alguna: todos contribuyeron a arruinarla con depredadora energía.
Pocas horas después de esa desconcertante declaración, Fernández volvió a hablar, pero a los bonistas y con un ruego. “Haremos todo el esfuerzo, pero no podemos más que esto”, les dijo a los acreedores, habituales lectores del influyente periódico económico londinense.
La pregunta del millón es a cuál de sus dichos habría que darle crédito cuando una persona salta con frecuencia de ciertas posturas a otras sin mayores explicaciones.
A principios de febrero último, por ejemplo, el Presidente expresó ante el Instituto de Estudios Políticos de París lo siguiente: “No es verdad que no tenemos plan, es verdad que no lo contamos. Y no lo contamos porque estamos en plena negociación. Sería como descubrir las cartas. Estamos jugando al póquer y no con chicos. Tenemos que hacerlo bien, con inteligencia. Pero el plan es volver a poner en funcionamiento la economía”.
Para conseguir la aprobación de un préstamo personal en un banco no solo hay que explicitar para qué se lo quiere, sino también hay que comprometerse a pagarlo en tiempo y forma, para lo cual se deben presentar una serie de documentaciones y garantías. Ninguna entidad crediticia se sienta con sus clientes a jugar a nada, mucho menos al póquer. Pero si al Presidente le gusta esa metáfora, habrá que recordarle que su ministro de Economía ya viene perdiendo 15.000 millones de dólares en sucesivas cuatro partidas con los acreedores en el tira y afloja por un acuerdo que se demora en llegar. Y cuando dice que su plan es “volver a poner en funcionamiento la economía”, confunde de nuevo una meta con un plan. Todos, de Isabel Perón a Mauricio Macri, tenían idéntico deseo. Pero erraron en el plan o pensaron que no era necesario tenerlo, como acaba de sincerarse el primer mandatario.
Pero, atención, que como te digo una cosa, te digo otra. “Hay quienes andan renegando de que no tenemos planes y los planes los teníamos desde el primer día”, sorprendió anteayer el Presidente, en una videoconferencia desde la residencia presidencial de Olivos para anunciar la cuarta etapa de asistencia a pequeñas y medianas empresas. Así, el Alberto Fernández que habló con el Financial Times el domingo último resultó desmentido por el Alberto Fernández del viernes. ¿Es necesario que en la vida real rubrique la caricatura presidencial de Alejandro Borensztein, en Clarín, que pinta a un Alberto Fernández distinto para cada día de la semana?
En ese plan de borrar con el codo lo que escribe con la mano, el Presidente, que en forma loable convoca a terminar con los “odiadores seriales” en vez de confrontar, si fuera necesario, con la anterior administración con datos y serias argumentaciones que permitan avanzar en soluciones tangibles, prefiere, en cambio, empantanarse al insistir en metáforas panfletarias ideales para videographs televisivos o titulares de diarios, como aludir al gobierno que lo precedió como “otras pandemias que vivió la Argentina sin que ningún virus haya pasado”. Inoportuna insensibilidad en momentos en que arrecian los casos de Covid.
Pongamos que, a falta de plan, pronunciar esa u otras diatribas resultara, como por arte de magia, en una sustancial mejora en el funcionamiento de la economía, no cabría otra cosa que aplaudir. Pero, lamentablemente, eso no sucederá y, en cambio, se hará más tóxico el diálogo que tiene que fluir entre las distintas fuerzas políticas, en momentos difíciles como los que nos toca vivir. ¿De verdad creen que mandar a callar a los representantes del 41% que perdió las elecciones funcionará como talismán suficiente para ganar los comicios del año próximo?
Dar el ejemplo: la excelencia empieza por casa. Con las firmas de los presidentes de ambas cámaras del Congreso, Cristina Kirchner y Sergio Massa, el Poder Legislativo elevó al Presidente la propuesta para designar a los directores de RTA en representación de la primera y segunda minoría parlamentaria. Un mes y medio más tarde, el jueves último, Alberto Fernández firmó el decreto 608/2020, que designa solamente al director propuesto por el oficialismo, ignorando al representante de la oposición. Medios estatales sin control, un clásico del peronismo de siempre. Acá sí, nunca hay contradicciones.

HISTORIA DEL ARTE,


Una investigación estableció una relación entre su último cuadro y su muerte
Un investigador dice haber descubierto la locación exacta donde el artista pintó Raíces de árboles, obra en la que estuvo trabajando el mismo día en que se pegó un tiro
La postal que resultó clave para el hallazgo
ÁMSTERDAM.– Hace ciento treinta años, Vincent van Gogh se despertó en su habitación del albergue de Auvers-sur-oise, al norte de París, y salió con un bastidor a pintar, como hacía habitualmente. Esa noche, volvió al albergue con la herida de bala que resultaría mortal. Murió dos días después, el 29 de julio de 1890.
Vincent van Gogh - Inicio | Facebook
Los académicos siempre han especulado sobre la secuencia de hechos de ese día que terminó en tragedia, y ahora el investigador Wouter van der Veen dice haber descubierto una de las principales piezas de ese rompecabezas: la locación exacta donde Van Gogh pintó Raíces de árbol, su último cuadro. El hallazgo es un aporte crucial para entender cómo fue el último día de trabajo del artista.
Lo que el cuadro que pintaba Van Gogh el día que se pegó un tiro ...
“Ahora sabemos lo que estuvo haciendo ese último día” antes del disparo, dice Van der Veen, director científico del Instituto Van Gogh, una organización sin fines de lucro creada para preservar la diminuta habitación del artista en el Albergue Ravoux, una posada de Auvers-sur-oise. “Ahora sabemos que se pasó el día trabajando en esta pintura”, señala Van der Veen.
El investigador descubrió que Raíces de árbol fue pintado en la Rue Daubigny, la calle principal que atraviesa Auvers-sur-oise. Y no solo eso: las nudosas raíces y tocones siguen ahí, a la vista de todos, al pie de una estribación del camino, a apenas 150 metros del Albergue Ravouz, donde Van Gogh pasó los últimos 70 días de su vida.
Los investigadores del Museo Van Gogh de Ámsterdam avalan el hallazgo, y su directora, Emilie Gordenker, viajó para el acto inaugural de develamiento del sitio, que se realizó este martes.
Louis van Tilborgh, investigador del Museo Van Gogh, dijo en una entrevista que el hallazgo fue “una interpretación que al parecer resultó cierta”.
Quién era Vincent van Gogh? | Buendía tours
Van der Veen dice haberse topado con el hallazgo mientras estudiaba unas fotos antiguas de Auvers de alrededor de 1905 que le había prestado Janine Demuriez, una francesa de 94 años, gran coleccionista de postales históricas. En una de esas postales, podía verse a un ciclista detenido junto a una abrupta estribación de la Rue Dauvigny, donde claramente se observan las raíces.
Van der Veen dice que durante su cuarentena en Estrasburgo, Francia, tenía esa foto del ciclista como fondo de pantalla de su computadora, hasta que de pronto algo hizo clic en su cabeza: la imagen de la postal siempre le hacía pensar en el cuadro Raíces de árbol. Entonces abrió la imagen digital del cuadro, y las comparó, una al lado de la otra.
La postal “no es un documento secreto que nadie puede encontrar”, dice Van der Veen. “Mucha gente vio esa foto y ya reconoció el motivo de las raíces. Estaba oculto a plena vista”.
Como no podía moverse de Estrasburgo por la cuarentena, Van der Veen llamó a Dominiquecharles Janssens, propietario del Instituto Van Gogh, que estaba en Auvers, y le pidió que se acercara a inspeccionar el lugar.
“Diría que entre el 45 y el 50 por ciento sigue igual”, comenta Janssens, en referencia a la maraña de raíces. “A veces talan algunos de los árboles, y estaba todo cubierto de hiedra, pero se la sacamos”.
Van Gogh tuvo que haber recurrido muchas veces la Rue Daubigny, para ir hasta la iglesia del pueblo, donde en junio de 1890 pintó La iglesia de Auvers-sur-oise, y también para aventurarse entre los trigales circundantes, donde en julio pintó Trigal con cuervos, comenta el investigador.
Como el artista no solía fechar sus obras, existe un viejo debate sobre su última obra. Muchos creen que fue Trigal con cuervos, una idea que se instaló por la película de 1956 de Vincent Minnelli Sed de vivir, donde Kirk Douglas interpreta al artista, que enloquece mientras pinta ese cuadro, para luego quitarse la vida.
Un enigma de 130 años: la muerte de Vincent Van Gogh, ¿suicidio o ...
Andries Bonger, que ha escrito sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Vincent van Gogh y que fue cuñado de Theo van Gogh, hermano de Vincent, señala en una de sus cartas: “La mañana de su muerte, había pintado una escena forestal, llena de sol y de vida”.
En 2012, el Museo Van Gogh publicó un estudio de Van Tilborgh y Bert Maes donde los autores sostienen que la carta se refiere a Raíces de árbol, una pintura inacabada que integra la colección del museo. Actualmente, es la atribución ampliamente aceptada por los académicos y estudiosos del arte.
Por la incidencia de la luz en el motivo del cuadro, Van der Veen dice creer que van Gogh observó su modelo en las últimas horas de sol, entre las 5 y las 6 de la tarde. Eso implica que el artista probablemente se pasó el día entero pintando.
Van der Veen agrega que la nueva evidencia cuestiona la teoría propuesta por Steven Naifeh y Gregory
White Smith en su biografía Van Gogh: la vida, de 2011. Allí los autores sostienen que Van Gogh no se suicidó, sino que se habría emborrachado y habría discutido con dos muchachos que lo terminaron matando por accidente, a pocos pasos del Albergue Ravoux. El libro que contiene la investigación de Van der Veen sobre Raíces de árbol también fue lanzado este martes en Francia, y pronto estará disponible en inglés en formato digital.
A 125 años de la muerte de Van Gogh, desmintieron su suicidio ...
“Ahora que sabemos que estuvo pintando todo el día, no queda tiempo para que haya ocurrido eso otro”, dice Van der Veen.
Naifeh responde que es imposible determinar el momento en que fue pintado un cuadro por la incidencia de la luz. “No es una fotografía, es una pintura”, retruca Naifeh. “Van Gogh era un poco abstracto en su pintura, y además introduce todo el tiempo un montón de elementos pictóricos que son de su invención”, dice Naifeh, y agrega que por lo tanto es imposible asegurar si pintó la luz que veía o si simplemente la creó sobre la tela.
De hecho, Naifeh dice que el actual hallazgo termina de confirmar su teoría del asesinato. “El hecho de que haya estado afuera pintando todo el día, y no un cuadro cualquiera, sino algo importante, es síntoma de que ni siquiera estaba deprimido”, dice Naifeh. “Había sido un día productivo, normal, y eso es contradictorio con la idea de un suicidio”.
La misteriosa muerte de Van Gogh cobra vida en el primer filme ...
En ese punto, Van der Veen está de acuerdo. “Confirma lo que vieron y dijeron la mayoría de los testigos de aquel día: que su comportamiento en sus últimos días era normal, que no hubo ni la menor señal de una crisis”.
Sin embargo, Van der Veen sostiene que Van Gogh se suicidó, y esa es también la postura oficial del Museo Van Gogh.

N. S.

LOS ELEGIDOS


Guía cultural.
Todos los ítems para agendar y disfrutar en cuarentena


El nuevo libro de Agustina Bazterrica, la autora de la elogiada distopía caníbal Cadáver exquisito, es en realidad el primero. Este volumen reúne los dieciocho cuentos de Antes del encuentro feroz, publicado en 2016, y agrega un bonus narrado en segunda persona, “Las solitarias”. Su lectura permite reconocer las huellas del estilo de la escritora, un siniestrofantástico que tan bien caracteriza parte de la literatura argentina, y deja entrever otras búsquedas. Crímenes premeditados (y tal vez sin concreción), fantasías paranoicas y negras fábulas con animales bien valen para estimular estos días en suspenso. ALFAGUARA
La nobleza del hombre norteamericano
UNA PELÍCULA // por N. T. 


Puente de espías es un exponente del cine clásico de Hollywood en su nivel más alto. El film, dirigido por Steven Spielberg y protagonizado por Tom Hanks, retrata uno de los temas más recurrentes en la filmografía del director: la nobleza del hombre norteamericano. La cuarta colaboración entre realizador e intérprete cuenta con un guión escrito por los hermanos Ethan y Joel Coen que cuenta la historia de James B. Donovan (Hanks), un abogado de principios intachables que debe defender a un espía soviético en los Estados Unidos y luego negociar el intercambio de un piloto de su país encarcelado en Alemania del Este. DISPONIBLE EN flow
Un magnífico viaje en nuestra historia
TEATRO EN PANTALLA // por  A. C. 


Lola Arias, la directora y dramaturga creadora de Campo minado, estrenó antes, en 2009, Mi vida después, una perturbadora propuesta en la que seis actores nacidos en la década del setenta y principios del ochenta, reconstruyen la juventud de sus padres a partir de fotos, cartas, cintas, ropa usada, relatos y recuerdos borrados. Durante casi seis años este potente biodrama se presentó en varios escenarios del mundo. En el marco pandémico actual, la obra está disponible hasta esta noche en la página de la sala La Carpintería, en donde esta magnífica experiencia hizo funciones varias temporadas. LACARPINTERIATEATRO.WORDPRESS.COM/UN-VIAJE-INESPERADO
Inmejorable inicio para un festival e vivo
MÚSICA CLÁSICA // por  P. G. 


Empieza hoy, por streaming y en vivo (a partir de las 9 de la mañana, hora de la Argentina), el Gstaad Menuhin Festival y realmente sería difícil imaginar un mejor inicio: András Schiff tocará las tres últimas sonatas para piano de Beethoven, las opus 109, opus 110 y opus 111. El ciclo se llama “Kosmos Beethoven” y tendrá tres fechas más. En la siguiente, este domingo, Sol Gabetta y Alexander Melnikov harán las sonatas para cello opus 5, n°1 y opus 102, n° 2. Hay que registrarse gratuitamente en el festival o buscar su canal de Youtube. HTTPS://WWW.GSTAADMENUHINFESTIVAL.CH/DE/FESTIVAL
Un jueguito de burbujas para relajarse
TECNOLOGÍA // por  A. T. 


Burbujitas, de Pine Street Codeworks, está en español y disponible de forma gratuita en varias plataformas. Se ha ganado un excelente puntaje de parte de los usuarios, así como varios premios, y se los merece. Es un jueguito de reventar burbujas, pero con varias vuelas de tuerca. Con música de fondo relajante, es una app imperdible en estos tiempos de confinamiento. Hay que prestarles atención a las instrucciones que aparecen en cada nuevo nivel, pero básicamente se trata de colorear burbujas contiguas para hacerlas estallar y seguir adelante. La belleza de lo simple, y con gráficos excelentes.
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RECOMENDADOS..PETER SELLERS....INOLVIDABLE


Hace cuarenta años moría el camaleónico intérprete británico, que conoció la fama pero no el reconocimiento
Sellers en Desde el jardín, de Hal Ashby
A 40 años de su muerte, siete películas en streaming para volver a ver al gran Peter Sellers
Demasiado joven, con el corazón averiado desde mediados de los 70, el 24 de julio de 1980, hace exactamente 40 años, moría Peter Sellers, el actor, el comediante inglés, una parte fundamental del éxito de la cultura británica en el mundo durante la década de oro de “lo British”, la década de los Beatles. Está muy claro que no fueron solamente los Beatles y los Rolling Stones; ellos habían cambiado con la música, y Sellers había cambiado con el cine, y con Londres: comparar la Londres de mediados de los 50 de El quinteto de la muerte (uno de los cinco era Sellers, muy joven y con el pelo muy alto) con el swinging London de una década más tarde, cuando Sellers no paraba de ser exitoso: La Pantera Rosa, Dr. Insólito, What’s New Pussycat?, La fiesta inolvidable…
Una carrera más corta de lo que la comedia y el cine necesitaban, pero que empezó afortunadamente pronto: la BBC a principios de los 50, con el éxito de su humor y de su extraordinaria capacidad vocal, los éxitos en el cine y así desde Inglaterra a Hollywood, con muchas idas y vueltas. Y llegaría su última década, en la que tuvo un éxito temprano, en 1970, con Hay una chica en mi sopa, junto a Goldie Hawn. Luego vendrían algunos años inciertos y el crecimiento de su fama de “difícil” hasta el regreso del trabajo con Blake Edwards y las tres secuelas de su inspector Clouseau y La Pantera Rosa: la vuelta del éxito, la taquilla y la popularidad.
Sellers fue considerado por muchos el actor cómico más grande del mundo. Con cualquier secuencia de La fiesta inolvidable es suficiente para demostrar la seudohipérbole sobre Sellers. Incluso, para quienes disfrutan lo que para otros es un oxímoron (la comicidad en una película de Kubrick), seguramente baste con mostrar la capacidad camaleónica de Sellers en sus personajes en Dr. Insólito.Sellers era el rey de los acentos.
Sellers, de vida sentimental y familiar intensa, complicada, atormentada, buscó durante su última década de vida un papel con denuedo: el de Chance, el protagonista de Desde el jardín. Desde que leyó la novela de Jerzy Kosinski, Sellers quiso ser Chance: lo quiso a principios de los 70, cuando su carrera estaba en un momento bajo, y siguió queriéndolo luego de volver al éxito con las secuelas de La Pantera Rosa. Y finalmente lo logró, dirigido por Hal Ashby, en la que fue su mejor película.
Es que la Sellers en Desde el jardín es, sencillamente, una de las mejores actuaciones cinematográficas de la historia. Al revisar hoy la película uno podría temer que el juego del simplón, retraído y analfabeto Chance y su ascenso social se vieran forzados, se notaran los hilos de las marionetas y de “los mensajes”. Sin embargo, Desde el jardín no solamente mantiene sus méritos sino que los agiganta en el presente.
Ese papel, nada menos, era el que soñaba hacer Sellers y lo hizo con una maestría que asombró y que sigue asombrando hoy en día ¿Cómo sostener desde la mirada una vacuidad que pudiera entender el espectador, que sí sabía la verdad sobre Chance y a la vez no evidenciar groseramente esa vacuidad ante los demás personajes? ¿Cómo caminar de forma tal de pisar con timidez y a la vez transmitir un extraño aplomo entendido como seguridad? ¿Cómo dar peso a palabras dichas con la suavidad del tono del ídolo de Sellers, Stan Laurel?
Esos eran solamente algunos de los tantos secretos de Sellers: sus recursos actorales eran prodigiosos, pero el rey de los acentos jamás fue el rey del énfasis, quizás por eso nunca ganó el Oscar. Fue nominado por el corto The Running, Jumping & Standing Still Film, y como actor por Dr. Insólito y también por Desde el jardín. Dustin Hoffman le ganó en esa última oportunidad por Kramer vs. Kramer, unos meses antes de la muerte de Sellers. Algunos dicen que de haberse muerto antes de la entrega de los premios, Sellers ganaba seguro. Y otros dicen que sin los bloopers de los créditos de Desde el jardín (el intérprete estuvo en contra de su inclusión) también hubiera ganado. Pero no fue así, y Sellers murió demasiado pronto.
Y pronto también se volvió un incomprendido, porque su arte era el de un cine grande, de pantalla grande y de grandes aciertos, que no significaban grandes aspavientos. pero Sellers murió y el cine siguió, y descendió tanto que a principios del siglo XXI el director Stephen Hopkins hizo una biografía fílmica de Sellers llamada The Life and Death of Peter Sellers, uno de esos productos alejado de cualquier grado de elegancia y sutileza. Y para dejar en claro que la película jamás entendió a su biografiado y a su arte, Sellers fue interpretado por el australiano Geoffrey Rush, uno de esos actores que creen que imitar es actuar: para Sellers, la capacidad de imitar era apenas un punto de partida.


Para volver a ver a Sellers

El Quinteto De La Muerte: Críticas de películas - AlohaCriticón
El quinteto de la muerte (1955) está disponible en Qubit.tv
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Un cadáver a los postres (1976) disponible en alquiler en itunes y Google Play 

CINE.AR TV | Un disparo en la oscuridadPelículasREVISOR DE CINE: DESDE EL JARDIN
Desde el jardín (1979) está disponible en alquiler en itunes
J. P. F.

EL ECONOMISTA....NOTICIAS,

Ago, 2020 |  PRESENTADO POR eleconomista.com.ar
Hay que transitar la crisis sanitaria y al mismo tiempo poner en marcha la economía

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, apuntó a las actividades que aún no se pudieron normalizar a causa de la pandemia de coronavirus, y a la reactivación de la economía a través de la obra pública .   LEER MÁS
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