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lunes, 22 de enero de 2024

JAQUE MATE,,,,EN CINES Y EN AMAZON PRIME (TEATRO DESDE MAYO )


'Jaque Mate', la nueva película de Adrián Suar y Maggie Civantos
El próxima jueves 25 de enero se estrenará 'Jaque Mate', una comedia de acción que promete captar la atención del público global. La dirección está a cargo de Jorge Nisco, quien se refirió a esta obra que combina el encanto del ajedrez con la emoción de una narrativa de crimen internacional y expresó: "Espero que la gente la pueda ver y se divierta".Reproductor de audio
La película está producida por Patagonik y Amazon Studios, y cuenta con la participación estelar del argentino Adrián Suar y la actriz española Maggie Civantos.







Adrián Suar: su regreso al cine, el cierre de Polka y su visión del país: “El barco se va a mover, lo importante es que no se de vuelta”
A pesar que siente que aún tiene mucho para ofrecer, el productor imagina una vida alejado de eltrece, el canal que dirige artísticamente desde hace años
Mientras anuncia la finalización de las actividades de su histórica productora, se refugia en el estreno de Jaque Mate y en el comienzo de los ensayos de la comedia teatral Felicidades, que protagonizará junto a su ex, Griselda Siciliani
Pablo Mascareño

“Levanté ese guante en la televisión con Poliladron, aunque antes, en cine, lo había hecho (Adolfo) Aristarain”, explica Adrián Suar frente  cuando se le remarca que construyó una marca dentro del espectro del género policial enrevesado con la acción en el mercado de la televisión y el cine industrial en nuestro país.
“Tenía muchas ganas de volver a hacerlo, me gusta y me siento cómodo”, sostiene el actor con todas sus expectativas puestas en el próximo estreno de Jaque Mate, el film dirigido por Jorge Nisco, en el que encabeza el elenco en el que también se destacan Mike Amigorena, Benjamín Amadeo, Charo López y Diego Cremonesi, junto a un dream team internacional conformado por la española Maggie Civantos (Las chicas del cable, Vis a Vis), el mexicano José Eduardo Derbez (Que pobres tan ricos) y el israelí Tsahi Halevi (Fauda).
Jaque Mate, que llegará a los cines el 25 de enero, es una producción de Patagonik y Amazon Studios. Será la primera película argentina de ficción en estrenar en las salas 4D E-Motion que permite una experiencia inmersiva para el espectador, con viento, agua, vibración, impacto de aire y aromas en sincronismo con la acción en pantalla. Luego de una ventana de alrededor de seis semanas en exhibición en salas, el material estará disponible en la plataforma de streaming Amazon Prime Video.
“Es un género universal, tiene las reglas de las comedias que llegaron de Estados Unidos, con amigos, espías, gente que trabaja de una manera un poco clandestina, tópicos que definen este tipo de películas”, dice Suar, quien remarca la complejidad de estas realizaciones, donde la acción en las escenas y el despliegue visual de la puesta son recursos claves.
Luego de aquel fundacional Poliladron, el actor sedujo al género con el film Comodines y la tira televisiva 22, el loco. Y fue el productor de 099 Central, otro de los recordados títulos que su productora Polka le dio a eltrece. Y este será también uno de los ejes de la charla, ante la noticia de la parálisis de esta compañía, bastión de la ficción en nuestro país.
Antes es tiempo de contar que Jaque Mate -una idea que merodeaba en Suar desde hacía mucho tiempo- muestra a Duque, su personaje -un agente secreto internacional que había abandonado su profesión- en un regreso forzado al ruedo, cuando un grupo comando secuestra a su sobrina. Lo que seguirá será una continuidad de idas y vueltas, explosiones, tiros y contramarchas en lugares de atractiva geografía.
-La ternura que aparece en este tipo de historias que protagonizás o producís también es una de las características narrativas de tus productos.
-Sí, lo mismo que el humor, todo en su punto justo.
Pisando su propio tablero. Adrián Suar hoy apuesta a lenguajes que no son los televisivos para contar sus historias de ficción
El país
-En el actual contexto económico de Argentina, es un gran desafío producir ficción ya sea audiovisual o teatral.
-Por lo que se puede apreciar, el barco se va a mover un poco, lo importante es que no se de vuelta.
-Puede darse vuelta...
-Todo puede pasar en Argentina; deseo que no.
-A partir del DNU presentado por el Poder Ejecutivo, están amenazados los funcionamientos del Instituto Nacional del Teatro, el Incaa y el Fondo Nacional de las Artes, entre otras instituciones de fomento a la cultura. Como creador, artista y productor, ¿cómo vivís esta circunstancia?
-Lo veo mal, me entristece. En cuanto a lo que refiere a la cultura y el espectáculo, siempre los gobiernos carecen de la información exacta y dan diagnósticos errados. Seguramente en estos entes habrá cosas para mejorar y esa es la responsabilidad de un gobierno; algo muy distinto es desfinanciar, eso no me gusta, como tampoco me gusta cuando se dice que tienen que desaparecer ciertas cosas. La palabra “desaparecer” no es grata.
-En nuestro país está atravesada por las connotaciones trágicas con respecto a la historia reciente.
-No es grato, no es el término exacto. Hay una idea que todo está puesto para que, por ejemplo, el teatro independiente, pueda hacer obras y las tenga que financiar el sector privado. Pero no es así, es un gran error sostener eso, ya que se financia solo. Por otra parte, el circuito independiente ayuda muchísimo. Además, no todo debe verse desde la lógica “quién paga” o “quién no paga”; el rol del Estado, como sucede en los lugares civilizados, es ayudar. En Francia o Estados Unidos se ayuda. Además, como siempre digo, a los argentinos, las malas decisiones de los economistas nos hicieron más daño que las obras de los artistas. ¿Cuál es el presupuesto de cultura? ¿Un 0,2 por ciento? Es triste pensar a la cultura en estos términos, sobre todo teniendo en cuenta todo lo que da Argentina a la región en este ámbito. No voy a caer en el folklore que somos los mejores del mundo, pero que el país tiene historia cultural es innegable.
-Igual lógica se aplica con la TV Pública, cuando se habla de su privatización y no de su mejoramiento...
-Se puede mejorar, sí; alguien tiene que hacer algo, sí; pero cerrar es otra cosa. Me gusta el Estado presente, que no es lo mismo que omnipresente, que se mete en todo; pero jamás ausente y que lo regule cualquiera. También pienso que, quienes regulan desde el Estado, deben ser personas idóneas. Eso al ciudadano lo tranquiliza un poco.
-A lo largo de los diversos gobiernos de las últimas décadas, ¿te han ofrecido cargos?
-Alguna vez...
-¿En qué área?
-Cultura.
-¿Te ves a futuro gestionando esa área o el canal público?
-No, estoy en contra de las caras conocidas que van a lugares sin tener capacidad para el cargo.
-Manejás eltrece y Polka desde hace décadas...
-Pero no son cargos públicos. De lo que hablo sé, entiendo, conozco cómo se maneja eltrece, aunque me pueda equivocar. Para ir a un lugar público hay que estar bien preparado para esa función. A veces, incluso pensando en otros países del mundo, te preguntás cómo tal persona llegó a presidente.
Si bien su tarea se da desde el sector privado, Adrián Suar considera insoslayable el rol del Estado en la ayuda artística
El “caso” Polka
En las últimas horas se conoció la noticia sobre la parálisis de las actividades de Polka, la compañía productora que Adrián Suar fundó hace casi tres décadas -cuyo nombre remite al apodo que llevaba su abuela- y que fue una usina de creación de ficción televisiva y cinematográfica. A pesar que hoy el actor cuenta con un porcentaje muy minoritario de acciones -la mayor parte del paquete accionario corresponde al Grupo Clarín- lo cierto es que la empresa está asociada a su nombre.
“Son varios los sentimientos que me atraviesan”, reconoce el hombre que creó historias como Gasoleros, Campeones de la vida y Son amores, sucesos con números de rating hoy inhallables, en una televisión abierta que no conocía la competencia de plataformas y redes sociales, pero que, sobre todo, y quizás por eso mismo, manejaba otros presupuestos, muy lejanos a la pauperización del presente.
De Poliladron, el primer producto de ficción de Polka, pasando por las comedias costumbristas que ocupaban exitosamente el prime time hasta los unitarios con temáticas más adultas, la compañía se convirtió en un reservorio de producción ficcional, aún en los momentos económicos más adversos por los que transitó el país. Los actores y actrices tenían un lugar allí, incluso muchos de aquellos que el medio había “descartado”.
“La marca sigue, seguramente será un compás de espera, un hasta pronto que no sé cuándo va a pasar”, se adelanta a aclarar y reconoce: “Durante 2024 no estará en el aire la habitual ficción de Polka”.
Buenos chicos -actualmente en el aire de eltrece- es la última tira que se verá producida por Polka en mucho tiempo. Acaso la definitiva. Genera una sensación de luto pensar en su cierre.
Grabación de un episodio de Buenos chicos. Polka también fue una fuente laboral para creativos, productores y técnicos
-¿Cómo vivís emocionalmente la discontinuidad de Polka?
-Los fines de ciclo entristecen, nos pasa a todos los que hemos pasado por aquí. Es un sentimiento de los seres humanos.
-Un duelo.
-Es un duelo y los duelos hay que transitarlos. En mi cabeza lo vengo haciendo desde hace tres años. Sabía que venía un fin de ciclo, aunque no lo desees, siempre viene. También se fue acabando ese modo de hacer televisión, con una ficción por año con doscientos capítulos. Siento que fue una profecía autocumplida de algo que iba a suceder.
-Entonces podría decirse que fuiste “duelando” la idea.
-Sí, pero también esperando la próxima batalla. Necesitaba reinventarme en la ficción nacional, más allá que sigo produciendo cine y teatro, trabajo para plataformas de afuera y tengo muchas ideas.
-¿Cómo imaginás esa próxima batalla en la televisión abierta?
-Siento que, en algún momento, volveré, quizás sea en 2025 o en 2026, no sé cuándo.
-¿Será a través de Polka o por fuera de esa marca?
-Creo que será a través de Polka. Amo a la televisión y en la ficción diaria es donde más horas hombre he estado a lo largo de mi carrera.
-La ficción de plataforma no reemplaza al hábito de lo que ofrecía la televisión abierta. De hecho, en Telefe rinden muy bien las tiras extranjeras que, por otra parte, tienen para el canal un costo muy inferior al de una producción propia, con lo cual la ecuación financiera cierra en positivo, pero, simultáneamente, eso confirma que las audiencias responden al estímulo de las historias ficcionales que se ofrecen, en muchos casos con modelos narrativos tradicionales
-Sí, pero también es cierto que no pude lograr, en los últimos dos años, entregar un producto de ficción que pueda convocar masividad. No pude.
-Más allá del interés de las historias en cuestión, la coyuntura tampoco ayudó.
-Hubo costos altos en una televisión que se achicaba. Espero que la televisión repunte y eso también tendrá que ver con que Argentina salga adelante.
-La pandemia fue un golpe para la televisión.
-Es la vida, no me peleo con lo que sucede.
-¿Gran hermano reemplaza a una ficción?
-No... bueno, no la reemplaza, pero el público de Gran Hermano ve personajes que actúan situaciones que son verdaderas, pero también imagino que, desde el momento en el que hay un casting preestablecido, están un poco actuadas para que funcionen. Sin embargo, la ficción es la ficción.
-Ante la parálisis de Polka, ¿qué te dicen tus colegas actores?
-Llegan mensajes con cosas lindas, muchos me emocionan y me rompen el corazón. Para los que hicieron varios trabajos en la productora, esta circunstancia los lleva a repasar su propia historia, a hacer el propio cierre de un ciclo. También hay técnicos que hace treinta años que trabajan allí. Por eso, mi agradecimiento es personal hacia cada uno de los que participaron.
"No pude lograr, en los últimos dos años, entregar un producto de ficción que pueda convocar masividad", dice con sinceridad Adrián Suar, sabiendo cuáles son las reglas del juego
Volver a escena
Luego del éxito de Inmaduros, comedia que encabezó junto a Diego Peretti, durante el próximo mes de mayo regresará al escenario de El Nacional para estelarizar Felicidades, pieza con dramaturgia de Mariano Pensotti, pero basada en una idea propia. Estará acompañado por Griselda Siciliani -su ex y madre de su hija Margarita-, Benjamín Vicuña, Peto Menahen y Jorgelina Aruzzi. “Un elencazo”, sentencia.
El relato toma como punto de partida a un matrimonio -interpretado por Suar y Siciliani- que ve frustrada la celebración de cumpleaños de ella, aunque no deja de recibir a invitados sorpresivos que alterarán la existencia familiar, además de la presencia de un “médium” que hará lo suyo. “Conocía a Mariano Pensotti, porque había hecho algunas cosas en Polka. Es un gran dramaturgo y compartimos un trabajo creativo hermoso, de ida y vuelta, dandole forma a los personajes, previo a su escritura de la pieza”.
Se lo percibe muy entusiasmado con el nuevo proyecto, que será un refugio ante la adversidad de lo audiovisual. Una especie de Jaque Mate que él mismo impulsa para darse una revancha. “Creo que gustará mucho, es una comedia con un gran texto y un enorme protagonismo de la escenografía”.
-Dadas las circunstancias, componer una pareja con tu propia ex, ¿facilita o complejiza el trabajo?
-Todavía no comenzamos a ensayar, vamos a ver en marzo qué sucede, pero tenía muchas ganas de trabajar con Gri (Siciliani). La respeto artísticamente, me hace reír mucho, me parece una gran actriz y comediante. Sé que la gente se reirá con nosotros, con el resto del elenco. Es una gran obra con dirección compartida entre Mariano Pensotti y Daniel Veronese.
Adrián Suar con Jorgelina Aruzzi y Griselda Siciliani, con quienes compartirá una nueva aventura teatral desde el mes de mayo
El propio ajedrez
Si bien el film Jaque Mate se basa en una idea del propio Suar, el guion del material corresponde a Leandro Calderone. “Cuando empiezo a rodar solo estoy metido en el rol de actor”, reconoce. La dirección de escenas de acción fue responsabilidad de Federico Cueva, quien condujo al actor en ese entramado siempre complejo de realización: “Entrené un mes y medio, sobre todo para las coreografías de acción, para lograr las peleas o disparar. Hace tiempo que no lo hacía, me gustó volver y fue, sin dudas, lo más difícil que hice dentro de este tipo de películas. Hay contacto físico y eso, a veces, duele”. Alguna que otra anécdota se filtra y el actor reconoce que más de un moretón se llevó a su casa luego de rodar, a pesar del trabajo de los dobles de riesgo que lo secundaron.
-Nadie tomó la posta del género en televisión y en cine es excepcional, salvo generaciones anteriores a la tuya...
-Es cierto, se da poco. Es muy difícil de hacer, sale plata, hay que tener ganas infinitas. A mí me gusta mucho, amo este tipo de materiales, así que los hago muy convencido.
“Bruce Willis, Mel Gibson, Clint Eastwood, Tom Cruise, Al Pacino...”, el actor enumera referentes, dejando entrever una clara influencia que nació como un espectador fanatizado por los títulos policiales y de acción que marcaron la carrera de estas estrellas internacionales.
-En la vida, a la hora de pensar en términos de jaque mate, ¿cómo viene el balance entre haberlo logrado o que te lo dijeran a vos?
-Vengo parejo. Tuve varias partidas que costaron, pero que lo logré y, en otras, no he podido.
-¿Cuál se disfruta más, el jaque mate de la vida o el de la carrera?
-Creo en el equilibrio de las dos cosas, ambos se disfrutan, pero la vida te va compensando cuando estás muy desbalanceado.
-Cuando la jugada viene en contra, ¿cuál duele más, la de la vida o la de la carrera?
-La de la vida, porque, cuando viene mal la partida de la carrera, te reponés, tenés revancha. En la vida también, pero, a veces, quedan marcas fuertes.
Confesionario
A diferencia de lo que sucedió con Araceli González -madre de su hijo Toto y con quien no terminó bien el vínculo-, Adrián Suar se refiere a Griselda Siciliani con afectuosidad y considerándola -aún luego de la separación- integrante de su familia. No son pocos los que más de una vez presumieron el reencuentro de la pareja, algo que sucederá, al menos por ahora, en el plano de la ficción. “Nos llevamos bien, nos conocemos y nos respetamos artísticamente”.
-¿Le comentaron a Margarita que van a trabajar juntos?
-Sí, está muy contenta, vendrá al teatro con nosotros.
-¿Estás en pareja?
-No.
-Hace bastante que estás solo...
-Ya no le tengo miedo a la soledad, no me angustia tanto, aunque eso no significa que no me gustaría estar con alguien, pero estar por estar, para que alguien me escuche hablar, no me va. Las relaciones de pareja son hermosas, pero difíciles.
-¿Por qué lo decís?
-Requieren de construcción, de un entendimiento y una sintonía con el otro. Es una martingala difícil, no te sucede todo el tiempo a lo largo de la vida. Puede pasar dos o tres veces, con toda la furia.
-Dicen que en una pareja cuando los dos “se maquillan” puede aparecer una dificultad en torno a los egos y las competencias. En tu caso, tus dos matrimonios se dieron con actrices. ¿Hubo ahí una de las causas de las rupturas?
-Esas circunstancias podrían ser una complicación, pero no necesariamente. A veces, dice el manual, es preferible que no, pero también hubo parejas de actores que han estado juntos durante años.
-En tu caso, ¿sentís que haber compartido oficio puede haber sido un inconveniente?
-Puede ser, pero también debo decir que convivir con Gri (Siciliani) fue muy fácil.
-Imagino que estarás orgulloso de la carrera que está construyendo tu hijo Toto Kirzner.
-Me gusta lo que veo de él.
-Aunque, por ahora, sólo lo vemos como actor. ¿Heredó la vocación de productor?
-Algo, pero no es lo que más pesa en él.
-Su carrera no se ancla en el apellido Suar, lo cual es meritorio.
-Para mí eso fue muy doloroso.
-¿Sí?
-Claro, yo quería que utilizara el Suar, pero no quiso. Está bien, fue su decisión. Es un actor muy inteligente, se está formando.
-Volvemos a la televisión, ¿cómo ves la gestión de tu, ahora competidor, Marcelo Tinelli al frente de la dirección artística de América?
-Fue su primer año y es difícil en esta televisión tan depresiva económicamente poder instalar una marca. Se me hace difícil a mí en eltrece, calculo que, en América, que tiene otro tipo de estructura, también debe suceder. Pero lo veo bien al “flaco”, haciendo el programa que a él más le gusta, con un rating muy bueno para su pantalla.
-El rating maneja los destinos del medio, ¿te sigue preocupando como el primer día? ¿Qué sigue significando para vos?
-Es una herramienta de trabajo, el pan mío de cada día. El día que no esté más en el canal, seguramente se me irá, no pensaré en eso, pero hoy todo lo que sucede en eltrece es responsabilidad mía. Cuando no veo los resultados, la responsabilidad es mía y me angustia, me preocupa. Es un canal que amo, no me gusta que me vaya mal
-Así como Polka ingresó en un receso, ¿imaginás tu vida sin eltrece
-Totalmente, aunque no en mi corazón.
-Con Polka hiciste el duelo durante los últimos años, ¿te está sucediendo algo similar con tu cargo en el canal?
-Siempre pienso. Estoy muy cómodo, agradecido por todo lo que hicieron por mí en el canal, que fue mucho, pero, en algún momento me iré. Todavía no, siento que tengo para darle más a eltrece.
-¿Qué te falta en la vida y en la carrera?
-No soy de pedir... sí, algo pido...
-¿Qué?
-La Copa Libertadores. Y salud.

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martes, 26 de abril de 2022

JAQUE MATE


Alberto y Cristina, jaqueados por la crisis de liderazgo

Fernando Laborda
Con diferentes matices, los últimos días demostraron que a los distintos sectores de la coalición que gobierna la Argentina solo los une la desesperación. Hace meses que Alberto Fernández y Cristina Kirchner han dejado de trabajar en equipo, y la incertidumbre política que despierta su conflicto personal se ve acrecentada por un simple hecho: el Presidente nunca fue un líder y la vicepresidenta está experimentando, día tras día, el ocaso de su liderazgo.
La desesperación de Alberto Fernández por retornar al centro de la escena y evitar convertirse en un prematuro pato rengo explica que, en sus mensajes públicos, se anime a coquetear con la posibilidad de su reelección o, como días atrás en José C. Paz, a desacreditar a quien “quiere hacernos creer que en 2023 estamos perdidos”, en indirecta referencia a la propia vicepresidenta.
Solo la desesperación del gobierno nacional para conseguir donde sea y como sea recursos que permitan continuar financiando prácticas populistas puede explicar el tan desatinado como insólito proyecto oficial para gravar la “renta inesperada”. Una iniciativa que, además de atentar contra la seguridad jurídica y constituir una doble imposición tributaria, desalentaría el emprendedorismo, la generación de riqueza por vías legítimas y la creación de fuentes de trabajo. La improvisación en materia económica no solo quedó expuesta en esa iniciativa; también, en una inquietante frase presidencial: “Iremos viendo cómo atacamos la génesis de la inflación”.
Solo la exasperación por su situación judicial, más allá de su conocida obsesión por controlar a jueces y fiscales, permite interpretar la inédita y controvertida maniobra de Cristina Kirchner de forzar la división del bloque oficialista de senadores con el fin de birlarle una silla en el Consejo de la Magistratura a la oposición.
El primer mandatario solo tuvo conocimiento de la maniobra urdida por Cristina Kirchner a través de las redes sociales. Aunque el jefe de Gabinete, Juan Manzur, respaldó la decisión de los senadores, allegados a Alberto Fernández aseguran que la jugada de la vicepresidenta no le agradó: señalan que la calificó como “innecesaria” y sostuvo que lo que debieron hacer tanto Cristina como Sergio Massa, en su carácter de titulares de ambas cámaras legislativas, era pedir a la Corte Suprema una prórroga del plazo fijado para sancionar la nueva ley que determine cómo debe componerse el órgano que interviene en el proceso de selección y remoción de magistrados. Pero la vicepresidenta, con su particular estilo, se anticipó a todos.
Hasta la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, desacreditó la jugada de Cristina Kirchner cuando, pretendiendo justificarla, dijo que los dirigentes de Juntos por el Cambio “nos tienen habituados a este tipo de trampas de la democracia”.
Sin embargo, el jefe del Estado optó por el silencio, escudándose en que el Poder Legislativo es un poder independiente del Ejecutivo. Lejos en el tiempo quedaron sus críticas a Cristina Kirchner, formuladas allá por 2012, cuando acusaba a la entonces presidenta de la Nación de estar “renegando” del funcionamiento que ella misma le impuso al Consejo de la Magistratura y de “decirles desembozadamente, por cadena nacional, a los argentinos que ella tiene un interés concreto en el resultado de una causa judicial” y de plantear “que quiere que se designe en un juzgado, donde está la causa por la que ella tiene interés, a un juez que le garantice el resultado que ella quiere”. También quedó como un reque, cuerdo la oposición que Fernández manifestó a un aumento del número de miembros de la Corte Suprema de Justicia de cinco a nueve, como el que ahora busca imponer el cristinismo. “La Corte debe tener cinco miembros, lo otro es fantasía”, afirmaba el actual presidente de la Nación en 2016, al tiempo que cuestionaba la idea zaffaroniana de incrementar aquel número para dividir al máximo tribunal en salas.
Si la Corte respondiera hoy al Gobierno, nadie estaría pensando en semejante reforma. También parece claro que instalar de nuevo una reforma judicial ayuda a desviar la atención de los principales problemas de la agenda ciudadana, que pasan por las penurias económicas de los argentinos y por una inflación en marzo, alcanzó un récord en los últimos veinte años y que, de acuerdo con las estadísticas de los primeros días de abril que se manejan en el Indec, continuaría siendo elevadísima en el presente mes.
Al margen de la toxicidad que guía hoy la relación entre el Presidente y la vicepresidenta de la Nación, y de la admisión en la Casa Rosada de que Cristina Kirchner está hoy “más preocupada por salvar su legado que por salvar al Gobierno”, Alberto Fernández no parece dispuesto a echar de su gabinete a nadie que reporte al cristinismo, pese a las presiones que ha recibido de parte del propio equipo ministerial que reniega de la influencia de la expresidenta.
Aunque no faltan quienes, cerca de él, aseguran que no tolerará más desplantes públicos de ningún funcionario, el Presidente no quiere aparecer como el responsable de la fractura de la coalición oficialista.
Tampoco Cristina Kirchner parece decidida a hacerlo. Por un lado, porque ni ella ni los dirigentes de La Cámpora están dispuestos a abandonar las suculentas cajas del Estado que administran, como la Anses, el PAMI y las principales empresas con participación estatal. Por otro, porque recuerdan que cuando Carlos “Chacho” Álvarez renunció en el año 2000 a la vicepresidencia de la Nación y dejó el gobierno de Fernando de la Rúa, experimentó una caída en la consideración de la opinión pública de la que no se recuperó.
Las diferencias dentro del elenco ministerial siguen a flor de piel. Continúan siendo indisimulables las peleas del ministro Martín Guzmán con el secretario de Comercio, Roberto Feletti, y con el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, quien recientemente volvió a cuestionar con duros argumentos el aumento tarifario, en cuya necesidad insiste el titular del Palacio de Hacienda. La confesión de Guzmán de que no le ha pedido al FMI una revisión de las metas fiscales irritó una vez más a sectores del cristinismo, donde cada alusión de Alberto Fernández y su séquito a su eventual reelección presidencial provoca nuevas indigestiones.
Los días posteriores a la Semana Santa pasaron sin los cambios de gabinete que algunos imaginaron. Pero la casa dista de estar en orden.
A pesar de la tensión que signa su relación con Cristina, el Presidente no dejó de prodigarle algunos guiños, como si estuviese convencido de que el inestable equilibrio que caracteriza a la coalición gobernante es preferible al riesgo de gobernar en soledad.
Por empezar, la representación de la Argentina en la Organización de Estados Americanos (OEA) se abstuvo de votar la suspensión de Rusia como país observador en ese organismo hasta que retire sus tropas de Ucrania, apoyada por la mayoría de los países del continente.
Por si esto fuera poco, el primer mandatario afirmó que los problemas en Venezuela se estaban “disipando” y que era momento de ayudar a ese país (léase, al régimen chavista). Se trató de una declaración, dirigida a justificar el retorno de un embajador argentino a Caracas, tan inoportuna que se produjo en el preciso momento en que la dictadura de Nicolás Maduro ordenaba la detención de Olga Mata y su hijo, Florencio Gil Mata, por haber subido a Tiktok un video humorístico con referencias críticas a figuras del gobierno venezolano. Se los acusó del insólito delito de “promoción al odio”, que contempla penas de hasta veinte años de cárcel. Los venezolanos no solo no son libres para elegir su propio destino. Ahora, ni siquiera pueden hacer chistes en las redes sociales
Los días posteriores a la Semana Santa pasaron sin los cambios de gabinete que algunos imaginaron. Pero la casa dista de estar en orden

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