Mostrando las entradas con la etiqueta MISTERIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MISTERIO. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de junio de 2023

MISTERIO


El hacker no reveló quién lo contrató para espiar
Nuñes Pinheiro relató ante la Justicia cómo armó la maniobra; entre sus víctimas hubo jueces y funcionarios
Hugo Alconada MonEnrique García Medina ,Ezequiel Nuñes Pinheiro (derecha), acusado de hackear a Marcelo D’Alessandro
No lo admitió, pero tampoco lo negó. El hacker confeso Elías Ezequiel Nuñes Pinheiro se convirtió en el primero de los cuatro detenidos que declaró ante el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. Relató cómo participó en las maniobras para tomar el control de teléfonos móviles o activar nuevas líneas a nombre de jueces y fiscales, pero no cruzó una línea roja: dijo que no recordaba si el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, era uno de sus objetivos.
Nuñes Pinheiro declaró el martes, poco después de presentarse en los tribunales federales de Comodoro Py, donde quedó detenido e incomunicado. Planteó que solo se dedicó a tomar el control de los teléfonos celulares que le ordenó un hombre identificado como “Juanxd”, cuya verdadera identidad sigue en las sombras. Detalló que hackeaba los aparatos para, en cuanto lo lograba, dejarlos en manos de ese usuario misterioso.
“Todo se hacía sobre la marcha”, rememoró ante una pregunta del fiscal federal Gerardo Pollicita. “La información de la persona [a hackear] me la pasaba [Juanxd]”, explicó, para luego detallar que cobraba entre 8000 y 15.000 pesos en criptomonedas por cada ataque, que ejecutó por medio del llamado SIM-swapping. Nuñes Pinheiro insistió, además, en que ese usuario solo se presentó como “Juanxd” y que jamás llegó a conocer su identidad real, aunque dijo que creía que se trataría de un hombre adulto de mediana edad y, acaso, del noreste argentino porque utilizó la palabra “gurises” en uno de los varios mensajes de voz que le envió.
“Juanxd”, detalló el hacker en tribunales, le “mandaba el número de teléfono y DNI, o número de teléfono, número de DNI y número de trámite de la persona” que debía hackear. A partir de allí, consultaba primero bases de datos personales como Nosis, para luego ingresar a la página de internet de la empresa de telefonía celular, donde se hacía pasar por la víctima a espiar y requería el cambio de chip, lo que lograba tras responder algunas preguntas básicas.
Cuántas personas hackeó este grupo de hackers es una pregunta cuya respuesta todavía busca determinar la Justicia. Entre los afectados figuran los cuatro ministros de la Corte Suprema –Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda–, dos jueces de la Cámara Federal de la Casación Penal –Gustavo Hornos y Mariano Borinsky–, dos jueces de tribunales orales federales –Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu– y la jueza federal de Misiones María Verónica Skanata.
Las víctimas también incluyen al exministro de Seguridad porteño Andrés D’Alessandro y el diputado nacional y candidato a gobernador Diego Santilli, en tanto que la prensa misionera también incluyó esta mañana entre los perjudicados al gobernador de esa provincia, Oscar Herrera Ahuad.
Además de Nuñes Pinheiro, quien ya declaró ante la Justicia porteña y ante la jueza federal María Servini, la investigación en manos del juez Martínez de Giorgi abarca a otros tres detenidos, entre ellos un oficial retirado de la Policía Federal, Ariel Pedro Zanchetta, de 56 años, quien fue apresado en Junín, provincia de Buenos Aires.
Al ser indagado en esta investigación, Nuñes Pinheiro reafirmó que recurrió a una página de la “deep web” identificada como Dark PFA, cuyo máximo referente era un usuario identificado como “Pr1sox” y que le permitía buscar, por ejemplo, quién era el titular de un número de documento o de teléfono o de patente de auto.
La verdadera identidad de ese “Pr1sox” salió a la luz en otra investigación judicial que de manera simultánea instruye el fiscal federal Franco Picardi en los tribunales de Comodoro Py.
Se llama Tomás Patricio Hvalica, un joven que vive en Quilmes Oeste junto a su madre y que el mes próximo cumplirá 19 años.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

martes, 28 de febrero de 2023

MISTERIO


El caso Arshak Karhanyan. Van a cotejar las huellas y perfil genético de un policía desaparecido hace cuatro años con el ADN de 50 NN
El estudio fue ordenado por el juez Alberto Baños, magistrado a cargo de la causa, tras un pedido hecho por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, organismo que denuncia un encubrimiento por parte de la fuerza de seguridad porteña
Gabriel Di Nicola
Vardush "Rosita" Datyvian, la madre del policía porteño Arshak Karhanyan
El oficial de la Policía de la Ciudad Arshak Karhanyan desapareció hace cuatro años. Lo último que se sabe de él, a partir del registro de cámaras de seguridad, es que, el 24 de febrero de 2019, a las 13, a poco de salir del edificio de Caballito donde vivía, se cruzó con un compañero de la fuerza de seguridad porteña con el que había compartido destino en la División Exposiciones, que retiró 2000 pesos de un cajero automático de la estación Primera Junta de la línea A de subtes y que en una tienda de Rivadavia y Paysandú compró una pala y, al retirarse, caminó sentido hacia el barrio de Flores. Para intentar terminar con el misterio, las huellas y el perfil genético del joven serán cotejados con el ADN de 50 personas enterradas como NN.
Así lo resolvió el juez en lo criminal y correccional porteño Alberto Baños, magistrado a cargo de la causa, tras un pedido de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, organismo que en el expediente representa a Vardush Datyvian, la madre de Karhanyan, según informaron fuentes al tanto de la investigación.
“Se le pidió al juez y el magistrado aceptó, requerir a todos los juzgados y fiscalías de la provincia de Buenos Aires y de la ciudad de Buenos Aires que informen si tienen causas donde haya un muerto no identificado, es decir, un NN, con posterioridad al 24 de febrero de 2019, fecha de la desaparición de Karhanyan. A partir de las respuestas obtenidas hasta el momento, hay 50 causas de NN con las características solicitadas. La Gendarmería Nacional será la encargada de sistematizar un plan de trabajo para cotejar los datos de esos expedientes con las huellas y el perfil genético de Arshak para determinar si existen coincidencias”, dijo  una calificada fuente de la Secretaría de Derechos Humanos.
Arshak Karhanyan desapareció el 24 de febrero de 2019
Al momento de su desaparición, Arshak Karhanyan, de origen armenio, tenía 27 años y estudiaba Ingeniería en Sistemas en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Ingresó en la fuerza de seguridad porteña cuando aún se llamaba Policía Metropolitana y cumplió funciones en la División de Cibercrimen. Su conocimiento en cuestiones informáticas hizo que participara de peritajes en la causa donde se investigó la muerte del fiscal Alberto Nisman. Después fue traspasado a la División Exposiciones de la nueva Policía de la Ciudad y su último destino fue la Comisaría Vecinal 7B. Por
“[Arshak] Quería dejar la fuerza [Policía de la Ciudad]. Le hacían hacer cosas con las que él no estaba de acuerdo”, había dicho  en diciembre de 2019, Tigran Karhanyan, hermano del oficial desaparecido.
Hasta abril de 2021, la investigación estuvo delegada en el fiscal Santiago Vismara. El representante del Ministerio Público había solicitado ante el juez Baños que se cite a prestar a declaración indagatoria a cuatro policías de la fuerza de seguridad porteño por el delito de encubrimiento. También solicitó que el caso se debía investigar como una desaparición forzada y que el magistrado debía declararse incompetente y que el expediente debía tramitarse en el fuero federal.
“La mirada que nosotros venimos teniendo, por las distintas acciones que fueron frustrando las posibilidades de ir hacia una investigación seria, es que por todo lo que sucedió tuvo una trama de encubrimiento por parte de la Policía de la Ciudad y apañado también por el juez [por Baños]”, afirmó a la agencia de noticias Télam el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti.
Que el caso sea investigado como una desaparición forzada también había sido solicitado por el abogado Juan Kassargian, que, en su momento, representó en el expediente a Tigran Karhanyan, y por la Secretaría de Derechos Humanos.
Tigran Karhanyan, el hermano del oficial de la Policía de la Ciudad desaparecido hace cuatro años
“A un año de la desaparición, mi resumen del caso es que no se avanzó nada porque todas las medidas de prueba fueron hechas de manera irregular para no llegar al esclarecimiento”, había sostenido Kassargian cuando se cumplieron 12 meses de la desaparición del oficial de la Policía de la Ciudad.
Pero el juez rechazó los planteos del Ministerio Público Fiscal y del abogado Kassargian. El por entonces representante legal del hermano del oficial desaparecido recurrió a la Cámara del Crimen, pero el tribunal de alzada confirmó la resolución de primera instancia.
Al cumplirse el primer aniversario de la desaparición del joven oficial de policía, la familia Karhanyan le solicitó al magistrado que “ordene un relevamiento integral de la totalidad de cámaras” instaladas en 500 metros a la redonda de Easy [el local situado en avenida Rivadavia y Paysandú donde Arshak compró una pala] y del edificio donde vivía el uniformado debido a las “graves irregularidades, omisiones que a simple vista e individualmente parecieran atribuibles a negligencia o impericia, pero que en su sumatoria impiden u obstaculizan la investigación”.
“No estoy conforme con la investigación. Pasaron cuatro años y nada. No sé si el magistrado quiere encontrar a mi hijo. Quisiera hablar cara a cara, frente a frente con el juez para que me explique qué se está haciendo y por qué demora en tomar ciertas medidas. No puedo esperar más años, ya estoy grande. Quisiera que la Justicia avance más rápido”, sostuvo en las últimas horas  la madre del Karhanyan.
Desde agosto de 2021, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa de 5.000.000 de pesos “destinada a aquellas personas que, sin haber intervenido en el hecho delictual, brinden datos útiles que sirvan para dar con el paradero de Karhanyan”.
Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño sostuvieron que siempre estuvieron a disposición de la Justicia y que cooperaron con los investigadores judiciales.
“Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad colaboramos en la búsqueda del efectivo policial desde el primer día, con todo el despliegue del Sistema Integral de Seguridad y el aporte de la tecnología”, afirmaron fuentes oficiales.
Para la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación la hipótesis de la desaparición forzada de persona está “bastante clara por las acciones de encubrimiento de la Policía de la Ciudad”.
Ayer, al cumplirse el cuarto aniversario de la desaparición del oficial, la madre de Karhanyan estuvo en el Congreso de la Nación donde se reunió con legisladores del Frente de Todos.
“Hace cuatro años estamos pidiendo Justicia por él”, sostuvo la legisladora porteña Victoria Montenegro.
Datyvian, a la que todos sus conocidos llaman Rosita, estuvo acompañada por el director nacional de Políticas contra la Violencia Institucional de la Secretaría de Derechos Humanos, Mariano Przybylski, abogado que representa a la familia de Karhanyan en el expediente judicial.
“Lo primero que tendría que haber hecho la Justicia era preservar las cámaras de seguridad del lugar en torno de donde se lo vio a Karhanyan por última vez, en el barrio de Caballito. Desde el Centro de Monitoreo Urbano (CMU) solo aportaron cuatro cámaras de la zona. Nos preguntamos qué pasó con las otras 45″, dijo Przybylski, según informó la agencia de noticias Télam.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

domingo, 8 de julio de 2018

EL MISTERIO DE LAS MANOS DE PERÓN

La última medida del juez Baños, que sacó del archivo la causa en 1994, fue pedir a la CIA que enviara archivos desclasificados sobre el caso; en el expediente figuran los nombres de 30 sospechosos, entre los cuales podrían estar cuatro presuntos autores de la profanación, pero la ex-SIDE nunca dio
Resultado de imagen para LAS MANOS DE PERÓN
Hace exactamente 31 años, un grupo nunca identificado llevó adelante uno de los golpes más resonantes y misteriosos de la historia argentina: entraron en el cementerio de la Chacarita, se internaron en la bóveda indicada, abrieron el féretro y cortaron y se llevaron las manos de Juan Domingo Perón. Tres décadas después, la Justicia todavía busca identificar a quienes ejecutaron la mutilación. En septiembre de 1994, el juez Alberto Baños sacó del archivo el expediente y nunca más dejó de investigar el caso. Depuró el sumario y agotó todas las pistas. Hoy, la única hipótesis es que la profanación fue una operación de contrainteligencia con fines políticos, en el aún tumultuoso período inmediatamente posterior al restablecimiento de la democracia en el país.
En la causa figuran los nombres de los sospechosos de integrar el grupo operativo. Pero no hay pruebas físicas que permitan demostrar su responsabilidad en el hecho. Solo la confesión de un arrepentido podría develar el misterio.
Los peritajes determinaron que los autores de la profanación del cadáver del presidente demoraron menos de dos horas para hacer el boquete en el vidrio blindado de 8 centímetros de espesor que protegía el féretro y que usaron una sierra de Gigli para cortar las manos del general. Debido al poco espacio para accionar ese instrumento quirúrgico, los cortes fueron desparejos, aunque certeros. La mano derecha fue cortada "en el límite superior de la muñeca, sobre el cúbito y el radio"; la otra, "por debajo del límite inferior de la muñeca, en la primera línea de los huesos del carpo".
Debido a la reticencia de las fuerzas de seguridad y de los servicios de inteligencia de la Argentina para aportar información sobre los más de 30 nombres que aparecen mencionados en el expediente, el juez Baños decidió buscar ayuda de los Estados Unidos. En su medida más reciente, el magistrado solicitó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana que le informe si posee archivos clasificados o desclasificados con información sobre la profanación ocurrida el 29 de junio de 1987.
Fuentes judiciales dijeron que el juez había recibido un correo electrónico en el que se le indicaba que la central de espías norteamericana poseía información sobre el ataque.
Resultado de imagen para LAS MANOS DE PERÓN
"El juez presentó exhortos a través de la cancillería argentina y de la embajada de los Estados Unidos en nuestro país. Todavía no obtuvo respuestas", explicó el abogado Atilio Neira, que representa a la expresidenta María Estela Martínez, viuda de Perón y querellante en la causa que sigue impune.
El expediente 54.248 tiene 15 cuerpos y está caratulado como "Perón, Juan Domingo, sobre la profanación de su tumba".
"Si bien no hay nadie imputado, después de tantos años la principal hipótesis es que los autores de la profanación formaban parte de un grupo inorgánico de inteligencia militar que estuvo a cargo de la parte operativa del ataque. Se trata de resabios de la 'mano de obra desocupada' de la dictadura. Mucho más difícil resultaría establecer quiénes fueron los instigadores", expresó Neira.
La falta de colaboración de sucesivas administraciones del Poder Ejecutivo quedó en evidencia cuando Baños solicitó información sobre 30 personas que figuraban en el expediente y se desempeñaban en el vidrioso ámbito de los servicios de inteligencia. Cuatro de esos sospechosos podrían haber formado parte del grupo que mutiló el cadáver de Perón. En 2015, el juez recibió una respuesta de la ex-SIDE: un oficio de dos páginas con datos superficiales de uno de los 30 nombres.
Otra de las medidas de Baños fue modificar la carátula de la causa, que hasta 1994 era "Imbessi, Juan Alberto, sobre robo, extorsión y daño". Este oscuro personaje vinculado a los servicios de inteligencia apareció nombrado en la causa a partir de una catarata de anónimos presentados en distintos organismos de seguridad.
Su declaración indagatoria estuvo plagada de matices fantasiosos. Nada de lo que dijo sirvió para esclarecer el inextricable caso.
Hubo otras maniobras para desviar la atención de los detectives. Una semana después de la profanación, Vicente Leónides Saadi, exgobernador y exsenador peronista catamarqueño, recibió una carta firmada por "Hermes IAI y los 13", en la que se exigía el pago de US$8.000.000 por el rescate de las manos del general. A Saúl Ubaldini, entonces secretario general de la CGT, le llegó una misiva similar. Eran pistas falsas.
Resultado de imagen para LAS MANOS DE PERÓN
El misterio sobre el destino de las manos de Perón se agiganta si se tienen en cuenta las extrañas circunstancias que rodearon las muertes de dos testigos claves y del primer juez del caso, Jaime Far Suau.
Paulino Lavagna, cuidador del cementerio, falleció poco después de haber denunciado que lo querían matar. En el certificado de defunción rezaba que la muerte había sido causada por un paro cardiorrespiratorio no traumático. La autopsia ordenada por Far Suau determinó que Lavagna había sido asesinado a golpes.
Otra testigo, María del Carmen Melo, una mujer que llevaba flores a la tumba de Perón, murió de una hemorragia cerebral causada por una paliza días después de intentar hablar con uno de los investigadores para tratar de aportar la descripción de un sospechoso que había visto cerca de la bóveda.
Far Suau falleció en 1988. Volcó cuando regresaba a Buenos Aires desde Bariloche. Chocó con su Ford Sierra contra el único peñasco que había en esa zona de la ruta 3, a la altura de Coronel Dorrego.
Según el periodista Claudio Negrete, coautor con el abogado Juan Carlos Iglesias del libro La profanación, la muerte del juez no fue un accidente, sino un atentado. "A Far Suau lo mataron. Fue uno de los asesinatos que se cometieron para que el caso nunca se esclarezca", expresó Negrete.
Ninguno de los magistrados que reemplazaron a Far Suau avanzó con la investigación y el sumario fue archivado. Hasta que, en septiembre de 1994, Baños, que se había hecho cargo del Juzgado Nº 27, recibió la denuncia del hallazgo de un juego de 12 llaves del marco de hierro colocado para evitar que se robaran el cuerpo de Perón. Esas llaves fueron encontradas en el sótano de la comisaría 29», con jurisdicción en el cementerio de la Chacarita.
Además de tamizar el sumario y de cambiar la carátula, Baños escuchó a más testigos y juntó pruebas que sirvieron para descartar otras dos hipótesis que se habían seguido al principio de la investigación. Así quedaron a un costado los móviles esotéricos y económicos. Ante un requerimiento del magistrado, el gobierno de Suiza remitió un informe en el que se concluyó que no existía ninguna cuenta a nombre de Perón y que, en esa época, no había mecanismos de lectura de huellas digitales para abrir cajas de seguridad (para lo cual, hipotéticamente, hubiesen servido las manos).
Resultado de imagen para LAS MANOS DE PERÓN
Hace siete años el juez baños fue víctima de un extraño episodio. Un grupo comando irrumpió en su casa y le robó tres cuerpos del expediente. No violentaron ninguna puerta ni ventana. Aunque había otros objetos de valor en la vivienda, los intrusos solo se llevaron las tres carpetas y una computadora portátil. El ataque les llevó menos de 15 minutos, entre que salió de su casa para visitar a un familiar que vive en la zona y regresar.
La foja 1
En junio de 1987, José Antonio Daniel Portaluri era inspector de la Policía Federal Argentina. Como oficial de servicio de la comisaría 29» fue el encargado recibir la denuncia del incidente en la bóveda de la familia Perón, en el cementerio de la Chacarita.
"Se presentó Roberto García, esposo de Lía Perón, sobrina del expresidente, para avisar que habían entrado en la bóveda. A partir de los dichos de García hice un acta en la que consigné el relato que había escuchado", explicó Portaluri al recordar cómo escribió la foja 1 del histórico sumario.
García le dijo que había advertido que habían violentado el féretro de Perón cuando concurrió al cementerio para acondicionar la bóveda, dado que se acercaba el 1º de julio, un nuevo aniversario del fallecimiento del presidente, y 13 años después de eso el lugar era visitado por numerosos militantes justicialistas.
"Estuve a cargo de la confección del acta de los peritajes. Los médicos legistas, los forenses y los técnicos bajaron de a uno al sótano de la bóveda. Había poco espacio para moverse", explicó Portaluri, quien se retiró de la Policía Federal como comisario mayor.
Un boquete con forma de estrella irregular, que en su parte más ancha tenía 28 centímetros, fue la primera señal de violencia que hallaron los peritos que revisaron el recinto. La cerradura de la bóveda no había sido forzada.
"Al revisar el boquete los técnicos encontraron restos de vela en los bordes. El vidrio que protegía el féretro tenía un espesor de ocho centímetros. Se hizo un peritaje en la misma fábrica y se determinó que para hacer ese boquete se utilizó una masa de medio kilo y una punta de acero para romper cada lámina de vidrio. Cuando se llegaba a la capa de polímero, los delincuentes quemaban el pegamento con una vela. Se demoró dos horas para hacer un boquete similar", expresó el investigador.
Hitos de un caso inextricable
1987
Resultado de imagen para LAS MANOS DE PERÓN
Denuncian el ataque a la bóveda de la familia Perón
El 29 de junio, Roberto García, esposo de Lía Perón, sobrina del expresidente, se presentó en la comisaría 29», con jurisdicción en el cementerio de Chacarita, y denunció que había un boquete en el vidrio blindado que resguardaba el féretro
1988
Murió el primer juez del caso, Jaime Far Suau
Cuando regresaba de Bariloche, Jaime Far Suau falleció en un extraño accidente automovilístico en la ruta 3, cerca de Coronel Dorrego
1994
Se reabrió la investigación por la profanación
En septiembre de ese año, el juez Alberto Baños decretó el secreto del sumario y reabrió la investigación cuando, en el sótano de la comisaría 29», aparecieron las 12 llaves del marco de hierro que fijaba el vidrio blindado a las paredes de la bóveda que guardaba el féretro

G. C.

viernes, 6 de julio de 2018

EL MISTERIO DEL CUERPO DE PERÓN

Masiva movilización: el 17 de octubre de 2006, una multitudinaria procesión acompañó el remolque que llevaba el féretro con los restos de Perón a su última morada: San Vicente
El cadáver fue movido tres veces; por un juicio de paternidad, le sacaron muestras de huesos
Masiva movilización: el 17 de octubre de 2006, una multitudinaria procesión acompañó el remolque que llevaba el féretro con los restos de Perón a su última morada: San Vicente


El cuerpo del presidente Juan Domingo Perón nunca tuvo paz. Desde su muerte, el 1º de julio de 1974, el cadáver fue profanado, le amputaron las manos y le cortaron parte de un fémur y de un brazo para obtener muestras de ADN con objeto de cotejarlas en una demanda de paternidad. Además, el féretro fue trasladado en tres oportunidades.
Desde 1974, cuando falleció el general, hasta la actualidad, el cuerpo de Perón sufrió una curiosa metamorfosis, ya que no fue embalsamado, como ocurrió con su mujer María Eva Duarte.
El presidente había encargado al anatomista español Pedro Ara la tarea de embalsamar el cadáver de Evita. Ambos cuerpos fueron objeto de hechos violentos. Los restos de la mujer de Perón fueron secuestrados en un operativo de inteligencia militar.
En el caso de Perón, debido a que el funeral sería extenso, el cuerpo fue sometido a un tratamiento de conservación con formol. Luego de las exequias, que se desarrollaron durante tres días, el cuerpo fue trasladado a la capilla de la residencia presidencial de Olivos.
Con el derrocamiento de María Estela Martínez de Perón, el nuevo presidente, el general Jorge Rafael Videla, se instaló en la quinta de Olivos. Ante la posibilidad de que militantes justicialistas intentaran robar el cuerpo de Perón, Videla pidió que retiraran el ataúd.
Entonces, el cadáver fue trasladado a la bóveda de la familia Perón en el cementerio de la Chacarita. Para evitar algún ataque o su robo, los responsables del gobierno militar instalaron un vidrio blindado de ocho centímetros de espesor con un marco de hierro que se fijaba a las paredes con cuatro cerraduras que se abrían con tres llaves cada una.
A fines de junio de 1987, un grupo operativo de un servicio de inteligencia local -según la hipótesis del juez Alberto Baños- ingresó en la bóveda sin forzar la cerradura, hizo un boquete en el vidrio blindado, realizó dos cortes cruzados en la lámina de chapa que revestía el ataúd, levantó la pesada tapa del féretro y utilizó el crucifijo para apoyarla y que no se cerrara.
A través de ese pequeño espacio, los profanadores cortaron las manos del presidente. En ese momento se rompió el proceso de vacío con el que había sido cerrado el féretro en 1974 y las bacterias comenzaron el proceso de descomposición.
El 2 de julio de 1987, el ataúd fue abierto nuevamente para que se realizaran los peritajes para investigar la profanación.
Pasaron ocho años hasta que se realizó la tercera apertura del féretro. El procedimiento fue ordenado por el juez Baños debido a que había recibido una denuncia sobre una posible segunda profanación.
Para entonces, y por acción de las bacterias, el cadáver había sufrido un notable deterioro. Una colonia de hongos cubría el cuerpo de los pies a la cintura y la piel se había oscurecido hasta alcanzar un tono marrón muy opaco.
En octubre de 2006, antes del traslado a la quinta 17 de Octubre, de San Vicente, el ataúd dañado durante la profanación fue reemplazado por uno nuevo. Para esa época, el cuerpo había sido momificado. Antes de cerrar el féretro le seccionaron partes de un fémur y de un brazo con objeto de obtener muestras de ADN para ser cotejado con el perfil genético de Martha Holgado, que había iniciado un juicio de paternidad. El examen concluyó que no era hija de Perón.
El 17 de octubre de 2006, el cuerpo de Perón fue trasladado a San Vicente. El acto terminó con un enfrentamiento entre patotas del gremio de Camioneros y de la Uocra, tiros y 50 heridos. Un escándalo más.

jueves, 3 de marzo de 2016

PASEO RECOMENDADO; TERROR ASEGURADO


Noches de crimen y misterio
Recorridos nocturnos por la ciudad de Buenos Aires para descubrir un poco más de los casos policiales más renombrados de la historia, con visitas al lugar del asesinato y a cementerios
Buenos Aires está llena de leyendas y mitos urbanos, historias lúgubres de amores desdichados, crímenes espeluznantes y apariciones fantasmales que se adueñan de las calles., y también del turismo. A través de relatos orales, en su mayoría basados en hechos reales, los circuitos Buenos Aires Misteriosa I, II y III ya son un clásico entre los circuitos temáticos de la ciudad, a los que cada año se suman nuevas leyendas y casos policiales que dejaron huella: historias verídicas sobre criminales seriales, descuartizadores, envenenadoras y también sobre las víctimas de aquellos atroces asesinatos que conmovieron a la sociedad porteña de diferentes épocas.


Inspirados en circuitos similares que se desarrollan en las principales capitales del mundo, como El destripador de Londres, desde ya hace 15 años los muertos y fantasmas se convirtieron en la gran atracción de un público ávido por escuchar historias y recorrer in situ el lugar donde acontecieron los hechos. "En este tiempo ha pasado de todo, desde personas completamente descreídas hasta otras que se han descompuesto del susto y en el mejor momento decidieron bajarse y abandonar el ómnibus", cuenta Sebastián Cabral, encargado de la narración de estos relatos, a los que imprime una cuota extra de suspenso desde la narración y el vestuario, ataviado con una túnica, pero también desde la ambientación, con música de suspenso y una iluminación tenue en elal interior del vehícubículo.
Las salidas se realizan en un ómnibus turístico y duran unas dos horas y media, incluidas algunas paradas estratégicas.
De Barracas a Chacarita
El misterio despliega su manto sobre los barrios de Barracas, San CristóbalCristobal, San Telmo y Montserrat hasta La Boca, Retiro, Palermo y más allá;, deambula por el cementerio de la Recoleta y ya entrada la noche se detiene en la puerta de la Chacarita para ahondar en historias macabras, siniestras, que aguardan invisibles a la vuelta de cualquier esquina.



Como la del sexto piso de la calle México 1177, donde vivía Mercedes Bernardina Bolla Aponte de Murano, más conocida como Yiya Murano, la envenenadora de Montserrat. En 1979 asesinó a su prima y dos amigas con masitas rellenas de cianuro, y al recobrar la libertad 16 años después, envió una caja de bombones a los jueces que intervinieron en la causa. O el caso de 

Jorge Eduardo Burgos, alias el descuartizadorDdescuartizador de Barracas, que ahorcó a su novia al descubrir que tenía un amante y luego la cortó en pedazos. "Los restos aparecieron en distintos barrios de la ciudad y el Gran Buenos Aires. Las piernas y los muslos en Lugano; la cabeza flotando en el Riachuelo", detalla el guía.

Los circuitos recorren los lugares donde sucedieron los hechos, se detienen en la puerta de una casa o frente a un edificio antiguo, aunque en la mayoría de los casos el acento está puesto en la narración oral, y siempre hay más para imaginar que para ver.

Durante A lo largo de la noche, las historias se van hilvanando una tras otra, aunque transitar frente al lugar de los hechos y con una noche de tormenta, decididamente dispara la imaginación e imprime una dosis extra de dramatismo y suspenso.
El fantasma de Felicitas



Y también hay lugar para las ánimas y los fantasmas, como el reconocido caso de la viuda Felicitas Guerrero, asesinada por un pretendiente despechado en el siglo XIX. "Todos los 30 de enero se dice que el fantasma de Felicitas Guerrero, pálida y solitaria, camina sollozando por el entorno de la iglesia homónima ubicada en las calles Isabel La Católica y Pinzón, en el barrio de Barracas", advierte el guía.
Si bien la mayoría de laos historias están basadas en hechos reales, también hay otros completamente ficcionales, extractos de cuentos como Casa tTomada, de Julio Cortázar,; o la historia de El fantasma excitado del Barrio de San Telmo, de Eduardo Gudiño Kieffer.


Para completar el halo de misterio, tampoco podían faltar las historias satánicas, como el caso de Las hermanas macabras (Silvina, de 21 años, y Gabriela, de 29), que el lunes 27 de marzo de 2000 asesinaron a su padre, Juan Carlos Vázquez, con más de cien puñaladas, convencidas de que algo maligno habitaba en su cuerpo.
A medida que el ómnibus recorre la ciudad de noche, el manto de misterio se descorre lentamente.; Con la lluvia como telón de fondo, algunos asistentes se entregan al relato como niños a los que se les cuenta su historia antes de dormir, mientras otros, descreídos, indagan en cada detalle como si en esllo se les fuera la vida.
"Comenzamos con los crímenes más resonantes de los últimos 200 años y eso nos llevó a rescatar las mejores historias y leyendas urbanas a partir de fuentes muy variadas: desde las noticias publicadas en los diarios hasta las actas policiales, expedientes de la justicia, cuentos, libros de historia y el de boca ena boca que siempre aporta algún nuevo dato", asegura el guía.


En cualquier caso, lo que más llama la atención entre los asistentes es la crueldad y el ensañamiento de los criminales con sus víctimas, historias que se convirtieron en leyendas y se continúan escribiendo con el paso de los años. Para corroborarlo, ya está en gestación la cuarta temporada de esta serie con los casos policiales más resonantes del siglo XXI, entre los que se baraja el crimen de Ángeles Rawson y la muerte enigmática del fiscal Nisman.


Datos útiles

Buenos Aires Misteriosa

Organiza: Ayres Viajes; 4383-9188; (15) 2652-2697. Todas las salidas cuestan 130 pesos. Punto de encuentro: Av. de Mayo casi Salta. Reservas por mail a ayresviajes@gmail.com. Más información: www.ayresviajes.com.ar

A R.