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domingo, 7 de julio de 2019

ODEBRECHT...LA VERDAD POR HUGO ALCONADA MON, V


Se definió el tribunal del gasoducto de Odebrecht
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 HUGO ALCONADA MON 

El Tribunal Oral Federal (TOF) 2 será el encargado de llevar adelante el juicio del caso conocido como Gasoductos, en el que se investiga, entre otros, al detenido exministro de Planificación Julio De Vido por "negociaciones incompatibles con la función pública" en favor de la constructora brasileña Odebrecht. El tribunal integrado por los jueces Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu resultó elegido a través del sorteo de realizado ayer en los tribunales federales de Comodoro Py. Estos jueces son los mismos que llevan adelante el juicio oral contra Cristina Kirchner y Julio De Vido, entre otros, por el direccionamiento de la obra pública santacruceña. La causa fue elevada a juicio oral la semana pasada por el juez federal Daniel Rafecas, quien consideró probado que el exministro De Vido y otros exfuncionarios favorecieron a la constructora brasileña Odebrecht en contratos para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur entre 2006 y 2008. La decisión de Rafecas implicó la elevación a debate oral y público de la primera causa en la que se investigaron delitos de corrupción supuestamente cometidos durante la gestión kirchnerista en la Argentina vinculados con la megaempresa brasileña.
Daniel Rafecas, juez federal
El juez federal Daniel Rafecas fue el encargado de elevar a juicio oral la causa por las irregularidades en la adjudicación de contratos a la empresa Odebrecht para la ampliación de gasoductos

jueves, 4 de julio de 2019

ODEBRECHT...LA VERDAD POR HUGO ALCONADA MON, IV


Quiénes son los cinco "guardianes" de las coimas que Odebrecht pagó en la Argentina
Los cinco "guardianes" de las coimas que Odebrecht pagó en la Argentina
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Hugo Alconada Mon 
Son los cinco fantásticos. O los sospechosos de siempre. O, para ser más precisos, los cinco "guardianes" de los secretos sobre las coimas por al menos US$35 millones que Odebrecht desembolsó por sus proyectos en la Argentina, según surge de siete fuentes argentinas y brasileñas y el análisis de 13.000 documentos del área de "Operaciones Estructuradas" a los que accedió el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ( ICIJ) que integran LA NACION y Perfil.
Los cinco "custodios" de la información son brasileños y los cinco viven en Brasil o en otros países de América Latina, pero lejos de los tribunales federales de Comodoro Py, donde los cinco se encuentran ya bajo la mira como "imputados" y algunos afrontan pedidos de extradición.
¿Quiénes son? El ex número uno de Odebrecht Ingeniería Industrial en la Argentina, Flavio Bento e Faría, y sus equivalentes de Odebrecht Infraestructura -la otra rama del holding en el país-, Mauricio Couri Ribeiro, Rodney Rodrigues de Carvalho y Ricardo Vieira. Y a ellos se suma el jefe de varios de ellos, Marcio Faria da Silva, el único de los cinco que es "delator premiado" en Brasil. ¿Los otros cuatro? Pidieron ser "adherentes" a esa colaboración en su país, aunque aún no se homologaron sus peticiones.
¿Por qué son relevantes? Porque participaron en los sobornos que Odebrecht pagó a una larga lista de argentinos a través de su "División Sobornos". Algunos negociaron esas coimas, otros las autorizaron, participaron en las gestiones para pagarlas -ya fuera al contado o a través de transferencias offshore-, conocen quiénes se esconden detrás de los apodos o, incluso, se encargaron ellos mismos de los pagos.
Por supuesto, los cinco "guardianes" no son los únicos que saben sobre las coimas que Odebrecht pagó por sus proyectos en la Argentina en beneficio propio y de sus empresas consorcistas. Es decir, de Iecsa, Ghella y Comsa en el soterramiento del tren Sarmiento; y de Benito Roggio e Hijos, Cartellone Construcciones Civiles y Supercemento en la construcción de una planta potabilizadora de agua para Aysa en Paraná de las Palmas. A ellos se suman otros ejecutivos que se encontraban por encima -como Marcelo Odebrecht o su vicepresidente para América Latina, Luiz Mameri- o por debajo de ellos. Es decir, los responsables directos de cada obra. Pero los cinco ocuparon puestos clave.
¿Qué se sabe de cada "custodio"?
Flavio Bento e Faria: fue el Director Superintendente (es decir, el número uno) de Odebrecht Ingeniería Industrial en el país y las planillas de la "División Sobornos" exponen que asumió un rol decisivo en la autorización y gestión de numerosas transacciones ilegales. También ocupó un puesto bisagra para conocer quiénes se ocultan detrás de cada apodo. Hoy es el único que continúa en la empresa (al menos de manera formal) con puesto de máxima relevancia en Brasil: integra el directorio central de la constructora. En la Argentina figura como "imputado" en las tres investigaciones: Aysa, soterramiento del Sarmiento -donde el fiscal Franco Picardi pidió su indagatoria- y la extensión de las redes troncales de gasoductos.
Flavio Bento e Faria
Mauricio Couri Ribeiro: ex director superintendente de Odebrecht Infraestructura en la Argentina, participó de lleno en las negociaciones de los proyectos. La Policía Federal brasileña recuperó mails suyos en que aludió al pago en 2007 de US$100.000 a Manuel Vázquez, testaferro del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime , y a una reunión en 2010 con el lugarteniente de Angelo Calcaterra en Iecsa, Javier Sánchez Caballero, para discutir "DGI", el eufemismo que usaban para referirse a coimas, según confirmó Marcelo Odebrecht a la justicia de su país. En un correo, que tituló "Reunión Sarmiento", Couri Ribeiro anotó tres cifras por US$20 millones. Afronta un pedido de extradición en la causa Aysa y pidieron su indagatoria o su declaración en Brasil vía exhorto en la investigación por el Sarmiento.
Mauricio Couri Ribeiro
Rodney Rodrigues de Carvalho: sucesor de Couri Ribeiro al frente de Odebrecht Infraestructura en Argentina, Mameri declaró en Brasil que, tras la muerte de Néstor Kirchner , Rodney acordó los sobornos en los proyectos Aysa y Sarmiento con el lobista Jorge "Corcho" Rodríguez , quien niega cualquier rol delictivo. ¿Qué apodo tenía Rodney Rodrígues dentro de la "División Sobornos"? "Tatu", como consta en el email en el que pidió US$2,9 millones para coimear a laderos del entonces ministroJulio De Vido por orden de Iecsa. Ahora afronta un pedido de extradición en la causa Aysa y un pedido de indagatoria por el soterramiento del Sarmiento. Hoy trabajaría en Panamá para Odebrecht, pero de manera externa.

Rodney Rodrigues de Carvalho
Ricardo Vieira: reemplazante de Rodney Rodrigues como director superintendente de Odebrecht Infraestructura en la Argentina, Vieira fue delatado en Brasil como el encargado de pagar sobornos por al menos US$290.000 durante 2014 vinculados al proyecto para soterrar el Sarmiento. Al igual que su antecesor, afronta un pedido de extradición en la causa Aysa y un requerimiento de indagatoria en la causa Sarmiento, aunque podría declarar por exhorto ante la Justicia brasileña. Y un dato adicional: también se encuentra bajo sospecha por gestionar sobornos en su anterior paso por Ecuador .
Ricardo Vieira
Marcio Faria da Silva: superior directo de los anteriores, es el único que ya figura como "colaborador" en Brasil. Confesó su rol en el pago de "propinas" por US$25 millones en el proyecto argentino para la extensión de redes troncales de gasoductos. Apuntó contra el entonces presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner , el número dos de Julio de Vido, Roberto Baratta , el lobista "Corcho" Rodríguez y la empresa argentina BTU, entre otros. En la causa penal argentina figura como imputado, al igual que en la pesquisa por el soterramiento del Sarmiento.
Marcio Faria da Silva
LA NACION y Perfil intentaron contactar a los cinco "guardianes", pero no fue posible. Desde Brasil, un vocero de Odebrecht planteó que "por la indisponibilidad de las personas y la necesidad de un alineamiento general", solo podía indicar que "la empresa, sus integrantes y exintegrantes están disponibles para colaborar en la medida que sean asegurados los derechos y garantías establecidos en los Acuerdos de Colaboración celebrados con Brasil, Estados Unidos y Suiza, que incluyen el mantenimiento del secreto de las informaciones hasta su reconocimiento".

sábado, 29 de junio de 2019

ODEBRECHT...LA VERDAD POR HUGO ALCONADA MON,II


Odebrecht: identifican a dos destinatarios argentinos

Hugo Alconada Mon 
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La División Sobornos de Odebrecht transfirió al menos US$760.000 a la sociedad uruguaya Atiwer Corporation SA para cubrir gastos en la Argentina que identificó como "de mercado" y que aprobó su entonces número uno en el país, Flavio Bento e Faría, según surge del análisis de los documentos de la división de Operaciones Estructuradas a los que accedió el ICIJ.
Los ejecutivos de Odebrecht involucrados en esas transacciones ilegales identificaron al receptor de los US$760.000 bajo el apodo de Leao -León, en portugués-, quien los recibió entre mayo y septiembre de 2014 de dos firmas offshore que participaron en otras operaciones delictivas, Klienfeld Services y Velocius. ¿Quién es Leao? No surge de los documentos, aunque un informe que la filial uruguaya del Banco Itaú remitió al Banco Central de ese país identificó al argentino Javier Matteoli, del sector de las agencias de turismo, como el beneficiario final de una cuenta abierta a nombre de Atiwer Corporation en Montevideo.

Consultado, Matteoli procuró desligarse de Atiwer. "Es una sociedad vieja que yo no manejé. No tengo nada que ver con ella y creo que ahora no está activa. Los que la manejaban eran Abel y Karina Tchobanian. Me peleé con ellos porque me estafaron y no tengo nada que ver con Odebrecht" ( LA NACION y Perfil intentaron contactar a los Tchobanian, tanto en la Argentina como en México, pero no fue posible al cierre de esta edición).
Los documentos muestran que otra sociedad, Fortune Active, recibió al menos US$1,6 millones vinculados a los proyectos de extensión de las redes troncales de gasoductos en la Argentina y al Gasoducto del Sur en Perú. Con una cuenta bancaria también operativa en el Banco Itaú de Uruguay, esa entidad le informó al Banco Central de ese país que el beneficiario final de esa cuenta era el exejecutivo argentino de Odebrecht Daniel Díaz.
Díaz confirmó que es el dueño de Fortune Active y que la creó en la Islas Vírgenes Británicas para recibir su bono de retiro como director de "desarrollo de negocios". Admitió que los fondos que recibió no estaban declarados y negó cualquier vinculación con pagos de sobornos. Explicó que en 2014 pidió la residencia fiscal en Uruguay, lo que no ocurrió, por lo que se adhirió al blanqueo, lo que sustentó con copias de declaraciones juradas ante la AFIP y del blanqueo.

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Odebrecht: hubo por lo menos 64 receptores de pagos ilegales
Esa es la cifra conocida hasta hoy de intermediarios en el país 

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Hugo Alconada Mon 
La División Sobornos de Odebrecht registra al menos 64 receptores o intermediarios en transacciones ilegales vinculadas a sus negocios en la Argentina, según surge del análisis de 13.000 documentos del área de Operaciones Estructuradas a los que accedió el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que integran los diarios LA NACION yPerfil.
Esos 64 receptores o intermediarios figuran, sin embargo, con apodos -"codinomes"-, y sus verdaderas identidades son un misterio que solo un puñado de ejecutivos de Odebrecht pueden responder. Entre ellos, su exnúmero uno en la Argentina durante varios años, Flavio Bento e Faria, y algunos de los responsables de cada uno de los proyectos argentinos en los que circuló dinero ilícito.
La obsesión por ocultar las identidades llegó a tal punto que ni siquiera Flavio Faria -quien hoy integra el directorio de la constructora de Odebrecht en su casa matriz de Brasil- aparece por su nombre en las planillas más sensibles de la División Sobornos. Figura como "DS FF", las siglas que corresponden a "director superintendente Flavio Faria". Algunos apodos pueden vincularse a algunos argentinos, como reveló ayer LA NACION. Como Rolha -que en portugués significa "corcho", en alusión al lobista Jorge Rodríguez-, o "Cuca", por "cucaracha", que en portugués se escribe "barata", que podría asociarse a Roberto Baratta, el detenido exnúmero dos de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación.
En la misma senda, el apodo Brancos -"blancos", en portugués-aparece anotado en todas las transferencias que desde Odebrecht se enviaron a Armando Loson, dueño del Grupo Albanesi, palabra con la que acaso quisieron jugar quienes así apodaron al empresario argentino. Otros apodos son, en cambio, un enigma. Entre ellos, Adiantamientos -"aprestos", en portugués-, Bonito, Pato, Síndico, Seguros o Cisne, o incluso otros dos que aluden a artistas: De Niro, por el actor estadounidense, y Raúl Seixas, que remite a un cantante brasileño que murió en 1989.
Cuatro datos relevantes
De todos modos, las "delaciones" de algunos exejecutivos de Odebrecht ante la Justicia brasileña, combinadas con los 13.000 documentos analizados por los periodistas convocados por ICIJ, permiten reconstruir cuatro datos relevantes.
El primero, que no todos aquellos que recibieron dinero de la División Sobornos por los negocios de Odebrecht en un país eran nacionales de ese país. Así, algunos brasileños cobraron coimas por obras en la Argentina y al menos un argentino, a su vez, recibió fondos negros por un proyecto de infraestructura en Perú. Ese argentino es Daniel Díaz, un exejecutivo de Odebrecht que en 2013 se convirtió en consultor externo de la compañía y recibió millones de dólares a través de la firma Fortune Active LLC. ¿Su apodo? Novatos. Consultado para esta nota, Díaz afirmó desconocer por qué.
El segundo dato relevante es que un mismo receptor de dinero ilícito pudo recibir dos o más "apodos". ¿Por qué? Porque el flujo de información sobre las operaciones ilegales fue verticalista y redujo al mínimo la comunicación horizontal sobre delitos dentro de la compañía. Así, algunos ejecutivos pudieron interactuar con un coimero argentino, pero ignorar que otros ejecutivos de la compañía tenían otro acuerdo con ese mismo coimero, al que habían identificado con otro apodo.
El tercer dato que surge de los documentos de la División Sobornos es que los pagos por debajo de los US$50.000 se abonaron, en su mayoría, en efectivo. Por encima de esa suma se optó por transferencias desde un puñado de sociedades offshore que giraron fortunas a cuentas bancarias en paraísos fiscales en el Caribe, Suiza o Andorra.
El cuarto dato relevante es que no todo el dinero que pasó por el área de Operaciones Estructuradas se destinó al pago de sobornos, aunque en todos los casos sí fueron para fines ilícitos, según admitió la compañía Odebrecht ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos. También se destinó a financiar campañas, pagar bonos y sobresueldos de sus ejecutivos en negro -como el caso del argentino Díaz- y girarles fondos a socios y clientes fuera de sus países, para que sortearan los controles de divisas y evadieran impuestos, como ocurrió también con Loson.

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Las coimas de Odebrecht fueron a más receptores que los que se conocían
Según documentos procesados por el Consorcio Internacional de Periodistas, la firma pagó por tres grandes proyectos
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Hugo Alconada Mon
Las coimas y otros pagos ilícitos de Odebrecht en la Argentina llegaron más lejos de lo que hasta ahora salió a la luz. Involucraron a más receptores, hubo más intermediarios y se utilizaron más sociedades offshore, según surge del análisis de más de 13.000 documentos de la división de Operaciones Estructuradas, la rama delictiva de la empresa brasileña, a los que accedió el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), y que integran LA NACION y Perfil.
Los nuevos documentos confirman que Odebrecht pagó sobornos en los tres grandes proyectos que manejó en la Argentina durante el kirchnerismo: la extensión de las redes troncales de gasoductos, el soterramiento del tren Sarmiento y la construcción para AySA de una planta potabilizadora de agua en Paraná de las Palmas. Pero también exponen que colaboró en la evasión y fuga de millones de dólares de empresarios como el titular del Grupo Albanesi, Armando Losón.
Obtenidos por el medio ecuatoriano La Posta y compartidos con un equipo de más de 50 periodistas en más de 10 países que analizó durante semanas las operaciones de la División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht vinculadas con sus proyectos en América Latina, algunos de esos documentos también revelan nuevos receptores de fondos ilícitos vinculados a la Argentina.
Esos mismos documentos -así como las delaciones de algunos exejecutivos de Odebrecht- clarifican ciertos aspectos del Lava Jato en la Argentina y América Latina. El primero, que el área de Operaciones Estructuradas se encargó de las coimas, el financiamiento ilegal de campañas y otras transacciones delictivas, como la evasión tributaria y la fuga de capitales. Así lo admitió Odebrecht al firmar un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La calificó como su "departamento de sobornos". Y el extesorero de esa área, Fernando Migliaccio, testificó ante los fiscales peruanos que todos los pagos se hicieron por fuera de los libros contables. Es decir, de manera ilegal.
El segundo dato que surge de los documentos y de las confesiones de algunos "delatores" de Odebrecht ante la Justicia brasileña es que cada proyecto en los que pagaron coimas se manejó por separado, por lo que un mismo receptor o intermediario pudo recibir uno o más apodos -"codinomes" en la jerga-. Es decir, un alias distinto por cada negociado. Sin embargo, la verdadera identidad de esos receptores e intermediarios continúa en las sombras, escondida detrás de los "codinomes" que usaron los ejecutivos de Odebrecht para esconderlos. Entre ellos el exnúmero uno de la compañía en la Argentina, Flavio Bento e Faría, quien ahora se desempeña como miembro del directorio de Odebrecht en su casa matriz de Brasil.
Aun así, algunos de los "codinomes" utilizados resultan indiciarios. Entre ellos, Rolha, que en portugués significa "corcho". Acaso en alusión al lobista Jorge Rodríguez, al que los exejecutivos de Odebrecht devenidos en arrepentidos ante la Justicia brasileña, Luiz Antonio Mameri y Marcio Faria da Silva, señalaron como "intermediario" de los sobornos con Roberto Baratta , el lugarteniente de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación.
Procesado por el juez federal Sebastián Casanello por su presunta intermediación en el pago de sobornos en el proyecto AySA, Rodríguez siempre negó su participación en el capítulo argentino del Lava Jato, así como cualquier vínculo con Sabrimol Trading, la sociedad uruguaya que recibió millones de dólares de firmas offshore controladas por Odebrecht y sus operadores.
Sin embargo, algunos de los 13.000 documentos del área de Operaciones Estructuradas muestran que otras dos sociedades que podrían vincularse con Corcho Rodríguez también recibieron millones de dólares para el presunto pago de sobornos y colaborar con la evasión tributaria y la fuga de divisas: Latin Financial LP, que ya se encuentra bajo la mira de la Justicia argentina, y Capital Investment Enterprise LP, cuyo rostro visible es uruguayo Martín Molinolo, quien también aparece en Sabrimol Trading y Latin Financial. Consultado para esta nota, Rodríguez indicó que nadie dentro de Odebrecht, para el que trabajó como "consultor externo", jamás lo llamó por el apodo Corcho y reafirmó la defensa que planteó al declarar en tribunales: que él no es el dueño de Sabrimol Trading, ni de Latin Financial o Capital Investment, que son de dos uruguayos, y que intentan usarlo de "chivo expiatorio".
Otros apodos o "codinomes" resultan, en cambio, un misterio. Como Cisne, que cobró US$150.000 vinculados al Gasoducto San Martín; De Niro, que embolsó US$193.500 por el soterramiento del tren Sarmiento, o Raúl Seixas -en alusión a un cantante brasileño que murió en 1989-, que cobró USS$222.356 en el proyecto de AySA, según surge de una planilla de Excel que consolidó todas las transferencias delictivas de 2014.
Sin embargo, dos de los más grandes receptores de fondos durante ese año fueron Inseto -"insecto", en portugués-, con US$2,55 millones-, y Cuca -acaso en alusión a la palabra "cucaracha"-, con otros US$884.200. ¿Cuál es la palabra portuguesa para "cucaracha"? Barata.