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jueves, 3 de diciembre de 2020

AUTORA Y OBRAS RECOMENDADAS


Aurora Venturini, rara avis de lo profano y lo divino, en un rescate editorial a cinco años de su muerte
Aurora Venturini ganó un premio para "nuevas" novelas a los 85 años, con
"Las primas" que ahora se reedita junto con la publicación de un inédito: "Las amigas" 
Parecía una broma. La singularidad de la novela ganadora llevó al jurado a pensar que el seudónimo dantesco de Beatriz Portinari fuese una posible jugada del escritor César Aira. Con ese guiño se abrió el sobre. Y de broma, nada. Apenas una ironía sugerente: la ganadora era una mujer de 85 años. Así, en 2007, con Las primas, Aurora Venturini empezó a circular entre la gente que no la conocía. Porque ya venía dando cuenta -y hacía rato- de las muchas vidas dentro de su vida. Hoy se cumplen cinco años de su fallecimiento, a los 93.


A propósito del aniversario, Tusquets lanzó un libro inédito suyo, Las amigas, y reeditó aquel que obtuviera el Premio Nueva Novela de Página 12; en 2021, anticipan, saldrán otros títulos suyos. Una obra para reponer a alguien tan "bicho raro", "solitaria", "de pocas pulgas", como se definía. Por eso no sorprende que Yuna Riglos, la narradora de Las primas, cuente sin detenerse, casi de corrido, y la puntuación recién se organice solo cuando empieza a pintar. La nueva vida llega hasta la sintaxis, después de que el padre las abandonara, dejara a la madre maestra con las dos hijas pequeñas, la hermana con una discapacidad, siempre en silla de ruedas. La simetría con lo real: un hermano con una malformación que la madre se la adjudicó a una eruptiva que Aurora había tenido cuando ella estaba embarazada. Entonces, la novela arranca así: "Mi mamá era maestra de puntero, de guardapolvo blanco y muy severa pero enseñaba bien en una escuela suburbana donde concurrían chicos de clase media para abajo y no muy dotados".


Como Yuna, Aurora era una mujer con nada de belleza clásica, ni exótica, ni adjetivo que venga primero a la mente. La bisectriz empinada que tenía por nariz era su cresta punk, ojos hundidos, melena corta según las épocas. Sobre su carácter, Agustina Massa, codirectora junto a Fernando Krapp de Beatriz Portinari, un documental de Aurora Venturini (2013), recupera una situación del rodaje en su casa de La Plata. Dice Massa: "Ella estaba de acuerdo con hacer la película, pero no muy convencida. Le decía a la mujer que la cuidaba que nos atendiera. Como de abuela, pero también se asomaba su lado más monstruoso, que está en sus novelas. Un día la filmábamos y sonó el teléfono. Nadie atendía. Había una tensión total. El que filmaba se rió. Aurora miró a cámara con odio. `¿De qué te reís?`, lo interpeló. De esa forma irrumpía con su monstruosidad. Fulminó el lente".
Cuando su nombre pasó rápidamente de boca en boca por Las primas, no era una autora inédita, contaba con la creación de casi 40 libros. Un tendal de amigos que muchos quisieran haber tenido: Borges -lo conoció joven, cuando ella recibió un premio de poesía-, Sartre, Simone de Beauvoir, Camus, y así hasta completar un álbum con las difíciles. Y estaba Evita, con quien trabajó, se hizo amiga; tanto, que cuando se le preguntaba dónde había estado ella cuando Eva había muerto, decía que en la habitación de al lado. 



¿De qué manera se juntaron todos en su vida antes de ese día en que a los 85 se hiciera más popular? Se impone un poco de orden para contarla, aunque algo característico en Venturini es lo barroco, la superposición de capas, la interpretación de un cúmulo.
Además del libro que la hizo conocida, Tusquets publica este mes un inédito de Venturini; habrá más
Cuentos verdes para Evita
Nació en La Plata (1922) en una familia de cuna radical sobre la que sobreimprimiría su afiliación peronista. Ser graduada en Filosofía y Ciencias de la Educación la llevó a presentarse ante Eva Duarte. Empezó a trabajar para ella en el Instituto de Psicología y Reeducación del Menor y en la Fundación. La amistad iba de la mano del trabajo. Contemporáneas, a pedido de su jefa, Venturini le contaba "cuentos verdes". En su libro Eva, alfa y omega, hay confesional y ficción. "No soy especializada en la materia sino novelista deseosa de salvar el recuerdo de La Abanderada de los Humildes". En un texto suyo, "La mujer que fue amada y maltratada por Evita", narra: "No sé si podré soportarla. Eso sentí también después del deslumbramiento inicial; yo había quedado fascinada como si hubiera visto varias personas a la vez, la de acá, la terrenal, y la del otro lado, más sobrenatural". Y Venturini tenía un link a lo que no se puede explicar. Está en sus libros. En su confesa incursión en lo esotérico. En la profunda fe católica a la que apeló en los últimos años, luego de una fractura que por poco la condena a la invalidez, y desde la que, según ella, le sirvió para valorar que no se quería morir. En los minutos finales de Beatriz Portinari, un documental de Aurora Venturini se la ve decir: "Tengo fe. Porque sé que hay algo más, que acá no se termina. Que ahí nomás estirando el brazo está lo otro. Les aconsejo que cuando se les caiga el alma y sientan que están por morirse, se agachen, la levanten y se la pongan de nuevo. Fue lo que hice".
Amiga de Borges, Sartre, Simone de Beauvoir y Camus, completó el álbum con las difíciles. Cuando le preguntaban dónde estaba ella cuando murió Evita, contestaba: En la habitación de al lado""


Aseguraba ver presencias. O que le pasaban cosas inexplicables. Y siempre hablaba del alma. La Biblia según veinticinco escritores argentinos, que nació bajo la convocatoria y coordinación de Ángela Pradelli y Esther Cross, la tiene a Venturini con su texto "Las cotorras pedigüeñas". Sobre ese cruce, Pradelli dice: "La invitamos a participar por teléfono. No tenía mail. Dijo que sí con un entusiasmo enorme. Lo terminó enseguida y nos lo envió. En la conversación seguramente nosotras nos expresamos mal: ella había mandado un ensayo. La volvimos a llamar para pedirle un texto narrativo. Pensamos que se iba a ofender, pero ella nos dijo: `disculpen, chicas, entendí mal, explíquenmelo de nuevo´. A los pocos días nos llegó por correo y escrito a máquina el original de uno de los textos más hermosos que tiene ese libro". También así la había leído aquella vez el jurado, sobre un original raro hasta en su forma; tipeado, con algunas correcciones de Liquid paper.
En 1956, ser "más que peronista, evitista" le significó un pasaje a Francia. Vivió en el barrio latino de París. Estudió en La Sorbona; de ahí esos amigos. El gobierno francés la distinguió con la Cruz de Hierro por sus traducciones de Villon y Rimbaud. Y un día, 25 años después, volvió a La Plata, a un PH pequeño al final de un pasillo. Vivía sola. Se casó dos veces: con un marido juez y con el historiador Fermín Chávez. "Pero el matrimonio no era para mí", decía. Aseguraba no saber hacer un huevo frito ni limpiar la casa. Escribía desde los cuatro años. Lo hacía a diario, ocho horas al día en una máquina; si no, a mano. No entendía las computadoras.

M. A. 
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

lunes, 30 de noviembre de 2020

AUTORA Y OBRAS RECOMENDADAS


La voz de las mujeres y un legado que se hace escuchar



María Rosa Lojo


En un ensayo seminal,La mujer y su expresión(1936), declaraba Victoria Ocampo que la literatura de todos los tiempos se había escrito casi invariablemente desde una sola perspectiva: la del varón, siempre dispuesto a hablar de sí mismo y también de las mujeres “en calidad de testigo sospechoso.” Escribir ficciones históricas me permitió no solo irrumpir en el largo monólogo masculino, sino mostrar la cadena de antepasadas que hicieron la historia humana y, en particular, las que cofundaron la literatura nacional. Dos de mis novelas abordan las vidas de escritoras argentinas: Eduarda Mansilla en Una mujer de fin de siglo (1999) y Victoria Ocampo en Las libres del Sur (2004).
Mientras que su famoso hermano Lucio Victorio es hoy, merecidamente, un clásico, en las escuelas se ignora que Eduarda Mansilla (1834-1892) inauguró nuestra literatura infantil y juvenil, pocos saben que fue una pionera de la novela histórica y de la narrativa gótico-fantástica y la primera literata que publicó una crónica de viajes donde, sin privarse de algunos guiños irónicos, elogia la libertad de las jóvenes yankees. Desde distintos ángulos la novela explora su difícil situación de “mujer artista”, las tensiones entre vida pública y privada, y el alto costo que sin duda tuvo para ella la búsqueda de autonomía personal.


Dos años antes de su muerte nacía en la misma ciudad Victoria Ocampo
(1890-1979). Su nombre y su figura sí son conocidos, aunque no siempre por las mejores razones. Si a Eduarda hay que descubrirla, a Victoria hay que quitarle de encima una espesa capa de estereotipos y de clichés.

Las libres del Sur se propone hacerlo, enfocándola en años decisivos de su vida, entre 1924 y 1931. Colmada de aspiraciones e inquietudes, se siente insegura en cuanto a sus capacidades; enamorada de un hombre que no es su marido, se interesa, por otros motivos, en varones intelectuales que eleva a la categoría de héroes. En esta relación asimétrica no es un par para sus interlocutores, sino una sofisticada musa, un fascinante objeto erótico. La novela la acompaña en su proceso formativo y la deja a las puertas de Sur, su gran empresa, después de haberse desligado de dos machos alfa: el conde de Keyserling y Drieu La Rochelle.
Victoria, que debió vencer tanto los complejos de género como de geopolítica para desplegar la plenitud de sus talentos, probablemente no leyó a Eduarda, cuyos libros no aparecen en su biblioteca ni en las páginas de su revista. En su contexto de educación y crianza, las combativas letradas de las décadas anteriores parecían anticuadas a la vez que inquietantes. Eduarda, prima de Manuela Rosas, sobrina de Encarnación Ezcurra, se había movido en la escena de la prensa y la literatura con el orgullo nacional y la autoridad femenina que sus parientes exhibieron en la arena política.



Sin embargo, Eduarda y Victoria tenían evidentes afinidades: ilustradas y cosmopolitas, bilingües en castellano y francés, ambas escribieron sobre mundos distantes y mostraron a los extranjeros su tierra de origen.
Como la ficción histórica se narra desde el presente, y nos habla de nuestras preocupaciones, las dos novelas tienen coprotagonistas ficticias, más jóvenes, que trabajan un tiempo para estas escritoras. Prefiguran a las nuevas mujeres de letras que seguiríamos por los caminos abiertos; son un cameo anticipatorio del porvenir.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

martes, 15 de septiembre de 2020

AUTORA Y OBRAS RECOMENDADAS


MADRID.- Aunque suene una paradoja, hay ocasiones en las que María Fasce tiene la certeza de estar frente a clásicos aún no publicados. La vida mentirosa de los adultos (Lumen), la última novela de Elena Ferrante, un thriller emocional ambientado en el universo napolitano que esta enigmática autora tan bien cincela, ingresa dentro de esta rara avis de tesoros. Fasce, argentina, radicada en España, es una de las editoras más importantes de Hispanoamérica. La directora literaria de Lumen es la responsable detrás de sucesos como el de Joël Dicker, Lucia Berlin y John Banville... y el de Ferrante. 
La editora María Fasce y la traductora Cecilia Filipetto, ayer, en el panel de la presentación del libro de Elena Ferrante "La vida mentirosa de los adultos", en Fundación Telefónica en Madrid
La vida mentirosa de los adultos es a diez días de su lanzamiento la ficción más vendida en la Argentina y ya cuenta con una segunda edición. Ferrante, seudónimo de un autora o autor cuya identidad es un misterio, es el alma que creó la tetralogía Dos amigas, adaptada a la TV por HBO, destino que también le depara a la flamante La vida mentirosa de los adultos a través de Netflix: el gigante del streaming ya adquirió los derechos para llevarla a la pantalla. 
La mentira y el sortilegio de Elena Ferrante - Zenda
Amable, sofisticada, adictiva, dueña de una aparente simplicidad. Todas estas virtudes definen esta reciente ficción sobre la pérdida de la inocencia, traducida al castellano por otra argentina, Celia Filipetto, quien sorteó las dificultades dialectales del napolitano. "Nosotros somos la voz y nosotros somos la cara. Que Ferrante no apareciera [públicamente] nos ha hecho pasar al frente a todos sus traductores", consideró Filipetto ayer en Fundación Telefónica donde se realizó la presentación de la novela en España, acompañada por la actriz Aitana Sánchez-Gijón, la voz del audiolibro, y por editora."Ferrante toma elementos que uno asocia a la literaria femenina: el amor, las relaciones de pareja, pero lo aborda como lo anticursi, el anticliché. Hay un despertar al sexo muy antiromántico", opinaba ayer Fasce, quien además brindó su apasionada lectura de esta novela a la que deja abierta una puerta para una posible próxima entrega: "No nos puede dejar así"


María Fasce: "No creo que se conozca su identidad. Es una regla que ella estableció con principios muy sólidos: Ferrante quiere que nos centremos en sus historias y en sus libros" -¿Cómo define la narrativa de Ferrante?-Es única en la literatura contemporánea: es clásica y al mismo tiempo moderna. Se lee como un libro de Flaubert y al mismo tiempo con la adicción que provoca Stieg Larsson. Es romántica y al mismo tiempo brutal (basta con leer las escenas de sexo de La vida mentirosa de los adultos: muchos lectores se asombraron y me dijeron que para ellos era la prueba de que Ferrante era un hombre y no una mujer). Y desde luego, están sus grandes personajes, que se te quedan grabados en el alma y te son más cercanos y conocidos, te preocupas más por ellos que por mucha gente que te rodea.
La invención ocasional", el libro que devela detalles del universo de Elena  Ferrante - Télam - Agencia Nacional de Noticias
-¿Por qué piensa que genera semejante adicción la narrativa de la autora?
-Porque construye sus novelas como un sofisticado arquitecto: como Hitchcock, de modo tal que sus novelas son thrillers emocionales. Leemos sin parar, incluso no reparamos a veces en las geniales observaciones y descripciones, porque queremos saber "qué pasará". En esta novela en particular tiene un recurso extraordinario: toda la intriga amorosa y de suspenso se anuda en torno a una pulsera que ha pasado y pasa de mano en mano: es exactamente el famoso "MacGuffin", de Hitchcock: una pequeña historia de suspense metida dentro de la trama. Hasta la última página.
La Hija Oscura por FERRANTE ELENA - 9788426405289 - Cúspide.com
-La violencia signa, con distintas máscaras y manifestaciones, la vida cotidiana de sus personajes y de sus escenarios. ¿Qué rol considera que tienen en el universo de Ferrante los escritores, o los profesores de letras? Quizá sea escribir (o leer) un modo de cicatrizar las heridas, de entender.
-La violencia es un tema omnipresente en Ferrante, acá, bajo la forma de la mentira. Por un lado, para la propia Ferrante y para sus personajes que escriben, la literatura nunca es catarsis, es un modo de análisis, de estudio de una realidad abrumadora y compleja. 
La amiga estupenda, Elena Ferrante | Libros en mi nube
Pero sus personajes desvelan el falso brillo de los falsos intelectuales, la distancia entre sus "ideas elevadas" y sus bajezas, su enorme narcisismo, su capacidad de enamorar y seducir pero luego defraudar. Ferrante declaró que el personaje que le resulta más simpático, con la que más se identifica en esta novela, es la tía Vittoria: una mujer de clase baja, que limpia en casas, y es inteligente, brutal y apasionada. Una de las maravillas de este libro. Ya es la tía de muchos lectores.
Todos los libros del autor Ferrante Elena
-Hay una tesis quizá que signa toda la obra de Ferrante y que podría también resumirse con el título de su última novela: la capacidad de dañar que tienen los adultos (verbal, física y psíquicamente), con sus múltiples acciones, a los niños. ¿Es posible que los adultos digan alguna vez la verdad?
Crónicas del desamor - Libros y Literatura
-El círculo vicioso lo pueden romper, sobre todo, los niños que se hacen adultos. Ferrante ha contado en una entrevista que de niña era mentirosa, y que a los catorce años decidió no mentir más. Pero que descubrió que mientras sus mentiras infantiles eran juegos de la imaginación, los adultos se mentían a sí mismos y a los demás con naturalidad. De algún modo, crecer, a cualquier edad, debería ser dejar de mentir. Es lo que afrontan todos los personajes de este libro.
-¿En algún momento se conocerá la identidad de Ferrante? No sé si eso se estipula en el contrato de confidencialidad.-No creo que se conozca su identidad. Es una regla que ella ha establecido con principios muy sólidos: quiere que nos centremos en sus historias y en sus libros. (Y ésa es la maravilla de la "experiencia Ferrante", como diría Saviano). Lo curioso es que solo nos intriga su identidad porque sus libros son tan extraordinarios. Jonathan Franzen lo dice muy bien: "No me importa quién es Elena Ferrante. Bueno, casi no me importa".

Tras el éxito de su saga de las Dos Amigas y otras novelas, el nuevo libro de la misteriosa Elena Ferrante se ubica a la cabeza de las ficciones más vendidas en la Argentina¿Es más sencillo o, por el contrario, más complejo, lanzar una novela después de una saga tan exitosa como las Dos amigas? ¿Puede a veces el éxito de un libro opacar otros libros de un mismo autor?-Como todos los grandes autores, Ferrante se supera a sí misma en cada libro. Y los lectores saben que nunca defraudará. Hay novelas de Ferrante para todos los gustos. Para muchos, entre los que quizá me cuento, las preferidas son sus primeras novelas: El amor molesto, Los días del abandono y La hija oscura. 
El Amor Molesto por FERRANTE ELENA - 9788426405265 - Cúspide.com
De todos modos, esta gustará a los fans de la saga Dos amigas, de La amiga estupenda, y de sus primeras novelas.-¿Conociste a Ferrante en persona? ¿Tratás con Ferrante o con la editora en italiano de Ferrante?-
No he conocido a Ferrante más que por sus declaraciones, como todos los lectores y editores del mundo, con excepción de su editora, Sandra Ferri. A quien sí conozco muy bien personalmente.-¿Vas dialogando con la autora mientras escribe una novela (quizá capítulo o capítulo) o bien entrega un material acabado y sobre él se regresa?-No. Ferrante se toma dos años de silencio para gestar una nueva novela, que espero con fervor. Y cuando llega (su editora me envía el manuscrito en italiano) es una de las experiencias más fascinantes de mi vida de editora: leer un clásico que aún no ha sido publicado, un clásico que pasará a la historia de la literatura y que aún no conocen los lectores. Eso es una nueva novela de Elena Ferrante.
L. V.