Mostrando las entradas con la etiqueta VUELVE. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta VUELVE. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de abril de 2018

TECNOLOGÍA; LO RETRO VUELVE

Desde consolas de videojuegos de 16 bits hasta celulares con tapita y discos de vinilo; la remake de décadas pasadas y el apego a maquinarias de otros tiempos se transformaron de curiosidad en tendencia, y los usuarios están encantados. En la imagen, una bandeja giradiscos de Panacom
Las consolas y máquinas de videojuegos retro siempre son una excusa para volver a la infancia. En tal sentido, el Museo de Informática de la República Argentinaorganizó varias ediciones de su muestra de consolas clásicas llamada Play The Game, en las que se planteaba un recorrido por la historia de los videojuegos de consolas y computadoras. Desde el mítico Pong hasta la realidad virtual, con diferentes títulos representativos de cada época.
Carlos Chiodini es el presidente del Museo y en diálogo se refirió a la experiencia buscada por quienes visitaron la muestra. "Los visitantes vienen a sumergirse con aquello que les trae buenos recuerdos y a interactuar con otras generaciones: padres y abuelos que les cuentan a sus hijos y nietos. Hijos y nietos que los acercan a las nuevas tecnologías. Rememorar un pasado no tan lejano, en constante evolución y desarrollo; emocionarse y sobre todo poder utilizar hoy algo que guardamos en la memoria", comparte.
La explosión de la tecnología retro en videojuegos no pasa inadvertida y ya se ha transformado en un excelente negocio. Nintendo, por ejemplo, puso en venta el año pasado una reedición de su consola de 16 bits llamada Super Nintendo Classic Edition, con un formato remozado y diminuto que mantiene la estética de aquella consola. La máquina viene con dos controles para jugar, salida HDMI para estar a tono con los televisores actuales y 21 juegos clásicos preinstalados, entre los que se destacan Super Mario World, Street Fighter 2, Contra 3, Zelda y un juego inédito: Starfox 2.
También Atari decidió no perderse la moda de los juegos retro y lanzó su consola Flashback en conmemoración del 40° aniversario del lanzamiento de su célebre Atari 2600.
La consola mantiene una fuerte similitud con su antecesora, sobre todo en los controles en donde se destaca la palanca con botones. Incluye 120 juegos precargados y salida HDMI.
Sega es otra empresa que está dispuesta a sacar rédito de sus clásicos, pero de una forma más portátil. En las tiendas Google Play y AppStore se destacan juegos que Sega trajo nuevamente a la vida, como el mítico Golden Axe, Comic Zone, Sonic, Space Harrier y Altered Beast.
La PlayStation 4 es una de las últimas consolas lanzadas al mercado, pero mantiene un fuerte apego con su historia. Para el vigésimo aniversario de la PlayStation original, Sony desarrolló una edición especial de su control DualShock 4, con los colores distintivos del control de aquella primera consola. Además, se destaca el logo de la marca PlayStation con sus colores originales, en el centro.
Celulares

Entre pantallas que superan con creces las 5" y cámaras que permiten grabar video en 4K, los celulares son el eje que tracciona el motor digital de los usuarios. Pero, entre tanta tecnología de punta, muchos teléfonos con estilo retro ya comenzaron a colarse en las góndolas.
Nokia es una de las empresas que está de regreso en el mercado. Luego de algunos lanzamientos poco afortunados y tras su apuesta por Windows Phone, la compañía finlandesa tiene algunos ases bajo la manga. El Nokia 3310 fue un popular teléfono con pantalla monocromática presentado en el año 2000; hoy la compañía tiene en el mercado una nueva versión del clásico celular que mantiene la estética del original con algunos cambios. Posee pantalla color de 2,4", cámara de 2 MP y puerto microSD. Eso sí, los usuarios deberán conformarse solo con llamadas y mensajes de textos.
Resultado de imagen para La versión 2017 del Nokia 3310
La versión 2017 del Nokia 3310
Los teclados físicos en móviles parecían cosa del pasado, pero en 2017 Blackberry lo trajo de regreso en su nuevo celular Android, hablamos del KeyOne, que, además, incluye una pantalla táctil.
Otra moda que clama por una segunda oportunidad son los celulares con tapita, mejor conocidos como clamshell o flip phones. Hay muchos, sobre todo en el mercado internacional. Algunos de ellos son el Alcatel Go Flip, el Samsung Galaxy Folder Flip 2 y el LG Wine Smart.
El portarretrato está de regreso
La fotografía en papel es otra de las tendencias que parecen estar de vuelta. Luego de años de salvaguardarlas en formato digital, dos nuevos productos ya disponibles en el país marcan la agenda de esta vieja práctica.
Por un lado, la Polaroid Insta Share es una impresora que mantiene la estética de las viejas máquinas fotográficas de la marca. Este accesorio, deberá adosarse a un teléfono Moto Z Play o Z2 Play, de Motorola, para convertirlo en un printer sin cables. Luego, con los papeles de 2 x 3 cm Polaroid Premium Zinc, se podrá imprimir sin tinta cualquier tipo de recuerdo. Este dispositivo ya se vende en el país a 4999 pesos

La impresora móvil de Polaroid para teléfonos de Motorola
Otra alternativa es la impresora Sprocket, de HP, que funciona bajo el mismo concepto que el accesorio de Polaroid. La diferencia es que la impresora portátil Sprocket puede sincronizarse con cualquier celular con solo bajar una app. La impresora de HP se consigue en el país a $3599.
Bandejas tocadiscos
Es verdad, el vinilo y los discos de pasta nunca se fueron, pero tomaron distancia del público en general, cediendo espacio a otros formatos físicos que, hace algunas décadas, venían en franco ascenso. Hoy con la música por streaming como una evolución natural, los vinilos parecen tener otra oportunidad para quienes disfrutan del sonido de calidad y rememoran viejas épocas.
Parece que el regreso de este popular formato no pasó inadvertido, ni siquiera en la feria de tecnología más importante del mundo. Fue en el Computer Electronic Show de Las Vegas, realizado en enero último, cuando la marca Victrola deslumbró a los asistentes con un pabellón de grandes dimensiones que buscaba colarse entre la tecnología de punta. Allí, descansaban grandes rocolas y bandejas de todo tipo. Un verdadero viaje en el tiempo.
Walter Drogo es un coleccionista de discos de vinilo y posee más de 150.000 piezas. En diálogo con la nacion dice que "en Estados Unidos, desde el 2012 hasta la fecha el vinilo desplazó al CD en cantidad de ventas. En ese país, como en Europa, nunca se de
jaron de grabar vinilos".
Resultado de imagen para Sony PS HX500, la House Of Marley Stir It Up,

Pero, ¿cómo escucharlos? Actualmente, muchas marcas han vuelto a fabricar bandejas tocadiscos y reproductores de todo tipo.
Algunos de los modelos que se consiguen en el país son la Sony PS HX500, la House Of Marley Stir It Up, con diseño en madera, y otras más económicas, como la Panacom, que arranca en los 2199 pesos y que permiten ripear música de discos a un pendrive mediante el puerto USB que incluye.
Al respecto, Drogo dice que "gracias a muchísimos coleccionistas de la Argentina y el mundo, el vinilo nunca desapareció. Hoy veo cómo muchos jóvenes y adolescentes lo descubrieron y están encantados con este formato. Casi el 50% de la música en el nivel mundial aún no está en Internet y mucha está desaparecida. Estas bandejas son una buena alternativa para ripear música de este tipo, conservada en vinilo, a formatos digitales, para preservar la obra".

F. R.

martes, 26 de diciembre de 2017

VUELVE PATORUZÚ


Patoruzú: el regreso de la historieta que define a la Argentina
La creación de
Dante Quinterno vuelve a la vida en una colección restaurada por Daniel Sapia; idas y venidas de un personaje que nació en 1935 y es un clásico




Más allá de cualquier otro personaje de la historieta nacional y desde su creación en los años 30, Patoruzú es nuestro símbolo. La creación de Dante Quinterno, tanto como personaje como revista y como sistema editorial creado por el propio autor, ha definido como ninguna otra las formas y los modos de nuestras viñetas. No por nada es una de las pocas historietas argentinas mencionadas en el libro 1001 cómics que hay que leer antes de morir. Aun así hasta octubre de este año, Patoruzú nunca había sido reeditado de una forma no sólo decente (hay reediciones, la mayoría de pésima calidad), sino de una forma que también dejará entrever qué hay detrás del mito y del ícono: hay una historieta realmente poderosa y dueña de un poder expansivo que se refleja en nuestra cultura y como viven sus personajes así como también en sus influencias (Astérix, sin ir más lejos, es una historieta en la que se nota que Goscinny, su guionista y creador, leyó la publicación de Editorial Dante Quinterno S.A.). Pero ahora eso cambio gracias a la Colección Patoruzú, de Ediciones Assisi.
En sus primeros dos volúmenes, las reediciones van desde el año de su origen (el primer libro, 1935-1937) y desde la edición de Patoruzú como revista el segundo (Nuevas Aventuras 1936-1938). Ambos tomos, cuidados y sentidos, no son otra cosa que volver a ver la obra de Dante Quinterno por su valor antes que por estela, y para entender ese funcionamiento y nueva vida es capital hablar con el responsable del asunto, el director artístico de la Colección Patoruzú, el historietista y curador Pablo Sapia.
Las tiras eran de gran tamaño.
Sapia respira historietas y, por suerte, exhala ganas de que sigan vivas y circulando. Más allá de su obra personal como autor en varias publicaciones a lo largo de los años (Diario Perfil en la actualidad), se ha hecho un experto tanto gracias a su pasión como a su obsesión por la digitalización y restauración de páginas que, sin él, sólo serían tesoro de fans. Durante años, Sapia mostró esa parte de su obra en su blog Costalito Multimedia y después llegó la preciosa reedición de Las aventuras de Pi-Pío (primer libro editado con la obra de Manuel García Ferré, del año 2015). Es importante entender a Sapia para entender el trabajo logrado en la Colección Patoruzú. Él habla de compras masivas en locales de revistas usadas, en sitios de venta online, de intercambio entre fans, de muestras (como la que le hizo al mismo Quinterno en el año de su muerte, en 2003, a los 75 años del famoso indio) y de otros rincones que el mismo Sapia ha sabido catalizar en una esperanza para la nueva vida de clásicos de nuestra historieta (se vienen dos nuevos volúmenes de Patoruzú y uno de Hijitus y otro de Larguirucho).
Por eso, recorrer con el propio Sapia ambos primeros volúmenes implica entender todo lo que creemos que sabemos sobre Patoruzú y todo aquello sobre lo que no tenemos idea. Desde nociones básicas como que las tiras originalmente eran mucho más grandes que como fueron publicadas en las reediciones de las famosas Andanzas de Patoruzú (la forma en que varias generaciones leyeron al tehuelche, Isidoro Cañones, Upa y demás clásicos) o que la revista Patoruzú vendió en 1936 hasta un millón de ejemplares hasta sorpresas como el absurdo casi surrealista de las primera tiras en el Diario El Mundo, o una viñeta con la famosa Chacha desnuda.
El mismo Sapia habla sobre la figura de Quinterno: "Gran narrador, pionero del dibujo animado con Upa en Apuros, creó los espacios de trabajo para la camada de dibujantes que definirían la edad de oro de la historieta argentina (así como Quinterno trabaja Patoruzú, con un estudio lleno de dibujantes, van a funcionar Rico Tipo, Tía Vicenta, Satiricón). Quinterno marca el molde del humor gráfico hasta hoy. Apuntala la carrera de Divito, de Battaglia. Fue pionero del copyright: ¿qué más hace falta para reivindicar a este tipo?"
El material que se ve en los libros posee un valor extra y Sapia lo deja bien claro: "Es profesional, personal, de Quinterno y después llega el estudio". Dice Sapia: "Quinterno siempre vio el negocio. Para ir al Quinterno puro, tenés que ir al de La Razón, donde él empieza a colaborar con los grandes de ese momento, el Mono Taborda y Arturo Lantieri. Quiere crecer y pegar el salto. Crea Don Julián de Montepío. Inventa a Patoruzú. Quiere hacer dibujos animados, no le gusta, se va a alrededor del año 1933 a hacer intermedios para los hermanos Fleischer en Estados Unidos y así trabaja en el dibujo animado de Popeye. Quinterno ganaba 200 dólares por su contrato con Bayer y allá ganaba 5 dólares con los Fleischer: quería aprender. El Quinterno más Quinterno es el de La Razón. Después perdió el absurdo en pos, creo, de un look más internacional".
El trabajo de año y medio de Sapia, que tenía como antesala la digitalización de varias Patoruzú realizadas por amor y por interés por él mismo, implicó trabajar a veces hasta sobre fotocopias o creando trazos de los que no existía registro. Incluso esa pasión fue la que convenció, con un libro hecho para que ya se tuviera una idea del objetivo, a la familia Quinterno de finalmente dar luz verde a la producción. "Les decía que había que hacer con su papá lo que se hizo con Molina Campos: sacarlo de su objeto, en ese caso los almanaques, y hacer que ocupe el lugar como artista que le corresponde".

J. M. D.