Hiroshima, Japón.

Hiroshima es el Ave Fénix de los infiernos del mundo. A la devastación nuclear respondió atreviéndose al futuro. Su mensaje es para la raza humana. Esa misma que olvida la certeza del próximo amanecer. Esa misma que prohija a sus propios depredadores. Hiroshima nos alerta sobre lo peor de lo que el hombre es capaz pero también nos conmociona con su poder de redención desde la destrucción total.
Hoy, la primera ciudad que sufrió un ataque nuclear se considera a sí misma la ciudad de la paz. “Parque Memorial de la Paz” se llama el jardín dedicado al recuerdo de las víctimas. Cuando llegué, mi cámara registró el sobrenatural vuelo de una bandada de pájaros que de pronto parecían origamis trazando una poesía de paz sobre ese domo que resistió la explosión, a pesar de estar a sólo metros del epicentro del impacto. Como quedó ese día se levanta hoy. Simboliza la resistencia, el horror nuclear, y el clamor por Paz.
No es casual que uno vea en esos pájaros a las míticas grullas que en su versión de papel plegado -“origami”-, son protagonistas de una de las historias más conmovedoras de este parque. El “Monumento a los Niños” es, precisamente, una niña cuyos brazos se elevan hacia el cielo con una grulla en origami. Está basada en una historia real, triste y esperanzadora a la vez. Sadako Sasaki fue una nena que murió por la radiación nuclear, pero que encontró fuerzas para luchar haciendo estas aves de papel con gran laboriosidad. Ella estaba convencida de que si llegaba a plegar mil grullas iba a poder curarse. Hoy en día, al pie de la estatua miles de peregrinos de todo el mundo dejan sus origamis y tocan la campana que convoca a la paz bajo la estructura. Créanme que cuando la hice sonar me embargó una emoción que no puedo describir, o no quiero describir para que permanezca indefinible y pura en mi memoria y en su imaginación.

Antes de llegar al corazón del memorial hay otra escultura que cautiva desde la ternura de su mensaje. Es una madre con su niño en brazos. El pequeño toca una trompeta hacia el cielo y ambos se posan sobre una luna creciente. Obra del arquitecto Katzuso Entsuba, está acompañada de un poema grabado en la piedra: “Desde el padre al hijo, no el ayer sino el mañana, la luna creciente será luna llena. Quiero hacer sonar la trompeta por paz en busca de un nuevo futuro”.

En una línea recta, perfecta e imaginaria se unen otros dos símbolos al Domo de la Bomba Atómica. Son la llama de la Paz -encendida sobre una estructura que parece alada- y montada en una pileta frente al arco de mármol que cubre el cenotafio con los nombres de todas las víctimas. Fueron 140 mil las personas que murieron por la devastación. En un rincón del parque fueron sepultadas las cenizas de unas 70 mil víctimas no identificadas. Por todo esto quizás, al tomar el tren de regreso, miré con mucha más admiración el trazado de esta metrópoli industrial, que de noche anoticia con enormes carteles luminosos de todas las plantas de automóviles que hacen famosos a los japoneses. Todo eso surgió de la nada. Pero el espirítu humano puede incluso con la obliteración total. Por eso Hiroshima es el Ave Fénix de esta llama que no se apaga.

Cuando uno llega hasta el cenotafio para decir una plegaria, descubre que puede ver los tres símbolos notables desde ese lugar del parque diseñado por el arquitecto japonés Kenzo Tange: el Domo, la llama y el arco de mármol sobre el féretro.

No sabía lo que me pasaría interiormente al llegar allí. Vi flores frescas y un muñequito de tela. Recuerdo que hacía mucho frío y un leve sol se ponía a mis espaldas. Primero apoyé una rodilla y en suma quietud sentí la historia del mundo resumida ante mí en su peor pecado, en su acto más inmoral. Sentí que estar ahí era estar en el lugar de la conciencia del mundo. Cuando me arrodillé por completo, una palabra salió de mis labios: “Perdón”.
Siempre pediremos perdón por Hiroshima. Siempre será nuestro deber pedir perdón por Hiroshima. Para ser guardianes de que no se repita la historia.
C. P.
Taller de Fotografía en el Museo Saavedra
Mis libros favoritos
El cielo de los animales, de David James Poissant: “Un libro tristísimo y hermoso. Es para gente que le gusta meterse en el barro de las miserias humanas. Aunque sea duro, salís de la lectura feliz”.
1) Algún día este dolor te será útil, de Peter Cameron:“El personaje tiene un tono burlón que me encantó. Es una joyita. Por momentos me hizo pensar que hay personas que se ponen un blindaje y en realidad son solo deseperados pidiendote ayuda”.
2)La amiga estupenda, de Elena Ferrante: “Se puede seguir como una serie. Sentí el ruido de esos pasillos napolitanos, el efecto físico de la lectura, la violencia y el despertar del amor”.
3)Cinco Esquinas, de Mario Vargas Llosa: “Transcurre en un barrio emblemático de Lima en los últimos años de la dictadura. Vargas LLosa muestra en este libro su oficio de escritor. Es un thriller con una mezcla de relato social. También me hizo preguntarme ¿qué pasa si estás casada y de repente…sentís algo por una amiga?”

4)No hay amores felices, de Sergio Olguín: “Es la historia protagonizada por la audaz periodista Verónica Rosenthal. Se trata de redes ilegales de tráfico de cadáveres. Veronica Rosenthal es un personaje que ya cobró vida fuera de los libros porque preparan la miniserie”.
5)Stoner, de John Williams: “Otra historia muy triste que terminé leyéndo llorando. Un clásico olvidado y rescatado. Triste y hermoso como la vida”.
6)Roth Desencadenado de Cecilia Roth Pierpont: “Es la biografía de Phillip Roth, escritor norteamericano que hace poco dejó de escribir. Siempre hay que leer biografías de gente que nos inspiró, para ver los tejidos que hay detrás de las cosas. Para los que seguimos su historia, el libro es una joyita”.

7)La Uruguaya, de Pedro Mairal: “Dicen que los libros se recuerdan por el cariño que se les tiene. Escrito por momentos como un poema largo en Buenos Aires, este libro habla de la dificultad de las parejas con hijos y (¿por qué no?) de la “infidelidad cerebral”. Está escrito por momentos como un poema largo o como un monólogo que se lee en un día”.
8)Las chicas de Emma Cline: “El debut de una escritora estadounidense de 27 años. Es un éxito inspirado en la matanza de Charles Manson. Lo que hizo ella fue centrarse en las chicas que formaban su secta y enfocarse en qué fue lo que les hizo traspasar los límites en aquel entonces. Leyéndolo recorrés la fragilidad de la adolescencia y el deseo de pertenencia”.
9)Drácula: “Es la obra maestra de Bram Stocker. Uno de los mejores libros que leí en mi vida”.
El amor en tiempos de Evita y de la guerra civil paraguaya
Mañana se estrena una miniserie de época, inusual en la TV local: Mis noches sin ti, protagonizada por Arnaldo André
Paula Sartor y Juan Grandinetti.
Desde hoy, de lunes a viernes, a las 18, se verán en la TV Pública los 13 episodios de la miniserie Mis noches sin ti. El guión de esta ficción fue ganador de uno de los concursos del Incaa en 2015 y su autor y director es el misionero Maximiliano González, que anteriormente dirigió otra miniserie surgida de los concursos del Incaa, que se llamó La riña y era una historia que transcurría en Goya, Corrientes.
En el caso de esta nueva miniserie, la ambientación esta dada fundamentalmente en la Buenos Aires de 1947 a 1950, cuando en el país se debatía la cuestión de la aprobación en el Congreso de la ley del voto femenino. Luego de promulgada la norma, el relato acompaña los acontecimientos políticos y el clima social que se vivió en el país hasta la concreción de los sufragios en los que las mujeres argentinas pudieron emitir el voto por primera vez.
Uno de los actores que representa un papel importante en el programa es Arnaldo André, quien encarna a un industrial, fabricante de máquinas de coser. "Es un acérrimo antiperonista, que está en contra de Evita y del voto femenino -explica-. Con la mala suerte para él, de que la hija se enamora de un muchacho trabajador humilde. Un «cabecita negra», como le decían. El amor de estos dos jóvenes es la anécdota central de esta ficción."
Los jóvenes que protagonizan la historia romántica están interpretados por Juan Grandinetti y Paula Sartor. Pero el atractivo elenco protagónico lo completan María Onetto -en el papel de la esposa del personaje de André-, Adriana Aizemberg -suegra de aquél- y Atilio Pozzobon -su padre-. La lista de actores que dan vida al resto de los personajes del drama se completa con: Lorenzo Quinteros, Víctor Laplace, Miguel Franchi, Éstel Gómez, Luciano Cazaux, Gustavo Berger y Jorge Suligoy.
"Lo atractivo del contexto en que se desarrolla la trama es el de poder ver una historia con una reconstrucción de época muy detallista, en cuanto al vestuario, los lugares, los automóviles, las costumbres. Algo que en general no nos ofrece la televisión actual, no sé si por una cuestión de presupuestos o de qué otra razón", opina André. Las grabaciones del programa se llevaron a cabo durante trece semanas y el trabajo se realizó en varios lugares emblemáticos de Buenos Aires, que fueron especialmente ambientados para recuperar el aspecto que tenía la ciudad a fines de los años 40.
Otro de los temas que toca la miniserie es el de la inmigración paraguaya que se dio en 1947 hacia la Argentina, debido a lo que se conoce en ese país como la Revolución del 47. Se trató de una guerra civil que se desató en el Paraguay, entre los meses de marzo y agosto, cuando una coalición política opositora intentó derrocar al gobierno de facto de Higinio Morinigo. El enfrentamiento dejó un saldo de miles de muertos y generó el exilio de uno 30 mil ciudadanos, que habían participado del levantamiento armado. "Entre los que vinieron a la Argentina estaba mi padre que, por supuesto, no aparece para nada en este relato", comenta André, que nació como es sabido en el país hermano. Más adelante, cuenta la manera en que estos episodios aparecen en la trama de ficción. "Entre los exiliados de esa revolución hubo muchos músicos que vinieron a la Argentina, en un momento donde al folklore se le daba mucha importancia. Entre ellos vino Demetrio Ortiz, compositor, entre otras, de las músicas de las guaranias «Recuerdos de Ypacarai» y «Mis noches sin ti». El exilio de este músico a la Argentina aparece como una historia tangencial en la miniserie que, a modo de homenaje, toma el nombre de la segunda de estas canciones", explica el actor.
R. M
Historias de vida
Los campeonatos en el Homero Manzi
A mediados de la década del ´90, los laburantes del INDEC tenían un punto de encuentro cerca de la vieja sede de Tejedor 260, en el barrio de Parque Chacabuco. Era en el Club Homero Manzi, donde se jugaban los campeonatos de fútbol.
Se pierde en el recuerdo cuántos fueron los años en que se jugaron. Tres, dicen algunos; cuatro dicen otros cerrando apenas los ojos como buscando una certeza en un rincón de la memoria. Los viernes entre las 19 y las 22 se iban cruzando en la cancha de tierra los mismos que se habrían encontrado, papeles y diskettes en mano unas horas antes en los pasillos del INDEC.
Los Garnachas, La hora Referí, Ocho al toque, Los Redondos, La Sampdoria, Los Canallas, Los Lepes fueron algunos de los equipos legendarios de aquellos campeonatos. También AMPEH y UPCN tenían sus equipos representativos. Todos alentados por novias, hijos y amigos que se sumaban a las bromas y a la picada posterior. Tiempo después se realizaron otros intentos, pero ninguno tuvo continuidad.
Y hoy, quizá sin saberlo, nos topamos con aquellos jugadores que no visten ya ropas deportivas y que esconden un pasado de gloria en esa vieja cancha con techo de autopista.
La Pitraca. Revista que informaba y comentaba cada fecha.
Espacio cultural
Una salida para los más pequeños

Centro Cultural de la Ciencia
La ciudad de Buenos Aires cuenta con un nuevo espacio verde: es la llamada "Plaza de las Ciencias" que se encuentra ubicada en el barrio de Palermo, entre las calles Soler, Godoy Cruz, Paraguay y el viaducto del Ferrocarril San Martín. La Plaza, que cuenta con gran cantidad de juegos infantiles, se encuentra dentro del Polo Científico Tecnológico que se construyó al refuncionalizar el viejo edificio de las Bodegas Giol.
El Centro Cultural de la Ciencia (C3) es un espacio de encuentro e interacción entre la comunidad científica y el público en general. Los visitantes podrán participar de diversas actividades culturales, recreativas y educativas relacionadas con las ciencias y su mirada sobre el mundo.
El C3 tiene como objetivo fomentar la cultura y el pensamiento científico a través de experiencias interactivas y actividades participativas innovadoras en las que el visitante es el protagonista. Sus propuestas están destinadas, por un lado, a brindar herramientas al público para que se apropie del conocimiento científico y tecnológico, y, por otro lado, a difundir las investigaciones y desarrollos que la comunidad científica realiza en el país.
Agenda de enero y febrero: http://ccciencia.gob.ar/agenda_enero.html
Convocatorias
Hasta el 30 de marzo está abierta la convocatoria al Concurso de Micromonólogos por la indentidad 2017 -Idénticos V-
Para descargar las bases de participación, ingresá acá:http://www.teatroxlaidentidad.net/material/txi2017/concursos/TxI2017-IdenticosConvocatoria.pdf
Foto de Roberto Sanz
El artista plástico y fotógrafo Roberto Sanz realizó una serie de trabajos en los que la ciudad toma protagonismo.
En este caso, una de las pocas fotografías no intervenidas con los colores del óleo, son las líneas y la luz las que toman el centro de escena.
La muestra completa de nuestro compañero Roberto contiene una enormidad de trabajos que iremos publicando en esa sección.
Exposiciones en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
Esta exposición puede visitarse en Av. San Juan 350 de martes a viernes: de 11 a 19 hs.; sábados, domingos y feriados de 11 a 20 hs.; los lunes que son feriado está abierta.
La entrada general es de $20. los martes es gratis.
Mail: info@museomoderno.org
Teléfono: 4361-6919
Una breve reseña en: http://jaquealarte.com/2016/11/18/picasso-en-el-mamba/

Picasso
Antonio Berni. Revelaciones sobre papel
1922-1981
Se podrá visitar en el Mamba, avenida San Juan 350, de martes a viernes, de 11 a 19. Sábados, domingos y feriados, de 11 a 20. Entrada general: $20; martes gratis.
Hasta el 17 de febrero de 2017
Para saber más:
https://www.pagina12.com.ar/6785-antonio-berni-el-artista-desencadenado
La "máquina de volar" que imaginó el gran Leonardo da Vinci, inspirado en los pájaros
Con una experiencia multimedia, se exhibe en Roma por primera vez el Código sobre el vuelo de los pájaros, una obra del genial artista italiano en la que anticipó el avión y el helicóptero
El libro incluye también un autorretrato de juventud muy poco conocido.
Volar es un sueño de la humanidad desde el mito de Dédalo e Ícaro. Pero para alcanzar la mejor síntesis entre esa atávica ambición de levantarse en vuelo y los primeros objetos para prototipos de máquinas voladoras, concebidas de modo científico, hay que llegar a Leonardo da Vinci y a sus experimentaciones. Éstas fueron fruto de largas y pacientes observaciones del vuelo de los pájaros, registradas en apuntes recolectados, en su mayoría, en el Código sobre el vuelo de los pájaros. El original de esta maravilla -custodiado desde 1893 en la Biblioteca Real de Turín-, desde el viernes pasado se exhibe por primera vez en Roma, en una muestra que se destaca por ofrecer una sobrecogedora experiencia multimedia y 3D. Más allá de poder admirar el original del manuscrito, en la exhibición -que tiene lugar en los salones de los Museos Capitolinos y durará hasta 17 de abril-, el visitante puede vivir qué imaginó Leonardo para la dinámica del vuelo.

Como explicó en su inauguración Pietro Folena, uno de los organizadores de Leonardo y el vuelo, la gran novedad de la muestra es la posibilidad de animar el pensamiento de Leonardo sobre el vuelo a través de experiencias sensoriales de vanguardia "que conjugan rigor filológico y espectacularidad, con un estilo de edutainment aún no conocido en Italia".
Gracias a nuevas tecnologías digitales, al comienzo de la exhibición, mientras se percibe el sonido de pájaros de fondo, en un ambiente oscuro sorprende encontrarse con una suerte de "pinacoteca virtual" de Leonardo.
El gran artista, pintor y padre del método de experimentación científica estudió el vuelo durante 25 años. Fue en 1483, después de haber llegado a Milán, cuando, con su experiencia de ingeniería en su natal Toscana, sumergido en el gran sueño de darle alas al hombre, estudiando cómo y por qué los pájaros vuelan, descubrió el primer principio de la mecánica. Es decir que a cada acción le corresponde una reacción igual y contraria.
Así, para estudiar la resistencia al aire, Leonardo construyó un ala que lo llevó a una de las primeras aplicaciones de esta intuición: el famoso proyecto de paracaídas que se remonta a 1485, formado por una estructura rígida de forma piramidal, de 7,20 metros de base y 7,20 de altura, revestida de tela de lino almidonado, para hacerla compacta e impermeable al aire. "Más o menos al mismo período se remonta otra aplicación del principio de la resistencia del aire, idea anticipadora del aparato de vuelo que se levanta verticalmente, antepasado del moderno helicóptero", explicó Claudio Parisi Presicce, titular de Cultura de la comuna de Roma.

El famoso Código sobre el vuelo de los pájaros, un cuaderno formado por 18 carte de 21 por 15 centímetros y dos tapas, es exhibido en un clima box que mantiene la humedad relativa correcta para su conservación. Pero aparatos multimedia touchscreen permiten al visitante algo único: hojearlo virtualmente y navegarlo en alta resolución. Lo más sorprendente es el retrato que aparece oculto en una de las cartillas finales, que muchos expertos creen que es nada menos que un autorretrato del artista, en edad joven. Y lo más curioso, la lista de compras y gastos que puede verse en otra página, anotada por el gran pintor al lado del boceto de un edificio. En la lista hay "pollo", "salvado", así como el dinero a darle a su empleada doméstica.
El Código cuenta con una historia más bien accidentada, llena de aventura. Heredado por un alumno de Leonardo, Francesco Melzi, estuvo muchos años perdido y pasó por las manos de diversos coleccionistas, hasta que en el siglo XVIII, desde la Biblioteca de Milán, por orden de Napoleón, fue trasladado a Francia. Tras ser robado del Instituto de Francia, en París, dos estudiosos lo reencontraron, lo compraron, lo recompusieron y donaron a la casa real italiana de los Saboya. Ya completo, volvió a la Biblioteca Real de Turín en 1893.
"Mucho camino ha sido recorrido gracias a esos apuntes de Leonardo, fruto de un genio inestimable. Muchas son las barreras más allá de las cuales el hombre logró avanzar: el muro del sonido ha sido superado", dijo Presicce en la inauguración de la muestra.
E. P.