La ofensiva de poder de Karina Milei enardece a la vieja guardia libertaria
Asesorada por los Menem, la hermana del Presidente desplaza a dirigentes históricos del armado electoral, mientras se acumulan las tensiones irresueltas con Pro
Matías Moreno
La secretaria general de la Presidencia, en Palermo
El perfil elevado de Karina Milei, la funcionaria más influyente del Gobierno, y su apuesta a construir un aparato de poder dentro del oficialismo desató una guerra de interpretaciones en las filas de La Libertad Avanza (LLA). ¿Se pone en la primera línea de fuego porque ya coquetea con una candidatura en 2025? ¿Intenta enviarles un mensaje tanto a sus detractores internos como a Mauricio Macri, jefe de Pro, sobre su injerencia en el armado político del espacio y en la custodia del ADN de los libertarios? ¿O tiene ambiciones de construir un proyecto sucesorio?
La silenciosa secretaria general de la Presidencia, a quien su hermano califica como “El Jefe” y cuya voz es determinante dentro de la mesa chica a la hora de tomar decisiones, alimenta esos interrogantes. No solo se puso al frente de la organización del partido en todo el país con vistas a las elecciones legislativas del año próximo, en las que Milei intentará incrementar su nivel de representación en el Congreso, sino que toma la iniciativa para edificar una imagen pública y acumula fuentes de poder para comprar lealtades y marginar a sus adversarios.
Por caso, su participación en el acto del domingo último por el lanzamiento de LLA en la ciudad de Buenos Aires, casa matriz de Pro, reanudó la guerra fría con la vieja guardia de los libertarios y dirigentes históricos del espacio en suelo porteño, como el legislador Ramiro Marra, excandidato a jefe de gobierno porteño; Eugenio Casielles; Oscar Zago, titular del bloque de LLA en Diputados, o Nicolás Emma, apoderado del Partido Libertario.
Asesorada por el binomio que conforman Martín y Eduardo “Lule” Menem, sus colaboradores de máxima confianza, Karina Milei desató una purga política en suelo porteño. Primero, promovió a María del Pilar Ramírez como jefa de bloque de legisladores porteños. En paralelo, el Presidente convocó a Marra para que se sumara al consejo de asesores económicos. Luego, Karina Milei designó a Juan
Pablo Scalese, un joven militante de LLA que había sido candidato suplente en los últimos comicios, nuevo “armador” del partido en la ciudad. Scalese quedó arropado en su nueva función por seguidores fieles de la hermana del Presidente, pero sin recorrido político, como Juan Ignacio Boutet, fundador de la Juventud Libertaria; la abogada Yamila Fernández, o la perfumista Angélica Kelly Correa. “No somos como La Cámpora. Apoyamos el proyecto de cambio que lidera Javier Milei”, aseguran.
La maniobra enardeció a los adversarios internos de Karina Milei. No solo relativizan el peso interno de los aliados que consiguieron los Menem para iniciar el proyecto en la fortaleza de Pro, sino que consideran que la hermana del Presidente ejecutó la jugada a destiempo. “Es parte de la ambición desmedida de Karina. Actúa con mal timing porque sale a armar un partido político en medio de la negociación por la nueva ‘Ley de bases’, tensiona con Pro y los aliados de nuestra coalición”, aseguran en el sector de los marginados por Karina Milei.
En ese grupo desligan al Presidente de los movimientos de fichas de su hermana y los Menem. Especulan con que tanto Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados,
como Lule, mano derecha de Karina en la Secretaría General de la Presidencia, trabajan en tándem para diseñar una línea de resistencia a la confluencia con Pro y retener a las bases más recalcitrantes de los libertarios. De hecho, Karina Milei y los Menem ya tejen en Buenos Aires o distritos claves del interior, como Córdoba, Santa Fe o Corrientes, para quedarse con el sello de LLA –hay batallas judiciales en varias provincias– y garantizarse una herramienta electoral con presencia en todo el país. De esa manera, llegarán más fortalecidos a la discusión con Pro sobre un eventual acuerdo de integración.
“El Presidente necesita tener un partido nacional, porque eso nos da fuerza, territorio e identidad política”, dice un dirigente cercano a Karina Milei, quien ya abrió un conflicto interno con otra figura central en el ecosistema de LLA: la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Los detractores de los Menem, que reemplazaron a Carlos Kikuchi en la tarea de organizar el armado nacional de LLA, y de Karina Milei creen que cometen un error al dividir al partido y separar a los aliados que le prestaron el sello para competir a Milei en varios distritos en 2023. A su vez, especulan con que la puesta en escena en la Capital representa un desplante a Pro. “Javier quiere trabajar con Pro, pero los Menem no; saben que pierden terreno si hay un acuerdo con Macri”, interpretan los desterrados.
Pese a los ruidos internos, Milei volvió a respaldar a su hermana, cuyos interlocutores en Pro suelen ser Hernán Lombardi o Cristian Ritondo, y aventuró que llegará fortificado a los comicios de 2025 para ensanchar su base de sustentación legislativa.
“Con Macri vamos a empezar a trabajar en la convergencia. De cara a 2025 vamos a construir una expresión liberal. Todos los que estamos a favor del cambio sinceramente”, dijo el jefe del Estado en diálogo con el canal Neura. Mientras Milei baraja sus cartas electorales, el expresidente disfrutó un éxito en el juego de bridge: se consagró campeón en la categoría sénior durante un torneo en Cali, Colombia.
En el macrismo buscaron minimizar el impacto de la jugada política de Karina Milei en el bastión de Pro. Están más inquietos por otros desaires, como la nominación del juez federal Ariel Lijo para ocupar una de las vacantes de la Corte Suprema o la falta de respuestas a reclamos sensibles y urgentes. Por caso, Jorge Macri sufre el impacto de la recesión por la caída de la recaudación tributaria. El lunes, el jefe porteño pidió una ampliación presupuestaria por 222.000 millones de pesos. Mientras tanto, Milei sigue sin dar certezas sobre cuándo depositará el 2,95% de los recursos de coparticipación que estableció una sentencia de la Corte Suprema. Tampoco hubo avances para resolver el conflicto entre la Ciudad y la Nación por la fuga de presos en comisarías porteñas. Jorge Macri pide que el Servicio Penitenciario Nacional (SPN), a cargo de Bullrich, traslade a los detenidos a las cárceles federales.
En las últimas horas también provocó malestar entre los fieles a Macri en Pro, como Laura Alonso o Daiana Fernández Molero, que el Presidente haya convocado al empresario textil Teddy Karagozian para integrar su consejo económico de asesores. “Falta el ‘vasco’ [De Mendiguren]”, ironizó Alonso.
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Impulsada por tarifas y las cuotas de colegios, en marzo la inflación porteña fue de 13,2%
También hubo fuertes ajustes en comunicación y en prepagas; alimentos subió 11%; en el primer trimestre el alza fue de 57,3% y en doce meses, 285,3%; el viernes, el IPC nacional
El perfil elevado de Karina Milei, la funcionaria más influyente del Gobierno, y su apuesta a construir un aparato de poder dentro del oficialismo desató una guerra de interpretaciones en las filas de La Libertad Avanza (LLA). ¿Se pone en la primera línea de fuego porque ya coquetea con una candidatura en 2025? ¿Intenta enviarles un mensaje tanto a sus detractores internos como a Mauricio Macri, jefe de Pro, sobre su injerencia en el armado político del espacio y en la custodia del ADN de los libertarios? ¿O tiene ambiciones de construir un proyecto sucesorio?
La silenciosa secretaria general de la Presidencia, a quien su hermano califica como “El Jefe” y cuya voz es determinante dentro de la mesa chica a la hora de tomar decisiones, alimenta esos interrogantes. No solo se puso al frente de la organización del partido en todo el país con vistas a las elecciones legislativas del año próximo, en las que Milei intentará incrementar su nivel de representación en el Congreso, sino que toma la iniciativa para edificar una imagen pública y acumula fuentes de poder para comprar lealtades y marginar a sus adversarios.
Por caso, su participación en el acto del domingo último por el lanzamiento de LLA en la ciudad de Buenos Aires, casa matriz de Pro, reanudó la guerra fría con la vieja guardia de los libertarios y dirigentes históricos del espacio en suelo porteño, como el legislador Ramiro Marra, excandidato a jefe de gobierno porteño; Eugenio Casielles; Oscar Zago, titular del bloque de LLA en Diputados, o Nicolás Emma, apoderado del Partido Libertario.
Asesorada por el binomio que conforman Martín y Eduardo “Lule” Menem, sus colaboradores de máxima confianza, Karina Milei desató una purga política en suelo porteño. Primero, promovió a María del Pilar Ramírez como jefa de bloque de legisladores porteños. En paralelo, el Presidente convocó a Marra para que se sumara al consejo de asesores económicos. Luego, Karina Milei designó a Juan
Pablo Scalese, un joven militante de LLA que había sido candidato suplente en los últimos comicios, nuevo “armador” del partido en la ciudad. Scalese quedó arropado en su nueva función por seguidores fieles de la hermana del Presidente, pero sin recorrido político, como Juan Ignacio Boutet, fundador de la Juventud Libertaria; la abogada Yamila Fernández, o la perfumista Angélica Kelly Correa. “No somos como La Cámpora. Apoyamos el proyecto de cambio que lidera Javier Milei”, aseguran.
La maniobra enardeció a los adversarios internos de Karina Milei. No solo relativizan el peso interno de los aliados que consiguieron los Menem para iniciar el proyecto en la fortaleza de Pro, sino que consideran que la hermana del Presidente ejecutó la jugada a destiempo. “Es parte de la ambición desmedida de Karina. Actúa con mal timing porque sale a armar un partido político en medio de la negociación por la nueva ‘Ley de bases’, tensiona con Pro y los aliados de nuestra coalición”, aseguran en el sector de los marginados por Karina Milei.
En ese grupo desligan al Presidente de los movimientos de fichas de su hermana y los Menem. Especulan con que tanto Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados,
como Lule, mano derecha de Karina en la Secretaría General de la Presidencia, trabajan en tándem para diseñar una línea de resistencia a la confluencia con Pro y retener a las bases más recalcitrantes de los libertarios. De hecho, Karina Milei y los Menem ya tejen en Buenos Aires o distritos claves del interior, como Córdoba, Santa Fe o Corrientes, para quedarse con el sello de LLA –hay batallas judiciales en varias provincias– y garantizarse una herramienta electoral con presencia en todo el país. De esa manera, llegarán más fortalecidos a la discusión con Pro sobre un eventual acuerdo de integración.
“El Presidente necesita tener un partido nacional, porque eso nos da fuerza, territorio e identidad política”, dice un dirigente cercano a Karina Milei, quien ya abrió un conflicto interno con otra figura central en el ecosistema de LLA: la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Los detractores de los Menem, que reemplazaron a Carlos Kikuchi en la tarea de organizar el armado nacional de LLA, y de Karina Milei creen que cometen un error al dividir al partido y separar a los aliados que le prestaron el sello para competir a Milei en varios distritos en 2023. A su vez, especulan con que la puesta en escena en la Capital representa un desplante a Pro. “Javier quiere trabajar con Pro, pero los Menem no; saben que pierden terreno si hay un acuerdo con Macri”, interpretan los desterrados.
Pese a los ruidos internos, Milei volvió a respaldar a su hermana, cuyos interlocutores en Pro suelen ser Hernán Lombardi o Cristian Ritondo, y aventuró que llegará fortificado a los comicios de 2025 para ensanchar su base de sustentación legislativa.
“Con Macri vamos a empezar a trabajar en la convergencia. De cara a 2025 vamos a construir una expresión liberal. Todos los que estamos a favor del cambio sinceramente”, dijo el jefe del Estado en diálogo con el canal Neura. Mientras Milei baraja sus cartas electorales, el expresidente disfrutó un éxito en el juego de bridge: se consagró campeón en la categoría sénior durante un torneo en Cali, Colombia.
En el macrismo buscaron minimizar el impacto de la jugada política de Karina Milei en el bastión de Pro. Están más inquietos por otros desaires, como la nominación del juez federal Ariel Lijo para ocupar una de las vacantes de la Corte Suprema o la falta de respuestas a reclamos sensibles y urgentes. Por caso, Jorge Macri sufre el impacto de la recesión por la caída de la recaudación tributaria. El lunes, el jefe porteño pidió una ampliación presupuestaria por 222.000 millones de pesos. Mientras tanto, Milei sigue sin dar certezas sobre cuándo depositará el 2,95% de los recursos de coparticipación que estableció una sentencia de la Corte Suprema. Tampoco hubo avances para resolver el conflicto entre la Ciudad y la Nación por la fuga de presos en comisarías porteñas. Jorge Macri pide que el Servicio Penitenciario Nacional (SPN), a cargo de Bullrich, traslade a los detenidos a las cárceles federales.
En las últimas horas también provocó malestar entre los fieles a Macri en Pro, como Laura Alonso o Daiana Fernández Molero, que el Presidente haya convocado al empresario textil Teddy Karagozian para integrar su consejo económico de asesores. “Falta el ‘vasco’ [De Mendiguren]”, ironizó Alonso.
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Impulsada por tarifas y las cuotas de colegios, en marzo la inflación porteña fue de 13,2%
También hubo fuertes ajustes en comunicación y en prepagas; alimentos subió 11%; en el primer trimestre el alza fue de 57,3% y en doce meses, 285,3%; el viernes, el IPC nacional
Esteban Lafuente
Los valores del pan de molde preocupan al Gobierno
La inflación de marzo en la ciudad de Buenos Aires continuó con su tendencia a la desaceleración, pero a un ritmo menor que los meses previos. Impulsado por fuertes ajustes en rubros como educación (36,8%) y sectores regulados como comunicación (24,5%) y tarifas de servicios públicos (17,9%), el IPC porteño marcó un 13,2% el mes pasado.
Así lo informó ayer la Dirección General de Estadística y Censos (Dgcye) de la ciudad, con un número que marca una caída de 0,9 puntos porcentuales frente al 14,1% de febrero. De esta manera, la inflación estimada en la Capital Federal para el primer trimestre del año fue del 57,3%, mientras que el acumulado interanual ascendió al 285,3%.
Se trata del primer dato oficial correspondiente a marzo, mes en el que las estimaciones de consultoras privadas proyectan una inflación en torno al 12% y el 13% a nivel nacional. El viernes de esta semana se conocerá el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La categoría alimentos y bebidas, la de mayor ponderación en la canasta que utiliza la Dgcye, marcó un alza del 11% en marzo. La cifra marca una nueva desaceleración mensual, luego de que en febrero cayera al 14,7%.
En el primer trimestre, no obstante, los alimentos y las bebidas aumentaron en promedio un 59,6%, y acumulan un 336% interanual. En otras palabras, los precios de la coagua, mida más que se cuadruplicaron en el último año. “Al interior de la división, los principales impulsos provinieron de leche, productos lácteos y huevos (18,2%), carnes y derivados (9,4%), verduras, tubérculos y legumbres (22,4%) y pan y cereales (8,8%)”, explicó el informe oficial.
El análisis del informe del IPC porteño mostró una mayor incidencia en el segmento de los precios regulados (22,4%), en el que se destacaron los ajustes de los establecimientos educativos privados (inicial, primaria y secundaria) y las cuotas de la medicina prepaga.
De hecho, educación fue el rubro de mayor variación en el mes (estacionalmente tiene ajustes en marzo, por el inicio del ciclo lectivo), con un alza del 36,8% (238,2% interanual), mientras que salud estuvo en tercer lugar, con un ajuste mensual del 16,9% (304,3% interanual).
Otro de los rubros con mayores incrementos fueron información y comunicación (24,5% en el mes, 326,1% interanual), dinamizadas por los aumentos en los precios de telefonía e internet, y vivienda, electricidad y gas, que agrupa el conjunto de servicios públicos. A mediados de marzo comenzaron a aplicarse importantes ajustes en las tarifas del servicio eléctrico, que impactaron en la variación del mes en la categoría, que aumentó 17,9% (255,2% interanual). Esta categoría explicó 2,78 puntos porcentuales de la inflación del mes, y fue el segmento de mayor incidencia en el IPC de marzo, seguido de alimentos.
De acuerdo con el informe oficial, el segmento de precios estacionales tuvo en marzo un alza del 5,4%, por aumentos en ropa y algunas verduras, que fueron compensados por bajas nominales en paquetes vacacionales, alojamiento en hoteles y otros servicios turísticos luego de su temporada alta.
En tanto, si se excluyen los precios regulados y los componentes estacionales, el Ipcba núcleo se ubicó en el mes en el 12,2% (había sido de 13,4% en febrero). En la medición interanual, acumuló un 290,3%.
Los números de marzo replicaron el patrón de los últimos meses, con los servicios registrando mayores incrementos que los bienes para revertir el atraso relativo acumulado. Según la medición oficial, los bienes tuvieron un ajuste del 9,7% en marzo (acumulan un 320,5% interanual) mientras que los servicios se encarecieron 16,3% el mes pasado (260,6% en el acumulado de 12 meses, casi 60 puntos menos que los bienes).
A la espera del dato nacional
A principios de marzo, las consultoras estimaban que la inflación del mes a nivel nacional se acercaría bastante al número de febrero, que fue de 13,2% según los datos del Indec. Aunque el mercado preveía entonces un porcentaje cercano al 15%, las medidas del Gobierno para controlar los precios –ajuste del gasto público, licuación de ingresos y jubilaciones– llevaron a que la actividad cayera y la suba de precios se ralentizara. El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo el viernes que estaría en torno al 10%.
“Los comerciantes reconocieron que fijaron sus precios con un dólar de $2000. En ese momento era lo que les pronosticaban las consultoras económicas. No solo no están subiendo los precios, sino que están bajando nominalmente”, afirmó Caputo.
El Jumbo bot, el presidente y los datos del indec
“¡Caída de precios! ¡Caída de precios!”. Javier Milei levantó la voz, sonrió. Con las gafas puestas, leía los números que publica la cuenta de redes sociales Jumbo Bot sobre la supuesta variación de precios en la cadena de supermercados del grupo Cencosud. “Esto es deflación”, celebró, mientras se reproducían en la transmisión de Neura, la radio de Alejandro Fantino, números alentadores sobre la evolución de la canasta básica. Los administradores de la cuenta aludida cortaron poco después la ola de optimismo presidencial: comunicaron que no usan datos ciertos y que se trata de un“experimento social ”. Una forma sutil de reconocerse como una cuenta fake. Luego de esta situación, el titular del Indec, Marco Lavagna, posteó en X: “La estadística oficial es un bien público irreemplazable. El Indec mide los fenómenos económicos y sociales con los que la población puede tomar decisiones basadas en evidencia, más allá de intereses políticos o ideológicos”. Dijo además que el Indec trabaja con metodologías “consensuadas internacional mente que son públicas ”.
La inflación de marzo en la ciudad de Buenos Aires continuó con su tendencia a la desaceleración, pero a un ritmo menor que los meses previos. Impulsado por fuertes ajustes en rubros como educación (36,8%) y sectores regulados como comunicación (24,5%) y tarifas de servicios públicos (17,9%), el IPC porteño marcó un 13,2% el mes pasado.
Así lo informó ayer la Dirección General de Estadística y Censos (Dgcye) de la ciudad, con un número que marca una caída de 0,9 puntos porcentuales frente al 14,1% de febrero. De esta manera, la inflación estimada en la Capital Federal para el primer trimestre del año fue del 57,3%, mientras que el acumulado interanual ascendió al 285,3%.
Se trata del primer dato oficial correspondiente a marzo, mes en el que las estimaciones de consultoras privadas proyectan una inflación en torno al 12% y el 13% a nivel nacional. El viernes de esta semana se conocerá el dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La categoría alimentos y bebidas, la de mayor ponderación en la canasta que utiliza la Dgcye, marcó un alza del 11% en marzo. La cifra marca una nueva desaceleración mensual, luego de que en febrero cayera al 14,7%.
En el primer trimestre, no obstante, los alimentos y las bebidas aumentaron en promedio un 59,6%, y acumulan un 336% interanual. En otras palabras, los precios de la coagua, mida más que se cuadruplicaron en el último año. “Al interior de la división, los principales impulsos provinieron de leche, productos lácteos y huevos (18,2%), carnes y derivados (9,4%), verduras, tubérculos y legumbres (22,4%) y pan y cereales (8,8%)”, explicó el informe oficial.
El análisis del informe del IPC porteño mostró una mayor incidencia en el segmento de los precios regulados (22,4%), en el que se destacaron los ajustes de los establecimientos educativos privados (inicial, primaria y secundaria) y las cuotas de la medicina prepaga.
De hecho, educación fue el rubro de mayor variación en el mes (estacionalmente tiene ajustes en marzo, por el inicio del ciclo lectivo), con un alza del 36,8% (238,2% interanual), mientras que salud estuvo en tercer lugar, con un ajuste mensual del 16,9% (304,3% interanual).
Otro de los rubros con mayores incrementos fueron información y comunicación (24,5% en el mes, 326,1% interanual), dinamizadas por los aumentos en los precios de telefonía e internet, y vivienda, electricidad y gas, que agrupa el conjunto de servicios públicos. A mediados de marzo comenzaron a aplicarse importantes ajustes en las tarifas del servicio eléctrico, que impactaron en la variación del mes en la categoría, que aumentó 17,9% (255,2% interanual). Esta categoría explicó 2,78 puntos porcentuales de la inflación del mes, y fue el segmento de mayor incidencia en el IPC de marzo, seguido de alimentos.
De acuerdo con el informe oficial, el segmento de precios estacionales tuvo en marzo un alza del 5,4%, por aumentos en ropa y algunas verduras, que fueron compensados por bajas nominales en paquetes vacacionales, alojamiento en hoteles y otros servicios turísticos luego de su temporada alta.
En tanto, si se excluyen los precios regulados y los componentes estacionales, el Ipcba núcleo se ubicó en el mes en el 12,2% (había sido de 13,4% en febrero). En la medición interanual, acumuló un 290,3%.
Los números de marzo replicaron el patrón de los últimos meses, con los servicios registrando mayores incrementos que los bienes para revertir el atraso relativo acumulado. Según la medición oficial, los bienes tuvieron un ajuste del 9,7% en marzo (acumulan un 320,5% interanual) mientras que los servicios se encarecieron 16,3% el mes pasado (260,6% en el acumulado de 12 meses, casi 60 puntos menos que los bienes).
A la espera del dato nacional
A principios de marzo, las consultoras estimaban que la inflación del mes a nivel nacional se acercaría bastante al número de febrero, que fue de 13,2% según los datos del Indec. Aunque el mercado preveía entonces un porcentaje cercano al 15%, las medidas del Gobierno para controlar los precios –ajuste del gasto público, licuación de ingresos y jubilaciones– llevaron a que la actividad cayera y la suba de precios se ralentizara. El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo el viernes que estaría en torno al 10%.
“Los comerciantes reconocieron que fijaron sus precios con un dólar de $2000. En ese momento era lo que les pronosticaban las consultoras económicas. No solo no están subiendo los precios, sino que están bajando nominalmente”, afirmó Caputo.
El Jumbo bot, el presidente y los datos del indec
“¡Caída de precios! ¡Caída de precios!”. Javier Milei levantó la voz, sonrió. Con las gafas puestas, leía los números que publica la cuenta de redes sociales Jumbo Bot sobre la supuesta variación de precios en la cadena de supermercados del grupo Cencosud. “Esto es deflación”, celebró, mientras se reproducían en la transmisión de Neura, la radio de Alejandro Fantino, números alentadores sobre la evolución de la canasta básica. Los administradores de la cuenta aludida cortaron poco después la ola de optimismo presidencial: comunicaron que no usan datos ciertos y que se trata de un“experimento social ”. Una forma sutil de reconocerse como una cuenta fake. Luego de esta situación, el titular del Indec, Marco Lavagna, posteó en X: “La estadística oficial es un bien público irreemplazable. El Indec mide los fenómenos económicos y sociales con los que la población puede tomar decisiones basadas en evidencia, más allá de intereses políticos o ideológicos”. Dijo además que el Indec trabaja con metodologías “consensuadas internacional mente que son públicas ”.
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