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viernes, 17 de noviembre de 2017

TECNOLOGÍA; BORRAR LOS MENSAJES DEL WHATS APP


Ahora se pueden borrar los mensajes enviados en WhatsApp
Hay siete minutos para arrepentirse, pero la felicidad no es completa: los receptores pueden ver el texto durante ese período, y luego queda un aviso de que se lo eliminó
"Te paso los datos de la tarjeta", decía el mensaje de una mamá del grupito de chat del colegio. Luego envió una foto de su plástico, que incluía el código de seguridad. Una integrante del grupo le avisó rápidamente. "Me parece que te equivocaste, ¿o nos estás ofreciendo que compremos con tu tarjeta?" Recién en ese momento la mamá que envió la foto se dio cuenta del error, pero, claro, ya era tarde. "Por favor borren el mensaje. Era para mi marido", suplicó sin poder hacer más. Esos datos tan vulnerables fueron compartidos en un grupo de 30 personas y ella no podía borrarlos en cada uno de los móviles.
En este caso podría haber sido muy útil la nueva función de WhatsApp que permite eliminar un mensaje erróneo no sólo en el chat de quien lo escribe, sino también de quienes lo reciben. Eso sí, el usuario sólo tiene siete minutos para hacerlo.
Pero esta función puede ser útil también en otras situaciones no tan críticas como la descripta. ¿Quién no recibió por error algún mensaje inesperado? ¿Quién algún día, por hacer mil cosas al mismo tiempo, no mandó un mensaje al grupo erróneo.
Pablo, un diseñador de 47 años también vivió una situación en la que esta función le hubiera sido valiosa. "Estaba con mil cosas en el trabajo y cerrando una entrega. No podía concentrarme porque no paraban de llegarme mensajes del encargado del edificio donde vive mi mamá. Para colmo, creo que el señor no sabía usar bien el chat porque escribía dos palabras y enviaba el mensaje. Me mandó todos los datos de la cuenta bancaria para pagar el importe de las expensas y los horarios para hacerlo. En definitiva, mi teléfono no paraba de sonar", recuerda.
En ese momento Pablo recibió un mensaje de su esposa y aprovechó para pedirle que por favor coordine el pago de las expensas con el encargado. Claro que el mensaje era más coloquial. "Por favor, contestale al encargado del edificio de mi mamá porque es un pesado. No para de escribirme, y estoy en pleno cierre". El error fue que ese mensaje lo envió al encargado, quien respondió: "Gracias por lo de pesado". Bueno, al menos dejó de escribirle.
Nada es perfecto
Aunque por ahora sólo parece tener cosas a favor, la función de eliminar mensajes tiene sus debilidades. En primer lugar, cuando se borra un mensaje, el destinatario leerá en su chat "Este mensaje fue eliminado". Y, por otro lado, quien envía el mensaje cuenta con siete minutos para arrepentirse. Pasado ese lapso no podrá volver atrás.

En nuestro chat y en el del destinatario queda el aviso de que eliminamos un mensaje.
Para Vanesa , asistente administrativa de 45 años, WhatsApp es su medio de comunicación principal. "Tengo 18 grupos de chat. El de las mamás del colegio de mis dos hijos, la familia, las actividades de los niños y el trabajo", dice con cierto orgullo. Y como usuaria intensiva se siente con autoridad suficiente para opinar sobre esta nueva función. Según ella, que los destinatarios sepan que se anuló un mensaje puede causar confusión o preocupación. "Se quedarán pensando por qué borré un mensaje. De todas maneras, creo que para personas como yo, que usan el chat todo el tiempo, puede ser útil porque no siempre quien lee un mensaje entiende exactamente lo que quisimos decir. Quizás con una segunda lectura quien manda el mensaje se dé cuenta de que podría haberlo dicho de otra manera", reflexiona.
Mientras que Andrea, arquitecta de 52 años, considera que esta función es muy útil. "Muchas veces he enviado mensajes a personas equivocadas. Es que en mi WhatsApp recibo mensajes personales de mis clientes, de otros profesionales, de los diferentes gremios. Imposible contestar a todos sin cometer errores. Por eso estoy tratando de usar menos WhatsApp o responder tomándome más tiempo. Para cuestiones urgentes les estoy pidiendo a todos que me llamen por teléfono", asegura.
Para Andrea esta nueva función le será de gran utilidad. "No me importa que al otro le aparezca que eliminé el mensaje. Me va a salvar de contestar mal como cuando se superponen los chat o cuando escribo apurada, sin reflexionar mucho sobre lo que escribo", señala.
En todo caso, y a pesar de que quedamos en evidencia por el dichoso letrero que se ve arriba, al menos zafaremos de que el papelón quede ahí, a la vista de todos por un largo tiempo.

C. P.

lunes, 23 de octubre de 2017

TECNOLOGÍA; SECRETOS DEL WHATSAPP

Cada tanto, aparece alguna compilación de los 10 o 15 trucos y secretos deWhatsApp (que no podés dejar de conocer). Negritas y bastardillas, por ejemplo. Listas de difusión. Cómo fijar una conversación. Cómo evitar que nuestros generosos interlocutores, que comparten fotos y videos de todo pelaje (palabra empleada con toda intención), no agoten la capacidad de almacenamiento de nuestros dispositivos. Etcétera.
No están mal. Pero nada como lo que descubrí hace un tiempo y que, como en esas carambolas increíbles del billar, me llevó a otro todavía más útil. Allá vamos.
Los grupos de WhatsApp se han transformado en la herramienta a la que recurrimos cada vez que necesitamos una recomendación. Una veterinaria, un electricista, una empresa de decoración o un corralón, una carnicería buena y que no te mate, colegios, bicicleterías, un taller mecánico porque al auto le está costando arrancar, pizzerías, empandas, sushi y servicios de una variedad insólita, pero atendible.
Con un tope -por ahora- de 256 participantes, la ayuda del grupo no se hace esperar. Cualquiera sea la cosa que uno necesite, la respuesta llega en menos de 25 segundos. Con un adicional significativo: nos encanta debatir; y no creo que sea una característica exclusivamente argentina. En Usenet también se armaban unas flame wars de proporciones bíblicas. Otro tanto ocurría en el IRC. Pero Usenet era en diferido, como recordarán los veteranos, y al IRC íbamos específicamente a reírnos y a debatir; si un canal estaba en silencio significaba que había sido desertado. En WhatsApp, en cambio, los debates tienen un carácter explosivo. Duran un rato -en ocasiones un buen rato- y luego pueden pasar horas sin que nadie diga nada.
Por supuesto, hay variaciones, porque se trata de un mensajero muy plástico. Pero, al menos en mi experiencia, en los grupos, sobre todo en los que tienen muchísimos participantes (más de 50 es muchísimo), la interacción se da por ráfagas. Pero vuelvo a las recomendaciones.
Casi con entera certeza, el que haya calificado de "muchísimo" a tan sólo 50 miembros debe haberte quedado titilando, ¿me equivoco? Otra de las características de los grupos (en general) es que sólo una fracción de ese número participa activamente en los debates en general, y en el de las recomendaciones en particular. De hecho, sería casi imposible seguir una conversación colectiva si todas esas 50 personas emitieran su opinión. Ni qué decir si fueran más de 100. Sería demasiado texto, como se verá enseguida.
Es más: incluso con unos pocos participantes activos, la cantidad de caracteres que producimos durante estas ráfagas es realmente abundante. Uno puede sacarse una llaga en la yema del dedo índice si quiere encontrar a ese techista que recomendaron hace una semana (es decir, cinco o seis debates atrás). ¿Qué es lo más sencillo? Volver a preguntar, desde luego.
Hace un tiempo me encontraba necesitando un electricista y estaba seguro de que en el grupo de mi barrio se habían recomendado no ya un electricista, sino al menos media docena. Pero no me gusta importunar a los demás y se me ocurrió pensar que WhatsApp debería tener un buscador. Y enseguida dije: "Esto debe tener un buscador".
Fui a los tres puntitos que están arriba a la derecha, toqué y, ¡bingo!, allí estaba: Buscar. Tímidamente, escribí "electricis" y, como era de esperarse, no pasó nada. Maldije en sueco antiguo y entonces reparé en las dos flechitas mínimas a la derecha de la caja de búsqueda. Apreté la que apuntaba hacia arriba y ahí sí, la pantalla mostró la primera aparición de la palabra "electricista". Seguí apretando y obtuve media docena de recomendaciones. Que era exactamente lo que necesitaba.
OK, muy lindo, ¿pero durante cuánto tiempo recuerda WhatsApp los mensajes de un grupo? Bueno, desde siempre. O, para ser más preciso, desde que tenés ese teléfono. O, para ser ultra preciso, desde la última vez que hiciste un reinicio al estado de fábrica del equipo y reinstalaste WhatsApp. En mi caso, el grupo en el que más participo tiene todo lo que hablamos desde el 24 de noviembre del año pasado. Todo.
Ajáh, ¿y cuánto texto sería eso? Algo más de 3 millones de caracteres. En serio. Tres millones. Grosso modo, un libro de 1800 páginas. Por eso el buscador es fundamental.
Ahora, ¿cómo hice para averiguar la extensión de la larga charla que hemos mantenido en este grupo desde que existe? Para eso hay que usar otro truco. En el menú de cada chat (de grupo o individuales) hay una opción etiquetada Más. Al hacer clic ahí aparece la función Enviar chat por correo. El resto es obvio (bueno, no tanto, porque está a punto de aparecer una sorpresa): abrimos el adjunto que llega por mail con Office o LibreOffice y usamos la función Contar palabras/caracteres.
¿Y la sorpresa? WhatsApp da la opción de enviar el chat por correo con o sin archivos adjuntos. Es decir, con o sin todas las fotos, videos, audios y demás. Por obvias razones, si la charla lleva bastante tiempo, lo más conveniente es no adjuntar toda esa información, porque de otro modo va a superar fácilmente los límites que imponen los servicios de email. Además, podemos extraer los archivos que nos interesen directamente del teléfono mediante un cable USB.
Pero, ¿y la sorpresa? Ya llega. Así que elegimos enviar el chat por correo electrónico sin archivos adjuntos. Pero incluso en ese caso, WhatsApp nos enviará todos los contactos que intercambiamos, en formato VCF. Ciertamente, es más fácil buscar esos contactos como se explicó arriba, para añadirlos en un toque al teléfono. Pero un backup por mail no viene nada mal.
El del estribo: ¿cómo averiguar cuándo empezamos a usar ese teléfono? Simple, hay que ir al Panel de control de Google y buscar el apartado Android. Allí estarán todos los dispositivos que alguna vez hayamos registrado con esa cuenta de Google. Que, como sabemos, recuerda todo. Igual que WhatsApp. Que le pertenece a Facebook.

A. T.

domingo, 20 de agosto de 2017

USO Y ABUSO DEL WHATSAPP


Whatsapp
Instantaneidad, facilidad de uso y gratuidad convirtieron, muy rápidamente a WhatsApp en una de las aplicaciones más utilizadas por los argentinos. Y lo que comenzó para compartir temas personales, en muy poco tiempo llegó al mundo laboral.


Según los datos de una encuesta de la Consultora D’Alessio IROL realizada especialmente para el Económico, el 88% de los consultados utilizan la aplicación para temas laborales. Adicionalmente, y gracias a su simplicidad y comodidad, “esta tecnología se extiende sin ninguna limitación generacional, ya que es manejada por el 80% de los mayores de 50 años”.


La función más aprovechada es la de permitir un contacto ágil: 66% la emplea con sus compañeros, en tanto que en un 57% de los casos se usa entre jefes y subordinados. También es útil para fortalecer la comunicación con clientes (49%).
Por otra parte, “un tercio de los consultados utilizan la función de llamadas telefónicas, mientras otros aspectos, como las videollamadas o las listas de distribución, aún están menos popularizados”.
Frente a la pregunta sobre si es correcto contactar a alguien por WhatsApp sin su consentimiento, “el 85% de las personas están favorablemente predispuestas a recibir contactos” por esta vía.

 Sin embargo, más allá de que en general es bien recibido, “en la mitad de los casos, se pide permiso antes de iniciar la comunicación por este método”. Esto es especialmente apreciado por las personas de mayor edad. Para los más jóvenes, aparece como una formalidad poco necesaria.
Las ventajas de WhatsApp están a la vista. Pero la herramienta también tiene su “lado oscuro”: el 94% de los consultados que utiliza WhatsApp suele recibir mensajes fuera de horario laboral. Y de hecho, 60% también los responde.
Esta herramienta permite, mediante algo tan común como un smartphone, contar con equipos de trabajo permanentemente conectados, con capacidad de intercambiar documentos, fotos y videos, y de responder en forma inmediata a cualquier hora, desde cualquier lugar. Esta eliminación de las fronteras temporales y espaciales lleva a estar “disponible” las 24 horas del día.


En este sentido, las nuevas generaciones, en particular los millennials, “son quienes tienen la capacidad de manejar mejor este tipo de situaciones”. Ellos se caracterizan por cuidar el balance vida personal/trabajo, por lo que priorizan el tiempo libre destinado a esparcimiento y bienestar. En este grupo es menor la sensación de obligatoriedad de estar siempre conectados. La mitad de los menores de 35 años opta por no responder cuando les escriben fuera de horario. Esto se contrapone con la actitud de los mayores de 55, donde 3 de cada 4 encuestados reconoce que contesta a toda hora.

O. M. 

jueves, 18 de mayo de 2017

TECNOLOGÍA....QIDS....WHATS APP PARA RUIDOS MOLESTOS


Qids, un WhatsApp para grupos de padres hartos del ruido
Nació como una respuesta a las notificaciones del popular mensajero, invasivas y desordenadas; llegó al país y ya lo usan 1500 argentinos
Quim Zurano, creador de Qids y CEO de Qidsapp.com. 
Tres amigas están comiendo en un restaurante. Hablan muy animadas hasta que sus celulares interrumpen la velada.
Ocurre a menudo, pero en este caso todas reciben el mensaje al mismo tiempo.
Lo ignoran, saben que es el chat de mamás. Pero las notificaciones provenientes de sus móviles se hacen cada vez más molestas. Llegan una tras otra y empieza a costarles seguir el hilo de la conversación.
Una de ellas, cansada, tal vez porque sabe que es la única forma de cortar con la retahíla de ruiditos, toma su teléfono y se pregunta, irritada: "¿A ver qué pasó, ahora?"
Las otras dos hacen lo mismo. Y luego de unos segundos, la primera expresa, con fastidio: "Morita volvió a perder el buzo, y no está en la casa de 15 compañeros".
Escenas de este tipo se repiten a diario en las reuniones de amigos en nuestro país, ya que WhasApp encabeza la lista de aplicaciones preferidas por los argentinos, y cada padre tiene varios grupos de chat por cada uno de sus hijos.
Un poco de paz
Para mitigar el calvario que están sufriendo la mayoría de los padres debido a la gran cantidad de notificaciones que reciben a diario, cuatro emprendedores europeos -Quim Zurano y Pablo Oramas, de España; Mathieu Prieur, de Francia, y Roland Umlauft, de Austria-, desarrollaron Qids.

Se trata de una aplicación móvil gratis para papás y mamás, que hace las veces de un Whatsapp, pero más organizado y sin las funciones más molestas del popular programa de chat.
Además de permitir crear grupos, ayuda a priorizar la información y clasificarla en tres secciones: fotos y videos; chat; y mensajes importantes.
Por otro lado, es posible personalizar las notificaciones por tipo y horario, algo fundamental. "Esto permite separar la información relevante del resto y poder acceder a la misma de forma directa. Por añadidura, cada grupo puede configurarse para que sólo el administrador sea capaz de publicar en la sección de información importante y en el calendario. De esta manera, se logra guiar y liderar los datos y noticias compartidos. Esto es genial para profesores y entrenadores, por ejemplo", cuenta Quim Zurano, CEO de Qidsapp.com, 
Otra característica importante de esta app es que cada padre aparece con la foto asociada a su hijo. ¿Por qué es un asunto relevante? Porque según la cantidad de hijos y las actividades que realizan, a veces resulta imposible conocer a cada integrante de los grupitos de chat.
Una encuesta realizada por Qids estima que en la Argentina hay, en promedio, dos hijos por familia, y que por cada niño los padres suelen tener tres grupos, que corresponden al colegio y a las actividades extraescolares.

Además es posible crear entre 15 y 20 grupos efímeros por año, con motivo de cumpleaños, excursiones y campamentos y otras actividades que tienen una fecha o un ciclo que comienza y termina. Estos grupos están integrados en un 85 por ciento por madres y un 15 por ciento por padres. Y cada grupo cuenta con entre 15 y 30 personas, llegando en algunos casos a sumar cincuenta.
Esta app, que está para iPhone y Android, se lanzó en noviembre en España y ya desembarcó en nuestro país, cuenta con 4000 usuarios, de los que 1500 son argentinos.
"Inventamos el sistema de separar la información en secciones inspirándonos en cómo nos gustarían que fueran nuestros grupos, pero lo enfocamos en grupos de padres. Pablo, uno de los fundadores de nuestra aplicación, es padre de tres hijos, y no dudó ni un segundo en poner viento en popa a esta idea que tuvimos con Roland", recuerda Zurano.
Preferencias
Según explica el CEO, lo que más les gusta a sus usuarios es que en Qids tienen todo separado, y justamente este es el principal motivo para cambiar de WhatsApp a su programa.
"Nos escriben para contarnos que la usan para gestionar su club, su escuela de piano o las actividades de un grupo específico, porque permite estar mejor informado y coordinar mejor a los miembros", explica.
¿Qué prefieren las madres y qué los padres? Zurano revela que a las mamás les atrae que en Qids pueden identificarse con sus fotos y la de su hijo o hija. "A los papás, en cambio, les encanta que permita configurar qué notificaciones quieren recibir y en qué franjas horarias del día".