Mostrando las entradas con la etiqueta DE NO CREER Y MIRADAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta DE NO CREER Y MIRADAS. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de noviembre de 2024

DE NO CREER Y MIRADAS


Javi Milei, de Hollywood a estadista global
 
Carlos M. Reymundo Roberts
Así es nuestro Javi. Aterriza en Mar-a-Lago para bendecir a Donald y ganarse el título que envidian en todo el planeta: “Milei, el único presidente recibido por Trump después de su triunfo electoral”. Intercambia abrazos y gasta bromas con Elon Musk; Melania lo encuentra en un pasillo y le pide que le hable de Colapinto, y en la fiesta de gala, desfile de celebrities, se hizo la foto con su puño en la cara de Sylvester Stallone. Enternecedora, the sister, Karinita, reclamó ser presentada, y como ni Syl ni Javi le hacían lugar se metió de costado, empujando con el hombro izquierdo. Deliciosas imágenes de la mayor alfombra roja que haya pisado nunca un mandatario argentino, no como relleno: junto con Trump, era la gran atracción de la noche. Firmó autógrafos, ofreció selfies, predicó, fue un rato al baño a despeinarse. Me dicen que cuando le preguntaban por Yuyito, respondía: “Cortando malezas, me imagino”. Trump, que detesta compartir marquesina, lo despidió con afecto: “Andate, tendrás mucho trabajo. Y yo también”.
Veo mucha onda entre el Pelu y Meloni; se ha formado una pareja
Pero para Javi eso apenas era el comienzo de una semana de gloria. Volvió a Baires porque estaba llegando de visita Mbappé Macron, un pibe que fuma abajo del agua. Mediante el uso desmedido de la fuerza le arrancó la firma del documento execrable que presentaría el G-20 en Río al día siguiente. Execrable: la agenda woke a full, progresismo berreta, objetivos a los que de ninguna forma el país adhiere. Tipo: la agenda contra el hambre, impuesto a los superricos, combatir las informaciones falsas en las redes, institucionalizar la palabra “género”… Los contrarrestó uno por uno: sostuvo que el hambre es una opción de mercado, el impuesto a las grandes fortunas lo parió Lula y antes Massita, las redes sociales son libertad de expresión, y “los que hablan de género son unos degenerados”. Al plantear de viva voz sus diferencias fue saludado con una ovación; aplaudió toda la delegación argentina.
Igual, firmó, y ahí lo volvieron a aclamar. Mbappé salió del salón: estaba tentado.
Todo el mundo sabe o sospecha que esos manifiestos no le interesan a nadie. Lula presentó la idea del impuestazo como astuta operación de marketing. Les metés la mano en los bolsillos a esos sátrapas de todas las latitudes y seis meses después desaparecieron los pobres.
Incluida Cristina. ¡Proscripción!
Como en Mar-a-Lago, Javi la dibujó. Primer gesto, de extraordinario relieve diplomático: si en Palm Beach había optado por la democracia capilar, para acentuar el rol de anarcolibertario en la fiesta hollywoodiana, en Río lució una cabeza ordenada, con cada pelo puesto al servicio del perfil de estadista global. Una cosa es el carnaval trumpista, y otra, el G-20. Bien por Javi, alineando la estética con los intereses superiores de la república. Se reunió con Xi Jinping, que, en la consideración del Presi, pasó de comunista abominable a comunista “con el que se puede hablar muy bien”; qué bueno dejar de lado los prejuicios, por otra parte infundados: Xi Jinping es un osito de peluche.
Se vio también con Kristalina Georgieva, la jefa del Fondo. Kristalina todavía tiene frescas sus conversaciones con el Beto Fernández, así que Milei le parece Disney. “Fernández –suele reírse– no me entendía y yo no lo entendía a él. En cambio, Milei me da lecciones de economía austríaca”. La gran dama elogió después, en un comunicado, los “impresionantes avances” logrados por la economía argentina. Y ella no sabe lo impresionados que estamos nosotros: cae la inflación, cae el riesgo país, cae el dólar frente al peso, moneda machaza y de moda. ¿Las fotos que más garpaban en Mar-a-Lago y en Río? Al lado de Milei y del billete nuevo de 20.000 pesos. Apenas un escaloncito más abajo, con Karina.
Javi volvió de Río alto que porque se había citado acá con Giorgia Meloni, la premier italiana. Odio descender a este plano, pero veo mucha onda ahí, mucho abrazo y complicidad. Dicho esto con todo el respeto hacia la señora Yuyo. Giorgia es una linda mujer, conservadora, rebelde, y la corriente de electricidad entre ambos está a la vista. tituló: “Plena sintonía”. Como ven, no soy el único que repara en estas cuestiones. Él la sacó al balcón, y ella replicó el saludo del General. Se ha formado una pareja, hablando en términos geoestratégicos. Y se ha roto otra: con Villarruel, corto mano, corto fierro, te vas al infierno de la casta. En realidad, blanquearon una ruptura que venía ya desde antes de asumir, cuando el Pelu, después de melonearla con altas responsabilidades, la tiró en un desván. Vicky, buena comedora de pochoclo, nunca lo perdonó. La caretearon, pero la relación ya estaba nominada. Se me escapa un lagrimón.
Leí las cosas que el Presi dijo sobre los periodistas en dos notas que dio esta semana. Anoté: somos delincuentes, golpeadores, extorsionadores, calumniadores, injuriadores, ensobrados, corruptos, torturadores, violentos… Pobre Javi, lo que debe haber sufrido: años y años instalando su candidatura en sets de televisión.
Que se cuide de Giorgia, que también es periodista.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

La broma pesada del Gordo Dan
Pablo Mendelevich
No hace falta irse a la Italia de Mussolini para encontrar camisas negras. El general José Félix Uriburu llamaba “camisas negras argentinos” a los miembros de la Legión Cívica Argentina, grupo político y paramilitar que él mismo formó con “hombres patriotas” capaces de encarnar “el espíritu de la revolución de septiembre y que estuvieran moral y materialmente dispuestos a cooperar en la reconstrucción institucional del país”. Para poder cooperar con mayor eficacia, los muchachos recibían entrenamiento militar. Atacaban y secuestraban opositores, a quienes en muchas ocasiones torturaban.
De la Legión Cívica surgió la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), fundada por Juan Queraltó en 1937, organización que con cierta autonomía acompañó al peronismo en su surgimiento, pero que quedó subordinada en forma plena a Perón partir de los años 50, cuando pasó a manos de Guillermo Patricio Kelly. Se convirtió entonces en un grupo de choque del gobierno. La ALN ya no tenía vocación por las profundidades del debate ideológico como los fascistas de Queraltó, ocupada en hostigar al antiperonismo y sobre todo en romperles los huesos a comunistas, republicanos españoles refugiados en Buenos Aires y periodistas de los diarios liberales.
Está claro que aquel nacionalismo de ultraderecha fuertemente antisemita no tenía las mismas ideas que quienes ahora se llaman libertarios, por más que ambos coincidieran en aborrecer a “los zurdos de mierda” . Pero tal vez sea oportuno recordar que la mayor parte de las cosas ya están inventadas. Existe un largo historial de grupos paragubernamentales violentos creados para apuntalar la patriótica causa oficialista. También está la Triple A, desde luego, terrorismo de Estado conducido por funcionarios, como lo eran José López Rega y su jefe de prensa Jorge Conti.
El sábado pasado, con participación de simpatizantes, militantes y funcionarios, hubo en un salón de San Miguel un acto oficialista con escenografía fascistoide en el que se anunció la creación de una agrupación llamada Fuerzas del Cielo, definida como “el brazo armado” de La Libertad Avanza. Dos días después, el diputado Agustín Romo, uno de los organizadores, aseguró que había sido una broma, ya que Daniel Parisini (el Gordo Dan), el orador, aclaraba en una parte no difundida que él se había referido al brazo armado “con el arma más poderosa del siglo XXI”, el celular.
En el video que circuló se lo ve a Parisini exponiendo en un atril debajo de un cartel colgante con problemas de concordancia: “Argentina será el faro
Brazo armado es una expresión que hasta un escolar desaconsejaría usar en un país traumatizado por la violencia desde hace medio siglo. Indica ignorancia. Cero en historia
que ilumina al mundo”. Faro, además, es una palabra de reminiscencias mussolinianas. Así también denominaron a la fundación libertaria convocante.
“Fuerzas del Cielo, que se está formando hoy aquí entre nosotros, es el brazo armado de La Libertad Avanza”, dice Parisini. En ese momento mira para abajo. Su mano izquierda disimula un ayuda memoria. Repasa la siguiente oración y la despacha: “Es la guardia pretoriana del presidente Javier Milei”. Aplausos y gritos. “… Todos sus soldados más leales, los que estuvieron desde el principio y los que van a estar hasta el final”. Más aplausos y más gritos. “Y vamos a estar hasta el final defendiendo el proyecto de país de nuestro líder Javier Milei y defendiendo sus ideales”. A continuación la concurrencia recita junto con el orador, como un mantra, el compendio de ideales que Milei suele repetir.
El lanzamiento del sello celestial no será un derroche de hondura dogmática, pero la ambientación sí trasunta intención, planificación y esmero. En banderas rojas se leen las palabras propiedad, libertad, vida, Dios, patria y familia. Las tres últimas, del léxico fascista, ya habían generado polémica cuando formaron parte del discurso de Milei en el acto de Parque Lezama.
La broma de hablar de un brazo armado del partido del gobierno, si lo fue, no parece haber causado gracia fuera del círculo de los autores y de la fábrica digital de ondas expansivas regenteada por Santiago Caputo. Brazo armado es una expresión que hasta un escolar desaconsejaría usar en un país todavía traumatizado por la violencia de hace medio siglo. Hablar de grupos armados para metaforizar la “guerra” digital indica en el mejor de los casos ignorancia. Cero en historia. Las dimensiones que puede alcanzar la ignorancia se volvieron tenebrosas el día que una diputada nacional libertaria explicó que había ido a visitar a Alfredo Astiz a la cárcel porque no tenía idea de quién era.
Hubo y sigue habiendo en el mundo brazos armados de partidos, de carteles de droga, de dictaduras. Los grupos armados, que son centenares, van desde ETA y Estado Islámico hasta águilas del Torbellino (brazo armado del Partido Social Nacionalista Sirio), las Caravanas Iconoclastas por el Libre Albedrío (anarquistas chilenos) o el Frente Revolucionario Unido (movimiento revolucionario de Sierra Leona financiado con diamantes de sangre). Ninguno es como Fuerzas del Cielo, un brazo armado de mentira, solo una broma. Todos cargan decenas, quizás miles de muertos. Y no resultados digitales.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

domingo, 28 de julio de 2024

DE NO CREER Y MIRADAS


Yuyito, porque no es bueno que Milei esté solo
Carlos M. Reymundo Roberts
“No es bueno que el hombre esté solo”, dice el Génesis, y Milei se arrimó a Yuyito González; eso murmura la prensa del corazón, a la que no le creo, pero consumo. Tampoco es bueno que los espías pasen hambre: entonces, el Presi le dio a la SIDE 100.000 millones de pesos más, un aumento presupuestario de 800%. Menos recomendable es que nuestros atletas olímpicos sufran en soledad el hostigamiento de los franchutes, y allí fue Javi a brindarles el amparo de su compañía. ¿Qué hilo invisible une a Yuyito, los espías y París? Me parece que lo leí en el Deuteronomio: “Mientras gocen de la veneración de sus pueblos, los líderes pueden hacer lo que quieran”.
Javi transita su mandato imbuido de ese espíritu bíblico. Reparamos en Amalia González, una señora vedette, no para espiar por la cerradura, sino por tratarse de una cuestión de Estado. Ella admitió públicamente que le ve proyección al discreto flirteo que comenzó en el palco del Colón: “Me encantó la ópera, el Colón y la compañía. Esperaré la próxima invitación”. De prosperar este retoño de vínculo estaremos ante una nueva primera dama, acaso la más significativa incorporación a las filas libertarias desde el 10 de diciembre. Nunca es bueno que el hombre esté solo, y menos en la fría inmensidad de Olivos. OK, Karina, compañera de todas las horas, es su sombra; OK, están los cuatro o cinco perros. Pero al cabo de jornadas estresantes, nada reemplaza la contención de una mujer amada. Detesto ese meme según el cual hay una declinación en el reino vegetal: de Flores a Yuyo. Primero, porque Fátima es Florez; segundo, porque la soja era un yuyo y miren dónde llegó.
Analistas que auscultan el clima social con una oreja en el suelo definen así la fabulosa torta de guita que se acaba de destinar a los fondos reservados de la SIDE: “Era lo que la gente estaba esperando. Para eso fue votado Milei”. Los movileros que le hacen preguntas impertinentes al vocero Adorni deberían ir a tomarles el pulso a los jóvenes. ¿Qué van a escuchar de esa muchachada iconoclasta que el año pasado cargó a Javi en sus hombros y lo llevó a la Casa Rosada? “Milei fue el único que entendió nuestra demanda de cambio radical: la vuelta de Scioli, Lijo en la Corte y recursos millonarios para el espionaje”.
En los años 90, bajo el sol de Menem, la SIDE pasó del presupuesto de 16 millones de dólares que había dejado Alfonsín (1989) a uno de 300 millones (1999); la célebre “cadena de la felicidad”: sobresueldos y compra de favores, entre otras obras de caridad. Por esos días, el jefe de la SIDE declaró a “Son fondos reservados que maneja el Presidente. Cuando me pide plata, yo se la mando y no le pregunto para qué va a usarla”. ¿Qué hilo invisible une aquella SIDE con esta? Ninguno. Se sabe perfectamente que Javi gasta dólares en un delivery de ideología por el mundo. Además, los términos de intercambio son otros. Ahora el Presidente dice: “Santiago Caputo me pide fondos reservados y yo no le pregunto en qué sobres los va a repartir”.
Desde que Javi llegó a París, los invencibles Pumas 7s perdieron dos veces, la segunda nada menos que contra Francia, y quedaron fuera de las medallas. Pasa que con esas histeriqueadas de los hinchas franchutes se hace muy difícil. El problema no fue el cantito de Enzo Fernández: todavía tienen atragantada la final de Qatar; deberían agarrársela con Kolo Muani por haberle apuntado a la pierna del Dibu. Gracias a Dios, nuestro Presi llegó con la idea de aquietar las aguas: “¡Zurdos, por qué no se van a cantar La Marsellesa a Senegal!”.
Ayer se reunió con Macron, que, divino, le regaló un huequito que se le hizo en la agenda. Como en todos sus viajes, los detalles son una delicia. Ya no usa aviones de línea, tan llenos de turistas, sino que alquila un jet privado; le hacen precio: el vuelo a París debe haber costado unos 300.000 dólares. Lleva a Karina la Hermanita y deja en Buenos Aires a Diana Mondino; la secretaria de la Presidencia afuera y la canciller adentro: el orden natural de las cosas. A Macron le pidió perdón por lo de Enzo, por las declaraciones tipo barrabrava de Vicky Villarruel, por el cordobés que hizo una réplica de la Torre Eiffel más linda que la original y por el mangazo de una entrada a la inauguración de los Juegos para Kari, que ni loca se iba a perder el palco sobre el Sena. También fueron juntos a la cumbre, y cuentan que ella no abrió la boca: ¡con lo que sabe de repostería!
Mañana se cumple un mes de la trabajosa aprobación de la Ley Bases, amanecer de un nuevo país, y el Gobierno sigue sin reglamentarla. Qué picardía tener en amarga espera la reforma de la mafia [N. de la R: del Estado], la lluvia de inversiones que vendrán con el RIGI, el recorte de poder a los sindicatos… Javi, bajate del avión, pegá cuatro gritos y poné a todo tu equipo a parir.
Acaso la incorporación de Yuyito al staff sea estratégica: alguien tiene que ordenar el escenario.
Karina no abrió la boca en la cumbre con Macron. ¡Con lo que sabe de repostería!

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Milei no baja al llano al hablar de economía
Pablo Mendelevich
Los gobernantes se desgañitan desde tiempos inmemoriales por traducir al lenguaje llano los más complejos asuntos económicos con el fin de que puedan ser entendidos por todo el mundo. O por todos aquellos cuyo apoyo pretenden. Tarea nada fácil que conlleva dos riesgos. Uno es que el auditorio igual termine sin comprender la mitad de lo que escucha. Y el otro, que crea que comprendió todo a la perfección debido a que un reduccionista desfiguró el tema en el afán por ablandarlo hasta convertirlo en algo que no era.
Es verdad que algunos presidentes antes de explicarle la economía al pueblo –o lo que querían hacer con ella– primero tuvieron que ser instruidos a su vez por asesores o por los propios ministros de Economía. Habrá quien diga que eso se debe a que, desde Rivadavia hasta Alberto Fernández, las dos profesiones prevalecientes entre los presidentes argentinos, si se incluye a los de facto, fueron la de militar y la de abogado. Sin embargo, no debería caerse en la generalización de que los militares y los abogados no saben de economía.
Quién podría decir seriamente que el general Perón, por ejemplo, era un ignorante en materia económica o que su problema fue que no se supo explicar. Sería absurdo negar a esta altura la proverbial solidez multidisciplinaria del abogado Arturo Frondizi.
Sin embargo, la teoría económica no era antes parte importante del menú discursivo como lo es ahora para Javier Milei. El primer economista que llega a la Casa Rosada, también primer presidente desvalido de fuerzas parlamentarias y federales y que solo se sostiene con el apoyo de las mayorías, está haciendo trizas la teoría del discurso simplificado y accesible.
Cuando se pone a hablar de economía Milei actúa como si su público estuviera compuesto por estudiantes avanzados de ciencias económicas o por alumnos de un máster especializado. Como es el presidente, su palabra llega a millones. Cabe suponer que la mayoría no entiende lo que dice cuando desgrana adjetivados pormenores técnicos, pero eso no obsta para que puedan quedar encantados con lo que dice. ¿Cómo se explica la aparente paradoja?
Ser incomprendido era hasta hace poco lo peor que le podía pasar a un disertante, mucho más si se trataba de un gobernante en ocasión de explicar sus políticas. Milei parece haber dado vuelta esa ley básica de la comunicación.
Sus exposiciones, en registro magistral jactancioso, no apuntan a enriquecer la comprensión del auditorio sobre el funcionamiento de la economía. Con absoluta naturalidad, Milei se refiere a los puts, la regla de Tinbergen, habla de solvencia intertemporal, de superávit primario, de rollover, del MULC (mercado único libre de cambios), por supuesto también de las Leliq. No es su meta compartir información reservada con el auditorio ni hacer anuncios. Lo que busca es confirmarse a sí mismo como líder excluyente. Líder que conoce el paño como ninguno, que no tiene competidores ni cerca ni lejos, que sabe bien adónde va. Transpira determinación. Habla sin parar pero no es verborrágico: se lo reconoce consistente. No divaga, no se pierde, no se desconcentra.
Antes que nada, se postula superior a los demás economistas argentinos. Los llama sátrapas, deshonestos “intelectualmente”, econochantas, burros, brutos, imbéciles. Repite que “no entienden nada”. Dice que se aferran a sus antiguas visiones ya demostradas erróneas.
Es el combo de probado rendimiento que forjó durante años como panelista de televisión y que relució en estado puro hace dos meses, cuando presentó el libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica en el Luna Park. En el templo del box brindó una clase de teoría económica con profusión de citas de autores austríacos, teoremas, argumentos teóricos, controversias académicas, una de las exposiciones más crípticas que hizo como presidente. Con ese material, extrañamente, fabricó momentos de éxtasis. Generó ovaciones para Adam Smith, abucheos para Marx y repudios furiosos para Keynes.
El viernes pasado reiteró parte del formato al ser entrevistado durante más de dos horas por Alejandro Fantino en Neura Media. Fantino se dirigió a “Javo” como amigo personal. Aunque no ahorró elogios, pocas veces consiguió intercalarse en el monólogo presidencial. Tipito Enojado, un youtuber libertario, hizo esta semana un video ponderativo de tres horas de duración, muy bien editado, con el título “Te explico todo lo que dijo Milei en la entrevista con Fantino”. La reflexión es obvia: si Fantino, inventor del estilo de entrevista que de manera explícita baja al llano inferior los dichos de sus interlocutores, requiere de un exégeta externo es porque algo se salió de norma.
Quien no lo crea puede revisar la grabación de la entrevista en YouTube: el que dispara “pará, pará, pará” es Milei. Lo dice cuando Fantino intenta interrumpirlo para recuperar el control de la charla o para traducirlo. Milei no se deja traducir. Y de comunicación, ya lo ha demostrado, sabe mucho. Quizás tanto como de economía
Resultar incomprendido era lo peor que le podía pasar a un gobernante al hablar de sus políticas. Milei dio vuelta esa ley básica de la comunicación

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA