Mostrando las entradas con la etiqueta ESCRITORAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ESCRITORAS. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2016

LECTURA RECOMENDADA; LAS MUJERES ESCRIBEN LA HISTORIA


Mujeres de la Patria: otra manera de contar la historia argentina
Tienen éxito y devuelven a los personajes femeninos un lugar postergado en la escena nacional: las novelas históricas escritas por mujeres miran el país con una visión íntima
Las novelas históricas destinadas al público femenino, y en su mayoría escritas por mujeres, se han consolidado como un género exitoso.

Se suele señalar que en muchas de esas novelas la historia nacional aparece como el trasfondo de las aventuras de sus protagonistas. Sin embargo, eso se puede decir de la mayoría de las novelas del mundo: pocas veces el contexto se encarna en un personaje, ya sea femenino o masculino. A 200 años de la independencia nacional cabe preguntarse de qué modo las protagonistas de las novelas románticas históricas cuentan la historia nacional. Reyna Carranza, Claudia Barzana, Elsa Drucaroff, Florencia Bonelli, Gloria Casañas, Viviana Rivero y Graciela Ramos, entre otras autoras contemporáneas, apelaron en sus ficciones a la recreación de situaciones dramáticas de la agitada trayectoria local para contar no una sino dos historias: la de sus personajes y, a la vez, la del país. Como dice Silvia Miguens, "cada instante de nuestras vidas sucedió durante alguna etapa de la historia nacional, latinoamericana o europea, sólo tenemos que reconocernos en esa historia, y reconocerla a ella en nosotros".

La best seller Gloria Casañas parece refutar ese argumento cuando sostiene que las mujeres tuvieron papeles heroicos en los tiempos de la Revolución y la Independencia, y aunque a veces más sutiles, no por ello menos importantes. "El rol de la mujer aparece sesgado en ocasiones, pero apenas se ahonda un poco en la historiografía descubrimos que hubo hombres en nuestro pasado que lo reconocieron abiertamente y hasta lo alentaron", dice la autora de Yporá: amor y guerra bajo el sol guaraní (Plaza & Janés).
"Me interesa rescatar aquellos hechos poco difundidos por la historia oficial -comenta Fernanda Pérez-. Mis novelas se concentran en personajes que en muchos casos fueron olvidados. Si bien aparecen contextos conocidos (la Revolución de Mayo o la lucha por la Independencia), éstos funcionan como un marco que contiene el desprendimiento de otras luchas intestinas situadas en el litoral de nuestro país." Autora de una trilogía publicada por Suma de Letras, en su primera novela, Las maldecidas, Pérez se concentró en la figura de Andrés Guacurarí y lo que ocurrió en la región de Misiones y Corrientes desde la Revolución de Mayo hasta años después de la declaración de la Independencia. 

Para ella, la historia nacional estuvo por años contada por los hombres. Incluso, señala, gran parte de los referentes del revisionismo histórico son hombres. "Pero en la novela histórica predominan las autoras -dice Pérez-. Tal vez esa fue la manera que encontramos para narrarnos a nosotras mismas. Una novela no sólo se elabora a partir de documentos, entrevistas, crónicas y todo aquello que forma parte de la investigación, sino que además la escritura pone en juego la interpretación, la sensibilidad."

Prilidiano Pueyrredón, Un domingo en los suburbios de San Isidro: http://bellasartes.gob.ar/coleccion/obra/3165. Foto: Gentileza Museo Nacional de Bellas Artes
Graciela Ramos, autora de Lágrimas de la Revolución y La Capitana (Suma de Letras), no coincide totalmente con Pérez. "Hay hombres que también cuentan la historia nacional -afirma-. Es un mito que sólo las mujeres estamos atadas a las novelas, ya sea para escribirlas o leerlas. Creo que no es una cuestión de género. Que somos mayoría, sí. En mi caso. me gusta el entramado de la historia con las costumbres, con la vida cotidiana. Mis personajes siempre cuentan desde la cocina, las recetas de comida, lugar clave para el chisme. Y desde el lecho, otro lugar clave para revelar secretos..."


Miguens publicó Lupe, después del viaje (Tusquets), donde retoma el lazo entre María Guadalupe Cuenca y Mariano Moreno una vez que ella se entera de que él ha muerto. "Mis personajes no cuentan la historia, sino que la viven. Eso me obliga a hacer una especie de recorte en la manera de exponer al lector los acontecimientos históricos: se narran aquellos que realmente condicionan sus vidas. Para esta autora, es absurdo creer que, en el pasado, las mujeres no sabían de política. "Tal vez tenían vedada esa posibilidad a nivel social, pero puertas adentro ninguna madre, hija, abuela, tía o hermana era ajena al modo en que una guerra, revolución o cualquier tipo de enfrentamiento afectaba el hogar."
"Las escritoras no comparten necesariamente una misma poética -opina María Rosa Lojo, narradora e investigadora-. Pero dentro de sus diferencias, en la novela histórica argentina de las últimas décadas muchas quisieron saldar una asignatura pendiente de nuestras letras y reponer a las mujeres como sujetos protagónicos en el escenario de la historia nacional."
Lojo denomina "novelas de rol excepcional" aquellas donde las mujeres aparecen en pleno espacio público, fuera de la domesticidad, con roles que no eran bien vistos para su género o en situaciones relevantes que sólo podía ocupar un pequeño número. Ella misma tomó ese camino en sus novelas La princesa federal, sobre Manuela Rosas, y Una mujer de fin de siglo, sobre la escritora Eduarda Mansilla (ambas en Debolsillo).
"Una no se saca el género para escribir, una mira el mundo como mujer y piensa desde ahí también -dice Drucaroff, docente y narradora-. El concepto de lo privado y de lo público no se lee igual. El concepto de autonomía o independencia, tampoco." La novela de Drucaroff La patria de las mujeres (Marea) hace hincapié en esa contradicción: "Se les pide a las mujeres que se arriesguen y se sacrifiquen para armar una patria, y ellas lo hacen. ¿Pero para quién es esa patria?"
¿Cómo cuentan las mujeres, entonces, la historia argentina en sus novelas? Dice Ramos: "Desde la supervivencia. Hubo muchas mujeres heroínas que guerreaban al lado de sus maridos, sus parientes o con sus hijos. Ellas son mis musas, las que dan vida a mis personajes". A 200 años de la independencia cabría reivindicar entre la galería de héroes masculinos a las mujeres que, como se dice, hicieron patria en tiempos difíciles.
Entre lo público y lo privado
Esa atracción irresistible de conocer el costado secreto de los próceres
Silvia Miguens
Lupe
En una recreación del período fundacional del país, Miguens cuenta la relación que unió a María Guadalupe Cuenca con Mariano Moreno.

Graciela Ramos
Lágrimas de la revolución
Entre las sierras de Córdoba y Buenos Aires, los personajes se mueven entre partidarios de la Independencia y defensores de la Corona.

Gloria V. Casañas
Y porá
Casañas narra una historia serntimental que se recorta sobre el fondo violento y despiadado de la guerra de la Triple Alianza.

Elsa Drucaroff
La patria de las mujeres
La historia de un grupo de mujeres de Salta que, en las guerras de la independencia fueron fundamentales para el caudillo Güemes.

Fernanda Pérez
Las maldecidas
El hecho de la novela ocurrió en agosto de 1818 y tuvo consecuencias políticas. Una historia de amor y guerra en la tierra misionera.

María Rosa Lojo
La princesa federal
Un joven médico de familia federal llega a Europa con un cuaderno punzó para entrevistar en su exilio londinense a Manuela Rosas.

sábado, 14 de mayo de 2016

GRANDES MUJERES ESCRITORAS EN PDF

80 libros gratis en PDF de mujeres escritora

Entre los nombres más destacados tenemos a Simone de Beauvoir, Frida Kahlo, Isabel Allende, Ana María Matute, Rosario Castellanos, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Carmen Martín Gaite, Rosa Montero, Agatha Christie, Virginia Woolf, Emily Brontë, Mary Shelley, y Gloria Fuertes.

Para acceder a la biblioteca digital sólo tienes que dirigirte al enlace que incluimos después de cada título. La disponibilidad gratuita de estos contenidos es posible gracias a la gestión de reconocidas instituciones como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, la Biblioteca Digital de Uruguay, la Biblioteca de la Universidad de Chile, entre otras.
Y si buscas otras propuestas similares te recordamos que puedes acceder a nuestra sección de libros en PDF para estudiantes. Sin más preámbulos, vamos de lleno con la lista completa de libros de mujeres escritoras.

80 libros en PDF de mujeres escritoras


#1. Existencialismo y moral (un libro de Simone de Beauvoir) / por Eugenio Frutos (leer aquí)
#2. El segundo sexo - Simone de Beauvoir (leer aquí)
#3. Los mandarines - Simone de Beauvoir (leer aquí)
#4. Memorias de una joven formal - Simone de Beauvoir (leer aquí)
#5. La Mujer Rota - Simone de Beauvoir (leer aquí)
#6. El diario íntimo de Frida Kahlo: amor y transgresión / Armstrong Priscilla (leer aquí)
#7. Frida Kahlo: La inquietante extrañeza femenina en un arte de ruinas  (leer aquí)
#8. La Pintura de Fridas Kahlo y el Barroco Americano: Diálogo e inserción en una tradición (leer aquí)
#9. La ambigua escritura de Simone de Beauvoir - Grau Duhart, Olga (leer aquí)
#10. Simone de Beauvoir: un análisis comparativo de dos teorías de la libertad - Hannah Arendt (leer aquí)
#11. La escritura de Simone de Beauvoir como proyecto global (leer aquí)
#12. La inocencia de Isabel Allende / por Carlos Franz (leer aquí)
#13. La Isla Bajo El Mar - Isabel Allende (leer aquí)
#14. El Juego de Ripper - Isabel Allende (leer aquí)
#15. Dedicatoria de Ana María Matute en un ejemplar de su libro "Olvidado rey Gudú" / Ana María Matute (leer aquí)
#16. Demonios familiares - Ana María Matute (leer aquí)
#17. El Universo Literario de Ana María Matute (leer aquí)
#18. Ana María Matute - Pequeño teatro (leer aquí)
#19. Rosario Castellanos : la inteligencia como única arma / Raquel Lanseros (leer aquí)
#20. Desde las voces de la tradición al encuentro con la propia voz: el viaje de la escritura poética de Rosario Castellanos (leer aquí)
#21. Rosario Castellanos. Del rostro al espejo / de la voz a la letra / del cuerpo a la escritura (leer aquí)
#22. Poemas de Rosario Castellanos (leer aquí)
#23. El eterno femenino en la obra de Rosario Castellanos  (leer aquí)
#24. Entre los poemas míos - Rosario Castellanos (leer aquí)
#25. Compilación de Poemas de Alfonsina Storni (leer aquí)
#26. Manuscritos y material valioso de Alfonsina Storni (leer aquí)
#27. Subjetividad Femenina y experiencia moderna en la escritura de Alfonsina Storni (leer aquí)
#28. El imaginario eròtico femenino en Delmira Agustini y Alfonsina Storni (leer aquí)
#29. La poesía de Alfonsina Storni (leer aquí)
#30. Relectura de la Mistral / Gonzalo Rojas (leer aquí)
#31. Metapoesía y mujer poeta en la obra de Gabriela Mistral (leer aquí)
#32. La construcción y reconstrucción de los imaginarios e identidades femeninas en la poesía de Gabriela Mistral  (leer aquí)
#33. El epíteto en Desolación, de Gabriela Mistral  (leer aquí)
#34. Gabriela Mistral en su poesía  (leer aquí)
#35. Comienzos de Gabriela Mistral (leer aquí)
#36. La prosa poética de Gabriela Mistral: identidad y discurso (leer aquí)
#37. La risa de Gabriela Mistral. Una historia cultural del humor en Chile e Iberoamérica (leer aquí)
#38. “Más sabes que el blanco ciego”: Pacto de lectura pedagógico con Poema de Chile de Gabriela Mistral (leer aquí)
#39. Tala - Gabriela Mistral (leer aquí)
#40. Gabriela Mistral en verso y prosa (leer aquí)
#41. Caperucita en Manhattan : Carmen Martín Gaite al margen de Perrault (leer aquí)
#42. Carmen Martín Gaite - El cuarto de atrás (leer aquí)
#43. Los Cuadernos de Todo de Carmen Martín Gaite: lengua y memoria (leer aquí)
#44. Lo que queda enterrado, de Carmen Martín Gaite (leer aquí)
#45. La construcción del sujeto femenino en la cuentística de Rosa Montero (leer aquí)
#46. Lágrimas en la lluvia - Rosa Montero (leer aquí)
#47. Agatha Cristie, la reina del crimen : (un ensayo sobre sus novelas policiacas) / por Carolina-Dafne Alonso-Cortés (leer aquí)
#48. Anatomía de Agatha Christie / Carolina-Dafne Alonso-Cortés (leer aquí)
#49. Diez negritos - Agatha Christie (leer aquí)
#50. La ratonera - Agatha Christie (leer aquí)
#51. Virginia Woolf en los Testimonios de Victoria Ocampo: tensiones entre feminismo y colonialismo  (leer aquí)
#52. "Orlando" de Virginia Woolf, en la traducción de Jorge Luis Borges (1937) / Leah Leone  (leer aquí)
#53. Una habitación propia - Virginia Woolf (leer aquí)
#54. Virginia Woolf, el fluir de la conciencia (leer aquí)
#55. Cumbres Borrascosas - Emily Brontë  (leer aquí)
#56. Frankenstein - Mary Shelley (leer aquí)
#57. El mortal inmortal - Mary Shelley  (leer aquí)
#58. Cuaderno de poesía crítica nº. 05: Gloria Fuertes (leer aquí)
#59. El abecedario de Don Hilario. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#60. Animales en familia. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#61. Bajo el sol y sin abrigo. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#62. Animales trabajadores. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#63. La noria de Gloria. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#64. La Oca loca. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#65. Coleta la poeta. Selección / Gloria Fuertes  (leer aquí)
#66. Chupachús : chistes, acertijos y canciones. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#67. Cuentos de animales : la pata mete la pata. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#68. Coleta payasa, ¿qué pasa?. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#69. Diccionario estrafalario. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#70. El domador mordió al león. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#71. Doña Pito Piturra / Gloria Fuertes (leer aquí)
#72. El hada acaramelada. Selección / Gloria Fuertes  (leer aquí)
#73. El dragón tragón. Selección / Gloria Fuertes  (leer aquí)
#74. El libro loco de todo un poco : cuentos, versos, aventuras, historietas, fantasías, chistes, acertijos, poesías, botijos, etc. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#75. El libro de las flores y de los árboles. Selección / Gloria Fuertes  (leer aquí)
#76. La momia tiene catarro. Selección / Gloria Fuertes  (leer aquí)
#77. La ardilla y su pandilla. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#78. Cangura para todo. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#79. Versos fritos. Selección / Gloria Fuertes (leer aquí)
#80. Más obras de Gloria Fuertes (leer aquí)

martes, 8 de marzo de 2016

HOMENAJE A LAS ESCRITORAS


En los últimos quince años, de la mano de nuevas voces de escritoras, aparecieron en la literatura argentina personajes femeninos más audaces e innovadores



¿Cómo se transformó la representación de las mujeres en la literatura nacional? ¿Cómo pasaron de ser meros agentes pasivos (si no figuras ausentes) a protagonistas exclusivas, como sucede en los libros de Ariana Harwicz y Sylvia Molloy, por nombrar a dos autoras contemporáneas de distintas generaciones? Los cambios en el contexto social, por supuesto, acompañan e impulsan nuevos circuitos, dinámicas y consumos literarios, pero la relación entre realidad y ficción es reticular. En los últimos quince años, junto con el despliegue de nuevas subjetividades femeninas en la ficción aparecieron más voces de escritoras.



"Creo que es evidente que hay una mayor edición y circulación de escritoras mujeres tanto a nivel nacional como regional e internacional -comenta Nora Domínguez, doctora en Letras, directora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género (UBA) y autora de libros clave como Lazos de familia. Herencias, cuerpos, ficciones y Fábulas del género-. Me interesan Margarita García Robayo (Colombia), Lina Meruane (Chile), Fernanda Trías (Uruguay), Verónica Stigger (Brasil). Ellas saben mirar los mundos en que viven y extraer los personajes, los conflictos, las voces más desafiantes que los hagan hablar; trabajan en los límites y eso me seduce mucho porque están probando qué decir, cómo narrar, cómo levantar capas de sentidos. La mexicana Valeria Luiselli tiene una imaginación sofisticada y un manejo extraordinario de la prosa."
Sobre el trabajo de las autoras nacionales, Domínguez agrega: "La vida doméstica, los lazos familiares, los encuentros afectivos y sexuales son los aspectos que tal vez más han cambiado a lo largo del siglo XX y en lo que va del XXI. La literatura, aunque puede anticiparse o ir detrás de las transformaciones, siempre va con ellas a su lado, ofreciendo perspectivas y colocando voces diferentes en esas series. 

Los temas proliferan: las marcas de la enfermedad, las versiones inéditas de las violencias políticas aún sin narrar o de las violencias sobre el cuerpo de las mujeres, los viajes y exilios. Pero lo interesante es la emergencia de modos de narrar más desprejuiciados, más críticos, más experimentales, que alteran nuestras certezas sobre las representaciones de género y las múltiples relaciones imaginarias, reales, políticas que establecemos los humanos." Domínguez adjunta en su respuesta una larga lista de autoras: Perla Suez, Sylvia Molloy, Gabriela Cabezón Cámara, María Martoccia, Mariana Docampo, María Moreno, Matilde Sánchez, Romina Paula, Gabriela Massuh, Tununa Mercado. "Y leí con mucho interés a María Sonia Cristoff, Selva Almada, Lucía Puenzo, Samanta Schweblin, Vanesa Guerra y Mercedes Araujo. Hay otras que también vienen pisando fuerte: Eugenia Almeida, Ariana Harwicz, Virginia Cosin."
¿En la literatura escrita por varones en los últimos años esas modulaciones e intensidades también aparecen? Domínguez sostiene que sí. "Difícilmente me vaya a olvidar de la mucama enamorada, abandonada y espiada de cerca en Rabia de Sergio Bizzio, o del personaje de Helena, en la nouvelle de Eduardo Muslip Plaza Irlanda, o de las jóvenes lesbianas de Iosi Havilio en Opendoor o en Paraísos. No me parece un factor determinante que sus autores sean varones; dieron en el clavo con una construcción del mundo afectivo y sensible de los personajes, que los vuelve muy creíbles.

 Supieron encontrar para esos personajes femeninos las herramientas perfectas que ofrecen el estado actual de la cultura, de sus lenguajes y de su imaginación. Los personajes de las tres novelas de Gabriela Cabezón Cámara también concentran personajes potentes, espacios de lo marginal en carne viva y una lengua a un mismo tiempo controlada y desquiciada que los domina. Con esos textos sí que ganamos."
El lugar de las fantasías
Mariana Docampo es licenciada en Letras, narradora y directora de la colección Las Antiguas, del sello Buena Vista, que rescata textos de autoras argentinas del pasado, como Emma Barrandeguy o Elvira Aldao. Para la autora de La fe, los cambios más interesantes en la representación de personajes femeninos se dan en la literatura escrita por mujeres. "Ahí aparecen los personajes femeninos más originales, por la libertad con la que se expresan ciertos aspectos de algunas mujeres, ante los cuales la mirada masculina es sesgada, muchas veces por desconocimiento, por desinterés o por prejuicio. Personajes sobre los que no cae la mirada o pregunta moralizante de un autor hombre, o que no ocupan el lugar de sus fantasías, algo que lamentablemente sigue siendo muy frecuente en la literatura argentina contemporánea." Sobre este último aspecto, basta repasar títulos best sellers de autores locales en los que aparecen variaciones insufribles de la femme fatale, la arpía o la ninfómana.



"Son muy interesantes las dos novelas de Harwicz, La débil mental y Precoz, que muestran una sexualidad de los personajes femeninos un poco incómoda para los lectores -apunta Docampo?. Madres con una fuerte carga incestuosa, que ponen en jaque el estereotipo de la maternidad y que extreman el rol hasta lo indigerible. Otra escritora que trabaja en un borde muy particular para representar a sus protagonistas mujeres es Cabezón Cámara, que está inmersa en las aguas de lo queer. Sus mujeres están como estalladas por dentro (y por fuera también), un poco más allá del género, son y no son mujeres; podríamos decir que son transmujeres. También me parece innovadora la representación de mujeres que aman o desean a otras mujeres en La intemperie de Gabriela Massuh, o en Desarticulaciones, de Sylvia Molloy. El tratamiento de lo autobiográfico les da un plus de valor a estas novelas porque eso desborda los límites textuales y extiende lazos hacia las protagonistas reales."
Para Docampo, la literatura anticipa o expresa cambios de época. "Lo importante es prestar atención a estas voces y a estas nuevas representaciones, porque son las que amplían el abanico de lo que se cuenta en la Argentina, lo enriquecen, y a la vez, modernizan la literatura, la adaptan a los tiempos que corren.

 Esto significa que ya sea que nos identifiquemos o no con los personajes representados, los lectores vamos a tener la oportunidad de abrirnos a nuevas subjetividades; esto trae implícito una posibilidad de reflexionar más y mejor sobre nosotros mismos y el mundo en que vivimos." Otras autoras, como Ariadna Castellarnau, Mariana Komiseroff, Giselle Aronson, Violeta Gorodischer, Natalia Brandi, Beatriz Vignoli, Paula Brecciaroli, Natalia Massei, Claudia Aboaf, Mirta Hortas, Marina Yuszczuk y Mariana Travacio suman espesor a la experiencia femenina desde ópticas domésticas trastrocadas, en medio de odiseas de inmigraciones y extravíos o de identidades en formación constante.
Pasajeras en trance
Julián López, autor de Una muchacha muy bella, novela organizada a partir de una figura femenina radiante, considera que el universo actual de la literatura argentina está escrito en gran medida por mujeres. "Puedo mencionar como potentes y diversas en el sentido de la representación y las voces de lo femenino a Gabriela Cabezón Cámara y a Inés Garland, dos escritoras que abordan universos de mujeres con niveles de intimidad que pueden sorprender por lo variado y en todo caso lo lejano, pero también por la veracidad y la voracidad como una característica de esas escrituras", dice López. "Además de ellas, me gustan mucho Alejandra Zina, me encanta la voz poderosísima que construyó Samanta Schweblin en la admirable Distancia de rescate, Selva Almada. Un descubrimiento personal fuera de este marco temporal fue Emma Barrandeguy, que como todo lo bueno viene de la mano de María Moreno, que fue quien la redescubrió. Su novela Habitaciones es fundamental en el contexto histórico y de género."



Gabriela Cabezón Cámara es una de las autoras más mencionadas por sus colegas varones y mujeres a la hora de evaluar la originalidad narrativa para diseñar personajes femeninos en la literatura local. "Lo que ahora está sucediendo es que muchas más mujeres escriben y publican; obviamente, lo hacen desde una perspectiva particular, diferente de la mirada hegemónica", dice. "Me interesa mucho lo que hacen Carina Radilov Chirov, cómo construye personajes de mujeres en momentos de clivaje; Zina, que explora vínculos de perturbadora intimidad entre mujeres; Harwicz, que piensa algo poco pensado como la relación madre-hija; Marina Mariasch, que construye un mundo familiar femenino en Estamos unidas; Havilio, con ese personaje fascinante de Opendoor, y Fernanda Laguna (alias Dalia Rossetti), que hace un trabajo impresionante en Dame pelota. Ahora ella trabaja sobre una mucama perversa, enamorada de su patrona y caliente con sus hijas adolescentes (las de la patrona). Rompe límites Fernanda. Me divierte mucho también la investigadora de María Inés Krimer, Ruth Epelbaum, una señora en sus cincuenta que, ayudada por su mucama y amiga, resuelve casos policiales en una Buenos Aires bastante pesadillesca."



Para Andrea Ostrov, doctora en Letras, docente e investigadora del Conicet, autora de El género al bies: cuerpo, género y escritura en cinco narradoras latinoamericanas y Espacios de ficción. Espacio, poder y escritura en la literatura latinoamericana, existen orientaciones claras en la narrativa escrita por mujeres en las dos últimas décadas. "Por un lado, persiste una continuidad fuerte en relación con la violencia dictatorial y el trabajo de la memoria, tal como lo evidencian las últimas novelas de Sara Rosenberg (Un hilo rojo y Contraluz); de María Teresa Andruetto (Lengua madre y Los manchados); de Susana Romano Sued (Procedimiento); de Nora Strejilevich (Una sola muerte numerosa) y de tantas otras narradoras. La representación del pasado traumático se realiza en forma fragmentaria, mediante el ensamblaje de voces, documentos, cartas, testimonios. Los personajes femeninos -muchas veces con una impronta autobiográfica- intentan una recuperación de lo acontecido que posibilite alguna reconstrucción de sentido, un ejercicio de la memoria que resignifique la historia a partir de los interrogantes del presente. Otras veces, la reconstrucción e indagación del pasado se refiere al linaje familiar, al desarraigo de los padres o abuelos inmigrantes, a las tradiciones, a la tierra perdida. Aquí, la recuperación de la genealogía y la historia familiar resultan decisivas en la configuración de la propia subjetividad de las protagonistas." En esta línea trabajaron María Rosa Lojo, Griselda Gambaro, Perla Suez, Ana María Shua y María Angélica Scotti, entre otras. Otra vertiente que Ostrov destaca es aquella que se refiere a la violencia de género y a la trata de mujeres. Trabajos recientes de Angélica Gorodischer (una pionera) avanzan por ese camino.



Más allá de las líneas temáticas o las tendencias más visibles, para Ostrov los nuevos personajes femeninos se alejan en gran medida de los estereotipos de género y de las representaciones tradicionales. "Podríamos decir que sus identidades se constituyen precisamente a partir de los desvíos, rupturas y disensos que son capaces de establecer respecto de los modelos hegemónicos y los roles sociales recomendados. En este sentido habría que inscribir también los relatos que problematizan las formas tradicionales de maternidad y proponen configuraciones familiares, afectivas y sexuales alternativas, como por ejemplo La Virgen Cabeza y Romance de la negra rubia de Cabezón Cámara; El niño pez de Lucía Puenzo; La intemperie de Massuh; No es amor de Patricia Kolesnicov y, por supuesto, Varia imaginación de Molloy."



Para Cabezón Cámara los nuevos personajes femeninos importan, y mucho, porque "están poco escritos, porque permiten pensar nuevos puntos de vista". "Recuerdo cuánto me fascinó leer Casandra de Christa Wolf, una lectura de Agamenón, la tragedia de Esquilo. Casandra tenía el don de ver lo que sucedería y la maldición de no ser escuchada nunca por nadie, narrando el final de la guerra de Troya y el del comandante en jefe de su ejército: hermoso -agrega-. Es un trabajo semejante al de Jean Rhys en Ancho mar de los Sargazos: cuenta una historia ya contada desde la perspectiva del personaje que no hablaba o que no era escuchado, de la mujer, de la loca".
Creados por la urgencia de la actualidad, la búsqueda de una ruptura con la tradición o el deseo de perfilar otras voces, los personajes femeninos alcanzan un relieve inesperado en la literatura nacional a la vez que la enriquecen y transforman.
D. G.

domingo, 14 de febrero de 2016

FEMICRIME; MUJERES QUE ESCRIBEN NEGRO Y ROJO


En 2014, el diario El País le puso un nombre al fenómeno de la novela policial protagonizada o escrita por mujeres: "femicrime". Que las mujeres han sido las víctimas favoritas de las ficciones en España, la Argentina y el mundo entero no es ninguna novedad desde Antígona, donde el cuerpo de una mujer era objeto de la ira del poderoso de turno. Pero aquí, a partir de la exitosa irrupción en 2005 de Las viudas de los jueves, de Claudia Piñeiro, las narradoras del género policial cobraron un relieve inusitado.

La sensibilidad femenina podía articular tramas que combinaban la intriga con una perspicacia inusual, dosis de humor y aun críticas al patriarcado allí donde éste imperara, es decir, en casi todos los ámbitos: medios de prensa, despachos oficiales, agencias médicas, judiciales y psiquiátricas, barrios humildes y countries.



Alicia Plante publicó una excepcional "trilogía del agua", que describe la decadencia de la policía bonaerense, los servicios de inteligencia y la Justicia, y denuncia los negociados políticos con más eficacia que investigaciones latosas.

 Son sólo ejemplos de un género que se expande.

Un periodista protagoniza La tensión del umbral, de Eugenia Almeida (Edhasa), que comienza con el suicidio de una mujer en plena calle.

 "Lo que soy se pone en juego a la hora de escribir. No comulgo con las definiciones de literatura masculina o femenina -dice desde Unquillo la autora cordobesa-.
 Creo que los autores que conmueven trascienden prejuicios y categorías de cada época. ¿Es posible adivinar, leyendo a Patricia Highsmith, que quien escribe es una mujer? Yo diría que no. Toda escritura que sirva para tranquilizar y reforzar los prejuicios me aburre y me enoja." Almeida cuenta que no pensó en el género policial mientras escribía.
 "Siempre escribo sobre lo mismo: lo que falta, lo que no está, lo que se calla. A veces eso toma la forma de un policial; a veces, la de un poema. A medida que uno escribe, el texto va buscando solo su forma, su rama, su nicho." No obstante, su novela fue uno de los mejores policiales publicados en 2015.

Florencia Etcheves, periodista y cronista, publicó su primera novela, La Virgen en tus ojos, en 2012. Fue un éxito rotundo, que la impulsó a continuar la historia de su protagonista con La hija del campeón. "Durante 15 años cubrí crónicas policiales para el noticiero. Es novedoso para mí trabajar con la ficción.

 Lo más complicado es superar la realidad; la brutalidad, las mecánicas de los crímenes y hasta la creatividad de los delincuentes ponen a autores y autoras de novelas policiales en un apuro. ¿Cómo sorprender al lector cuando las historias de los diarios tienen todos los condimentos necesarios para un novelón? Ése es el desafío; creo que el peso de las historias tiene que estar en los personajes; no sólo llevar al lector por el camino para descubrir quién es el asesino, sino también involucrarlo y, ¿por qué no?, identificarlo con ese asesino, incomodarlo", dice Etcheves. En 2016 Planeta publicará su nueva novela. "Un caso en el que por cuestiones personales se va a involucrar Francisco Juánez, el policía que protagonizó mis dos novelas anteriores. Esta vez se va a meter con un tema del que me interesa hablar: la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Va a ser dura, descarnada. Quiero aprovechar la ficción para denunciar, para difundir y aportar un granito de arena en la lucha contra este delito", adelanta.
De los márgenes al centro

Dirigido por Juan Sasturain desde 2008, el sello Negro Absoluto está dedicado a la novela negra. En 2015 dos autoras publicaron sus libros: María Inés Krimer y Elisa Bellmann. Sangre fashion, de Krimer, transcurre en el mundo de la moda; la historia empieza con un desfile y termina con otro.

 "En el medio hay asesinatos, ropa de marca, talleres clandestinos, mucho bótox, perfumes importados; un subsuelo menos glamoroso. La investigadora es Ruth Epelbaum, una archivista jubilada que vive en Villa Crespo. Habla idish. Tiene amantes. Lee a Bashevis Singer.
 En Alemania dicen que es una mezcla de Marlowe con Almodóvar", cuenta su autora, que ya trabaja en un nuevo título noir. "Cuando releí a los clásicos, comprobé que mi entusiasmo por Chandler o Hammett estaba intacto. Redescubrí a Ross MacDonald, el tercer hombre, con su perfecta fusión de personaje y argumento. Al volver sobre esas lecturas confirmé que lo que más me interesa es leer autores, más que enigmas ingeniosos. Como en toda obra literaria, lo importante es el tono, el fraseo, que es, en última instancia, una visión personal del mundo." Bellmann escribió Asfixia sin considerar las reglas de la novela policial: "La pensé como una trama con un intenso nivel de enigma en la intimidad de los protagonistas".

El escritor y periodista Horacio Convertini, autor de New Pompey y Aguante, ofrece su mirada sobre la impronta actual de las narradoras policiales: "La presencia de escritoras en la literatura negra argentina explotó claramente en el siglo XXI, acaso como consecuencia del efecto Piñeiro, o bien porque el interés por el crimen como materia literaria crece hasta llevarse todo puesto y contribuye a romper el predominio de la autoría masculina. Entonces aparecen investigadoras como las de Flaminia Ocampo, o en los márgenes del género, vengadoras como las de Gabriela Cabezón Cámara y autoras que apuestan a protagonistas masculinos, como el Samuel Redhead de Mercedes Giuffré, que resuelve crímenes en la Buenos Aires colonial, o los muchachos que se apuñalan en Ladrilleros, de Selva Almada".


"La novela policial, que fue tradicional y mayoritariamente escrita por hombres, se refresca con el aporte de las mujeres -opina Ernesto Mallo, escritor y director de Buenos Aires Negra, el Festival Internacional de Novela Negra que se desarrolla en Buenos Aires... Ellas se lanzan con pleno derecho y talento a ocupar su sitio en los antros criminales con su particular estilo. El panorama literario del género encuentra nuevas y potentes voces como las de Fred Vargas, de Francia; Rosa Ribas, Vanesa Monfort, Berna González Harbour y Alicia Giménez Bartlett, de España; Asa Larsson, de Suecia. A las escritoras les interesa, al decir del crítico Carles Geli, el mecanismo que lleva a alguien a matar o a ser las víctimas, saber por qué se produce esa violencia y no tanto el detalle de cómo; se busca más el factor psicológico y humano. Lo cierto es que las mujeres matan distinto que los hombres, sus crímenes suelen ser menos sangrientos, menos brutales y tanto o más crueles."


Así, la tensión social referida a la violencia física (y a la de los estereotipos) padecida por las mujeres se manifiesta con eficacia en las novelas de las narradoras actuales. Mediante la creación de situaciones verosímiles y personajes conscientes de las reglas patriarcales y que, en el marco de la historia, pueden cuestionar o modificar esa conciencia, las autoras locales recrean las fórmulas fijas en la representación de las mujeres en el thriller y la novela negra.