Mostrando las entradas con la etiqueta PERSPECTIVA Y CLASE MEDIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta PERSPECTIVA Y CLASE MEDIA. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de abril de 2024

EN 1ª PERSONA, PERSPECTIVA Y CLASE MEDIA


¿Debe homologarse cualquier acuerdo salarial?
Juan Carlos de Pablo
Celestino Rodrigo comenzó su gestión en el Ministerio de Economía el 2 de junio de 1975 en el entendimiento de que las negociaciones paritarias estaban cerradas con un aumento salarial del 38%. De inmediato, y en números redondos, duplicó las tarifas públicas y el tipo de cambio oficial, generando lo que se conoce como “Rodrigazo”, lo cual generó una vertiginosa dinámica, que, desde el punto de vista de lo que importa en estas líneas, concentro en el hecho de que algunos sectores negociaron modificaciones salariales bien por encima del 38%: construcción, 70%; metalúrgicos, 80%; textiles, por encima del 100%.
La enorme disparidad generó tensión dentro del Gobierno, que se zanjó el 8 de julio, cuando –durante el segundo día de un paro general dispuesto por la CGT–, la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón dispuso homologar los referidos acuerdos. A los efectos prácticos, en ese momento, Rodrigo dejó de ser ministro de Economía.
Obvio que 2024 no es 1975, obvio que Milei no es Isabel, pero la cuestión de la homologación de convenios celebrados entre privados vuelve a estar sobre el tapete. ¿Por qué debería el actual gobierno no homologar aumentos salariales celebrados entre representantes de los trabajadores y de los empleadores de algún sector?
Más allá de alguna cuestión técnica, como la conexión que existe entre los acuerdos salariales y ciertas indexaciones, el núcleo del problema tiene que ver con la tasa de inflación implícita en esas negociaciones. Me explico: las argumentaciones pueden tener que ver con el pasado y la necesidad de recuperar salarios reales, pero el pago efectivo de los acuerdos tiene que ver con el presente y el futuro.
¿Y si los empleadores se comprometieron a pagar mejoras salariales porque sobrestimaron la tasa de inflación? Una respuesta posible es: “Que se embromen por no prestarle atención a lo que firmaron”.
Más me preocupa que, en algunas negociaciones, los acuerdos privados hayan descontado la no homologación, de manera que los empleadores son los buenos de la película y el Poder Ejecutivo Nacional, el malo. Es lo que técnicamente se denomina riesgo moral (moral hazard), jueguito que –con el actual gobierno– yo no le recomendaría al sector privado que lo jugara.
Estamos delante de una cuestión delicada porque muchas opiniones diferentes son atendibles, pero forma parte de las cuestiones relevantes hoy en la Argentina.
El núcleo del problema tiene que ver con la tasa de inflación implícita

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

El Banco Mundial espera que la economía caiga 2,8% durante este año
El organismo empeoró sus proyecciones para la Argentina; sin embargo, espera un rebote del PBI de 5% en 2025
Esteban LafuenteEl economista jefe del Banco Mundial, William Maloney
Fuerte contracción de la economía este año y un rebote en 2025. Así son las nuevas estimaciones del Banco Mundial para la Argentina, según las proyecciones que el organismo publicó ayer. Según estos nuevos números, la economía local se contraerá un 2,8%, un pronóstico que coincide con el que recientemente difundió el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Con estas nuevas estimaciones, el Banco Mundial corrigió a la baja sus proyecciones previas para la Argentina. En sus anteriores estimaciones, el organismo proyectaba para el país un crecimiento del PBI del 2,3% para este año, que ahora fue actualizada hacia terreno negativo, al igual que lo había hecho tiempo atrás el FMI.
De esta manera, la Argentina se encamina a su segundo año consecutivo de caída en el nivel de actividad, luego de que en 2023 el PBI tropezara un 1,3%, afectado principalmente por la sequía que redujo la producción agrícola y disminuyó en alrededor de US$20.000 millones las exportaciones del sector.
Sin embargo, desde el Banco Mundial mantienen una mirada optimista para el futuro. Según estas nuevas proyecciones, el país rebotará en 2025, con un crecimiento estimado del 5%. Es la misma estimación que planteó el FMI en la última actualización de su informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, en inglés).
Según William Maloney, economista jefe del Banco Mundial para la región latinoamericana, ese ajuste en las proyecciones para 2024 se asocia con el cambio de escenario económico, tras la asunción del nuevo gobierno.
“Es debido al fuerte recorte que se aplicó para llegar al equilibrio fiscal y el ajuste de precios relativos”, dijo el funcionario, quien además sostuvo que esas medidas eran “necesarias” para mejorar la tendencia de mediano plazo de la economía argentina, cuyo PBI no creció en la última década.
“La inflación [en la Argentina] está generada centralmente por ese desbalance fiscal, y esas medidas eran necesarias para generar las condiciones para una recuperación”, sostuvo en una presentación ante la prensa el funcionario, que completó su doctorado en Economía en la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos). Luego del 5% de 2025, el Banco Mundial estimó ahora un crecimiento del 4,5% del PBI para el país en 2026.
“El gobierno argentino se está moviendo en una dirección para contener el gasto fiscal y los costos son altos. Consideramos necesario que las familias vulnerables sean protegidas en este proceso de ajuste”, dijo Maloney, y llamó a tener mayor atención del Estado para “hacer que la provisión de servicios públicos sean más eficientes, en alimentos, seguridad y salud, para los más vulnerables”.
Los números del organismo también incluyeron una revisión a la baja del crecimiento esperado para la región. Anteriormente, estimaba un alza del 2,3% del nivel de actividad, y ahora pronostica que el PBI regional se expandirá un 1,6% este año. Ese ajuste, explicó Maloney, se debe centralmente a la revisión de las proyecciones para la Argentina.
“Si sacamos a la Argentina, nos mantenemos en un 2,2% para este año, que es un valor muy cercano a la tendencia anterior”, explicó el economista, quien analizó que cuestiones como las “altas tasas de interés” que continúan afectando negativamente a las perspectivas de recuperación económica mundial y, específicamente, a países emergentes como los latinoamericanos.
Para 2025 y 2026, el Banco Mundial plantea para la región proyecciones de crecimiento del 2,7% y 2,6%, respectivamente. En ese sentido, Maloney advirtió por las bajas tasas de crecimiento y sus consecuencias sobre la situación socioeconómica. “Lo que quiero destacar es que 2% o 2,5% son tasas de crecimiento muy bajas para tener un impacto significativo en la baja de la pobreza o en facilitar la movilidad social de la población”, dijo el funcionario.
“En un horizonte de 10 años, tenemos que revisar las reformas necesarias para pensar en un crecimiento del 5% del largo plazo en la región”, agregó.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Hacen falta más de $1,15 millones al mes para ser de clase media
La canasta se encareció un 293,5% con respecto al valor que tenía en marzo de 2023
Esteban Lafuente
El contexto de aceleración inflacionaria, con aumentos en alimentos y medicamentos, y fuertes ajustes en algunos rubros regulados, como los planes de la salud privada, la educación o las tarifas de servicios públicos, golpea el bolsillo de los argentinos y desafía a los hogares para mantener su nivel de consumo. Así lo reflejan los números oficiales, que indican que en marzo una familia tipo necesitó un ingreso de $1.157.084 para ser considerada de clase media.
El dato corresponde a un grupo familiar de cuatro integrantes (dos mayores y dos menores) y se desprende del informe de Líneas de Pobreza y Canastas de Consumo para la Ciudad de Buenos Aires, que elabora el ente estadístico porteño (Dirección General de Estadísticas y Censos), que entre otras cosas determina los umbrales de indigencia y pobreza en la ciudad de Buenos Aires.
En términos nominales, el número registra un alza del 13,7% con respecto al piso de ingresos estimado para la clase media en febrero ($1.017.520). La variación se ubica décimas por encima del 13,2% que el mismo organismo estimó como cifra de inflación en marzo (13,2% mensual, y 285,3% de inflación interanual).
En términos absolutos, implicó que ese mismo grupo familiar necesitó en marzo $139.563,95 más que en febrero para poder ser considerado de “clase media”.
El informe, sin embargo, está elaborado considerando un grupo familiar que es propietario de su vivienda y, consecuentemente, no contempla el gasto necesario en alquiler. El mes pasado, el precio promedio del alquiler mensual de un departamento de tres ambientes en la ciudad de Buenos Aires fue de $567.747.
De esta manera, un grupo familiar que debe alquilar su vivienda (según datos del último censo, en la ciudad de Buenos Aires son propietarios solamente el 52,9% de sus habitantes, el distrito con menor proporción de todo el país) requirió en marzo un ingreso de al menos $1.724.831 para pertenecer al segmento de “clase media”.
Con respecto a un año atrás, el encarecimiento de esa canasta hipotética es del 293,7% (frente a una inflación interanual del 285,3%). En marzo de 2023, según el ente estadístico porteño, el piso de ingresos para ser de clase media era de $293.925. En otras palabras, ese mismo grupo familiar necesitó casi cuadruplicar sus ingresos para mantenerse dentro del segmento de clase media: son $863.159 más que el año pasado.
El informe estadístico porteño definió también en $442.239 el umbral de la indigencia para ese grupo familiar. Es el ingreso mensual teórico que debió recibir en marzo un hogar tipo de cuatro integrantes, que representa un alza de $39.487 con respecto a febrero (+9,8%).
En tanto, se estableció en $766.146 el piso de ingresos en marzo para no ser considerado pobre. Es un 12% más que en febrero de 2024, que implicó una suba de $82.031 en el ingreso mínimo para evitar la pobreza.
En tanto, quienes en marzo no alcanzaron al menos los $925.668 fueron incluidos en el segmento de “no pobres” vulnerables, mientras que el grupo familiar que no alcanzó los $1.157.085 integró el estrato de “sector medio frágil”.
En la cima de la pirámide, según la categorización del ente estadístico porteño, se ubican los “sectores acomodados”. En marzo, estuvieron en este grupo aquellos grupos familiares que percibieron un ingreso de al menos $3,7 millones.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA