domingo, 1 de enero de 2023

VIOLENCIA EN ROSARIO


El huevo de la serpiente. Narcos y cómplices que crearon la capital nacional del crimen
Falencias institucionales, nichos de riqueza, cuevas financieras, retiro de las fuerzas de seguridad y bolsones de pobreza se combinaron con la ambición y el salvajismo de bandas criminales de vendedores minoristas de drogas
Germán de los Santos y Hugo Alconada MonLa violencia criminal golpea fuerte en los barrios periféricos de Rosario, escenario de homicidios
ROSARIO.– Mara Natali Silveira tenía 27 años cuando la mataron de ocho tiros en el barrio Industrial la tarde del lunes 5 de septiembre. Se convirtió en la víctima número 200 del crimen rosarino. La cifra pronto quedó vieja: ya suman 286 asesinatos durante los primeros tres trimestres del año y 2392 desde enero de 2012. Pero el conteo sigue, irrefrenable. ¿Qué llevó a la tercera ciudad del país a dominar las noticias sobre narcos, tiroteos y asesinatos? ¿Qué distingue a Rosario de Buenos Aires, Córdoba o el conurbano?
El huevo de la serpiente está en Rosario misma. Lo explican sus falencias institucionales, el retiro de las fuerzas de seguridad como elemento “regulador” del crimen, sus nichos de riqueza, sus cuevas financieras y sus bolsones de pobreza, su fragilidad ante los vaivenes económicos, su corrupción extendida. Y su posición geográfica privilegiada –junto a la Hidrovía y las rutas 11, 9, 33 y 34– que la convierten en un embudo de conectividad del Cono Sur.
La sangre que corre por sus calles es tanta que muchos rosarinos parecen anestesiados. O acostumbrados. Como naturalizaron que en 2013 hayan tiroteado con 14 balazos –algunos provenientes de un arma policial– la casa del entonces gobernador Antonio Bonfatti, en un episodio extrañísimo por el que en 2015 beneficiaron con un juicio abreviado a uno de los acusados, el sicario Emanuel Sandoval. En 2019 a Sandoval lo asesinaron cuando cumplía prisión domiciliaria por dos tentativas de homicidio… en la casa de un juez, hermano del abogado del mismísimo Bonfatti.
La sangre que corre es mucha, pero solo de algunos, los “otros”. O eso creyeron muchos en los sectores medios y acomodados, que durante demasiado tiempo se desligaron de lo que pasaba “en la periferia”. Apenas si arquearon una ceja cuando supieron que Esperanto, el boliche, estaba vinculado al narco. Pero lo cerraron por ruidos molestos, no por lavado. Y su dueño, Luis Medina, cayó asesinado. Diez tiros. Pero con los años esos mismos que creyeron que el baile les era ajeno terminaron padeciendo las extorsiones. La disyuntiva es simple para empresarios y comerciantes, grandes y pequeños: plata o plomo.
La sangre que corre por sus calles se explica, también, por el reparto de poder –y en ciertos casos, negocios– que une y separa a socialistas, radicales y peronistas desde hace décadas. Responde a los contubernios entre funcionarios de los tres poderes del Estado con los clanes criminales que no se agotan en el narcotráfico. Responde a los arreglos delictivos de las fuerzas de seguridad con aquellos a los que deberían perseguir. A los ductos financieros que mueven fortunas en negro del mundo agrícola y de los narcos. A lo que pasa –y se calla– en los “puertos secos” y el mercado inmobiliario. A la pobreza que agobia a vastos sectores sociales. Y al enjuague cómplice de muchos rosarinos con el hampa, para el que lavan decenas de millones de dólares al año.
Esas son algunas de las conclusiones que surgen de las entrevistas con más de cincuenta funcionarios, legisladores, jueces y fiscales federales y provinciales, criminólogos, efectivos de las fuerzas de seguridad, familiares de víctimas, sicarios y miembros de los clanes criminales que dos periodistas de la nacion mantuvieron durante seis meses. También recorrieron los barrios calientes de la periferia, viajaron a la Triple Frontera, Entre Ríos y Uruguay, y analizaron expedientes judiciales, investigaciones académicas e informes reservados. Pero no hay respuestas –mucho menos soluciones– fáciles.
La mayoría de los entrevistados exigió mantener su identidad bajo reserva por motivos de seguridad, para evitar represalias o para esquivar las respuestas protocolares. Las conversaciones tendieron a desgranar cinco dimensiones: la criminal, la institucional, la social, la financiera y la policial.
Etapas del fenómeno
Primero, la criminal. Por tamaño, densidad y características, Rosario se convirtió en un enclave ideal para que pequeños clanes criminales crecieran y se diversificaran. Los ayudaron los focos de pobreza, desempleo y desindustrialización, y la baja incidencia en Rosario del empleo público como colchón social. Así fue cómo el clan Alvarado o la familia Cantero, factótum del clan Los Monos, avanzaron al ritmo de su ambición y la desidia o complicidad estatal. Pasaron del robo de automóviles al narcomenudeo, las extorsiones, la trata, los asesinatos y el lavado de activos.
Segundo, la institucional. Una y otra vez, las críticas llueven sobre el anticuado sistema institucional santafesino, empezando por la Constitución provincial, la más antigua del país. Se suman las voces que reclaman modificar cómo se reparten los escaños en la Legislatura, el período en que sesionan las Cámaras, los fueros parlamentarios –más amplios que los establecidos en la Constitución nacional–, habilitar la reelección del gobernador e impulsar la reducción de las prerrogativas que asemejan a los senadores provinciales a señores feudales. Las mezquindades políticas bloquean cualquier intento. Ese pantano institucional lleva a componendas espurias entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial a la hora de seleccionar jueces, fiscales, policías y titulares de organismos de control, y a la hora de remover a aquellos que quieran investigar al poder y a sus aliados criminales, en un círculo vicioso sin fin.
Tercero, la social. Hay barrios enteros de Rosario que fueron abandonados por el Estado, que dejó de proveer seguridad y contención social. Los criminales llenaron ese vacío en zonas asoladas por la pobreza, el desempleo y la precarización. Allí, los clanes organizan comedores comunitarios y talleres de oficios, pagan sepelios y hasta proveen un remedo de seguridad, al mismo tiempo que ordenan asesinatos y secuestros, extorsionan comerciantes y regentean el narcomenudeo, el tráfico de armas y la trata de personas.
Cuarto, la financiera. Centrar el narco a los barrios más carenciados de Rosario es reduccionista. El negocio mueve US$9 millones al mes en la provincia y genera ganancias por US$5 millones cada treinta días, según estimaciones de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). ¿Cuánto de ese dinero se lava y se reintroduce en el circuito legal? Difícil saberlo. Pero un relevamiento de los expedientes judiciales muestra que financieras, inmobiliarias, constructoras y mutuales controladas por la clase alta rosarina participaron en el lavado de los clanes criminales más sangrientos. Son los delitos de “guante blanco”.
Quinto, la seguridad. Es decir, las fuerzas provinciales y federales. Ausentes como factor “regulador” del delito, Rosario vivenció una “feudalización” del territorio y de las cajas recaudatorias. Abundan los ejemplos de policías y penitenciarios que trabajan para los narcos, de políticos que protegen a agentes corruptos, y de presos que planifican crímenes por teléfono, a pesar de que una ley de 1996 prohíbe de manera taxativa el acceso a celulares en las cárceles. No solo eso. Muchos policías son promovidos a cargos superiores por los narcos.
Con este combo que oscila entre lo mortífero, lo mezquino y lo patético, Rosario resulta el rostro más visible de una situación que se repite en otros puntos del país; en particular, en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Porque solo en Rosario, un hombre camina a las 3.20 de la madrugada hasta la garita de seguridad de los tribunales federales, en pleno centro de la ciudad, desenfunda su arma y dispara, impune. Pasó el miércoles 28 de septiembre. Llegamos a tal punto que resultó necesario convocar a una unidad antiterrorista para que desembarque en la ciudad. Pero las balaceras continúan.

Murió un hombre que fue atacado en una panadería con grasa caliente
José E, Bordón
ROSARIO.– Tras agonizar 17 días murió un panadero de Rosario, a quien un compañero de trabajo, que está prófugo y es intensamente buscado por las fuerzas policiales, lo atacó y le arrojó grasa caliente en la cara.
La víctima, identificada como Sofiudin José Jahari, de 47 años, falleció el lunes pasado, pero el caso trascendió ayer ante el insistente reclamo de familiares y amigos de la víctima para que el agresor sea detenido y juzgado.
La fiscalía de turno en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) ya emitió el pedido de captura del agresor, quien era compañero de trabajo de Jahari y fue identificado como Miguel Alejandro Martínez, de 30 años.
“El miércoles 7 de diciembre mi tío José se encontraba en su lugar de trabajo: una panadería de Rosario. Casi terminando su horario laboral se recostó y mientras dormía un compañero le tiró un balde de grasa hirviendo en el rostro y gran parte de su cuerpo”, indicó su sobrina, Oriana.
El relato de la joven fue confirmado por los investigadores, quienes acreditaron que Sofiudin Jahari se disponía a descansar un momento antes de la finalización de su jornada laboral, en la panadería ubicada en Santiago al 4700, cuando Martínez, sin mediar palabra le arrojó un recipiente lleno de grasa caliente en el rostro y parte del cuerpo, para luego darse a la fuga.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

RESTITUIR FONDOS CABA


Los detalles de la receta que diseña Economía para restituirle fondos a la Ciudad
Propondrá la modificación de una ley promovida por Alfonso Prat-Gay y aprobada en 2016; fuerte advertencia de los bancos
Francisco Jueguen
Sergio Massa propondrá un doble espejo. Diseña una receta para pagarle ala ciudad de Buenos Aires apropiándose de una renta que hoy le ingresaa Horacio Rodríguez Larre ta. Y, además, podría abonar el fallo de la Corte para cumplir con la restitución de la coparticipación con un vehículo creado por un adversario político.
En los pasillos del quinto piso del Palacio de Hacienda se escuchó la siguiente lógica: “Una posibilidad es que el jefe de gobierno porteño deje de cobrar lo que cobra. En cambio, si lo cobra el Estado nacional para pagarle sería suma cero. Así, se cumple la sentencia judicial”.
Cuando el presidente Alberto Fernández manoteó los recursos de la ciudad de Buenos Aires en septiembre de 2020 para dárselos al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y así pagar los sueldos de los policías levantados, el intendente porteño tomó dos medidas fiscales. Dejó de eximir de Ingresos Brutos a los intereses de las letras de liquidez (Leliq) de los bancos (ahora pagan 8%) y subió a 1,2% el impuesto a los sellos a los consumos con tarjeta. Dijo que eran “transitorios”.
Massa puso ahora dos condiciones para avanzar con su receta. La primera es que Rodríguez Larreta baje los ingresos brutos a las Leliq y los sellos a las tarjetas. Esta imposición cumple, a su vez, dos objetivos: el ministro le quita al intendente la iniciativa de la decisión de bajar impuestos, como había prometido, pero además neutralizaría –cree él– el costo en la tasa de interés de un impuesto nacional a los bancos. Las Leliq son el instrumento predilecto de financiación del Estado nacional. Incluso, si la famosa “bola” sigue creciendo, Massa podría sumar nuevos recursos por esta vía. Caso contrario, haría más atractivos los bonos del Tesoro Nacional.
La segunda condición de Massa es que la oposición le apruebe en el Congreso Nacional la reforma de una ley para aumentar impuestos. Tarea difícil, aunque sea para restituir fondos. Si esas condiciones se cumplen, Massa enviaría su “receta” a la lista de extraordinarias.
Más en detalle, una vez que Larreta baje sus impuestos, la propuesta del ministro para gravar las Leliq a nivel nacional es usar un vehículo creado por el adversario político. Massa ofrecerá modificar la ley 27.346 enviada por el ex ministro de Economía Alfonso Prat-Gay. Es la misma norma que sirvió, por ejemplo, para gravar la ganancia con el dólar futuro. En esa misma legislación se creó la tasa para el juego online. Es la alícuota que Massa además apuesta a subir para compensar la baja de Larreta del impuesto a los sellos en las tarjetas de crédito.
Fuentes oficiales contaron que actualmente se está cobrando un monto bajo vinculado a este impuesto, pese a que el juego es el sector con mayor presión impositiva de la economía. La norma de Prat-Gay incluyó entonces una sobretasa de Ganancias para el juego en general (que llega a 41,50%), pero, además, estableció un impuesto indirecto sobre las apuestas online.
Actualmente, los operadores residentes inscriptos en el sistema online en el registro de control online del sistema de apuestas paga una tasa del 5% al fisco; en tanto, los que hicieron inversiones, del 2,5%; los no inscriptos en el registro; del 7,5%; aquellos con intervención de sujetos del exterior, pero registrados, del 10%; y los que están en el extranjero y no son inscriptos; un 15%.
La mirada porteña
El gobierno porteño presentó una ampliación de la denuncia contra el gobierno nacional por el incumplimiento del fallo de la Corte. Fue porque no acepta el pago con bonos que decidió Alberto Fernández (ver Política). En algunos despachos, se negaron a dar una respuesta directa a la propuesta de Massa. “Son todos trascendidos. No hay anuncio oficial ni nada”, dijeron.
Sin embargo, en off the record, reafirmaron que buscaron el viernes pasado habilitar una sesión extraordinaria en el Parlamento porteño para tratar un proyecto que baje los impuestos, como confirmó el alcalde porteño. La iniciativa dice que los gravámenes creados en 2020 se reducirán, siempre que el Gobierno cumpla con el fallo y pague el 2,95% de coparticipación. La sesión se cayó por la falta de apoyo del Frente de Todos, denuncian.
“Los impuestos los bajamos cuando gotee el 2,95%”, dijeron en una importante oficina del gobierno de la ciudad. La diferencia establecida por la Corte tiene que depositarse diariamente en el Banco Nación. “Si necesita plata para seguir mandándole a Axel, que se haga cargo”, cuestionaron sobre la propuesta de Sergio Massa.
“El BCRA tiene metida en la Corte Suprema una demanda diciendo que no se pueden gravar las Leliq”, recordaron e, irónicos, cerraron: “Estaría bueno que Miguel Pesce y Massa se pongan de acuerdo”.
Por las dudas, en las últimas horas, los bancos nacionales comenzaron a cubrirse contra lo que podría ser una mayor presión impositiva a futuro. Además, de mencionar el bajo nivel de bancarización medido como volumen de préstamos y depósitos bancarios al sector privado con relación al PBI en el país y de señalar que los préstamos bancarios al sector privado representan el 8% del producto, mientras que el promedio de la región ronda el 50%, un informe de Adeba (que agrupa a los bancos de capitales nacionales) advirtió: “Todos los impuestos distorsivos, tales como el impuesto al cheque, ingresos brutos, tasas municipales desproporcionadas, terminan siendo pagados por los usuarios del sistema financiero”.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

EL ESCENARIO




El desafío de construir el poscristinismo
Cristina Kirchner no encuentra el punto de equilibrio para que crezcan otros sin perder centralidad En el oficialismo florecen los intentos de construir el poscristinismo Massa aparece en todas las martingalas para una fórmula sin kirchnerismo 
Claudio JacquelinCristina Kirchner y Sergio Massa
La hora del inevitable balance anual puede resultar un momento indigesto para Cristina Kirchner. Para la vicepresidenta, 2022 fue un auténtico annus horribilis, en el que la condena por corrupción solo terminó por resaltarle todos los números rojos que fue acumulando desde el 1º de enero.
Por eso, en sus últimas apariciones públicas y en sus gestiones reservadas se advierten con claridad el deseo y el propósito por el que brindará mañana a las 12 de la noche. Su objetivo central es evitar que en el primer trimestre de 2023 empiece definitivamente a conformarse y consolidarse el poscristinismo.
Se trataría de un cambio de era que viene golpeando a su puerta y al que ya comenzaron a apostar y a explorar dentro del propio oficialismo, más que en la oposición, donde sobran interesados en que su sombra siga proyectándose sobre el peronismo.
El 17 de octubre cristinista, que nunca llegó tras el intento de magnicidio sufrido el 1º de septiembre y el fallo en su contra anunciado el 7 de este mes, adquirió el martes pasado carácter paródico en el acto en Avellaneda, donde reeditó su anunciado renunciamiento para reemplazarlo por la victimizante condición de proscripta, que ninguna disposición formal ni de facto le ha impuesto. Su vocación por emular a Mario Puzo y repetir un relato en el que una mafia cada vez más extensa se dispone a eliminarla de la vida política ya no es tan taquillera como las versiones originales. El gran público explora nuevas propuestas.
Sorprendió así la manera en la que Cristina Kirchner hizo su reaparición pública, tras la condena. Ni a un escenógrafo enemigo se le hubiera ocurrido organizar un acto rodeada solo por los más propios de los propios y por figuras espectrales del fútbol, justo en el clímax de ese deporte, luego de que la selección alcanzara el tan postergado título mundial.
Apenas pudieron aportarle un jugador de reparto del equipo campeón de 1986, como Héctor Enrique. El mismo que, irónicamente, fue el único de ese plantel que se negó a concurrir a la Casa Rosada, donde gobernaba Raúl Alfonsín, con el argumento (nada democrático) de que como peronista no estaba dispuesto a saludar a un presidente radical.
Cualquier semejanza con la actualidad se rompe apenas se advierte que esta vez a los campeones ni siquiera les interesó el signo político del partido gobernante y mucho menos a cuál de las facciones internas perteneciera cualquier anfitrión posible. Ni el líder camporista que ocupa el cargo de ministro del Interior y los esperaba al pie del avió, ni quien lleva la banda presidencial y no encuentra desde hace rato el bastón de mando. A ambos, Messi y sus compañeros los ignoraron mundialmente. Escenas explícitas de un proceso de descomposición.
Cristina Kirchner debe operar sobre esa realidad en la que da batallas que solo siguen conmoviendo y convocando al núcleo duro de sus seguidores y a las que ocasionalmente, por muy poco tiempo y menos consistencia, logra arrastrar al jefe supremo de la agrupación “Amague y recule”, según ella misma la bautizó con enorme espíritu corrosivo y poética escatológica.
“Así como Máximo [Kirchner] no pudo encontrar su lugar desde que renunció a conducir, al dejar la presidencia del bloque de Diputados, ahora a Cristina le cuesta encontrar el punto donde pararse para sostener y tratar de recuperar su poder”, dice un interlocutor de la expresidenta, quien no oculta su preocupación y desconcierto ante el deslizamiento descendente que no logra frenar la jefa y mucho menos los suyos.
¿Correrse o quedarse?
En medio de la incertidumbre asoma una estrategia que no resulta fácil de concretar. “Cristina busca un punto justo que no es fácil de alcanzar. Por un lado quiere correrse (o hacer que se corre) para dejar que crezcan algunos de los suyos y recuperen apoyos. Por el otro, necesita quedarse para evitar que la den por retirada y se disperse su poder. Pero su centralidad es absoluta y cuando está solo se la ve a ella, aunque lo haga con focos atenuados y en escenarios marginales”, explica un exégeta de la jefa.
“Es el problema del árbol frondoso. A su sombra no crece nada, y cuando empieza a secarse, a su lado solo aparecen los yuyos”, amplía con botánico sarcasmo un peronista del interior con largo recorrido en los cuatro gobiernos kirchneristas.
La incógnita sobre qué hará finalmente Cristina Kirchner en 2023 empieza a convivir corrosivamente dentro de las filas oficialistas con el interrogante sobre qué es lo que ella realmente podrá hacer, más allá de lo que quiera o pretenda. No se trata solo de una eventual postulación, a la que ella aclara ahora que no ha renunciado, sino que le está vedada por haber sido proscripta. Expresiones destinadas solo a quienes hablan su idioma y tienen fe en su palabra.
La duda, en definitiva, que se ha instalado en el oficialismo es cuánta capacidad de presión, de veto o, más concretamente, de extorsión conservará la vicepresidenta a la hora de definir la fórmula presidencial de 2023. Lo singular de este escenario es que la duda no paraliza a los que auscultan si hay vientos propicios para el poscristinismo.
Sindicalistas, gobernadores peronistas (excluidos Gerardo Zamora y Jorge Capitanich), barones del conurbano (déjese afuera a Fernando Espinoza) y funcionarios varios del Gobierno entre los que se cuentan algunos massistas elaboran martingalas posibles para evaluar qué chances podrían tener en la ruleta electoral con un binomio presidencial sin rastros de cristinismo.
En esas elucubraciones el nombre de Sergio Massa, que sobreactúa desinterés, emerge como el faro al que miran con la ilusión de evitar un naufragio anunciado. El problema para ellos es que esa referencia emite luces demasiado intermitentes. La economía (único combustible capaz de motorizar una candidatura con alguna posibilidad de éxito) no ofregobierno ce todavía ninguna señal clara de estabilización o mejora sostenible. Pero el año electoral ya se puso en marcha. Para ser viable, cualquier construcción debe encontrar anclajes apenas de terminar el verano.
Conformar una fórmula encabezada por el ministro de Economía y algún peronista no kirchnerista del interior es ya más un objetivo que una idea para muchos oficialistas que hace demasiado tiempo sueñan con emanciparse del kirchnerismo y al final siempre han terminado sometiéndose a su tutela.
Alianza cordobesa
En esa gesta se enrolan algunos funcionarios cercanos a Massa, que en su objetivo de máxima buscan una alianza con el más constante enemigo peronista que ha tenido el kirchnerismo: el cordobés Juan Schiaretti. Y llegan al paroxismo de su ilusión imaginando una boleta en la que al lado de Massa aparezca alguna de las dos principales figuras femeninas del cordobesismo peronista: la propia esposa del gobernador, Alejandra Vigio, o la portadora de un apellido ilustre de ese sector, cuyo padre fundador ya fue socio del ahora ministro: Natalia de la Sota.
En Córdoba prefieren seguir cultivando el hermetismo y agrandar el mito del oráculo mediterráneo, poniendo ese escenario en el plano de hipótesis ajenas. En tanto, muchos peronistas que no confían en Massa y esperan alguna definición de Schiaretti para intentar un armado nacional lo consideran de “imposible cumplimiento”. Argumentan que hay demasiado stock de desconfianza en el gobernador cordobés respecto de Massa y que al singular electorado provincial le costaría digerirlo.
Sin embargo, al massismo y a quienes orbitan en derredor suyo nunca les faltan sueños de grandeza. Como para imaginar e intentar (con sigilo y disimulo) la consagración del poscristinismo sin romper con Cristina Kirchner y los suyos, a quienes necesitan para evitar la implosión de un al que le sobra fragilidad, que abortaría cualquier estabilidad económica, imprescindible para una candidatura en 2023. No será la cuadratura del círculo, pero…
Esa hipótesis y otras que incluyen alianzas más amplias con el resto del peronismo no kirchnerista (tantas veces kirchnerizado) tiene casi un único punto de apoyo: la inventiva del ministro, que pareció elogiar anteayer Alberto Fernández. Aunque nadie sabe si alcanzará.
La danza de la lluvia sigue siendo el rito al que se someten todos los que mantienen alguna esperanza y se ilusionan con que surta efecto en los próximos 15 días para morigerar los efectos letales de la sequía, por tercer año consecutivo y el más dañino de todos, amenaza con deshidratar el stock de reservas.
Al mismo tiempo, en medio de la danza ritual se reactivan nuevas señales de humo. En ese terreno apareció la (transitada) idea de establecer una moneda de intercambio para el comercio con Brasil, que permita evitar tocar las reservas en dólares a la hora de importar bienes imprescindibles. La amenaza de más parálisis de la industria que profundizaría el estancamiento económico obliga a extremar la creatividad.
Ese, dicen en Economía, fue el objetivo central de la promocionada visita que hizo Massa a su futuro par brasileño. Quienes conocen los vínculos con Brasil ponen en duda no tanto la viabilidad del proyecto como que los tiempos de concreción puedan sincronizarse con las urgencias argentinas.
Para peor, Massa inició su viaje justo en los días en que el Presidente transitó entre el anuncio del desconocimiento a un fallo de la Corte, para espanto de casi todos los actores económicos nacionales y extranjeros con intereses en el país, y su intento de corregir ese desatino, mientras la vicepresidenta la demandaba declaraciones de guerras sin retorno, como ella misma lo reconoció el martes en Avellaneda. Su gobierno, otra vez, no le ofreció a Massa el mejor plafón para despegar. Pero el ministro, al igual que Cristina, no se rinde.
En los próximos días miembros de su equipo explorarán nuevos criaderos de conejos para seguir sacando de la galera. Es el caso de un viaje en busca de inversiones y financiamiento que harán funcionarios y gobernadores a Arabia Saudita el 9 de enero.
Viajan impulsados por el aire que les dieron recientemente algunos miembros del establishment económico nacional, con los que el ministro sabe entenderse, y los indicadores un poco más auspiciosos de la situación económica y financiera. Instantáneas que suman.
Massa, en tanto, sigue negando cualquier eventual candidatura, mientras algunos miembros de su familia empezaron a pintar con su nombre los más visibles y apetecidos paredones y puentes de los accesos a la ciudad de Buenos Aires, a pesar del rechazo que expresan los hijos del ministro a cualquier otra postulación y en los que se ampara Massa. Una familia en la que impera la libertad de expresión.
De todas maneras, más que los parientes, que, al final, siempre le responden, la marcha de la economía es su principal desafío, del que no puede distraerse. Tanto como de la decisión de Cristina Kirchner de evitar el poscristinismo.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

DESDE ADENTRO


Verano 2023: el Gobierno mira a Brasil; los empresarios, a Punta del Este
Florencia Donovan
El dólar empezó a poner nervioso a más de uno dentro del Gobierno. No porque crean que la suba no tiene fundamentos –en privado, los reconocen–, sino porque temen que tarde o temprano la escalada de la divisa norteamericana despierte, una vez más, las remarcaciones de precios.
La desaceleración de la inflación en noviembre y en diciembre –en Economía esperan poder anunciar que los precios nuevamente escalaron cerca del 5% el último mes del año– es uno de los principales logros que tiene Massa para mostrar internamente ante un kirchnerismo que lo respalda con su silencio. Porque el ministro podrá cerrar 2022 habiendo cumplido con las metas acordadas con el FMI –gracias a los ingresos por retenciones del dólar soja, el déficit primario estará en torno al 2,4% del PBI, por debajo del 2,5% pautado en el acuerdo, según adelantan las fuentes–, pero en el kirchnerismo solo ven en la desaceleración de la inflación y en la paz cambiaria posibilidades de mejorar sus chances electorales.
Es por eso que se descuenta que los controles de precios se extenderán más allá del 31 de marzo, cuando vence, en principio, el programa de Precios Justos. Esta semana, empresarios vieron alguna señal en ese sentido en la resolución 1077, publicada en el Boletín Oficial, en la cual se estableció el modelo de convenio para ser suscripto con las empresas productoras de insumos difundidos en el marco de Precios Justos. En el artículo 8, el texto dice: “Establécese que el Programa Precios Justos creado por el artículo 1° de la resolución N° 823 del 10 de noviembre de 2022 estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2023”. No quedan muchas dudas: habrá precios topeados en supermercados hasta el final del mandato de Alberto Fernández.
También en el Gobierno buscaron aplacar cualquier presión sobre los dólares libres. Hubo ventas de bonos a última hora para contener los valores de los tipos de cambio bursátiles, y la asistencia de “manos amigas” en el circuito informal. La foto de final de 2022 tiene que ser lo más perfecta posible, aunque más no sea una foto embellecida solo por efecto de todos los filtros artificiales posibles.
En el equipo económico creen que el mercado de dólar blue se está viendo afectado sobre todo por lo que internamente ellos denominan “el efecto Punta del Este”. Esto es, la cantidad de argentinos de alto poder adquisitivo que en esta época del año salen de vacaciones al exterior –en particular, al otro lado del Río de la Plata– y que, por una cuestión coyuntural, ahora prefieren gastar en cash y no usar sus tarjetas de crédito. Más allá de la suba de los últimos días, el dólar blue sigue estando por debajo del dólar Qatar ($366,95), y además tiene el atractivo de no dejar registro de gastos… Más que nunca, los argentinos con poder adquisitivo se preocupan por quedar fuera del radar de la AFIP.
La presión sobre el circuito informal, creen cerca de Massa, se sostendrá sobre todo mientras dure la temporada alta de vacaciones. Mucho más les inquietan los movimientos de los dólares financieros, como el MEP, que gracias a la intervención oficial, ayer se operó en torno a los $338.
En el mercado, no obstante, existe el consenso por estas horas de que el dólar está barato. El economista Fernando Marull hace una rápida comparación: ajustado por el inflación, el dólar tocó un pico de lo que hoy serían $450 tras la salida de Martín Guzmán, y de casi $500, en octubre de 2020, post-Covid. “Unos $400 es lo que debería valer el dólar si se empieza a desordenar un poco la macro en el verano”, estima el economista. “Hoy, el dólar convertibilidad y a un buen precio de equilibrio está más cerca de $400”, agrega. Similar es la visión del equipo de research del Grupo Invertir En Bolsa (IEB): “Entendemos que el dólar contado con liquidación (el que surge de la compra venta de bonos para hacerse divisas en el exterior) presenta un precio de entrada atractivo y que los riesgos de hacer ‘carry’ (posicionarse en pesos para aprovechar las tasas de interés altas) son elevados. Sus argumentos son varios, pero sobre todo hacen hincapié sobre el impacto que la fuerte emisión de pesos que se hizo para apalancar el dólar soja 2.0, de unos $450.000 millones, tendrá sobre el mercado de cambios. Con el dólar soja 1.0, el contado con liqui subió un 9%; con el soja 2.0, acumula una suba de 7,2%.
Casi todos los tipos de cambio subieron en lo que va del año en torno al 70%, casi 25 puntos por debajo de la inflación, que con el golpe de suerte de noviembre y de diciembre, terminará 2022 en torno al 95% anual.
No parece además que la oferta de dólares del campo vaya a ser abundante en los próximos meses. Especialistas como Santiago del Solar, productor agropecuario y exfuncionario del gobierno de Cambiemos, están advirtiendo que la siembra tardía producto de la seca también hará que los dólares de la cosecha lleguen más tarde de lo habitual. “Normalmente, la plata grande que entra después del trigo es por el maíz de marzo, abril. Pero ese maíz temprano casi no se sembró, con lo cual va a aparecer recién
Casi todos los tipos de cambio subieron en lo que va del año en torno al 70%
Es posible que haya más de una versión de dólar soja en el primer semestre
Nadie acepta por ahora instrumentos que venzan más allá de las PASO
algo con la soja de abril, que también será menos, porque se sembró más tarde, con lo cual habrá que esperar a mayo y junio. Y al mismo tiempo van a estar todos los productores esperando el nuevo dólar soja 3.0”, detalla. “Y si llega a haber un enero seco, ya no sé, sería algo bíblico, nunca visto”, desliza.
En Economía ya se descuenta que habrá un nuevo dólar soja a partir de marzo. Quedan sin vender, estima Del Solar, unos 5 millones de toneladas de soja de la campaña 2021-2022, pero dice, es la soja “die hard” (dura de matar). “Es la más difícil que venda el productor, es la soja sobreviviente del dólar soja 1.0 y del soja 2.0”, aclara. Con lo cual, es posible que haya más de una versión de dólar soja en el primer semestre: uno para captar los dólares en stock y otro, para lo que vaya a cosecharse.
La asunción de Lula en Brasil hace ilusionar a algunos dentro del Gobierno con la posibilidad de algún préstamo puente para sortear cualquier turbulencia. Pero no suena como algo demasiado concreto.
Más allá del dólar, el desafío de los pesos seguirá tan vigente como en todo 2022. “Va a seguir la malaria con los gastos como hasta ahora, tras 
 pero el quilombo es de recaudación”, reconoce, con extrema franqueza, un hombre de Economía. Las retenciones que se recaudaron gracias al dólar soja ayudaron a cerrar el déficit este año, pero son unos $300.000 millones que no estarán en el primer trimestre de 2023.
Massa espera poder compensar en parte esos ingresos con un blanqueo –que requiere antes del visto bueno del Congreso–, y no se descarta subir algún impuesto. La amenaza de compensar mediante un nuevo impuesto nacional a las Leliq el fallo de la Corte Suprema que favoreció a la Ciudad luce atractiva en un momento en el que las tasas de interés son del 75% nominal anual (107% efectiva anual). Aunque, una vez más, Massa dependerá del Congreso. Cambiemos hizo de la no suba de impuestos una de sus banderas prematuras de campaña. Habrá que ver si la sostiene.
Finanzas, por las dudas, negocia con los bancos un nuevo canje, para desconcertar los vencimientos de letras del Tesoro en enero y febrero. Nadie acepta por ahora instrumentos que venzan más allá de las PASO. Con lo cual, el canje incluiría instrumentos cada vez más cortos y a tasa fija. Todo en la Argentina de 2023 será día a día.
A medida que se acerque el calendario electoral –que, se prevé, arrancará con todo en marzo–, no habrá manual de economía que valga. Massa deberá definir si sigue frenando la economía en pos de contener la bomba inflacionaria –y la explosión cambiaria– o si cede a las presiones de poner dinero en la calle, propias de toda campaña tradicional. En un almuerzo entre empresarios y ejecutivos de grandes compañías, una encuesta informal reveló que el escenario de un gobierno de Fernández sin Massa es el principal riesgo que ven de cara a 2023. Curiosamente, la encuesta se dio en una mesa donde prácticamente todos los ejecutivos también piensan votar por Cambiemos en 2023. El pragmatismo no es un activo exclusivo de la política.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

ANSES


Con un amparo buscan que Cristina no cobre la jubilación
Lo presentó Ocaña por un retroactivo de $176 millones
Hernán Cappiello
La diputada nacional Graciela Ocaña (Juntos por el Cambio) presentó una medida cautelar para impedir que la Anses le pague a la vicepresidenta Cristina Kirchner un retroactivo de su jubilación por unos $176 millones, ya que entiende que se trata de un “monto ilegal” y que “ello implicaría la consumación del delito de malversación de caudales públicos”.
La presentación de Ocaña fue realizada ante el juez federal Ariel Lijo, que entiende en una denuncia de la legisladora contra la titular de la Anses, Fernanda Raverta, por haber desistido de apelar la decisión judicial que le daba a Cristina Kirchner la posibilidad de cobrar ese beneficio.
Pero el juez Lijo entendió que su competencia es sobre la causa penal y no sobre el monto a cobrar por la vicepresidenta, por lo que se declaró incompetente y directamente envió el caso al fuero contencioso administrativo federal para que se decida si corresponde o no que se le pague el retroactivo a Cristina Kirchner.
Ocaña denunció a la camporista Raverta por no haber apelado la sentencia del juez Ezequiel Pérez Nami del 29 de diciembre de 2020 que otorgaba a Cristina Kirchner la posibilidad de cobrar dos asignaciones consideradas de privilegio.
La vicepresidenta fue autorizada a seguir cobrando su doble pensión: una por ser la viuda del expresidente Néstor Kirchner y la otra por haber sido mandataria.
Hay una resolución de la Anses que establece que mientras dure la emergencia por la pandemia se suspenden los pagos retroactivos. Esa medida caduca mañana, el 31 de diciembre.
“Restando menos de dos días hábiles para que finalice el año, no existe decreto ni norma que prorrogue nuevamente la emergencia sanitaria, por lo que, de no mediar un nuevo decreto, el 1° de enero de 2023 dejaríamos de estar en emergencia sanitaria, por lo que las causales de suspensión de pago de los retroactivos dejarían de existir, y así se consumaría el perjuicio económico”, señaló Ocaña.
Por eso, la legisladora opositora le pidió al juez Lijo que impida el pago de una suma que estimó en $176.000.000. “Si llegara a suceder que Anses pague la totalidad del retroactivo se estaría consolidando el delito denunciado”, dijo Ocaña.
“No es posible permitir que la ya desfinanciada Anses, que paga jubilaciones que a penas superan los $50.000, le dé casi 200 millones de pesos a Cristina Kirchner”, señaló. Y denunció que no solo no se investiga a Raverta, sino que la “Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene a estudio un recurso de queja para determinar la procedencia o no del cobro de una doble asignación por parte de Cristina Fernández de Kirchner”.
Ocaña señaló que la vicepresidenta tiene un trato privilegiado ya que logró que en un acto sin antecedentes la Anses desista de su propia apelación y en menos de 5 años de haber iniciado el juicio, obtenga sentencia firme y comience a cobrar una doble asignación. Dijo que Cristina Kirchner tiene un trato vip y que “es tan obvia la ilegalidad de los actos que la probabilidad de un fallo adverso se vuelve irrisoria por lo que no requiere contracautela alguna.”
Ocaña llegó con su reclamo para que la consideren parte en la causa hasta la Corte Suprema de Justicia con un recurso de queja, Junto con un grupo de diputados en carácter de terceros, presentaron una apelación contra la sentencia de primera instancia. El juez los tuvo por presentados, pero luego revocó su decisión y rechazó dicha intervención, basándose en que “Anses ha cumplido con sus cargas procesales”.
La Sala III de la Cámara Contencioso el 30 de septiembre confirmó el fallo del juez, dijo que no hubo deficiencias de la Anses. Es cierto la Anses apeló, pero luego desistió de seguir litigando, por lo que Ocaña insistió ante la Corte en que se la considere parte en el juicio para ella poder apelar la decisión.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

Ciencia Plus: Morant ve una "gran oportunidad" en el viaje al espacio de Jesús Calleja: "Solo le falta el título de astronauta". Europa Press

 

Agencia Europa Press. Noticias e información de actualidad


1. Morant ve una
6. Curiosos depósitos en cráteres del Planeta Rojo
7. El CSIC presenta más de 30 tecnologías para promover la compra pública de innovación
8. Navidades y espíritu invernal, también en Marte
9. Alcaudones y lavanderas decoran un obra maestra egipcia de 3.000 años
10. La columna en cuadrúpedos se forma igual que hace 300 millones de años

Para saber más

Ayúdanos a difundir

Comparte este correo con otras personas
que pudiesen estar interesadas en recibir esta información

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA