jueves, 30 de junio de 2022

EL ECONOMISTA.... CRYPTOS & CBDC

 


http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

HISTORIA DEL ARTE

Para agendar:
Delcy Morelos: El lugar del alma (curada por Victoria Noorthoorn, con la colaboración de Clarisa Appendino) y Eduardo Basualdo: Pupila (curada por Noorthoorn, con la colaboración de Appendino y Alejandra Aguado), en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Avenida San Juan 350, San Telmo). Lunes, miércoles, jueves y viernes de 11 a 19; sábados, domingos y feriados, de 11 a 20. Entrada general: $50; miércoles gratis.

Meditar en el Moderno: un laberinto de tierra y un mar oscuro invitan a mirar hacia adentro
Con un clima introspectivo, las muestras de Delcy Morelos y Eduardo Basualdo inauguradas en el museo de San Telmo proponen reflexionar sobre nuestro origen y tomar conciencia sobre la relación humana con el planeta
Celina Chatruc
Detalle de Pupila, instalación de Eduardo Basualdo, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
Hay perfume a canela, clavo de olor y café en el laberinto creado con 23 toneladas de tierra en el subsuelo del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Una matriz con paredes de más de dos metros de altura, construida a modo de útero maternal y “homenaje a la Pachamama” por la artista colombiana Delcy Morelos para su primera exposición individual en la Argentina.
Similar a la que realizó para la muestra curada por Cecilia Alemani en la actual edición de la Bienal de Venecia, esta imponente instalación tiene que ver con nuestro origen: desde Tierra del Fuego viajó la turba que compone El lugar del alma, estructura creada con la misma técnica milenaria que se usa para construir casas de adobe, que el año próximo se utilizará para fertilizar una huerta.

Hay perfume a canela, clavo de olor y café en el laberinto creado con 23 toneladas de tierra en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
“Los invito a que vengan y estén a solas con la madre Tierra; hay que hacer silencio para entenderla en profundidad. Cuando estamos en diálogo con la naturaleza, podemos acceder a sus secretos”, aconsejó la artista durante la visita de prensa. “Nací en Tierralta, un pequeño pueblo donde se vive la violencia en todas sus formas –explicó-. La Tierra está en el origen de esa violencia, por la ambición: nos alimentamos de ella sin agradecerle, como hacen los pueblos originarios. Yo la elevé del suelo, como un gesto de rebeldía. Está en un lugar de honor, y exhibida en un museo”.
“Los invito a que vengan y estén a solas dialogando con la madre Tierra, hay que hacer silencio para entenderla en profundidad. Cuando estamos en diálogo con la naturaleza, podemos acceder a sus secretos”, aconseja Morelos
Se completaba así, con la presentación del proyecto que inspiró la idea, la primera etapa de del programa Un día en la Tierra. El ciclo anual impulsado por el Moderno, dedicado a la reflexión sobre el presente de la humanidad y su relación con el planeta, iniciado con más de una decena de muestras que integran y actualizan el patrimonio del museo. Algunas de ellas se renovarán a lo largo de 2022, mientras que otras permanecerán hasta el año próximo.
"Nos alimentamos de la Tierra sin agradecerle, como hacen los pueblos originarios. Yo la elevé del suelo, como un gesto de rebeldía: está en un lugar de honor, y exhibida en un museo", dice Morelos
Entre estas últimas se cuentan la de Morelos y Pupila, de Eduardo Basualdo, abierta también desde el sábado último y ubicada en el otro extremo de la antigua tabacalera de San Telmo. “Hay un recorrido sugerido, una invitación a recorrer todas las exposiciones desde el segundo subsuelo hasta acá, que abordan temas como la armonía de la humanidad con el planeta y la reivindicación de los cuerpos; todo lo que nos pasó durante la pandemia”, aclara Victoria Noorthoorn, directora del Moderno, parada junto a otra obra monumental: la que modeló Basualdo con aluminio negro.
Eduardo Basualdo con Pupila, la monumental instalación que creó en el segundo piso del Moderno
Esa gran sombra que parece materializar el inconsciente colectivo incluye siluetas humanas, como si hubieran sido sepultadas por lava, y una enorme ola que se eleva amenazante sobre la sala del segundo piso. En una esquina hay dos paredes unidas por costuras precarias, como si fuera el vértice de estructura que cedió al desborde. “Es un síntoma de salud”, observa Basualdo.
Una gran sombra que parece materializar el inconsciente colectivo incluye siluetas humanas, como si hubieran sido sepultadas por lava, y una enorme ola que se eleva amenazante sobre la sala
No es fácil llegar hasta allí. Concebida como una gran instalación, Pupila invita a recorrer por etapas su diseño escenográfico. Primero hay que atravesar en zigzag un cubo blanco deconstruido, con paredes inclinadas. Se exhiben allí dibujos recientes de uno de los grandes referentes del arte contemporáneo argentino, que participa de una muestra actual en el museo Hamburger Banhoff de Berlín y ya había trabajado con Noorthoorn como curadora para las bienales de Pontevedra (2006) y Lyon (2011). Desde 2018, cuando instaló una puerta giratoria en en el muelle de la Asociación Argentina de Pescadores para la semana de Art Basel Cities, no mostraba obra nueva en Buenos Aires.
“La idea de lo siniestro es muy fuerte en mi obra; eso que uno piensa que controla, y ya no controla más”, dice Basualdo
En forma secuenciada, a modo de fotogramas, se presentan imágenes de una casa amenazada y la mirada de su habitante que se vuelve hacia el interior de la mente. “Hay que cerrar el párpado y seguir mirando -dice Basualdo-. El ojo, al no poder recibir imágenes externas, empieza a avanzar hacia el interior de la cabeza”.
Como acto simbólico de ese gesto introspectivo, hay que traspasar una puerta. No como la que exhibió en la Bienal de Venecia en 2015, perforada en el centro, sino una abertura en la pared que da hacia un pasaje de color rojo y que solo permite el paso de una persona a la vez. Como en la propuesta de Morelos, la experiencia tendrá que ser individual.
La puerta que hay que atravesar tras ver los primeros dibujos solo permite el paso de una persona a la vez: la experiencia es individual
Aunque en este caso, no será silenciosa. Al atravesar ese canal comienzan a escucharse golpes, como si alguien intentara entrar o salir. “El sonido te va llevando hacia el final”, dice Basualdo, misterioso, al llegar a otro espacio donde se exhiben más dibujos. Éstos representan “el espacio mental donde uno está confinado” y “el enfrentamiento con esas materias oscuras que nos habitan”.
“La idea de lo siniestro es muy fuerte en mi obra; eso que uno piensa que controla, y ya no controla más”, recuerda el artista, que exhibió en Art Basel Miami en 2017 otro objeto de aluminio negro parecido a una semilla –versión pequeña de La cabeza de Goliat que había colgado tres años antes en el parisino Palais de Tokyo, y luego en la Usina del Arte-, en cuyo interior sonaba algo que parecía vivo y a punto de salir de su crisálida.
Basualdo con uno de sus dibujos, que dirigen la mirada hacia el interior de la mente. “Hay que cerrar el párpado y seguir mirando" dice Basualdo
Ahora, ese ruido suena mucho más fuerte. Proviene de un rincón del fondo, donde hay una fecha impresa sobre una columna blanca: 1977. “Es mi fecha de nacimiento, un dato de la realidad que te saca de este lugar onírico –dice Basualdo, que pronto protagonizará dos libros dedicados a su exitosa carrera-. El sonido pide que despiertes, como si no te dejara descansar. Remite al momento anterior al nacimiento, a ese límite, en esta muestra que es reversible: se puede recorrer en ambos sentidos. Para salir no tenés otra opción que volver sobre tus pasos; es como si vieras la historia de adelante hacia atrás, y de atrás hacia adelante”.
“Es un llamado de atención -agrega Noorthoorn, en referencia a esta instalación y a su vínculo con el programa anual-, una metáfora del poder del arte para ayudar a tomar conciencia sobre el estado del mundo y hacia dónde estamos yendo”.

Para agendar:
Delcy Morelos: El lugar del alma (curada por Victoria Noorthoorn, con la colaboración de Clarisa Appendino) y Eduardo Basualdo: Pupila (curada por Noorthoorn, con la colaboración de Appendino y Alejandra Aguado), en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Avenida San Juan 350, San Telmo). Lunes, miércoles, jueves y viernes de 11 a 19; sábados, domingos y feriados, de 11 a 20. Entrada general: $50; miércoles gratis.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

ECONOMÍA..DR. JUAN CARLOS DE PABLO


Encantos y desencantos del bitcoin y las demás criptomonedas

Juan Carlos de Pablo

En un país como la Argentina, donde la moneda emitida por el Banco Central se usa como unidad de cuenta, y para hacer transacciones, pero no como reserva de valor, las criptomonedas en general, y la bitcoin en particular, lucen particularmente atractivas. Su principal atracción consiste en que son “a prueba de la intromisión estatal”; por ejemplo, en que los gobiernos no pueden emitirlas en su provecho.
Pero, si esto es así, ¿cómo se explica la fortísima caída de las cotizaciones, con respecto, por ejemplo, al dólar y al euro, que siguen siendo monedas manejadas por bancos centrales? 



Al respecto conversé con el español Martín de Azpilcueta y Jaureguizar (1492-1586), sacerdote dominico que estudió teología en las universidades de Alcalá de Henares y de Toulouse. Enseñó en las de Salamanca y de Coimbra. Regresó luego a España. Y jugó un rol singular dentro de la Escolástica tardía.

–Su principal contribución al análisis económico se refiere al valor de la moneda.

–La revolución de precios ocurrida en Castilla inspiró mis escritos. Una de las primeras consecuencias para la economía de Castilla en el siglo XVI, generadas por la oferta de metales preciosos proveniente de América, fue el sostenido aumento de los precios. Earl Jefferson Hamilton lo cuantificó, calculando que el nivel general de los precios se triplicó entre 1501 y 1600.

–¿Revolución de precios? Si el nivel general de los precios se triplicó en un siglo, el aumento equivalente anual fue de 1,4%. ¿Tanto lío por una insignificancia?

–Nunca miremos el pasado con ojos del presente. Después de las inflaciones europeas de la década de 1920, y de las latinoamericanas de la década de 1980, lo que ocurrió en el siglo XVI no nos impresiona. Pero en aquel momento fue un shock.

–Buscando explicaciones, usted aparece como un pionero de la denominada teoría cuantitativa del dinero, muy anterior a la invención “oficial” de la referida teoría.

–Observé la diferente capacidad adquisitiva del dinero en los distintos países, según la abundancia o escasez que en ellos hubiera de metales preciosos. En mis palabras y en el castellano de mi época, “el dinero vale más donde y quando ay falta del, que donde y quando ay abundancia”.

–Los tenedores de bitcoins, quienes hasta hace poco se burlaban de quienes no tenían ninguna en su portafolio, ahora se interrogan con angustia.

–Hablemos primero de dinero y luego de las criptomonedas. ¿Quién lo inventó? Lo ignoro y probablemente no se sepa a ciencia cierta, pero seguramente que al comienzo esa genialidad no fue emitido por los gobiernos.

Pero no se la iban a perder…

–Obvio, con la consiguiente tentación, vía inflación, de emitir más moneda, para financiar los gastos públicos, haciéndole perder poder adquisitivo a la moneda ya emitida. Los denarios negros, resultado de quitarle plata al interior de los denarios originales, para llenarlo con metales más baratos, es un ejemplo temprano de tropelías públicas en materia monetaria.

–Algunos confunden dinero con billetes.

–Buen punto. Los billetes son una forma moderna de dinero, revolucionaria cuando apareció y que seguramente alguna vez será reemplazada por alternativas más cómodas. Por ejemplo, el mantenimiento y la transferencia de dinero, a través de métodos digitales. Lo cual implica que el dinero no va a desaparecer en el sentido de volver al trueque, pero sí pueden desaparecer los billetes. Pero, a propósito de lo que estamos conversando, no es lo mismo dinero digital, emitido por el Banco Central, que criptomonedas.

¿Cuál es el encanto de las criptomonedas?

–Desde hace mucho tiempo, los argentinos practican la sustitución de monedas, como se denomina al hecho de que utilizan la local para las transacciones, pero una extranjera (principalmente el dólar) como reserva de valor. Pero, por más confiable que sea, el Sistema de la Reserva Federal es un banco central, y por consiguiente, no exento de riesgos políticos. El atractivo de la bitcoin es que se trata de una moneda cuya emisión, tenencia y transferencia, se dan exclusivamente entre privados.

–Lo cual implica que, más allá de que pocos entienden el funcionamiento integral del sistema, confían en que, del lado de la emisión, no se producirán sorpresas desagradables.

–A los argentinos, cuya moneda perdió nada menos que 13 ceros entre 1970 y 1992, esto suena como música para sus oídos.

–Sonaba. ¿Por qué una moneda tan atractiva cayó tanto en su precio?

–Porque así como nadie se puede meter con la oferta, tampoco nadie puede manejar la demanda. Demanda que, hasta comienzos del corriente año, generó fabulosas ganancias, meramente escriturales entre quienes mantuvieron sus bitcoins, y efectivas entre quienes, al grito de “me planto”, las convirtieron en otras monedas o compraron bienes. La historia del bitcoin no es solamente la del actual colapso de las cotizaciones, sino también la del sorprendente aumento en los años anteriores.

–¿Cuál es el respaldo del bitcoin en particular, y de las criptomonedas en general?

–La cuestión del respaldo del circulante fue muy importante, históricamente. Es más fácil transportar papeles que monedas o barras de oro; pero inicialmente alguien aceptaba papeles en vez de monedas o barras, porque el emisor del papel (que tenía las monedas o las barras en el tesoro del banco) era creíble, y en todo momento estaba dispuesto a cambiar los papeles por su respaldo.

Eso fue hace mucho tiempo, porque, ¿qué respaldo tienen los actuales billetes emitidos por el Banco Central?

–Desde el abandono de la convertibilidad, ninguno. A punto tal que los billetes dicen “Banco Central de la República Argentina”, a secas. Pero el Estado argentino no puede negarse a que los tenedores de pesos los utilicen para pagar los impuestos; por eso siempre “algo” van a valer.

¿Y en el caso del bitcoin?

–No existe tal cosa. La única razón por la cual alguien compra una criptomoneda, es que piensa que en el futuro la venderá a un precio superior. Por supuesto que, en el caso de la bitcoin, esto en ningún momento estuvo asegurado, pero en el camino de ida de los últimos años, la expectativa de ulteriores aumentos era muy grande. Hasta que apareció la fuerte caída verificada en lo que va de 2022.

–¿Van a desaparecer las criptomonedas, y en particular el bitcoin?

–No hay como saberlo. Claro que, como existen cientos de ellas, quizás miles, algunas seguramente desaparecerán, pero no sé si todas. Lo que el episodio de 2022 mató fue la “magia” de encontrar la forma de vivir sin estudiar, sin trabajar, sin esforzarse, etcétera.

–Mató, de pronto, es una exageración, porque la pasión de vivir sin trabajar no creo que desaparezca.

–Buen punto, Juan Carlos. Esperemos que, por el momento, se morigere.

–Don Martín, muchas gracias.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

Fernando Néstor Bertani NOS INVITA




Celiacos de Buenos Aires
Hola amigas y amigos! La capacitación sobre manipulación de insumos y alimentos para elaborar alternativas gastronómicas aptas para celíacos que brinda la TSG (Tecnicatura Superior de Gastronomía Normal 6) es pionera en la materia. Esta ubicada en el corazón del barrio de Palermo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De esta institución estatal ya egresaron muchas promociones de cocineros gluten free! Vamos por más!!!

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

PÉRDIDA DE VIDAS...DIOS SALVE A UCRANIA


El impacto de la invasión rusa a Ucrania sobre la seguridad alimentaria mundial
La guerra de Putin, condenada en las Naciones Unidas por la Argentina, viola el derecho internacional y nos daña a todos, ya que agudiza el problema de la interrupción de las cadenas de suministro globales

El siguiente texto fue escrito por los embajadores en la Argentina de los países del G-7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Estados Unidos, Reino Unido, y la Unión Europea) y los Países Bajos, Australia y Suiza
Nuestros países, junto con la Argentina y la comunidad internacional, lamentan la pérdida de vidas inocentes y el desplazamiento forzado de millones de personas causado por la invasión no provocada, injusta e ilegal de Rusia a Ucrania. La invasión rusa viola el derecho internacional y amenaza al orden mundial basado en normas, que ha contribuido a preservar la estabilidad en Europa y que sentó las bases de una prosperidad creciente en todo el mundo. Al igual que nuestros países, la Argentina ha condenado en las Naciones Unidas la invasión rusa y, como muchos de nosotros, la Argentina está brindando apoyo humanitario a Ucrania.
Si bien el conflicto se desarrolla en Europa del Este, el impacto de la salvaje invasión de Ucrania por parte de Putin se está sintiendo en todo el mundo, incluso en la Argentina. Las consecuencias globales del accionar de Rusia están afectando a todos, puesto que la invasión rusa agudiza el problema de la interrupción de las cadenas de suministro globales y el doloroso aumento del precio de los alimentos y el combustible. Las decisiones de Putin continúan elevando aún más el precio ya muy alto de los alimentos, de los productos agrícolas (en particular los fertilizantes) y de la energía. Y, sin embargo, el gobierno ruso trata de convencer al mundo de que no es responsable de nada de esto.
Pero es Rusia el país que está utilizando el hambre como arma. Es Rusia el país que está bombardeando los campos y las reservas de cereales en Ucrania y que mantiene a los agricultores ucranianos alejados de sus campos, impidiendo que cosechen el trigo y el maíz. Es Rusia el país que está bombardeando ciudades y pueblos, y obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. Es Rusia el país que está bloqueando puertos y anulando la capacidad de Ucrania de exportar alimentos, el que saquea las reservas ucranianas de granos y las envía a Rusia, lo que posiblemente desencadene la escasez de alimentos en todo el mundo. Según estimaciones del Programa Mundial de Alimentos, la cantidad de personas que padecen inseguridad alimentaria grave podría elevarse a más de 300 millones como consecuencia de esta guerra.
Poner fin a este conflicto rápidamente beneficia a todos. El accionar de Rusia no solo violó la soberanía de una nación independiente y democrática, causó intencionalmente la muerte de civiles inocentes y dio origen a graves denuncias de violaciones de los derechos humanos perpetradas por fuerzas rusas. Las decisiones de Rusia también representan una amenaza para la economía mundial. Por eso debemos lograr que Rusia detenga sus ataques y retire sus fuerzas de las fronteras ucranianas. Si lo hace, desaparecerán muchos de los problemas de interrupción del suministro de alimentos y bienes esenciales que se están padeciendo en todo el mundo.
Es por ello que nuestros países y nuestros socios de la comunidad internacional están haciendo todo lo posible por ejercer presión sobre Rusia para que ponga fin al conflicto. Las sanciones económicas y las medidas comerciales que hemos adoptado tienen por objeto debilitar la capacidad rusa para sostener su ilícita campaña militar. Estas medidas económicas son necesarias y proporcionales, y están dando resultado. Las sanciones internacionales aplicadas a Rusia no son el motivo por el cual el precio mundial de los alimentos está aumentando y tampoco tienen por finalidad impedir las transacciones habituales que se requieren para la exportación de alimentos y fertilizantes. Nuestras sanciones van dirigidas contra la maquinaria de guerra de Putin. No contra los productos agropecuarios que permiten satisfacer necesidades básicas como el acceso a alimentos. El aumento del precio de los alimentos se debe al accionar de Rusia, que ha provocado la destrucción indiscriminada de infraestructura civil e impedido a Ucrania exportar su producción, además de imposibilitarle cosechar a futuro.
Es claro que Putin está utilizando la seguridad alimentaria mundial como arma, sobre todo a través del saqueo de cereales en las zonas ocupadas en Ucrania y el bloqueo de los puertos ucranianos, además de exacerbar la inseguridad alimentaria a largo plazo, al bombardear silos y puertos de granos y dañar la infraestructura agrícola de Ucrania.
Las consecuencias de la agresión rusa profundizan las tendencias generadas por el impacto económico de la pandemia de Covid-19, que incluyen, entre otras cosas, una caída del abastecimiento y presiones de índole fiscal. Ucrania y Rusia juntas dan cuenta de casi un tercio de las exportaciones mundiales de trigo y tres cuartas partes de las exportaciones mundiales de aceite de girasol. Como ha señalado el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres: “Rusia está bombardeando el granero del mundo”. Mientras continúe la guerra que Putin eligió desatar, los efectos en las cadenas de suministro agrícolas y la seguridad alimentaria a nivel mundial se intensificarán, ya que se verán interrumpidas la actual y las futuras temporadas de cultivo en Ucrania y en la región.
Tenemos como compromiso trabajar con nuestros socios de todo el mundo con el fin de mitigar y reducir el impacto del conflicto en nuestras economías. Este es el momento de mostrar una mayor solidaridad global. Mientras el conflicto continúe, será fundamental mantener el flujo del comercio para garantizar que no se agrave el panorama económico mundial. Como socios de pensamiento afín, hacemos un llamado a todos los países para que mantengan el flujo del comercio de alimentos básicos y productos agrícolas. Junto con más de 50 miembros de la Organización Mundial del Comercio nos hemos comprometido a mantener la apertura, previsibilidad y transparencia de los mercados mundiales de alimentos para limitar el impacto económico de la invasión rusa a Ucrania. Además, estamos trabajando con instituciones financieras internacionales (IFI), tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, con el objeto de abordar la crisis de seguridad alimentaria y contar con cadenas de suministro globales más resilientes. Recibimos con agrado el plan de acción que las IFI publicaron el mes pasado para abordar la inseguridad alimentaria. Asimismo, nuestros países han aportado miles de millones de dólares en asistencia alimentaria directa de emergencia para países que sufren inseguridad alimentaria desde que Rusia invadió Ucrania, y hemos reforzado nuestra ayuda a través del Programa Mundial de Alimentos, la Alianza Global para la Seguridad Alimentaria (GAFS) y la Misión de Resiliencia Alimentaria y Agrícola (FARM), iniciativa lanzada por Francia en ejercicio de la presidencia de la Unión Europea. Por ser uno de los más importantes países productores y exportadores de productos agrícolas, la Argentina también tiene un papel fundamental para desempeñar en este escenario.
Mejorar la seguridad alimentaria será uno de los principales objetivos de la agenda de los países del G-7, así como foco de atención en la Cumbre del G-7 que está teniendo lugar en Alemania esta semana, a la cual asiste la Argentina como país invitado. Nos complace enormemente que la Argentina haya participado también de la conferencia titulada “Unidos por la seguridad alimentaria mundial”, que se llevó a cabo el viernes en Berlín, la cual congregó a numerosos países donantes de ayuda, a los países más vulnerables y afectados, a actores importantes del sistema de las Naciones Unidas, a filántropos y a miembros de la sociedad civil para evaluar acciones conjuntas.
Además de provocar la devastación de Ucrania, la guerra de Putin amenaza con llevar al hambre a millones de personas en todo el mundo. Los intentos de Rusia de culpar a otros por las consecuencias económicas de su agresión deben ser condenados. Está claro quién tiene la culpa. Cuanto antes se ponga fin a esta innecesaria guerra de Putin, mayores serán las posibilidades de que el mundo pueda controlar esta peligrosa amenaza a la seguridad alimentaria global.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

LECTURA Y LA NATURALEZA


Criaturas dispersas, de Natalia Gelós
Pequeñas piezas sobre animales e insectos, con mirada poética
Natalia Páez

En Animales fantásticos y dónde encontrarlos, el libro de J.K. Rowling, el protagonista habita en un mundo mágico con criaturas maravillosas que se le escabullen por las ciudades. En Criaturas dispersas, Natalia Gelós (Cabildo, 1979) va en cambio al encuentro de seres reales y objetos de estudio científico con un filtro maravilloso: la mirada poética. Un mundo de animales e insectos que conocemos, en sus hábitats, en museos, pero también en escenas cotidianas, domésticas. Y no se le escapan, los encuentra. En sus relatos breves lo singular está en los descubrimientos de la voz que narra; lo original, en la sorpresa ante ese mundo conocido.
El libro se divide en capítulos según los cuatro elementos. Y es allí que se disponen las criaturas en distintos escenarios urbanos o campestres. Tan lejanos (como el valle de las ballenas en Egipto, o las montañas de Ozark, en Estados Unidos) como cercanos a la autora (el Parque Centenario, en la Ciudad de Buenos Aires). Los bichos también aparecen en distintos rincones de la Argentina: desde unos perros “asilvestrados” en Tierra del Fuego hasta una artista que junta insectos y embalsama animales en San Martín de los Andes. No falta la crudeza de la realidad, sucesos que fueron noticia: un hombre devorado por cocodrilos en Costa Rica, o la desoladora historia de la elefanta Dahlia fusilada por orden de Holmberg a principios del siglo XX, en el viejo Zoo de Buenos Aires.
Caballos al sol, vacas que van al matadero en un camión jaula, una Pitón de Birmania, una comadreja reventada en la ruta, unas lagartijas que se esconden tras las enredaderas, un conejo descuerado con sus gelatinosos ojos azules en el mostrador de la carnicería. Hasta los escarabajos que trabajan como ejércitos comiendo cadáveres para limpiar sus esqueletos en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.
No solo están las criaturas, también está lo verde en los árboles y los jardines: una oda a las plantas. “Quizá -se lee en Criaturas dispersas- la botánica sea la única religión posible”.


Criaturas dispersas

Por Natalia Gelós

Leteo

176 páginas, $ 1400

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

EDITORIAL




Más violencia bajo el disfraz mapuche
Los brutales ataques de la organización RAM en la Patagonia solo son posibles ante la superficialidad e ignominia con que las autoridades abordan la cuestión
Proteger a los delincuentes se ha transformado en una actitud políticamente correcta que se matiza con fundamentos seudoprogresistas
La semana pasada un incendio quemó por completo la oficina de la Secretaría de Bosques del Chubut, ubicada junto a la planta de gas del Paraje Pedregoso, cerca de la localidad de El Hoyo, donde en 2018 la organización Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) ya había atacado maquinarias de la empresa que llevaba adelante la construcción del gasoducto cordillerano. Este violento grupo se adjudicó el repudiable hecho y se encontraron banderas panfletarias que reivindicaban la lucha de la violenta organización.
La RAM es una agrupación liderada por Facundo Jones Huala, ahora prófugo de la Justicia chilena tras haber sido condenado a nueve años de prisión por ser el autor de los delitos de incendio y portación ilegal de arma de fuego ocurridos en Chile, en diciembre de 2016.
Un día después del incendio, docentes, alumnos y personal de la Universidad Nacional del Comahue izaron la bandera mapuche en distintas sedes que esa casa de estudios tiene en Río Negro y Neuquén y, a la hora de los discursos, afirmaron que no tenían que pedirle “permiso al papá Estado” puesto que se trata de “una nación preexistente al Estado nacional argentino”. Más allá del error histórico de asegurar que los mapuches son oriundos de nuestra Patagonia, donde habitaban los tehuelches, invadidos en el siglo XVIII por los araucanos (o mapuches), tal como afirman los más serios antropólogos e historiadores, no es admisible una provocación a la soberanía de la Argentina como el izado de la bandera mapuche con una pretendida posición separatista, que conlleva una reivindicación de un concepto jurídico distinto al de propiedad, raíz de nuestro derecho occidental.
Como hemos manifestado en estas páginas, la comunidad mapuche se encuentra en la mayoría de los casos integrada pacíficamente a nuestra sociedad, con su propia cultura y sus costumbres, y por ello no debe homologarse a los violentos que hacen uso de ese origen –aunque a menudo no lo posean– para la reivindicación de derechos territoriales donde nunca han estado, transformando su actuar en una verdadera extorsión para conseguir beneficios o reconocimientos de falsos derechos. Basta analizar el arraigo intempestivo de las comunidades en sitios como Vaca Muerta o, ahora con el comentado proyecto del hidrógeno verde, en la meseta de Somuncurá.
La superficialidad e ignominia con que nuestras autoridades abordan el tema es sorprendente y las consecuencias están a la vista: Villa Mascardi sigue tomada por delincuentes y allí la soberanía parece haberse dado por vencida. Hay varios propietarios que han sufrido en carne propia los desmanes de los encapuchados y, como respuesta del Estado, solo han recibido postergaciones y pasados varios años no pueden acceder a sus propiedades. Proteger a los delincuentes se ha transformado en una actitud políticamente correcta que se matiza con pretendidos fundamentos seudoprogresistas o con entreverados caminos procesales.
Basta ver la violencia desatada en Chile para saber que se trata de un reclamo similar al de nuestro país, que escala en desmadres y que los gobernantes evitan abordar. Como señaló recientemente el periodista Tomas Mosciatti, de la cadena Bio Bio, en la fiscalía de su zona el 97% de las causas son cerradas sin culpables, y en la de la Araucanía, solo el 1,3% de las investigaciones termina en condena. Así, “matar, robar, usurpar en la Macrozona Sur es gratis”. Allí la pretensión de instaurar un “Estado plurinacional” a través del proyecto de la nueva Constitución pone en riesgo la soberanía de la República de Chile, ya que si una Nación es un grupo de personas que en un territorio tienen una cultura en común y principalmente desean tener un futuro común, la “plurinacionalidad” no es sino la expresión más clara de que una nueva “nación” desea tener un futuro distinto al de las otras. Nuestra Patagonia es una de las zonas más bellas de la Argentina, donde el turismo (ya afectado por el temor a ataques y cortes de rutas sin control) podría ser uno de los grandes motores de la recuperación económica y social. Mientras tanto, las autoridades nacionales y algunas provinciales evitan tomar decisiones de fondo, sin saber que cada vez que eluden resolver el tema contribuyen, ellas mismas, con sus acciones u omisiones, a que perdure la violencia y, con ella, a un mayor retroceso institucional del país.
En la Argentina, todos los ciudadanos son iguales, más allá de sus orígenes, sus creencias y su cultura, y son bienvenidos en la medida en que se respeten las instituciones y desarrollen su vida en armonía con los demás, de modo pacífico.
La RAM es responsable de otros atentados, entre los que se encuentran el sufrido por la sede de Vialidad Provincial de Río Negro en la ciudad de Bariloche y la quema de la Oficina de Turismo de El Bolsón.
En esta última acción, antes de iniciar intencionalmente el fuego, ataron a la cama al matrimonio que estaba custodiando el lugar. El reclamo por el avance del grupo extremista llegó también de la Asociación Vecinal de Villa Mascardi (el lugar más atacado por la RAM), cuyos miembros emitieron en su momento un comunicado en el que denunciaron “estar desamparados en manos del terrorismo de Estado”.
La indefensión ciudadana solo puede explicarse, y nunca justificarse, desde la complicidad de gobernantes dispuestos a renunciar a la soberanía y al imperio de las instituciones de la república en pos de oscuros beneficios.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA