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martes, 17 de abril de 2018

25 % MENOS EN TELEVISORES Y CELULARES



Los fabricantes fueguinos afirman que el cambio en la tendencia se explica básicamente por las mejoras en la competitividad del sector, la menor presión impositiva y la eliminación de gravámenes
Los hinchas de la selección que no encuentran motivos para la alegría en el funcionamiento del equipo de fútbol nacional quizá puedan hallarlos en las casas de artículos de electrónica. Sucede que, contra la tendencia habitual que muestran las vidrieras por estas semanas, presas de una remarcación constante de precios debido a la inflación, los valores de los celulares y los televisores -dos dispositivos claves que se utilizarán a partir del 16 de junio para ver al equipo de Lionel Messi en el Mundial de Rusia- se desplomaron en los últimos cinco meses hasta un 25%.
Más todavía: debido a la devaluación de la moneda local frente al dólar, la caída de los valores en términos reales es aún mayor.

Las cifras surgen de un relevamiento hecho por la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), que representa a las empresas que fabrican esos artefactos en Tierra del Fuego. Según sus números, la caída más importante se dio en uno de los televisores Phillips SmarTV de 43 pulgadas, que costaba $13.349 el 6 de octubre pasado para compras online y en marzo de este año se conseguía a $9999.
La pantalla chica aporta más ejemplos de esta rareza del consumo. Al menos tres modelos LED de 32 pulgadas (de las marcas Noblex, Philips y Samsung) bajaron entre 11,22% y casi 13% en el mismo período analizado (de octubre de 2016 a marzo pasado). Y de una lista de nueve productos, el que más creció superó apenas el 2%, de manera que su precio perdió claramente contra la inflación.
Algo similar ocurrió con los teléfonos celulares. Uno de marca LG modelo Q6 costaba en octubre pasado $9413, pero en marzo se conseguía por $7719. Y solo en el período enero-marzo bajó un 17,5 por ciento.
Pese a que esa clase de tecnología está sujeta a una renovación constante en sus modelos, algo que afecta sus precios, algunos de los productos más onerosos también fueron remarcados a la baja por las terminales y los comercios. Por caso, un Samsung S8 cuesta hoy $20.235, por debajo de los $20.534 de febrero pasado.
El Gobierno celebra
La Casa Rosada está al tanto de las cifras y los funcionarios del Gobierno las celebran cada vez que pueden, en especial el ministro de Producción, Francisco Cabrera. En esa cartera agregan las heladeras entre los productos cuyos precios se orientaron a la baja en el último tiempo.
En el sector coinciden en que la baja de precios no se debe al recambio tecnológico. La infrecuente caída se da por diversos motivos. La más importante, quizás, está relacionada con el temor a la extinción que sufrieron a principios del año pasado los fabricantes de tecnología de Tierra del Fuego, entre los que se encuentra la firma Mirgor, del empresario Nicolás Caputo (cercano al presidente Mauricio Macri).
Poco tiempo después del cambio de mando, la administración de Mauricio Macri les hizo llegar de manera inequívoca su descontento por los valores de sus productos a nivel local, en comparación con las cifras que se manejaban en los países vecinos.
A principios de 2017, el descontento de la Casa Rosada con el sector le dio cuerpo a una medida concreta: se eliminaron los aranceles para la importación de computadoras, lo que implicó prácticamente la desaparición de las fábricas locales destinadas a la producción de esos artefactos y a la importación masiva de productos.
Nadie en el Gobierno escuchó seriamente los cuestionamientos que les hacían la industria fueguina y los gremios por la supuesta pérdida de empleos. Mario Quintana, uno de los vicejefes de Gabinete, quien por aquel momento le dedicaba la mitad del día a pensar el futuro industrial del país, les respondía de manera frontal.
Palabras más, palabras menos, les reprochaba que quienes hacían ese cálculo tenían en cuenta los empleos que se perderían en la etapa de producción, pero no consideraban que se crearían nuevos puestos de trabajo por el aumento de las ventas en otros eslabones de la cadena, como la logística o el retail.
Argumentos del sector

"La mayor parte de la caída de los precios se debe al proceso para ganar competitividad que viene llevando adelante el sector. Ambas líneas [celulares y televisores] bajaron de precio en un escenario inflacionario y de devaluación", recordó el presidente de Afarte, Federico Hellemeyer, al explicar el proceso que se está dando en la industria.
Las fábricas parecen haber captado a tiempo el mensaje oficial. Avanzaron en un proceso de mejora de costos, como querían los funcionarios, mediante la revisión de sus procesos y la reducción de plantillas de trabajadores, quienes también hicieron concesiones adicionales.
En noviembre pasado, impulsados por la amenaza del Gobierno de eliminar beneficios para la isla (como la eliminación de impuestos internos a los productos fabricados en el continente y a los importados), los empresarios y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM, el gremio que agrupa a los trabajadores del sector) sellaron un pacto por el que los empleados aceptaron congelar sus salarios por 24 meses.
En otros términos, resignarán poder adquisitivo, debido al avance de la inflación, a cambio de mantener el nivel de ocupación en las fábricas.
Otras medidas
Otras medidas tuvieron más que ver con decisiones del Gobierno que de la propia industria. En una charla privada, Caputo explicaba meses atrás que la culpa de los altos precios no la tenían las fábricas, sino el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, que fijaba las tasas de interés muy altas y repercutían en el costo del financiamiento de los productos tecnológicos, algo que golpeaba el número final a pagar por los consumidores debido a que la mayor parte de las ventas se hacía con crédito.
El Ministerio de Producción respondió a esa molestia, que excedía a Caputo, se corroboraba en casi toda la industria fueguina y estaba en sintonía con el pensamiento del secretario de Comercio, Miguel Braun, con el programa Precios Transparentes, que obligó a los comercios a mostrar con claridad el costo del financiamiento.
La medida generó una fuerte polémica a principios del año pasado, pero comenzó a dar sus frutos en la última parte de 2017 y bajó los precios en general. Y Sturzenegger amplió el favor a principios de este año con la baja de tasas.
Finalmente, en noviembre último un decreto del presidente Mauricio Macri les adelantó a los fabricantes de Tierra del Fuego una baja gradual del impuesto interno para los productos electrónicos que se venden en el continente (nacionales e importados) y la eliminación del gravamen para los fabricados en la isla, en un adelanto de lo que se había dispuesto en la ley de reforma impositiva. El consumidor, agradecido.
Una situación inédita
Precios en baja
De acuerdo con un relevamiento de las terminales fueguinas, en los últimos cinco meses los precios de los televisores y los celulares nacionales cayeron hasta un 25%.
Sin incidencia
En el sector además coinciden en que la baja de precios no se debe al tradicional recambio tecnológico, sino a factores locales.
Las causas
Las empresas del rubro atribuyen el descenso en los valores de venta al público a las mejoras en sus procesos de producción, la baja gradual del impuesto interno y la eliminación de gravámen


P. F. B.

miércoles, 7 de febrero de 2018

EPIDEMIA MODERNOSA


Pegados al celular: el 51% de la gente lo revisa al despertarse
La hiperconexión, la ansiedad y la superposición entre el trabajo y el tiempo libre explican el fenómeno; la tendencia se profundiza entre los más jóvenes
Todos los días, Federico se despierta a las 6.20 con la alarma de su celular. Luego de apagarla, de inmediato revisa los mensajes que le llegaron mientras dormía. Siente una pesadez detrás de los ojos y un principio de dolor de cabeza. La experiencia no tiene nada de placentera, pero la ansiedad es más fuerte.
No está solo. La creciente hiperconectividad, el hábito de no apagar el celular de noche para usarlo como despertador y la confusión entre los espacios de trabajo y de entretenimiento son algunas de las causas por las que el 51% de los argentinos revisa su celular "dentro de los cinco minutos" después de despertarse. Así lo revela un informe de la consultora Deloitte.
El estudio, además, consigna que un 28% de los argentinos consulta su celular "inmediatamente" al abrir los ojos.
Galés, de 42 años, es empleado en una empresa de tecnología y su horario laboral es muy flexible: mucho home office, trabajo a deshoras y mensajes que pueden llegarle en cualquier momento del día. No es extraño que su jefa le escriba a la 1. Y al despertarse quiere saber enseguida qué pasó en su "ausencia".
"Antes era posible programar una alarma por la noche, luego apagar el celular y que por la mañana la alarma sonara. Pero hoy muchos modelos eliminaron esa función", dice Carolina Duek, investigadora del Conicet, y explica que esta modificación alienta a que el celular no se apague de noche. Luego, de tomarlo para apagar la alarma a ponerse a revisar los mensajes, hay solo un paso. "Es la propia tecnología la que alienta la hiperconectividad", considera.
La tendencia de revisar el celular al despertarse es más fuerte en los segmentos más jóvenes (entre 18 y 24 años), en tanto que se debilita junto con el aumento de la edad, según se desprende del informe.
Enrique Carrier, analista de telecomunicaciones y nuevos medios, considera que esta forma de vida hiperconectada, lejos de moderarse, se irá consolidando: "Los millennials hicieron un proceso de adaptación: al principio de sus vidas convivieron un poco con tecnologías analógicas. En cambio los centennials (nacidos con el nuevo milenio) son nativos digitales puros".
El informe consigna además que el tipo de composición del hogar también incide en la tendencia a tomar el celular al despertarse: "Los solteros demuestran una mayor propensión que las parejas con hijos", precisa Nicolás Luppi, socio líder de Deloitte en la práctica de Analytics y de la Industria de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT).
Ana, de 30 años, trabaja en comunicación y vive sola. "Está mal despertarse atada al celular y me hace sentir medio culpable", reflexiona. Pero por su profesión es frecuente que al abrir los ojos ya tenga mensajes de trabajo. "Hoy es imposible que no se mezclen mi profesión y mi vida privada. Y mi trabajo no me permite desconectarme", dice.
Duek lo ilustra así: "Trabajamos en el descanso y descansamos en el trabajo". Pero advierte que aún no está claro cuáles son las consecuencias de esta convergencia. ¿Se trabaja mejor o peor? ¿Se descansa más o menos?
Disponibles las 24 horas
La ansiedad por consultar el celular proviene de la creencia de que mientras estuvimos desconectados pudo pasar algo importante. "Sabemos que hoy cualquier novedad llegará a través del celular: una opinión de nuestro jefe sobre nuestro trabajo o de un amigo sobre algún posteo que hicimos", dice Alejandro Artopoulos, sociólogo de la Universidad de San Andrés, y aclara que, lejos de tratarse de una conducta enfermiza, es natural demostrar alguna ansiedad por conocer lo que los demás piensan sobre nosotros.
Gabriel  de 44 años, director creativo en una agencia de publicidad, también deja el teléfono prendido toda la noche, se despierta con su alarma e inmediatamente revisa sus mensajes. "Me fijo a ver si hay algo urgente", explica. Y aunque muchas veces no hay ninguna novedad relevante, a veces sí: "El año pasado le quisieron hacer una estafa virtual a mis padres diciéndoles que me tenían secuestrado -cuenta-. Por suerte ellos se comunicaron conmigo al celular y vieron que era falso". Así que Towerchair está disponible las 24 horas.
El hábito de conservar el celular siempre prendido es especialmente fuerte en los chicos: "En la Argentina cuatro de cada diez adolescentes tienen su aparato siempre encendido", precisa Roxana Morduchowicz, especialista en cultura juvenil y autora del libro Los chicos y las pantallas. La principal razón para no apagarlo jamás, explica, es: "Por si algún amigo me necesita".
La investigación de Deloitte, basada en 2000 casos en todo país, también arroja que el 11% de los argentinos revisa su celular más de 200 veces al día, un valor muy superior al de otros países, donde el porcentaje ronda el 5%.
El subte que Galés toma cada mañana para ir a trabajar demora apenas 10 minutos en cubrir el trayecto entre las estaciones Pueyrredón y 9 de Julio. En ese intervalo revisará su celular, al menos, cuatro veces. Y aunque Galés es consciente de que actúa impulsado por una lógica perversa, no logra controlarla: "Lo reviso cada vez que vibra, pero también cuando no vibra por si lo hizo y no lo noté". Admite que la ansiedad se le despierta "cuando no hace nada". Lo que más consulta: WhatsApp, donde participa de siete grupos activos.
En efecto, esta red social lidera la preferencia de los argentinos: la usa el 99% de las personas que tienen teléfonos inteligentes, según consigna el informe de Deloitte. "El 74% de los argentinos declaró usar esta aplicación al menos una vez por hora, incrementándose los valores respecto del año pasado", precisa el estudio, que considera que esta tendencia "se ha acelerado impulsada por operadoras que han lanzado promociones como WhatsApp ilimitado".
"El 'pienso, luego existo', de Descartes, devino en 'me llaman, luego existo'", considera Eva Rotenberg, licenciada en Psicología y directora de la Escuela para Padres Multifamiliar, y alerta: "El exceso en la conexión con el celular es un síntoma: se busca reemplazar un vínculo que no está funcionando, se trata de llenar un vacío".
Aunque a veces resulta difícil establecer cuándo se cruzó el límite entre el uso razonable de las pantallas y el compulsivo. Carrier consideró que esta creciente dependencia no es en sí ni positiva ni negativa: todo depende de cómo se maneje. "Por ejemplo, estar todo el tiempo conectado me permite irme de vacaciones más tiempo porque puedo resolver muchos asuntos a través de la tecnología", dice, y detalla que hay muchos jóvenes que duermen con el celular, no ya en la mesa de luz, sino directamente sobre la cama. "Es que el teléfono se convirtió casi en parte de la ropa que llevan puesta", ilustra.

F J. de A.
Una rutina matutina que fue alterada con la llegada de los móviles
Martina Rua 

Aunque no seas víctima del insomnio, es posible que no estés disfrutando todo lo que podrías del momento del despertar. Si tu casa se parece un poco a la mía, quizás tus mañanas tengan algo de esto: la alarma suena pasada las 6 am y comienza un desfile de mochilas, pestañas a medio maquillar y turnos para usar el baño. Pero antes de toda la corrida, existía hasta hace poco un momento sagrado que la llegada del celular comenzó a profanar.
Como es importante la desconexión a la hora de dormir para poder conciliar un sueño reparador lejos de las pantallas, también lo es el momento de abandonar la cama. Pero cada vez más, usamos ese instante para chequear todo "lo que nos perdimos" mientras nos atrevimos a no mirar al Santo Celu por unas seis horas, y así acaban de secuestrar nuestra mañana.
Tristan Harris, un ex ingeniero de Google que trabaja en Diseño Ético de aplicaciones, comparó a los desarrolladores con los magos, sugiriendo que ambos buscan los "puntos ciegos, los límites, las vulnerabilidades de la percepción de las personas para influenciarlas". Tener un Smartphone en la mano es como tener una maquinita de casino, no sabemos lo que nos va a tocar pero siempre hay más mundos por descubrir. Encima, muchas de ellos son corazones, "me gusta" y palmadas virtuales que buscamos para sentirnos aprobados que disparan nuestras endorfinas, aunque el "like" venga de un completo desconocido. Cuando le damos este poder al móvil, controla nuestras experiencias hasta hacernos sentir que sin él perdemos algo de valor, y experimentamos una angustia real.
Un acto simple y efectivo, pero difícil de llevar a cabo para hackear este mal hábito, es dejar el celular fuera de la habitación y decidir una actividad más alineada a nuestras metas de ese día: pensar en nuestras obligaciones y ordenarlas mentalmente, armar un rico desayuno, despertar con un beso a tus hijos o pareja, meditar, elegir un tema musical o simplemente permanecer un momento reposando. Amy Cuddy, psicóloga de Harvard, estudia cómo nuestras posturas corporales influencian nuestras emociones y pensamientos y recomienda, como primera actividad al abrir los ojos, respirar y estirar el cuerpo tanto como podamos, un simple modo de recuperar ese instante único, segundos antes de poner los pies en el suelo y arrancar nuestro día. Lo intento, muchas veces fallo, pero cuando lo logro tengo una recompensa inmediata. Una conexión vital que poco tiene que ver con la tecnología.
La autora coescribió La fábrica del tiempo (Conecta)

jueves, 7 de diciembre de 2017

CELULARES Y NIÑOS...UNA MALA JUNTA...APRENDÉ A DECIR ¡NO!


Dilema digital: hijos con celular, padres estresados
Los adultos sienten que no pueden controlar lo que hacenlos chicos; recomiendan establecer pautas de conducta claras
"Me quedo afuera de todo. No me entero de nada. Soy la única que no tengo". Tanto insistió Guadalupe, de 12 años, con este argumento, que al final su madre, Paola, le compró un celular. "Era cierto, se quedaba afuera de todo, incluso de las cosas del colegio: todo pasaba por los grupos de WhatsApp. Pero ahora se convirtió en una adicción. Pasa horas, se le va el día, no hace nada y no se da cuenta. Además, me preocupa cómo habla con las amigas: mandan muchas cadenas y con un lenguaje que no entiendo. Entonces le pedimos que nos diera la clave y se lo reviso o se lo secuestro para que haga otras cosas", cuenta , que forma parte de la generación de madres estresadas por el abrupto desembarco de su hija en el mundo digital.
Algo similar ocurrió en la casa de los Ramírez, este año, cuando empezaron las clases. Los padres de Sol, de 10 años, volvieron a escuchar el reclamo de su hija: no había nada en el mundo que deseara más que un celular. Fernando y María le dijeron que no antes de los 12 años. Entonces llegó un argumento que los desarmó: ella, que luchaba por ser parte del grupo, había quedado afuera. Los Ramirez se replantearon la decisión y le dieron un equipo en desuso que tenían en casa. "Entendimos que para estar integrada tenía que tener un celular", dice María.
Esa es la forma en la que la mayoría de los chicos argentinos acceden a un celular hoy, según relatan los padres y confirman los especialistas: cerca de los diez años y, en muchos casos, por el temor a ser excluidos de sus amigos. Según un estudio de Unicef el año pasado, seis de cada diez chicos argentinos se comunica usando un celular. "La edad a la que se accede al primer dispositivo sigue bajando, y ya está cercana a los nueve años", explica Marcela Czarny, de la ONG Chicos.net, que se dedica a investigar y a concientizar sobre la dimensión de la vida virtual de los chicos.
Desde ese día en que le dieron su primer celular, también llegaron los conflictos. "Estamos estresados. Porque la vemos todo el día pendiente, y por más que ponemos reglas claras, es una lucha constante. Se zambulló muy rápido en ese mundo y como padres perdimos un poco el control sobre ella. Cuando leo lo que escribe me parece que es otra persona. No me gusta revisarle los mensajes, siento que invado su privacidad, pero también creo que como madre lo tengo que hacer para cuidarla y enseñarle", dice María.
¿Cómo deberían los padres preparar a sus hijos para este mundo? ¿Cómo deben manejar la vida de sus hijos en las redes? ¿Sirve prohibirles el acceso? ¿Y espiarles las cuentas y revisarles el celular?
A pesar de que en Facebook sólo se admiten usuarios de más de 13 años, en la práctica chicos de menor edad acceden a una cuenta. "Siete de cada diez de entre 10 y 12 años tiene perfil en una red social", afirma Roxana Morduchowicz, doctora en comunicación de la Universidad de París y autora del libro Los chicos y las pantallas.
"¿Por qué será? Hoy la vida social de los chicos pasa por las redes. Así como nosotros nos encontrábamos a jugar en una plaza, en la actualidad, los hijos se reúnen en la Red. No es bueno ni malo. Es como es", dice. Y agrega: "Es el primer espacio en el que los chicos se sienten libres, en un mundo sin adultos. No es necesario convertirse en un espía, ni hackear la cuenta de tus hijos para sentirte seguro. Antes, hay muchas cosas que se pueden hacer, como establecer pautas claras según las edades".
Los especialistas coinciden en que los chicos no deberían tener una celular antes de su ingreso a la escuela secundaria. Antes de los tres años, dice Morduchowicz, nada de pantallas. Hasta los seis, la televisión y siempre en espacios compartidos. Desde los seis a los nueve, la computadora y la tableta familiar, sin acceso a Internet. De los 9 a los 12, con Internet y con la mirada de los padres cerca. "Cuando los chicos acceden a un celular antes de los 12 años, todavía no desarrollaron el criterio para manejarlo, más allá del conocimiento técnico", señala la especialista.
Marinay su marido decidieron regalarle un celular a su hija Elena, el día de su cumpleaños número nueve. "Varias de sus compañeras ya tenían aparato, WhatsApp e incluso un par canales de Youtube. Nuestro trato fue que podía usar WhatsApp, pero no tener cuenta en Youtube ni tampoco Facebook. Le dimos la charla: las redes sociales son peligrosas, no contestes a extraños, avisame si te escribe un adulto. Pero de pronto empezó a tener problemas. Y los problemas escolares típicos de la edad (me miró raro, me dijo presumida, no me contestó, se burló de mí, ya no quiere ser mi amiga) se potenciaron en WhatsApp. Básicamente porque quedaba escrito. Y eso significaba una "prueba" de cualquier mala palabra dicha. Se le fue de las manos y a nosotros también porque aunque monitoreamos sus conversaciones, no podés hacerlo todo el tiempo", cuenta Marina.
"Tuvo una gran pelea con una compañera y la chica le sacó fotos a los diálogos. Los padres de la chica me reclamaron el exabrupto escrito. Pedimos disculpas y tomamos la decisión de retirar WhatsApp del teléfono hasta nuevo aviso. Hasta que ella aprenda a calibrar la comunicación por esta vía, y eso sólo pasará con la madurez", cuenta la madre.
"Nosotros solemos decir: las pautas de autocuidado las damos hasta los 11 años. Después tenemos que rezar. Hoy, como se han acelerado los procesos de autonomía, antes de los 11 años tenemos que haberles dado a nuestros hijos las herramientas de reflexión y pensamiento crítico para dudar de lo que se les ofrece. Si a los 12 le espiás el perfil y te encontrás con sorpresas, significa que no hubo una conversación antes", dice Czarny.
Espiar las cuentas de los hijos es una práctica que adoptan muchos padres aunque no parece la mejor opción. "Darles un celular es como darles las llaves de un auto o de la casa y decirles salí y tené cuidado. Nada más. No lo haríamos. Tampoco es buena idea darles el celular sin prepararlos para eso. No desde lo técnico. Eso lo saben. Los tenemos que preparar para hacer un uso inteligente, responsable y positivo del celular", agrega.
"Los padres, muchas veces, con o sin intención, buscan excusas para no comprometerse con el cuidado. Pensar que los chicos saben más que uno es un error. Ellos sólo tienen el conocimiento instrumental, pero muchas veces no dimensionan el peligro. Sería muy necesario que nos acostumbremos a preguntarles, tal como hablamos de otras cosas, qué hiciste hoy en Internet, qué viste, con quién hablaste. No como un control policial, sino como un tema de conversación. Una forma de cuidado. A los chicos les hace bien sentir que estamos presentes, que nos pueden contar qué hicieron y con quién hablaron", dice Morduchowicz.
E. H. 
Chicos con celular: consejos útiles para padres
Como padres hacemos malabares a la hora de educar a nuestros hijos. Hoy no sólo nos tenemos que ocupar de su mundo escolar, social, deportivo, extracurricular, sino que en los últimos tiempos se sumó a nuestra agenda otro ámbito totalmente desconocido para quienes nos precedieron: el mundo digital.
Los chicos pasan mucho tiempo con sus dispositivos y ya es momento de conectarnos como padres. A veces nos cuesta o minimizamos la importancia de cuidar a nuestros chicos en estos temas porque ellos son los nativos digitales. Pero más que nunca necesitan de nuestra guía para crecer en todos los aspectos. No los abandonemos con computadoras o tabletas niñeras.
Acá, una serie de consejos para poner en práctica, que suelo denominar como "paternidad digital responsable":
Enseñarles a configurar su privacidad en las redes sociales. Lleva poco tiempo y hace la diferencia entre cuidarse o no. Una buena decisión es elegir la opción de cuenta privada.
La seguridad ante todo El antivirus instalado y actualizado en todos los dispositivos de la casa conectados a Internet (celular, tablet, Ipod, smartTV, computadora). Es importante saber que en cada actualización, las aplicaciones actualizan sus vulnerabilidades.
La contraseña es personal y única. Subrayarles que no es aconsejable compartirla con sus amigos porque es la llave a toda la información personal y, por ende, a su valiosa identidad digital.
En el caso de WhatsApp u otra plataforma de chat online, siempre transmitirles una idea fundamental que ayuda a combatir el cyberbullying: si no lo dirías en persona, no lo digas en Internet. Los padres acumulamos muchos años de experiencia en los vínculos offline y no podemos pretender que los chicos sepan cómo vincularse a los 9 años de edad en el mundo digital, cuando aún no saben tratarse cara a cara. Necesitan nuestro apoyo incondicional.
A la hora de descargar aplicaciones, tener en cuenta los permisos que se solicitan. Sin darnos cuenta, en muchos casos, le brindamos pleno acceso de todo nuestro contenido a terceros (mensajes, contactos, imágenes y más) con tan sólo un click. Los chicos bajan aplicaciones todo el tiempo, por eso es importante prevenirlos e informarlos de antemano.
Tanto Google como YouTube ofrecen filtros para restringir contenido. Se pueden activar de forma muy sencilla en cada uno de los dispositivos. En el caso de Google, buscar "filtro safe search" y, en YouTube, activar el "modo restringido".
Hablar, hablar y hablar con nuestros hijos. Interesarnos por su vida en el mundo físico (cómo le fue en la escuela, en un programa con amigos) y en el mundo digital (qué aplicaciones utiliza, cuáles son sus intereses, qué tipo de series o películas mira).
Sacar a los chicos de un mundo digital "resuelto", donde los juegos vienen armados y ellos son consumidores pasivos, para invitarlos a crear y a usar la tecnología desde un rol más activo y protagónico.
PILAR PIRSON
La autora es directora de Digital Steps Argentina


viernes, 8 de septiembre de 2017

TECNOLOGÍA; CELULARES NUEVOS



Idénticos, pero sólo por fuera
Motorola refuerza su gama media con los Moto G5 y G5 Plus, y lo hace de tal modo que cubre muy bien ambos extremos de la categoría
El G5 viene con 2 GB de RAM.
La gama media de teléfonos celulares se encuentra dentro de las más populares, aunque una de las demandas es mejorar ciertos aspectos estéticos. Según un estudio de Motorola en la región, de 11.955 personas encuestadas, el 48% prefiere los smartphones metálicos por sobre los que incluyen materiales como plástico o vidrio.
El mismo estudio indica que el 75% de los encuestados afirmó que para ellos es importante que su celular inteligente funcione como uno premium, pero a precio de gama media. En este contexto, Motorola trajo al país los nuevos Moto G de quinta generación lanzados en el mercado internacional en febrero. Son dos teléfonos que elevan sus propuestas para adaptarse a estas nuevas tendencias.

Los Moto G siempre fueron equipos seductores porque combinan buenas prestaciones con un precio accesible. Pero había algo que a Motorola se le escurría entre las manos en cada generación: el diseño y los materiales, que eran mejorables. Eso cambió con la llegada de los G5. Para su quinta generación, Motorola volvió a la mesa de diseño y cambió los plásticos por metal tanto en las espaldas de sus equipos como en su parte frontal. En tiempos en donde las pantallas son cada vez más grandes, la compañía se decidió por una pantalla más pequeña en su versión Plus con respecto a la generación anterior, indicando tácitamente que la evolución va por otro lado, centrándose en la calidad de sus materiales.
Los nuevos Moto G lucen aggiornados a una gama media cada vez más competitiva, con la mirada puesta en la vereda de enfrente, donde empresas como Samsung ya dispone de su serie Galaxy A rediseñada.
Por fuera, el G5 clásico ($ 6499) y su versión Plus ($ 8999) lucen casi iguales, tanto que a un metro de distancia no se puede discernir cuál es cuál.
Probamos ambos y comprobamos que, con los equipos apagados, las diferencias entre los dos son mínimas. Para dejarlo en claro: la pantalla del G5 Plus es solo 0,2" más grande, algo imperceptible que sólo se comprueba al comenzar a interactuar con los teléfonos.
Ambos tienen sensor de huellas para desbloqueo, algo que en su cuarta generación sólo estaba en la versión Plus. Al respecto, hay que decir que el sensor luce mejor integrado al resto de los equipos. En las espaldas de los móviles se destaca la cámara principal, que sobresale de la carcasa al estilo Moto Z, y el logo de Motorola, que luce como pegado, rompiendo el concepto un sólo cuerpo que luce en todo su diseño. Siguiendo con sus coincidencias, ambos equipan pantallas Full HD y una cámara secundaria de 5 MP.
Las diferencias técnicas inclinan la balanza hacia el G5 Plus, sobre todo por la inclusión de un chipset Snapdragon 625 con 4 GB de RAM que ofrece un mejor rendimiento que el Snapdragon 430 acompañado de 2 GB de RAM.
También la cámara de la versión Plus es mejor y ofrece 32 GB de almacenamiento, en contraste con los 16 GB que incluye la versión clásica.
La estocada final es la filmadora: El G5 Plus filma en 4K, mientras que el G5 debe conformarse con hacerlo en Full HD.
¿Cuál comprar?

Si bien es una respuesta que deja lugar a subjetividades, El Moto G5 Plus es un equipo que puede codearse con la entrada a la gama alta y lo hace por una diferencia de precio de $ 2500 con respecto a la versión clásica. Si se quiere ahorrar algo de dinero y filmar en 4K no resulta de interés para el usuario, relegando, además, algo de rendimiento, se puede optar por el G5 clásico que se para muy bien en el centro de la gama media.
Moto g5 y g5 plus
Los dos nuevos competidores de Motorola en la gama media (y tal vez un poco más)
RAM: 2 y 4 GB, respectivamente
Espacio: 16 y 32 GB
Precio: 6499 y 8999 pesos
F. R. 

lunes, 29 de mayo de 2017

ANTES...NOS MIRÁBAMOS A LOS OJOS



El día comienza con un TOC, para el sufrido obsesivo digital. Afuera amanece, pero poco importa si más allá de la ventana se ve un bonito paisaje suburbano, el imponente escenario de la ciudad o un pulmón de manzana. Abre un ojo y lo primero que hace es manotear el celular, que está (obvio) sobre la mesa de luz, para ver si hay notificaciones de correo, de WhatsApp o los globitos flotantes del mensajero de Facebook.
Si consigue llegar a la ducha sin tropezarse con nada , ese trámite, otrora tan placentero, se vuelve, gracias a la diabólica miniatura inteligente, una carrera contra el tiempo. Porque oye que caen más mensajes, pero no podrá leerlos hasta que salga del agua. Pocas cosas le resultan más odiosas que esa lucecita del teléfono, que, con diferentes colores, pestañea para indicar que nos hablaron por Telegram o que le dieron Me gusta a una de nuestras fotos en Instagram. Esos coloridos parpadeos lo distraen durante el desayuno o las reuniones de trabajo. Al final, lo pone pantalla abajo. Ojos que no ven, corazón que no siente.


Llegado a la oficina, arrancan nuevos calvarios. Depende de cada uno. Está el que no va a dejar ni un sólo mail sin leer o el que encuentran inaceptable que los íconos del Escritorio se encuentren desalineados. El usuario veterano, que tuvo que lidiar con computadoras que tenían un mega de memoria (6000 veces menos que ahora), cierra cada programa y cada pestaña del navegador cuando termina de usarlos. Siempre. Observar el Escritorio de un millennial, con su barra de tareas atiborrada de programas minimizados, le causará un soponcio.
Posiblemente, el trofeo mayor se lo lleva el tachito de basura de la compu. Son pocos los que pueden tolerar la visión de ese cesto que rebosa papeles. Inaceptable. Asunto que lleva a disputas conyugales y laborales es el del que no tolera que le toquen la pantalla. Y no le falta razón. En unos pocos días, deberá trabajar con ese vidrio pringoso y con más huellas digitales que el Departamento Central de Policía.
¿Y los números? Son uno de los principales responsables de nuestros TOC. Casi nadie se salva. Está el que no puede poner el volumen del estéreo del auto en un valor impar. O en uno par. El que cree que algunas cifras traen mala suerte. En el podio del sufrimiento numérico están los smartphones, que muestran la cantidad de notificaciones dentro de un círculo rojo. Y no existe persona capaz de resistir la tentación de entrar en cada grupo de WhatsApp, no para leer los mensajes, sino para que los mordaces numeritos desaparezcan. Por un rato, al menos.
A. T. 

viernes, 28 de abril de 2017

LO ÚLTIMO EN CELULARES


Con mejores perspectivas, los smartphones se renuevan
Como cada año, los principales fabricantes de celulares actualizan sus equipos, con pantallas de gran tamaño sin bordes, baterías de larga duración y hasta lector de iris
Las grandes empresas de la industria móvil aprovechan estos primeros meses del año para renovar sus propuestas. Si bien la venta de celulares venía experimentado un retroceso, todo parece indicar que este año se producirá una marcada recuperación. Según un estudio realizado por Accenture Dynamic Digital Consumers, las ventas de móviles crecerán en 2017, luego de tres años en baja. El informe indica que el 54% de los consumidores tiene previsto comprar un smartphone este año, lo que supone un incremento de seis puntos porcentuales respecto del año pasado.
Últimos modelos
Por el Congreso Mundial de Móviles, que se realiza en enero en Barcelona, desfiló este año el G6, el nuevo teléfono de alta gama con el que LG pretende recobrar algo del terreno perdido con su teléfono modular, el G5, que no funcionó como la empresa esperaba. Con el G6, la compañía surcoreana ofrece un celular robusto y muy bien terminado, dos cuestiones que eran discutibles en el modelo anterior.
El G6 (que aún no tiene fecha de llegada a la Argentina) tiene pantalla de 5,7" a 2880 x 1440 pixeles, relación aspecto de 18:9; es decir, una pantalla alta pero angosta. Usa un procesador Snapdragon 821 y doble cámara principal, una con gran angular y apertura de f/2.4 que permite capturar en 125° y que también fue bien recibida en el modelo anterior.
Lenovo (que volverá a utilizar la marca Motorola en breve) fue otra de las empresas con interesantes novedades en Barcelona. Comenzó por blindar su gama media con la presentación del Moto G5, un teléfono muy querido por el público. Desdoblando la propuesta, la empresa ofrece el Moto G5 Plus con pantalla de 5,2" a 1080 x 1920 pixeles; es decir, reduce un poco el tamaño de la del G4 (5,5"). Y por otro, el G5 clásico con una pantalla de 5" y cámara de 13 megapixeles (MP). Para el G5, Lenovo mejoró notablemente los materiales, reemplazando el plástico por el metal y con un diseño que lo acerca al Moto Z Play.
TCL también se paseó por allí con su línea de productos, esta vez haciendo gala de su última conquista: la franquicia para relanzar y fabricar teléfonos con la marca Blackberry. En un volver a las bases, TCL presentó en público el nuevo KeyOne, BlackBerry con Android, pero que preserva el espíritu original, incluido el teclado físico.
Más allá de la cantidad de pulgadas en la pantalla y los megapixeles de la cámara, el foco de atención de las empresas parece estar en reducir al máximo el tamaño de los bordes de los teléfonos para aprovecharlos con la pantalla. Uno de los primeros modelos en reducir esa brecha fue el Xiaomi Mi Mix (presentado en el Consumer Electronic Show 2017, en Las Vegas), un teléfono de cuerpo cerámico con una pantalla de 6,4", 16 MP en la cámara principal, 6 GB de RAM y una batería de 4400 mAh (eso es mucho).
Samsung fue otra que irrumpió con la reducción de bordes en sus nuevos modelos, el S8 y el S8+, presentados en un evento en la ciudad de Nueva York. Los nuevos modelos de la exitosa alta gama de Samsung incluyen interesantes características como lector de iris y reconocimiento facial para desbloquear el equipo, lector de huellas en su parte trasera y pantallas de 5,8" y 6,2", respectivamente. Otra novedad es el Samsung DeX, una base que permite convertir al smartphone en una verdadera computadora de escritorio con teclado y mouse. Según Samsung, los S8 se pondrían a la venta en junio de este año en nuestro país a precios que rondarían los 21.000 pesos para la versión clásica y 24.000 para la Plus.
Con la firma de Messi, Huawei también tiene nuevos exponentes en su alta gama, como el Mate 9, una phablet con pantalla de 5,9", Procesador Kirin 960 a 2,4 GHz, 4 GB RAM y batería de 4000 mHa.
En las altas esferas, Sony tiene el Sony Xperia XZ Premium, con pantalla 4K HDR de 5,5" y cámara de 19 MP que permite grabar videos en cámara lenta.
La vidriera local
Con arribos confirmados por casi todas las compañías, la cartelera local para la gama media se completa con el LG X Power ($ 7999), con batería de larga duración (4100 mHa) que, según la compañía, permite hablar 25 minutos por WhatsApp con una carga de 5 por ciento.
También el GW y G8, ambas terminales de Huawei que se venden a $ 6499 y $ 9499 respectivamente. El primero, que llegó en marzo, incluye una pantalla de 5,5", cámara de 13 MP y un procesador de ocho núcleos.
Para la gama media, Samsung cuenta con sus Galaxy A5 y A7, que, en sus versiones 2017, llegarán al mercado este mes.
Alcatel ofrece en estos momentos su celular Idol 3, en dos versiones: con pantallas de 5,5" ($ 5299) y 4.7" ($ 4299).
En la alta gama, el más destacado es el iPhone 7 que regresa al país luego de seis años. Se puso a la venta ayer a un precio de $ 27.999 (para la versión de 32 GB) en Frávega y Garbarino. Claro también venderá el celular de Apple. La empresa ofrecerá los modelos iPhone 7, iPhone 7 Plus y iPhone 6S con diferentes modos de pago y financiamiento.
Dentro de su gama de celulares de altas prestaciones, Huawei ya tiene preparado el terreno para el desembarco local este mes del P9, que incluye una poderosa cámara Leica y pantalla de 5,2 pulgadas.
Además de los G5 llegados al país ($ 4999 para la versión clásica y $ 6999 para la Plus), a un mes de su presentación mundial, Lenovo también tiene el Moto Z Play ($ 14.999) en el mercado local, un teléfono al que se le pueden agregar diversos módulos como un pico proyector, una cámara con zoom óptico, parlantes estéreo y hasta un pack de batería extra.
Sony, por su parte, ofrece los nuevos modelos de la línea Xperia. Por un lado el Xperia X ($ 17.999), un teléfono muy bien construido y de líneas agresivas que equipa una pantalla de 5" Full HD y una cámara de 23 MP, con la posibilidad de jugar los títulos de PlayStation 4 vía streaming utilizando la app Remote Play. También el XA ($ 9999), algo más modesto, con una pantalla HD de 5" y cámara de 13 megapixeles.
Hasta que desembarquen los nuevos buques insignia, la cartelera local se completa con el LG G5 a $ 13.999 (Movistar) y el Samsung S7 Edge a $ 17.999 (Fravega).
Las nuevas estrellas móviles
Casi todos llegaron o están por llegar a la Argentina
El Xperia X, de Sony, en un elegante color blanco.

El iPhone, que ahora regresó a la Argentina.

El LG X Power, con una batería de larga duración (4100 mAh).

El flamante Galaxy S8, de Samsung, con lector de iris.

El Moto Z Play, ahora fabricado por la compañía Lenovo.

lunes, 6 de marzo de 2017

TECNOLOGÍA; CELULARES


Un año vintage para la oferta de teléfonos celulares
Se relanza el clásico Nokia 3310 y LG presentó su nuevo modelo con una pantalla de bordes mínimos
Un año vintage para la oferta de teléfonos celulares
 La industria de la movilidad está descubriendo una vez más que no es posible mantener un ritmo de innovación disruptiva que asegure lanzamientos comerciales cada año. Y eso se notó especialmente en esta edición del Congreso Mundial de Móviles (MWC, por sus siglas en inglés), donde no fueron pocos los que usaron las expresiones retro o vintage para referirse al regreso de la marca Blackberry, que de la mano de su nueva dueña, la china TCL, presentó su modelo KeyOne. Y también aludieron al relanzamiento del Nokia 3310 -aquel compacto que llenó el mercado cuando la marca escandinava era la más vendida-. Pasó tanto tiempo que, al despertar, el 3310 se encontró con una batería que permite hablar 22 horas seguidas o estar encendido un mes.
Este congreso mira hacia atrás porque adelante no hay muchas novedades. Samsung, que supo ser el gran animador de las ediciones anteriores, está este año de capa caída. Cuando aún no se habían acabado los ecos del episodio de la batería del Samsung Galaxy Note 7, que debido a fallas de fabricación entraban en combustión espontánea, el heredero de la empresa, Lee Jae-yong, fue detenido diez días antes de este congreso por estar involucrado en un caso de sobornos que provocó la destitución de la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye.
En este contexto, el conglomerado industrial coreano -que por sí solo representa el 17 por ciento del PBI de su país- decidió postergar hasta el 29 de marzo la presentación de su nueva joya, el Galaxy S8, que se realizará en Nueva York.
Oportunidades
En tanto, LG -otra empresa surcoreana- aprovechó el momento y presentó el que podría ser el teléfono más interesante de la feria: el LG G6, con una pantalla de bordes mínimos.
En el MWC todos los grandes fabricantes -con la sola excepción de Apple, que prefiere concentrar los anuncios en sus propios eventos- tienen amplios stands.
En las últimas ediciones del congreso se abrieron paso los fabricantes chinos, que ganan cada vez más espacio, con Huawei, ZTE y Lenovo, a un pelotón que sumó Xiaomi y Oppo.
La novedad este año es la aparición o consolidación de otras firmas, como Meizu (presentó un cargador móvil "milagroso" que completa la batería en sólo 20 minutos), Gionee (con smartphones enfocados en las selfies) o E&L (mostró, entre otras aplicaciones, dispositivos sumergibles).
Como todos los años, este encuentro fue una megafiesta internacional que le deja a Barcelona un ingreso de 465 millones de euros. Pero en medio de esa celebración los operadores señalaron la caída de su rentabilidad, que en promedio sigue por encima del 10 por ciento; llamaron a revisar las políticas antimonopolio que frenan la concentración del sector y pidieron facilitar el acceso a las frecuencias de espectro necesarias para universalizar el 4G y comenzar a preparar el despliegue del 5G.
Lo que viene
Nokia 3310.
Nokia 3310
No tendrá Android, por lo que no se podrán descargar apps. Tiene una autonomía de hasta un mes.
BlackBerry Keyone.
BlackBerry Keyone
Tiene una pantalla de 4,5 pulgadas, que proporciona una resistencia mejorada a los golpes. Tiene teclado externo.
LG G6. LG G6

J. C. 

viernes, 28 de octubre de 2016

TECNOLOGÍA PARA TU COMODIDAD


Desde diciembre, se podrá pagar con tarjeta desde el celular


 El presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger, anticipó que en diciembre habrá un sistema totalmente gratuito para pagar con el celular las compras con tarjeta de crédito.
Según contaron directivos de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) que almorzaron ayer con Sturzenegger, la idea es que se pueda “agregar al celular un lector para pasar la tarjeta y hacer el pago vía Internet”. Este dispositivo, dijeron, “va a ser absolutamente gratuito y los bancos estarán obligados a proporcionarlo”.
“Va a ser una forma de abrir la competencia, porque como el sistema dará la posibilidad de pagar en cuotas habrá que negociar con cada banco cuál será el interés por el diferimiento de pago”, añadieron. Según calculan, el sistema estará operativo alrededor del 15 de diciembre.
Por otra parte, desde la CAC aseguraron que Sturzenegger se mostró confiado en la baja de la inflación y que dijo que “a medida que se afiance el reordenamiento de la economía, el crédito registrará una expansión que dinamizará la inversión y el crecimiento”.
La última medida del Banco Central para incorporar los celulares en las transacciones financieras fue cuando hace un mes reglamentó una disposición para permitir depositar cheques a través de smartphones.
En este caso, los usuarios deben descargar una aplicación, iniciar sesión, seleccionar el tipo de operación (depósito o descuento de cheques) y la cuenta con que operar, y tomar una foto del frente y dorso del cheque endosado. Luego de esto, hay un determinado tiempo para presentar el documento en forma física.

jueves, 28 de julio de 2016

TELEFONOS: ¿QUÉ MODELOS OFRECE EL GOBIERNO POR 2000$ ?


Teléfonos: ¿qué modelos ofrece el Gobierno por $2200?
Se dieron a conocer cuáles son los teléfonos que forman parte del Programa de Acceso a Internet Móvil (PAIM) que estará disponible hasta el 30 de octubre.
El plan permite adquirir dispositivos aptos para ser utilizados con 4G a un valor que no superará los 2.200 pesos, y con la posibilidad de financiarlo en doce cuotas sin interés
Movistar, Claro y Personal forman parte de esta iniciativa y se puede visitar sus páginas para conocer las distintas alternativas. 


Los teléfonos que forman parte del PAIM, según el anuncio oficial, deben tener, como mínimo, un procesador de doble núcleo, una pantalla de 4,3 pulgadas, 512 MB de memoria RAM y 4 GB de almacenamiento interno, así como cámara trasera y frontal.
Lo cierto es que muchos smartphones superan estas características. Aquí un detalle de algunos de los dispositivos alcanzados por este plan.
BGH Joy A20
BGH ofrece el Joy A20, que tiene una batería de 2200 mAh, 1GB de memoria RAM y 8 GB de espacio de almacenamiento. Además cuenta con una pantalla de 4,5 pulgadas, Android Lollipop 5 y chip Mediatek MT6735 de cuatro núcleos a 1,3 GHz. La cámara principal es de 5 MP y la frontal, de 2 MP. Tiene radio FM.
Samsung Galaxy J1 Ace



Se trata de un smartphone con pantalla de 4,3 pulgadas y resolución de 800 por 480 píxeles. Tiene 1 GB de memoria RAM y un almacenamiento de 4,62 GB. El sistema operativo es Android y la cámara principal es de 5 MP y la frontal, de 2 MP.

Microsoft Lumia 640 LTE


Tiene un procesador de cuatro núcleos a 1,2 GHz y una pantalla de 5 pulgadas con una resolución de 1280 por 720 píxeles. Además cuenta con 1 GB de memoria RAM y 8 GB de capacidad de almacenamiento, así como una cámara principal de 8 MP y frontal de 1 MP. La batería es de 2500 mAh e incluye radio FM.

LG Leon


El dispositivo tiene una pantalla de 4,5 pulgadas con resolución de 800 por 480 píxeles. Cuenta con un chip de cuatro núcleos a 1,2 GHz, 1 GB de memoria, y almacenamiento de 3,05 GB. El sistema operativo es Android 5.0.1 y la cámara principal tiene 5 MP y la frontal, 0,3 MP.

LG K4


La pantalla de este modelo es de 4,5 pulgadas con resolución de 800 por 480 píxeles. El procesador tiene cuatro núcleos a 1GHz, 1GB de RAM y 2,05 GB de almacenamiento interno. La cámara principal es de 5 MG y frontal, de 2 MP. El sistema operativo es Android 5.1.1

Noblex y Hyundai ofrecen los N 453 y Ultra Dream Por otra parte, las telefónicas cuentan con varios equipos en promoción que, aunque no formen parte de la lista oficial, se pueden adquirir a precios bajos. Incluso a valores inferiores al tope propuesto por el plan del gobierno.

martes, 17 de mayo de 2016

ADICTOS TORPES, SUICIDAS Y ASESINOS


Según un informe, el 16,6% de las personas cruzan calles o avenidas en la ciudad de Buenos Aires al tiempo que usan aparatos electrónicos, que disminuyen su atención
A diez minutos de las 19, mochila al hombro y auriculares puestos, un joven de unos 30 años avanza por la senda peatonal en la intersección de las avenidas Pueyrredón y Santa Fe. A mitad del trayecto, el semáforo vehicular pasa de amarillo a verde.


No apura el paso: tiene la mirada fija en el celular y tipea a toda velocidad un mensaje de texto. Sólo el bocinazo de un auto, que se superpone al insulto de un motociclista, logra sacarlo del ensimismamiento.
Situaciones como ésta se suceden cada vez con mayor frecuencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Según el informe "Comportamiento de peatones en la CABA", publicado recientemente por el Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam), los denominados "peatones tecnológicos" -aquellos que transitan o cruzan la calle haciendo uso de aparatos electrónicos que distraen su atención o afectan principalmente sus sentidos de la vista y oído- son un fenómeno que no para de crecer


Mientras que en 2014 representaban el 10,5% de los individuos observados, en 2015 la cifra ascendió al 13,8%, y este año es del 16,6%. De este total, se identificó que en el momento del cruce de calles y avenidas un 11,1% usan auriculares, 3,3% hablan por teléfono y 2,2% envían mensajes de texto.
El aumento de esta tendencia enciende en los especialistas una luz de alerta por los peligros que conlleva para la seguridad de los peatones. Destacan que es necesario trabajar en la concientización y aseguran que las sanciones o los llamados de atención por parte de las autoridades también son claves para empezar a cambiar costumbres de riesgo.
Cerca de las 20, una escena similar se repite en Callao y Santa Fe, donde cada cinco minutos entre dos y cuatro peatones cruzan hablando por teléfono, escribiendo mensajes o escuchando música. Algunos, además, omiten las reglas más elementales: no respetan la senda peatonal o esperan para cruzar sobre la calle.


Cada 57 minutos, en la CABA tiene lugar un hecho de tránsito con, al menos, una víctima. Así surge del Informe sobre Siniestralidad Vial en la CABA de la Defensoría del Pueblo, que durante 2015 contabilizó 9242 siniestros viales, en los que resultaron damnificadas 9952 personas, entre víctimas fatales y lesionadas. En el desagregado por categoría de movilidad, los motociclistas, al igual que en 2014, ocupan el primer lugar en víctimas fatales y lesionados.
Sin embargo, si se consideran los casos mortales durante 2015, la cantidad de peatones (33) fallecidos in situ iguala la de motociclistas. Estas dos categorías concentran el 72% de los 92 casos fatales (los automovilistas representan el 19,6%).
Fabián Pons, presidente de Ovilam, sostiene que las distracciones tecnológicas y cruzar la calle conversando o sin prestar atención al entorno no son un tema menor a la hora de considerar el índice de atropellos: "En nuestro país, según cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, mueren más de 620 peatones por año", dice.
Ese organismo contabilizó 5279 víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el país durante 2014: el 11,82% (624 personas) fueron peatones; 63,01% (3326), conductores, y el 25,17% (1329), acompañantes. Para Luchemos por la Vida, sin embargo, el número de peatones fallecidos anualmente asciende a 1500.
Con respecto al estudio realizado por Ovilam, Pons apunta: "Algunas personas dicen «no escucho, pero veo». No son conscientes de que si hay un vehículo en emergencia (ambulancia, bomberos o policía) circulando, por ejemplo, de contramano, ellos no se van a enterar. Hoy, un teléfono con música puede tener más decibeles que la bocina de un tren".


También los conductores
María Cristina Isoba, directora de Investigación y Educación Vial de Luchemos por la Vida, también percibe con preocupación la extensión de esta costumbre: "El crecimiento de esta tendencia abarca también a los conductores, que tienen un muy alto índice de uso del celular: en 2014, el 11% lo hacía mientras manejaba, cifra que en 2007 era del 4%".
Isoba suma un agravante: el aumento del "mensajeo". "Hace unos años, predominaba la llamada telefónica, pero ahora hay que sumarle la lectura y escritura de mensajes: se camina o se conduce a ciegas."
Destaca que las personas que caminan usando el celular tienden a cruzar la calle más despacio, sin mirar el tránsito circundante ni esperar a que los vehículos se detengan, en una proporción muchísimo mayor que los no usuarios.
Gustavo Brambati, subgerente de Seguridad Vial del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) cuenta que realizaron experiencias en entornos controlados, donde al conductor de un vehículo se le hacían preguntas mientras manejaba, a través de un celular con sistema de manos libres. "Eran preguntas triviales o cuentas matemáticas sencillas. Pero en el 90% de los casos, al intentar responder, cometía errores como voltear conos o contestar equivocadamente", señala.
Para Pons, no es cuestión de "combatir la tecnología", sino que hay que trabajar en la educación y en un mayor nivel de concientización. "El aumento en el uso de la tecnología por parte de los peatones es una tendencia a nivel mundial y en otros países ya está regulada: hay ciudades en Japón con sendas especiales para ese tipo de tránsito", ejemplifica.
"El peatón también tiene responsabilidades. Si bien la ley establece que tiene absoluta prioridad de paso, debe moverse de forma defensiva, ser precavido", subraya. "Sin embargo, la sensación de impunidad que tiene al saber que no sufriría ninguna multa ni llamado de atención complementa las conductas temerarias."
Según Pons, hay mecanismos, como los llamados de atención por parte de las autoridades, que tienen resultados positivos. "Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá, fue un precursor de la condena social", cuenta. "En la CABA, la policía en general no está atenta a los peatones. Pero si el policía que está en una esquina, cuando ve que alguien cruza mal o usando el celular, le pegara un pitazo, sería disuasorio: a nadie le gusta ser reprendido en público." Y concluye: "A veces no es cuestión de poner una multa, sino de hacer pedagogía".
Consejos para prevenir siniestros
Cruzar siempre por las sendas peatonales. Si no las hay, hacerlo solo por las esquinas.
Respetar los enrejados de las esquinas y los cruces desplazados.
Cruzar cuando el semáforo peatonal lo permita y no cuando el de tránsito indique la detención de los automóviles.
Acostumbrarse a sacarse los auriculares al momento de cruzar la calle.
No utilizar el celular en ninguna de sus formas mientras se está cruzando una calle o avenida. En caso de estar en medio de una conversación telefónica, detenerse apartado de la zona de cruce hasta terminar la misma.
Esperar a cruzar parado sobre la acera.
Los semáforos con cuenta regresiva están programados para cruzar caminando a un paso normal. No intentar hacerlo corriendo o cuando el tiempo ya no lo permite.
No caminar sobre los cordones de las aceras, sobre todo si son angostas.
Cruces peligrosos, una situación cotidiana
Una recorrida por las calles porteñas dejó en evidencia el elevado uso de celulares y auriculares por parte de los peatones
Alicia Moreau de Justo y Macacha Güemes, a las 13.

Tres personas que esperan para cruzar se entretienen con aparatos electrónicos en la zona de Puerto Madero.

Venezuela y 9 de Julio, a las 14.

Los especialistas sostienen que un teléfono con música puede tener más decibeles que la bocina de un tren o la sirena de una ambulancia.

Florida y Diagonal Norte, a las 12.

El uso de auriculares es la distracción más frecuente. Luchemos por la Vida concientiza sobre cómo el sentido del oído es vital para moverse en la calle.

sábado, 19 de marzo de 2016

NUEVAS POSIBILIDADES DESDE CHINA


Huawei apuesta fuerte para lograr una mayor presencia
La empresa china presentó en la Argentina su nueva oferta de equipos, con dos celulares, una tablet y una smartband
Las variantes de colores del TalkBand B2.90
Una tablet, una pulsera inteligente y dos celulares fue el combo elegido por la marca Huawei para empezar 2016 con su propuesta de nuevos productos en la Argentina. Se trata de la MediaPad T1 (que también funciona como celular 3G), la TalkBand B2 y los smartphones P8 Lite y Y6, todos equipos con precios de rango medio. Pero estos equipos son 4 de los 10 que planea lanzar Huawei en la Argentina durante 2016.
Si nos fijamos en el primero de los dispositivos, la tablet híbrida MediaPad T1, que cuesta $ 3500, encontramos que se trata de un equipo con pantalla de 7 pulgadas, peso de 278 g y sistema operativo Android 4.4. Decímos que es un dispositivo híbrido ya que también funciona como celular y permite enviar o recibir mensajes de texto.
Las dimensiones de la T1 son de 191,8 x 107 x 8,5 mm, posee carcasa de aluminio, una batería de 4100 mAh y tiene diversas aplicaciones para maximizar la duración de la energía, como su control de brillo de la pantalla sobre la base de la luz ambiente. Según lo informado por la empresa, la autonomía de la batería, con videos reproduciéndose, es de 12 horas, al usarlo como smartphone de 20 horas y más de 300 horas sin uso. Se carga al 100% en 5 horas. Sus dos cámaras, la frontal y la posterior, son de 2 MP.
La pulsera inteligente TalkBand B2, integra la segunda generación de este tipo de equipos con el sello Huawei, con la particularidad de poder separarse el cuerpo principal de la malla para convertirse en un auricular. Tiene conectividad Bluetooth para aparearlo con un celular y posee tecnología de localización del smartphone, sin importar el modelo o si está en modo silencioso. Posee pantalla táctil de 0,73 pulgadas. La autonomía con que cuenta su batería es de hasta cinco días que, además, le permite sostener llamadas por un total de 6 horas y 12 días, sin uso. Es compatible con celulares con Android 4.0 y iPhones con iOS 7.0 o superior. La carcasa es de aluminio. Es a prueba de polvo y resistente al agua. Brinda información sobre los movimientos o actividades deportivas que realizamos. También detecta la duración del sueño profundo y del ligero. Cuesta 4200 pesos.
Los teléfonos presentados son de dos categorías. Tenemos el P8 lite que es de rango medio alto y el Y6, que es un modelo de entrada.
El P8 lite (que cuesta $ 6999 liberado) tiene una pantalla de 5" HD y un grosor de 7,7 mm, con un peso de sólo 131 gramos. Corre el sistema operativo Android 5.0.
Su cámara principal, la posterior, alcanza una resolución de 13 MP, mientras que la frontal es de 5 MP. La primera tiene un flash que le permite tomar retratos sin el efecto del ojo rojo. Posee un procesador de ocho núcleos Kirin 620. Su memoria RAM es de 2 GB y el almacenamiento de 16 GB, que puede incrementarse por un slot para memorias microSD.
Por su parte el Huawei Y6, que cuesta $ 5299 liberado, posee también una pantalla de 5", pero su peso es de 155 g. La versión del Android que utiliza es la 5.1. Sus cámaras son de 8 y 2 MP, y la batería de 2200 mAh. El almacenamiento es de 8 GB, ampliable por microSD.

lunes, 22 de febrero de 2016

COBARDES ¿ EL CONTACTO HUMANO LOS ATERRA? ...LEONARDO HABERKORN

Leonardo Haberkorn es un periodista muy conocido de Uruguay. Trabajó en numerosos medios y es coautor del libro "Relato oculto: las desmemorias de Víctor Hugo Morales" (Editorial Planeta). Fue el Coordinador de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad ORT, de Montevideo, pero en diciembre dejó de dar clases por un curioso motivo: se cansó de pelear contra los celulares, WhatsApp y Facebook.
Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez.
No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en comunicación.
Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla.
Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.
Claro, es cierto, no todos son así.
Pero cada vez son más.
Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque más no fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto. Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal. Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen.
Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado.
Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante en 20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía. Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿no era el canciller?
Así con todo.
¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio.
¿De qué partido tradicionalmente es aliado el PIT-CNT? Silencio.
¿Qué partido es más liberal, o está más a la "izquierda" en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio.
¿Saben quién es Vargas Llosa? ¡Sí!
¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno.
Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado. Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales.
En un ejercicio en el que debían salir a buscar una noticia a la calle, una estudiante regresó con esta noticia: todavía existen kioscos que venden diarios y revistas.

En la Naranja Mecánica, al protagonista le mantenían los ojos abiertos con unas pinzas, para que viera una sucesión interminable de imágenes, veloces, rápidas, violentas.
Con la nueva generación no se necesitan las pinzas.
Una sucesión interminable de imágenes de amigos sonrientes les bombardea el cerebro. El tiempo se les va en eso. Una clase se dispersaba por un video que uno le iba mostrando a otro. Pregunté de qué se trataba, con la esperanza de que sirviera como aporte o disparador de algo. Era un video en Facebook de un cachorrito de león que jugaba.
El resultado de producir así, al menos en los trabajos que yo recibo, es muy pobre. La atención tiene que estar muy dispersa para que escriban mal hasta su propio nombre, como pasa.
Llega un momento en que ser periodista te juega en contra. Porque uno está entrenado en ponerse en los zapatos del otro, cultiva la empatía como herramienta básica de trabajo. Y entonces ve que a estos muchachos -que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre- los estafaron, que la culpa no es solo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.
Entonces, cuando uno comprende que ellos también son víctimas, casi sin darse cuenta va bajando la guardia.
Y lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante.
No quiero ser parte de ese círculo perverso.
Nunca fui así y no lo seré.
Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible.
Justamente, porque creo en la excelencia, todos los años llevo a clase grandes ejemplos del periodismo, esos que le encienden el alma incluso a un témpano. Este año, proyectando la película El Informante, sobre dos héroes del periodismo y de la vida, vi a gente dormirse en el salón y a otros chateando en WhatsApp o Facebook.
¡Yo la vi más de 200 veces y todavía hay escenas donde tengo que aguantarme las lágrimas!
También les llevé la entrevista de Oriana Fallaci a Galtieri. Toda la vida resultó. Ahora se te va una clase entera en preparar el ambiente: primero tenés que contarles quién era Galtieri, qué fue la guerra de las Malvinas, en qué momento histórico la corajuda periodista italiana se sentó frente al dictador.
Les expliqué todo. Les pasé el video de la Plaza de Mayo repleta de una multitud enloquecida vivando a Galtieri, cuando dijo: "¡Si quieren venir, que vengan! ¡Les presentaremos batalla!".
Normalmente, a esta altura, todos los años ya había conseguido que la mayor parte de la clase siguiera el asunto con fascinación.
Este año no. Caras absortas. Desinterés. Un pibe despatarrado mirando su Facebook. Todo el año estuvo igual.
Llegamos a la entrevista. Leímos los fragmentos más duros e inolvidables.
Silencio.
Silencio.
Silencio.
Ellos querían que terminara la clase.
Yo también.