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jueves, 29 de agosto de 2024

INTERNA, COMUNIDAD


La ampliación de la Corte y la sucesión del PJ, detrás de la pelea entre Cristina y Mayans
La expresidenta y el titular del bloque en el Senado mantuvieron un inédito entredicho público
Gustavo Ybarra

José Mayans senador (UP-Formosa)
Tras ser reprendido públicamente por Cristina Kirchner a raíz de sus dichos sobre el “peronismo” y Victoria Villarruel, el formoseño sorprendió al responderle en público a la expresidenta
Las internas están a la orden del día y el peronismo no es la excepción. En medio de las infinitas peleas del oficialismo, Cristina Kirchner salió a desautorizar al jefe del bloque de senadores de Unión por la Patria, José Mayans (Formosa), y dejó al desnudo una trama de pujas intestinas en la que se mezclan la conducción de un PJ que vive en estado de virtual acefalía y la personería jurídica por ver quién se sienta a la mesa con el Gobierno para negociar la ampliación de la Corte Suprema, a cambio de aprobar las designaciones de Ariel Lijo y Manuel GarcíaMansilla en el máximo tribunal, que reclama Javier Milei.
“Mirá, el peronismo tiene la capacidad del olfato. Por una narina olemos las calas; por la otra, el poder”. La frase pertenece a un experimentado senador kirchnerista que cree que detrás de la pelea pública subyace la lenta pero persistente pérdida de poder de la exvicepresidenta, que sigue dando órdenes en el peronismo como si todavía tuviera el atractivo electoral de otras épocas.
Pero las explicaciones no se acaban en el supuesto “olor a calas” que se adjudica a la figura política de Cristina Kirchner en algunos sectores de PJ, situación que ya tuvo algunos capítulos públicos, como los reproches contra la expresidenta del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, otrora ultrakirchnerista, por las derrotas electorales de la última década.
En otras usinas peronistas interpretaron el cruce verbal como un chispazo por la eventual ampliación de la Corte que reclaman desde algunos sectores del kirchnerismo a cambio de darle a Milei la luz verde a sus candidatos a completar el máximo tribunal, que se discute por estos días en audiencias públicas en la Comisión de Acuerdos del Senado.
Se trataría de un juego de la silla político en el que Cristina Kirchner puja por sentar a Eduardo de Pedro (Buenos Aires), hombre de La Cámpora, operador judicial kirchnerista y compañero de bloque de Mayans, mientras otros sectores del peronismo que ven apagarse la estrella electoral de la expresidenta quieren su parte del botín, y la reclaman desde la posición de haber soportado el “huracán Milei” y haber retenido el poder en sus provincias.
La pelea empezó por las declaraciones de Mayans en las que, después de la sesión de la semana pasada en la que protagonizó un intercambio risueño con Victoria Villarruel, dijo que la vicepresidenta “se aproxima ideológicamente un poquito más a nosotros [por el peronismo] que a Milei”. El jefe del bloque K en el Senado, ligado al gobernador Gildo Insfrán, completó su intervención asegurando que al Presidente habría que hacerle un peritaje psiquiátrico por sus desbordes emocionales.
“Pericia psiquiátrica les vamos a pedir a los que dicen que es peronista”, respondió, tajante, Cristina Kirchner, sin mencionar a Mayans ni a Villarruel, desde su cuenta de la red social X, una de las pocas tribunas que le quedan desde que dejó el poder.
Para sorpresa de todos, y en una clara señal de los tiempos que corren, el senador no se quedó callado y contraatacó. “¿Qué hacemos con los que pusieron a Alberto [Fernández] como presidente del partido? ¿Los mandamos también al psiquiátrico?”, replicó Mayans. Toda una novedad si se toma en cuenta que antes nadie osaba desafiar en público a Cristina Kirchner.
“Está empezando a separarse”, interpretó las palabras de Mayans un senador que siempre tuvo la puerta abierta en el despacho del formoseño y que también ha sabido frecuentar el Instituto Patria.
Como trasfondo de esta pelea están el debate de los pliegos de los candidatos para la Corte y la intención del peronismo de forzar una ampliación del máximo tribunal y negociar, además, la designación de unos 140 juzgados federales vacantes a lo largo del país.
Hasta la semana pasada, el pedido se había mantenido en sordina. Pero fue precisamente Mayans quien, en diálogo horas de la audiencia pública de Lijo, dijo que su bloque no iba a firmar dictamen en la Comisión de Acuerdos hasta que el Gobierno no se sentara a negociar el apoyo a los candidatos para ocupar la cabeza del Poder Judicial.
A la luz de los últimos acontecimientos, aquellas palabras del senador suenan a una queja por las intenciones de Cristina Kirchner de tomar las riendas de la discusión y poner a su gente de confianza no solo en la negociación, sino también en los cargos en disputa.
Con la pelea todavía fresca, en las usinas peronistas del Senado nadie podía arriesgar qué tan profundo podría ser el impacto al interior de la bancada de Unión por la Patria del cruce mediático entre la exvicepresidenta y el legislador.
Lo que sí es cierto es que la polémica hace flaco favor a la unidad de un bloque atravesado por las tensiones entre un sector de kirchneristas duros, mínimo unos 15 de los 33 miembros de la bancada, con pretensiones de seguir marcando el camino sin hacer un mea culpa por sus errores políticos, y un grupo, todavía chico pero que va en crecimiento, que cree que llegó la hora de hacer un cambio de mando y adoptar otras estrategias legislativas.

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Moscovich busca terciar en las elecciones de la DAIA
El dirigente competirá con los postulantes Cohen y Epstein
Jaime RosembergAdrián Moscovich ORT
Con el oficialismo en la voz de Marcos Cohen y la oposición corporizada en Darío Epstein, apareció un tercero en discordia en la competencia para la conducción de la DAIA, la representación política de la comunidadju de o-argentina que renovará sus autoridades en noviembre.
Se trata de Adrián Moscovich, contador de 60 años con una larga experiencia comunitaria, como profesional y como voluntario.
Moscovich presentó días atrás su postulación para presidir la entidad.
De esa forma, se sumó a la carrera en la que ya se anotaron Cohen (parte de la actual conducción, que encabeza Jorge Knoblovits), y Epstein, financista y asesor económico del presidente Javier Milei durante la campaña que lo llevó a la presidencia.
En diálogo y a la cabeza de la agrupación Pero Juntos, Moscovich mostró sus diferencias con quienes serán sus dos rivales por la conducción de la entidad.
“Nuestro proyecto tiene como objetivo central volver a los orígenes de la DAIA, luchar contra el antisemitismo en un esquema federal y apartidario que no dependa del gobierno de turno”, argumentó el candidato.
Prosecretario de la DAIA durante parte de la gestión de Knoblovits, Moscovich asegura: “Hoy las posturas de la entidad se resuelven entre dos o tres personas; somos el pueblo del debate, así lo hacían los talmudistas, y tenemos que volver a eso”.
El flamante candidato presentó su postulación hace una semana en la comunidad Dor Ja dash(nue va generación ), en el barrio de Villa Crespo.
En relación con la postulación de Epstein, Moscovich aseguró: “Me preocupa que la DAIA esté demasiado cerca de los gobiernos. Ya lo hicimos en varias oportunidades, y no nos fue bien”, destaca.
Contra el apoyo a Lijo
“Mi plan es una DAIA cuyas decisiones pasen por el consejo directivo, con participación de las filiales del interior. No tenemos nada que decir sobre la designación de jueces o políticos, sean buenos o malos”, en referencia al apoyo de la DAIA a la postulación del juez federal Ariel Lijo como próximo juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Para Moscovich, apoyar a Lijo sería “borrar con el codo lo que escribimos con la mano”, dado que, recordó, en 2014 la DAIA mostró su preocupación por la autorización que el mismo juez Ariel Lijo dio a la personería jurídica para el partido Bandera Vecinal, que encabezaba Alejandro Biondini, reivindicador del nazismo.
En tren de contabilizar apoyos, el candidato Adrián Moscovich asegura que tendrá el respaldo de las entidades sociodeportivas y escuelas. También reconoce “conversaciones” con el sector de la ortodoxia que lidera el rabino Samuel Levin, sector que maneja la AMIA desde 2008 de modo ininterrumpido.
Antisemitismo y federalismo
Como promesa de campaña, Moscovich asegura que promoverá la creación del “instituto federal de esclarecimiento para la lucha contra el antisemitismo”, en el que donantes particulares se comprometieron a su financiamiento, para capacitar a dirigentes de empresas públicas y privadas, rectores de universidades y otros sectores, en pelea frontal contra lo que considera el rebrote de antisemitismo a nivel global.
“Me acompaña gente con experiencia en la DAIA, otros con experiencia comunitaria y un tercer grupo que no participó nunca de la conducción, pero que confía en que volvamos a los valores fundantes de la DAIA”, culminó Moscovich, confiado en dar la pelea contra las otras dos listas.

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jueves, 22 de junio de 2023

INTERNA


Los intendentes presionan a Scioli: lo dejan solo para armar todas las listas
El kirchnerismo lo desafía a reunir los 2700 candidatos que se necesitan en la provincia y dicen que “no llega”
Maia JastreblanskyDaniel Scioli cree que los jefes comunales, al final, lo apoyarán
“Daniel Scioli no tiene un armado para presentar en los 135 distritos de Buenos Aires, y si arma, lo hará con cachivaches”. El intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, un ultracristinista, dijo a viva voz la chicana que muchos dirigentes encolumnados detrás de la alianza kirchneristamassista vienen susurrando en los últimos días: que no saben cómo el embajador en Brasil y Victoria Tolosa Paz armarán la tira completa de candidatos para dar pelea en todos los municipios de la provincia, como obliga el flamante reglamento provincial.
Esas cláusulas y condiciones que escribió Máximo Kirchner (presidente del PJ bonaerense) junto a los partidos de Unión por la Patria (UP) le hacen muy empinado el armado político a Scioli. Primero, porque no le dejan lugares expectantes ni en la Legislatura Bonaerense ni en los concejos deliberantes municipales a la lista que pierda en las PASO. Es decir, no dan incentivos para participar en la nómina que quiera desafiar al poder territorial.
Sobre todo, ese reglamento fija que cada intendente irá colgado de un solo candidato a gobernador. Y la gran mayoría de intendentes del conurbano, incluso los que tienen más chispazos con La Cámpora, hoy prefieren jugar colgados de la boleta de Axel Kicillof, si efectivamente va por su reelección. “No les da. Ningún intendente va a estar ahí, ninguno”, enfatizó a la nacion un importante jefe comunal del conurbano que ni siquiera es kirchnerista.
Así, si no se aplicara el formato de “Y” en las boletas (y no pueden compartir postulantes locales con el kirchnerismo), Scioli y Tolosa Paz deberían buscar 135 candidatos a intendentes y llenar las listas de legisladores provinciales, concejales, y consejeros escolares. Son más de 2700 casilleros, según un cálculo que hizo el diario Clarín.
“Por supuesto que es desafiante. Nosotros hubiéramos querido no meter ruido en los territorios y que hubiera un acuerdo. Pero hace 45 días que se están buscando candidatos y los casilleros van a estar llenos, eso no es un problema”, aseguraron en el búnker de Tolosa Paz.
Y agregaron: “El kirchnerismo cree que Scioli y Tolosa Paz se van a bajar, pero eso no va a pasar. ¿Dicen que vamos a terminar con el tren fantasma? Quizás sí, pero eso fue por el capricho de Máximo Kirchner, que empujó a una locura que le va a levantar una interna a cada intendente”.
Cerca de Scioli respondieron: “Hay armado en todos los distritos”. En el sciolismo apuntan a resucitar a muchos referentes locales y exintendentes que fueron perjudicados en los últimos años por el kirchnerismo. También han tentado a pastores con anclaje territorial en el conurbano profundo, como hicieron en Villa Fiorito. Y aspiran a respaldarse en la estructura de Hugo Moyano, que por ahora solo compartió un almuerzo con el embajador en Brasil y coincidió en la necesidad de que haya PASO.
En estas horas, la corriente Camino a la Victoria, de Tolosa Paz, aúna esfuerzos con el trabajo que están haciendo Alberto Pérez, principal ladero político de Scioli, y el exintendente de Avellaneda Baldomero “Cacho” Álvarez. “Una vez que encontrás al dirigente territorial que arma en su distrito, es muy fácil llenar el Excel”, aseguran cerca de Tolosa Paz.
Hoy, en tanto, el Movimiento Evita tiene previsto mantener una reunión con sus principales referentes para decidir el curso a seguir. Hay posturas encontradas: algunos prefieren buscar lugares al calor del armado K, mientras que otros prefieren encolumnarse detrás de Scioli y desafiar al kirchnerismo.
Carta de los intendentes
Los intendentes de la primera sección electoral ayer hicieron un comunicado en el que manifestaron “la voluntad de que haya una lista de unidad”. “De no lograr la unidad en las listas provinciales y nacionales, no seremos funcionales a estas divisiones. Acompañaremos a la lista que encarna el proyecto político que queremos y no iremos en ambas”, continúa el documento, firmado por 17 jefes comunales.
En el mismo sentido se pronunciaron, en sus cuentas de Twitter, los intendentes Mariano Cascallares (Almirante Brown), Marisa Fassi (Cañuelas) y Gastón Granados (Ezeiza), entre otros. La mayoría tiene sintonía con el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde.
Uno de los intendentes que firmaron el comunicado –que tiene muy buena relación con Cristina Kirchner y Sergio Massa– dijo a la nacion:
“Lo que estamos diciendo ahí es que no apoyamos a Scioli y a Tolosa Paz. Queremos unidad, y si no la hay, no cuenten con nosotros para ser funcionales a los dos”.
En el búnker de Tolosa Paz, no obstante, hicieron una lectura distinta y aseguraron que, por lo bajo, los intendentes están pataleando por el reglamento que confeccionó Máximo Kirchner. “Ningún intendente está diciendo expresamente ‘bajate, Scioli’. Los intendentes no están cómodos con esta situación, porque van a tener una interna en sus distritos. Quienes tenían que cuidarlos no se ocuparon de que hubiera unas PASO ordenadas”, señalaron.
Y advirtieron, a modo de chicana: “Probablemente los intendentes terminen repartiendo su boleta corta junto con la de Victoria y Daniel, como siempre hicieron… Hasta con Pro lo hicieron”.
El reglamento, que fija que los intendentes solo pueden ir colgados de un candidato a gobernador (y que abre la posibilidad de que Scioli les plantee una interna en los municipios), para muchos referentes del conurbano refuerza la idea de que Kicillof se quedará intentando retener la provincia. El gobernador bonaerense obtura la discusión en esa categoría, porque su nombre es el que tiene mejor aceptación entre los jefes comunales
Los intendentes pidieron unidad. Si no, jugarán en la lista kirchnerista

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miércoles, 15 de marzo de 2023

INTERNA


Aníbal Fernández: “Son más oposición que oficialismo”
El ministro de Seguridad cruzó a Máximo y Cristina Kirchner por las críticas al Presidente
Decidido a ser una de las espadas defensoras del Presidente, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, salió ayer al cruce de los cuestionamientos del kirchnerismo a la gestión y apuntó contra la vicepresidenta Cristina Kirchner y su hijo, Máximo.
El ministro, que también ocupó cargos en los otros gobiernos kirchneristas, planteó que la exmandataria “se critica a sí misma” cuando apunta a Alberto Fernández, ya que ella forma parte de la cúpula del Poder Ejecutivo. Además, fiel a su estilo chicanero, puso en duda de qué trabaja el diputado nacional y líder de La Cámpora. “Son más oposición que oficialismo”, les enrostró, en un nuevo capítulo de la feroz interna del Frente de Todos.
Tras un fin de semana con alta trascendencia pública para el kirchnerismo, el ministro de Seguridad habló con CNN Radio y Cadena 3 al llegar a la sede de su cartera y respondió primero los cuestionamientos que hizo Máximo Kirchner cuando dijo que “algunos” están más interesados en ganarle a Cristina que en sacar el país adelante. “Que lo explique él, no sé qué quiere decir. ¿Sabe qué hora es? Las ocho de la mañana. A las ocho de la mañana, yo, viviendo en Lomas de Zamora, llego al ministerio a mi cargo a trabajar como un perro todo el día, para tratar de hacer todo lo que tenemos que hacer. Yo no sé cuántas horas trabaja él ni qué es lo que hace él, porque nunca lo supe”, deslizó el funcionario contra el diputado nacional.
Entonces, le dijo también que antes de exponer una crítica debería “saber de qué está hablando”, y remarcó que no tiene “ningún interés” en que le vaya mal a la vicepresidenta, a quien -según planteó- le tiene “gran cariño y amor” por haber trabajado a su lado tanto tiempo.
Planteó incluso que es el mismo Máximo Kirchner quien debe “abandonar aventuras personales” -algo que el líder camporista había pedido en un dardo al presidente Alberto Fernández- y minimizó el poder de injerencia política del diputado nacional: “Yo no he visto algo serio, algo que me muestre que él tenga una estatura política tan importante que pueda darle consejos al peronismo; no las reconozco, no las veo”.
Los cuestionamientos de Fernández no fueron solo para Máximo, sino también para Cristina Kirchner, que el viernes pasado desde la Universidad de Río Negro se mostró disgustada por cómo la administración que conduce el Presidente llevó adelante la economía durante estos años de gestión, más que nada con relación a la inflación, el dólar, los salarios y el pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“[Ella es] del mismo gobierno, por lo cual está criticándose a sí misma. Se está criticando a sí misma. Formamos todos parte del mismo gobierno”, reiteró Fernández, a quien cuando le dijeron que la vicepresidenta “habla como opositora”, respondió: “Y qué quiere que haga, rétenla a ella, no a mí. Yo trabajo para un solo gobierno, que es el que ganó en nombre del peronismo y hoy representa la voluntad popular”.
También se refirió a la “proscripción” que dice el kirchnerismo que sufre la vicepresidenta. “Discutimos en esta posición visiones que no son gráficas. Por un lado dicen que Cristina está proscripta y, tratando de explicarlo uno desde el punto de abogado, uno dice: ‘No, proscripta no está’. Pero Cristina se llama a sí misma proscripta. ¿Quieren utilizar ese término? Utilicen lo que quieran, pero después aparecen otros que quieren que sea candidata. ¿Cómo es? ¿No está proscripta? ¿Cómo va a ser candidata?”, se preguntó, y sintetizó: “La verdad es que no está proscripta y puede ser candidata. Para ser candidata tiene que competir en las PASO. Si gana las PASO, competirá; y después, si tiene los votos suficientes, estará volviendo”.

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jueves, 28 de enero de 2016

LA INTERNA PERONISTA SEGÚN JUAN F. von ZESCHAU


La interna peronista que se viene
La disputa está abierta, sólo que el mes de enero ayuda a mantener el bajo perfil de las refriegas. Las facciones son merecedoras de diferentes etiquetas, los quiebres y fronteras divisorias también: territoriales contra milicianos, kirchneristas paladar negro contra pejotistas, puristas contra negociadores, progresismo contra peronismo.


Por ahora, parece ser una lucha de trincheras, en las que también se definen las modalidades de interacción con el adversario en el poder. Los códigos, podría decirse. Hasta dónde, de qué modo, con quiénes se charla. Y el peronismo está definiendo sus terminales políticas, quiénes son los negociadores, las referencias de cara al gobierno. Algunos capitanes comienzan a perfilar, otros se resisten a caer: Recalde en diputados, Pichetto en el Senado, Ottavis con su liderazgo más que en duda en la legislatura provincial. Desde ya, son cuadros intermedios que dirigen disputas tácticas. Los intendentes, los dirigentes gremiales y, sobre todo, los gobernadores, recién están precalentando. Estos últimos tendrán mucho que decir ahora que el ministro Frigerio inauguró el debate sobre la coparticipación federal.

La interna se anuncia larga, el 2016 es su año. Es probable que comience a ordenarse recién en el armado de listas legislativas, y solo se definirá mediante los votos en aquella instancia todavía lejana. Y si la interna se define por los votos, quizás, la última y mejor fotografía que permite realizar algún análisis es la elección PASO en la provincia de Buenos Aires. El kirchnerismo paladar negro de Aníbal y Sabatella, una candidatura digitada desde la superestructura, aunque haciendo pie sobre las orgas estrellas del kirchnerismo puro: Nuevo Encuentro y La Cámpora. Del otro lado, la fórmula de Julián Domínguez y Espinoza, el primero un escogido del establishment peronista, el segundo un referente territorial del municipio más populoso del distrito bonaerense. Vanguardia kirchnerista vs. pejotismo territorial. Milicianos contra territoriales. El resultado, más allá del ganador, fue un empate técnico. La simplificación del examen es evidente, pero cabe preguntarse si no será ese el equilibrio actual de la interna peronista.

Esa fórmula matemática de charla de café se complica cuando incluimos a Felipe Solá; ¿alguien podría decir que el ex gobernador no fue un candidato de extracción y representatividad peronista?

La hipótesis es arriesgada y contrafáctica, pero atractiva. Sin unidad, el peronismo está partido en tres partes iguales. Triple empate. Y la unidad es premisa para ser competitivo. Desde ya, queda mucho tiempo para definir posiciones o acercamientos, la carrera es una maratón, los velocistas pasan a segundo plano. Porque, como se dijo más arriba, para la próxima contienda faltan dos años y todavía no asomaron los principales actores de esta trama. Scioli y Urtubey insinuaron, Massa se destacó por su colaboracionismo apresurado, Cristina está públicamente ausente. Es probable que Randazzo también tenga su lugar de francotirador solitario en la medida que la interna suba de temperatura.

Los cuadros intermedios, aquellos que median entre base y conducción, seguramente se apegarán al guión de sus respectivas dirigencias. El combate es cuerpo a cuerpo y subterráneo. La puja entre intendentes del PJ bonaerense y sus legisladores provinciales es un ejemplo de esas escaramuzas lideradas por mandos medios. El año 2016 se augura plagado de este tipo de disputas. El PRO festejará los cruces y los pases de factura. Aunque son necesarios para reacomodar y redefinir una propuesta política que fue derrotada en las urnas, es preciso aggiornarla, evaluar los métodos de construcción, volver a ganar. Además, los peronistas son como los gatos. No sería aconsejable que el oficialismo amarillo festeje con tanta antelación.

El resto será construcción de base, sindicatos, movimientos sociales, unidades básicas, que sin una agenda política positiva, podría caer en una épica de la resistencia, ausente de propuestas superadoras de la actual y la anterior gestión, y, por ende, con pocas chances electorales. Resistiendo con aguante, sería el lema. Marchismo voluntarista, espasmos más o menos organizados tácticamente, más o menos encuadrados, que no responden a ningún tipo de conducción estratégica, justamente, porque no la hay. Se podría enumerar algunos ejemplos de los últimos días: marcha de La Cámpora en contra del vaciamiento del Grupo 23, batucadas de las delegaciones gremiales en los organismos que registran despidos, discursos en el medio de las playas bonaerenses. Por supuesto, también es un signo del dinamismo y la acentuada participación política de las bases peronistas, progresistas y afines. Es un suelo fértil para levantar un nuevo edificio político.

Pese a que el macrismo parezca ser una especie de avalancha thatcherista con ribetes criollos, es esperable una reacción popular, quizás, con las paritarias como eje. No parece haber una población disciplinada y dispuesta a acatar caídas sustanciales en su nivel de vida. Es difícil, a priori, instalar la necesidad inevitable de un paquete de recortes, por más que se apele a la herencia de Cristina. La sociedad no sale herida de una hiperinflación, de un 2001, de una corrida bancaria fenomenal, de una dictadura. Y las expectativas con respecto al gobierno son elevadas; la gran mayoría del electorado votó a Cambiemos para mejorar, no para retroceder. La vara es alta. Ese parece ser el mayor punto débil de la actual administración.