Padres e hijos, estresados por las figuritas del Mundial,
Llenar el FIFA WORLD CUP Qatar 2022 se volvió una empresa compleja: escasez de sobres, los vivos de siempre, y padres e hijos, estresados
por Jorge Martínez Carricart
Nunca llenar un álbum fue tan complejo. Esta vez hay 638 figuritas “difíciles”: la de Messi y todas las demás. No hay sobres en ningún lado. Panini rompió la cadena de distribución tradicional: relegó a los kioscos para dar prioridad a nuevos socios, los supermercados Jumbo, las estaciones de servicio Axion y el servicio de entregas Pedidos Ya! Pero, curiosamente, ellos tampoco tienen sobres.
Se supone que juntar figuritas, además de caro, es divertido. Sin embargo, con el álbum FIFA WORLD CUP Qatar 2022 se volvió una empresa estresante. Y frustrante. Madres y padres se pasan coordenadas vía Whatsapp: “En tal esquina”, “en tal kiosco”, “a tal precio”. Siempre es urgente porque “se están por acabar”. En semejante escenario, nadie compra uno o dos sobres por vez: arrastrados por la histeria colectiva todos pretenden vaciar el comercio. Se forman colas interminables. No es un drama, solo un absurdo total.
La escasez promovió todo tipo de disparates. Primero, apalancados en la ley “de oferta y demanda”, muchos kiosqueros subieron de forma irracional el precio de cada sobre: desde 170 pesos… hasta el infinito y más allá. Otros mantienen el valor sugerido por el fabricante, de 150 pesos por paquete, pero solo los venden “en combo” con golosinas.
En medio de la convulsión general que vive el país, la UKRA (Unión de Kiosqueros de la República de Argentina) denunció a Panini y reclamó la intervención del Gobierno: “Señores gobernantes, por favor laburen y hagan algo”. Su líder, Ernesto Acuña, amenazó con imponer un bloqueo sobre la empresa: “Vamos a ir a la planta, la idea es que no salga ningún camión más a repartir figuritas a los lugares que no sean los canales habituales”. También declaró que con el precio de 150 pesos el comercio gana “alrededor de 30 pesos” por sobre vendido.
En Mercadolibre la cosa se pone aún más absurda. Hay todo tipo de ofertas. El usuario “Monyrunning”, por citar un caso, vende 10 sobres por 5499 pesos. Es decir que multiplicó por 3,6 el valor original. Y no es el más caro. También es posible comprar el álbum completo, con las 638 figuritas “a pegar”, por 94.905 pesos (la publicación aclara que el precio está rebajado un 5% del original). Además circulan por redes sociales planchas ilegales con las imágenes de todas las figuritas “para imprimir y pegar”.
En la confusión, como siempre, floreció el ingenio argentino: dos estudiantes platenses, Agustín Bruno y Ramino Guzmán (hermano de Martín Guzmán, exministro de Economía), crearon la web app misfigus.ar, donde los usuarios comparten “en tiempo real” información respecto de qué kioscos tienen stock y en cuáles se acabó. “Por ahora, no lo estamos monetizando”, dicen los creadores. No gobernamos el mundo porque no queremos…
Hay quienes abonan la teoría de que Panini apostó a la estrategia de la escasez, que consiste en instalar la idea de que hay pocas figuritas, soltar los sobres a cuentagotas, generar histeria y asegurar la venta de todo lo que suelten al mercado. Es imposible saberlo a ciencia cierta, ya que nadie en la empresa concede entrevistas.
Tras el contacto Panini decidió responder a través de su agencia de prensa con un brevísimo comunicado que parece apuntar más a los kiosqueros que a los clientes: “Respecto de las inquietudes surgidas en la distribución tradicional, desde Panini estamos poniendo el foco en ello, trabajando diariamente con los mayoristas y distribuidores habituales, y llevamos tranquilidad a toda la cadena, ya que, por la naturaleza misma del mercado argentino, el kiosco es nuestro principal canal de venta y por ello siempre ha sido prioritario para nuestra empresa”. Nada más. Un anuncio que pusiese fecha cierta a la “normalización” en la distribución bajaría la ansiedad colectiva y atacaría directamente el negocio de los revendedores.
Más tarde, extraoficialmente, Panini dejó trascender que fue sorprendida por la demanda, que todo lo que pone en el mercado se agota, que tiene las máquinas trabajando 24 por 7 y que no da abasto. Aquí es donde cabe la crítica más repetida en redes sociales: “Tuvieron cuatro años para prepararlo”.
Panini Group es una empresa italiana con sede en Módena. No son improvisados en materia de figuritas: por el contrario, son líderes mundiales. Solo en 2018, entre sus colecciones y el mercado editorial, la facturación de la empresa superó los mil millones de dólares. Posee, en exclusiva, los derechos para producir en todo el mundo el álbum del mundial.
Un breve relevamiento refleja que en México sobran las figuritas del Mundial. “Se compran en cualquier lado: paradas de diarios, tiendas, almacenes…”, dicen. En Uruguay también se consiguen fácilmente. Incluso en Chile, que no clasificó para Qatar. Salvo en la Argentina, donde hasta el kiosco virtual de Panini se declara “sin stock”. ¿Es el peor álbum en la historia de las figuritas?
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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