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lunes, 21 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


Para ver en streaming
Ralph Macchio, Pat Morita, en Karate Kid
Todo el mundo habla de Cobra Kai, o todo el mundo ve Cobra Kai. Claro, todo el mundo es una inexactitud y Cobra Kai es una serie, no una película, pero se basa en una saga de películas [las de Karate Kid] y retoma a Daniel Larusso (Ralph Macchio) y a Johnny Lawrence (William Zabka) muchos años después. El éxito de la nostalgia, tal como dicen, entre otros componentes; uno de esos debería ser nombrado como "volver a los encantos del cine cuando todavía era cine". Claro, a Karate Kid (1984, John G. Avildsen, el director de Rocky) "la vio todo el mundo". Bueno, tampoco tanto, ni en su momento ni ahora, porque en el mundo hay mucha gente y nace mucha gente en un día -¡y también muere mucha gente!-, y si alguien de los vivos quiere verla por primera vez o revisarla -y no la tiene en formato físico- la puede ver por HBO Go, Google Play o Apple TV. A Karate Kid II (1986) la ofertan en todos esos medios y también en Claro Video. Y a la tercera (1989) en HBO Go, Google Play, Claro Video y Movistar Play. Y hay una cuarta, de 1994, que pueden conseguir en HBO Go, Google Play, Claro Video y Apple TV como El nuevo Karate kid, y ya es otra cosa -o doblemente otra cosa, porque siempre otra película es otra cosa- dado que está el sr Miyagi (Pat Morita), pero ya no Daniel (Macchio) sino que la aprendiz en las lides karatecas por caminos sinuosos es una chica, llamada Julie Pierce (Hillary Swank).
Mucho después, en 2010, vendría eso que llaman reboot y que también podríamos denominar como "en el siglo XXI a nadie se le ocurre una nueva idea". Hace diez años hubo entonces una nueva Karate Kid, con el hijo de Will Smith y Jada Pinkett Smith, llamado Jaden Smith, y nada menos que con Jackie Chan en el papel del maestro. Esa Karate Kid, que tal vez sea la mejor junto con la original de 1984, la pueden ver en HBO Go, Movistar Play y Claro Video. Pero si ya están cansados de Karate Kid y sus derivados en formato de cine o de series y a la vez quieren ver más películas de o con artes marciales... esta es una pequeña selección que no necesariamente es de las mejores películas o de las más conocidas sino más bien una búsqueda de alguna clase de diversidad o extremos o rarezas entre lo que está más al alcance del corredor de las pequeñas distancias del streaming.


Los tres dragones (1988)
Los Tres Dragones (1988) — The Movie Database (TMDb)
Mencionamos a Jackie Chan, algo así como un héroe -y un ser aparentemente indestructible- desde hace más de cuatro décadas para el público del cine de acción. Pero, lamentablemente, entre las muchas películas disponibles con este ejemplar humano extraordinario en la pantalla, hay una evidente tendencia a que las más profusamente disponibles no sean las mejores (Impacto inminente, de 1996 y de las más recomendables, está solamente en Apple TV). Lo mejor de Chan es en general lo de los ochenta y los noventa y eso brilla casi completamente por su ausencia. Pueden ver Los tres dragones (1988) en Amazon Prime y Movistar Play y también en YouTube gratis (aunque en español latino). De todos modos, Los tres dragones es de las "más graciosas", pero no de las mejores y más potentes. Hay que conseguir Masacre en Nueva York y abrir los cines para verla.

The Bodyguard y The Raid
DPS Role: The Bodyguard | Murloc Parliament
Mientras tanto, para estos tiempos en los que el cine, junto con sus vibraciones, pasiones y emociones parecen menguar a niveles bajísimos, pueden ver una película de hace pocos años llamada The Bodyguard (Netflix). 
The Raid: Redemption (2011) - IMDb
Fue exhibida en el Bafici 2016 con la presencia de Yue Song, su protagonista, director, guionista y aventurero de cada secuencia. Esta es una película flamígera de superacción y super sin exageraciones. Una película de kung-fu en modo iridiscente, con un creador que recorre convencido el sendero de Jackie Chan y como en una de Jackie Chan, hay que ver los créditos finales. Una película con citas -Titanic, James Bond, Kill Bill y también el melodrama más superficial- a una velocidad absurda y que se ríe de cada convención llevándola al máximo, y con algo así como devoción por el movimiento. Y si quieren más acción de la fuerte, tienen las dos The Raid de Gareth Evans, una en Movistar Play y otra en Claro Video.
Operación Dragón e Ip Man
Operación Dragón - Descarga Mas
Operación Dragón, la inevitable con Bruce Lee de 1973, está disponible solamente para alquilar o comprar en Google Play. 
Amazon.com: Ip Man: Legend: Kevin Cheng, Chrissie Chau, Cecilia Han, Liu  Xiafeng, Bruce Leung, Hu Kai, Zheng Wei, Fan Xiaotian, Charcoal Tan, Fan  Xiaotian, Zhu Yili
Hacemos votos para su mayor presencia en el universo digital, y también para pedir que regresen las deslumbrantes películas de Prachya Pinkaew. Mientras tanto, tienen las de Ip Man -"el maestro de Bruce Lee"- en Netflix.



Las películas de King Hu

El wuxia, o el wuxia pian, es -grosso modo- el cine situado en el pasado, histórico o no tanto... de peleas bastante voladoras con espadas aunque a veces sin ellas. Para algunos puristas esto está más bien fuera del cine de artes marciales más estricto.
Ver La posada del dragón online en HD - Películas en Qubit.tv
Pero no entremos ahora en esas discusiones, no vaya a ser que por cuestiones menores de etiqueta se pierdan las películas de King Hu (1931-1997). La más famosa, Un toque de Zen, causó revuelo en el Festival de Cannes en los setenta e influyó en, por ejemplo, Quentin Tarantino y Kill Bill. Un cineasta del movimiento, un cineasta de la plasticidad y la elegancia, y en Qubit pueden ver sus tres películas más imprescindibles: Come Drink With Me (1966), La posada del dragón (1967) y la mencionada Un toque de Zen (1970). 
Un toque de Zen-Xia Nu-King hu-Kung Fu-Reedición francés pequeño Movie  Poster | eBay
¿Y El tigre y el dragón? Bueno, justamente... mejor vean las de King Hu y, en las fiestas, sean el alma de las conversaciones sobre películas de gente que pelea en el aire.
J. P. F.

domingo, 20 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


Cinco películas con Jude Law a propósito de su nueva serie, El tercer día.


El talentoso Señor Ripley
El estreno de la miniserie anoche de El tercer día por HBO coloca el carisma de Jude Law en un extraño escenario, el de una comunidad de costumbres ancestrales que habita en los contornos de una isla perdida en el territorio británico. Si en sus últimas apariciones en televisión, vestido con el blanco atuendo papal de las sátiras de Paolo Sorrentino –The Young Pope y The New Pope–, había ejercitado la ironía que desde sus comienzos habitaba sumergida tras su belleza, ahora se vislumbra su costado más enigmático, teñido de un hermético existencialismo que parece el verdadero signo de ese insular apocalipsis. Algo de ese imaginario turbulento también se filtra en la nueva película de Sean Durkin (Martha Marcy May Marlene), The Nest, anunciada para fines de este mes en los cines abiertos del mundo y unos meses después como desembarco en streaming. Convertido allí en un ambicioso empresario que decide mudar a su familia de los Estados Unidos a Inglaterra a comienzos de los 80, Law deconstruye todas las aristas de su esquivo carácter, ese que se hizo presente de alguna u otra forma en todos sus personajes. Repasar algunas de sus creaciones menos conocidas, cuya esencia parece siempre protegida por una apariencia confiada y estable, permite explorar los distintos pliegues de su condición de actor.

El talentoso Señor Ripley (Anthony Minghella, 1999)
El talento de Mr. Ripley (1999) - Filmaffinity
De la primera etapa de la carrera de Jude Law, previa a la década del 2000, se destacan tres interpretaciones: el condenado diseñador de videojuegos de la Existenz de David Cronenberg, el trágico amante de Kevin Spacey en la sureña Medianoche en el jardín del bien y del mal de Clint Eastwood y, por supuesto, el playboy Dickie Greenleaf en la versión de Minghella de la célebre novela de Patricia Highsmith. Greenleaf había tenido el rostro bronceado de Maurice Ronet en la francesa A pleno sol, en la que René Clement convirtió la desencantada mirada de la autora en una fábula moral. Minghella, por su parte, decide atenerse a la letra del libro, modelar el distante atractivo de Tom Ripley en la figura clásica de Matt Damon, y sellar el destino de Greenleaf en la belleza única de Law. Su cabello casi cristalino y su luminosa sonrisa parecen llamar a la envidia de Ripley en cada una de sus apariciones, en cada rayo de sol que cae sobre su piel. Law consigue convertir a Greenleaf, ese nombre usurpado que imaginó Highsmith como una vestidura más de su carismático villano, en toda una presencia, signada por las oscuridades de ese último verano. Disponible En Cablevisión Flow y Movistar play.

Inteligencia Artificial (Steven Spielberg, 2001)
Será un Mobile de película
La historia de un androide que quiere convertirse en un niño de verdad le permitió a Steven Spielberg modelar una de sus películas más complejas y menos populares. En esa fábula de sueños rotos, casi como la tecnológicaversióndepinochoimaginada por Stanley Kubrick, David (Haley Joel Osment) es un robot con emociones verdaderas. Como su espejo inverso, el Gigolo Joe de Jude Law resulta puro artificio, un hombre de lata y maquillaje definido por su cabello perfecto y rígido. El misterio de la inteligencia artificial nunca es tan complejo para Spielberg como el que habita en el corazón humano. Y sorteando todos los posibles sentimentalismos, acompaña a David en la búsqueda de ese amor para el que fue programado. En el acto central de la película, David y Gigolo Joe deambulan por una feria en la que los androides son destruidos por los hombres. Esa inesperada empatía que David buscaba en los humanos que lo abandonaron la encuentra en uno de su misma especie, habitado por esa extraña supervivencia que define a los marginales. Disponible En Fox premium, Cablevisión Flow, Directv go y Movistar play.

El aviador (Martin Scorsese, 2004)
El aviador / Martin Scorsese | tls-cid
No debe haber una película de Scorsese más incomprendida que el aviador. Quizás la olvidada Kundun, consideraba una veleidad histórica al estilo de El último emperador de Bertolucci, especie de mácula permitida a todos los grandes creadores. Pero El aviador es una película crucial en el universo de Scorsese y lo es por su deformada interpretación del Hollywood del pasado, atravesado por sus grandilocuencias de espectador infantil que modelaba el mundo en una sala de cine. El Howard Hughes de Dicaprio es una figura monstruosa en todos los sentidos, desbordante de energía en un mundo de mesura, caprichoso y extravagante en un mundo demanda datos exigentes y previsibles. Y si la Katharine Hepburn de Cate Blanchett nace de la inolvidable interpretación de La adorable revoltosa, caricatura hawksiana de esa mujer tiránica y devoradora, el Errol Flynn de Jude Law es lo más cercano al imaginario de aquella estrella del cine de aventuras, amante inagotable, borracho irascible y tempestuoso.Law habita esamáscara de su personaje con una ambición que rara vez volvería a revelar.disponible En hbo go y Directv go.

EFECTOS Colaterales (Steven Soderbergh, 2013)
Efectos colaterales | todo dvd full blog
Como en la reciente Unsane (2018), filmada estratégicamente con la cámara de un celular, Efectos colaterales es la exploración interna de un estado de paranoia. Al empezar, Soderbergh nos anticipa los resultados de un extraño experimento: manchas de sangre dispersas en un departamento. El relato vuelve al comienzo y sabemos que la terapia que inicia la joven Emily Taylor (Rooney Mara) para lidiar con la prisión de su marido y su depresión crónica la lleva a explorar los vericuetos de una mente alterada que resulta ser su peor enemiga. El psiquiatra de Emliy es el mismísimo Jude Law, con esa apariencia de seguridad clínica que sujeta en su enigmática expresión el armazón de todo su poder. Así como Soderbergh desnuda las ambiciones más salvajes del capitalismo contemporáneo en la vertiente de la ciencia psiquiátrica, también enreda el relato hasta convertir a cada uno de sus personajes en una pieza extraviada dentro de un misterio insondable. Y Law resulta el personaje más opaco, representante de ese entramado crítico y con promesas de tragedia que apenas vislumbramos en su interior. Disponible En hbo go, Cablevisión Flow y Directv go.

Anna Karenina (JOE Wright, 2012)
Anna Karenina (2012)
Luego de las magistrales Orgullo y prejuicio y Expiación, deseo y pecado, Wright cierra su trilogía con Keira Knightley con la más ambiciosa adaptación de la célebre novela de León Tolstoi. Si Clarence Brown había convertido a la historia en un vehículo para la consagración de Greta Garbo, ahora en su versión sonora, Joe Wright convierte a la mismísima representación en su estrella, llevando a la adúltera Anna de Knightley a deambular por un teatro único de pasiones y secretas tragedias. Colorida, virtuosa y rabiosamente iconoclasta esta nueva Anna Karenina le ofrece al mustio Karenina literario la radiante apariencia de Jude Law. En esas coordenadas, el conde Vronsky resulta un niño caprichoso, febril oponente a la burguesa rutina que ofrece el matrimonio. Así, Wright cambia las claves del juego y lo lleva a su terreno, vestido con los colores del más ardiente melodrama, que vive de mentiras y de excesos, que muere como Anna bajo el fuego de la pasión. Disponible En Claro video, google play y apple tv.

P. V. P. 

jueves, 17 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


Spielberg, el documental, retrata a un artista que merecería una serie completa
M. S. 


Dura dos horas y 26 minutos, pero se queda corto. Haría falta una miniserie (o mejor, una temporada completa) para contar en plenitud y con todos los detalles la vida y la obra de uno de los pocos cineastas de las últimas décadas que puede ser considerado con pleno derecho como un artista. La directora Susan Lacy hace en Spielberg, el documental, un valioso aporte a la biografía visual de Steven Spielberg. Su mirada es generosa y consecuente con un director que le corresponde abriendo su álbum familiar y compartiendo recuerdos muy personales. Es el relato casi oficial de la vida de Spielberg, narrado con la ayuda de una constelación de nombres famosos difícil de igualar.
Tal vez lo más atrayente esté al principio, cuando el protagonista cuenta cómo los miedos infantiles (temores de invasiones y bombardeos en tiempos de la Guerra Fría) moldearon definitivamente su vocación. La explicación es sencilla: esa etapa inicial es contada con mucho más tiempo y atención preferencial. No pasa lo mismo, lamentablemente, con la última década y media de su filmografía. Puede ser que hagan falta un episodio dos. O que el propio Spielberg se decida a contar en primera persona todo lo que resta. De todas maneras, este trabajo tiene momentos inolvidables. Como el instante de gracia en el que aparece en una pantalla el invento digital que transformará desde allí para siempre el cine a partir de la revolución de los efectos visuales. Pasó en tiempos de Jurassic Park, una de las tantas grandes creaciones de un genio.
Disponible en HBO Go

Gran testimonio de una vida y más de medio siglo de compromiso con la naturaleza
N. T.

La vida y obra de la conservacionista Jane Goodall, que lleva más de cincuenta años de trabajo e investigación alrededor de los chimpancés en el parque nacional Gombe, en Tanzania, ya fue protagonista de una buena cantidad de films. Pero ninguno se parece a este dirigido por Brett Morgen, realizador del también notable documental The Kids Stays in the Picture sobre el productor Robert Evans.
Para Jane, Morgen tomó más de cien horas de imágenes inéditas de Goodall en sus primeros años en Gombe y los convirtió en un nuevo testimonio de su compromiso. El arduo trabajo que implicó revisar y ordenar las grabaciones que había hecho el fotógrafo holandés Hugo Van Lawick –quien luego se casaría con la conservacionista–, enviado por la National Geographic Society para documentar el trabajo de Jane que ellos financiaban, resultó en una especie de ópera en la naturaleza musicalizada por Phillip Glass. Y a la vez que retrata el increíble espíritu de Goodall, tiene una calidad onírica, más recuerdo que documento, en su vínculo con los chimpancés.
El documental también repasa los costados más íntimos y familiares de la protagonista: sus primeros tiempos en África acompañada por su madre, el matrimonio con Van Lawick y su modo de encarar la maternidad. Sin abrir juicios, tampoco oculta los rasgos más cuestionados de su perfil, como la decisión de dejar a su hijo Grub en Inglaterra mientras ella seguía con su trabajo. Según lo describió el director, este film es una “historia de amor entre una mujer y el trabajo de su vida”
. Disponible en Flow

Cinco grandes del cine que vuelven a la pantalla homenajeados en una serie
N. T. 


Five Came Back es una serie documental que explora el recorrido de los directores John Ford (Más corazón que odio), William Wyler (Ben-hur), Frank Capra (¡Qué bello es vivir!), John Huston (El halcón maltés) y George Stevens (La mujer del año) desde la cima de Hollywood hasta el frente de batalla en la Segunda Guerra Mundial. Basado en un libro del periodista Mark Harris, uno de los productores, el trabajo está construido a partir de las entrevistas a cinco realizadores contemporáneos que ofician de presentadores de los héroes del cuento. Steven Spielberg, Guillermo del Toro, Francis Ford Coppola, Paul Greengrass y Lawrence Kasdan repasan la trayectoria de sus admirados colegas y, junto a unas imágenes de archivo narradas por Meryl Streep, trazan un relato fascinante. La creatividad y el patriotismo de los cinco realizadores son puestos en el contexto de los esfuerzos de los Estados Unidos de entonces y cómo su participación en el conflicto bélico influyó en el resto de sus carreras. Cada uno tiene su peculiaridad: Wyler, de origen europeo y transformado en uno de los directores más reconocidos de Hollywood; Capra y su punto de vista como inmigrante italiano; Huston, integrante de una familia de artistas, guionista rebelde en Hollywood que a pesar de su tumultuosa vida personal y sus éxitos profesionales se compromete a colaborar con su país; John Ford, su carácter, ambiciones y genio legendario; y George Stevens, un director que hasta la guerra se dedicaba a las comedias livianas y fue quien captó las imágenes del campo de concentración de Dachau utilizadas como evidencia durante los juicios de Nuremberg. Disponible en Netflix

Zac Efron, con los pies en la tierra y el deseo de arreglar el mundo como motor
M. S


Algunos de los proyectos más inspiradores suelen nacer de una genuina curiosidad.
Con los pies en la tierra, una serie documental que estuvo este año entre las más comentadas de Netflix, es una respuesta muy estimulante a ese impulso.
El curioso en cuestión es un actor muy joven y ya famoso que decidió no quedarse dormido en la comodidad de sus laureles y salió a la calle para satisfacer esa clase de curiosidad que en personas de su tipo pueden nacer del ocio o de las ganas auténticas de hacer algo distinto.
Con los pies en la tierra nos dice que Efron elige la segunda opción. Puede que su deseo de arreglar el mundo se acomode a una estrategia de viajes y descubrimientos que tolera la comodidad de una primera clase apoyada por publicidades encubiertas. Pero las preguntas que se hace en esos recorridos junto a un “gurú de la vida sana” llamado Darin Ollen son muy pertinentes y sirven sobre todo para despertar interés entre los naturales destinatarios de las cosas que hace Efron como actor.
Nuestro anfitrión famoso a veces parece distraído y en otras se lo ve tratando de acomodarse a un mundo ajeno que puede sentir hostil. No deja de ser interesante esa actitud: volver al llano y dejar por un rato los hábitos impuestos por el privilegio de la popularidad. Se le nota de verdad el deseo de averiguar entre otras cosas por qué hay algunos lugares en el mundo donde la gente envejece mejor y por qué no nos interesamos como deberíamos en cuidar algunos de nuestros recursos más valiosos. Y no son las únicas
. Disponible en Netflix

Michelle Obama, también en la pantalla, una figura aspiracional para muchas mujeres
M. F. M.

Enfrentémoslo, los dos tenemos esposas significativamente más populares que nosotros”, dijo Barack Obama al presentar a Jay Z, también conocido como el marido de Beyoncé, en su introducción al Salón de la Fama de los Compositores. El chiste, por supuesto, está anclado en la realidad. Jay Z es un rapero y productor exitosísimo pero su esposa es considerada una deidad pop. Y Obama reconoce que a pesar de ser el primer presidente afroamericano de la historia de los Estados Unidos y haber cumplido dos mandatos, en los que mantuvo una enorme popularidad, Michelle le robó buena parte del estrellato.
Las respuestas a por qué y cómo lo hizo están contenidas en el documental Becoming, mi historia, dirigido por Nadia Hallgren. Con el tour de presentación de su autobiografía como excusa, el film recorre la historia de una chica que creció en una zona humilde de Chicago, cuya determinación y esfuerzo le permitió graduarse de dos de las mejores universidades de los Estados Unidos. En el camino conoció a Barack y juntos formaron una familia y una sociedad sólida, que fue clave para enfrentar los desafíos de ocupar la Casa Blanca. Si su pasado es fascinante, aún más lo es su presente como figura aspiracional para muchas mujeres. Michelle no está definida solo por su matrimonio y en las conversaciones con adolescentes, que son el corazón del documental, las chicas ven en ella un reflejo de su propio potencial de convertirse, como dice el título del film, en una mujer llena de confianza en sí misma, con la fuerza necesaria para realizar los cambios que quiere ver en el mundo y la empatía suficiente para resultar inspiradora.
Disponible en Netflix

Una accesible puerta de entrada a la forma de ver el mundo de Joan Didion
D. G. 


Nos contamos historias para poder vivir. Ese es el título del volumen que recopila las primeras siete obras de no ficción de la escritora norteamericana Joan Didion, seguramente porque es el fundamento de su visión de rayos X sobre la sociedad norteamericana, cuya progresiva atomización y polarización ha seguido desde hace seis décadas. En este documental dirigido por su sobrino, el actor Griffin Dunne, la fragilidad física de Didion, de 85 años, contrasta rápidamente con su rapidez mental y su voz, que retiene toda la firmeza que su cuerpo ya no posee. Es imposible exagerar la importancia que ha tenido el “estilo Didion” en generaciones de escritoras y periodistas (acaso Dorothy Parker y Nora Ephron son dos ejemplos similares que han sabido fusionar la autobiografía con la investigación para crear algo totalmente original). Ese estilo es puesto aquí al servicio de una tarea impensada en un documental biográfico: escaparse del centro de la escena, con deliciosas tangentes de los vanos intentos de Dunne de “robarle” una revelación que resignifique su obra. En El centro cede (2017), Didion recorre los claroscuros de su vida a través de sus obras fundamentales, comenzando por el momento en que su madre le dijo que “dejara de lloriquear y se entretuviera escribiendo sus pensamientos” (lo que transcribió como “sus pensamientos” a los cinco años explica su carrera en las letras). A esta altura, está claro que nadie salvo Joan Didion escribirá el punto final en su obra. Este documental es una accesible puerta de entrada a una forma de ver el mundo que la escritora dejó entreabierta para millones de lectores. Disponible en Netflix

Cinco hombres, cinco actos en la vida de una mujer extraordinaria: Jane Fonda
M. F. M.

El documental Jane Fonda en cinco actos, dirigido por Susan Lacy, explora las divisiones y continuidades en la historia personal y profesional de la actriz. Los actos del título están determinados por cinco hombres que influyeron en la vida de Fonda. Si esto suena poco feminista, no lo es. Ella misma reconoce que cada nueva pareja fue una oportunidad para reinventarse.
El hombre del primer acto es Henry Fonda, padre de la actriz y estrella de la era dorada de Hollywood. La complicada relación entre ambos, el suicidio de su madre y otras situaciones traumáticas de su infancia son un punto de partida perfecto para entender ciertas tendencias de su vida y apreciar el camino recorrido por ella.
Es lógico pensar desde el prejuicio que Jane Fonda tenía todo servido para triunfar sin esfuerzo: belleza, fortuna y una posición de privilegio en la industria del cine.
El documental derriba esas presunciones y presenta la riqueza de la vida de la actriz, su pasión por el activismo y su ductilidad para ser un sex symbol viviendo en París en un momento y al otro viajar a Vietnam en plena guerra; o abocar todos sus recursos económicos a la campaña política de su marido, para luego convertirse en gurú de la gimnasia aeróbica y tiempo después divorciarse y casarse con un magnate de los medios de comunicación. La capacidad de Fonda para reflexionar de forma honesta sobre sus éxitos, dramas y errores completa el retrato de una mujer extraordinaria.
Disponible en HBO Go

martes, 8 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


Streaming: diez series y películas para redescubrir los años 80
El club de los cinco
Hace tiempo, años ya, que la producción audiovisual está en el negocio de la nostalgia. El rescate de personajes creados en los cómics de la décadas 30, 40, 50 y 60 sostiene hoy a los estudios de cine más grandes. Pero hay una clase de mirada al pasado que privilegia a los años ochenta. En parte, porque la reconstrucción histórica de esos años puede no ser tan complicada como la de, por ejemplo, el período entreguerras, pero sobre todo porque los objetos culturales de consumo de aquel tiempo moldearon la infancia y la adolescencia de muchos de los que ahora están a cargo de las producciones y de una buena parte del público que consume películas y series.
Algo de aquel pasado idealizado a puro flúo y neón atrae aun a quienes que no habían nacido la primera vez que se usaron los jeans nevados y las riñoneras. Reencuentro o primer descubrimiento, lo cierto es que los años 80 son materia e inspiración recurrente para mucho de lo que se ve hoy en pantalla. Sin películas como ET: el extraterrestre o Los Goonies, Stranger Things no hubiera existido y mucho menos Cobra Kai, la serie spin off del film Karate Kid que hoy viernes se suma con dos temporadas a Netflix; el año próximo estrenará allí la tercera.
Lo curioso de este momento tan particular de los consumos culturales es que por obra y gracia del streaming –que tiene sus problemas, pero éste no es uno de ellos–, los relatos originales de esa década y las nuevas historias que tanto tomaron de ellos pueden verse al mismo tiempo. No hace falta hacer arqueología ni desempolvar viejos video cassettes para trazar los puntos en contacto, los temas y los paisajes que consiguieron resistir el paso del tiempo y pasadas cuatro décadas siguen pisando fuerte en la cultura popular global. Divididas en diferentes plataformas y entre series y películas, las diez propuestas que siguen mantienen un constante diálogo con los tan mentados años ochenta. Para algunos será reeencuentro emotivo y para otros, una guía práctica para entender de una vez por todas cómo era el mundo con teléfonos de disco y sin celulares.

Karate Kid
Cobra Kai | El legado de Karate Kid sigue vivo | Netflix - YouTube
Estrenada en 1984, esta película se transformó en un inesperado fenómeno global. Aprovechando el interés en las artes marciales que habían generado los films protagonizados por Bruce Lee y el surgimiento de academias por todos los Estados Unidos, el productor Jerry Weintraub le pidió al guionista Robert Mark Kamen que creara una historia alrededor de un chico cuya vida cambiaba gracias a las enseñanzas de un maestro oriental. Así surgió el relato de Daniel (Ralph Macchio), el adolescente en busca de un lugar en el mundo y su relación con el señor Miyagi (Pat Morita), el héroe oculto detrás de la imagen de inofensivo anciano. Lo que muchos creían que sería un fracaso y una versión infantil de Rocky (John Avildsen dirigió ambas películas con un año de diferencia) fue un éxito que tuvo dos secuelas, una remake y ahora una serie que acercó el cuento de “Daniel-san” a una nueva generación de espectadores. disponible en Hbo Go

Cobra Kai
La seire Cobra Kai llega a Netflix - Cinemascomics.com
Más de treinta años después de su estreno en cine, en 2018 Youtube estrenó esta serie que, apoyada en la nostalgia retro de los ochenta, le dio una nueva vuelta a los personajes que marcaron la infancia de tantos. Después de todo, si todos los creadores tomaban algo del elixir de la cultura ochentosa por qué no iban a hacerlo quienes ayudaron a volverla indeleble. Así, ahora instalada en Netflix, la serie recupera el espíritu de la primera película y a sus protagonistas. Daniel Lorusso (Ralph Macchio) es el exitoso dueño de una agencia de coches, mientras que a su eterno rival de la academia Cobra Kai, Johnny Lawrence (William Zabka), no le va nada bien. Un estado de situación por el que culpa a Daniel y aquel enfrentamiento de la adolescencia. Con humor y sin muchas sutilezas, la ficción utiliza viejas imágenes de las películas para explicar la enemistad entre Daniel y Johnny y consigue darle nuevos aires al viejo cuento sin perder el espíritu que lo hizo tan famoso. Dos temporadas. disponibles en netflix
Beetlejuice
Beetlejuice - Wikipedia
Antes de alquilarle su oscuridad a Disney, su viejo empleador, Tim Burton contaba historias que lograban cambiar el cauce del río. Los monstruos, los fantasmas y los raros eran sus héroes y los tenebrosos eran los humanos. Uno de los mejores ejemplos de su estilo visual y tono narrativo es esta película de 1988, en la que Alec Baldwin y Geena Davis interpretan a una encantadora pareja que muere y se queda viviendo en la casa que aman. El problema es que allí se muda una familia insoportablemente snob (a excepción de la joven Lydia, interpretada por Winona Ryder) que está decidida a cambiarlo todo. Así, para echarlos, el dúo decide recurrir a Beetlejuice (Michael Keaton), un espíritu maligno que pone garras a la obra. El personaje tuvo tanto impacto que derivó en una serie animada, un musical de Broadway y la posibilidad de una secuela siempre latente. disponible en amazon prime Video

Un príncipe en nueva York
Un Príncipe en Nueva York 2: Eddie Murphy confirma segunda entrega
Si en el caso de Beetlejuice los rumores de una continuación nunca se esfuman pero tampoco parecen avanzar demasiado, la experiencia indica que cuando se trata de productos ochentosos nunca hay que perder la esperanza. De hecho, a fines de este año se estrenará –pandemia mediante– la secuela de esta comedia protagonizada por Eddie Murphy. Estrella megataquillera del cine de esa década, en 1988 Murphy, surgido de las filas de Saturday Night Live, encabezó esta comedia romántica en la que interpretaba al príncipe Akeem, heredero del reino de Zamunda. Decidido a encontrar a su futura reina por sí mismo, Akeem recala en Queens, Nueva York. Un producto de su época –muchas de sus bromas y situaciones hoy no pasarían la barrera de la corrección política– Un príncipe en Nueva York, dirigida por John Landis y escrita por el propio Murphy, celebraba el espíritu emprendedor tan inseparable de los años de presidencia de Ronald Reagan. disponible en netflix
Et: el extraterrestre
E.T. El extraterrestre. Cine en Familia | Agenda Cultural de Castilla-La  Mancha
Punto de referencia y origen de tantas ideas que hoy son moneda corriente de las pantallas, gracias a este film Steven Spielberg cambió el cine de Hollywood para siempre. En 1982, una película que combinaba los elementos del drama familiar y la ciencia ficción representaba una apuesta singular. El interés en el espacio exterior que George Lucas y el propio Spielberg habían encendido en los espectadores con films como Star Wars y Encuentros cercano del tercer tipo, pasado por el tamiz de la emoción de Kramer vs. Kramer o El campeón resultó en una fórmula imbatible. La ternura de la amistad entre Elliot, el niño atravesado por el divorcio de sus padres, y ET, la criatura varada en la Tierra y lejos de su familia tocó una fibra que a partir de ese momento el cine volvería a transitar una y otra vez. Y que las series recuperarían décadas después como huella narrativa de reconocimiento inmediato. disponible en Hbo Go

Gremlins
Gremlins en iTunes
“Y así termina la historia. Ya saben, si su aire acondicionado anda mal, su lavaplatos estalla o su videocassettera deja de funcionar, antes de llamar al técnico prendan todas las luces, revisen todos los armarios y miren debajo de todas las camas, porque, quién sabe, tal vez hay un Gremlin en tu casa”. Esa recomendación al final de la película producida por Steven Spielberg y dirigida por Joe Dante en 1984 perturbó el sueño de muchos niños de aquellos tiempos. Ansiosos o espantados por la posibilidad de que una de las criaturas en el centro del relato estuvieran escondidas dentro del placard, lo cierto es que para ellos el film escrito por Chris Columbus –que años después como director sería parte de fenómenos como Mi pobre angelito y las dos primeras entregas cinematográficas de Harry Potter– forma parte esencial de su infancia. El relato navideño sobre un regalo de último momento que deviene en un desastre inauguró una era de películas familiares en la que la aventura, el humor y la fantasía con toques de horror marcaban la pauta. disponible en ondirectv
Los Goonies
Los Goonies | Cinepedia | Fandom
A partir de una historia original de un tal Steven Spielberg, con guion de Columbus y la dirección del experimentado Richard Donner, esta película tan citada en las series actuales llevó el éxito de Gremlins a un nuevo nivel. Con un equipo creativo similar –de hecho en una escena se hace referencia a las caóticas criaturas– el relato de la epopeya del grupo de chicos tenía mucho de las aventuras de los héroes de los cómics y la radio con las que Spielberg y sus amigos, como George Lucas, habían crecido. Protagonizada por un grupo de jóvenes promesas como Josh Brolin, Sean Astin y Martha Plimpton, lo que diferenciaba a este cuento es que en este caso los protagonistas eran los chicos. Entre cínicos y despistados, los adultos no tenían otra que aceptar que sus hijos habían salvado el día. Un triunfo especialmente dulce para los jóvenes espectadores del otro lado de la pantalla. disponible en Hbo Go

HIGH score: el mundo de los Videojuego
Netflix estrena docuserie sobre el mundo de los videojuegos
Esta serie documental de seis episodios recientemente estrenada en Netflix es el vehículo ideal para entender algo del enorme impacto cultural que tuvo el cine de entretenimiento de los años 80. Contando la historia desde el punto de vista del nacimiento de la industria de los videojuegos, el documental, al menos en sus primeros dos episodios, funciona como una divertida guía práctica para entender y apreciar la tan citable y citada época. El relato incluye el surgimiento de los shoppings como punto de encuentro de los adolescentes. Ese nuevo lenguaje acuñado por los jóvenes de la época al que el documental le aporta el contenido y el contexto que las referencias tantas veces vistas suelen escatimar. Una temporada. disponible en netflix
Indiana jones Y los Cazadores del arca perdida
Indiana Jones y los Cazadores del Arca Perdida™ - Movies on Google Play
Uno de los momentos más divertidos de High Score es el que muestra los resultados de la sociedad entre la industria del cine y la de los videojuegos a través de las imágenes de las rudimentarias versiones de ET e Indiana Jones que tenía los jueguitos en sus primeros años. Nada de esas figuras básicas y esos sonidos repetitivos reflejaba la emoción de ver al profesor Jones corriendo desesperado para no ser aplastado por una bola de piedra gigante o haciendo vibrar su látigo contra el villano de turno. Fantasía, un poco de historia y una versión romántica e idealizada de los aventureros del pasado, el personaje creado por George Lucas y Lawrence Kasdan y llevado a la pantalla por Steven Spielberg nació inspirado en los seriales fílmicos y radiales de los años 30, y les dio una nueva vida. Con el ritmo narrativo de la década del ochenta los héroes de antaño se volvieron los objetos de consumo pop que siguen siendo cuarenta años después. disponible en flow

El Club de los Cinco
Gente de cine 2018: El Club de los Cinco (The Breakfast Club)
No importa la ocasión ni el contexto: cuando se escuchan los primeros acordes de “Don’t You (Forget About Me)”, se activa la máquina del tiempo. La canción de la banda escocesa Simple Minds se volvió inseparable de El club de los cinco, la película escrita y dirigida por John Hughes, ese autor cuya materia prima fue la adolescencia transitada en los pasillos del territorio más peligroso de todos: la secundaria. Aquel film de 1985 hizo de una premisa sencilla centrada en cinco alumnos, muy diferentes entre sí, que son castigados y deben pasar todo un sábado juntos en la escuela. En gran medida por esos cinco personajes que se volvieron arquetipos que el cine de Hollywood utilizó y utiliza desde entonces. La chica popular (Molly Ringwald), el deportista (Emilio Estevez), el nerd (Anthony Michael Hall), el rebelde (Judd Nelson) y la rara (Ally Sheedy), según la visión de Hughes eran lo mismo: proyectos de adultos que no tenían idea como serlo. Una generación atrapada entre el olvidado idealismo y el materialismo que no llegaban a entender. disponible en netflix
N. T. 

lunes, 7 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,

¿Cómo ver sus películas?
El hombre sin brazos está disponible en Qubit.tv, mientras que Outside the Law, The Penalty, El fantasma de la Ópera, El que recibe las bofetadas y El jorobado de Notre Dame están disponibles gratuitamente en el sitio archive.org.

Diez razones para descubrir a Lon Chaney
Ciclo de cine dedicado al actor Lon Chaney
 Esta semana se cumplieron 90 años de la muerte de Lon Chaney (no confundir con su hijo, el “junior”), uno de los más grandes actores de toda la historia del cine. Todo homenaje a Chaney es lógico, e incluso merece que se le aplique siempre “gran”, esa palabra dicha con molesta frecuencia en modo automático antes de casi cualquier nombre. Lon Chaney es, con toda justicia, “el gran Lon Chaney”, y los que siguen son apenas diez de los muchos motivos que sustentan esta afirmación.
 El gran Lon Chaney fue un actor extraordinariamente versátil; sí, se lo llamaba “el hombre de las mil caras”. Y fue monstruo, payaso, gánster, fugitivo con dos pulgares en una mano y sin brazos (vaya paradoja), fue marine. Pero la versatilidad por sí sola no produce grandes actores, y la versatilidad no se logra por cambiar de máscaras, por más diversas que estas sean. Quizás Chaney, haya sido el actor camaleónico primigenio: el que inició una tradición de interpretación que proponía a la mutación como una posibilidad asombrosa para seducir desde la gran pantalla. Y, esto afirmado con absoluta seguridad, Chaney fue uno de los más notorios puntos de partida para la actuación específicamente cinematográfica, uno de sus pilares insoslayables.
Lon Chaney, “el hombre de las mil caras” que se apagó con el cine mudo
Hace 90 años moría el camaleónico actor, que fue el Fantasma de la Ópera y Quasimodo, especialista en personajes trágicos

Lon Chaney
fue el primero en interpretar uno de los “monstruos clásicos” de Universal. En 1925 fue el Fantasma en El fantasma de la Ópera,
RadioCine: Revivimos de los muertos a Lon Chaney - Radio Cantilo 101.9
en cuyo rodaje se peleó y se distanció del director Rupert Julian debido a que este le pedía una actuación más exagerada, es decir, menos típicamente Chaney. En la disputa ganó Chaney, por suerte.
Chaney inventó formas extremas y asombrosas de modificar su rostro y fue un pionero creador de admirables técnicas de maquillaje, a las que con frecuencia se encargaba él mismo de preparar y aplicar. Podía modificar brutalmente su nariz, su frente, sus dientes, sus ojos… sí, ya dijimos que era llamado “el hombre de las mil caras”. Incluso podía ofrecer mutaciones más allá de su rostro. Uno de sus primeros papeles estelares fue en The Penalty (1920), 
The Penalty (1920)
en donde interpretó a un encumbrado criminal cuyo cuerpo terminaba en las rodillas. Recordemos que los efectos especiales no eran precisamente digitales por entonces, así que esas piernas cortadas se actuaban plegando las piernas. En otra película supo no tener brazos. Bueno, sí, pero después no… en todo caso, lo mejor es sacarse la duda sobre las extremidades superiores de Chaney viendo ya mismo The Unknown, que aquí se editó en VHS comoEl hombre sin brazos (1927) - Filmaffinity
El hombre sin brazos
, uno de los más intensos, veloces y extremos melodramas de la historia del cine. Y que, hecho comprobado, puede seducir inmediatamente incluso a público de corta edad que es por primera vez expuesto a un film mudo.
Chaney hizo diez largometrajes con la dirección de Tod Browning: fue nada menos que su actor favorito. Con este dato nada más ya se puede tener absoluta seguridad acerca de la grandeza de Chaney. Browning fue uno de los directores fundamentales, un verdadero original, sin el cual las coordenadas generales del cine serían otras: con seguridad más pobres, más limitadas, menos osadas. Browning hizo sus hoy en día muy citadas Drácula (con Bela Lugosi) y Freaks, ambas luego de la muerte de Chaney. Y esas, sonoras, son hoy en día más famosas –Freaks merece todo su estatuto legendario– que las mudas que hizo con Chaney, pero no es del todo justa esta situación: The Unknown es para muchos la mejor película de Browning, y también Más allá de Zanzíbar se puede apuntar entre las imprescindibles (algunas de esas películas se han perdido, así como buena parte de las más de 150 películas en las que participó Chaney). Browning y Chaney podían llevarnos juntos a un mundo extraño, lleno de pasiones que tenían el poder de dejarnos el alma averiada y agradecida por tanto arte, por tanta pasión e inventiva para relatar historias fenomenales en un sentido amplio.
Drama | El jergón de Long John Silver. | Página 2
Chaney fue el protagonista elegido para inaugurar la producción de un estudio que haría historia, Metro Goldwyn Mayer, aunque, por motivos de una fructífera estrategia comercial, El que recibe las bofetadas no fue la primera película proveniente de la casa del león en estrenarse en las salas norteamericanas. Fue dirigida por el fundamental cineasta sueco Vicktor Sjöström. El que recibe las bofetadas –de 1924, este año entró en el dominio público– fue un éxito como lo previó la MGM, que confió en el notable sueco (¿quieren verlo actuar?, participó en películas de Bergman como
Cuando huye el día) para dirigir a la gran estrella Chaney, en una película osada, de grandes aspiraciones. El resultado fue uno de los films más desgarradores de la historia del cine, imaginativo en grado extremo, de contundente potencia visual y profunda y categóricamente triste. El final, que nos llevaba de la risa a la burla, de la burla a la crueldad endemoniada, de la comedia a la tragedia, nos traslada inmediatamente a la actualidad, al sistema “cómico” abusivo e impiadoso que abunda en esas emisiones televisivas vernáculas y exitosas de “canto y baile”. En El que recibe las bofetadas, Chaney era un científico brillante que se volvía un payaso trágico luego de ser traicionado y despojado de su investigación. Y no iba a detenerse allí su sufrimiento, y esto fue habitual en su carrera como protagónico: los personajes de Chaney probablemente hayan sufrido más que los personajes de cualquier otro actor en toda la historia. Así fuera un villano o fuera bueno, hubiera sufrido mucho y/o le quedara mucho por sufrir, las chances de los personajes de Chaney de quedarse con la chica y/o permanecer con vida solían ser escasas.
El que recibe las bofetadas (1947) directed by Boris H. Hardy • Reviews,  film + cast • Letterboxd
En Chaney puede vislumbrarse parte de la materia prima actoral y actitudinal de Clint Eastwood. En su mayor éxito de boletería, Tell it to the Marines (1926), una de sus películas “a cara lavada y con el cuerpo bastante entero”, Chaney demostraba, una vez más, que era un actor que disponía de un abanico gigantesco de recursos, que el maquillaje era una herramienta importante pero que la clave de su desempeño estaba siempre en priorizar la construcción de cada personaje. En esta película romántico-militar Chaney era un marine en el que se prefiguran rasgos futuros de otros marines ensalzados a repetición en muchas películas del cine sonoro: la entrega, la fidelidad, la nobleza. Lo impactante, lo extraordinariamente singular de Chaney, es que en sus actuaciones estelares no agregaba suplementos gestuales y redundancias enfáticas corporales; no incurría en estos errores derivados de la inseguridad como lo hacían otros, por una preocupación a la postre dañina por intentar “compensar” con mayor intensidad en la pantomima la ausencia de diálogos audibles.
Lon Chaney. The Phantom of the Opera (1925) | Fotograma de n… | Flickr
 Chaney era un singular actor del cine mudo cuya gestualidad estaba adelantada a su época pero que a la vez –a juzgar por la cantidad de fans que tenía– no le fallaba al cine de ese presente. Aún hoy no hay necesidad de “contextualizar” las actuaciones de Chaney para poder establecer una conexión rápida e intensa con sus personajes. No necesitamos decir que “así actuaba este señor porque así era lo que era regla en el cine mudo, para poder comunicar fehacientemente las emociones sin apelar al sonido” porque Chaney conecta incluso con los espectadores actuales menos habituados a los modos del cine creado hace ya un siglo. Chaney poseía y dominaba con prestancia una extraordinaria y fotogénica economía gestual que lo hacía confiar –con sobrado sustento– en su mirada y en la expresión facial antes que en la pantomima de la agitación enérgica de brazos y los revoleos violentos de la cabeza. Chaney hacía” actuación cinematográfica”, es decir: entre otras cosas, para un arte que tiene el recurso del primer plano, y dejaba de lado la performance teatral, esa pergeñada para ser percibida desde la última fila.
Chaney tuvo formación actoral temprana, un entrenamiento singular y a estas alturas legendario, al que en ocasiones se le van agregando cada vez más detalles y condimentos cuando se vuelve a contar su vida: sus padres eran sordos y el pequeño Lon tuvo que aprender a comunicarse con ellos gestualmente. Además, su madre pasó los últimos años de su vida postrada, y para entretenerla Leonidas interpretaba diversas historias ayudado por sus dedicadas actuaciones, claro, sin diálogos.
En plena fama del actor apareció el cine sonoro y, como muchos otros en ese momento, Chaney se mostró renuente a abandonar el arte del cine mudo. Algunos dicen que era debido a que quería mantener esas formas consideradas como universales, esas que sus padres sordos podrían haber entendido, pero finalmente accedió a hacer una talkie: Los tres malditos
Los tres malditos (The Unholy Three - 1930) - Filmoteca, temas de cine -  YouTube
(The Unholy Three, 1930). Fue una de las últimas grandes estrellas mudas en actuar en una película sonora. Fue su última actuación antes de morir. Lo asombroso es que ahí reveló una habilidad fenomenal también en el uso camaleónico de su voz, a la que podía enmascarar y disfrazar con facilidad, pero esa historia con Chaney “audible” y repleta de nuevas posibilidades–-podría haber sido también “el hombre de las mil voces”– no pudo continuar porque el intérprete murió por una hemorragia en su garganta derivada de un cáncer pulmonar el 26 de agosto de 1930.
Chaney era fumador, pero ese vicio no le impidió tener un gran estado atlético. Tanto es así que en El hombre sin brazos es visible que posee hasta mayor fortaleza en sus brazos que Malabar, presentado como el forzudo de circo y su rival en la lucha por el amor de Nanon. Chaney, en una tradición que lo une con Buster Keaton y también con Johnny Knoxville, era un actor con capacidad atlética, y eso debe haber sido fundamental para poder moverse con sus piernas plegadas al interpretar a un personaje cuyo cuerpo terminaba en sus rodillas.
El Jorobado De Notre-Dame (Lon Chaney) [DVD]: Amazon.es: Lon Chaney, Patsy  Ruth Miller, Norman Kerry, Wallace Worsley, Lon Chaney, Patsy Ruth Miller:  Cine y Series TV
Por si todo esto fuera poco, Chaney era solidario y generoso, siempre dispuesto a ayudar –incluso materialmente– a quien tuviera algún problema entre sus compañeros de trabajo; cuentan, por ejemplo, que si había que pagar la operación de algún familiar de un técnico de la película que estaba rodando, Chaney lo hacía sin dudar. Además, al gran Chaney no le gustaba la adulación fanática y ni abría las muchas cartas de sus devotos seguidores, aunque sí se ocupaba del correo proveniente de las cárceles, porque le preocupaba especialmente la gente que había caído presa. Con su amabilidad y su preocupación por la gente en dificultades, el gran Lon Chaney deseaba mejorar el mundo. Y efectivamente lo logró con su arte, su gran arte.

¿Cómo ver sus películas?
El hombre sin brazos está disponible en Qubit.tv, mientras que Outside the Law, The Penalty, El fantasma de la Ópera, El que recibe las bofetadas y El jorobado de Notre Dame están disponibles gratuitamente en el sitio archive.org.

J. P. F. 

sábado, 5 de septiembre de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


¿Qué están viendo nuestros críticos?
N. T. 


The Split
Dos temporadas. Disponibles en Flow
The Split TV Show Trailer - Next Episode
La llegada de la segunda temporada de esta serie de la BBC ya era una buena noticia antes de la pandemia del coronavirus y el confinamiento, pero en este contexto los nuevos episodios son una novedad que amerita festejo. Es que no solo los espectadores del drama legal y familiar pueden saber qué fue lo que sucedió con Hannah (la sobresaliente Nicola Walker), su matrimonio y la relación con Christie (Barry Atsma), ese exnovio y colega que nunca pudo olvidar, sino que como valor agregado e inesperado, la ficción también resulta una ventana al mundo ahora tan lejano. Cada paseo de las hermanas Defoe por Londres enriquece la experiencia de seguir sus diferentes crisis y no son pocas las que atraviesan en los seis episodios. Mientras mamá Ruth (Deborah Findlay) se acostumbra a la idea de la jubilación y su hija menor Rose (Fiona Button) al matrimonio, la atribulada Nina (Annabel Scholey) debe madurar de golpe. Todo en el contexto de un complicado caso de divorcio que refleja el tormentoso presente de los protagonistas.

Adolescentes cazadoras de recompensas
1 temporada Disponible en Netflix
Adolescentes cazadoras de recompensas | Sitio oficial de Netflix
Cada tanto aparecen series difíciles de encuadrar en un género específico. Puede ser el resultado de una mescolanza que no salió bien, una apuesta rupturista o algo tan fresco que obliga al espectador a ajustar sus expectativas. Un poco de todo eso sucede con esta nueva ficción: con un tono satírico, pero sin dejar de tener un pie en la realidad –aunque sea un poco más exagerada–, Adolescentes cazadoras de recompensas le hace honor a su título algo ridículo. Y funciona. La historia de las mellizas Sterling (Maddie Phillips) y Blair (Anjelica Bette Fellini), combina sus preocupaciones como adolescentes que asisten a una escuela católica y su innata rebeldía. Hijas de una familia acomodada de Atlanta, las chicas tienen más sentido de la aventura que sentido común. Cuando descubren que su habilidad para las armas las transforma en las perfectas cazadoras de criminales, todo se acomoda. Con personajes centrales muy bien escritos y actuados por Phillips y Fellini, la serie resulta una sorpresa a veces desconcertante pero siempre entretenida.

Pepper, todo por un like
1 temporada Disponible en Flow
Se estrenó la serie “Pepper, todo por un like” en Flow
“Los canjes son regalos y los regalos no se devuelven”, grita desesperado Pepper cuando un par de señores fortachones llegan a vaciar su casa de todos esos productos que el muchacho, youtuber e influencer caído en desgracia, creía que le pertenecían. El televisor, la placa de Youtube y el ventilador desaparecen tan rápido como sus seguidores. Protagonizada por Martín Slipak,esta comedia apunta a reírse de los usos y las costumbres de esos nuevos famosos, convertidos en personajes gracias a las redes y al volumen de clics que sus apariciones virtuales pueden conseguir. Mareado por la celebridad, vacío de contenidos y repleto de tics, Pepper es un personaje tan insoportable como verosímil. Cuando Pepper o José, su nombre verdadero y una faceta de sí mismo que prefiere no volver a transitar, intenta impactar a sus seguidores con un plan de desintoxicación y deja de usar el celular por 24 horas, su síndrome de abstinencia se parece demasiado a la realidad.

domingo, 12 de julio de 2020

STREAMING ¿QUÉ MIRAMOS?,


Para volver a verlos



Kirsten Dunst en On Becoming a God in Central Florida
Una temporada. Disponible en Ondirectv
On Becoming a God in Central Florida | Official Trailer 2 ...
La evolución de Kirsten Dunst como actriz es una de esas historias de éxito de Hollywood que no ocurren muy seguido. De estrella infantil a protagonista de películas del circuito del cine independiente, pasando por novia del superhéroe de turno hasta llegar a encabezar ambiciosos proyectos televisivos, la carrera de Dunst parece haberse condensado en Krystal Stubbs. La sátira de humor negrísimo transcurre en los 90 cerca de Orlando, donde Kristal y su marido Travis (brillante Alexander Skarsgård), forman parte de una empresa fácilmente identificable como una estafa piramidal. Claro que el ingenuo Travis compra todas las mentiras y los eslóganes que cree que lo convertirán en millonario, siempre y cuando siga reclutando compradores e invirtiendo lo que no tiene en productos que no le interesan a nadie. El personaje de Dunst es una de esas antiheroínas que no suelen abundar en el universo de las series, un excepcional trabajo con un papel que le consiguió una nominación al Globo de Oro como mejor actriz de comedia en TV.

Forest Whitaker en El padrino de Harlem
Una temporada
Disponible en Fox Play/fox Premium/ Flow
El padrino de Harlem - Serie 2019 - SensaCine.com
La historia real de Ellsworth “Bumpy” Johnson es fascinante: un mafioso que controlaba los negocios ilegales de Harlem que pasó once años en prisión y que al salir debió no solo reconquistar las calles de su barrio sino también aprender los nuevos usos y costumbres de una sociedad que avanzó sin él. Con esos elementos argumentales, una prodigiosa reconstrucción de época y una banda musical que incluye la aparición de artistas como Aloe Blacc, la serie ya tenía ingredientes suficientes para hacerse notar. Sin embargo, su mayor fortaleza está en el elenco, que encabeza Forest Whitaker. El ganador del Oscar le aporta a su personaje toda su habilidad para intimidar y salirse-casisiempre con la suya sin levantar la voz. Y tan amenazante como él es el capo italiano Vincent “Chin” Gigante, papel que interpreta el siempre fantástico Vincent D’onofrio. Cada escena que los rivales comparten mantiene al espectador en tensión esperando el zarpazo, aunque ellos parezcan estar solo conversando, taza de café de por medio.
Tatiana Maslany en Perry Mason
Una temporada. Disponible en HBO/HBO Go
Tatiana Maslany Talks New 'Perry Mason' Role, Movies That Changed ...
Durante cinco temporadas y cincuenta episodios, esta actriz canadiense desafió toda lógica y convención de la producción televisiva. Al interpretar a diez personajes distintos en Orphan Black, Maslany consiguió lo imposible. Cada uno de los clones que habitaban la trama de la serie de ciencia ficción (disponible en Netflix) tenía una identidad propia, a pesar de que compartieran la cara y la carga genética. De aquellas criaturas a la hermana Alice que interpreta en este policial hay un tejido conector que las une a fuerza de misterio y naturalidad escénica. En la serie recientemente estrenada en HBO, la presencia del personaje de Maslany primero se insinúa, para luego aparecer como el centro de gravedad de una iglesia evangelista que comanda con carisma y el aspecto de una estrella de Hollywood. En un ciclo en el que se destacan las actuaciones de Matthew Rhys y John Lithgow, Maslany funciona como un imán para la mirada del espectador que, cuando ella está en pantalla, no puede dejar de seguirla. Casi como uno de sus feligreses.

El trabajo como amante ideal
(late night, ee.uu. / 2019). dirección: Nisha Ganatra. Guion: Mindy Kaling. Elenco: Emma Thompson, Mindy Kaling. disponible en : HBO Go
M. F. M. 

Para su debut como guionista en el cine, Mindy Kaling tomó el modelo de lo que se podría llamar “comedia romántica de trabajo”, que se popularizó en los 2000, con películas como El diablo viste a la moda y Un despertar glorioso (ambas escritas por otra guionista con estilo propio, Aline Brosh Mackenna). En estos films, la protagonista persigue el trabajo ideal con la misma avidez que en las comedias románticas tradicionales perseguía al hombre ideal. Apenas una subtrama amorosa acompaña su desarrollo profesional. Es un cambio de foco que actualiza el espíritu aspiracional del género para su público, en su mayoría femenino.
En este film, dirigido por Nisha Ganatra, se trata de dos protagonistas, una que necesita reavivar la llama de la pasión por su trabajo, y otra que busca su realización laboral. Emma Thompson interpreta a Katherine Newbery, la única mujer conductora de un late night en los Estados Unidos. El papel de una mujer brillante y talentosa para la comedia pero muy crítica con quienes la rodean y un tanto desconectada del gusto popular es para la actriz británica lo que Miranda Priestly fue para Meryl Streep, aunque con rasgos más aptos para generar empatía. Como sucedía con el personaje de El diablo viste a la moda, aquí también la clave está en gran medida en el carisma y talento infinitos de quien lo interpreta.
Kaling repite algunas características de sus personajes anteriores, como Kelly en The Office y Mindy en su serie The Mindy Project, pero sobre todo se basa en su propia historia. De noche con Kate es, en parte, un cuento de hadas de una hija de inmigrantes indios con aspiraciones de convertirse en escritora de comedia y también se parece mucho a la realidad de la guionista y productora.
Se nota que Kaling quiso volcar en el film todas sus ideas sobre lo que significa ser una mujer en un ámbito en el que predominan los hombres, incluyendo una interesante reflexión sobre el sexismo del puritanismo de la opinión pública norteamericana. Ese afán por hacer una declaración sobre el tema convierte a la película en algo esquemática. Lo que la salva es que lo hace de forma genuina, divertida e inteligente.
La guionista y productora siempre impone su mirada feminista, con mucho de soñadora romántica, sin ser nada ingenua; y también sus gustos, que incluyen los colores fuertes y la ropa linda (los trajes que luce Thompson en el film son soñados). En cada uno de sus trabajos, Kaling demuestra la tesis que expone en De noche con Kate: que las mujeres triunfan siendo fieles a sus principios y estilos, sin copiar lo que vienen haciendo los hombres desde hace años.



Austera historia de dolor y redención
(Chile/2020).director:gasparantillo. Elenco: Jorge García, Luis Gnecco, Millaray Lobos, Alejandro Goic, Gastón Pauls. disponible en :Netflix.

M. S

El primer largometraje original producido en Chile por Netflix rinde tributo del principio al fin a un modelo que se impuso en el cine independiente de Estados Unidos. Historias que transcurren en lugares lejanos, con personajes que deciden voluntariamente aislarse del mundo y tomar distancia de situaciones traumáticas, con climas que se ponen deliberadamente al servicio de esas situaciones y con escenas que demoran también de manera intencionada la exposición de los motivos que llevan a esos personajes a instalarse allí, así como exponen todo lo que puede llegar a ocurrir para que eso pueda cambiar. De ese modo se abre un camino posible para la redención.
El escenario de esta historia es Llanquihue, una lejana y tranquila región del sur de Chile privilegiada por una geografía pródiga en lagos y montañas . Allí, lejos de sus semejantes, trabajando junto a su tío de manera casi artesanal en una curtiembre de lana de ovejas, Memo vive casi en completo silencio el dolor de un episodio no superado de su niñez. Gracias a su privilegiada voz había conseguido una prueba en TV, pero su padre terminó convencido por un productor de que al chico no lo iba a ayudar su aspecto físico para abrirse camino en el mundo del entretenimiento. Entonces aceptó “venderle” la voz a esa maquinaria y ella se encargaría de “colocarla” en otro cuerpo, más estilizado y en apariencia más atractivo para el público.
Memo parece haber vivido esa instancia como una experiencia de bullying extremo que lo marcó a tal punto que casi no dice palabra. Cuando al fin se lo escucha habla con un acento tan enigmático como su origen. Y la reconciliación con el mundo se hace difícil por más que una joven pobladora trata de acercarse a él y entender lo que le pasa. Todo transcurre entre silencios, reproches, algunos pocos momentos de calma y una serie de flashbacks que, con parsimonia, nos ayudan a reconstruir la historia del protagonista e imaginar cómo podría llegar a reconciliarse con el mundo.
La película, como se dijo, hace demasiadas concesiones a una fórmula que de tan usada garantiza un camino seguro, pero a la vez se asoma a una historia incómoda y expuesta a cualquier inmediato desborde con mucha delicadeza. La austera interpretación de Jorge García (el Hurley de la serie Lost) se suma a ese objetivo y contribuye a que el relato llegue con naturalidad y sin énfasis a sus momentos más fuertes. Dentro de un elenco que rinde a gran altura y en el que se vuelve a lucir el siempre magnífico Luis Gnecco, aparece al final y en un papel decisivo nuestro compatriota Gastón Pauls.


Mero guiño nostálgico sin nada que decir
(ee.uu./2019). creadoras: Ilene Chaiken, Marja-lewis Ryan. elenco: Jennifer Beals, Katherine Moennig, Leisha Hailey, Rosanny Zayas. disponible en: Amazon Prime Video.
M. A.

Cuando Ilene Chaiken estrenó The L Word en 2004, la serie se convirtió en un fenómeno de la cultura popular y en un ancla para muchas mujeres que necesitaban verse representadas. The L Word: Generation Q llega una década más tarde y es en parte continuación, en parte spin off de la serie madre, y en esa doble apuesta pierde de vista su objetivo. En lo que respecta a retomar historias del pasado , Chaiken y la showrunner Marja-lewis Ryan traen de regreso a tres personajes fuertes de la producción original: Shane (Katherine Moennig), Bette (Jennifer Beals) y Alice (Leisha Hailey), y es allí donde reside su gran acierto, especialmente cuando las tres actrices logran revisitar sus viejos roles como si no hubiera pasado el tiempo.
De esta forma, el componente revival es atractivo: sentimos que estamos de vuelta en esa Los Ángeles del pasado, cuando esas tres mujeres navegaban conflictos sentimentales sin presura, como si el futuro fuera un concepto foráneo, muy alejado de sus vidas.
En Generation Q, Shane, Bette y Alice se reúnen y las escenas en las que están juntas consiguen, a través de sus espontáneas conversaciones sin pruritos, dar en el clavo –otra vez– respecto a las múltiples formas de amar y de relacionarse con el otro.
Sin embargo, el tiempo efectivamente pasó, y las integrantes del trío ahora le pasan la batuta a esa nueva generación a la que alude el título. Shane es una peluquera exitosa que está en pleno divorcio, Bette tiene aspiraciones políticas y vive con su hija, y Alice triunfa con un talk show que pone a la mujer gay en el centro, una variación de lo que hacía en el podcast de The L Word. En ese afán por poner al espectador al día sobre las situaciones de sus protagonistas, hay un exceso de guiños al pasado que, apilados en sus ocho episodios, dejan de ser nostálgicos y pasan a ser una válvula de escape. ¿Qué tiene Generation Q para ofrecer hoy que The L Word no haya hecho antes? La respuesta es: poco y nada. Esa batuta que ceden las protagonistas pasa a estar en manos de las nuevas incorporaciones a la serie, personajes jóvenes que, con excepción de Finley (Jacqueline Toboni), parecen un refrito de tantas otras mujeres que pasaron por el cosmos de la serie original.
De esta forma, con excepción de la subtrama de Bette y su carrera política que le permite al drama dirigirse a una audiencia más actual que necesita de voces que aboguen por sus derechos, esta nueva generación carece de rostros distintivos y de líneas argumentales autónomas: parecen estar allí con el único propósito de oficiar de interlocutoras de las verdaderas protagonistas, lo cual no es suficiente, sobre todo con una segunda temporada en carpeta.


N. T.