Mostrando las entradas con la etiqueta LA NUEVA ARGENTINA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta LA NUEVA ARGENTINA. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“El riesgo es que se desacelere la causa de los cuadernos”
Eleonora Cole dialoga con Diego Cabot
Apoco más de un año ya son, aproximadamente, 70 los imputados elevados a juicio y hay alrededor de casi 50 que están en la parte de instrucción de la causa de los cuadernos de la corrupción. Así lo explicó Diego Cabot, periodista de que llevó adelante la nacion la investigación periodística que le valió varios reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos, el Premio Rey de España.
En diálogo con Eleonora Cole, conductora en LN+, Cabot (que además es prosecretario de Redacción del diario) hizo un análisis del impacto que tuvo la causa. Desde el punto de vista jurídico, para dar cuenta de la velocidad del proceso, Cabot comparó lo sucedido con el caso Skanska, uno de los primeros escándalos de corrupción del kirchnerismo que comenzó en 2006 y que se elevó a juicio hace menos de un mes.
Pero la causa no se queda solo en la arista judicial. A nivel político, Cade bot dijo que la causa marcó un antes y un después por lo que se investiga: un sistema que evidencia la relación del Estado con los privados, que generan esa famosa caja para sostener parte de la política.
Otro de los principales coletazos se lo llevó el sector privado. “Las compañías que están involucradas no son las mismas, tuvieron que cambiar cosas y los bancos ya les piden requisitos que antes no les solicitaban”, sostuvo Cabot, y agregó que la relación del Estado con estas empresas también cambió: “No les da lo mismo, porque hay colegas presos y otros que perdieron mucho dinero”, dijo, y aclaró que, de ahora en más, comienza una nueva etapa para las compañías, dada la reglamentación de la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria.
“Pero, ¿podría no pasar nada con la causa de los cuadernos?”, repreguntó Cole. “Creo que ya pasaron cosas y podría no haber consecuencias penales inmediatas. Sin esta causa está haciendo una historia distinta por el tiempo, por los personajes involucrados y por otros institutos, como el del arrepentido, que no existía en otras causas, salvo en las de narcotráfico”, explicó Cabot.
Para el periodista, lo que puede llegar a pasar a partir de que Alberto Fernández asuma la presidencia el 10 de diciembre es que “se le saque el pie del acelerador a la causa”. Con respecto al rol de querellante del Estado, tanto desde la desde la Oficina Anticorrupción como de la Unidad de Información Financiera (UIF), Cabot aclaró que ambas van a cambiar su cúpula y van a estar manejadas por gente que designe Fernández. “Ese es uno de los grandes déficits institucionales que dejó Macri: el no haber generado un proceso para que el número uno de la Oficina Anticorrupción no sea designado por el Poder Ejecutivo”, aclaró.
“Pero, también es verdad que en la Argentina existe el principio de continuidad. La UIF ya dio una cantidad de pruebas como organismo. No es tan fácil que ahora el que viene diga que todo aquello que era blanco, ahora es negro”, argumentó Cabot.
Por último, analizó el impacto que tuvo la investigación en la opinión pública y dijo que “sucedió lo que pasa con gran parte de las causas: cuando termina la espectacularidad del inicio, se empiezan a levantar nubarrones de polvo procesales que son muy difíciles de entender y de explicar para los medios”.
A esto, sumó lo que ocurre con respecto a las prisiones preventivas y las nuevas medidas que limitarían su aplicación. “La sensación que hay, y esto es lo que causa cierta irritación, es que toda la pena que va a tener alguien es la prisión preventiva, porque el juicio definitivo, el juicio oral donde uno puede demostrar inocencia o la culpabilidad, no llega nunca”, cerró.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“No se logró un gran saneamiento del Consejo de la Magistratura”

Jorge Liotti, editor jefe de Política, con Hugo Alconada Mon
“La lógica de la defección estratégica”. Ese fue, para el periodista de investigación y prosecretario de Redacción de la nacion, Hugo Alconada Mon, el principio que primó por parte de los jueces argentinos al momento de establecer las prisiones preventivas que se llevaron a cabo durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
En diálogo con Jorge Liotti, editor jefe de la sección Política, Alconada Mon explicó el concepto que utilizó una profesora de la Universidad de Notre Dame, quien realizó un estudio especial sobre esta dinámica en la Argentina. “Significa que los jueces y fiscales toman decisiones no porque alguien se los pidió, sino porque creen que le puede resultar agradable a los que tienen poder”, dijo el periodista de investigación.
Para Alconada Mon, ante la falta de resultados concretos en las causas más sensibles, algunos jueces y fiscales empezaron a exagerar otras variables. “Creo que con las prisiones preventivas los jueces se pasaron de rosca”, afirmó.
“Las prisiones preventivas se pueden disponer por dos motivos: la primera es que exista riesgo de fuga y la segunda es que pueda haber obstrucción de la Justicia, es decir, que estando en libertad, el acusado pueda amedrentar testigos o destruir evidencias. Son las únicas dos variantes y, aun así, hay pautas básicas, líneas rojas que nunca se cruzan, pero que durante los últimos años se cruzaron”, aseguró.
Durante su exposición en la cuarta edición de “La Nueva Argentina”, encuentro que se llevó a cabo en el hotel Four Seasons, el autor de La raíz de todos los males también habló del rol que tendrá Alberto Fernández ante el sistema judicial. Para Alconada Mon, tanto el presidente electo como Mauricio Macri “desprecian a algunos de los jueces más representativos de la Justicia argentina”. Y afirmó: “Alberto Fernández los conoce, con algunos ha sido compañero de cátedra y lidió con ellos como jefe de Gabinete durante el kirchnerismo. Con lo cual, ahora, cuando él tiene que lidiar con algunos de estos jueces federales los puede mirar y decirles: ‘Yo te conozco’”.
Para Alconada Mon, uno de los puntos pendientes que dejó la gestión de Cambiemos fue el trabajo sobre el Consejo de la Magistratura. “No se logró un saneamiento profundo que permitiera corregir algunas de las aristas más complicadas de la administración de Justicia”, dijo, y agregó que, al mismo tiempo, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), “lejos de mejorar, profundizó algunos de sus vicios y, además, ingresó en un punto adicional de oscuridad”.
Otro de los puntos que señaló fue el de la administración de fondos. El periodista explicó que, en 2016, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, firembargo, mó un decreto en el que indicaba que volvían a quedar debajo de la lupa pública todos los servicios de inteligencia.
Según el periodista, “hay una masa de dinero de miles de millones de pesos que la mayoría se concentra en el pago de salarios para agentes, para pagar maquinaria y desarrollos operativos, pero hay mucho otro dinero que son fondos reservados, que quedan ahí y vaya a saber uno adónde van”.
El periodista dijo que eso ocurrió porque “Cambiemos no tenía los votos necesarios para impulsar algunas de las reformas, en otras ocasiones no buscó ir a fondo y en otras cayó en la tentación de jugar a ser y terminar siendo aprendiz de brujo”. Y explicó: “Mauricio Macri por momentos iba por la vía institucional y por momentos se tentaba de ir por el lado que le abrían, entre otros, Daniel Angelici [presidente de Boca Juniors]”.

martes, 10 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“Si Alberto hubiera tenido dogmas, no habría acordado con Cristina”
El analista político puso el foco en el perfil pragmático del presidente electo
Eleonora Cole junto a Claudio Jacquelin
“E l carácter pragmático del presidente electo”. Con ese título se presentó el panel protagonizado por Claudio Jacquelin, columnista político de la nacion, y Eleonora Cole, periodista y conductora de LN+. “Si Alberto Fernández hubiera tenido dogmas o principios que defender, no habría acordado con Cristina Kirchner”, disparó Jacquelin al inicio de la charla, para demostrar el pragmatismo de quien será el futuro presidente de los argentinos.
“La primera manifestación que ella advierte [por Cristina Kirchner] es que, a pesar de la intransigencia absoluta, él era capaz de hacer los acuerdos que lo llevaron al lugar donde está. Todo peronista es pragmático, los dogmas son laxos, tienen que ver las realidades sobre las que asumen”, definió.
Durante su participación en la cuarta edición de “La Nueva Argentina”, el periodista fue más a fondo y dio un perfil detallado de la personalidad de Alberto Fernández basado tanto en su educación como en sus relaciones políticas: “El presidente electo tiene criterios más conservadores, tal vez por su formación de abogado, más de apego a ciertas normas”, afirmó, y continuó: “No es como Carlos Menem, Néstor Kirchner o Cristina, para quienes la transgresión era su norma”.
Para Jacquelin está claro que la fuente de poder sigue siendo Cristina Kirchner. “Hasta que él no asuma, empiece a acumular poder y comience a manejar los resortes del cargo, él tiene que preservar esa fuente de poder... y claramente lo asume, lo explicita y lo escenifica”, describió.
El columnista habló del presidente electo como una persona que siempre se encargó de construir poder para otros. “Él era el que vertía los conceptos, pero no el que tomaba las decisiones: a ese Alberto Fernández todavía no lo conocemos”, apuntó, y concluyó: “Cuando empiece a tomar decisiones, comenzaremos a verlo”.
“Para eso tiene que construir poder propio y eso le va a llevar un tiempo”, continuó Jacquelin. Con respecto al armado del gabinete, dijo que Alberto Fernández muestra flexibilidad, “va moviendo su gabinete con representación de casi todos”. Y agregó: “No es un loteo, elige a cada ministro, siempre y cuando no molesten a Cristina Kirchner”.
Para Jacquelin las decisiones más difíciles estarán en la política económica, pero también en la internacional, que está marcada, en las últimas semanas, por la agenda de conflictos en América Latina. En este sentido, el analista sostuvo que allí será donde Alberto Fernández va a encontrar los límites. Por ejemplo, cuando tenga que contar con el apoyo de Donald Trump para resolver los temas del FMI. “Alberto dará señales de que ‘ya va a venir el tiempo de que le pongamos plata a la gente, la maquinita’. Pero lo primero es resolver el tema de la deuda”, apuntó.
Consultado por Cole sobre el rol del papa Francisco en la creación del Frente de Todos, Jacquelin sostuvo que se trató de una pieza central. “Con la Iglesia están codo a codo en lo social, aunque Fernández es ambiguo: hace un guiño para un lado y dobla para el otro”, dijo, y ejemplificó: “Se muestra cercano, mandó al hijo a colegio religioso, pero dice que va a impulsar la despenalización del aborto”.

lunes, 9 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“Me sorprende el Alberto que estamos viendo”
La columnista política dijo que lo ve “sobregirado”, que “no cayó en el lugar en el que está” y que debe manejar sus emociones
Sergio Suppo entrevista a Laura Di Marco
Alberto Fernández dijo en la entrevista que dio a Página 12 que su serie política preferida no es
House of Cards, sino Veep: una historia en la que la vicepresidenta se queda con el poder”, contó Laura Di Marco, columnista de la nacion y conductora de La trama del poder, que se emite por LN+. Di Marco decidió citar al propio presidente electo para responder la consulta que hizo Sergio Suppo, secretario de Redacción del diario, respecto de la frase del expresidente español, Felipe González, para quien los “expresidentes son como un jarrón chino en un departamento pequeño: tiene valor, pero estorba en cualquier sitio que se los ponga”.
De esta manera, la relación de poder entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner fue uno de los ejes que guió la conversación entre ambos periodistas en el transcurso de la cuarta edición de “La Nueva Argentina”, encuentro que tuvo lugar en el hotel Four Seasons de Buenos Aires.
Para Di Marco, “Alberto Fernández está superado”. “El peronismo siempre dependió de la economía. Lo veo sobregirado. El poder es como una droga, nunca se sabe de qué manera les pega a los dirigentes. A mí me sorprende el Alberto Fernández que estamos viendo”, dijo, y puso como ejemplo la postura del presidente electo respecto a Venezuela. “Es un hombre inteligente y estratega, pero está hablando de reconocer como presidente a Nicolás Maduro e invitar a un representante suyo a la asunción presidencial. Hay que ver cómo lo toma Donald Trump, que es nuestro mediador con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La ideologización de la política exterior tiene que ver con la calidad del pacto que hizo con Cristina Kirchner; está actuando para ella, pero eso puede tener un costo importante para nosotros como país”, afirmó.
Además, Di Marco dijo que esta situación se repite en el frente interno con la economía y puso como ejemplo el caso de las retenciones. La periodista explicó que Alberto Fernández se pronunció a favor de aumentarlas, pero que en su propio frente tiene a Omar Perotti, senador Nacional y referente en el partido Justicialista, que está en contra de la medida. “¿Cómo va a arbitrar esto? Me da la sensación de que está diciendo cosas contradictorias y de que no cayó en el lugar en el que está”, añadió.
“Creo que Alberto ha hablado de casi todo durante los últimos 20 años. Es una persona que creó poder para otros, pero no se da cuenta de que ahora es el futuro presidente de una Argentina muy compleja que requiere de un manejo de emociones que no está teniendo. Ahí es donde yo lo empiezo a ver vulnerable”, reflexionó. Por otro lado, la conductora de
La trama del poder indicó: “Hay signos que me parecen poco pragmáticos. Por ejemplo, ¿qué puede darle el Grupo de Puebla actualmente? Económicamente no puede darle nada, pero sí simbólicamente, y eso es muy nestorista”. Luego sostuvo que Alberto Fernández tiene un “pensamiento mágico” con respecto a la idea de que “Macri es un perverso que hizo un país para pocos”. Y describió: “Es víctima del pensamiento mágico que también padeció Macri, que implica creer que por el simple hecho de que él esté en el poder se van a poder resolver cuestiones que antes no se lograron solucionar”.
Hacia el final de la entrevista, Di Marco mencionó la relación del presidente electo con la Iglesia Católica. “Él, primero, habló de despenalización del aborto, no de la legalización. Es ambiguo, hábil. La Iglesia cumplió un rol importante en el armado del Frente de Todos, ahora hay que ver cómo sigue con esta cuestión”, dijo, y finalizó: “Al mismo tiempo, contó que en su momento se peleó con la Iglesia porque su madre es divorciada y fue excluida, pero que se reconcilió gracias al papa Francisco. Habrá que ver cómo arbitra estos temas y cómo se maneja emocionalmente”.

domingo, 8 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“En la región hay una especie de sordera entre los líderes y las sociedades”
La periodista aclaró que una falencia de los dirigentes es pensar que “todo es economía”
Inés Capdevila, en diálogo con Gail Scriven
Los conflictos sociales y políticos que se despertaron en América Latina interrumpieron en la agenda política local y redefinieron la posición de la región ante el mundo. Entrevistada por Gail Scriven, prosecretaria general de Redacción de la nacion, entrevistó a Inés Capdevila, secretaria de Redacción y especialista en temas internacionales.
Capdevila analizó por qué se desataron los conflictos en Chile y Bolivia. “En primer lugar, América Latina es un continente que no crece y va a ser el que menos crezca este año en el mundo, con un 0,2% versus zonas que lo hacen al 3,6%”, argumentó. Además, al factor económico se le suma el político: “No tenemos ningún país que conjugue estabilidad económica con lo político y lo social. Hay una especie de sordera entre los líderes y las sociedades que les impide ver esas necesidades”, apuntó.
La periodista aclaró que, muchas veces, una de las principales falencias de estos líderes es pensar que “todo es economía”. Y destacó: “Bolivia está viviendo un período de bonanza económica que nunca tuvo en su historia. Fue un error de Evo Morales pensar que todo era la economía y no pensar en otras aspiraciones”. Además, citó datos de una encuesta elaborada por Latinobarómetro, que muestra que solo el 20% de los latinoamericanos cree que sus países están progresando. “En 2010 ese porcentaje era del 40%. Estamos en el número más bajo de los últimos 25 años”, apuntó Capdevila.
De esta misma encuesta se desprende que solo el 48% cree que la democracia es el mejor régimen, aunque no creen que los autoritarismos sean la solución. “Es decir, están totalmente desafectados de la política”, explicó.
Sin embargo, aseguró que “todavía es temprano para hablar de una Primavera en América Latina”, haciendo referencia a las manifestaciones sucedidas que se llevaron a cabo en el mundo árabe entre 2010 y 2013. “El resultado de la Primavera Árabe fue catastrófico. Más que aplacar autoritarismos, creó guerras civiles. Todavía es temprano para hablar de una Primavera de América Latina”, sostuvo.
Para Capdevila, lo que haga Chile va a ser la guía para lo que suceda en otros países. “Chile y Bolivia encontraron diferentes formas de canalizar su malestar. Bolivia, con un golpe, y Chile, con un acuerdo para cambiar de cuajo la Constitución”, dijo, y comentó que en el país trasandino “se pusieron todos los sectores de acuerdo, incluso el Partido Comunista y eso fue imposición sobre Piñera y la gestión de la clase política”. Definió: “En Chile la política se puso de acuerdo, en Bolivia, se partió”.
Capdevila también habló sobre lo que sucede en Venezuela y dijo que Juan Guaidó, actual presidente de la Asamblea Nacional, “quiere pero no puede”. “A mitad de año las expectativas de la gente sobre Guaidó llegaron a un pico y luego se fueron desinflando. El 5 de enero termina su período, tiene poca popularidad. Hace poco quiso replicar lo sucedido en Bolivia, pero solo fueron un puñado de miles de personas”, relató, y aclaró que, actualmente, la gente en Venezuela no se moviliza porque sabe que su vida está en riesgo. “La represión no va a acabar, es la forma en que Maduro mantiene el poder”, cerró.

sábado, 7 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“La jefa es la que puso los votos y es la presidenta”
Para el columnista y escritor, Cristina Kirchner obligó a Alberto Fernández a decir que tiene que refrendar las políticas con ella
Jorge Rosales conversa con Jorge Fernández Díaz, columnista, periodista y escritor
La grieta después del 27 de octubre. La posición de poder de Alberto Fernández y el rol que cumplirá Mauricio Macri tras dejar la Casa Rosada. Estos fueron solo algunos de los temas con que Jorge Fernández Díaz, periodista, escritor y columnista de la nacion, abordó en la cuarta edición de “La Nueva Argentina”.
Durante su exposición, Fernández Díaz calificó a Alberto Fernández como “uno de los cuadros políticos más formados de la Argentina”. Y agregó: “Conoce el Estado como nadie, ha pasado por todos lados. Es el que ha estado con ‘el príncipe’ diciendo qué tiene que decir y qué no”.
Prosiguió: “Lo admiro mucho y he discutido ideológicamente con él: es un peronista de capital, con lo cual casi que no es peronista. Dice que es liberal de izquierda, el tema es cómo se digiere eso con el peronismo de Moyano y esos muchachos que son la derecha más rancia. Yo sé que él pensaba de ellos lo mismo que yo”, confió.
Entrevistado por Jorge Rosales, secretario de Redacción del diario, el autor de El Puñal dijo que la grieta es una patología y un desarrollo de política de Estado muy fuerte y que continuó creando “el otro lado”. Agregó: “Se trata de un viejo truco del peronismo reutilizado por el kirchnerismo”. Pero aclaró que tiene un diferencial de época dado por las redes sociales.
Para Fernández Díaz, esta construcción le terminó dando “una mano” a Mauricio Macri después del resultado de las PASO, dado que impulsó que sus votantes salieran a la calle para apoyarlo después de la derrota. “Él se negó a la teatralidad de la política, pero cuando se suponía que estaba todo terminado, gente autoconvocada, que no fue ni registrada previamente por los medios ni incentivada por el Gobierno, creó una especie de 17 de octubre, llenó la plaza y obligó a Macri a ocupar el balcón de la Casa Rosada”, dijo el periodista, para quien las movilizaciones del “Sí se puede” fueron un fenómeno que “el kirchnerismo hubiera mitificado completamente y hubiera convertido en leyenda”.
Fernández Díaz aseguró que este fue un fenómeno que sorprendió tanto al actual oficialismo, como a la fórmula que terminó ganando la primera vuelta el 27 de octubre. “El peronismo no sabe encuadrar este nuevo fenómeno. Eso de que ‘el 41% no es pueblo’ es una estrategia del peronismo”, dijo, y aclaró: “Tampoco se puede decir que son gorilas o antiperonistas, porque muchos de los movilizados votaron peronismo en algún momento. Hay una disputa verdadera que se traduce en dos formas de ver la Argentina”.
En este sentido es que Fernández Díaz definió a la grieta actual como una “gran disputa entre un nacionalismo popular, muy ubicado en el peronismo, y un republicanismo popular”. Para el analista, “si estas dos visiones pudieran entrar en el mismo sistema político, se podría revivir el bipartidismo”.
“La Argentina necesita esas dos visiones: una cosmopolita liberal que mira hacia afuera y otra nacionalista”, opinó, y añadió: “En los países que funcionó hay un poquito de derecha y un poquito de izquierda. Pero acá, cuando una Argentina toma el poder, destruye lo que la otra construyó. Esa disputa ojalá la podamos dar en la Argentina sin violencia”, reflexionó.
Sobre la relación entre “los Fernández”, el analista hizo hincapié en la visita que el presidente electo hizo al departamento su compañera de fórmula el pasado 18 de noviembre y comparó la situación con lo sucedido con Héctor Cámpora y Juan Domingo Perón en 1973, cuando el primero visitó al segundo ni bien fue electo presidente. “Puerta de Hierro se mudó a Recoleta”, dijo. Esta analogía, que se repitió a lo largo de la mañana, demuestra, para Fernández Díaz, que el poder aún está en manos de Cristina Kirchner. “Ella lo obligó a decir que tiene que refrendar las políticas con su jefa. La jefa es la que puso los votos y es la presidenta”, concluyó.

viernes, 6 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA,


“Creo que, en algún momento, Cristina Kirchner va a ser condenada por la Justicia”
El analista dijo que se podrá postergar el juicio oral de la expresidenta por muchos años, pero no se pueden eliminar las pruebas, que son contundentes


Joaquín Morales Solá, fue otro de los periodistas y columnistas de que se hizo la nacion presente en la cuarta edición de “La Nueva Argentina”. En un mano a mano con Martín Rodríguez Yebra, secretario de Redacción del diario, Morales Solá evaluó la transición política que se está dando de cara al 10 de diciembre y, además, habló del rol que tendrá el presidente electo Alberto Fernández.
En primer lugar, sobre el traspaso de gobierno, el analista político consideró que la transición existe solo como “período de tiempo”, pero no hay un traspaso real relacionado a las conversaciones de gobierno. “Lo único que vale para Alberto Fernández es la información que él va a tener cuando asuma el Estado”, definió el periodista, y agregó: “Tenemos un país congelado, es como si alguien hubiera apretado pausa. Tenemos, por un lado, un gobierno que se va, no toma decisiones –no puede tomarlas en una situación tan precaria– y, por otro, el gobierno que viene no da señales muy claras. La economía está paralizada, nadie quiere comprar ni vender. Desde el 27 de octubre al 10 de diciembre es una transición muy larga”.
Este es uno de los puntos en los que mayor hincapié hizo Morales Solá y que más le preocupan. “Alberto Fernández da señales distintas todos los días”, explicó, y dio como ejemplo lo que sucedió después de las elecciones del 27 de octubre, momento en el que incrementó la conflictividad social y política en la región. “El problema es que Fernández no vincula la política económica con la política exterior”, dijo, refiriéndose al pronunciamiento de Fernández sobre Evo Morales cuando dejó la presidencia de Bolivia, y prosiguió con otro ejemplo: “El hecho de que se haya peleado en poco tiempo con Jair Bolsonaro y con Donald Trump, que es el hombre más influyente en el Fondo Monetario Internacional, habla de que está desconociendo la influencia de la política exterior en la política económica”, sostuvo, y dijo que, en términos generales, a nivel global, primero se suele plantear la política exterior y después la interior, y Alberto Fernández lo está haciendo al revés.
Morales Solá fue más allá al hablar de la relación entre Fernández y Bolsonaro y dijo que el problema principal no son las declaraciones del presidente electo en referencia al actual mandatario de Brasil, sino que lo más grave está en el apoyo que Fernández hizo (y hace) sobre el expresidente Lula da Silva, recientemente liberado de prisión. “Alberto Fernández hace algo que es lo peor para Bolsonaro: sostener a Lula, un dirigente que en la calle puede poner en duda el mandato y, en el mejor escenario, puede poner en duda su reelección para los próximos tres años”, indicó, y subrayó: “Alberto Fernández anda con Lula al lado todo el tiempo. Además, cuando estaba preso, dijo que eso era ‘injusto’. Esto pone en duda la legitimidad del triunfo de Jair Bolsonaro”.
Otro de los tópicos que surgió durante la conversación entre Rodríguez Yebra y Morales Solá fue el de la injerencia que tendrá el presidente electo en el Poder Judicial. “Alberto Fernández va a ser el ministro de Justicia, sin duda. Ningún presidente argentino que yo recuerde ha tenido el conocimiento que él tiene de Comodoro Py y de la Corte Suprema”, explicó, y aclaró que es amigo de los jueces federales y los de la Corte.
Sobre las consecuencias que tendría este rol de Fernández sobre las causas en las que la vicepresidenta electa, Cristina Kirchner, está involucrada, opinó que este rol de Alberto Fernández no significa directamente que las cosas sean fáciles para Cristina. “Podrá postergar el juicio oral, pero no puede eliminar las pruebas, que son contundentes. Yo creo que va a ser condenada en algún momento”, aseguró.
El periodista aclaró que hay expedientes que “no mueren” en los que están las pruebas y los testimonios de arrepentidos que dicen que entregaron a Cristina Kirchner bolsos con dinero. “Cada cosa que se decía la Justicia la corroboró. Esas cosas están en los tribunales. ¿Qué va a hacer? Se puede posponer juicio oral 50 años, pero no se pueden eliminar las pruebas, que son contundentes. Creo que, en algún momento, Cristina Kirchner va a ser condenada por la Justicia”, afirmó.
Para Morales Solá, en algún momento de su mandato, Alberto Fernández va a intentar diferenciarse de Cristina Kirchner. “Primero quiere tener los resortes del poder en la mano para empezar a distanciarse”, aseguró.
Rodríguez Yebra trajo a la conversación la cuestión económica y citó una frase del propio Fernández, quien dijo que “hay que ponerle plata en el bolsillo a la gente”. Pero, ¿cómo lograr esto en una economía con una inflación de más del 50%? “Solo se puede hacer con emisión”, confirmó Morales Solá, y analizó: “En un país con una inflación ya muy alta el margen de emisión es muy pequeño. Más allá de ese margen está la hiperinflación, que es lo peor que le puede pasar a un gobierno peronista”. Sin embargo, para Morales Solá, Alberto Fernández no va a llegar a tener una economía hiperinflacionaria. “Esto de ‘ponerle plata en el bolsillo a la gente’ tiene una limitación que es cuánta plata se va a poner. A lo mejor son 100 pesos y no 10.000”, ejemplificó.
Pero, más allá del contexto económico, el columnista consideró que el peronismo tiene licencias que otros gobiernos no poseen. “El peronismo puede hacer cosas que no puede hacer ni Mauricio Macri ni ningún otro gobierno y ahí se ven las contradicciones sindicales. Ahora dicen que no van a pedir bono, pero si Macri hubiera ganado ya estarían en la calle, mucho más teniendo en cuenta el contexto regional y global”, disparó.
Por esto, según Morales Solá, si Alberto Fernández quiere hacer “reformas profundas en la estructura de la economía argentina”, las va a poder hacer porque “es un peronista”, tal como lo hizo Menem. “Si esas políticas las hubiese aplicado Alfonsín, no duraba ni seis meses”, sostuvo.
Con respecto al rol que tendrán Juntos por el Cambio y Mauricio Macri en la oposición, Morales Solá dijo que “salvo por Alfredo Cornejo (gobernador de Mendoza), que siempre quiere un poco más de lo que tiene, todo Cambiemos va a estar convencido de que tiene que mantenerse unido”, dijo, y aclaró que, si esto no sucede, “el 40% va a ser solo una suma de fragmentos: en Diputados tienen que estar juntos y esto, los radicales, lo entienden”.
Lo único que vale para Alberto Fernández es la información que él va a tener cuando asuma el Estado En un país con una inflación ya muy alta el margen de emisión es muy pequeño Alberto Fernández va a ser su ministro de Justicia, sin duda Tenemos un país congelado, es como si alguien hubiera apretado pausa

jueves, 5 de diciembre de 2019

LA NUEVA ARGENTINA


“Alberto Fernández tiene un solo instrumento para construir poder y es el éxito económico”
El columnista y conductor televisivo dijo que, en el corto plazo, esto implica “que no se esté peor” y aclaró que Cristina está al mando “hasta que se demuestre lo contrario”

Hay gente muy cercana a Cristina que dice que si Alberto hubiera ido solo, hubiese sacado los votos de Florencio Randazzo”. Con esta frase, Carlos Pagni, columnista de la nacion y conductor del programa Odisea Argentina, que se emite por LN+, habló en el cierre de la cuarta edición de “La Nueva Argentina” de la relación de poder entre el presidente electo, Alberto Fernández, y la vicepresidenta electa, Cristina Kirchner.
Entrevistado por Pablo Sirvén, secretario de Redacción del diario, Pagni hizo referencia la analogía que se hizo en el transcurso del evento respecto de la visita que Alberto Fernández le hizo a Cristina Kirchner en su departamento de Recoleta el pasado lunes 18 de noviembre. Pero, más que compararla con la relación que se dio entre Héctor Cámpora y Juan Domingo Perón durante su exilio en el barrio madrileño de Puerta de Hierro, Pagni, decidió citar el caso de Alvear e Yrigoyen.
“Alvear era un radical importante, había sido secretario privado de Alem, con quien Yrigoyen tenía mala relación. Yrigoyen manda a buscar a Alvear a la embajada argentina en París, adonde lo había mandado, le pone toda su estructura política atrás y Alvear arma, probablemente, el gobierno más exitoso de la historia del siglo XX”, apuntó.
En este sentido, dijo que lo ocurrido entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner simboliza que el poder lo sigue teniendo ella “hasta que se demuestre lo contrario”. “Hay gente muy cercana a Cristina que dice que si Alberto hubiera ido solo, hubiese sacado los votos de Florencio Randazzo”, explicó Pagni haciendo referencia a la interna que se generó en 2016 entre el oriundo de Chivilcoy y Daniel Scioli.
Sin embargo, Pagni aclaró que así como existe un alto “nivel de subordinación”, también se dan cosas sorprendentes, como la incorporación al gabinete de perfiles que han tenido una relación extraordinariamente agresiva con Cristina. “Desde el punto de vista conceptual, creo que ahí es donde está el límite”, dijo, y puso como ejemplo el caso de Vilma Ibarra, quien escribió el libro Cristina versus Cristina y fue designada titular de la Secretaría Legal y Técnica.
Para el analista, una de las tareas que tiene que llevar adelante Alberto Fernández en el primer año de gestión es construir su poder. “Alberto tiene un instrumento para construir poder y es el éxito económico”, aseveró, y agregó que en el corto plazo esto implica “que no se esté peor, con un escenario de alta inflación y mayor brecha cambiaria”.
Otro de los ejes de conflicto en la construcción de poder del presidente electo está en la relación que tiene con La Cámpora. Para Pagni, va a haber una especie de tensión. “La Cámpora tiene objetivos que no son los de Alberto Fernández y desde que fue designado candidato está tratando de diversificar su cartera de activos”, sostuvo, y a eso agregó que resulta mucho más significativo que Kicillof no sea de La Cámpora.
“Kicillof, por edad, por ideología, por orientación y por la relación que tiene con Cristina, está preformateado para ser de La Cámpora, pero no lo es. La resistencia de Kicillof tiene que ser mucho más grande que la de Fernández, a quien, entre otras cosas, nadie lo invita. Por algo no está en la agrupación”, apuntó.
En cuanto al vínculo del gobierno electo con la Justicia, Pagni explicó que es probable que en el Consejo de la Magistratura asuma una persona ligada a Eduardo “Wado” de Pedro. “Va a ser la persona que designe para votar remociones de jueces y sanciones disciplinarias”, aclaró, y agregó que el rol de Cristina Kirchner en el Congreso va a ser “enorme”. “Aunque no se oficialice la presidencia de Máximo Kirchner en el bloque oficialista en la Cámara de Diputados, me interesa más la presidencia de la Comisión de Presupuesto de las dos cámaras”, señaló.
“Pero ¿cuál sería el límite de Cristina Kirchner?”, preguntó Sirvén. Para Pagni, lo que frena a la mandataria es la cuestión judicial. “Tanto ella como el núcleo que la rodea no quieren intervenir, pero no por un tema de respeto a la investidura presidencial, sino que tengo la impresión que le dicen ‘a ver, ¿tenés otra receta? No te vamos a molestar’”, argumentó.
Para ejemplificar esta postura, Pagni citó lo que sucede con la relación entre la expresidenta y el expresidente del Banco Central Martín Redrado. “El límite para el futuro gabinete es la gente que realmente la ha ofendido o ha militado en contra de ella tratando de demostrar sus niveles de corrupción”, explicó, y dijo que en Redrado lo que le molesta a Cristina Kirchner es que haya sido testigo en la causa del dólar futuro. “Si mirás los argumentos del procesamiento, se alimentan, sobre todo, de las cosas que dijo Redrado. Ahí es muy difícil que tenga retorno”, afirmó.
Sobre lo que pueda pasar con la convivencia entre las dos figuras políticas a partir del 10 de diciembre, el columnista de la nacion dijo que el poder de Cristina va a ser “enorme” en el Congreso. “El Senado va a tener una participación especial en la vida política en los próximos años, porque va a ser más fácil ingresar las leyes por ahí que por Diputados, donde el gobierno va a tener más dificultades para alcanzar una mayoría”, sostuvo Pagni, y explicó: “Van a llegar el presupuesto y las leyes económicas y van a pasar por alguien que esté en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Lo primero que van a mirar es cuánta plata le llega a Kicillof y lo segundo es cómo se reparte la plata entre los gobernadores. Ahí va a estar el cogobierno”.
Hacia el final, Pagni planteó cómo quedará la estructura de poder del nuevo gobierno del Frente de Todos. “Tenemos muchos actores. Kicillof es uno que está muy ligado a Cristina. La Cámpora se quedará con determinada base territorial en la provincia de Buenos Aires y poder en el Congreso, y Alberto Fernández va a tener que manejarse con este mecano, que es tan raro… Porque Kicillof, además, va a depender mucho de Fernández para el presupuesto”, indicó.
Para cerrar, el conductor de Odisea Argentina volvió a tomar la imagen de Alberto Fernández yendo a visitar a Cristina Kirchner a la calle Juncal. “Quiere decir que una de las tareas que tiene que hacer Alberto en el primer año es construir y legitimar su poder, porque todavía lo tiene ella, Cristina Kirchner”, concluyó.