lunes, 7 de marzo de 2022

DIOS SALVE A UCRANIA...


Putin se metió con el país equivocado: nuestra libertad no se cambia por nada
Anastasiia Lapatina Periodista ucraniana y reportera de The Kyiv independentCon las manos, otro trasladó una mina y la llevó al bosque
Ucrania estuvo preocupada y angustiada durante meses por la posible invasión rusa. Pero en poco más de una semana de esta guerra infernal, los ucranianos hemos demostrado que somos uno de los pueblos más corajudos del mundo. Frente al asalto a gran escala de los rusos, los civiles del país no solo han sido valientes, sino incluso aterradoramente desafiantes.

Está el hombre que se paró frente a un tanque ruso y lo obligó a detener su avance, y ese otro tipo que agarró a mano limpia una mina sin explotar que estaba en la calle y la llevó hasta el bosque, con un cigarrillo en la boca.
Está la mujer que caminó hasta un soldado ruso y le explicó que debía ponerse semillas de girasol en los bolsillos para que crecieran flores cuando muriera en territorio ucraniano. Y también está la ya legendaria historia de los 13 defensores de la isla de las Serpientes que, cuando les pidieron capitular, emplearon términos insultantes y llenos de orgullo nacional para negarse a hacerlo. (La frase que utilizaron ha pasado a ser un grito de guerra para los ucranianos, incluidos los funcionarios del gobierno).
Pero estos gestos heroicos son apenas un reflejo superficial de la resistencia ucraniana. Desde el reparto de comida hasta la toma de las armas, los ucranianos de todo el país están unidos para repeler a los invasores y proteger su patria. El presidente ruso, Vladimir Putin, confiaba en que Rusia derrotaría a Ucrania en dos o tres días: se metió con el país equivocado.
Las notables Fuerzas armadas ucranianas destruyeron tanques enemigos e interceptaron misiles, y detrás de ellas se levantan legiones de ucranianos que fabrican redes de camuflaje, despachan ayuda humanitaria y recaudan fondos. Para un país bajo asedio, las sumas son asombrosas: en un día, la organización de ayuda militar sin fines de lucro más confiable, Come Back alive, recaudó más de 680.000 dólares, una donación que supera todo lo recaudado en 2021. El Banco nacional de Ucrania, que abrió una cuenta especial para recaudar fondos para las fuerzas militares ucranianas, recibió casi 10 millones de dólares en apenas el primer día de la guerra.
Algunas historias, como la de alisa Zhuk, una niña de ocho años de Kiev, son particularmente emotivas. La chica vende sus dibujos a 20 dólares o más, y dona todos los ingresos a las Fuerzas armadas para que los soldados ucranianos tengan comida y ropa de abrigo, dice alisa. “nuestros hijos crecerán con orgullo de su país”, dice la madre.
Muchos ciudadanos fueron un paso más allá en su apoyo y se alistaron en las unidades de defensa territorial. Para el 26 de febrero, a dos días de la invasión rusa, los voluntarios ucranianos ya eran más de 37.000. ahora hay periodistas, artistas, músicos, conductores de televisión, comediantes y miles de civiles más patrullando las calles. Con armas convencionales o cócteles Molotov –que se han convertido en el arma nacional más valorada– capturaron a saboteadores, derribaron drones y frenaron tanques enemigos. Y han sido indispensables para la defensa de nuestro país.
ivan y Danylo Stolyarevskyi, hermanos de Kiev, querían sumarse a las fuerzas militares. Pero como los recursos y pertrechos no llegan al ritmo de la enorme cantidad de voluntarios, se quedaron afuera. así que los hermanos se alistaron en la resistencia ucraniana online, que funciona en la web.
ivan, de 27 años, ahora pasa el tiempo escribiendo comentarios de cafés y restaurantes rusos. Pero no son comentarios típicos. “Hace cuatro días que las tropas rusas bombardean Kiev y a sus pacíficos residentes”, puede leerse en uno de ellos. “Salgan a la calle, detengan la matanza de niños”. al inundar de comentarios de ese tenor los sitios web más visitados por los rusos, ivan y los cientos de cibervoluntarios que escriben mensajes similares esperan poder difundir la verdad sobre las atrocidades del Kremlin.
Danylo tiene 30 años y cumple un rol diferente. integra el Ejército de Tecnología de la información, un grupo de chat con más de 285.000 participantes en la aplicación de mensajería Telegram. allí, los desarrolladores web de todo el país coordinan ciberataques contra sitios web rusos y bielorrusos. El método es bastante simple. En Rusia y Belarús, los sitios web comunes no están preparados para soportar gran cantidad de visitantes, así que para desestabilizar los Danylo y cientos de sus compañeros entran a esa página web muchas veces. así han logrado afectar el funcionamiento de decenas de sitios web de importancia estratégica, incluido el del Banco nacional de Belarús. “Es una gota en el océano, pero uno siente que contribuye con la causa común”, dice Danylo.
Y cada ucraniano contribuye en mayor o menor medida y a su manera. incluso durante el bombardeo, la gente hacía cola para donar sangre y ofrecer una asistencia clave para el funcionamiento de los hospitales del país. Los voluntarios llevan comida y suministros a los refugios subterráneos, donde están reunidas cientos y a veces miles de personas. La gente se cuida mutuamente, y la solidaridad es de rigor. En Kharkiv, que sufre un intenso bombardeo desde hace días, una ucraniana que habla inglés caminó con decenas de estudiantes internacionales a través de los túneles del subterráneo y los ayudó a subir al tren para evacuarlos.
Ese apoyo se extiende a quienes se van y a quienes se quedan. Para los casi dos millones de personas que huyeron del país o se desplazaron internamente, hay voluntarios que ayudan a gestionar su alojamiento y si es posible su traslado. Los ucranianos del exterior, en particular en países fronterizos, envían camiones llenos con ayuda humanitaria para los refugiados. Los ucranianos cuentan con el apoyo de sus compatriotas, dondequiera que estén.
La situación es trágica, de todos modos. Después de más de una semana de guerra, el objetivo del Kremlin parece ser rodear y capturar las grandes ciudades, ignorando la muerte y la destrucción que las fuerzas rusas dejan a su paso. El saldo ya es demasiado pesado: según las naciones Unidas, en la primera semana de conflicto murieron 364 civiles y 525 resulta ron heridos. Las Fuerzas armadas rusas, cargadas con artillería, continuarán su brutal bombardeo del país. Para los ucranianos que huyen, combaten o se refugian, no habrá respiro.
Pero los ucranianos somos desafiantes. Con cada uno de nuestros actos de valentía y coraje, demostramos que estamos dispuestos a pagar el costo que sea por la democracia, por nuestra democracia y la de todo el mundo. En esta batalla no nos rendiremos ni capitularemos. Porque nuestra libertad no se cambia por nada.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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