sábado, 7 de enero de 2023

CON TODA LA ADMIRACIÓN Y EL DOLOR..NOS HARÁN MUCHA FALTA.....


Después de 55 años, Les Luthiers se baja de los escenarios
El grupo inicia el domingo una gira por el país y el exterior para despedirse del público; las razones.
Lupe Torres

Les Luthiers decidió cerrar su último capítulo tras más de medio siglo de humor. Una vez terminadas sus funciones programadas en el teatro Ópera y la gira por distintos puntos del país y luego España, Costa Rica, Colombia, México, Chile y Uruguay, le pondrá punto final a su historia. Desde su inicio, en 1967, el conjunto se fue transformando. Sus integrantes fueron cambiando, pero su sello trascendió a las personas. Actualmente Carlos López Puccio y Jorge Maronna son los dos únicos integrantes originales y también los que decidieron que era momento de escribir su última página. En los últimos años, el ensamble debió sobreponerse a las muertes de Daniel Rabinovich, en 2015; la de Marcos Mundstock, en 2020, y la de Lino Patalano, su histórico productor, quien falleció en 2021. Por su parte, Carlos Núñez Cortés, otro de los miembros fundadores, decidió dar un paso al costado en 2017. López Puccio, a sus 76 años, se mostró muy entusiasmado con el último estreno en Rosario y explicó hoy los motivos de la decisión en un correo electrónico a la nacion. “Se nos vio entusiasmados en el estreno en Rosario, porque lo estábamos. La paradoja es que ese entusiasmo, si bien no debería llamarse detonador, debe haber sido al mismo tiempo un permiso”, dijo López Puccio.

“El verdadero primer detonador lo sentimos con la muerte de nuestro querido Lino Patalano -afirma el músico-. La “marca” Les Luthiers no nos pertenece con exclusividad, es de una sociedad llamada Les Luthiers SRL, integrada por unas cuantas personas: nosotros entre ellas. En 2021 entre Jorge, Lino y yo constituimos una pequeña sociedad (a la sazón, denominada Ostinato) y negociamos con aquella SRL una licencia temporaria para explotar el nombre. Nosotros nos ocuparíamos de lo artístico, arriba o al costado del escenario, y Lino de todo lo relativo al funcionamiento de la empresa y la representación del grupo. Cuando murió Lino, inesperadamente, la parte empresarial, económica y de representación pasó bruscamente y por la fuerza a nosotros: a Jorge y a mí. Esto fue un golpe fatal, porque ninguno de los dos podía absorber esas tareas. Para funcionar con calidad, Les Luthiers requiere de una plantilla estable de mucha gente, muy especializada (a veces en un mismo año hemos presentado hasta tres espectáculos diferentes en distintas plazas y eso impide armar equipos de temporada, como suele hacerse en el mundo del espectáculo) y una planificación a largo plazo. Para todo eso nosotros no estábamos preparados. En esos días empezamos a rumiar el cierre. Pero al mismo tiempo teníamos por delante un gran desafío y un anhelo largamente demorado: comprobar si Mastropiezos de Mastropiero, primer espectáculo de Les Luthiers en quince años, el primer espectáculo que escribíamos solos y que nos costó tres años y medio de trabajo, era tan bueno como pensábamos o si nos habíamos equivocado. Y así fue, por paradójico que parezca: el éxito abrumador que tuvimos en las seis funciones de Rosario terminando todas con la audiencia de pie, sumado a las buenas críticas, nos autorizó a retirarnos en lo alto. Nos iremos, pero no por haber fracasado, sino con pleno éxito”.

¿Cómo se imagina Carlos López Puccio que será el último show de Les Luthiers? ¿Cómo cree que serán recordados por el público? “Les Luthiers es hoy parte, partecita, de la cultura nacional -explica vía mail-. Creo que, como todos los buenos artistas, tendremos un lugarcito en el corazón de muchísima gente. Eso nos pone muy orgullosos y esperamos que siga siendo así por mucho tiempo. Ese último show no tiene dónde ni cuándo por el momento. Y quizás no haya tal función final: Les Luthiers siempre fue pensado para la felicidad, no para las lágrimas. No querríamos aprovecharnos y hacer un ‘espectáculo’ del espectáculo.
A la hora de pensar en un futuro sin el grupo,López Puccio solo acepta fantasear en primera persona: “Esa pregunta exige respuesta personal. Me quedan muchos libros por leer. También acaricio la idea de volver a dirigir coros. Por qué no, tal vez escribir alguna cosa, seguramente humorística, que en este momento no tiene sino forma de nube borrosa”.
Más Tropiezos de Mastropiero, el nuevo y ahora último show de Les Luthiers, que contará con instrumentos nuevos y vistosos, llegará el jueves próximo al teatro Ópera. En noviembre último, la nacion dialogó con Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Tomás Mayer-Wolf, Martín O’Connor, Horacio “Tato” Turano y Roberto Antier en Rosario, en una pausa de las primeras funciones de la obra, sobre el camino del artista, el humor en los tiempos de la corrección política, la vigencia y el legado de Les Luthiers.
–Ustedes ocupan un lugar de “favoritos” en la escena local, ¿qué les produce animarse a un espectáculo nuevo? Después de tantos éxitos, ¿los presiona pensar en que tienen que mantener cierta vara?
Jorge Maronna: –Eso nos pasó siempre en cada estreno a lo largo de nuestra historia. Siempre teníamos que alcanzar por lo menos el nivel conocido. Además veníamos de un espectáculo muy pulido, muy probado ante el público con centenares de funciones, decenas de países, y eso lo hacía muy decantado. Entonces empezamos con nuevo show llenos de preguntas sobre cómo le va a ir, cómo funcionará…¡Es un sufrimiento! (risas). Tomás Mayer-Wolf: –Yo veo que con esta obra Jorge y Carlos se sacaron una mochila. Porque después de 14 años en los que no se hacían obras nuevas y con una nueva formación, había mucha expectativa.
Martín O’Connor: –El miedo a perder el primer partido estaba. Está. –Pero no lo perdieron…
[Al unísono y entre risas] –No….
Roberto Antier: –Esto se iba a estrenar en mayo de 2020. Agregale dos años de pandemia con toda la angustia que eso implica, donde nos encontramos semanalmente por Zoom siempre. El contacto con el material se mantuvo y en algún momento de repetirlo tanto ya no te dan gracia los chistes, y te preguntas “¿qué va a a pasar?” Carlos López Puccio: –Durante la pandemia escribimos muchísimo. Creo que el show que se iba a estrenar en mayo de 2020 era horrible al lado de este. El encierro nos sirvió para trabajar sobre este show. Trabajando quiere decir: ensayando todas las tardes, todas las semanas y probando cositas. Nunca ensayamos tanto tiempo.
Tato Turano: –Ensayamos este show hasta en España, durante una gira que duró dos meses.
Maronna: –Se quejan del éxito… (risas) –A más años de trayectoria, pareciera que son más los ensayos en lugar de menos…
López Puccio: –Exactamente. Nos pasó toda la vida. Cada estreno era una angustia cada vez mayor porque por lo menos había que alcanzar el nivel del espectáculo anterior. Pero esta vez fue peor, porque era un estreno en el que ya no estaban tres de nuestros viejos compañeros, entonces al menos para nosotros que estábamos escribiendo (con Jorge) era un mochilón. Escribimos con perspectivas nuevas, con el mismo traje pero para distintos moldes. Con horizontes nuevos. Los “nuevos” -que a esta altura no lo son- nos daban nuevas posibilidades con sus características particulares. Eso fue muy lindo, abrió muchos lugares. –En varios cuadros de este nuevo show juegan con la vejez, con la muerte. Pensaba si usaron ese humor para canalizar las pérdidas…
López Puccio: –No conscientemente. Maronna: –El humor negro es un caso raro en Les Luthiers.
López Puccio: –De todas maneras me dejaste pensando, ¿tanta mención o referencias de la muerte hay?
[Nombran varios cuadros que mencionan esas temáticas...el ritmo de la charla se alenta...se quedan pensando].
López Puccio: –De todos modos, Mastropiero siempre está vivo, es atemporal y está siempre presente, es su propio futuro.
–En el show juegan con la corrección política y las formas correctas e incorrectas de hacer humor ¿Qué piensan sobre las exigencias que hay en torno al humor?
López Puccio: –Les Luthiers siempre ha tratado de no incomodar a nadie del público. Nunca trabajamos sobre alguien que se sintiera dolido o atacado. Eso por un lado, como norma que respetamos. Además creemos que somos humoristas y no ideólogos. Por otro lado, por mi parte yo valoro al que hace el humor que sea porque tiene el derecho de hacerlo. Creo firmemente que si sos militante de este metro cuadrado, que es la defensa de la ballena plateada y vas y decís, “¿Cómo van a hablar de la ballena plateada?” Sos un tonto extremista y estás muy cerca de Charlie Hebdo si le decís a alguien que no puede hacer humor con eso. Que se haga humor con lo que sea. Nosotros tratamos de hacer un humor amplio sin herir a nadie. Puede haber alguien al que no le guste un chiste pero no es nuestra idea.
Antier: –Una cosa es que no le gusté a un individuo y otra que esto suceda con toda una comunidad, con un grupo, con un colectivo. Eso es diferente. Que alguien aislado diga que le pareció tal o cual cosa es otro tema. Yo hacía un espectáculo en el que hacía humor con Carlos de Inglaterra y Diana. Yo decía: “¿No será que tus padres son primos, Carlos? Y alguien en una mesa se ofendió porque sospechaba que sus padres eran primos, bueno con eso no hay forma. El tema es si realmente es ofensivo a todo un grupo o si era simplemente un chiste. López Puccio: –Hay que diferenciar el humor de la burla. Eso, muchas veces, el fanático no lo entiende.
Antier: –Es la intención que hay detrás: si la intención es hacer una broma o, por el contrario, lastimarte y humillarte.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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