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Seis funciones poco conocidas de Windows que deberías activar, y que van a facilitarte mucho el trabajo
Usar varios monitores es una gran ayuda, pero también pueden ser pantallas virtuales; acá te decimos cómo
Escritorios múltiples, reinicio de aplicaciones, barra de tareas mejorada, historial del portapapeles, y más; toma nota, que esto te va a encantar
Ariel Torres
Todo dispositivo digital viene de fábrica con lo que llamo la piedra en el zapato. La espinilla invisible que te vuelve loco. La basurita en el ojo. Es algo muy personal y lo que a uno le resulta insufrible, para otro es su forma normal de trabajar. Ejemplo, para que me entiendan. ¿Vieron esas personas que interponen un cuadernito entre su cuerpo y el teclado de la computadora ? En serio, es pregunta: ¿cómo hacen? A menudo tengo que dar una mano con la máquina de una persona que tiene este hábito. Edita videos, así que tiene una mega desktop. Pero, eso sí, para tipear hay estirar los brazos como cuando tomábamos distancia en la escuela primaria. Peor todavía. No vayas a sacarle el cuadernito que se interpone entre el humano y la máquina porque arde Troya.
Bueno, esa máquina con la que trabajás todos los días, casi seguramente con un Windows 10 u 11, tiene una larga lista de secretos y opciones poco conocidas. Acá van algunas que van a facilitarte mucho la diaria, y eso, hoy en día, no es poco.
Acoplar ventanas (not)
Estoy bastante seguro que la función de acoplar ventanas es un dolor de espaldas para la mayoría de las personas. Estoy asimismo persuadido de que la implementaron con la mejor de las intenciones. Pero estás acomodando las ventanas y de pronto tocás uno de los bordes de la pantalla y adiós, todas cobran vida y se ubican prolijamente una al lado de la otra. Odioso, de mínima. En Windows 11 viene con una complejidad adicional: aparece arriba un menú en el que podés elegir el tipo de disposición. Bueno, no tenemos tiempo en algunos oficios para tal grado de sutileza. Por eso, cada vez que me toca instalar un Windows, es lo primero que desactivo. ¿Cómo? Es muy fácil, fijate.
Acoplar ventanas en Windows 10Apretás Windows (la tecla que tiene el logo de Windows, entre Control y Alt) en combinación con la letra I. O sea, Windows+I. Se abre la configuración del sistema. Ahí hacés clic en Sistema y buscás en la columna de la izquierda el apartado Multitarea. La explicación de ese nombre es, como suele, hermética como una escafandra. Dice Trabajar con varias ventanas. Claro, porque alguien en este planeta trabaja con una ventana sola. (En Windows 11 se dieron cuenta de que esta explicación era redundante y la sacaron.)
Acoplar ventanas en Windows 11En fin, abajo de esa bajada hay un botón etiquetado Acoplar ventanas. Salvo que ames esa función, desactivala y vas a volver a tener un Escritorio con ventanas que ya no que hacen cosas solas. En Windows 11, ese botón está solo, arriba, más ostensible.
Cómo mejorar la barra de tareas
Respecto de la barra de tareas hay dos escuelas, incompatibles, agrietadas, que se miran feo cuando se cruzan en un pasillo. De un lado, los que quieren los íconos agrupados por aplicación y sin etiquetas. Del otro, los que quieren botones a la vieja usanza, con etiquetas e individuales. Pero, como en política, hay aquí también una gran avenida del medio. Pueden ponerme en esa lista, porque mi configuración de la barra de tareas (en Windows 10) va a depender del tamaño de la pantalla. Es más, podés tener dos configuraciones diferentes, una para la pantalla principal y otra para las secundarias.
En el diario, por ejemplo, uso una notebook con pantalla extendida a un monitor grande. La barra de tareas de la notebook combina los íconos y les quita las etiquetas; no hay espacio para esos lujitos. En el monitor grande es exactamente al revés, porque hay un montón de lugar. ¿Cómo se configura? Si tenés una sola pantalla, es muy simple.
Hacés de nuevo Windows+I> Personalización> Barra de tareas y en el menú Combinar los botones de la barra de tareas elegís de qué lado de la grieta estás.
Ahora, si tenés más de una pantalla, lo de arriba va a funcionar con el monitor que tengas seleccionado como principal. Para elegir el comportamiento de las otras pantallas, tenés que bajar un poco en el apartado Barra de tareas y buscar la sección Varias pantallas. Allí vas a encontrar el mismo menú de arriba, solo que aplica a los otros monitores. Dicho sea de paso, si querés cambiar la pantalla que Windows considera como principal, anda a Windows+I>Sistema>Pantalla>Varias pantallas y ahí tenes la opción para convertir cualquiera de tus pantallas en la principal. Normalmente, es la que tenés justo enfrente, pero nunca se sabe.
Otra cosa, en Windows 10 podés desbloquear la barra de tareas, estirarla hacia arriba y así van a entrar más botones, y además contás con las barras de herramientas para poner tus accesos directos; ambas cosas son super útiles y en Windows 11 desaparecieron.
Todo lo dicho respecto de la barra de tareas, de hecho, es para Windows 10 (y, eventualmente, quizá lo implementen en Windows 11, en el que las opciones para los íconos también quedaron desterradas. Por ahora la barra es fija –no puede desbloquearse– y los botones son siempre iconos, sin etiquetas. Pero el 11 está cambiando constantemente, y si nos quejamos bastante, ciertas funciones tal vez vuelvan.)
Portapapeles con turbocargador
Otra función imperdible de Windows, que los veteranos recordarán bien de la época en la que había que instalar un software especial para hacer esto, es el Historial del portapapeles. ¿Historial? ¿O sea que la máquina va a guardar lo que voy copiando y voy a poder elegir de ahí para pegar? Exactamente. Hasta 25 ítems. Nada mal. Eso se activa mediante Windows+I> Sistema> Portapapeles. Allí activá el botón Historial del Portapapeles. Por cuestiones de privacidad, también podés borrar ese Historial (salvo los elementos anclados) con el botón correspondiente. ¿Cómo accedés a los ítems de este Historial? Simple: con Windows+V. Aparece a la derecha una lista, elegís, apretás Enter y te copia ese objeto.
Historial del portapapelesEn Windows 11, además, Windows+V ofrece algunas opciones adicionales, como símbolos, emojis, GIF y ese tipo de cosas. Bastante completo, hay que decirlo.
Múltiples Escritori
Hay una función que quizá no activaste todavía y con la que, simplemente, no podés seguir viviendo. Bueno, eso fue un poquito exagerado. Pero la vas a amar. Se trata de los Escritorios virtuales (y es otra cosa que los veteranos recordarán con nostalgia y que los que usamos Linux tuvimos desde el día 1). De fábrica, Windows 10 y 11 salen con un solo Escritorio.
Para agregar otro, hacé clic en el botón Vista de tareas, al lado del Botón Inicio (o, más fácil, Windows+Tab). La pantalla va a cambiar y de pronto vas a tener todas las ventanas abiertas abajo (en Windows 11, arriba), una al lado de la otra, y arriba (abajo, en Windows 11), una miniatura de tu Escritorio. Si apretás el signo más (+) donde dice Nuevo Escritorio, vas a tener un nuevo espacio de trabajo.
Escritorios virtuales en Windows 10Esto no solo es buenísimo para trabajar con muchas ventanas y tareas, sino que literalmente amplía el tamaño físico de tu pantalla. No la verás como una pantalla enorme, pero si apretás Control+Windows+flecha a la derecha pasás al siguiente Escritorio. Y con flecha a la izquierda, volvés al primero. Es más: si apretás Alt+Tab para alternar entre aplicaciones, Windows te va a llevar al Escritorio correspondiente sin más trámite. Podés crear todos los Escritorios que necesites (50, ponele), pero mi mejor consejo es que no pases mucho de cuatro. Si estás necesitando más de cuatro Escritorios virtuales, por ahí deberías tomarte unos días de descanso.
Lo único molesto, salvo que tengas un avión a chorro, es la animación para pasar entre Escritorios, que a veces se traba un poco. Desactivala y listo. Para eso, andá a Windows+I> Accesibilidad y apagá el botoncito etiquetado Mostrar animaciones.
Reiniciar aplicaciones automáticmente
Por último, Windows puede recordar, al menos parcialmente, cómo estaban tu Escritorio y tus aplicaciones cuando reiniciaste. Para activar esa función tenes que ir a Windows+I> Cuentas> Opciones de inicio de sesión y activar el botoncito etiquetado (ejem): Guardar automáticamente mis aplicaciones reiniciables y reiniciarlas cuando vuelva a iniciar sesión. No se van a ganar el Pulitzer con esta frase, pero se cubren del hecho de que ciertos programas no va a reiniciarse, porque fueron creados para versiones viejas de Windows. Pero, por darles un ejemplo práctico, siempre tengo el Administrador de tareas a la vista. Pues bien, para no tener que arrancarlo cada vez, activo esta función, y listo. Luego de un año, a dos o tres clics menos por día, hacé la cuenta. Todo suma.
Opciones de inicio de sesiónhttp://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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