lunes, 3 de julio de 2023

EL CRIMEN MÁS HORROROSO


Crimen de Cecilia¿Fue César solo? ¿Fueron los padres? Qué revelan los insólitos movimientos en la casa de los Sena
Lucila Marin
RESISTENCIA.- A Cecilia Strzyzowski la mataron. A esta altura, ya no hay dudas. No se sabe por qué, ni cómo, ni cuándo. Las precisiones que van apareciendo -incineración, descarte en el río- tampoco logran determinar qué hicieron exactamente con su cuerpo. A Cecilia la mataron en la casa de la calle Santa María de Oro 1460 de esta ciudad, una fortaleza de macizos paredones negros donde viven -o vivían, ahora están presos- Emerenciano Sena y Marcela Acuña, los poderosos piqueteros que construyeron su imperio aliados al gobernador Jorge Capitanich y cuyas caras hasta ese día estaban en las boletas de una de las listas colectoras que acompañarían al gobernador. El rastro final de Cecilia fue el 2 junio después de las 9.15, cuando las cámaras registraron su última imagen con vida, entrando a la vivienda junto a su pareja, César Sena, el hijo de 19 años de Emerenciano y Marcela. Cecilia nunca salió de allí. Al menos viva. Lo que tampoco se sabe es quién la mató. Los fiscales -la causa está a cargo de Jorge Cáceres Olivera y colaboran con él Jorge Gómez y Nelia Velázquez- consideran que fueron los tres Sena, y que el crimen ocurrió entre las 12:16 y las 13:01 de ese viernes. Por eso los acusan de coautores. El argumento central que sostiene esa supuesta coautoría es la “premeditación”: el viaje a Ushuaia que Cecilia pensaba que haría el día que desapareció, del cual hasta el momento no encontraron ni una sola prueba. Sin embargo, César estuvo en dos oportunidades solo con ella esa mañana. Pero, en caso de que él la hubiera matado, sus padres quedarían libres. El Código Penal establece expresamente que están exentos de pena los padres que oculten las pruebas del crimen de su hijo cuando no hubo una promesa previa. Un riesgo político que nadie quiere asumir. “Se incendia la provincia [si los Sena quedan libres]”, dijo  un funcionario relacionado con el caso.Las esperanzas de encontrar con vida a Cecilia se fueron desvaneciendo con el correr de los días
En principio, según calculan en la fiscalía, los siete imputados -el clan Sena por homicidio premeditado y cuatro colaboradores de la familia por encubrimiento agravado- estarán presos hasta diciembre, cuando enfrentarán el juicio por jurados. A un mes del crimen que primero conmovió a esta ciudad y luego al país, el exceso de preguntas sin responder vuelve aún más macabra la trama de violencia que envuelve al asesinato. Hoy, Chaco vuelve a marchar para pedir justicia y verdad. Esta vez, lo hará acompañado de Corrientes, pretenden llenar el puente que une a las dos provincias de cintas y pañuelos rosas, el color favorito de la bailarina de 28 años que soñaba con ser coreógrafa, mamá, casarse en la playa o conocer el estadio de Boca. Si la principal hipótesis de la fiscalía se confirma, es probable que no encuentren el cuerpo de Cecilia. Dos semanas después del crimen y gracias a la confesión de Gustavo Obregón -el único imputado que se quebró después de pasar una semana detenido- encontraron huesos triturados del tamaño de una falange. Se comprobó que son restos humanos y que pertenecen a una sola persona, pero resta peritarse para saber si son de Cecilia, aunque hay dudas sobre la viabilidad del estudio de ADN por el estado en que fueron hallados. “Multifragmentadas y calcinadas”, precisaron los informes. Junto con la bolsa encontraron un dije en forma de cruz. “No se lo sacaba ni para bañarse”, dijo a  Mercedes Flores, a quien Cecilia consideraba su segunda madre. Era un regalo de su hermana. La familia lo reconoció junto con algunos anillos, restos de ropa -trozos del buzo que fue “el último que le había visto cuando fue a casa”, dijo su madre- y la valija con ruedas negras con la que Cecilia salió de su casa. Hasta el momento, son los únicos rastros certeros.
Movimientos extraños en la casa de la familia Sena
Datos obtenidos de las cámaras de seguridad y los testimonios incluidos en el expediente



2 de junio, a las 2:01
César Sena llega a la casa de su padres, en Santa María de Oro 1460, en una camioneta Hilux blanca. Se queda estacionado en la puerta. Es muy probable que esté acompañado por Cecilia Strzyzowski. A las 3:28, arranca la camioneta y se va.
09:11
Marcela Acuña, la madre de César Sena, sale de la casa. Emerenciano Sena, el padre de César, había salido una hora antes.
9:15
Cuatro minutos después de la salida de su madre, César y Cecilia entran a la casa.
Pasadas las 10:30
Emerenciano Sena, Marcela Acuña y Fabiana González participan de una actividad con estudiantes en el barrio Emerenciano, alrededor de las 10.
10:46
César sale de la casa y se va en la Hilux blanca.
11:41
César vuelve a la casa en la Hilux.
12:16
Emerenciano Sena y su mujer, Marcela Acuña, llegan a la casa en una Toyota Hilux gris.
13.01
César se va de la casa en la Hilux blanca.
16:53
Emerenciano y Marcela Acuña, se van de la casa.
16:58
Gustavo Obregón, el marido de Fabiana González y también colaborador estrecho de la familia Sena, llega a la casa en un Citroen. Según su declaración, Acuña le mandó un mensaje. “Parece que hay un cuerpo y tengo miedo porque a César lo vi lastimado”, decía. Obregón se comunica por teléfono y entra a la casa. Allí encuentra un bulto envuelto en una frazada. “Parecía un cuerpo”, declaró.
17:12
Fabiana González llega en moto y la guarda en la casa. Obregón le muestra el cuerpo. Luego salen de la casa y hablan. Al rato, Fabiana se va.
18:52
César vuelve a la casa en su Hilux. Conversa con Obregón y entran juntos por el garage.
19:00
César entra su Hilux marcha atrás en el garage de su casa.
19:14
Según su declaración, a pedido de César, Obregón ayuda a acomodar el cuerpo envuelto en frazadas, que sería de Cecilia, en la caja de la Hilux y lo cubren con bolsa de residuos.
19:26
Con la ayuda de Obregón, César saca la camioneta Hilux de la casa. En la caja lleva el bulto, que sería el cuerpo de Cecilia. Obregón sale en su Citroen y carga un bidón blanco con nafta en una estación de servicio. Luego se une con César, que estaba en la Hilux.
20:00
César y Obregón llegan a la chanchería de los Sena cerca del paraje Tres Horquetas, a unos 25 km de Resistencia. Obregón dice que Cesar prende un fuego y queman el cuerpo que está envuelto en la frazada.
21:00
César y Obregón se van a comer un guiso a una casa de los hermanos de Emerenciano.
22:41
César llega en su Hilux e ingresa directamente al domicilio. Emerenciano, que lo estaba esperando en la vereda con el portón abierto, ingresa al interior de la casa y cierra el portón.
Esta historia, con aspectos de novela de terror, comenzó el jueves 1 de junio a las 23, cuando Cecilia se despidió de Mercedes, la tía abuela con la que ella y César compartían una humilde casa pintada de azul en el Barrio 500 Viviendas. Se mudaron allí a los pocos días de haberse casado en secreto porque, según varios testimonios, a la mamá de César no le gustaba que Cecilia fuera su nuera. “Abrazame fuerte y dame muchos besos”, relata Mercedes que le dijo Cecilia la noche en que se despidió. Era la primera vez que iba a viajar en avión y tenía miedo. “Se va a caer y me voy a morir triturada”, dice que le dijo. De allí se dirigieron hacía la casa de los padres de César. La camioneta con la que César pasó a buscar a Cecilia estuvo casi una hora frente a la casa de los Sena. Llegó a las 2:01, a las 3:03 se bajó alguien que al parecer era César, llegó a la puerta y volvió al vehículo, que partió 3:28. Esa noche la pareja durmió en el motel Ruta 99. César le pidió a una amiga, según consta en el expediente, si podía dormir en su casa porque se había peleado con Cecilia. Ella le preparó una cama pero él nunca más contestó. Al otro día le dijo que había dormido dentro de la camioneta. Por la mañana llegaron a la casa familiar a las 9:14, tres minutos después de que se fuera Acuña. Recién se quedarían solos a las 10:11. Hasta ese horario también estaban Fabiana González, secretaria de Acuña, y su hermana, que se ocupaba de la limpieza del hogar. Gonzaléz regresó después a buscar unos papeles que le había pedido Acuña a las 10:29 y se volvió a ir a las 10:33. Relató que subió porque estaban en el cuarto del matrimonio y al bajar César abrió la puerta de la habitación donde había entrado con Cecilia. “Ahí yo solamente lo vi a él que asomó su cabeza, pero a la chica no la vi más”, declaró de acuerdo a la resolución de las prisiones preventivas a la que LA NACION tuvo acceso. Una búsqueda en Google a las 10:07 parece ser el último acto registrado de Cecilia: “todo el chocolate que puedas comer en Caba”.
La casa del horror

Es en esa habitación donde Obregón -una persona de máxima confianza del clan piquetero, que entre sus múltiples tareas oficiaba de chofer de César Sena cuando iba al colegio hasta el año pasado- encontró el cuerpo, según su relato. Allí también estaban los muebles que Acuña decidió donar, al día siguiente, a una embarazada del barrio Emerenciano: un sofá color rojo, una cama, un colchón de una plaza y media –en el que luego encontraron manchas de sangre humana- y dos muebles estilo cajonera. Los trasladó Alfredo, un chófer que también vive en el barrio Emerenciano y suele ir a sacar la basura de la casa de los Sena. El centro neurálgico del clan Sena nunca será el mismo. Las cosas cambiaron desde que los Sena quedaron detenidos por el presunto femicidio de Cecilia, su nuera. Todo el barrio Emerenciano está en proceso de mutación. Por elección propia o por pedido de otros, el rojo omnipresente, signo universal de las organizaciones de izquierda, está mutando al blanco. Y no es una metáfora, es literal. Las cerca de 400 casas son todas similares: construcciones de ladrillos identificadas con el Movimiento Socilista Emerenciano y una estrella con la cara del Che Guevara. Son varias las que decidieron tachar artesanalmente con pintura blanca la palabra Emerenciano. También borraron su nombre de la biblioteca. A los docentes de la escuela que lleva el mismo nombre que el barrio también les pidieron que dejaran de usar las remeras del movimiento para cambiarlas por guardapolvos blancos. Fue el ministerio de Educación de la provincia, que intervino la institución, el que dio la orden de “transformar todo lo rojo en blanco”, según coinciden algunos docentes. Son pocas, la mayoría de los vecinos por miedo a los Sena o por enojo con la prensa, no quiere hablar. A las estudiante de la carrera enfermería, que se dicta a contraturno en el edificio de la escuela primaria, también les informaron que el ambo que usan ya no deberá ser rojo punzó. En ese edificio, en una de las paredes, ya comenzaron a tapar la bandera de Cuba, que estaba al lado de la Argentina. En el barrio temen que otras organizaciones sociales intenten tomar las casas vacías. La última obra, 40 casas que debían ser entregadas en los próximos días, se frenó desde la detención del “comandante”, como solían llamar allí a Emerenciano, encargado de supervisarlas. En sus inicios como constructor de barrios sociales, Emerenciano Sena se unió a Sueños Compartidos, el esquema de construcción de las Madres de Plaza de Mayo regenteado por Sergio Schkleander.El matrimonio Sena y Fabiana González, una colaboradora estrecha de la familia, participan de una actividad en el barrio Emerenciano el día de la desaparición de Cecilia
Allí, hacia el barrio, fue donde se dirigió César cuando salió de la casa a las 10.46, según los registros de las cámaras de seguridad del expediente. De acuerdo a la declaración de Obregón, almorzaron juntos. Regresó a las 11.41, minutos más tarde llegaron sus padres, a las 12.16. César volvió a dejar la casa a las 13.01. Es en esta ventana de tiempo cuando los fiscales piensan que asesinaron a Cecilia. A partir de ese momento la señal del celular de Cecilia se activa en los mismos lugares por donde se mueve el joven Sena. Parece claro que ella ya estaba muerta porque además, los fiscales tienen acreditado que a las 14:17 él mandó un mensaje desde el celular de Cecilia simulando ser ella en el que escribió: “Ya estamos en Buenos Aires. Es hermoso”. Buenos Aires era la supuesta escala del viaje a Ushuaia. El heredero de los Sena salió de la casa para buscar a Rita Romero; la directora del secundario, cuyo nombre estaba debajo del nombre de Emerenciano en la boleta de precandidatos a legisladores provinciales del Partido Socialistas Unidos, en una de las listas colectora de Capitanich. También buscó a Melani Maksimchuk, la amiga a la que le había pedido alojamiento la noche anterior, a quien le ofreció trabajo como mucama en el centro de salud del barrio. Fueron a una actividad de campaña, un operativo de Salud en Colonia Elisa. Es en ese momento cuando Romero vió que Cesar estaba lastimado en el cuello. Él le dijo que se había lastimado practicando MMA (artes marciales). “Yo le cuento por mensajes de Whatsapp a la señora Marcela, porque ella me pidió que hablara con él y le sacara información ya que lo notaba raro. Yo le dije a la señora que eso eran marcas con uñas, ya que yo soy profe de educación física y sé que en ese deporte no te dejan usar las uñas largas”, dijo Romero. A Melani le contestó otra cosa. “Me dijo textualmente: ‘Discutí con Cecilia y esta me tiró con todo lo que tenía delante’, y me dijo también que Cecilia le pedía plata que él no tenía”, declaró Melani, según la resolución de los fiscales. Los rasguños quedaron registrados en una foto que se publicó en redes sociales y se viralizó días más tarde.
Últimos lugares en donde estuvo Cecilia



1 de junio, a las 23
Cecilia Strzyzowski sale junto a su pareja, César Sena, de la casa en la manzana 67, parcela 16 del barrio 500 Viviendas, de Barranqueras, donde viven. Le dicen a Mercedes Flores, la tía abuela de Cecilia que también vive en la casa, que se van a vivir a Ushuaia.
2 de junio, a las 00.05
Una cámara de seguridad registra que la pareja entra al bar El Gato Negro, que Cecilia y su pareja regenteaban sobre la calle Hipólito Yrigoyen, en Resistencia.
2 de junio, por la madrugada
César y Cecilia pasan la noche en el hotel Ruta 99 en Cangallo 393, de Resistencia.
2 de junio, a las 09:15
César y Cecilia entran a la casa de los padres de Sena, en Santa María de Oro 1460. Marcela Acuña, madre de César, había salido minutos antes de la casa.
2 de junio, después de medianoche
En la chancheria de los Sena, a 25 km de Resistencia, se registró por última vez la señal de su teléfono celular y es donde la Justicia cree que quemaron su cuerpo.
César estuvo solo con Cecilia entre las 10:11 y las 10:29 y luego, entre las 10:33 y las 10:46. También entre las 11:41 y las 12:16. Una de las hipótesis que se barajaron durante la investigación era que la habría matado con una toma de ahorcamiento. Según esta hipótesis, César habría tomado por la espalda a Cecilia para luego ahorcarla, presionando con el brazo sobre su cuello. Los intentos de defensa de Cecilia serían la explicación de estos arañazos. Ya hacía al menos cuatro horas que Cecilia había sido asesinada, según el horario que estiman los fiscales, cuando Acuña le avisó por Whatsapp a Obregón: “Anda a ver a casa, parece que hay un cuerpo y tengo miedo porque a César lo vi lastimado, nosotros estamos por salir con Emerenciano, nosotros nos vamos al barrio”. Al llegar a la casa, Obregón se encontró a una empleada doméstica planchando. Una mujer que había entrado a la casa poco antes y no estaba al tanto de que allí habían cometido un crimen. “Estaba buscando por todos lados y me imaginaba mil cosas por esto que me había dicho Marcela sobre este cuerpo”, declaró Obregón. Revisó los baños, dos piezas y recién encontró el cuerpo de Cecilia en el tercer cuarto. “Puedo observar un bulto largo, todo envuelto”, precisó. Fue en ese momento cuando salió “disparado” y le confirmó a su jefa: “Sí, señora, parece que hay un cuerpo”. Acuña le indicó esperar a Cesar, no decirle nada a Emerenciano y que le dijera a la señora que estaba planchando que se fuera. Le permitió, además, hablar con Fabiana González, su pareja y también empleada del clan, que llegó a las 17.12 en su motocicleta. Casi de inmediato, volvió a salir a la vereda, se metió en el Citroen C4 de su marido y se agarró la cabeza. Se quedaron hablando 20 minutos. Obregón volvió a la casa y su mujer se fue. César luego llegó en su camioneta con Rita y le pidió a Obregón que la lleve al barrio. Cuando Obregón volvió a la casa, según su declaración, la camioneta del joven Sena ya estaba metida en el garage de cola. Ahí le dijo: “Gusti, ayúdame a sacar esto, tenemos que ir al campo”. Obregón contó que al principio se negó. Pero después accedió a cargar el bulto en la camioneta de César. “Yo lo ayudé a cargarlo, porque César era como mi jefe; el orden de jerarquía era primero Emerenciano, después la señora Marcela Acuña y después César”, precisó. El joven le indicó traer bolsas de basura y un bidón de nafta. Se dirigieron a Campo Rossi, la chanchería de Emerenciano, al norte de Resistencia. Al llegar, siempre según la declaración de Obregón, César se ocupó de descargar “la frazada”, cubrirla con leña y las bolsas, rociarla de nafta y prender el fuego. Obregón hacía de campana. “Y pude observar en ese momento que César estaba manipulando dos celulares. Vi por la luz nomás, que él escribía en uno y después escribía en otro”, dijo el imputado, aportando otro dato clave para constatar que César utilizaba el teléfono de Cecilia para hacerle creer a sus familiares que seguía con vida.La chanchería de los Sena, a unos 25 km de Resistencia, uno de los focos de la investigación
Según la resolución de las prisiones preventivas, en Campo Rossi, Sena y Obregón, “con la colaboración de Gustavo Melgarejo y Griselda Lucía Reinoso, cuidadores del predio, procedieron a incinerar el cuerpo, con el fin de hacer desaparecer los restos del mismo”. “Después de que César quemara eso, él me hablaba tranquilo, no le pregunté nada yo a él. Inclusive César me decía: ‘Gusti, tenemos que jugar un pool’. Estaba tranquilo”, relató Obregón ante los fiscales. De allí se fueron a la comida familiar. Según contó la hermana del líder piquetero, Marcelina, esa noche la familia Sena compartió un guiso y luego regresaron al hogar donde horas antes habían matado a Cecilia. La denuncia llegaría recién cuatro días después. El día anterior dos hombres alertaron a la familia de Cecilia -que ya sospechaba por las comunicaciones extrañas de la joven que no mandaba fotos ni audios- que algo malo le había pasado, que estaba desaparecida y que los Sena eran los responsables. Se presentaron como policías, pero nunca se supo quiénes eran y en el auto de prisión preventiva no figuran más que como una mención al pasar en la declaración de los familiares de la víctima. Mientras tanto, los Sena continuaron con las actividades programadas: Acuña asistió a un debate de radio, también organizó un “té de mujeres” en donde la acompañaron su esposo y su hijo para promocionar su candidatura para intendenta de Resistencia. Emerenciano supervisó la jornada militante en donde se repartió comida y ofrecieron cortes de pelo gratuitos, también se filmó haciendo chorizos para todos los que fueran a fiscalizar la elección en su criadero de cerdos y la familia completa asistió a una bailanta para repartir regalos. Días después, cuando el caso ya conmocionaba al país, Obregón confesó en la Justicia que fue el día de la denuncia, en horas de la siesta, cuando César le volvería a pedir ayuda. Lo fue a buscar a su casa, compraron “bolsitas de consorcio” y volvieron al campo a buscar los restos quemados de Cecilia. Al llegar, le indicó que le pidiera al casero “una pala ancha”. Se retiraron con dos bolsas cargadas con pequeños restos y fueron al río Tragadero, cerca de allí. A la noche sería el turno de la valija y la mochila. Obregón lo buscó a César por su casa para ir al Barrio Emerenciano, en donde descartaron las pertenencias de Cecilia con el mismo procedimiento. De acuerdo al relato de Obregón, César las tiró en la última calle asfaltada del barrio y las prendió fuego. Los Sena incluso continuaron con sus actividades luego de que la denuncia fuera difundida en los medios locales. Acuña defendió a su hijo vía Facebook, César participó de un operativo de salud y Emerenciano fue entrevistado en vivo por el canal Norte Grande Federal. El 8 de junio se presentaron a declarar como testigos. César llegó acompañado por su madre y militantes de la rama femenina de la organización. El jóven de 19 años dijo que había tenido una discusión con Cecilia, que ella después se fue a pie y que no sabía dónde podría estar. Al salir, pareció quebrarse ante los medios, pero el llanto se mezcló con unas sonrisas difíciles de interpretar. Cuando era el turno de González para declarar, las militantes tomaron la comisaría para llevársela. Acuña dijo que “estaba secuestrada ahí adentro”. Al día siguiente, allanaron la casa de los Sena. Acuña se enteró cuando la policía ya estaba allí, acusó de “atropello” a la policía provincial.“Voy a hablar con el gobernador”, lanzó. Diez horas después ordenaron detener a la familia entera, a Obregón y a González. De la casa secuestraron una sierra de carnicero, un machete, gran cantidad de cartuchos de arma de fuego, entre otros elementos. Encontraron también 6 millones de pesos en efectivo, por lo que se abrió una causa por lavado de dinero. César Sena no aparecía y libraron una orden de captura internacional. Se entregaría al día siguiente cuando también detuvieron a Melgarejo y a Reinoso, los caseros del campo. Hoy, todos están presos. A César lo acusan de homicidio premeditado triplemente calificado: por el vínculo, por femicidio y por el concurso de dos o más personas. A sus padres de homicidio premeditado con el concurso de dos o más personas. A los cuatro colaboradores de la familia detenidos, de encubrimiento agravado.
Todos los imputados por el crimen

HOMICIDIO TRIPLEMENTE AGRAVADO
César Sena
ESPOSO DE CECILIA STRZYZOWSKI

Era la pareja de Cecilia y el que la pasó a buscar por la casa de su tía abuela. La acompaña en la última imagen de Cecilia con vida: cuando entran a la casa de sus padres.


HOMICIDIO PREMEDITADO CON EL CONCURSO DE DOS O MÁS PERSONAS
Marcela Acuña
MADRE DE CÉSAR SENA

La madre de César y esposa de Emerenciano Sena tenía mala relación con Cecilia. Sería que la que activó el mecanismo de encubrimiento.


HOMICIDIO PREMEDITADO CON EL CONCURSO DE DOS O MÁS PERSONAS
Emerenciano Sena
PADRE DE CÉSAR SENA

El padre de César es un piquetero cercano al gobernador Jorge Capitanich y había atravesado una compleja situación de salud.


ENCUBRIMIENTO AGRAVADO
Gustavo Obregón
COLABORADOR DE LA FAMILIA SENA

Obregón es un hombre de extrema confianza de los Sena y fue el chofer de César en sus años de secundaria. Su testimonio fue clave en la causa.


ENCUBRIMIENTO AGRAVADO
Fabiana González
COLABORADORA DE LA FAMILIA SENA

González es la mujer de Obregón y también trabajaba para la familia. Participó de un acto con el matrimonio el día del asesinato.


ENCUBRIMIENTO AGRAVADO
Gustavo Melgarejo
CASERO DE LA CHANCHERÍA DE EMERENCIANO SENA

En la chanchería de los Sena fue, según el testimonio de Obregón, donde quemaron el cuerpo de Cecilia.


ENCUBRIMIENTO AGRAVADO
Griselda Reinoso
ESPOSA DE GUSTAVO MELGAREJO

Fue detenida junto a Gustavo Melgarejo, su esposo y casero de los Sena. La acusan de facilitar la desaparición del cuerpo de Cecilia

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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