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Trucos y software gratis para evitar una catástrofe digital
La nube no tiene nada de nube, está hecha de hardware y software, y las compañías tienen preparado un plan de respuesta a desastres; ¿y por casa cómo andamos?
Con solo un teléfono y la Nube, con una notebook y una pila de discos externos o con varias PC en red, aquí, una colección de herramientas gratis para mantener tus datos respaldados y atajar a tiempo las fallas de las unidades de almacenamiento (y otros muchos incidentes, como el ransomware)
Ariel Torres
No sé si lo saben, pero existe una disciplina llamada Cloud Disaster Recovery Plan. #Miedo.
Google tiene un sitio bastante exhaustivo al respecto; no me queda claro, sin embargo, por qué el título del artículo es mucho menos aterrador en español que en inglés. En fin, tranquilos. Así es el mundo real, y existen planes para recuperarse de un desastre en la Nube. ¿Ahora, por casa cómo andamos?
Para entender lo crítico de esta pregunta hay que mirar qué puede causar un desastre en la Nube, según las compañías de tecnología. Anoten: error humano, fallas de hardware, ataques informáticos y, llegado el caso, una catástrofe natural. Para algunas de estas circunstancias, no tenemos defensa. Pero para la mayoría, sí. Lo que sigue es básicamente un plan personal, no corporativo. A escala humana. Puede que tengas varias computadoras en tu casa (raro, pero no imposible) o puede que solo trabajes con tu celular. En cualquier escenario, necesitás un plan de backup, uno de contingencia y herramientas para enterarte de cuál es el estado de tu hardware (típicamente, los discos).
Ejemplo simple, elemental y odioso. Hace un par de meses me tomé unos días en la playa. Para sacar fotos, llevé el celular. Mala idea, ya sé. En un momento lo apoyé, por una emergencia, en la arena. Algo pasó en ese momento. No tengo claro qué. Pero la arena tomó contacto con el conector USB y, si bien sigue cargando, ya no se comunica con mi computadora. Así que las fotos quedaron presas del teléfono. Mi plan, en esos casos, es tener siempre configurada la cámara para que guarde las fotos en una tarjeta de memoria. Así que fue cuestión de sacar la tarjeta (que también puede fallar; todo puede fallar), colocarla en otro equipo y transferir las fotos para su debido backup (que en casa es automático; más sobre esto enseguida).
Algo pasó en la playa y el conector USB-C dejó de transferir datos del teléfono a la computadoraAsí que cuando digo que hay que ser cuidadoso con los datos es porque realmente las fallas ocurren. ¿Había otra opción con ese teléfono que dejó de conectar con una PC? Sí, claro. La Nube. En el caso de los móviles, y salvo que tengas necesidades especiales (léase, más de 15 gigabytes de datos o una conexión muy lenta o ambas condiciones a la vez), es una solución eficiente y segura en la mayoría de los casos. Salvo, claro, que uses tu teléfono para trabajar y tus datos sean más o menos confidenciales. Si son muy confidenciales, te diría que un teléfono no es de ninguna manera la mejor opción para nada.
La Nube y después
Para buena parte de las personas el mantener sus datos a salvo se reduce a comprar espacio de disco en alguno de los servicios más conocidos (Dropbox, One Drive, Google Drive), y más allá de que estas plataformas no siempre son del todo amigables, alcanza. Pero esto tiene dos desventajas. Primero, que no es la mejor idea del mundo estar poniendo material sensible en la Nube. Ya sé que sus defensores me van a decir que es privada y super segura y todo lo demás. Pero he visto cosas, y no lo recomiendo para datos sensibles.
Segundo, dependemos de terceros para acceder a esos datos. En cambio, si los resguardamos en un disco externo (por dar un ejemplo), no dependemos de nadie. Con una notebook y cualquier sistema operativo podremos volver a leer esa información. Hoy o dentro de 25 años. Lo sé, porque estos días estuve limpiando mis backups, algunos de los cuales tienen más de 25 años.
En la práctica, sin embargo, muchas veces producimos toneladas de fotos, videos, textos y otros documentos digitales y nos ocupamos entre poco y nada de fortalecerlos para resistir un incidente. En general, ni siquiera estamos muy al tanto de la salud e nuestras unidades de almacenamiento. Vamos a visitar ambas cuestiones.
Una pila de discos
Daré por sentado (lo que no es necesariamente cierto, pero ya somos grandes) que del material más valioso o más sensible tenemos un backup local. Hay muchas formas de hacer esto, pero la clave siempre se reduce a una palabra: redundancia. Si podés tener una copia adicional de tus cosas, mejor. Dos copias, mucho mejor. ¿Tres? Sí, es mi estilo. Pero vamos a la implementación.
Un disco duro mecánico o HDD, por hard disk driveSomos pocos los que por una razón u otra podemos darnos el lujo de tener varias computadoras siempre encendidas con un programa que hace copias de respaldo entre esas máquinas de forma transparente y en segundo plano. Pero si acaso podés implementar algo así, sería fantástico.
Lo más probable sin embargo es que trabajes con tu notebook y tengas una pila de discos externos que, cada tanto, actualizás. Ordenemos ese escenario.
Windows viene con un software para hacer backup, heredado de las versiones anteriores, que se accede mediante el Panel de Control. O sea, apretá la tecla de Windows, se despliega el Menú Inicio, escribí Panel y dale clic al ícono del Panel de Control. Buscá el apartado Copias de seguridad y restauración y el resto es cosa de seguir los pasos. En Windows 11 hay una nueva opción, llamada Historial de archivos, que podés buscar y configurar también desde el Menú Inicio. Ambas se basan en el concepto de guardar todos tus archivos personales, en masa. Con el Historial se pueden desactivar ciertas carpetas, pero la segunda palabra clave para mantener tus archivos respaldados es simplicidad. Las herramientas que vienen con Windows, aunque hacen su trabajo muy bien, nunca brillaron en este sentido.
SyncBack Free. Este es el diálogo para automatizar el backup, dejarlo corriendo en segundo plano y olvidarte del tema (aunque no está de más verificar cada tanto, sobre todo después de cada actualización del softwarePor eso recomiendo SyncBack Free, que es gratis, más intuitivo y con menos vueltas que las herramientas que vienen con Windows. Doy fe, además, de que es un software tremendamente robusto. Lleva años, casi veinte, operando en segundo plano en mis computadoras, sin fallar, sin colgarse, sin producir resultados indeseables. La lógica de SyncBack es simple: elegís las carpetas que querés respaldar, le decías dónde guardar esos archivos y cómo (Espejo, Respaldo o Sincronizar), y listo. Si tenés máquinas siempre en línea, programá una tarea para la madrugada, todos los días, y eso te asegura que al menos habrá otra copia de tus archivos importantes en otro disco y en otro equipo. Las diferencias entre Sincronizar, Espejo y Respaldar son bastante simples. En la versión Free de SyncBack la Sincronización es básica, así que podemos descartarla. Quedan Respaldo (se copia solo desde la carpeta que querés backapear al destino; es unidireccional y por lo tanto más a prueba de error humano) y Espejo, en el que ambas carpetas se mantienen idénticas. Es decir, en el modo Espejo si borrás algo en la carpeta de origen, también lo va a borrar en el backup. Normalmente uso el modo Espejo, porque si limpio cosas me aseguro de no ir creando una bola de nieve en la carpeta de destino.
Si no tenés al menos una máquina siempre encendida y en red, mi mejor consejo es que te armes un perfil en SyncBack para que haga copia a uno o más discos externos de los archivos que no te podés dar el lujo de perder y, en lugar de programar una tarea, ponete una cita en el calendario para que te avise que tenés que conectar el disco y correr ese perfil. La versión comercial de SyncBack hace esto automáticamente cuando detecta que enchufaste una unidad externa. Podés hacerlo a mano, no te vas a desgarrar un tendón. Después de hacer el respaldo, desconectá correctamente el disco externo.
Herramientas de disco
¿Hay que desconectarlo porque si no se rompe? No. Por el ransomware, la forma de ataque informático que más ha crecido en los últimos tiempos y también la más ruin y destructiva. El ransomware busca tus documentos y los encripta. Después te pide plata para darte la clave criptográfica. Si hay una red, también va a buscar y cifrar los discos compartidos. (A propósito, Windows Defender tiene una opción para protegerte de esto, pero de forma predeterminada esta desactivada y además merece un capítulo aparte.) Lo que no puede ni va a poder hacer el ransomware es atacar discos externos guardados en un cajón. O en un estante. O debajo del monitor. Un disco externo de 1 TB cuesta entre 40.00 y 50.000 pesos, y va a ser una inversión de la que llegado el caso no te vas a arrepentir. Si tenés que hacer backup de menos de 1 TB no compres una unidad de 2 TB. Comprá dos de 1 TB. O, para gastar con más eficiencia, dos de 2 TB. ¿Por qué? Porque los discos fallan. Lo que nos lleva al otro set de herramientas.
Dashboard, la herramienta nativa de Western Digital para probar sus discos. En principio, parece estar todo bien. Sin embargo, el disco está defectuosoAriel TorresPuesto que los discos fallan y puesto que es sumamente improbable que fallen dos discos a la vez, es preferible dos unidades externas (o internas) que una. Los discos tiene un sistema de alerta temprana (llamado SMART) que te va a avisar si la unidad está por dejarte de a pie. Pero no es 100% confiable. Aquí entran en consideración dos cosas. Por un lado, estar atento. Si de pronto los archivos empiezan a tardar más de lo normal en abrirse o los programas se toman mucho tiempo en arrancar, eso puede (y suele) ser un síntoma de un disco está empezando a acumular errores; a degradarse, en otras palabras. También pueden ser otras cosas, como falta de memoria RAM. Pero si tenés RAM y solo a veces y algunos archivos o programas tardan, eso es probable que se deba a errores en el disco.
Herramienta nativa de Westder Digital para probar discos; la falla aparece de entrada y los testeos se niegan a continuarLos discos pueden fallar catastróficamente (dejan de andar de un momento al otro; me pasó dos veces, y una fue, créase o no, la tarde que falleció Steve Jobs) o pueden empezar a acumular errores. Para el primer caso, tenés tus copias de respaldo. Para el segundo, hay que estar atento y no es mala idea correr periódicamente un chequeo de disco. Si un disco tiene más de cinco años y empieza a exhibir errores, descartalo, cambialo, no lo uses más. Te cuento lo que va a pasar, y sé esto por experiencia: cada vez va a haber más errores, y aunque el sistema operativo evite los bloques que no pueden usarse, tarde o temprano, y posiblemente en cascada, vas a perder datos.
HDDScan, software gratis para chequeo de discosAriel Torres
HDDScan. Al principio, el disco parece estar bien; los colores indican el tiempo de procesamiento de cada bloque
HDDScan, pero hacia la mitad del disco, aparecen muchos bloques defectuososHay varias formas de verificar el estado de un disco, más allá de que en general los de buena marca son muy confiables. Una, y la primera que habría que correr, es el comando chkdsk con la opción /r. Si marca muchos sectores con errores, podés intentar chkdsk /b, que volverá a buscar errores y marcarlos. Pero ya te digo que es momento de dar de baja esa unidad.
HDTune, en su versión gratis. El disco tiene muchos bloques defectuososPara confirmar el estado del disco visualmente, una muy buena opción es HDTune, que tiene versión gratis. Otra buena y también sin cargo es HDDScan. Son, como indican sus nombres, para discos mecánicos, que todavía resultan más económicos para mantener un buen backup. Corré chkdsk o HDTune sobre tus discos internos y externos al menos una vez cada seis meses o si notás que algo no está bien. Cada fabricante, además, cuenta con su propia herramienta para verificar discos, que se descarga gratis. Arriba tenés el ejemplo de la de Western Digital; los de Seagate y otras marcas también tiene su propio software.
Herramienta nativa de Kingston para sus discos de estado sólidoPor supuesto, cada vez hay más (y va a haber más) discos de estado sólido (SSD, por sus siglas en inglés). Si usás SSD, cada fabricante ofrece su propia herramienta para informar sobre el estado de salud de la unidad. El desgaste en este caso es normal, está previsto y lo que importa es la cantidad de bloques de repuesto quedan disponibles. En general, los SSD han demostrado ser sumamente robustos, al revés de lo que se pensaba hace más de una década. Pero también es cierto que si fallan es más complejo recuperar los datos. De modo que, en este caso, con más razón, un backup redundante, sencillo y de ser posible automatizado es mucho más crítico.
Revisión completa desde cero con chkdsk /b del disco mecánico que arriba mostramos con muchos errores. El procedimiento llevó 8 horas y encontró 9 megabytes en sectores defectuosos. Es un disco viejo, así que ese escenario no hará sino empeorarhttp://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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