miércoles, 14 de marzo de 2018

TEMA DE ANÁLISIS Y REFLEXIÓN


Por ahora, la maternidad es una barrera para el crecimiento profesional



Según datos del Indec y también de una encuesta de Idea, el cuidado de los hijos recae mayormente en las mujeres; licencias compartidas, guarderías y horarios flexibles, parte de la solución
Las mujeres consideran que a la hora de ser madres deben optar entre "hacer carrera y ascender en el trabajo" y ser "madres presentes". Sin embargo, hay una rebelión y las encuestas muestran que quieren (y pueden) llevar adelante, y bien, las dos cosas a través de un cuidado compartido con sus parejas y condiciones de igualdad por parte de las empresas en materia de licencias y políticas de horarios compatibles con la condición de maternidad/paternidad.
Según el informe "Diversidad e integración", exclusivo de IDEA  las mujeres en las empresas no están conformes con la realidad laboral que les toca vivir. Contó con la participación de 2727 personas de 430 organizaciones. Entre las profesionales encuestadas por IDEA que son madres, el 45% dijeron que su carrera profesional se vio condicionada después del nacimiento de su/sus hijos, mientras que esa cifra descendió al 13% en el caso de los varones que son padres.
Además, para el 44% de los hombres impacta poco o directamente no tiene incidencia en su carrera profesional el cuidado de los chicos. En cambio, para las mujeres, el 74% asegura que las tareas de cuidado afectan mucho su carrera profesional. Tampoco consideran las mujeres que hay prácticas adecuadas de género en las empresas. Otro dato relevante es que para el 32% de las encuestadas la distribución de las tareas del hogar impacta mucho sobre el desarrollo profesional, mientras que para los varones ese porcentaje representa un 20%.
Mabel Rius, directora de Recursos Humanos de HSBC Argentina y América Latina y líder del espacio de diversidad e inclusión de IDEA, comentó: " Los resultados de este pulso nos confirman que la equidad de género continúa siendo relevante, y hoy como nunca requiere el compromiso del empresariado argentino. Es claro que la maternidad y el cuidado de los hijos son percibidos por las mujeres como uno de los principales desafíos al momento del ascenso. Será clave que los líderes de las organizaciones debatan y trabajen para permitir el acceso de más mujeres a posiciones de mayor jerarquía. Hay muchos estudios que confirman que las empresas más diversas reflejan la sociedad en la que operan, incrementan la innovación y mejoran los resultados financieros. Desde hace años en IDEA venimos trabajando en esta temática y los resultados de este pulso renuevan nuestro foco en la diversidad y la inclusión".
Según Jorge Colina, de Idesa, los datos sobre brecha prueban que no se discrimina tanto por el sexo sino por la maternidad, y por el hecho de que tanto varones como mujeres asumen como natural que quienes tienen que dedicarse al cuidado de los niños son fundamentalmente las mujeres. Entre los 20 y los 50 años, según Idesa sobre la base de la EPH del Indec, se ve lo siguiente:
Tasa de actividad: varón sin hijos 91%, varón con hijos 98%, mujer sin hijos 81%, mujer con hijos 66%.
Remuneración: varón sin hijos $100; con hijos, $94; mujer sin hijos, $81, mujer con hijos $64.
Horas semanales trabajadas: varón sin hijos 40; con hijos 44; mujer sin hijos 34, con hijos 30.
Salario horario: varón sin hijos $95; con hijos $ 83; mujer sin hijos $ 90; con hijos $80.
"Cuando las mujeres tienen hijos es que tienden a retirarse del mercado laboral y trabajar menos horas, y eso les trae aparejada la menor remuneración. Sin embargo, cuando se mira el salario horario la brecha es menos amplia, lo que señala que la menor remuneración es producto de la menor cantidad de horas dedicadas el trabajo remunerado", dice Colina.
"Tenemos que ayudar todas las mujeres en posiciones de liderazgo a que más mujeres dejen 'el suelo pegajoso' y perforen el techo de cristal", opinó Silvia Tenazinha, country manager de Almundo.com. "Hay solamente 14% de mujeres en posiciones de dirección en la Argentina".
Según un informe de la Comisión Nacional de Valores, el promedio de representatividad femenina en cargos de dirección para el total del mercado de capitales argentino es solo del 10,4%
Desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se informa que la tasa mundial de participación femenina en el ámbito laboral es de 48,5%, 26,5 puntos porcentuales por debajo de los hombres. Además, hay un déficit importante en la calidad del empleo para las mujeres, con el doble de posibilidades que los hombres de ser trabajadoras familiares no remuneradas, o sujetas a condiciones de empleo vulnerables.
En cuanto a mujeres que dirigen empresas, la OIT advierte que a nivel mundial hay cuatro veces más hombres que mujeres en esta posición.
En la Argentina, un nuevo estudio de Mercer muestra que la brecha salarial alcanza el 12% en el nivel de gerente general. Además, solo el 6% son mujeres en ese cargo, mientras que hay un 15% de directoras, 27% de gerentas, 28% de jefas y 40% de analistas. "Las empresas que tienen gerente general mujer tienen una participación equilibrada y salarios equitativos", dice el informe de Mercer.
¿Qué opinan las mujeres argentinas sobre su situación laboral? Otras conclusiones relevantes de Idea son que la mitad de las mujeres encuestadas aseguran haberse sentido discriminadas a lo largo de su trayectoria laboral. De ese total, el 42% perciben un trato perjudicial por parte de sus superiores. Pero ademas casi una de cada tres se sintió discriminada por clientes y proveedores y casi una de cada cinco, por sus compañeros.
El 76% consideran que el hombre gana más que la mujer, aunque el 52% de los hombres no lo creen. Tampoco creen la mayoría de las encuestadas, el 58%, que tienen las mismas oportunidades que los hombres, mientras que los hombres son más optimistas y el 68% piensan que sí existe la igualdad de oportunidades.
Las empresas se concientizan
La Red de Empresas por la Diversidad, de la Universidad Di Tella, realizó una campaña a la que pueden adherir las compañías colocando su logo, donde se ven dos avisos de búsqueda laboral: un gerente, puesto para hombres, y una asistenta de dirección, puesto para mujeres. La red propone "lograr desestereotipar los roles de género que se manifiestan en el ámbito empresarial". A esta campaña adhirieron Adecco, Artear, Dow, L'Oréal, Manpower, Monsanto y Newsan, entre otras.
Empresas como Carrefour fueron mas allá. Puso en marcha un programa que se llama ¡Basta de violencia!, con un protocolo para ayudar a las víctimas de esta problemática que también afecta a las mujeres.
Las compañías también están revisando sus políticas de licencias, más allá del proyecto de ley que va a estipular un régimen de 15 días para los padres, y también la posibilidad de que después de la maternidad las mujeres puedan reincorporarse a su trabajo de manera part time por seis meses.
Hay empresas que se adelantaron y fueron más allá. Por ejemplo, Natura cosméticos hace ya dos años amplió a 40 días la licencia remunerada por paternidad, un beneficio que se extiende también para casos de adopción y parejas del mismo sexo.
Microsoft anunció que otorgará 20 semanas de licencia por maternidad a las mujeres y seis semanas a los padres. Estos beneficios son 100% remunerados; también otorgará cuatro semanas de licencia anuales para los empleados que necesiten tiempo para cuidar a familiares enfermos.
P. U. 



María Amelia Videla


Iniciado el 2018, se han abierto los espacios de debate y reflexión del Grupo de afinidad W20 o Women20 -con la firme intención de poner en Agenda del G20 a propósito del liderazgo de nuestro país en este foro internacional- la consideración de recomendaciones concretas para alcanzar la equidad.
No escapa a nadie ya por estos días, como la cuestión de género y el empoderamiento de la mujer -con una gran amplitud de asuntos- viene elevando el nivel de incidencia en la agenda global desde 2017: en los medios, en el cine, en la política, en las empresas, en la escuela, en la vida cotidiana.
Vivimos en un mundo en que las desigualdades de género se manifiestan en todas y cada una de las dimensiones del desarrollo sostenible. Tenemos una brecha salarial a nivel global del 23% y una tasa de actividad en las mujeres demasiado baja. Y dedicamos 2,6 veces más tiempo al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que los hombres, por sólo mencionar algunos indicadores.
El último informe de ONU Mujeres "Turning Promises into Action" nos interpela a pasar de los consensos a resultados tangibles. Si se lograra acabar por completo con la desigualdad y las mujeres jugaran un rol idéntico al de los hombres en los mercados laborales, se añadirían hasta 28 trillones de dólares al PBI anual dentro de 10 años. Es lo que el Mc Kinsey Global Institute llama "potencial completo" en su Informe "The Power of Parity".
¿No será el momento de acelerar el camino de las implementaciones concretas y de dejar de aceptar que 200 años nos separan del logro; tal como indica el Informe de Brecha de Género de 2017 del Foro Económico Mundial? Justamente en la reunión anual de este año en Davos, el Foro Económico quiso dar una señal y el encuentro fue copresidido únicamente por mujeres. Sin embargo, hay que decirlo: de los 3.000 participantes solo el 21 % de la asistencia fue femenina. En ese ámbito la reconocida activista Malala Yousafzai -la dama más joven en obtener el Premio Nobel de la Paz- señaló que cuando se educa a las mujeres, la conversación cambia, porque la sociedad misma mejora. Habló sobre el efecto dominó de educar a las niñas, lo que impulsa el crecimiento económico y reduce la pobreza.
Adultas, jóvenes y niñas además, continúan estando sistemáticamente sub representadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Y conforme la tecnología continúa irrumpiendo y vemos el surgimiento de una Revolución de Habilidades - tal cual señala el informe global de ManpowerGroup que lleva ese nombre - sabemos que el mayor impacto lo sentirán las mujeres. Ya existe el riesgo de que la automatización agrave la desigualdad de género, dado que ellas tienen más probabilidades de trabajar en empleos menos calificados que son susceptibles de ser afectados por la digitalización y la robótica.
Y si de datos concretos se trata, el trabajo de cuidado no remunerado representa en Argentina, el 7% del PBI. Así, la redistribución de responsabilidades y tareas en la economía del cuidado constituye un tema central para avanzar hacia la equidad. Las mujeres hacen una enorme contribución económica que permite suplir las carencias en materia de servicios. ¿Por qué este trabajo no se reparte ni se contabiliza? Para acelerar el progreso en materia de empoderamiento económico femenino, hacen falta políticas que ofrezcan servicios, protección social e infraestructura básica y que promuevan la distribución del trabajo de cuidado y doméstico entre las mujeres y los hombres. Por eso el tema licencias familiares, es parte de la misma agenda. El involucramiento activo de los varones en la crianza de los hijos, es un requisito fundamental para lograr una mayor igualdad de género, ya que contribuye a que las mujeres participen más activamente en el mercado laboral y que los niños establezcan relaciones más equitativas en su vida.

Directora de sustentabilidad y asuntos públicos, ManpowerGroupArgentina

M A V

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