martes, 21 de noviembre de 2023

ANÁLISIS DEL DISCURSO DE MILEI Y EL DE MASSA




“Hoy volvemos a abrazar las ideas de la libertad”
ANÁLISIS DEL DISCURSO COMPLETO DE JAVIER MILEI


“Buenas noches a todos, a todos los que están aquí presentes, a los que están en la calle también festejando. Y sobre todo, buenas noches a todos los argentinos de bien, porque hoy comienza la reconstrucción de la Argentina.
Hoy es una noche histórica para la Argentina. Muchas gracias a todos los que vinieron, muchas gracias a todos los que hicieron que esto fuera posible. Gracias al equipo que viene trabajando hace dos años para transformar la Argentina y para lograr el milagro de tener un presidente liberal libertario. Muchas gracias. Gracias a mi hermana Karina, porque sin ella nada de esto hubiera sido posible.
Además también quiero agradecerle a ese gigante que me ha acompañado a lo largo de todo este proceso, ese gigante que suele mantenerse en la oscuridad, que se llama Santiago Caputo y es el verdadero arquitecto de esto, junto al jefe.
Además, también quiero darles las gracias a todos los integrantes de La Libertad Avanza que trabajaron sin parar para lograr este objetivo. Además, quiero dar muy especialmente las gracias a los fiscales, tanto a los de La Libertad Avanzan como a los de Pro, que pusieron el cuerpo para defender los votos. Porque dijimos que los votos estaban, pero hay que cuidarlos. Y vaya que los cuidaron. Muchísimas gracias, fiscales.
Por otra parte, quiero agradecerles muy especialmente al presidente Macri y a la señora Bullrich, que desinteresadamente, en un acto de grandeza, como no se ha visto nunca en la historia argentina, pusieron el cuerpo para defender el cambio que la Argentina necesita.
Quiero decirles a todos los argentinos que se trata del fin de la decadencia argentina. Hoy empezamos a dar vuelta a la página de nuestra historia y volvemos a retomar el camino que nunca deberíamos haber perdido. Hoy se termina el modelo empobrecedor del Estado omnipresente que solo beneficia a algunos mientras la mayoría de los argentinos sufren.
Hoy se termina la idea de que el Estado es un botín a repartirse entre los políticos y sus amigos. Hoy se termina esa visión de que los victimarios son las víctimas y las víctimas, los victimarios.
Hoy retomamos el camino que hizo grande este país. Hoy volvemos a abrazar las ideas de la libertad. En definitiva, las ideas de nuestros padres fundadores, que hicieron que en 35 años de ser un país de bárbaros pasáramos a ser la primera potencia mundial.
Esas ideas se basan en tres premisas muy simples. Un gobierno limitado, y quiero que quede claro esto, que cumple a rajatablas con sus compromisos que ha tomado. Respeto a la propiedad privada y el comercio libre.
Quiero ser muy claro con algo. El modelo de la decadencia ha llegado a su fin. No hay vuelta atrás. Los resultados de este modelo están a la vista de todos. De ser el país más rico del mundo, hoy somos 130. La mitad de los argentinos son pobres y el 10% es indigente.
Basta del modelo empobrecedor de la casta. Hoy volvemos a abrazar el modelo de la libertad para volver a ser una potencia mundial.
Al mismo tiempo, quiero decirles a todos los argentinos y a todos los dirigentes políticos que todos aquellos que quieran sumarse a la nueva Argentina serán bienvenidos. No importa de dónde vengan, no importa qué hayan hecho antes, no importa qué diferencias tengamos. Estoy seguro de que es más importante lo que nos une que lo que nos separa, porque eso es lo que va a hacer que pongamos de pie a la patria y volvamos a ser una potencia. En definitiva, siempre que quieran sumarse al cambio que la Argentina necesita serán bienvenidos.
Sabemos que hay gente que se va a resistir. Sabemos que hay gente que quiere mantener este sistema de privilegios para algunos y que empobrece a la mayoría de los argentinos. A todos ellos quiero decirles lo siguiente: dentro de la ley todo, fuera de la ley nada. En esta nueva Argentina no hay lugar para los violentos, no hay lugar para los que violan la ley para defender sus privilegios. Vamos a ser implacables con aquellos que quieran utilizar la fuerza para defender sus privilegios.
Al Gobierno queremos pedirle que sea responsable, que entienda que ha llegado una nueva Argentina y que actúen en consecuencia, que se hagan cargo de su responsabilidad hasta el final del mandato, el 10 del 12.
Así, una vez finalizado el mandato, podamos comenzar a transformar esta realidad tan trágica para millones de argentinos. Que se entienda bien: la situación de Argentina es crítica. Los cambios que nuestro país necesita son drásticos. No hay lugar para gradualismo, no hay lugar para la tibieza, no hay lugar para medias tintas. Si no avanzamos rápido con los cambios estructurales que la Argentina necesita, nos dirigimos derecho a la peor crisis de toda nuestra historia.
Es fundamental que todos aquellos que queremos volver a abrazar las ideas de la libertad trabajemos juntos a partir del 10 de diciembre y podamos darle respuesta a una sociedad que ha sido abandonada por la clase política las últimas décadas.
Tenemos problemas monumentales por delante, la inflación, el estancamiento, la falta de empleo genuino, la inseguridad, la pobreza y la indigencia; problemas que solo tienen solución si volvemos a abrazar las ideas de la libertad; problemas que solo tienen solución si aquellos que queremos una Argentina distinta trabajamos juntos.
A todos aquellos que nos están mirando desde fuera de la Argentina, quiero decirles que la Argentina va a volver a ocupar el lugar en el mundo que nunca debió haber perdido. Por eso quiero también decirles que nuestro compromiso es con la democracia, con el comercio libre y con la paz. Vamos a trabajar codo a codo con todas las naciones del mundo libre para ayudar a construir un mundo mejor.
Hoy es una noche histórica, no por nosotros, sino porque se ha terminado una forma de hacer política y comienza otra. A los argentinos quiero decirles que a pesar de los problemas enormes que tiene el país, a pesar de lo sombrío que luce la situación, quiero decirles que Argentina tiene futuro, pero ese futuro existe si ese futuro es liberal.
No venimos a inventar nada, venimos a hacer las cosas que la historia ha demostrado que funcionan. Venimos a hacer lo mismo que hicimos durante el siglo XIX en nuestro país. Lo mismo que hicieron países como Irlanda hace no tanto tiempo. Venimos a abrazar las ideas de la libertad, que son aquellas que garantizan la prosperidad de los argentinos. Si abrazamos esas ideas, no solo vamos a poder solucionar los problemas de hoy, sino que dentro de 35 años volveremos a ser una potencia mundial.
Hoy vamos a festejar, pero también es cierto que mañana, desde primera hora de la mañana, nos pondremos a trabajar para que el 10 de diciembre empecemos a traer las soluciones que los argentinos necesitan. Por lo tanto, quiero dar las gracias a todos por el enorme trabajo para acompañar, por creer en que se puede.
Cuántas veces habremos dicho y nos hemos cansado de repetir que la victoria en la batalla no venía de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo. Por lo tanto, quiero darles las gracias a todos y no podía terminar de otra manera. ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo!
Dios bendiga a los argentinos. Muchas gracias”

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Golpeado, Massa reconoció la derrota y prometió impulsar una transición ordenada
Admitió el traspié pasadas las 20, sin datos oficiales; dijo que los “mecanismos para la transición” estarán a cargo de Alberto Fernández y Milei; evalúa su situación en el cargo
Jaime RosembergMassa esta vez subió al escenario con su esposa, Malena, y sus aliados más cercanos; en el triunfo de octubre había estado solo
“En cinco minutos estará con nosotros el compañero Sergio Massa”, anunció apenas pasadas las 20 el locutor en el abarrotado salón del Complejo C, donde abundaban las caras largas y podía olerse la derrota electoral. Sin esperar el tiempo preestablecido, el actual ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria subió al escenario a reconocer su clara derrota en el balotaje a manos de Javier Milei, quien se convertirá en presidente el 10 de diciembre próximo.
“Lo más importante que les tenemos que dejar a los argentinos es el mensaje de la convivencia, el diálogo y el respeto por la paz”, dijo Massa con la voz algo quebrada, con su esposa y titular de AySA, Malena Galmarini; su candidato a vicepresidente, Agustín Rossi; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y otros dirigentes rodeándolo en la postal de la derrota.
Con gestos evidentes de cansancio, habló de una “campaña larga”, y reconoció ante el micrófono y las cámaras que “el resultado no era lo que esperábamos”, aunque valoró su propio “esfuerzo”, hecho “porque amo a la Argentina tanto como amo a mis hijos”, destacó.
Sin ocultar su emoción, Massa contó entonces que había llamado a Milei para felicitarlo por la victoria electoral, porque “es el presidente que la mayoría de los argentinos eligió para los próximos 4 años”. En el público se escuchaban muchos aplausos y algún grito desaforado en contra del candidato libertario.
Todavía afectado por la contundencia de la derrota, que sus voceros recién comenzaron a reconocer minutos antes de su discurso, el líder del Frente Renovador se preocupó en su breve mensaje por llevar calma a los mercados.
“Desde mañana la responsabilidad, la tarea de dar certezas, de transmitir garantías sobre el funcionamiento político y económico de la Argentina es responsabilidad del presidente electo”, dijo el tigrense con relación a Milei.
Massa también detalló que había conversado con el presidente Alberto Fernández y con el propio Milei para que “mañana mismo” se “pongan en marcha mecanismos de enlace y transición para que los argentinos, en los próximos 19 días, no tengan ni dudas ni incertidumbre respecto del normal funcionamiento” del país.
Según dijeron en su entorno, su situación como ministro de Economía depende de cómo evolucione hoy el encuentro entre el Presidente y Milei. En forma adicional, hoy Massa se reunirá con su equipo que lo acompaña en la gestión.
“Elegimos defender la educación, la salud, los derechos, es la mejor forma de construir progreso para nuestra nación”, insistió, en defensa de sus eslóganes de campaña. “Entiendo a aquellos que por ahí sientan desilusión, enojo. Traté de dejar lo mejor de mí en esta campaña”, insistió.
Pasado el mediodía dominical, Massa había llegado a la escuela Antártida Argentina de Tigre, donde suele sufragar. Al igual que en la primera vuelta, Malena Galmarini y su hijo Tomás lo acompañaron, aunque, a diferencia de aquella ocasión, un corralito impidió el tumulto previo en la entrada del colegio.
Dentro de la escuela se repitieron los besos, los abrazos, los pedidos de fotografías en modo selfie y las manifestaciones de aliento hacia el candidato, que a la salida sí enfrentó a los medios, camisa celeste fuera del jean y con una bandera argentina estratégicamente ubicada a sus espaldas.
Un tanto más serio de lo habitual, Massa repitió allí su llamado a los “diálogos y consensos”; afirmó que los comicios se estaban llevando adelante “con normalidad” y se mostró tranquilo en lo que hace a la transparencia del proceso, “después de todo lo que se habló”, en referencia a las sospechas sobre fraude en la elección anterior lanzadas por Karina Milei y otros referentes de La Libertad Avanza. Insistiría en la transparencia del proceso en su discurso de despedida.
Massa anticipó, además, que se iría a comer un asado familiar en la casa de sus padres, que luego repasaría las alternativas de los comicios con intendentes y gobernadores, y a las 17.30 proyectaba estar en el búnker que Unión por la Patria había montado en el barrio de Chacarita, aunque su presencia se demoró por largo rato, hasta que los resultados dieron su inapelable veredicto.
“¿Qué números tenés?”, preguntaban entre los periodistas atribulados miembros del equipo de comunicación del oficialismo, a esas alturas con escaso contacto con sus jefes políticos, sumidos en el hermetismo. “Están tirando números desde la mañana, pero nosotros seguimos tranquilos”, decían en la primera línea del massismo, intentando transmitir tranquilidad.
En la misma línea, el secretario general de la CGT, Héctor Daer, habló desde el búnker oficialista de “cifras que andan circulando” y pidió esperar los resultados oficiales. Poco después, Daer participaría, detrás de Massa, del reconocimiento de la derrota que las principales caras del peronismo harían cuando la lucha por la Casa Rosada había concluido.
Por la noche, Massa sorprendió incluso a los propios que se habían congregado en el búnker de Unión por la Patria y subió al escenario, donde, a diferencia de lo que ocurrió en la noche triunfal del 22 de octubre, esta vez apareció para reconocer la derrota rodeado por familiares y aliados políticos.
“Hoy termina una etapa política en mi vida”, anunció Massa. Y sostuvo, a modo de despedida, que “seguramente la vida me deparará otras tareas y otras responsabilidades, pero sepan que siempre van a contar conmigo defendiendo el trabajo, la educación pública, el federalismo como valores fundamentales de la Argentina”. Por si no quedaba claro, el actual titular del Palacio de Hacienda aclaró, a los “once millones de argentinos que nos votaron, que más allá de mi persona hay miles y miles de argentinos que tienen la convicción y el valor de defender ese país inclusivo en el que creemos”, afirmó. “Que vengan las nuevas generaciones”, gritó.
Esta vez sobre el escenario estuvo acompañado por su esposa Malena Galmarini y por algunos de sus aliados, como Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Agustín Rossi y Héctor Daer. En el triunfo de octubre, había estado solo arriba del escenario.

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