Empresarios y economistas anticipan una transición difícil
Los hombres de negocios felicitaron a Milei, aunque advirtieron por las tareas pendientes; los analistas alertaron por el dólar y la inflación
María Julieta Rumi
Después de conocerse los resultados del balotaje, que dio ganador por amplio margen el candidato de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, empresarios y cámaras sectoriales felicitaron al ganador, aunque advirtieron por los desafíos futuros. Por su parte, los economistas prevén que la transición no será sencilla y anticiparon una mayor incertidumbre cambiaria y suba de precios.
“Es un proceso electoral que se ha dado de una manera transparente y democrática y esto hay que rescatarlo. A partir de acá habrá que ver los anuncios y esperamos rápidamente reunirnos con los equipos que van a tener la responsabilidad de gobierno a partir del 10 de diciembre, mientras también hablamos con el gobierno actual por la transición y los problemas que tenemos pendientes”, afirmó a el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja.
Por su parte, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) difundió un comunicado en el que sostuvo que la democracia se ha visto consolidada. “Felicitamos al presidente Javier Milei y le deseamos el mayor de los éxitos en poner a la Argentina en la senda del desarrollo económico y social”, dijo la entidad.
En tanto, el dueño de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, dijo a que la diferencia entre ambos candidatos coloca al libertario “en un lugar de mucha responsabilidad, en un país que está complicado desde el punto de vista social y económico”.
“Es un país que va a arrancar esta etapa sin divisas, sin crédito internacional, y eso hace que no se pueda ir demasiado gradualmente, sino que algunas cosas va a haber que afinarlas para que, al menos en los primeros dos meses de gestión, la sociedad no se sienta desencantada. Veremos si los argentinos estamos a la altura del compromiso que hoy [por ayer] se votó”, opinó el empresario.
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, señaló que “desea fervorosamente que Milei pueda llevar adelante todas las transformaciones que necesita el país y que se compromete institucionalmente a brindarle toda la colaboración”.
También saludó a Sergio Massa, quien “quizá sea el próximo líder de la oposición”. “En ese sentido, deseamos también tener una oposición constructiva que piense en las necesidades del pueblo argentino para llevar adelante todo lo que hay que hacer para transformarnos en un país normal”, agregó.
El dirigente industrial salteño José Urtubey también felicitó al candidato de LLA y dijo que lo más importante a partir de ahora es “trabajar sobre consensos a efectos de atravesar esta crisis económica sin una reacción negativa sobre lo social”.
Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss también felicitó al nuevo presidente y se puso a disposición “para poder trabajar en conjunto con él en toda la problemática importante que tiene el país”.
Por otro lado, el expresidente de Fiat Argentina Cristiano Rattazzi sostuvo que “ahora empieza el trabajo fuerte para llevar a la Argentina a lo que era 100 años atrás”. Y acotó: “Esa es la idea de Milei y tiene los valores para hacerlo. Entre el loco y el zorro, por suerte la Argentina votó al loco”.
Otro empresario que se sumó a las felicitaciones fue el cofundador y CEO de Globant, Martín Migoya, que citó el posteo de Elon Musk que dice “la prosperidad está por delante para Argentina” y agregó: “Es nuestro mayor deseo. Felicitaciones Javier Milei. Libertad, trabajo duro, mucha humildad y pensamiento de largo plazo, para hacer entre todos el país que los argentinos soñamos y podemos construir”. Más temprano, por la red social también se había expresado Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, quien puso una sola palabra: “Libres”.
“Incertidumbre”
“Creo que en los próximos días va a haber incertidumbre cambiaria, aunque Milei dio un discurso moderado. No dijo nada de dolarización”, dijo Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.
Por su parte, el director de EcoGo, Sebastián Menescaldi, coincidió en que el mercado estaba más cerca de una victoria de Massa, con lo cual muy probablemente va a haber un cambio en los precios a partir de mañana, pero esa modificación va a depender mucho de las definiciones de Milei. “Va a haber mucha tensión financiera y, por otro lado, probablemente un descontrol en los precios, porque se terminan todos los acuerdos que tenía el Gobierno. En definitiva, va a haber un sacudón en las variables económicas, muy probablemente producto del desgobierno de Massa y de lo que puede llegar a ser la llegada de Milei”, vaticinó.
Fernando Marull, de FMyA, se mostró un poco más optimista y consideró que “puede haber algo de incertidumbre”, pero que, “a largo plazo, el panorama es positivo, porque la Argentina votó un cambio”.
Por último, Juan Pablo Ronderos, de MAP, dijo que, si bien la transición no va a ser sencilla, habría incentivos del actual gobierno para intentar llegar al 10 de diciembre sin ningún cambio.
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Dólar, inflación, pobreza y reservas, la bomba que espera al ganador
Qué muestran los principales indicadores económicos y sociales sobre la situación del país y cuáles son las principales urgencias
Después de conocerse los resultados del balotaje, que dio ganador por amplio margen el candidato de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, empresarios y cámaras sectoriales felicitaron al ganador, aunque advirtieron por los desafíos futuros. Por su parte, los economistas prevén que la transición no será sencilla y anticiparon una mayor incertidumbre cambiaria y suba de precios.
“Es un proceso electoral que se ha dado de una manera transparente y democrática y esto hay que rescatarlo. A partir de acá habrá que ver los anuncios y esperamos rápidamente reunirnos con los equipos que van a tener la responsabilidad de gobierno a partir del 10 de diciembre, mientras también hablamos con el gobierno actual por la transición y los problemas que tenemos pendientes”, afirmó a el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja.
Por su parte, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) difundió un comunicado en el que sostuvo que la democracia se ha visto consolidada. “Felicitamos al presidente Javier Milei y le deseamos el mayor de los éxitos en poner a la Argentina en la senda del desarrollo económico y social”, dijo la entidad.
En tanto, el dueño de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, dijo a que la diferencia entre ambos candidatos coloca al libertario “en un lugar de mucha responsabilidad, en un país que está complicado desde el punto de vista social y económico”.
“Es un país que va a arrancar esta etapa sin divisas, sin crédito internacional, y eso hace que no se pueda ir demasiado gradualmente, sino que algunas cosas va a haber que afinarlas para que, al menos en los primeros dos meses de gestión, la sociedad no se sienta desencantada. Veremos si los argentinos estamos a la altura del compromiso que hoy [por ayer] se votó”, opinó el empresario.
Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, señaló que “desea fervorosamente que Milei pueda llevar adelante todas las transformaciones que necesita el país y que se compromete institucionalmente a brindarle toda la colaboración”.
También saludó a Sergio Massa, quien “quizá sea el próximo líder de la oposición”. “En ese sentido, deseamos también tener una oposición constructiva que piense en las necesidades del pueblo argentino para llevar adelante todo lo que hay que hacer para transformarnos en un país normal”, agregó.
El dirigente industrial salteño José Urtubey también felicitó al candidato de LLA y dijo que lo más importante a partir de ahora es “trabajar sobre consensos a efectos de atravesar esta crisis económica sin una reacción negativa sobre lo social”.
Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss también felicitó al nuevo presidente y se puso a disposición “para poder trabajar en conjunto con él en toda la problemática importante que tiene el país”.
Por otro lado, el expresidente de Fiat Argentina Cristiano Rattazzi sostuvo que “ahora empieza el trabajo fuerte para llevar a la Argentina a lo que era 100 años atrás”. Y acotó: “Esa es la idea de Milei y tiene los valores para hacerlo. Entre el loco y el zorro, por suerte la Argentina votó al loco”.
Otro empresario que se sumó a las felicitaciones fue el cofundador y CEO de Globant, Martín Migoya, que citó el posteo de Elon Musk que dice “la prosperidad está por delante para Argentina” y agregó: “Es nuestro mayor deseo. Felicitaciones Javier Milei. Libertad, trabajo duro, mucha humildad y pensamiento de largo plazo, para hacer entre todos el país que los argentinos soñamos y podemos construir”. Más temprano, por la red social también se había expresado Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, quien puso una sola palabra: “Libres”.
“Incertidumbre”
“Creo que en los próximos días va a haber incertidumbre cambiaria, aunque Milei dio un discurso moderado. No dijo nada de dolarización”, dijo Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.
Por su parte, el director de EcoGo, Sebastián Menescaldi, coincidió en que el mercado estaba más cerca de una victoria de Massa, con lo cual muy probablemente va a haber un cambio en los precios a partir de mañana, pero esa modificación va a depender mucho de las definiciones de Milei. “Va a haber mucha tensión financiera y, por otro lado, probablemente un descontrol en los precios, porque se terminan todos los acuerdos que tenía el Gobierno. En definitiva, va a haber un sacudón en las variables económicas, muy probablemente producto del desgobierno de Massa y de lo que puede llegar a ser la llegada de Milei”, vaticinó.
Fernando Marull, de FMyA, se mostró un poco más optimista y consideró que “puede haber algo de incertidumbre”, pero que, “a largo plazo, el panorama es positivo, porque la Argentina votó un cambio”.
Por último, Juan Pablo Ronderos, de MAP, dijo que, si bien la transición no va a ser sencilla, habría incentivos del actual gobierno para intentar llegar al 10 de diciembre sin ningún cambio.
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Dólar, inflación, pobreza y reservas, la bomba que espera al ganador
Qué muestran los principales indicadores económicos y sociales sobre la situación del país y cuáles son las principales urgencias
Esteban Lafuente
Pobreza encima del 40% e indigencia arriba del 9%. Inflación anual que supera el 142% y atrasos en rubros claves como las tarifas de los servicios públicos y la cotización del dólar oficial. Caída del poder adquisitivo y crecimiento de la informalidad con bajo desempleo. Brecha cambiaria en 170% y dólares paralelos en cotizaciones récord desde la última híper. Déficit fiscal del 3% del PBI, que solo se financia con emisión monetaria. Un Banco Central con reservas netas negativas en más de US$10.000 millones y pasivos monetarios (Leliq y pases) que superan los $23 billones.
Estas son algunas de las claves de la herencia económica que deberá enfrentar Javier Milei cuando asuma como presidente a partir del 10 diciembre. Son desafíos apremiantes para un país que no crece hace 15 años y tiene a más de 18 millones de sus habitantes por debajo de la línea de pobreza.
Pobreza e indigencia
La foto social de la Argentina muestra un escenario con demandas urgentes y soluciones que exigen mirar el mediano plazo. Consecuencia directa del estancamiento de la economía y el alza en el costo de vida, el deterioro de las principales variables se aceleró en el último tiempo, con un índice de pobreza que llegó al 40,1% en el primer semestre de este año.
Son 18,5 millones de personas, si se proyectan los últimos datos difundidos por el Indec, que marcaron un incremento de 3,6 puntos con respecto al mismo período del año anterior. El escenario se completa con un 9,3% de indigencia (4,3 millones de personas) y un panorama aún más dramático entre los más jóvenes: según los datos oficiales, 57% de los menores de 17 años son pobres (16% de indigencia).
Será un desafío central para la próxima gestión, que asumirá con un panorama en el que el deterioro se profundizará como consecuencia de la aceleración inflacionaria. Estimaciones privadas, como la que desarrolla la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la ubican subiendo y ya por encima del 42%, en valores similares a los que alcanzaba en el segundo semestre de 2020, en el peor momento de la pandemia.
Inflación
Superada en casi todo el mundo, la Argentina es uno de los pocos países que hoy sufre la inflación y se encamina a alcanzar este año valores récord desde la última híper. Con el dato de octubre (8,3%), el acumulado interanual se ubica en el 142,7%, según lo informado por el Indec, en una tendencia al alza que cruza gestiones presidenciales y se aceleró en el último año, de la mano de la disparada en los dólares paralelos y la expansión de la brecha cambiaria.
Más allá de los efectos de la pandemia, que todos los países experimentaron y lentamente dejan atrás, la Argentina viene con índices de inflación anuales de doble dígito desde 2007 –incluyendo la manipulación de las estadísticas oficiales–, con un escenario que abre desafíos de corto plazo.
Porque además de la inercia que arrastra el esquema actual –rezagos entre rubros, contratos y rubros indexados con ajuste automático–, las dificultades de corto plazo aparecen por las demandas para un plan de estabilización exitoso y la distorsión de precios relativos acumulada en los últimos años.
Mientras que en la gestión Fernández-Kirchner la inflación promedio acumulada es del 844% (193% con Sergio Massa como ministro), existen rubros como la ropa que acumulan subas por encima del 900% y otros, como la comunicación o los servicios públicos, cuyo ajuste fue de entre el 400% y el 600%. Es la “inflación reprimida”, en la jerga de los economistas, cuya ineludible corrección impone un piso al alza del costo de vida en el corto plazo.
Dólar
Cepo endurecido, restricción a las importaciones, brecha cambiaria récord y atraso del tipo de cambio oficial. Ese es el escenario que muestra el sector externo de la Argentina hacia fines de 2023. El Gobierno descongeló el dólar mayorista, anclado en $350 desde la devaluación post-PASO, y retomó el crawling peg (microdevaluaciones diarias) a un ritmo inferior a la inflación. Así, el tipo de cambio real multilateral, que mide el precio relativo del peso frente a un conjunto de 12 monedas internacionales, se ubica en 85 puntos, el menor registro de la gestión Fernández-Kirchner (cuando asumió, ese número estaba en casi 124). Es decir que el dólar oficial se atrasó de forma significativa en esta gestión.
Al mismo tiempo, los tipos de cambio libres reflejan el contexto de incertidumbre de corto plazo y se ubican en máximos históricos desde la última hiperinflación. El dólar blue, que antes de las primarias llegó a $1250, se mantiene en $950, con incertidumbre de cortísimo plazo y una brecha de 170% con la cotización oficial que refleja esos desequilibrios.
Reservas del BCRA
Es la variable que muestra la fragilidad del ente monetario. Si bien el BCRA informa una tenencia bruta de US$21.504 millones, al restarle pasivos o divisas prestadas (encajes bancarios, el swap con China, entre otros), el total neto es negativo en más de US$10.000 millones. Además de los efectos de la brecha cambiaria, que incentiva la importación y desalienta las exportaciones y le genera un drenaje de divisas al BCRA, la intervención oficial para moderar la suba de los tipos de cambio financieros y la sequía (los saldos exportables se redujeron en alrededor de US$20.000 millones este año) implicaron pérdida de divisas en el organismo, que debió recurrir a ampliar el swap chino o a préstamos con la CAF o Qatar para cubrir vencimientos con el FMI.
Leliq y pases
Es el número clave que muestra el deterioro en el balance del BCRA. Son los pasivos remunerados, que el organismo usa para retirar el excedente de pesos del mercado y superan los $23 billones (más del 11% del PBI). Son casi cuatro veces la base monetaria (los pesos circulando en la economía) y generan una emisión de más de $2 billones al mes por los intereses.
Es una montaña que crece al ritmo de la inflación y la emisión de pesos que el BCRA debe realizar para financiar el déficit fiscal, de manera directa o indirecta (mediante la compra de bonos del Tesoro en el mercado secundario). Se trata de instrumentos en los que participan los bancos con un elemento clave: son la contracara de los plazos fijos y depósitos en pesos de ahorristas y empresas en el sistema financiero local. El gran desafío de corto plazo es cómo iniciar su desarme sin recurrir a soluciones “por las malas” como ocurrió en el pasado, como una licuación (hiperinflación) o una reestructuración (Plan Bonex).
Deuda
Es otra de las variables que crece en silencio y llegó a niveles récord. Según datos oficiales, la deuda bruta del sector público nacional llegó a los US$419.291 millones, con un alza de US$12.680 millones (3,14%) solo en octubre. La parte de deuda externa en dólares sumó US$276.201 millones.
De esta manera, en el acumulado de la gestión Fernández-Kirchner, la deuda bruta de la administración central creció en US$96.226 millones, de acuerdo con los datos oficiales del Ministerio de Economía.
Sin acceso a los mercados financieros internacionales, con un riesgo país que hoy ronda los 2500 puntos básicos, el Gobierno recurrió a la deuda emitida en pesos, pero en su mayor parte indexada por la inflación o la evolución del tipo de cambio, y el “seguro” de la intervención del BCRA que compra estos bonos en el mercado secundario.
Sin dólares en el BCRA, el calendario impone desafíos urgentes, con vencimientos de deuda en moneda extranjera que en todo 2024 suman US$18.552 millones, entre capital e intereses, según datos de Econviews.
Pobreza encima del 40% e indigencia arriba del 9%. Inflación anual que supera el 142% y atrasos en rubros claves como las tarifas de los servicios públicos y la cotización del dólar oficial. Caída del poder adquisitivo y crecimiento de la informalidad con bajo desempleo. Brecha cambiaria en 170% y dólares paralelos en cotizaciones récord desde la última híper. Déficit fiscal del 3% del PBI, que solo se financia con emisión monetaria. Un Banco Central con reservas netas negativas en más de US$10.000 millones y pasivos monetarios (Leliq y pases) que superan los $23 billones.
Estas son algunas de las claves de la herencia económica que deberá enfrentar Javier Milei cuando asuma como presidente a partir del 10 diciembre. Son desafíos apremiantes para un país que no crece hace 15 años y tiene a más de 18 millones de sus habitantes por debajo de la línea de pobreza.
Pobreza e indigencia
La foto social de la Argentina muestra un escenario con demandas urgentes y soluciones que exigen mirar el mediano plazo. Consecuencia directa del estancamiento de la economía y el alza en el costo de vida, el deterioro de las principales variables se aceleró en el último tiempo, con un índice de pobreza que llegó al 40,1% en el primer semestre de este año.
Son 18,5 millones de personas, si se proyectan los últimos datos difundidos por el Indec, que marcaron un incremento de 3,6 puntos con respecto al mismo período del año anterior. El escenario se completa con un 9,3% de indigencia (4,3 millones de personas) y un panorama aún más dramático entre los más jóvenes: según los datos oficiales, 57% de los menores de 17 años son pobres (16% de indigencia).
Será un desafío central para la próxima gestión, que asumirá con un panorama en el que el deterioro se profundizará como consecuencia de la aceleración inflacionaria. Estimaciones privadas, como la que desarrolla la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la ubican subiendo y ya por encima del 42%, en valores similares a los que alcanzaba en el segundo semestre de 2020, en el peor momento de la pandemia.
Inflación
Superada en casi todo el mundo, la Argentina es uno de los pocos países que hoy sufre la inflación y se encamina a alcanzar este año valores récord desde la última híper. Con el dato de octubre (8,3%), el acumulado interanual se ubica en el 142,7%, según lo informado por el Indec, en una tendencia al alza que cruza gestiones presidenciales y se aceleró en el último año, de la mano de la disparada en los dólares paralelos y la expansión de la brecha cambiaria.
Más allá de los efectos de la pandemia, que todos los países experimentaron y lentamente dejan atrás, la Argentina viene con índices de inflación anuales de doble dígito desde 2007 –incluyendo la manipulación de las estadísticas oficiales–, con un escenario que abre desafíos de corto plazo.
Porque además de la inercia que arrastra el esquema actual –rezagos entre rubros, contratos y rubros indexados con ajuste automático–, las dificultades de corto plazo aparecen por las demandas para un plan de estabilización exitoso y la distorsión de precios relativos acumulada en los últimos años.
Mientras que en la gestión Fernández-Kirchner la inflación promedio acumulada es del 844% (193% con Sergio Massa como ministro), existen rubros como la ropa que acumulan subas por encima del 900% y otros, como la comunicación o los servicios públicos, cuyo ajuste fue de entre el 400% y el 600%. Es la “inflación reprimida”, en la jerga de los economistas, cuya ineludible corrección impone un piso al alza del costo de vida en el corto plazo.
Dólar
Cepo endurecido, restricción a las importaciones, brecha cambiaria récord y atraso del tipo de cambio oficial. Ese es el escenario que muestra el sector externo de la Argentina hacia fines de 2023. El Gobierno descongeló el dólar mayorista, anclado en $350 desde la devaluación post-PASO, y retomó el crawling peg (microdevaluaciones diarias) a un ritmo inferior a la inflación. Así, el tipo de cambio real multilateral, que mide el precio relativo del peso frente a un conjunto de 12 monedas internacionales, se ubica en 85 puntos, el menor registro de la gestión Fernández-Kirchner (cuando asumió, ese número estaba en casi 124). Es decir que el dólar oficial se atrasó de forma significativa en esta gestión.
Al mismo tiempo, los tipos de cambio libres reflejan el contexto de incertidumbre de corto plazo y se ubican en máximos históricos desde la última hiperinflación. El dólar blue, que antes de las primarias llegó a $1250, se mantiene en $950, con incertidumbre de cortísimo plazo y una brecha de 170% con la cotización oficial que refleja esos desequilibrios.
Reservas del BCRA
Es la variable que muestra la fragilidad del ente monetario. Si bien el BCRA informa una tenencia bruta de US$21.504 millones, al restarle pasivos o divisas prestadas (encajes bancarios, el swap con China, entre otros), el total neto es negativo en más de US$10.000 millones. Además de los efectos de la brecha cambiaria, que incentiva la importación y desalienta las exportaciones y le genera un drenaje de divisas al BCRA, la intervención oficial para moderar la suba de los tipos de cambio financieros y la sequía (los saldos exportables se redujeron en alrededor de US$20.000 millones este año) implicaron pérdida de divisas en el organismo, que debió recurrir a ampliar el swap chino o a préstamos con la CAF o Qatar para cubrir vencimientos con el FMI.
Leliq y pases
Es el número clave que muestra el deterioro en el balance del BCRA. Son los pasivos remunerados, que el organismo usa para retirar el excedente de pesos del mercado y superan los $23 billones (más del 11% del PBI). Son casi cuatro veces la base monetaria (los pesos circulando en la economía) y generan una emisión de más de $2 billones al mes por los intereses.
Es una montaña que crece al ritmo de la inflación y la emisión de pesos que el BCRA debe realizar para financiar el déficit fiscal, de manera directa o indirecta (mediante la compra de bonos del Tesoro en el mercado secundario). Se trata de instrumentos en los que participan los bancos con un elemento clave: son la contracara de los plazos fijos y depósitos en pesos de ahorristas y empresas en el sistema financiero local. El gran desafío de corto plazo es cómo iniciar su desarme sin recurrir a soluciones “por las malas” como ocurrió en el pasado, como una licuación (hiperinflación) o una reestructuración (Plan Bonex).
Deuda
Es otra de las variables que crece en silencio y llegó a niveles récord. Según datos oficiales, la deuda bruta del sector público nacional llegó a los US$419.291 millones, con un alza de US$12.680 millones (3,14%) solo en octubre. La parte de deuda externa en dólares sumó US$276.201 millones.
De esta manera, en el acumulado de la gestión Fernández-Kirchner, la deuda bruta de la administración central creció en US$96.226 millones, de acuerdo con los datos oficiales del Ministerio de Economía.
Sin acceso a los mercados financieros internacionales, con un riesgo país que hoy ronda los 2500 puntos básicos, el Gobierno recurrió a la deuda emitida en pesos, pero en su mayor parte indexada por la inflación o la evolución del tipo de cambio, y el “seguro” de la intervención del BCRA que compra estos bonos en el mercado secundario.
Sin dólares en el BCRA, el calendario impone desafíos urgentes, con vencimientos de deuda en moneda extranjera que en todo 2024 suman US$18.552 millones, entre capital e intereses, según datos de Econviews.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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