Seguirá en prisión el acusado del ataque sexual a una mujer en Las Cañitas
En la resolución, el juez Manuel de Campos expuso que la víctima sufre un fuerte daño a su salud, ya que el miedo le impide volver a trabajar y vincularse con gente
Gabriel Di Nicola
Imagen de videoPaulo Díaz fue filmado por la cámara de seguridad de la panadería
“Fue eterno”. Así, una joven de 20 años empleada de una panadería y confitería vegana de Las Cañitas, en Palermo, describió el robo y abuso sexual del que fue víctima a fines del mes pasado. Y contó que después del ataque dejó de trabajar, no va a ningún lugar sola, siente rechazo por la gente en la calle y, por la noche, tiene pesadillas.
Así surge de la declaración que hizo la víctima, cuya identidad se mantiene en reserva, cuando declaró ante los investigadores judiciales. “Sobre las secuelas en su salud, informó que no volvió a trabajar ni piensa en hacerlo, que no está yendo a lugares sola y mucho menos a baños públicos, porque le trae recuerdos; que le agarró rechazo a la gente de la calle y que duerme entrecortado porque tiene pesadillas”, según explicó el juez Manuel de Campos en la resolución con la que dictó la prisión preventiva del acusado por el ataque, Paulo Díaz, de 35 años.
De Campos procesó a Díaz por los delitos de robo, abuso sexual agravado por el acceso carnal y, a su vez, agravado por haber ocasionado un grave daño a la salud de la víctima, privación ilegal de la libertad doblemente agravada por haberse cometido con violencia y por el daño ocasionado a la salud de la víctima, y lesiones leves, agravadas por haber sido cometidas por un hombre contra una mujer con violencia de género.
“Ninguna duda cabe, respecto de las figuras mencionadas, de que se cumplió con las exigencias objetivas y subjetivas de los tipos penales establecidos en la ley sustantiva. Queda claro que la sustracción del dinero de la caja registradora del comercio se dio en un contexto de máxima intimidación y de violencia física y también psicológica, a partir del anuncio de que se encontraba armado. Esto fue, a todas luces, para doblegar la voluntad de la víctima. Díaz, al notar que había conseguido lo que hasta ese entonces se había propuesto, como así también que había reducido completamente a la víctima, y que no había otras defensas por vencer, ni de aquella, ni de terceros, abusó sexualmente de la víctima por un tiempo prolongado, desnudándola y obligándola mediante frases intimidantes y amenazas de muerte a hacer todo lo que le exigió”, afirmó el juez en el procesamiento, al que tuvo acceso
El ataque sexual ocurrió el 29 de octubre pasado, cerca de las 7.30, en el local de Craft Vegan Bakery, situado en Soldado de la Independencia 772, en la zona de Las Cañitas, Palermo. Si bien el negocio estaba cerrado, Díaz aprovechó que la puerta estaba entreabierta porque la víctima esperaba la llegada de un proveedor.
El sospechoso “no solo sorprendió a la víctima, que se encontraba detrás del mostrador, realizando las tareas previas a la apertura del local, sino que también le refería en forma intimidante que estaba armado; se acercó a ella, le exigió que se arrodillara, ató sus manos con los cordones de las zapatillas y, aprovechó lo dicho para sustraer dinero de la caja registradora”, según consta en el expediente judicial.
Tras apoderarse del dinero de la caja, el delincuente obligó a la víctima a ir hasta el baño del local, donde también le ató los pies con los cordones de las zapatillas y abusó sexualmente de ella.
El sospechoso escapó después de someter a su víctima a ese tormento. Con la intención de poder identificar al atacante, el fiscal Carlos Velarde, a cargo de la investigación, difundió las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del local donde ocurrió la violación.
Finalmente, Díaz fue detenido el 1° de este mes por personal de la Policía de la Ciudad en la localidad de Maquinista Savio, Escobar. Por el caso, la Policía de la Ciudad conformó un “comité de crisis” en el que intervinieron distintas dependencias de esa fuerza de seguridad, que trabajaron sobre dos posibles domicilios donde podía estar el sospechoso, uno en la Capital y otro en la provincia de Buenos Aires.
La huella del delito
Los peritos de Policía Científica analizaron un elemento clave con el que el propio delincuente llegó y dejó en el comercio de la calle Soldado de la Independencia al 700: un envase tipo tetrabrik de un jugo de naranja. Ese envase fue preservado y de allí se pudo extraer una huella dactilar de un dedo meñique, que resultó apta para un cotejo con la base de datos del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Digitales (AFIS, por su sigla en inglés) y así se pudo obtener lo que se denomina “ADN de contacto”.
A su vez, al margen de las imágenes de las propias cámaras del local donde el delincuente quedó filmado –y algunas de las cuales se difundieron por redes sociales, chats vecinales y medios de comunicación–, los investigadores analizaron otros videos con los que reconstruyeron la ruta de llegada y escape del abusador.
Con ese ADN de contacto apareció el primer indicio de que Díaz podría haber sido el responsable del ataque sexual y el robo. Las imágenes de las cámaras permitieron realizar un cotejo con los datos del sistema Simp Ibios de la Policía Federal Argentina (PFA), donde estaba registrado el prontuario del sospechoso. Allí se contaba con una serie de fotos de las características particulares del hombre, de 35 años. Una profunda cicatriz en la ceja izquierda y uno de los tres tatuajes que poseía, en el antebrazo derecho, eran visibles en los registros de cámaras de seguridad.
En la investigación, además de la Policía de la Ciudad y el fiscal Carlos Velarde, participaron personal de la PFA y de la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE) de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), a cargo de José María Campagnoli.
Tras la detención, se supo que Díaz había sido condenado por haber abusado en 2019 de una adolescente de 15 años, a diez cuadras de donde en 2003 asesinaron en Núñez a Lucila Yaconis durante otro ataque sexual. El dato se desprende de la sentencia que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño Nº 7 le impuso a Díaz el 20 de diciembre de 2020.
Si bien el fiscal de ese juicio, Oscar Ciruzzi, había pedido una pena de tres años y medio de prisión por este hecho, el juez Alejandro Noceti Achával condenó a Díaz a dos años y seis meses de cárcel y el abusador terminó con una pena unificada de seis años porque tenía sentencias previas por otras causas.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Ampliaron a ocho años la condena del cirujano Aníbal Lotocki
Los jueces decidieron duplicar la pena por lesiones graves
La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal le duplicó la pena de prisión al cirujano Aníbal Lotocki por las lesiones graves de las que fueron víctimas Silvina Luna, Estefanía Xipolitakis, Gabriela Trenchi y Pamela Sosa. También dispuso una inhabilitación de diez años para ejercer la medicina. Así lo informaron a
fuentes judiciales. En febrero de 2022, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño Nº 28 había condenado a Lotocki, de 53 años, a cuatro años de cárcel. La sentencia fue apelada y los jueces Pablo Jantus, Mario Margariños y Alberto Huarte Petite aumentaron la pena a ocho años.
“No admite discusión que el imputado conocía las posibles consecuencias de su accionar. Esto es, en su condición de profesional de la salud y habida cuenta de su dedicación a la realización de intervenciones quirúrgicas del tipo de las aquí tratadas, estaba perfectamente al tanto de los riesgos que podían implicar para sus pacientes”, se afirmó en el fallo dado a conocer ayer.
En el quinto punto de la sentencia se resolvió “condenar, en definitiva, a Lotocki a las penas de ocho años de prisión y diez años de inhabilitación especial para ejercer la medicina, accesorias legales y al pago de las costas por resultar autor penalmente responsable de los delitos de lesiones graves reiteradas en cuatro oportunidades cometido en perjuicio de Xipolitakis, Sosa, Luna y Trenchi y estafa (hecho cometido en perjuicio de Trenchi), todos ellos en concurso real”.
Sobre la apelación de la defensa de Lotocki, en el reciente fallo se sostuvo: “Más allá de los esfuerzos del recurrente, el tribunal de la instancia, en cuanto a los aspectos aquí tratados, valoró de forma razonable la prueba producida en el debate y la articuló de modo tal que se puede concluir, conforme a las pautas de la de la sana crítica racional, en la correcta acreditación de la materialidad del hecho y la participación del imputado en él, sin que se hubiese demostrado arbitrariedad en su argumentación”.
Lotocki se encuentra detenido con prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal N°1 de Ezeiza. A principios de mes, el fiscal Pablo Recchini pidió la elevación a juicio oral del caso contra el cirujano en la investigación por el homicidio simple con dolo eventual de su paciente Rodolfo Christian Zárate, ocurrido en 2021, causa por la que el médico está preso.
“Fue eterno”. Así, una joven de 20 años empleada de una panadería y confitería vegana de Las Cañitas, en Palermo, describió el robo y abuso sexual del que fue víctima a fines del mes pasado. Y contó que después del ataque dejó de trabajar, no va a ningún lugar sola, siente rechazo por la gente en la calle y, por la noche, tiene pesadillas.
Así surge de la declaración que hizo la víctima, cuya identidad se mantiene en reserva, cuando declaró ante los investigadores judiciales. “Sobre las secuelas en su salud, informó que no volvió a trabajar ni piensa en hacerlo, que no está yendo a lugares sola y mucho menos a baños públicos, porque le trae recuerdos; que le agarró rechazo a la gente de la calle y que duerme entrecortado porque tiene pesadillas”, según explicó el juez Manuel de Campos en la resolución con la que dictó la prisión preventiva del acusado por el ataque, Paulo Díaz, de 35 años.
De Campos procesó a Díaz por los delitos de robo, abuso sexual agravado por el acceso carnal y, a su vez, agravado por haber ocasionado un grave daño a la salud de la víctima, privación ilegal de la libertad doblemente agravada por haberse cometido con violencia y por el daño ocasionado a la salud de la víctima, y lesiones leves, agravadas por haber sido cometidas por un hombre contra una mujer con violencia de género.
“Ninguna duda cabe, respecto de las figuras mencionadas, de que se cumplió con las exigencias objetivas y subjetivas de los tipos penales establecidos en la ley sustantiva. Queda claro que la sustracción del dinero de la caja registradora del comercio se dio en un contexto de máxima intimidación y de violencia física y también psicológica, a partir del anuncio de que se encontraba armado. Esto fue, a todas luces, para doblegar la voluntad de la víctima. Díaz, al notar que había conseguido lo que hasta ese entonces se había propuesto, como así también que había reducido completamente a la víctima, y que no había otras defensas por vencer, ni de aquella, ni de terceros, abusó sexualmente de la víctima por un tiempo prolongado, desnudándola y obligándola mediante frases intimidantes y amenazas de muerte a hacer todo lo que le exigió”, afirmó el juez en el procesamiento, al que tuvo acceso
El ataque sexual ocurrió el 29 de octubre pasado, cerca de las 7.30, en el local de Craft Vegan Bakery, situado en Soldado de la Independencia 772, en la zona de Las Cañitas, Palermo. Si bien el negocio estaba cerrado, Díaz aprovechó que la puerta estaba entreabierta porque la víctima esperaba la llegada de un proveedor.
El sospechoso “no solo sorprendió a la víctima, que se encontraba detrás del mostrador, realizando las tareas previas a la apertura del local, sino que también le refería en forma intimidante que estaba armado; se acercó a ella, le exigió que se arrodillara, ató sus manos con los cordones de las zapatillas y, aprovechó lo dicho para sustraer dinero de la caja registradora”, según consta en el expediente judicial.
Tras apoderarse del dinero de la caja, el delincuente obligó a la víctima a ir hasta el baño del local, donde también le ató los pies con los cordones de las zapatillas y abusó sexualmente de ella.
El sospechoso escapó después de someter a su víctima a ese tormento. Con la intención de poder identificar al atacante, el fiscal Carlos Velarde, a cargo de la investigación, difundió las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del local donde ocurrió la violación.
Finalmente, Díaz fue detenido el 1° de este mes por personal de la Policía de la Ciudad en la localidad de Maquinista Savio, Escobar. Por el caso, la Policía de la Ciudad conformó un “comité de crisis” en el que intervinieron distintas dependencias de esa fuerza de seguridad, que trabajaron sobre dos posibles domicilios donde podía estar el sospechoso, uno en la Capital y otro en la provincia de Buenos Aires.
La huella del delito
Los peritos de Policía Científica analizaron un elemento clave con el que el propio delincuente llegó y dejó en el comercio de la calle Soldado de la Independencia al 700: un envase tipo tetrabrik de un jugo de naranja. Ese envase fue preservado y de allí se pudo extraer una huella dactilar de un dedo meñique, que resultó apta para un cotejo con la base de datos del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Digitales (AFIS, por su sigla en inglés) y así se pudo obtener lo que se denomina “ADN de contacto”.
A su vez, al margen de las imágenes de las propias cámaras del local donde el delincuente quedó filmado –y algunas de las cuales se difundieron por redes sociales, chats vecinales y medios de comunicación–, los investigadores analizaron otros videos con los que reconstruyeron la ruta de llegada y escape del abusador.
Con ese ADN de contacto apareció el primer indicio de que Díaz podría haber sido el responsable del ataque sexual y el robo. Las imágenes de las cámaras permitieron realizar un cotejo con los datos del sistema Simp Ibios de la Policía Federal Argentina (PFA), donde estaba registrado el prontuario del sospechoso. Allí se contaba con una serie de fotos de las características particulares del hombre, de 35 años. Una profunda cicatriz en la ceja izquierda y uno de los tres tatuajes que poseía, en el antebrazo derecho, eran visibles en los registros de cámaras de seguridad.
En la investigación, además de la Policía de la Ciudad y el fiscal Carlos Velarde, participaron personal de la PFA y de la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE) de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), a cargo de José María Campagnoli.
Tras la detención, se supo que Díaz había sido condenado por haber abusado en 2019 de una adolescente de 15 años, a diez cuadras de donde en 2003 asesinaron en Núñez a Lucila Yaconis durante otro ataque sexual. El dato se desprende de la sentencia que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño Nº 7 le impuso a Díaz el 20 de diciembre de 2020.
Si bien el fiscal de ese juicio, Oscar Ciruzzi, había pedido una pena de tres años y medio de prisión por este hecho, el juez Alejandro Noceti Achával condenó a Díaz a dos años y seis meses de cárcel y el abusador terminó con una pena unificada de seis años porque tenía sentencias previas por otras causas.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Ampliaron a ocho años la condena del cirujano Aníbal Lotocki
Los jueces decidieron duplicar la pena por lesiones graves
La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal le duplicó la pena de prisión al cirujano Aníbal Lotocki por las lesiones graves de las que fueron víctimas Silvina Luna, Estefanía Xipolitakis, Gabriela Trenchi y Pamela Sosa. También dispuso una inhabilitación de diez años para ejercer la medicina. Así lo informaron a
fuentes judiciales. En febrero de 2022, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño Nº 28 había condenado a Lotocki, de 53 años, a cuatro años de cárcel. La sentencia fue apelada y los jueces Pablo Jantus, Mario Margariños y Alberto Huarte Petite aumentaron la pena a ocho años.
“No admite discusión que el imputado conocía las posibles consecuencias de su accionar. Esto es, en su condición de profesional de la salud y habida cuenta de su dedicación a la realización de intervenciones quirúrgicas del tipo de las aquí tratadas, estaba perfectamente al tanto de los riesgos que podían implicar para sus pacientes”, se afirmó en el fallo dado a conocer ayer.
En el quinto punto de la sentencia se resolvió “condenar, en definitiva, a Lotocki a las penas de ocho años de prisión y diez años de inhabilitación especial para ejercer la medicina, accesorias legales y al pago de las costas por resultar autor penalmente responsable de los delitos de lesiones graves reiteradas en cuatro oportunidades cometido en perjuicio de Xipolitakis, Sosa, Luna y Trenchi y estafa (hecho cometido en perjuicio de Trenchi), todos ellos en concurso real”.
Sobre la apelación de la defensa de Lotocki, en el reciente fallo se sostuvo: “Más allá de los esfuerzos del recurrente, el tribunal de la instancia, en cuanto a los aspectos aquí tratados, valoró de forma razonable la prueba producida en el debate y la articuló de modo tal que se puede concluir, conforme a las pautas de la de la sana crítica racional, en la correcta acreditación de la materialidad del hecho y la participación del imputado en él, sin que se hubiese demostrado arbitrariedad en su argumentación”.
Lotocki se encuentra detenido con prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal N°1 de Ezeiza. A principios de mes, el fiscal Pablo Recchini pidió la elevación a juicio oral del caso contra el cirujano en la investigación por el homicidio simple con dolo eventual de su paciente Rodolfo Christian Zárate, ocurrido en 2021, causa por la que el médico está preso.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.