La colección del Malba suma otras doce obras para cerrar el año
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires anunció la compra de dos pinturas de Marcia Schvartz y de una decena de trabajos de cuatro artistas que no integraban su acervo
En un año difícil como pocos para la escena artística argentina, el Malba anunció ayer la adquisición de doce obras, lo que implica el ingreso de cuatro artistas a una de las colecciones de arte latinoamericano más importantes del mundo. Lo cerró así del mismo modo en que lo había iniciado en abril, poco después de haber inaugurado la muestra de Remedios Varo, como consecuencia de la pandemia: con una conferencia de prensa por Zoom, cuando estrenó el formato virtual para anunciar las compras realizadas en la edición especial de arteba en Artsy.
“Creo que en época de vacas flacas y de grandes esperanzas, esto le da un músculo muy fuerte al museo”, dijo Gabriela Rangel, directora artística del Malba, al recordar que el año próximo celebrarán dos décadas con muestras dedicadas a la relación entre arte y psicoanálisis y al tema del tiempo. “Estas compras robustecen la colección histórica y le dan un asidero con los discursos del arte contemporáneo –agregó–. Nos sitúan en un lugar de discusión del siglo XXI, y el Malba, que es un museo creado en el siglo XX, está cambiando”. Entre quienes la escuchaban atentamente se encontraba Teresa Bulgheroni, flamante presidenta de la Fundación Malba.
Gracias al Programa de Adquisiciones, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires triplicó el acervo fundacional donado por Eduardo Costantini en 2001. Hoy cuenta con más de 700 piezas, que incluyen autores claves como Frida Kahlo, Diego Rivera, Emilio Pettoruti y Tarsila do Amaral.
De los cinco artistas elegidos ahora, solo Marcia Schvartz (Buenos Aires, 1955) estaba representada en el acervo con apenas una pintura. Los que se suman por primera vez son Aline Motta (Niterói, 1974), Martín Chambi (Coasa, 1891-Cuzco, 1973), Sheroanawe Hakihïwe (Sheroana, Amazonas, 1971) y Graciela Sacco (Rosario, 1956-2017), artista con la cual el museo se consideraba “en deuda”.
Las obras fueron seleccionadas por el comité artístico del museo –representado en esta ocasión por los curadores Gonzalo Aguilar, Andrea Giunta, Julieta González, Natalia Majluf, Octavio Zaya y Rangel– y elegidas por votación de los miembros del comité de adquisiciones –creado en 2012 y coordinado por Elena Nofal–, que aportó para la compra un presupuesto de 130.000 dólares.
Con ese monto se compraron las siguientes obras:

Cinco monocopias de Bocanada (1993), la serie más representativa de Sacco. En este caso, tres copias fueron compradas por el comité de adquisiciones y otras dos, donadas gracias al esfuerzo de la familia de la artista, tres coleccionistas y la galería Rolf Art.

Cinco monocopias de Bocanada (1993),
El video (Outros) Fundamentos (2017-2019), de Motta, que presenta un archivo visual realizado en Nigeria sobre la diáspora africana y la esclavitud en Brasil.
Un grupo de veintiún dibujos del artista yanomami Sheroanawe Hakihïwe, Conjunto de frutas de selva (2018) y otro de 2019, Thoo thotho (Lianas para mecerse).

Esta incorporación está “en línea con el objetivo de representar las culturas prehispánicas e integrar a los artistas indígenas en la historiografía del arte latinoamericano”.
C. CH.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA


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