Arrestaron al financista Juan Suris tras unificarse una pena por drogas y lavado
El exsocio de Leonardo Fariña fue detenido ayer en Santa Fe y deberá cumplir otros cuatro años y seis meses de prisión
Gustavo Carabajal
Juan Ignacio Suris, condenado por narcotráfico y exsocio del valijero K Leonardo Fariña, fue arrestado en Santa Fe. El asesor financiero, expareja de la vedette uruguaya Mónica Farro, había sido condenado a seis años de prisión en un juicio abreviado en el que admitió haber integrado una banda de narcotraficantes que operaba en Bahía Blanca.
Ayer, otro tribunal federal de Bahía Blanca le impuso una pena de cinco años de cárcel por haber creado una usina de facturas falsas que vendía sus servicios para crear crédito fiscal mediante la impresión de comprobantes de compras que nunca se hicieron a empresas que no existían y que, en realidad, eran sellos de goma.
Según fuentes judiciales, ambas condenas se unificaron y Suris fue sentenciado a una pena única de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo. Como Suris estuvo detenido tres años y medio, todavía le faltan cumplir cuatro años y seis meses de prisión. Por este motivo, con la segunda condena que se conoció ayer, el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca ordenó su inmediata detención.
Suris fue apresado por un grupo de efectivos de la Policía Federal que se trasladó a la ciudad de Esperanza, en Santa Fe, donde se había instalado hace dos años.
En el expediente que se inició contra Suris, se habría determinado que, desde 2011 y hasta el 14 de diciembre de 2013, Suris y su banda se dedicaron a comercializar marihuana y cocaína en Bahía Blanca y sus alrededores, cada uno con distintas funciones, encargándose unos de la provisión, otros de los traslados de las sustancias y otros del comercio directo con los consumidores y eventuales revendedores.
Suris y Leonardo Fariña, el imputado colaborador en la investigación por la “ruta del dinero K”, aparecieron nuevamente en escena el 15 de este mes cuando el último de ellos fue detenido en una cueva financiera situada en Juramento 1475, donde se secuestraron unos $500.000.000.
El vínculo entre Fariña y Suris quedó expuesto a partir del hallazgo de una escucha telefónica. No obstante, a pesar del contenido de la conversación que Fariña mantuvo con un operador financiero de Suiza, nunca fue procesado por el supuesto delito que surgiría de esa charla. Tampoco estuvo acusado en ninguno de los expedientes que derivaron en una condena y un procesamiento contra Suris.
Las causas penales contra Fariña y Suris se instruyeron en distintos juzgados, en Bahía Blanca y en los tribunales de Comodoro Py, en Retiro. No obstante, la grabación de conversación telefónica de Fariña, hecha por medio del celular de Suris, fue remitida a un juzgado federal porteño. Pero la causa no avanzó y Fariña nunca fue imputado por el contenido de esa llamada.
El 22 de octubre de 2013, Suris le prestó su celular a su amigo Fariña para que realizara un llamado. Aparentemente, el condenado por la causa de la “ruta del dinero K” sabía que tenía su teléfono intervenido y no quería que dicha comunicación quedara registrada en su línea. Entonces le pidió prestado el teléfono a Suris.
Lo que Fariña y Suris ignoraban era que el juez federal de Bahía Blanca Santiago Ulpiano Martínez había ordenado la intervención del celular del amigo del “valijero” y excolaborador de Lázaro Báez.
Según publicó el portal de noticias de Bahía Blanca La Brújula 24 en 2016, en esa comunicación telefónica, Fariña conversó con su interlocutor, a quien identificó como “MD”, que estaba en Suiza, y le consultó sobre la posibilidad de mover 90 millones de dólares desde Europa hacia una cuenta radicada en un banco de uno de los paraísos fiscales del Caribe.
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Graves incidentes en Ensenada por una estafa piramidal
Damnificados por el fraude quemaron la vivienda de una detenida y locales linderos
La promesa de rápidas y fantásticas ganancias fue un imán irresistible para muchos: poner una suma de dinero un día y recibir exactamente el doble una semana después. Pero el sueño de riqueza inmediata cayó, casi con la misma velocidad, en un pozo de incertidumbre. La incredulidad dio paso al reclamo, primero, y a la bronca, después. Hasta que el martes a la noche estalló la violencia, en un episodio que, desde entonces, tiene a la ciudad de Ensenada convertida en un hervidero.
Decenas de personas que entraron en un “telar de la abundancia” que les ofrecía duplicar en una semana el capital que aportaban, saquearon la casa y el local familiar de una chica de 22 años que, a través de sus redes sociales, era la cara visible de lo que parece ser un esquema de tipo Ponzi, una estafa piramidal. Fue casi una pueblada: los más exaltados, incluso, intentaron copar la comisaría de la ciudad recostada sobre el río de la Plata, unida a la capital provincial por el camino Ingeniero Humet y sede de plantas petroquímicas, del apostadero naval y del astillero Río Santiago. Buscaban linchar a Antonella Rocha, la cara visible de la maniobra. Le destrozaron la vivienda, le robaron hasta el inodoro, y quemaron la verdulería de su familia, esforzados comerciantes bolivianos que, ante el ataque de furia, solo atinaban a pedir clemencia.
Ensenada se convirtió en las últimas horas en un polvorín. La Justicia busca descubrir quién podría estar detrás de la joven boliviana; se sospecha que podría ser simplemente la mano ejecutora de los designios de los dueños de una “cueva” financiera platense.
Por ahora, según pudo saber tres presuntos damnificados se presentaron a declarar ante la policía tras los incidentes del martes a la noche, que terminaron con personas demoradas y un uniformado lesionado durante los desmanes, que dejaron como saldo, entre otros daños, destrozos en un local de venta de motos.
Sospecha municipal
La investigación comenzó en octubre pasado, cuando desde el propio municipio tomaron nota de la situación de la que se hablaba en Ensenada. El secretario de Seguridad municipal, Martín Slobodian, hizo una presentación para que se investigara qué clase de negocio realizaba la chica a través de las redes sociales. Había una característica típica de las estafas tipo Ponzi: el inusitado margen de ganancia, la promesa de un retorno imbatible a cambio de la inversión.
Como ocurre en estos casos, el dinero fluye mientras más capitalistas se iban sumando a las capas iniciales, los famosos “referidos”. Esas espirales de abundancia, invariablemente, comienzan a desinflarse rápidamente cuando la captación de inversores se agota: es que, en rigor, las “ganancias” se pagan con el dinero que aportan los nuevos inversores. Y a medida que la operación se acerca a la base de la pirámide, deja de haber gente dispuesta a poner dinero para que los de más arriba obtengan su “premio”. Eso es un Ponzi.
Alguien del equipo de Slobodian armó una cuenta con un perfil simulado para tomar contacto con Antonella. “Desde una cuenta de Instagram logramos contactarnos. Ella nos contó cómo era la maniobra y la empezamos a seguir. Decía que cumplía, le dabas la plata y a la semana la duplicaba, eso es parte de la estafa. En noviembre empezó a pedir más tiempo. Ahí advertimos que ya estaba todo dado para una estafa”, explicó el funcionario en la denuncia presentada en la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Económicos, con sede en Berazategui, que derivó en el arresto de Rocha.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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