El Central no pudo sostener la recompra de reservas
En el debut del dólar 50-50, cerró sus intervenciones en la plaza oficial con saldo neutro; fue una rueda de muy bajo volumen
Javier Blanco
Miguel Pesce, presidente del BCRA
El Banco Central (BCRA) no pudo mantener su racha compradora de reservas ayer, en la jornada debut del nuevo dólar exportador, un tipo de cambio que ronda los $618, tomando en cuenta que permite a los beneficiarios liquidar apenas la mitad de lo que demuestren haber vendido al exterior por la plaza oficial (a $355,95, según el cierre de ayer) y el resto ingresarlo mediante el mercado bursátil por el dólar contado con liquidación (CCL), que operó a $880,40 en promedio hasta el final de la administración Fernández.
No es un dato que sorprenda: se descontaba que la readecuación de sistemas iba a complicar las operaciones (hay que recordar que la medida se comunicó formalmente anteayer ya avanzada la tarde y en vigencia de un feriado), algo que incidió sin dudas en el derrumbe del 55% que mostró en la rueda del día el volumen operado (fue de apenas US$146 millones).
“La fuerte baja del volumen fue por lanzamiento del nuevo programa de incremento exportador de 50 y 50 con el decreto 597/2003, que modificó el 70/30 que había terminado el viernes pasado, ya que los bancos no tenían los formularios actualizados. Si la entidad que preside Miguel Pesce no vendió es porque por el lado de la importación sigue todo frenado; no se autorizan pagos”, explicaron desde ABC Mercado de Cambios.
A lo explicado se suman las dudas sobre el impacto que la oferta oficial tendrá entre los productores o exportadores con mercadería por vender, dado que, si bien el tipo de cambio oficial ahora vigente es el mayor ofrecido por este gobierno –aun desde que están vigentes todas las versiones por Programa de Incentivo Exportador (PIE) con que intentó mejorar la posición de reservas del BCRA–, se teme que la expectativa de una potencial unificación o liberación del tipo de cambio apenas asuma la próxima administración le juegue en contra.
Más desdoblamiento
Con el nuevo dólar 50-50, el Gobierno intenta evitar otra devaluación oficial del peso. Claro que, a la vez, supone un paso más en el desdoblamiento cambiario y deja en vigencia el dólar para exportación “más alto en términos reales desde que comenzaron las devaluaciones segmentadas”, es decir, “desde el 12 de abril último, cuando comenzó el mercado de cambios oficial desdoblado, lo que se mantuvo de manera ininterrumpida, con el dólar soja 3”, explicó el economista Salvador Vitelli, de Romano Group.
El tema es que, a la vez, se eliminó la posibilidad de que los exportadores tenían de suscribir Lediv, opción que solo mantuvo para las entidades financieras que actúen por cuenta y orden de los importadores. Son letras ajustables por el tipo de cambio, creadas a mitad del año pasado, pero que habían comenzado a ser muy demandadas por los exportadores en los últimas semanas, lo que hizo saltar su stock de US$3000 millones a más de US$4500 millones en cuestión de días.
Sin ese reaseguro habrá que ver cómo reacciona la oferta en este contexto. “Será clave ver si hay reajuste en el ritmo de deslizamiento del dólar oficial que permitirá el BCRA (lo que a juzgar por el dato del día no sucederá) para ver la reacción de los exportadores frente a estas medidas y las que se pueden anticipar que tomará el nuevo presidente electo. Solamente entonces tendremos idea del saldo diario que podrían dejar estas 12 ruedas que restan hasta el cambio de gobierno”, explicaron los analistas de Delphos Investment.
Por lo pronto, la continuidad de las recompras sería clave para evitar que la crítica situación de las reservas se deteriore aún más.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
El Banco Central (BCRA) no pudo mantener su racha compradora de reservas ayer, en la jornada debut del nuevo dólar exportador, un tipo de cambio que ronda los $618, tomando en cuenta que permite a los beneficiarios liquidar apenas la mitad de lo que demuestren haber vendido al exterior por la plaza oficial (a $355,95, según el cierre de ayer) y el resto ingresarlo mediante el mercado bursátil por el dólar contado con liquidación (CCL), que operó a $880,40 en promedio hasta el final de la administración Fernández.
No es un dato que sorprenda: se descontaba que la readecuación de sistemas iba a complicar las operaciones (hay que recordar que la medida se comunicó formalmente anteayer ya avanzada la tarde y en vigencia de un feriado), algo que incidió sin dudas en el derrumbe del 55% que mostró en la rueda del día el volumen operado (fue de apenas US$146 millones).
“La fuerte baja del volumen fue por lanzamiento del nuevo programa de incremento exportador de 50 y 50 con el decreto 597/2003, que modificó el 70/30 que había terminado el viernes pasado, ya que los bancos no tenían los formularios actualizados. Si la entidad que preside Miguel Pesce no vendió es porque por el lado de la importación sigue todo frenado; no se autorizan pagos”, explicaron desde ABC Mercado de Cambios.
A lo explicado se suman las dudas sobre el impacto que la oferta oficial tendrá entre los productores o exportadores con mercadería por vender, dado que, si bien el tipo de cambio oficial ahora vigente es el mayor ofrecido por este gobierno –aun desde que están vigentes todas las versiones por Programa de Incentivo Exportador (PIE) con que intentó mejorar la posición de reservas del BCRA–, se teme que la expectativa de una potencial unificación o liberación del tipo de cambio apenas asuma la próxima administración le juegue en contra.
Más desdoblamiento
Con el nuevo dólar 50-50, el Gobierno intenta evitar otra devaluación oficial del peso. Claro que, a la vez, supone un paso más en el desdoblamiento cambiario y deja en vigencia el dólar para exportación “más alto en términos reales desde que comenzaron las devaluaciones segmentadas”, es decir, “desde el 12 de abril último, cuando comenzó el mercado de cambios oficial desdoblado, lo que se mantuvo de manera ininterrumpida, con el dólar soja 3”, explicó el economista Salvador Vitelli, de Romano Group.
El tema es que, a la vez, se eliminó la posibilidad de que los exportadores tenían de suscribir Lediv, opción que solo mantuvo para las entidades financieras que actúen por cuenta y orden de los importadores. Son letras ajustables por el tipo de cambio, creadas a mitad del año pasado, pero que habían comenzado a ser muy demandadas por los exportadores en los últimas semanas, lo que hizo saltar su stock de US$3000 millones a más de US$4500 millones en cuestión de días.
Sin ese reaseguro habrá que ver cómo reacciona la oferta en este contexto. “Será clave ver si hay reajuste en el ritmo de deslizamiento del dólar oficial que permitirá el BCRA (lo que a juzgar por el dato del día no sucederá) para ver la reacción de los exportadores frente a estas medidas y las que se pueden anticipar que tomará el nuevo presidente electo. Solamente entonces tendremos idea del saldo diario que podrían dejar estas 12 ruedas que restan hasta el cambio de gobierno”, explicaron los analistas de Delphos Investment.
Por lo pronto, la continuidad de las recompras sería clave para evitar que la crítica situación de las reservas se deteriore aún más.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Dudan de que el campo aumente las liquidaciones con el nuevo dólar
Hay unos US$3000 millones en stock; se espera la unificación cambiaria
Belkis Martínez
El campo tiene por vender US$2850 millones, sin embargo, la incertidumbre por el cambio de gobierno en 19 días condicionaría las operaciones en el mercado. El Ministerio de Economía actualizó ayer el dólar exportador, que ahora permite una liquidación al 50% contado con liquidación (CCL) y un 50% Mercado Único Libre de Cambios (MULC), pero, según diferentes expertos, el incentivo “no va a generar un impacto significativo” en el incremento de liquidaciones de exportaciones de la agroindustria. Una potencial unificación o liberación del tipo de cambio que prometió el presidente electo, Javier Milei, podría ser el principal desincentivo a la hora de concretar las ventas.
El nuevo Programa de Incremento Exportador (PIE) estará vigente hasta el 10 de diciembre próximo y alcanza al complejo exportador, que incluye entre otros cultivos a la soja, girasol, cebada, trigo, maíz y sorgo. Paulina Lescano, analista del mercado de granos, explicó que quedan alrededor de tres millones de toneladas de soja, por lo que si estas se vendieran al exterior permitirían el ingreso de aproximadamente US$1500 millones al valor FOB. En tanto, de maíz habría un stock de seis millones de toneladas que en valor FOB representan US$1350 millones. “No creo que el productor salga a vender todo eso antes del 10 de diciembre, ni tampoco después. Parte de esa soja es para pagar alquileres y el maíz, muchos lo van a guardar hasta abril”, aclaró.
Los cálculos que maneja Gustavo López, consultor de la Fundación Producir Conservando, advierten que el stock de soja estaría entre los tres y los seis millones de toneladas, considerando lo que restaría por venderse y fijar precios. En tanto, el volumen de maíz disponible por registrar para exportación, considerando el cupo, es menor. “Queda más maíz interno que otra cosa”, explicó.
“Los más de $600 por dólar son bastante más atractivos para el productor. Veremos cómo reaccionan los mercados. Eso se va a traducir en un FAS más alto, pero todavía no salió en el mercado nada, es todo muy tentativo. Los corredores quieren esperar el 10 de diciembre a ver qué pasa y si existe la unificación cambiaria. Están todos a la expectativa, no creo que vaya a haber muchas operaciones en sí”, puntualizó. Fuentes de la exportación señalaron que son 36 millones de toneladas totales, pero se pueden registrar hasta 33 millones.
Lorena D’Angelo, analista de mercados de la consultora AZ Group, explicó que este nuevo dólar soja lo único que hace es achicar la brecha entre el tipo CCL y el oficial, que ahora es del 70%, mientras que antes era del orden del 150%. “Con la incertidumbre que hay, y principalmente en la soja, donde queda poco volumen sin comercializar, el productor no va a realizar muchos negocios sabiendo que en días con un cambio de gobierno el tipo de cambio puede ser distinto de lo que se ve ahora”, extendió.
En tanto, David Miazzo, economista jefe de la Fundación para el Desarrollo Agropecuario (FADA), acotó que el nuevo dólar exportador no sirve para generarle caja al Banco Central (BCRA). “La mitad de todo eso no va al BCRA y va al mercado de dólares financieros, contra un dólar oficial común, básicamente; se tiene que exportar el doble para que le signifique el mismo ingreso de dólares al Central”, sostuvo.
El campo tiene por vender US$2850 millones, sin embargo, la incertidumbre por el cambio de gobierno en 19 días condicionaría las operaciones en el mercado. El Ministerio de Economía actualizó ayer el dólar exportador, que ahora permite una liquidación al 50% contado con liquidación (CCL) y un 50% Mercado Único Libre de Cambios (MULC), pero, según diferentes expertos, el incentivo “no va a generar un impacto significativo” en el incremento de liquidaciones de exportaciones de la agroindustria. Una potencial unificación o liberación del tipo de cambio que prometió el presidente electo, Javier Milei, podría ser el principal desincentivo a la hora de concretar las ventas.
El nuevo Programa de Incremento Exportador (PIE) estará vigente hasta el 10 de diciembre próximo y alcanza al complejo exportador, que incluye entre otros cultivos a la soja, girasol, cebada, trigo, maíz y sorgo. Paulina Lescano, analista del mercado de granos, explicó que quedan alrededor de tres millones de toneladas de soja, por lo que si estas se vendieran al exterior permitirían el ingreso de aproximadamente US$1500 millones al valor FOB. En tanto, de maíz habría un stock de seis millones de toneladas que en valor FOB representan US$1350 millones. “No creo que el productor salga a vender todo eso antes del 10 de diciembre, ni tampoco después. Parte de esa soja es para pagar alquileres y el maíz, muchos lo van a guardar hasta abril”, aclaró.
Los cálculos que maneja Gustavo López, consultor de la Fundación Producir Conservando, advierten que el stock de soja estaría entre los tres y los seis millones de toneladas, considerando lo que restaría por venderse y fijar precios. En tanto, el volumen de maíz disponible por registrar para exportación, considerando el cupo, es menor. “Queda más maíz interno que otra cosa”, explicó.
“Los más de $600 por dólar son bastante más atractivos para el productor. Veremos cómo reaccionan los mercados. Eso se va a traducir en un FAS más alto, pero todavía no salió en el mercado nada, es todo muy tentativo. Los corredores quieren esperar el 10 de diciembre a ver qué pasa y si existe la unificación cambiaria. Están todos a la expectativa, no creo que vaya a haber muchas operaciones en sí”, puntualizó. Fuentes de la exportación señalaron que son 36 millones de toneladas totales, pero se pueden registrar hasta 33 millones.
Lorena D’Angelo, analista de mercados de la consultora AZ Group, explicó que este nuevo dólar soja lo único que hace es achicar la brecha entre el tipo CCL y el oficial, que ahora es del 70%, mientras que antes era del orden del 150%. “Con la incertidumbre que hay, y principalmente en la soja, donde queda poco volumen sin comercializar, el productor no va a realizar muchos negocios sabiendo que en días con un cambio de gobierno el tipo de cambio puede ser distinto de lo que se ve ahora”, extendió.
En tanto, David Miazzo, economista jefe de la Fundación para el Desarrollo Agropecuario (FADA), acotó que el nuevo dólar exportador no sirve para generarle caja al Banco Central (BCRA). “La mitad de todo eso no va al BCRA y va al mercado de dólares financieros, contra un dólar oficial común, básicamente; se tiene que exportar el doble para que le signifique el mismo ingreso de dólares al Central”, sostuvo.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.