Señal a la Corte.
Aún sin haber jurado, se reunió con los cuatro integrantes del máximo tribunal; fue un encuentro informal, que aprovechó para anticiparles sus proyectos de reforma
Hernán Cappiello
La libertad avanzaRicardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz, Mariano Cúneo Libarona, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda, ayer, en la Corte
La Corte Suprema en pleno (Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda) recibió ayer a Mariano Cúneo Libarona (centro), futuro ministro de Justicia. El penalista les adelantó algunas de las reformas que analiza Javier Milei. La imagen marca un fuerte contraste con la ríspida relación del actual gobierno con el tribunal. Cúneo Libarona reiteró su oposición al juicio político que promueve el kirchnerismo.
Invitado por el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, el futuro ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona fue recibido ayer por el máximo tribunal en pleno. Compartieron una charla informal y distendida, fuera de todo protocolo, donde el funcionario entrante les anticipó algunas de sus ideas de reformas judiciales y los jueces se mostraron cautos, ya que los cambios estructurales que realice el futuro gobierno de Javier Milei tienen chance de terminar siendo judicializados y definidos en última instancia por el máximo tribunal.
Se trató del primer contacto institucional entre la cúpula del poder judicial y Cúneo Libarona desde que fue anunciado como futuro miembro del gabinete de Milei. Fue, además, una oportunidad para mostrar una imagen de buen vínculo entre el gobierno entrante y la Corte, que contrasta con la guerra judicial con la que se despiden Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
De hecho, la última postal entre un ministro de Justicia y la Corte la protagonizó Martín Soria, el 7 de diciembre de 2021. A poco de asumir, el actual ministro criticó a los jueces en la cara, cuestionó la presidencia de Rosatti, los fallos y los tiempos del tribunal. La imagen del encuentro, con cada protagonista sentado en silloncitos individuales, a distancia, fue la primera y última.
Este jueves, el clima de cordialidad contrastó con aquella amarga mañana en la que Soria dijo lo suyo, y se fue. De la reunión de ayer participaron Rosatti, el vicepresidente Carlos Rosenkrantz, el juez Juan Carlos Maqueda y su colega Ricardo Lorenzetti. En la foto oficial que distribuyó la Corte se deja ver un muy sonriente Lorenzetti, junto a Rosenkrantz con una mueca divertida en el rostro, lo mismo que Maqueda. El futuro ministro lleva unos papeles en la mano, acaso sus proyectos.
Fuentes de los tribunales dijeron a que en el encuentro hubo manos estrechadas y los protagonistas se tutearon, propio del diálogo que Cúneo Libarona tiene con todos los jueces de la Corte. De todos modos, el visitante aprovechó para presentarse, contar su historia judicial, la de su padre, que fue fiscal de la Cámara del Crimen, y contar su idea de la Justicia como abogado de la matrícula, junto con sus tres hermanos penalistas.
Luego se entusiasmó contando sus proyectos de reforma, sus ideas de cambio, y reiteró lo que viene diciendo a sus allegados: que está totalmente en contra del juicio político contra los jueces de la Corte que impulsa el kirchnerismo en el Congreso. Milei dijo lo mismo.
Claro que el destino de ese proceso no depende del Poder Ejecutivo, sino de la relación de fuerzas en el Congreso, donde La Libertad Avanza tendrá apenas 38 diputados y 7 senadores a partir del 10 de diciembre. La Comisión de Juicio Político, de mayoría kirchnerista, está en condiciones de votar un dictamen promoviendo la acusación, pero para que se apruebe en la Cámara de Diputados necesita una mayoría que hoy no tiene. Con todo, el dictamen firmado mantendrá su vigencia y podrá ser llevado al recinto al menos por un año, hasta que pierda estado parlamentario.
El buen clima de la reunión se matizó con comentarios acerca de la jurisprudencia de la Corte en torno a temas centrales de las reformas legales que anunció Milei. La luna de miel puede durar poco, hasta que se conozcan los primeros fallos. Las reformas anunciadas pasan por leyes laborales más flexibles, de reforma del Estado, de emergencia económica o, por ejemplo, el impacto en la coparticipación que reciben las provincias tras la reducción del impuesto a las ganancias que dispuso Sergio Massa. Milei dijo públicamente que iba a mantener esa reducción, pero los gobernadores reclaman que no pueden pagar los aguinaldos sin esos recursos. Y se lo hicieron saber a algunos de los jueces de la Corte.
Antes de la derrota de Massa, los mandatarios peronistas no se habían manifestado contra la rebaja en Ganancias: solo lo hicieron los mandatarios de Juntos por el Cambio y solamente una provincia, Mendoza, se presentó en los tribunales en contra de la medida.
Más allá de los gestos distendidos entre la Corte y el futuro ministro, no son lo mismo las propuestas de reforma judicial, donde el nuevo gobierno puede que cuente con el apoyo del tribunal, que los problemas reales sobre los que el máximo tribunal deberá decidir. En la Corte hay prudencia: “Hay que esperar a que asuma y ver”, dijo una fuente.
Lorenzetti destacó ya públicamente: “Lo que tenemos que hacer es trabajar para la gobernabilidad, que es lo que el pueblo quiere, y para mejorar la vida de los argentinos”. Agregó que “el Poder Judicial necesita reformarse para mejorar”.
Resta conocerse las reformas que esboza sobre el Concejo de la Magistratura y quién cubrirá la vacante en la Corte.
La Corte Suprema en pleno (Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda) recibió ayer a Mariano Cúneo Libarona (centro), futuro ministro de Justicia. El penalista les adelantó algunas de las reformas que analiza Javier Milei. La imagen marca un fuerte contraste con la ríspida relación del actual gobierno con el tribunal. Cúneo Libarona reiteró su oposición al juicio político que promueve el kirchnerismo.
Invitado por el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, el futuro ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona fue recibido ayer por el máximo tribunal en pleno. Compartieron una charla informal y distendida, fuera de todo protocolo, donde el funcionario entrante les anticipó algunas de sus ideas de reformas judiciales y los jueces se mostraron cautos, ya que los cambios estructurales que realice el futuro gobierno de Javier Milei tienen chance de terminar siendo judicializados y definidos en última instancia por el máximo tribunal.
Se trató del primer contacto institucional entre la cúpula del poder judicial y Cúneo Libarona desde que fue anunciado como futuro miembro del gabinete de Milei. Fue, además, una oportunidad para mostrar una imagen de buen vínculo entre el gobierno entrante y la Corte, que contrasta con la guerra judicial con la que se despiden Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
De hecho, la última postal entre un ministro de Justicia y la Corte la protagonizó Martín Soria, el 7 de diciembre de 2021. A poco de asumir, el actual ministro criticó a los jueces en la cara, cuestionó la presidencia de Rosatti, los fallos y los tiempos del tribunal. La imagen del encuentro, con cada protagonista sentado en silloncitos individuales, a distancia, fue la primera y última.
Este jueves, el clima de cordialidad contrastó con aquella amarga mañana en la que Soria dijo lo suyo, y se fue. De la reunión de ayer participaron Rosatti, el vicepresidente Carlos Rosenkrantz, el juez Juan Carlos Maqueda y su colega Ricardo Lorenzetti. En la foto oficial que distribuyó la Corte se deja ver un muy sonriente Lorenzetti, junto a Rosenkrantz con una mueca divertida en el rostro, lo mismo que Maqueda. El futuro ministro lleva unos papeles en la mano, acaso sus proyectos.
Fuentes de los tribunales dijeron a que en el encuentro hubo manos estrechadas y los protagonistas se tutearon, propio del diálogo que Cúneo Libarona tiene con todos los jueces de la Corte. De todos modos, el visitante aprovechó para presentarse, contar su historia judicial, la de su padre, que fue fiscal de la Cámara del Crimen, y contar su idea de la Justicia como abogado de la matrícula, junto con sus tres hermanos penalistas.
Luego se entusiasmó contando sus proyectos de reforma, sus ideas de cambio, y reiteró lo que viene diciendo a sus allegados: que está totalmente en contra del juicio político contra los jueces de la Corte que impulsa el kirchnerismo en el Congreso. Milei dijo lo mismo.
Claro que el destino de ese proceso no depende del Poder Ejecutivo, sino de la relación de fuerzas en el Congreso, donde La Libertad Avanza tendrá apenas 38 diputados y 7 senadores a partir del 10 de diciembre. La Comisión de Juicio Político, de mayoría kirchnerista, está en condiciones de votar un dictamen promoviendo la acusación, pero para que se apruebe en la Cámara de Diputados necesita una mayoría que hoy no tiene. Con todo, el dictamen firmado mantendrá su vigencia y podrá ser llevado al recinto al menos por un año, hasta que pierda estado parlamentario.
El buen clima de la reunión se matizó con comentarios acerca de la jurisprudencia de la Corte en torno a temas centrales de las reformas legales que anunció Milei. La luna de miel puede durar poco, hasta que se conozcan los primeros fallos. Las reformas anunciadas pasan por leyes laborales más flexibles, de reforma del Estado, de emergencia económica o, por ejemplo, el impacto en la coparticipación que reciben las provincias tras la reducción del impuesto a las ganancias que dispuso Sergio Massa. Milei dijo públicamente que iba a mantener esa reducción, pero los gobernadores reclaman que no pueden pagar los aguinaldos sin esos recursos. Y se lo hicieron saber a algunos de los jueces de la Corte.
Antes de la derrota de Massa, los mandatarios peronistas no se habían manifestado contra la rebaja en Ganancias: solo lo hicieron los mandatarios de Juntos por el Cambio y solamente una provincia, Mendoza, se presentó en los tribunales en contra de la medida.
Más allá de los gestos distendidos entre la Corte y el futuro ministro, no son lo mismo las propuestas de reforma judicial, donde el nuevo gobierno puede que cuente con el apoyo del tribunal, que los problemas reales sobre los que el máximo tribunal deberá decidir. En la Corte hay prudencia: “Hay que esperar a que asuma y ver”, dijo una fuente.
Lorenzetti destacó ya públicamente: “Lo que tenemos que hacer es trabajar para la gobernabilidad, que es lo que el pueblo quiere, y para mejorar la vida de los argentinos”. Agregó que “el Poder Judicial necesita reformarse para mejorar”.
Resta conocerse las reformas que esboza sobre el Concejo de la Magistratura y quién cubrirá la vacante en la Corte.
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Grindetti y Sánchez Zinny estarán en el gabinete porteño
Jorge Macri confirmó que el intendente de Lanús será su jefe de Gabinete y el exfuncionario porteño será su vicejefe
Delfina Celichini
Jorge Macri se mueve con hermetismo para terminar de definir quién ocupará un lugar dentro de su gabinete. Sin mayoría en la Legislatura, el flamante jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires negocia su gobernabilidad cuando Juntos por el Cambio (JxC) se desgrana a nivel nacional y él hace equilibrio para sostener la coalición a nivel local. Sus socios políticos, especialmente los radicales, lo miran de reojo por la cercanía con su primo Mauricio, quien cerró filas detrás del presidente electo Javier Milei y pone a sus hombres de confianza en lugares estratégicos de la ciudad.
Mientras tiende puentes con todos los sectores políticos porteños, el ejecutivo envió ayer a la Legislatura local un proyecto para modificar la actual estructura del gabinete de ministros. Además de la jefatura de Gabinete, cuyo titular será Néstor Grindetti, pasarán de nueve a diez ministerios a partir de la creación de una nueva cartera de Infraestructura, la división de la actual área de Justicia y Seguridad, y la disolución del Ministerio de Gobierno, que se convertirá en secretaría.
Con una imagen junto a Grindetti y Gabriel Sánchez Zinny, quien será el vicejefe de Gabinete, Macri indicó que trabaja en el diseño de su gobierno “con fuerte impronta Pro”.
Las novedades del gobierno de Macri en la ciudad de Buenos Aires serán dos. Una tendrá que ver con volver a las raíces de Pro, conservar los principales lugares de poder para referentes “amarillos” y diferenciarse del perfil aperturista de quien se convertirá en su predecesor, Horacio Rodríguez Larreta.
La otra será retomar las transferencias de competencias nacionales a la Ciudad, como el Puerto de Buenos Aires, la Terminal de Ómnibus de Retiro, los terrenos ferroviarios y los bajo autopistas. Según pudo saber la nacion, es algo que Mauricio Macri le solicitó a quien ocupará la Casa Rosada desde el próximo 10 de diciembre.
Esta tarea estará a cargo del nuevo Ministerio de Infraestructura, que tendrá, además, competencia sobre Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA) y Subterráneos de Buenos Aires SE (Sbase), dos áreas estratégicas para la Capital Federal. Si bien el nombre de quien comandará esta cartera aún no se confirmó, se descuenta que sea alguien del riñón del expresidente. Circuló el nombre de Guillermo Dietrich, pero en su entorno lo negaron de manera rotunda. Daniel Chain, exsecretario de Obras Públicas de la Nación (2015-2017), quien reporta directamente a Mauricio, es uno de los que más suenan para ocupar esta posición. Tendrá bajo su poder la millonaria obra de elevación de un tramo del Ferrocarril Sarmiento.
Jorge Macri se mueve con hermetismo para terminar de definir quién ocupará un lugar dentro de su gabinete. Sin mayoría en la Legislatura, el flamante jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires negocia su gobernabilidad cuando Juntos por el Cambio (JxC) se desgrana a nivel nacional y él hace equilibrio para sostener la coalición a nivel local. Sus socios políticos, especialmente los radicales, lo miran de reojo por la cercanía con su primo Mauricio, quien cerró filas detrás del presidente electo Javier Milei y pone a sus hombres de confianza en lugares estratégicos de la ciudad.
Mientras tiende puentes con todos los sectores políticos porteños, el ejecutivo envió ayer a la Legislatura local un proyecto para modificar la actual estructura del gabinete de ministros. Además de la jefatura de Gabinete, cuyo titular será Néstor Grindetti, pasarán de nueve a diez ministerios a partir de la creación de una nueva cartera de Infraestructura, la división de la actual área de Justicia y Seguridad, y la disolución del Ministerio de Gobierno, que se convertirá en secretaría.
Con una imagen junto a Grindetti y Gabriel Sánchez Zinny, quien será el vicejefe de Gabinete, Macri indicó que trabaja en el diseño de su gobierno “con fuerte impronta Pro”.
Las novedades del gobierno de Macri en la ciudad de Buenos Aires serán dos. Una tendrá que ver con volver a las raíces de Pro, conservar los principales lugares de poder para referentes “amarillos” y diferenciarse del perfil aperturista de quien se convertirá en su predecesor, Horacio Rodríguez Larreta.
La otra será retomar las transferencias de competencias nacionales a la Ciudad, como el Puerto de Buenos Aires, la Terminal de Ómnibus de Retiro, los terrenos ferroviarios y los bajo autopistas. Según pudo saber la nacion, es algo que Mauricio Macri le solicitó a quien ocupará la Casa Rosada desde el próximo 10 de diciembre.
Esta tarea estará a cargo del nuevo Ministerio de Infraestructura, que tendrá, además, competencia sobre Autopistas Urbanas Sociedad Anónima (AUSA) y Subterráneos de Buenos Aires SE (Sbase), dos áreas estratégicas para la Capital Federal. Si bien el nombre de quien comandará esta cartera aún no se confirmó, se descuenta que sea alguien del riñón del expresidente. Circuló el nombre de Guillermo Dietrich, pero en su entorno lo negaron de manera rotunda. Daniel Chain, exsecretario de Obras Públicas de la Nación (2015-2017), quien reporta directamente a Mauricio, es uno de los que más suenan para ocupar esta posición. Tendrá bajo su poder la millonaria obra de elevación de un tramo del Ferrocarril Sarmiento.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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