sábado, 6 de mayo de 2023

CUENTAS E INFLACIÓN


La deuda pública trepó 20% en 2022 y dicen que es “especialmente elevada”
Llegó a US$396.555 millones y representa el 85% del producto bruto, entre los niveles más altos de América Latina
Fernández y Cristina Kirchner aumentaron la deuda
Pese a que el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner criticó activamente el endeudamiento durante la gestión de Mauricio Macri, el año pasado la deuda pública nacional volvió a aumentar en un 20% y alcanzó el nivel de US$396.555 millones (85% del PBI), según las últimas cifras oficiales del Ministerio de Economía.
De ese total, el 45,9% está en manos de agencias estatales, el 20,3% es deuda con organismos multilaterales y bilaterales, y casi el 34% restante tiene como acreedor al sector privado. A su vez, el 67% de la deuda fue emitida en moneda extranjera y el 33% restante, en moneda local.
La gestora de activos internacionales Janus Henderson publicó ayer un informe sobre el aumento de la deuda pública mundial, luego de que los gobiernos debieron aplicar medidas paliativas para contrarrestar el freno de la actividad económica por la pandemia. Esa deuda, a su vez, se incrementó fuertemente luego de que los gobiernos debieron también subir las tasas de interés para contener la inflación.
“Los gobiernos de todo el mundo se enfrentan a un doloroso ajuste de cuentas, ya que la deuda récord y los altos tipos de interés prevén que los costos de endeudamiento se duplicarán en los próximos tres años. Esto supondrá una presión significativa para los contribuyentes y los servicios públicos”, dice el informe Índice de Deuda Pública Anual, que difundió Janus Henderson.
En números, la deuda por habitante a escala mundial fue de US$13.525 en 2022, cantidad superior en US$3264 a la que había antes del inicio de la pandemia, aunque con grandes variaciones de un país a otro.
Con relación a la Argentina, el texto señala que “la deuda pública en porcentaje del PBI es especialmente elevada”, pero prevé que bajará del 85% del PBI, en 2022, al 75%, hacia 2025. “La deuda soberana del país aumentó otro 20% el último año. Esto representa US$8604 per cápita y se espera que siga creciendo hasta los US$8878, en 2025”, estima.
El informe también destaca que la deuda total en la Argentina en 1995 era de US$87.000 millones, mientras que la relación con el producto bruto de entonces era del 31%. “Los datos prepandemia indican que en 2019 la deuda soberana por persona en la Argentina era de US$7219, la deuda total era US$323.000 millones y el porcentaje con respecto al PBI tocó un pico de más de 90%. La proyección hacia 2025 estima que subirá la deuda total hasta US$411.000 millones, que representarán el 75% en relación con el PBI y que será de US$8878 per cápita”, dice.
En la región, Brasil es el país más endeudado en términos brutos y el 11° del mundo. La deuda pública general aumentó allí 4,7% en 2022, hasta los US$1,4 billones, pero equivale al 76% del PBI, menor que el ratio de la Argentina.
Colombia, por su parte, es el tercer país más endeudado de la región (en segundo lugar está la Argentina). Su deuda soberana aumentó el año pasado 11,8% interanual, alcanzando los US$199.000 millones y llegó al 68% del PBI.
En el caso de México, su deuda ascendió a US$736.000 millones y su ratio es del 51% del PBI, inferior a la media mundial, pero se sitúa en el medio del grupo de los mercados emergentes.
“Desde la crisis financiera mundial, los gobiernos han pedido prestado con una libertad asombrosa. Los tipos de interés cercanos a cero y los enormes programas de expansión cuantitativa de los bancos centrales expandieron la deuda pública, pero los tenedores de bonos exigen ahora mayores rendimientos para compensar la inflación y los riesgos crecientes, y esto está creando una carga significativa y cada vez mayor para los contribuyentes. La transición hacia unas condiciones financieras más normales está resultando un proceso doloroso”, dijo el director global de Renta Fija de Janus Henderson, Jim Cielinski.
En 2022 y 2023, el informe señala que se produjeron cambios drásticos para las finanzas públicas de todo el planeta. “A fines del año pasado, el valor total de la deuda pública mundial se había disparado 7,6% en moneda constante, hasta alcanzar la cifra récord de US$66,2 billones, el doble que en 2011. En 2022, el gobierno de Estados Unidos se endeudó más que todos los demás países juntos”, analiza.
El panorama hacia delante, dicen, no es alentador. “En 2025, los gobiernos de todo el mundo tendrán que gastar US$2,8 billones en intereses, más del doble que en 2022. Esto supondrá un adicional del 1,2% del PBI, desviando recursos de otras formas de gasto público o exigiendo subidas de impuestos. Estados Unidos está especialmente expuesto a esta medida”, indica.


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El billete de $2000 ya está listo y entraría en circulación este mes
Según la Casa de Moneda, se adelantó por mejoras en la planificación de producción
María Julieta RumiEl billete de $2000, con Ramón Carrillo y Cecilia Grierson
La Casa de Moneda confirmó ayer que el billete de $2000 ya está listo a pesar de que estaba previsto que saliera para junio o julio. Sin embargo, aclaró que la decisión acerca de cuándo estará en circulación depende del Banco Central.
Según fuentes de la empresa pública, a cargo del massista Ángel Mario Elettore, el adelantamiento se debió a “mejoras en la planificación de producción”.
En tanto, fuentes de la entidad presidida por Miguel Pesce dijeron primero que la Casa de Moneda estaba en falta con el abastecimiento porque “tendría que haberlo entregado el viernes pasado”. Sin embargo, luego informaron que los billetes ya están en poder de los bancos, que tienen que hacer pruebas, pero podrían estar en circulación antes de fines de mes.
Antecedentes
La emisión del billete, que llevará las imágenes de la doctora Cecilia Grierson y el doctor Ramón Carrillo, y del Instituto Malbrán, se conoció en febrero de este año y, si bien el BCRA habló de una función conmemorativa del “desarrollo de la ciencia y de la medicina en la Argentina”, la decisión fue una imposición de la realidad.
Es que, dada la muy elevada y sostenida inflación, el billete de mayor denominación que circula hoy en el país (el de $1000) ya era el de menor valor medido en dólares estadounidenses de la región. Y hoy vale aún menos: equivale a US$4,30 si se lo mide contra el dólar minorista del Banco Central, que cotiza a $232,50 (si bien es inaccesible para los particulares); a US$2,32 (al tipo de cambio MEP); a US$2,21 (al CCL), o a US$2,13 (al blue).
Además, distintas entidades habían reclamado por los problemas y sobrecostos logísticos que provocaba el hecho de no contar con billetes de mayor denominación de $2000, $5000 y $10.000 para abaratar costos logísticos y poder operar con mayor seguridad.
“Transportar, movilizar, extraer cada vez más cantidad de billetes, además de generar complicaciones y gastos, provoca situaciones de inseguridad cada vez más frecuentes”, afirmó Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba).
La resistencia a emitir un billete de mayor denominación era presumiblemente política. Para una parte de la coalición oficialista, hacerlo significaba admitir la existencia de una inflación elevada, una rémora que quedó de los mandatos de Cristina Kirchner, cuando se intervino el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Más allá de esto, en el Banco Central ya se habían realizado diseños para estar listos ante la posibilidad de lanzarlo, algo que quedó reiteradas veces postergado por la administración de Alberto Fernández. En mayo del año pasado, el Presidente había anunciado que pondría al BCRA y a la Casa de Moneda a trabajar en un rediseño de la familia actual de billetes de animales para “recuperar la memoria”

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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