martes, 20 de junio de 2023

SER UN LÍDER POSITIVO


Los secretos de Manu Ginóbili para ser un líder positivo
Ettore Messina, reconocido entrenador de básquet, revela las condiciones que se deben tener para guiar e incentivar a un grupo
Melanie Shulman“Hay jugadores que lideran con el miedo, que presionan mucho y esto no ayuda”, sostiene Messina
Encargados de inspirar y motivar, los líderes cumplen el rol de llevar a su equipo –de trabajo o deportivo– a la cima de la mejor manera posible. La mayoría de ellos nace con la personalidad de líder, y algunos, la siguen moldeando con los años.
“Todos los grandes campeones tienen una manera distinta de utilizar su liderazgo y son una de las piezas claves para triunfar”, asegura el italiano Ettore Messina, uno de los entrenadores de básquet más reconocido de Europa y actual director técnico del Olimpia de Milano de la Lega Basket Serie A.
Messina participó del ciclo Aprendemos Juntos 2030, la plataforma de contenidos inspiradores del BBVA, donde contó sobre su larga trayectoria como director técnico y las condiciones que debe tener un buen líder para potenciar a sus jugadores o compañeros.
Durante su carrera tuvo la oportunidad de dirigir a estrellas de la NBA como Manu Ginóbili, Tim Duncan y Kobe Bryant, entre otros, cuando estuvo en el banco de San Antonio Spurs y Los Angeles Lakers.
Según Messina, los llamados “líderes de vestuario” no siempre son los mejores. “Con el tiempo nos damos cuenta cuáles son los jugadores que llevan mejor la motivación de sus compañeros”. Pero, ¿cuáles son sus secretos? ¿Cómo logran ser buenos líderes?
Cada equipo es distinto, en cuanto a sus tácticas, técnicas e incluso en la manera de relacionarse. Por eso, el líder debe tener la capacidad de entender estos aspectos intrínsecos y exprimirlos para sacar sus frutos.
Sin embargo, cada uno actúa de manera distinta. Al respecto, Messina revela que hay dos estilos de líderes muy comunes, dentro y fuera de la cancha: liderar a partir del miedo y liderar con actitud positiva.
Messina considera que el miedo es una de las sensaciones más incómodas que se pueden experimentar. “Hay jugadores que lideran con el miedo, en el sentido de que suelen subir muchísimo la presión que ponen en sus compañeros. Al ser muy buenos, presionan para que los compañeros jueguen al límite de sus habilidades. Y no tienen piedad. Si alguien juega mal, le dice: ‘Mira, ¿qué haces? Esto así no’. Entonces, hay momentos que los compañeros juegan con miedo. Con más temor de fallarle a este jugador, que al entrenador”, ejemplifica.
Frente a este escenario, se desprende un debate: “Esta forma, ¿es la manera correcta de conseguir el nivel máximo de actuación?”, se pregunta el entrenador.
“Yo no creo esto. La presión puede pasar, en mi opinión, durante un pequeño tiempo, no para una temporada entera, porque a la gente le explota la cabeza. Se queman y no tienen más energía. Pero hay muchos jugadores que hacen esto”, asegura.
En cambio, destaca que hay jugadores que lideran con actitud positiva. El objetivo de quien lidera con esta característica, es unir al equipo y su premisa es fomentar los valores del trabajo grupal.
Este fue el caso del astro argentino de la NBA, Manu Ginóbili, que según Messina, supo liderar no solo con el ejemplo, sino también con el entusiasmo, y destaca que frente a cualquier situación, tanto buena como mala, “siempre tuvo una increíble actitud positiva y motivadora con sus compañeros. Incluso cuando él se enfada consigo mismo por un error o con un compañero, porque no es perfecto”.
A tal punto que el entrenador cuenta que solía escucharlo decir: “No pasa nada. Ahora vamos a hacerlo bien” y resalta: “Parece una frase sencilla, pero automáticamente te pasa el mensaje de que lo que viene será mejor que lo de antes. Y esto te da confianza y genera un sentido de pertenencia con el grupo, especialmente en equipos jóvenes”. De esta manera, lo más probable es que se obtengan buenos resultados.
Otro caso similar fue el de Tim Duncan, jugador de los Spurs y compañero de Manu, que también supo marcar la diferencia y ocupar el rol de líder. Aunque a la inversa de Ginóbili, Messina cuenta que su modo de actuar era a través de la mirada: “Hablaba poco, pero te miraba con actitud positiva y ponía a todos en su sitio”.
El director técnico se convierte en una suerte de maestro del líder. Para Messina, es importante dejarlos caminar con libertad y que experimenten: “Creo que a veces tenemos que dejarlos fallar; frente al error, no los levanto, pero sí los ayudo. A mí me gusta decirles a los jugadores ‘Dame un error nuevo’. Porque el error mental es cuando repetís siempre la misma tontería por falta de actitud o por falta de atención. Esto me cuesta aceptarlo. Pero si veo un error porque él está intentando hacer algo distinto o algo más complicado… bueno, me conformo con esto. Dame nuevos errores, no sigas cometiendo siempre el mismo”, finaliza

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