Gachi Hasper: “La belleza es un refugio, lo ha sido siempre”
Pintar sin parar e indagar en nuevos modos de que la obra llegue a la gente: la fórmula de la artista para atravesar un año marcado por la incertidumbre
La risa de Gachi Hasper hace buen juego con la sustancia de su obra: acrílicos, acuarelas e instalaciones donde el color es presencia luminosa, rotunda, optimista. Así se la escucha incluso cuando habla de un año, el que estamos atravesando, en el que la pandemia es un peso continuo sobre el ánimo de casi todos. Gachi se ríe, cuenta que aferrarse a su trabajo la salva hoy como la salvó siempre y, con paradójica liviandad, incluye a sus últimos trabajos en lo que denomina la “producción pandémica”.


–¿Tus últimas obras son una respuesta a la pandemia?
–No son imágenes que hayan nacido del Covid-19, más bien son una continuación de mi trabajo. La idea de hacer serigrafías sí nació con la pandemia, no había pensado en algo así previamente. Tiene que ver con buscar maneras de que la obra sea más accesible, buscar respuestas a la circulación. En principio será una serie de poca tirada, quince nada más. La voy a hacer en un taller de Miami, lo que no quiere decir que no vaya a hacer algunas impresiones acá. De hecho, ya encontré un experto en impresiones en Buenos Aires. Pero bueno, primero salió afuera. Circunstancias de este momento globalizado.
–Buscaste una posibilidad de hacer circular la obra más allá de lo virtual, que fue el ámbito que más creció últimamente.
–Sí, por supuesto. ¡Al principio todos nos pusimos a hacer videos! También lo pedían las galerías, las instituciones; te decían “por favor, hacé un video mientras trabajás, contá qué hacés”. De repente éramos actrices. Y yo no me formé para eso, la verdad (risas). Ni siquiera para hablar… Por eso las entrevistas a veces me dan miedo, porque mi fuerte no es hablar de mi trabajo, mi fuerte es hacerlo.
–El año pasado trabajaste mucho en el espacio público. ¿Cómo vivís el contraste con este momento de tanta reclusión?
–Es verdad, este año todas esas cosas están en pausa. Y no se sabe si cuando terminen las restricciones ese tipo de proyectos seguirá existiendo. Veremos, no hay que ser fatalista. Tengo fe de que en un par de años saldremos. Porque esto es algo que no se va a ir a fin de año. Primero todos pensamos que iba a durar un mes, que íbamos a estar encerrados 15 días, luego otros 15… Y ahora vamos entendiendo que tampoco se termina el 2020, que va a alcanzar al 2021 también. Es algo con lo que vamos a tener que aprender a vivir.
–¿Y vos cómo te las estás arreglando?
–Dibujo como loca, estoy haciendo proyectos, renders. Todo a distancia, por supuesto. No podés trabajar como siempre. Tengo una asistente, una arquitecta, con la que desarrollo los renders, y nunca nos vimos.
–Sí, por supuesto. ¡Al principio todos nos pusimos a hacer videos! También lo pedían las galerías, las instituciones; te decían “por favor, hacé un video mientras trabajás, contá qué hacés”. De repente éramos actrices. Y yo no me formé para eso, la verdad (risas). Ni siquiera para hablar… Por eso las entrevistas a veces me dan miedo, porque mi fuerte no es hablar de mi trabajo, mi fuerte es hacerlo.
–El año pasado trabajaste mucho en el espacio público. ¿Cómo vivís el contraste con este momento de tanta reclusión?
–Es verdad, este año todas esas cosas están en pausa. Y no se sabe si cuando terminen las restricciones ese tipo de proyectos seguirá existiendo. Veremos, no hay que ser fatalista. Tengo fe de que en un par de años saldremos. Porque esto es algo que no se va a ir a fin de año. Primero todos pensamos que iba a durar un mes, que íbamos a estar encerrados 15 días, luego otros 15… Y ahora vamos entendiendo que tampoco se termina el 2020, que va a alcanzar al 2021 también. Es algo con lo que vamos a tener que aprender a vivir.
–¿Y vos cómo te las estás arreglando?
–Dibujo como loca, estoy haciendo proyectos, renders. Todo a distancia, por supuesto. No podés trabajar como siempre. Tengo una asistente, una arquitecta, con la que desarrollo los renders, y nunca nos vimos.

–A mí el trabajo me ha salvado. No sé hacer otra cosa. Lo que sé hacer es pintar, proyectar ideas, dibujar, emprender actividades educativas… El desafío es encontrar otras maneras de darles impulso. Por ejemplo, en plena pandemia se instaló una obra mía en San Pablo. Yo no podía viajar, pero podía trabajar los planos, las especificaciones. Volviendo a tu pregunta, estoy dibujando más que nunca. Al principio no salía de la casa. ¡No salía de la cocina! No iba al taller, así que dejé de lado las pinturas más grandes. Ahora, de a poco, estoy retornando: me pongo el barbijo, camino, llego al taller. Los asistentes empezaron a venir y trabajamos a metros de distancia, con barbijos. Si vamos a tener que vivir con la pandemia, habrá que aprender cómo hacer las cosas con cuidado, armar situaciones que sean seguras, y trabajar.
–¿Qué aporta el arte a este momento de tanto desconcierto?
–Creo que el ser humano vive en el desconcierto y en la angustia, mas allá de que ahora todo eso esté exacerbado y que pensamos en la muerte diez veces más de lo que lo hacíamos antes. Estamos más conscientes de que somos seres finitos, de que en cualquier momento viene algo y te lleva. En este sentido, el arte es un refugio, es la esperanza, la ilusión de que podemos vivir felices. La belleza es un refugio. Lo ha sido siempre, y ahora necesitamos que lo sea más aún. Necesitamos más arte, más pintura, más películas, más teatro. Para encontrar el eros, la vida. Para contrarrestar las promesas de muerte que hay todos los días.

–Alguna vez dijiste que el color “es emoción”. ¿Cambiaron tus colores estos días?
–Lo que pienso que es bello no ha cambiado. Eso es lo que creo ahora. Aunque es verdad que algunas cosas uno no las ve inmediatamente. Habrá que ver dentro de un año.
D. F. I.
–Lo que pienso que es bello no ha cambiado. Eso es lo que creo ahora. Aunque es verdad que algunas cosas uno no las ve inmediatamente. Habrá que ver dentro de un año.
D. F. I.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.