viernes, 4 de agosto de 2023

QUEJAS POR LAS SUBAS DE MÁS DE 4OO % EN LAS FACTURAS DE LUZ Y DE LA CARNE


La reacción de los usuarios tras los aumentos de hasta 400% en las facturas de luz
Si bien la quita de subsidios estipulada por el Gobierno está destinada a hogares de Nivel 1, los consumidores de todos los sectores se vieron afectados
Carlos Manzoni...Luján Berardi

Los usuarios recibieron fuertes aumentos en sus facturas de luz luego de la quita de subsidio al sector del nivel 1
En el último año, las boletas de electricidad para los usuarios de altos ingresos (el nivel N1, según se estableció en el esquema de segmentación tarifaria impulsado por el Gobierno), acumulan un aumento de hasta 473% en términos nominales y de 164% en términos reales, según datos de la consultora Economía y Energía.
Detrás de estos porcentajes y de la frialdad de las cifras, el impacto mensual se materializó en las facturas que llegaron en estos días a los usuarios, que reaccionaron con sorpresa y quejas por los aumentos.
Algunos ejemplos. Un usuario de zona Norte de Edenor, que pidió mantener en reserva su nombre, tuvo un incremento de 400% interanual en su tarifa domiciliaria: pasó de pagar $11.414,3 a $57.752,96, pese a haber tenido una demanda similar de energía. Se trata de un caso de muy alto consumo para un hogar.
Algunos usuarios "electrointensivos" utilizan la energía eléctrica para suplir la falta de otros servicios como agua por red o gas
Ese no es el único consumidor que hizo oir su queja. José, de 45 años, que se autodenomina con ironía “un pituquito de Recoleta” (en alusión a la expresión que usó el gobernador electo de Córdoba, Martín Llaryora), contó que en agosto de 2022, la factura de Edesur que pagaba era de $1437, mientras que en julio de este año tuvo que abonar $7438. “Un alza de 417% en pocos meses”, se lamentó.
Otro usuario de la zona de Luján también exhibió con bronca las facturas en las que se puede comparar el importe con vencimiento al 14 de agosto de 2022 y el que debe pagar en igual fecha de este año. En la primera de ellas, adeuda a la Cooperativa Eléctrica de Luján $4422,86, mientras que en la última la cifra saltó a $24.925,36, un incremento de 468%.
Mario, de 53 años, que vive en El Challao, un distrito situado en el pedemonte del Gran Mendoza, cuenta que le llegó una factura bimestral en la que debe pagar por cada mes $37.958, mientras que en igual período de 2022 debió abonar $14.791 por cada mes. Además, el hombre refirió que de mayo a agosto el importe de la boleta casi se quintuplicó. “Estaría bueno que Edemsa [la empresa que brinda el servicio eléctrico allí] informe más y anticipe cuánto va a aumentar según el nivel de consumo, que en invierno es más. ¿Cómo hago para pagar cuatro veces más que hace tres meses? Y ¿cuánto va a aumentar en el próximo bimestre?”, reclamó.
Esto no es todo. En ese escenario, la Secretaría de Energía aprobó un nuevo incremento tarifario a partir de agosto, que rondará el 4% para los usuarios residenciales de altos ingresos –que ya no contarán con el subsidio– y para los de ingresos medios cuyo consumo mensual sea mayor a los 400 KWh, con el objetivo de reducir el gasto en el rubro subsidios energéticos.
La usuaria que vive en un tres ambientes en recoleta sufrió un aumento de 170% más en la factura, incluso consumiendo un 32% menos
Con este nuevo aumento tarifario, las facturas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumularán cinco ajustes en el año (febrero, abril, mayo, junio y agosto) para los usuarios de ingresos altos y medios.
La suba no alcanzó a los hogares de ingresos bajos (nivel 2), a partir del esquema de segmentación implementado por el Gobierno, pero los efectos sí alcanzaron a hogares o comercios de otros niveles, e incluso a trabajadores independientes o jubilados, que no se anotaron en el registro para mantener los subsidios.
El impacto del alza también generó repercusiones en las redes sociales, donde los usuarios volcaron sus quejas. Es la situación de Matías, quien recurrió a Twitter para hacerse escuchar: “En mi caso, el aumento fue más del 300%, incluso consumiendo un 35% menos que en 2022 [en el] mismo período. Brutal el ajuste, y después el ‘súper ministro’ con cara de malo, amenaza a las empresas que quieran aumentar precios”, comentó en un mensaje en su cuenta.
Otro usuario de Twitter expresó su indignación: “Los amigos de @EDELAP_Oficial me subieron de $28.000 a $84.000. Y cuando llamé, me dicen q se duplicó el kw de $15 a $30, aprobado por el gobierno… (sic)”.
Aumento de tarifas de luz. Fuente: Economía & Energía
Es que la llegada de Sergio Massa al Palacio de Hacienda significó un cambio en la política tarifaria oficial. Pese a la histórica resistencia del kirchnerismo a subir las tarifas –sobre todo en un año electoral–, que generó duros enfrentamientos entre parte de la coalición oficialista y el exministro Martín Guzmán, Massa aplicó la segmentación e impulsó un fuerte aumento para los usuarios de altos ingresos, que son alrededor de 5,4 millones (casi un 35% del total).
En números concretos, mientras que en noviembre del año pasado, estos usuarios pagaban $7500 el MWh (el costo de la generación eléctrica), a partir de agosto, pagarán $22.800. Esto implica una suba de 204%.
El valor de la generación eléctrica es uno de los tres costos que componen las boletas de luz, ya que también se incluye el transporte (de los lugares de generación eléctrica a los centros de consumo) y la distribución (para que llegue el servicio a cada hogar).
El Gobierno también aplicó aumentos tarifarios en los otros rubros. En distribución, por ejemplo, donde operan empresas como Edenor y Edesur, hubo una suba de 261% en el año, para compensar los atrasos tarifarios de los primeros años de gestión. Esta suba alcanzó a todos los usuarios por igual, independientemente de su nivel de subsidios.
Los usuarios de ingresos altos pasaron de un valor promedio de $3096 en junio de 2022 a otro de $8275 en el mismo período de 2023, según cálculos de la consultora Economía & Energía
Actualmente, según cálculos del mercado, los usuarios de altos ingresos (nivel 1) reciben solo un 3% de subsidios. Sin embargo, los de ingresos bajos y medios todavía tienen 86% y 83%, respectivamente. Dicho de otra manera, el 65% de los usuarios pagan menos de 20% del costo de la electricidad. El principal desafío de la próxima gestión será reducir esos beneficios, en un contexto de permanente caída del ingreso real.
Aun así, hay quienes aseguran mantener un subsidio y niveles de consumo inferiores a los 400 KWh y haber recibido boletas con fuertes aumentos el último mes. Como Federico, quien escribió en sus redes: “$9mil pagué en Pergamino por 350kwh en un mes, subsidiado. Si consumiera 1300 mensual (2600/2) tengo que vender la casa para pagar la luz. No me dan las cuentas, esa factura tiene subsidio sí o sí (sic)”.
Los usuarios de ingresos altos (N1) pasaron de un valor promedio de $3096 en junio de 2022 a otro de $8275 en junio de este año (a precios constantes de mayo), para un consumo medio de 258 KWh por mes, según cálculos de la consultora Economía & Energía, que dirige Nicolás Arceo, exfuncionario del gobernador Axel Kicillof durante su gestión como ministro de Economía.
Las facturas llegan con aumentos
En el primer semestre, el Gobierno destinó $1,3 billones a subsidiar la energía, lo que significa un aumento de 81,5% con relación al mismo período del año pasado, muy por debajo de la inflación interanual. Si se tiene en cuenta la variación de precios, la caída real en el gasto de subsidios fue de 13%, según cálculos de la consultora LCG. Si bien el incremento de tarifas ayuda a la reducción del gasto en subsidios, la caída también está explicada por una reducción este año en los precios del gas.
En lo que va de 2023, las tarifas eléctricas subieron en todo el país en tres ocasiones (febrero, mayo y agosto), luego de que la Secretaría de Energía decidiera la quita total de subsidios para los usuarios de ingresos altos y medios. De esta forma, los hogares de mayores recursos –o los que no se anotaron en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE)– prácticamente ya no reciben subsidios directos del Estado, mientras que los de ingresos medios aún tienen subvencionados los primeros 400 KWh de consumo por mes.
Paula Soldi, directora del Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (Cepis) y coordinadora del Observatorio de Servicios Públicos de la UNLP, explicó que muchos usuarios que recibieron aumentos en sus facturas tuvieron dificultades para realizar el trámite en ese registro: “En la mayoría de las consultas los vecinos nos refieren que son grupos familiares que cumplen con los requisitos para poder ser categorizados como usuarios del nivel 3, por ejemplo, pero que, por distintos motivos, no han podido o no han sabido completar el trámite en el RASE para conservar el subsidio”.
En las ONGs Adecua y Cepis están recibiendo muchos reclamos por los fuertes aumentos recibidos en las boletas de luz; muchas personas no han podido mantener subsidio a través del RASE
Soldi agregó que uno de los problemas que acarrea la quita de subsidios y los aumentos es el impacto en los usuarios “electrointensivos”. Estos son quienes no tienen acceso a otros servicios, como agua por red o gas, y que los suplen con energía eléctrica: “En este caso el problema es que solo tienen subsidiado el primer bloque de 400 KWh. Es decir, que por todo el excedente de energía que consumen, abonan tarifa plena, como si fueran Nivel 1. Y les han llegado facturas más elevadas respecto del invierno pasado, que tenían la tarifa plenamente subsidiada”, comentó la directora.
Victoria tiene 38 y vive en el Gran Buenos Aires. Ella utiliza energía eléctrica en vez de gas, es decir, pertenece al grupo de “electrointensivos” a los que se refería Soldi. “Es mi única forma de calefaccionar. No soy oligarca por querer calefaccionar mi casa. La verdad que, entre todos los aumentos que se juntan, no sé cómo voy a hacer para pagar la factura. En igual período del año pasado pagaba $23.261,91 y ahora, $105.811,52″, contó la usuaria, que vive con su marido y una hija de tres años.
También Sandra González, presidenta de Adecua, una sociedad civil que aboga por la defensa de los derechos de usuarios y consumidores, comentó sobre los reclamos por fuertes aumentos en las boletas de energía y las dificultades en los trámites para mantener los subsidios: “Hay cualquier cantidad de reclamos. Obviamente, es gente que no hizo el trámite en el RASE por algún motivo. Hay muchos que no quieren hacerlo, pero hay casos también de jubilados que sufren esto porque no les hicieron bien el trámite. Eso se puede solucionar enseguida, pero en general el aumento es considerable con un consumo de 500 KWh. Estamos hablando de $20.000 a $23.000″, dijo
Los usuarios recibieron fuertes aumentos en sus facturas de luz luego de la quita de subsidio al sector del nivel 1
Norma, una jubilada del barrio porteño de Almagro, tiene hechas las cuentas que muestran cómo el pago de la luz le saca más de su jubilación. “En agosto de 2022 cobré $103.550,55 y pague a Edesur $6098,73, o sea que fue 5,85% de mi ingreso, mientras que en agosto de este año cobré $195.754,86 y pagué $21.521,03 , es decir, 10,99% de mi jubilación. Y eso que cada vez consumo menos; en 2021 consumia 1314 KWh; en 2022, 1172 KWh, y en 2023, 1064 KWh”, detalló.
Según González, ese sector que no desea hacer el trámite del subsidio son los de ingresos más altos, pero agrega que el problema no se termina con la energía: “Lo que pasa es que te aumenta la luz, te aumenta el gas, te aumenta la prepaga, te aumenta el colegio, te aumenta el seguro. Hay un sector de la sociedad al que lo están asfixiando. La realidad es que no hay plata que te aguante, hay mucho profesional independiente que no puede aumentar de la manera que le está aumentando todo”, opinó.
Uno de estos profesionales independientes es Gaspar, quien recibió un fuerte aumento en las boletas del local en donde lleva adelante su emprendimiento. Gaspar tiene un pequeño taller de cerámica en Capital Federal, en donde da clases, y pasó de pagar un promedio de $2000 de luz a $11.500. “Voy a tener que subir la cuota que le cobro a los alumnos bastante por encima de la inflación para poder solventar ese aumento tan grande de golpe”, concluyó.

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Suba de la carne: sugestivo control en Cañuelas
Una delegación de Agricultura fue ayer al mercado de hacienda a registrar lo que se pagó
Belkis Martínez
Luego de que se disparara el precio de la carne vacuna, a dos semanas de que se lleven a cabo las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), el Gobierno realizó un estricto control en el Mercado Agroganadero de Cañuelas desde muy temprano del día de ayer. La consigna principal de una delegación oficial que llegó desde la Secretaría de Agricultura, que conduce Juan José Bahillo, habría sido registrar los precios. Consignatarios consultados dijeron que, en realidad, esa acción fue para ”asustar a la gente” por el aumento de la hacienda que repercutió en el precio de la carne. En tanto, desde la cartera agrícola señalaron que se trató de una visita normal y no de una inspección.
Según pudo saber una delegación del Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA), un sistema clave que da las autorizaciones para operar en las distintas cadenas del campo y que funciona en la órbita de Agricultura, estuvo con los consignatarios de hacienda de ese mercado para “controlar los precios”.
Esta fue la primera vez que una comitiva de ese sector oficial fue a ese mercado y con el supuesto fin de conocer su funcionamiento. En el último tiempo, delegaciones del Senasa, la Municipalidad local y la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) han visitado el Mercado Agroganadero de Cañuelas para conocer la operatoria del lugar.
De acuerdo con fuentes consultadas, con su presencia la delegación del RUCA habría buscado seguir la operatoria de la compraventa de la hacienda y la situación de la matrícula de los operadores. “El Gobierno no entiende que cuanto más mano mete peor es porque a la larga esto termina siendo contraproducente”, dijo una fuente al tanto de la visita.
Según reconstruyó este medio, el control se habría originado por la situación de oferta y demanda que se vino dando, con una escasez de hacienda gorda y precios que se dispararon hasta niveles de $700 el kilo en diferentes plazas de venta. “Se acabó el gordo [un animal de más de 400 kilos] y la verdad es que cuando aumenta de golpe, el productor espera porque cree que mañana va a estar más caro y no vende. Esto es algo que se va retroalimentando; después comienza a venir la hacienda y empieza a bajar, pero van a agarrar el último precio”, contó la fuente.
En este marco, dijeron que la inspección del RUCA “no tiene sentido”. Y agregaron: “Los mandan por eso, para asustar, porque subió el precio y quieren ver si se puede hacer algo desde acá. Desde acá no se puede hacer nada. Acá es transparente todo. No se sabe con qué objetivo los envían. Alguien los manda porque quieren ver si hay alguna anomalía que puedan controlar ellos”.
“Desde acá no pueden hacer nada, pero ahora van a salir a los frigoríficos a controlar. Seguramente van a ver algunas compras acá y después van a ir a supervisar los precios a ver cómo salen. Revisan eso, nada más”, mencionaron
Precios
El grupo de la delegación del RUCA estuvo compuesto por seis personas que anotaban los precios de la hacienda. Las fuentes consultadas remarcaron que se trata de los mismos precios de los remates que salen publicados y, además, son televisados. “El productor está viendo todo el remate, o sea, no tiene sentido el operativo”, precisaron. Otras fuentes del mercado dijeron que no fue “nada importante” y que el día anterior les informaron de la llegada de esta delegación.
consultó en la Secretaría la nacion de Agricultura sobre este operativo y desde allí dijeron que anteayer informaron a las autoridades del mercado que iban a hacer esta visita. Aclararon que la decisión no fue sorpresiva y no hubo nada extraño. Negaron que se tratara de una inspección repentina.
Después de seis meses de un atraso frente a la inflación, el valor de la hacienda tuvo una recuperación en los últimos días de hasta un 40% en su valor. Para los especialistas, el ganado de engorde, el ternero y la vaca aún se encuentran rezagados entre un 20% y un 30% respecto al índice general que mide el Indec.
En los últimos días ese impacto se vio reflejado en las carnicerías, donde hubo un incremento de $300 promedio el kilo, equivalente a entre un 20% y un 30% según los cortes, por lo que el alza podría seguir esta semana, según los expertos. Vale recordar que a junio pasado, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), la carne acumulaba un aumento del 71,3% en los últimos doce meses, por debajo de la inflación general interanualizada del 115,6% del Indec

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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