jueves, 6 de abril de 2023

ECONOMÍA KKKK


Para el FMI, el Gobierno ahora es menos confiable
Apuntó contra la recompra de deuda, las demoras en la segmentación tarifaria y la moratoria; redujo la meta de reservas en US$1800 millones
Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.– El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que la implementación de la política económica en la Argentina se ha vuelto “menos confiable”, y cargó contra la recompra de deuda, la moratoria previsional impulsada por el kirchnerismo y las demoras en la implementación de la segmentación de tarifas para bajar los subsidios al señalar que “socavan” la acumulación de reservas y la baja del déficit, los dos pilares del programa para intentar estabilizar la economía.
El último informe del staff del Fondo desplegó así las más severas advertencias sobre la política económica desde que se implementó el nuevo programa, un año atrás, una señal de alarma que llega a la par de la aprobación por parte del organismo de una nueva revisión de los planes del Gobierno, que permitió la llegada de un nuevo giro por US$5400 millones para contener, al menos momentáneamente, la sangría de reservas.
El Fondo dijo que los “reveses de políticas” han contribuido a un desempeño peor del esperado y “han sumado a las incertidumbres sobre la determinación política de adherirse al programa antes de las elecciones” una primera señal de desconfianza sobre la voluntad del Gobierno para continuar con el plan acordado, la única ancla con la que cuenta la economía actualmente.
El análisis del staff remarcó que, en el contexto de una economía que ya arrastraba “grandes desequilibrios macroeconómicos”, la sequía implicó un serio impacto para la acumulación de las reservas, pero además suma a las presiones sobre el dólar y la inflación.
Luego viene una de las advertencias más duras del informe: “Mientras tanto, la implementación de políticas se ha vuelto menos confiable, con las recientes recompras de deuda, los déficits de la política energética y la aprobación del Congreso de una nueva moratoria de pensiones, que socavan los objetivos de acumulación de reservas y consolidación fiscal”, señala el Fondo, apuntando contra tres medidas que cayeron mal en el organismo.
“Ahora se necesita un paquete de políticas más sólido para abordar los desafíos de la sequía, revertir las pérdidas de reservas y el aumento de la inflación, y fortalecer el papel de anclaje del programa. Los ya altos riesgos a la baja han aumentado aún más, incluso dado el ciclo político”, redondea el párrafo.
Dado el impacto de la sequía sobre las exportaciones agropecuarias, el Fondo puntualizó en su informe que la meta de reservas para este año se ajustó en US$1800 millones. Antes de la última revisión, el programa preveía que el Banco Central (BCRA) acumulara US$4800 millones a su cuenta de reservas netas este año, una meta que, en el contexto de la sequía, era imposible de cumplir. Ahora la meta de acumulación de reservas para este año se ajustó a US$3000 millones. Aunque el nuevo objetivo representa un claro alivio, en el Gobierno reconocen que todavía no está garantizado que puedan cumplirlo.
Y el Fondo dejó en claro también que el Gobierno deberá hacer esfuerzos adicionales para poder cumplir con la meta de déficit fiscal primario del 1,9% del producto bruto interno (PBI) este año. Al respecto, el staff mostró su descontento con la última moratoria previsional al señalar que “se requieren acciones tempranas y decisivas para abordar de manera duradera los importantes costos fiscales no financiados de la imprevista moratoria previsional”. El Fondo calculó que la moratoria tendrá un costo del 0,4% del producto en el mediano plazo.
Antes de presentar el informe del staff, el Fondo había dicho el fin de semana en un comunicado que la Argentina necesita un paquete de políticas “más sólidas” y que era esencial mantener el rumbo para bajar el déficit. Gita Gopinath, la subdirectora gerente del FMI, dijo puntualmente que el costo fiscal de la nueva moratoria previsional deberá “mitigarse” permitiendo la entrada “solo a aquellos con mayor necesidad”.
Pero la meta que más preocupa en el Fondo es la acumulación de reservas, de las que salen los dólares para pagar la deuda con el organismo. El Gobierno pudo acumular US$5000 millones el año anterior en las arcas del Central gracias a maniobras como el dólar soja, una multiplicidad de cepos y amplias trabas para importar insumos, una política que ha causado un fuerte malestar en la industria. Ahora, apremiado por la sequía y apuntalado por el renovado apoyo de la Casa Blanca a la Argentina, el ministro de Economía, Sergio Massa, termina de perfilar una ofensiva para sumar dólares y fortalecer las reservas del Banco Central para intentar asegurar la estabilidad de la economía a lo largo del año electoral.
El plan del Palacio de Hacienda tiene tres pilares: un nuevo programa para alentar las exportaciones agroindustriales y de las economías regionales –un dólar agro, heredero del dólar soja–, una simplificación del régimen impositivo que toca las importaciones y el turismo para unificar los llamados dólar Coldplay, Qatar o tecno y más fondos frescos de organismos multilaterales. En concreto, Massa espera cerrar en los próximos meses nuevos programas de financiamiento por US$3000 millones.
Así y todo, con las tres patas de esa ofensiva, en el Ministerio de Economía calculan que aún faltarán otros US$3000 millones para terminar de transitar el año sin sobresaltos, más aún teniendo en cuenta que el calendario electoral alentará el acopio de dólares por la incertidumbre política. Economía confía en que podrá allanar el camino de aquí hasta fin de año para conseguir esos fondos.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

A la espera del dólar soja III, el BCRA inició abril con otra fuerte caída de las reservas
Aportó al mercado US$269 millones en una rueda en la que debió abastecer divisas a YPF para que concretara un pago de deuda
Javier BlancoEl BCRA volverá a comprar caro lo que vende barato
El Banco Central (BCRA) inició sus operaciones cambiarias en abril con una nueva venta de reservas (por vigésima jornada consecutiva), al verse forzado a aportar al mercado otros US$259 millones de su paupérrimo nivel de reservas para poder dar curso a los pedidos de compra que superaron los filtros oficiales, pero no podían ser abastecidos por la oferta privada de divisas.
Fue ni más ni menos que lo que el mercado esperaba, ahora que se sabe que el Gobierno lanzará tras el cierre de la rueda de mañana un nuevo dólar agro. “¿Quién del sector va a liquidar sabiendo que esperando unas horas más puede cobrar hasta 43% más por los dólares que venda?”, coincidieron en pronosticar numerosos operadores durante el fin de semana, apenas trascendió que el Ministerio de Economía se tomaría toda la semana corta para avanzar en la definición de los detalles del nuevo plan de estímulo –vía precios– a esas exportaciones.
En el mercado se descuenta que la racha vendedora, que lo obligó ya a desprenderse de algo más de US$3250 millones en lo que va del año, se prolongará al menos por 48 horas más.
De allí en más habrá que ver qué puede aportar la nueva versión del dólar soja, que volverá a obligar al BCRA a comprar caro lo que vende barato y emitir pesos a troche y moche en medio de un nuevo pico inflacionario, además de registrar otro perjuicio a su “empapelado” patrimonio.
Para el ente monetario, significó la mayor venta desde el 20 de marzo pasado (fecha en la que se había desprendido de US$260 millones, aunque habiendo tenido que abastecer divisas para que el Gobierno pueda cumplir con un pago anticipado –para bajar su costo– por las importaciones de gas que pactó).
Como entonces, el egreso estuvo muy influenciado por un pago: los US$286 millones que requirió la petrolera oficial YPF para hacer frente al vencimiento de una obligación negociable (ON). había advertido días atrás que el fondeo para ese pago, al que las empresas por lo general iban accediendo de manera cuotificada para evitar días con ventas muy significativas de reservas en este contexto, había sido postergado algunas jornadas atrás.
Esta vez pudo atenderlo rascando el fondo de olla y gracias al aire que ganó por algunos días con el nuevo desembolso del FMI (que el viernes pasado sumó por unas semanas nomás a sus reservas brutas US$2500 millones), mientras cuenta las horas para la llegada del nuevo dólar soja.
Explorando límites
El aporte oficial representó casi el 86% del volumen operado en el segmento de contado (que en la fecha llegó a los US$301,8 millones), un nivel muy elevado y claramente insostenible.
Según datos de la Corredora ZENI, quedarían cerca de 6 millones de toneladas de soja cosechada en 2022 sin vender. A eso se iría agregando lo que aporte la golpeada cosecha 2023 (estimada en 25 millones de toneladas). “Eso haría una oferta de 30 millones de toneladas (optimista), que a un precio exportaciones de US$600, son casi US$19.000 millones; si el productor decide vender un 25% durante abril, serían cerca de US$5000 millones. Esto dependerá de si convence al productor el dólar que se le ofrezca”, explicó días atrás el economista y consultor Fernando Marull.
“Mientras se extiende el drenaje de divisas, en medio de un crítico nivel de reservas netas, los operadores siguen expectantes de los detalles e implementación del dólar agro, que sería un alivio en el delicado contexto actual. Así es que a pesar de reconocer su importancia para el objetivo de aguantar, los dólares financieros –y libres– siguen sostenidos buscando desafiar los $400, ya que no se resuelve el fondo del desequilibrio cambiario, que es motor del reacomodamiento alcista en una economía con una elevada nominalidad, aunque al menos podría otorgar un transitorio alivio que ayude a calmar las tensiones”, describió el analista financiero Gustavo Ber.
“El mercado sabe que el Gobierno se apresta a pasar el invierno tratando de evitar medidas como una devaluación brusca o un desdoblamiento cambiario. Sin embargo, el impacto alcista sobre los precios internos de este tipo de medidas resultará casi inevitable al extenderse sobre una cantidad cada vez mayor de productos”, apuntaron desde Delphos Investment en alusión a la anunciada ampliación de tipos de cambio diferenciales para más producciones.
Todo sucedió al cabo de una rueda en la que el BCRA habilitó un avance de $1,36 (+0,65%) del dólar mayorista, que cerró a $ 209,97/210,37 por unidad para la compra y venta

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.