martes, 21 de marzo de 2023

EL CLUB DE LA BUENA GENTE KKKK


Liberaron a Jaime en la madrugada y la Justicia le impuso una tobillera electrónica
Lo dispuso el Tribunal Oral Federal N° 7, al cumplirse el límite de las prisiones preventivas; el exsecretario de Transporte del kirchnerismo tiene otras condenas, pero no están firmes
Hernán CappielloRicardo Jaime dejó la unidad penal de Ezeiza
Luego de permanecer siete años preso, el primer secretario de Transporte del gobierno kirchnerista, Ricardo Jaime, recuperó su libertad durante la madrugada, en un operativo realizado con la máxima reserva, y se dirigió con su familia a Córdoba, donde se instalará con su pareja. Se le colocó una tobillera electrónica para controlar sus desplazamientos.
Jaime, condenado en seis ocasiones por hechos de corrupción, administración fraudulenta y enriquecimiento ilícito durante su gestión, entre 2003 y 2009, estuvo preso con prisión preventiva y, por otro lado, cumplió las penas menores que se le dictaron. Pero las sentencias más abultadas no se encuentran todavía firmes, ya que están siendo revisadas por la Cámara de Casación y la Corte Suprema. Por esa razón no se pueden ejecutar aún.
La libertad del exfuncionario kirchnerista, de 68 años, fue decidida por el Tribunal Oral Federal N° 7 en la causa de los cuadernos de las coimas, que lo tenía con prisión preventiva.
Su estado de salud fue determinante para la resolución de los magistrados, ya que padece de un cáncer de piel y otras dolencias.
Si bien Jaime tiene condenas firmes, ya las cumplió. Y otras, como la que se le aplicó por la tragedia de Once, no se encuentran firmes, por lo que no está obligado a cumplirlas en prisión. El exsecretario de Transporte es un caso emblemático de la corrupción en los primeros gobiernos kirchneristas, que terminaron con una veintena de funcionarios y empresarios cercanos al poder apresados por la Justicia.
El Tribunal Oral Federal N° 7 ordenó el cese de la prisión preventiva a partir de hoy, cuando salió a la una de la madrugada de la cárcel de Ezeiza, en un operativo secreto, controlado por agentes de la Policía Federal, por temor a posibles manifestaciones.
Jaime fue llevado a la alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal, en Villa Riachuelo, donde se averiguó si existía alguna orden de detención en su contra dictada por algún otro tribunal que lo retuviera. Como eso no ocurrió, se le colocó allí una tobillera electrónica y, a las 4.35 de la mañana, salió caminando con sus familiares. Según trascendió, les dijo a los policías que lo trasladaron que se iba a vivir a Córdoba.
La decisión judicial
Los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero, en disidencia parcial, y Germán Castelli resolvieron que Jaime debe “prometer” que va a someterse al procedimiento y no obstaculizar las investigaciones pendientes, notificar cualquier cambio de domicilio y avisar si se ausenta por más de 48 horas.
Asimismo, el exfuncionario condenado no puede desplazarse a más de 70 kilómetros del lugar donde vivirá, que es en Duarte Quirós 1939, del Barrio Alberdi, de la ciudad capital de Córdoba. Allí estará con su pareja, Claudia Ochoa, controlado por la tobillera electrónica.
Ricardo Jaime tiene prohibido salir del país sin autorización judicial. Debe entregar su pasaporte y no puede tramitar nuevos ejemplares de ese documento. Fue determinante para que los jueces tomaran la decisión de liberar a Jaime el hecho de que se vencía la prórroga de su prisión preventiva, que lleva cuatro años. La conformidad la dio la fiscal del caso, Fabiana León, debido a su estado de salud, ya que tiene un carcinoma de piel cerca de un ojo, por el cual debe ser operado.
El exsecretario de Transporte presenta, además, hipertensión arterial esencial. Es un exfumador, padece de hipotiroidismo subclínico, hiperglucemias, un nódulo benigno en el pulmón y una depresión reactiva.
Jaime fue condenado seis veces en casos de corrupción. En 2013 se dictó una sentencia por intentar robar pruebas en un allanamiento. En 2015 se declaró culpable en un juicio abreviado y acordó una pena por haber cobrado coimas de parte de la empresa TBA, que explotaba colectivos y trenes, y TEBA, que tiene la concesión de la Terminal de Ómnibus de Retiro. Esas dos condenas están firmes.
Fue condenado por su responsabilidad en la tragedia de Once, que provocó 52 muertos el 22 de febrero de 2012. Este fallo está pendiente de revisión por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y la Casación le impuso una pena de seis años de prisión. En abril de 2022 se dictaron dos condenas por haberse enriquecido ilícitamente y por administración fraudulenta contra el Estado y coimas, por la compra de trenes chatarra a España y Portugal.
En septiembre de 2022 fue condenado por recibir sobornos por el proyecto del tren bala que iba a unir Rosario y Buenos Aires y no se concretó. Estas tres últimas condenas no están firmes y no están en condiciones de ser cumplidas en prisión. Además, está acusado de ser uno de los funcionarios que recibían el dinero de las coimas en bolsos en la causa de los cuadernos y es investigado por el cobro de sobornos en el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento.
Cercano a Néstor Kirchner, Jaime hizo su carrera política en la provincia de Santa Cruz. Procedente de Córdoba, a fines de los años 80 se radicó en Caleta Olivia, donde fue concejal y presidente del Concejo Deliberante. Ya como gobernador, Kirchner lo convocó para que se desempeñara como secretario general de la gobernación y, en el segundo mandato, fue designado al frente del Consejo Provincial de Educación. En 2003, al llegar su amigo a la presidencia de la Nación, asumió como secretario de Transporte, área en la que no presentaba experiencia previa


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La historia de amor que atraviesa dos tramas de corrupción
La exsecretaria del camarista Ordoqui se casó con el cuñado de De Vido, Claudio “el Mono” Minnicelli; se conocieron en la cárcel
La exsecretaria de Ordoqui, junto al cuñado de De Vido
Con la excarcelación de Ricardo Jaime, el último kirchnerista que estaba preso por corrupción, algunos empiezan a reparar en la nueva vida de empresarios, dirigentes y exfuncionarios que tuvieron poder e influencia y que ahora intentan “reconstruirse” después de una temporada en la cárcel. Así, aparece una historia curiosa, en la que el amor entrelaza dos tramas de corrupción que se desarrollaron en la misma época, pero tuvieron cursos paralelos.
Claudio “el Mono” Minnicelli es el cuñado de Julio De Vido, uno de los hombres más poderosos de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Ese parentesco, además de su antiguo matrimonio con la vedete Celina Rucci, lo convirtió en una figura conocida del elenco del poder. Muchos lo mencionaban como un “gestor” de negocios con el Estado; otros como un “abre puertas” de los despachos oficiales. Lo cierto es que en 2017 fue detenido en Chapadmalal, después de haber estado nueve meses prófugo. Y dos años después, la Justicia lo condenó a cinco años de prisión como integrante de lo que se conoció en aquellos años como “la mafia de los contenedores”: una asociación ilícita dedicada al contrabando a gran escala con complicidad de funcionarios de la Aduana.
Lejos de los contenedores, la obra pública y Ciccone (por mencionar algunos de los escándalos que involucraron al kirchnerismo) se desarrollaba en la provincia de Buenos Aires otro circuito de corrupción, enquistado en el corazón de la Justicia bonaerense. Uno de los actores centrales de ese entramado fue el ex juez césar me lazo, que acaba de ser condenado este mes a siete años y medio de prisión como integrante de una asociación ilícita. Y por encima de Melazo se destacaba el camarista Martín Ordoqui, acusado de cobrar todo tipo de sobornos a cambio de otorgar excarcelaciones y otros beneficios procesales.
Ordoqui tardó varios años en ser detenido. Recién fue a prisión hace seis meses, porque su destitución se demoró y él se amparó en los fueros para eludir la cárcel. Pero la que fue inmediatamente presa fue su secretaria, una joven platense a la que acusaron de “gestionar” algunos de los beneficios que su jefe, aparentemente, vendía sin demasiado disimulo. María Eugenia Mercado fue detenida y enviada a la cárcel de Ezeiza, donde estaba preso Minnicelli.
En ámbitos de la justicia bonaerense aseguran que Ordoqui “le soltó la mano” a Mercado, a pesar de que ambos tenían una relación cercana y que ella cumplía, supuestamente, encargos que él le realizaba. Durante años, además, se dio la curiosa situación de que la secretaria cumplía prisión preventiva mientras Ordoqui (suspendido, pero con fueros) se mostraba “como si nada” en restaurantes y boliches de City Bell.
A pesar de ocupar pabellones separados, la cárcel cruzó a Mercado con Minnicelli. “Se conocieron en unos talleres”, cuentan en ámbitos judiciales. Y así nació una relación que entrelaza, de alguna forma, dos tramas de corrupción que, hasta donde se sabe, habían transitado por carriles paralelos.
El cuñado de De Vido y la exsecretaria de Ordoqui se casaron hace pocos meses, cuando ella cumplía todavía arresto domiciliario. En el mundillo abogadil de la capital bonaerense, el dato no pasó inadvertido. Fue registrado como un casamiento austero, en el paisaje bucólico de Brandsen. Según comentarios que se escuchan en los tribunales bonaerenses, la ceremonia estuvo ligeramente politizado. Incluyó un discurso de De Vido, que actuó como una especie de “padrino” oficioso de un ritual en el que sobrevolaba alguna idea de “dar vuelta la página”. Un cura bendijo a la pareja sin ocultar su gratitud “con Julio”.
De acuerdo con las reconstrucciones que se escuchan en La Plata, la escena remitía a algunos mundos en descomposición. Es probable que sobrevolaran, además, resentimientos contenidos. De Vido también exhibe las marcas de unos años en prisión y no esconde su decepción con Cristina Kirchner. Ordoqui todavía estaba en libertad cuando se concretó la boda, pero sabía -seguramenteque más temprano o más tarde lo esperaba la prisión.
Los vínculos entre Melazo y Ordoqui con el kirchnerismo existieron mucho antes de que el amor y el azar entrelazaran estas historias. A Ordoqui se lo ha vinculado a Aníbal Fernández desde los tiempos lejanos en los que el actual ministro de Seguridad de la Nación era intendente de Quilm es. con fundamentos o sin ellos, Melazo, mientras era juez, se “vendía” como futuro ministro de Seguridad “de Aníbal” y blanqueaba en Twitter su militancia en el Frente de Todos.
De aquellos mundos, algunas cosas han desaparecido y otras no. Aníbal Fernández es ministro de Seguridad y De Vido sueña con su resurrección política. Melazo y Ordoqui están presos. Algo de todo eso se cruzó en el matrimonio de Minnicelli y Mercado, dedicado hoy a menesteres menos arriesgados: administran una guardería canina.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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