sábado, 25 de marzo de 2023

FERNANDEZ TOMA DISTANCIA...EL ENOJO DE CHILE


El Presidente toma distancia de la crisis financiera y política local y parte a la Cumbre Iberoamericana
Participará del encuentro en República Dominicana, al que no asistirán López Obrador ni Lula da Silva, pero sí Lasso y Lacalle Pou, con los que viene de protagonizar momentos de tensión
Jaime Rosemberg
Alberto Fernández
En medio de la crisis económica y la creciente falta de divisas, que obligaron al ministro de Economía, Sergio Massa, a anunciar la venta de bonos en dólares de organismos y empresas públicas, el presidente Alberto Fernández emprenderá esta mañana el vuelo chárter a República Dominicana, donde el sábado participará de una nueva edición de la Cumbre Iberoamericana, que reúne a 22 países del continente, más España y Portugal.
Se trata del comienzo de un periplo internacional, siempre más cómodo que las urgencias cotidianas y la feroz interna del Frente de Todos, que empezará en Santo Domingo y finalizará el miércoles, en Washington, con la proyectada y demorada reunión bilateral con el presidente Joe Biden.
En República Dominicana, y con una agenda variada que va del cambio climático a la integración regional, el Presidente se encontrará con sus pares de Chile, Gabriel Boric (cuyo gobierno criticó ayer por “impertinente” a Fernández); de Colombia, Gustavo Petro; y de Cuba, Miguel Díaz-Canel, los tres enrolados en la denominada “patria grande”, aliados del kirchnerismo.
Luis Lacalle Pou y Alberto Fernández
Pero también se cruzará con el uruguayo Luis Lacalle Pou, quien alzó su voz disidente en la última reunión de la Celac en Buenos Aires y sigue insistiendo con la necesidad de acuerdos comerciales bilaterales por fuera del Mercosur. Y Guillermo Lasso, el presidente de Ecuador, con quien Fernández sostuvo la semana pasada un durísimo entredicho diplomático vinculado a la misteriosa huida de María de los Ángeles Duarte, exministra de Rafael Correa y condenada por la justicia de su país, de la sede diplomática argentina en Quito.
El escándalo le costó el puesto a los embajadores de ambos países (Gabriel Fuks en Quito y Xavier Monge en Buenos Aires). El gobierno de Lasso sospecha de la Argentina por los vínculos del kirchnerismo con Correa, que esta una semana participó en Buenos Aires del Foro de Derechos Humanos y reuniones del grupo Puebla. También cenó con la vicepresidenta Cristina Kirchner y dijo que sería “grandioso” verla como candidata este año.
Guillermo Lasso y Alberto Fernandez
Sin el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, de gira oficial por China, ni el mexicano Andrés Manuel López Obrador (rehuye de los compromisos internacionales), queda pendiente la participación en la cumbre del venezolano Nicolás Maduro, que coqueteó hasta última hora con su presencia en Buenos Aires y mantiene el misterio sobre su llegada a República Dominicana.
La cita comenzará hoy por la tarde, cuando los presidentes y representantes diplomáticos compartan el acto inaugural, en la denominada Fortaleza de Santo Domingo. Seguidamente, los mandatarios compartirán una cena privada, sin acceso para la prensa.
El sábado, las deliberaciones comenzarán a las 8, en el Centro de Convenciones del Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano, y se extenderán, al menos en los papeles, hasta las 17. Allí, el Presidente y su comitiva volarán a los Estados Unidos. Al menos hasta ayer a última hora, la agenda preveía una estadía de dos días por New York, para luego desembarcar en Washington para la cita con el presidente Biden.
Alberto Fernández y Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa
Un tema que sobrevolará la cumbre, y que Fernández tocará con su par español, Pedro Sánchez, es el demorado acuerdo UE-Mercosur, en el que técnicos de la Unión Europea y de los cuatro países miembro del bloque sudamericano estuvieron trabajando con sigilo hace dos semanas, en Buenos Aires.
Roces con la UE
Desde la Cancillería no abrigan demasiadas esperanzas de poder reflotar las negociaciones, a pesar del firme interés de Lula da Silva por conseguir el acuerdo, y en lo posible anunciarlo a mediados de julio, durante el proyectado encuentro de presidentes de ambos bloques, a realizarse en Bruselas, Bélgica. Las señales no son, precisamente alentadoras: días atrás, Austria verbalizó su oposición al pacto y se sumó a la postura de Francia, que pese a sus declaraciones públicas en pos del acuerdo asegura que el Mercosur no cumple con los requisitos ambientales, agregados en el renovado texto del acuerdo, por lo que el acuerdo comercial resulta inviable.
El reemplazante de Lula da Silva en el cumbre, Mauro Vieira, insistirá ante sus pares de Sudamérica en la necesidad de relanzar la Unasur, el organismo regional impulsado por el fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez, al que la Argentina renunció durante la gestión de Mauricio Macri y al que el presidente Fernández anunció que regresará, durante una reunión con el Grupo de Puebla, el martes, en la Casa Rosada.
Desmembrada luego de la derrota de varios gobiernos progresistas en la región, la Unasur se quedó años atrás sin sede central, en Quito, que fue desmantelada y todos sus bienes fueron enviados en containers hacia Buenos Aires. Computadoras, libros y muebles están hoy en la sede de la Casa Patria Grande Néstor Kirchner, en Carlos Pellegrini al 1200, esperando por ser reutilizadas.
Durante las horas previas al viaje, en el que el Presidente estará acompañado por el canciller Santiago Cafiero; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; y la portavoz Gabriela Cerruti, Fernández preparó el discurso que ofrecerá mañana.


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

“Impertinente”: enojo de Chile contra el mandatario argentino
Un ministro de Boric cuestionó afirmaciones de Fernández sobre el funcionamiento de la Justicia
Tras el entredicho con Ecuador, por la fuga de una exministra de la embajada argentina en Quito, el gobierno de Alberto Fernández sumó otro punto de fricción en la región, esta vez con Chile. El ministro de Justicia de la administración de Gabriel Boric, Luis Cordero Vega, calificó de “impertinente” una declaración del presidente argentino, en la que acusó al Poder Judicial chileno de “perseguir opositores”. “Impertinente e impropio”, respondió el ministro trasandino, al desestimar las afirmaciones del mandatario.
En una entrevista con la televisión chilena, Cordero Vega manifestó su rechazo a las definiciones de Alberto Fernández, quien acusó a la Justicia chilena de ponerse “al servicio de quienes persiguen opositores”, en relación con la extensión del caso contra el excandidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami. Enríquez Ominami es cercano al oficialismo argentino. El martes, Cristina Kirchner y Ominami compartieron un panel en el III Foro por los Derechos Humanos.
“Uno debe ser respetuoso de las instituciones nacionales”, dijo Cordero Vega en diálogo con Tele 13 Radio, y siguió: “Para mí, sería igualmente incorrecto pronunciarme sobre la controversia que el presidente Fernández tiene con la Corte Suprema de su país”.
En este sentido, el ministro Cordero Vega enfatizó: “Esto es especialmente delicado, en el caso en que un mandatario en ejercicio emite opiniones sobre otro poder del Estado”.
“Nosotros tenemos un Poder Judicial independiente, una autonomía garantizada del Ministerio Público y un sistema institucional sobre el cual podemos tener comentarios o críticas”, siguió el ministro de Justicia de Boric.
Frente a las apreciaciones del presidente argentino, Cordero Vega apuntó: “Es un hecho público y notorio lo que sucede con las extensiones, sobre todo, de los juicios orales, pero una cosa muy distinta es transformar eso en un problema de debido proceso y garantías, sin perjuicio de que me parecen completamente impertinentes e impropias esas declaraciones”.
Por último, el ministro de Boric definió que la opinión de Fernández “descansa sobre un desconocimiento total de las instituciones del derecho nacional”. “Por eso me parecería que son impropias. Igualmente me parecería impropio que yo me involucrara en una opinión sobre la disputa que el Presidente tiene con la Corte Suprema en la Argentina”, asestó.
El Grupo de Puebla
Las diferencias entre los gobiernos de Chile y la Argentina ya se habían reflejado en febrero, cuando Alberto Fernández suscribió una carta del Grupo de Puebla, integrado por expresidentes y líderes progresistas, con fuertes críticas a la Justicia de Chile.
“Yo respeto las instituciones, espero lo mismo de mis colegas”, fue en ese momento la respuesta de Boric, que había elegido a la Argentina como destino de su primer viaje al exterior como presidente.
Incluso, la canciller trasandina, Antonia Urrejola, luego de hablar con el ministro Cordero, transmitió su malestar al embajador argentino, Rafael Bielsa. “Nos parece que las declaraciones de esa carta son absolutamente improcedentes. El gobierno no solo respeta, sino que protege la autonomía del Poder Judicial y del Ministerio Público”, dijo entonces la funcionaria.
La carta del Grupo de Puebla denunciaba que “una justicia dilatada es una justicia denegada”, al transmitir su reclamo por una investigación sobre financiamiento ilegal de la política, que afectaba a la compañía minera SQM y a Enríquez-Ominami, líder del Partido Progresista local, amigo del presidente Fernández y uno de los referentes del Grupo de Puebla.
El texto encuadraba la investigación contra el dirigente chileno como un “caso de lawfare” y atribuía su avance al hostigamiento de fiscales vinculados con el expresidente Sebastíán Piñera.
Por otra parte, en enero pasado, el embajador Bielsa fue convocado por la cancillería chilena, luego de que criticara la decisión del gobierno de Boric de cancelar un proyecto portuario y minero en la zona de Coquimbo

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.