La inflación mayorista aumentó 7% en febrero y superó a la minorista
Fue impulsada por el mayor precio del ganado y la suba de los productos importados debido a las trabas a las compras al exterior
Carlos Manzoni
Apenas una semana después de conocerse cuál fue la inflación de febrero y cuando todavía no termina de asimilarse el 6,6% de incremento que arrojó ese índice –que pega de lleno en el bolsillo de los consumidores–, los precios mayoristas no solo siguieron el mismo camino ascendente, sino que tuvieron un aumento aún mayor. Crecieron 7% en el segundo mes del año y llevaron el alza interanual al 104,3% .
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al publicar ayer los datos sobre el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), este aumento se produjo como consecuencia de un incremento de 6,8% en los “productos nacionales” y de 9,2% en los “productos importados”.
Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, opinó que el número del IPIM impresiona, porque es todavía más alto que el del índice de precios al consumidor (IPC) en igual mes, pero aclaró que hay que tener en cuenta que en precios mayoristas solo hay bienes, que están menos controlados que los servicios.
Tiscornia cree que el gran responsable de este aumento elevado de los precios mayoristas es el encarecimiento de la carne. “Por ejemplo, los productos primarios aumentaron 8,8%, pero en el detalle, los productos ganaderos subieron 15%,mientras los agrícolas, sólo 3%. En la parte de minerales, donde están petróleo y gas, hay alzas del 6%, una cifra que se acerca más a la velocidad crucero de la inflación. En los manufacturados, que son los más pesados, la suba es de 6,2%, pero ahí alimentos y bebidas se incrementa 8,1% y la parte de carnes crece 14%. En todos los rubros donde no está la carne hay aumentos en torno del 6%”, explicó el economista.
Por otro lado, a Tiscornia le llama mucho la atención el fuerte aumento de las maquinarias y el incremento de los productos importados al 9,2%, cuando el tipo de cambio se movió en torno al 6%. “Ahí lo que se está viendo es el producto de los frenos a las importaciones”, señaló.
En tanto, Eugenio Marí, economista de la Fundación Libertad y Progreso, comentó que los precios mayoristas confirmaron lo que venía adelantando el IPC: que la pérdida de valor del peso en lugar de desacelerarse se volvió a acelerar. “De los 26 subrubros de productos nacionales que componen el IPIM, en febrero solo 9 registraron una variación en sus precios menor al 100% anual”, puntualizó.
Además, Marí también destacó, al igual que Tiscornia, que los productos importados vienen subiendo a un ritmo mayor que los nacionales, fruto de las restricciones que se están aplicando sobre las importaciones. “En febrero los nacionales crecieron 104% interanual y los importados 20 puntos más”, agregó el economista.
La economista Agostina Myronec, de la consultora Ecolatina, indicó que en el primer bimestre los precios mayoristas acumularon un aumento de 14% y 104,3% interanual, siendo el segundo mes consecutivo en que la medición interanual se ubica igual o por encima del 100%. “Entre las principales desagregaciones que impactaron, tanto energía eléctrica como productos importados, dos de las tres categorías del IPIM, se ubicaron por arriba del 7% (energía con 10,8% e importados 9,2%)”, detalló.
Asimismo, Myronec agregó que dentro de Productos Nacionales resaltó la suba de productos primarios, sobre todo del ganado, que fue lo que traccionó la cifra global. “La expectativa para los próximos meses no es la de una desaceleración muy marcada del IPIM”, concluyó la economista.
Un posible anticipo
Este aumento de los precios mayoristas en febrero no es un dato menor, puesto que, según explican los analistas, suele anticipar (aunque no siempre) por un par de meses lo que ocurrirá con la inflación minorista y reflejar la presión en los precios que termina pagando el consumidor final.
Tiscornia estimó que la inflación minorista de marzo se va a ver muy influida por el aumento en las cuotas de los colegios y por cierta inercia que quedará del encarecimiento de la carne en el último tiempo, por lo cual sus estimaciones para el IPC de ese mes son de 7%. “Pero no creo que ya en abril el precio de la carne influya tanto, por lo que, si bien ahí no va a caer la cifra a 3/4% como decía Massa, va a converger en un piso de 5 o 6%”, proyectó el economista.
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La sequía deja sin trabajo al 30% de los contratistas agrícolas
Las empresas de servicios de cosecha piden reprogramar el pago de los créditos
Fernando Bertello
Al menos un 30% de los contratistas de cosecha que están en una cámara sectorial no saldrán a recolectar los cultivos de soja y maíz debido al impacto de la sequía, que redujo los niveles de producción y, además, significará menores rendimientos. Además, hay empresarios del sector con problemas para pagar cuotas de créditos por máquinas como cosechadoras, con lo cual acaban de enviarle una carta al ministro de Economía, Sergio Massa, solicitando que se ordene la postergación de un compromiso que vence estos meses y se pase para el final del préstamo.
Así lo señaló Jorge Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma), entidad que agrupa a unos 4000 operadores del servicio de siembra y recolección de cultivos. De trigo ya se cosechó en diciembre último un 50% menos que en el ciclo pasado y ahora, según la última previsión de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con 25 millones de toneladas de soja se recolectarán 18,3 millones de toneladas por debajo de la campaña anterior. Además, en maíz se levantarán de los campos 36 millones de toneladas para grano comercial, una merma de 16 millones de toneladas. Sumando todos los productos (trigo, cebada, sorgo, girasol, soja y maíz) este año habrá una producción total de 84 millones de toneladas, inferior a los 130 millones de toneladas de 2021/2022, un recorte del 35%. Es menos trabajo para los contratistas, que recolectan el 70% de la producción.
A nivel nacional hay unos 10.000 contratistas, que en muchos casos además son productores que alquilan campos. “Quien no tiene un compromiso no va a mover la máquina este año; hay zonas muy afectadas, lotes que no se levantan”, señaló Scoppa. El dirigente luego agregó: “La quita de trabajo para nuestro sector va a ser muy importante y no sé qué va a pasar a la hora de pagar [los compromisos]”.
El directivo de la cámara sectorial indicó que, por sondeos realizados, “un 30% no va a salir” a realizar su trabajo. “Hay gente que quiere vender implementos, una cosechadora, vender y pagar para solucionar problemas”, afirmó.
Un crédito para una cosechadora, por ejemplo, tiene un promedio de cuatro años con ocho cuotas divididas en una cada seis meses. Las máquinas de recolección de cultivos que compran en la actividad pueden llegar a valer de 600.000 a 700.000 dólares. En la compra de un equipo nuevo se entrega el anterior. Según Scoppa, las cuotas que han vencido “se han pagado porque se lo tenía previsto”.
Sin embargo, contó que ahora se está gestionando desde la cámara para que se comprenda la situación actual y la cuota que se paga desde abril a julio se pase para el final del crédito.
“Ahora estamos gestionado la tercera nota que le mandamos a Massa [ya hubo otros dos planteos sin respuestas] para que tome una decisión, por orden del Banco Central, para que pasen las cuotas de todos los créditos que van a caer en abril, mayo, junio y julio”, indicó Scoppa. En los últimos días salió desde la cámara rumbo al Ministerio de Economía la tercera nota que nombró el dirigente.
“Si tenés a tres años [el crédito] y vence en 2025, [se puede] agregar otra cuota, que alarguen el crédito con los intereses pactados”, señaló, en diálogo con Led FM.
Según pudo saber la nacion, el pedido al ministro de Economía es que se coordine con el sistema financiero, esto es, bancos privados, públicos y entidades financieras de las fábricas de maquinaria agrícola, el mecanismo de postergación de la cuota que vence ahora para que se pase como última del plan de pagos. Pretenden algo distinto a la figura de refinanciación para evitar una suba de tasas.
Consultado sobre cuántos contratistas no van a poder afrontar esta cuota, Scoppa fue terminante: “Por lo menos un 50% de los contratistas están complicados, ni hablar de los que alquilan campos de terceros”.
Al valor de una máquina de 600.000 a 700.000 dólares que se adquirió entregando el equipo anterior, la cuota ronda los 40.000 a 50.000 dólares, un monto difícil de conseguir por los contratistas debido a la fuerte merma de trabajo.
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Una cooperativa láctea cayó en default y pide ayuda
Es Nueva Amanecer, de Tandil, administrada por los trabajadores
Belkis Martínez
Otra vez en problemas. La Cooperativa Nuevo Amanecer, con plantas de producción en Tandil y Mar del Plata, dejó de recibir leche hace una semana por acumular una deuda cercana a los $600 millones. La empresa había sufrido una crisis con sus anteriores dueños, pero en 2012, durante el gobierno de Cristina Kirchner, los empleados se quedaron con las dos fábricas. Ahora, esperan un nuevo gesto del Estado antes de “cerrar”, una vez más, “las persianas”.
La cooperativa elabora leches, yogures, quesos, dulces y postres y les debe a los tamberos $300 millones, la mitad de la deuda contraída. La semana pasada, en medio del conflicto, se realizó una asamblea para elegir nuevas autoridades en la firma.
Lorena Sarrini es la nueva presidenta de la cooperativa y busca, desesperada, una solución por los 100 puestos de trabajo en las dos plantas y cancelar la deuda que dejó la administración anterior. “Hoy necesitamos ayuda económica de donde sea para cumplir con los tambos. Necesitamos que nos vuelvan a entregar leche para reanudar la cadena productiva, y a generar el dinero para ir pagando todo lo que se les debe. Con los bancos también está complicada la situación, tampoco tenemos créditos ni nada que nos puedan otorgar. Hoy es plata para que los tambos nos den leche y después nosotros vemos cómo arrancamos”, dijo en diálogo
El Amanecer fue fundada en 1939 por los hermanos Germán, Juan y José de Vega, y desde la década del 60 funcionó como una sociedad anónima. En 2008 pasó a manos del Grupo Santa Bárbara, hasta febrero de 2010, cuando los empresarios abandonaron la firma. En 2010 la empresa Milita se hizo cargo de la situación, pero dos años después volvieron a tener incumplimientos de pagos. Ese mismo año, 2012, con la ayuda de la entonces presidenta Cristina Kirchner, los trabajadores se quedaron con las plantas de Mar del Plata y Tandil.
No obstante, el escenario vuelve a repetirse. La semana pasada renunció el antiguo presidente, Fabio Pandiani, y parte del consejo que lo acompañó en este tiempo. “Estamos en una situación económica y financiera muy complicada” relató la directiva.
En tanto, los tamberos están preocupados. El presidente de la Unión de Productores de Leche Cuenca Mar y Sierras, Juan De Pian, comentó que actualmente hay 17 productores afectados por el crítico panorama de Nuevo Amanecer. En su caso dejó de entregarles los 8000 litros que produce por día el 8 de este mes, pero desde el 15 de febrero estaba recibiendo cheques sin fondos. “A nosotros nos están pidiendo por favor leche, porque sin eso no pueden hacer nada ni pagar lo que nos deben, pero a través de la Cuenca les pedimos que nos hagan una propuesta sobre cómo nos van a pagar; la deuda la reconocen, pero no queremos subsanar el momento con más leche. Pasan los días y no hay una respuesta. No hay posibilidad de acercar leche y cada día que pasa va a ser peor”, dijo.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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