domingo, 9 de julio de 2023

ARGENTINOS PARA IRSE DEL PAÍS


“Chau Argentina”Cuántos fueron, qué edad tienen y qué países eligieron los argentinos que decidieron emigrar
Texto de Josefina Gil Moreira y Natalia Louzau
“Siempre tuve ganas de tener la experiencia de vivir en otra cultura, pero la situación de la Argentina aceleró esa decisión”, dice Sebastián Adami, un joven porteño de 34 años. Sebastián, como se repite entre los testimonios de quienes emigran, recuerda la fecha exacta en que dejó el país: el 14 de agosto de 2021 tomó un avión a España sin pasaje de vuelta. El mundo aún estaba sumido en la pandemia de Covid-19 y él tomaba la decisión de dejar su país natal en busca de nuevos horizontes. “Me quise ir para poder proyectar un futuro que en la Argentina no se puede tener, con estabilidad económica y seguridad”, dice. La elección de la ciudad de Barcelona no fue difícil para él: era un lugar que conocía de viajes anteriores y la combinación de montañas y mar lo terminó de convencer. “Es una ciudad hermosa, tiene mucho deporte y además ya tenía amigos viviendo acá. Estoy muy contento y agradecido porque la experiencia está siendo muy buena. Me ayudó a abrir la cabeza, conocer gente nueva y vivir experiencias diferentes”, dice el joven, que en Buenos Aires trabajaba como licenciado en comercio internacional y logró insertarse en el mismo rubro en su nuevo destino. En el caso de Estefanía Barion, una santafesina de 32 años, la emigración vino de la mano de un proyecto laboral. Es ingeniera industrial y en enero de 2022 tuvo la oportunidad de mudarse de la ciudad de Santa Fe a San Pablo, en Brasil. “Fue todo un cambio de vida, pero tuve muy buena recepción por parte de los brasileños. Me encontré con gente muy empática que me ayudó mucho. Nos adaptamos muy bien y la experiencia está siendo muy linda”, dice la joven, que se mudó junto a su pareja y sus dos perros. Como Sebastián y Estefanía, la mayoría de los argentinos que, durante la pandemia, tomaron la decisión de mudarse y/o residir fuera de la Argentina, son jóvenes que eligieron Brasil o España como sus destinos finales y entre sus relatos, además de las ganas de vivir una experiencia en el extranjero, suele aparecer la idea de buscar un futuro con mejores perspectivas económicas, o al, menos, más estables.
Destinos
Los países elegidos por los argentinos
Aclaración: el 1,8% restante corresponde a paises que no fueron detallados por la Dirección Nacional de Migraciones. Incluye motivo declarado de mudanza y residencia.
Los datos surgen de una serie de pedidos de acceso a la información pública que LA  solicitó a la Dirección Nacional de Migraciones (DNM). De acuerdo a la documentación provista, en total fueron 3.388.047 los argentinos que salieron del país entre el 7 de septiembre de 2020 y el 14 de abril de 2022, el período más restrictivo de la pandemia de Covid-19. Durante este tiempo era obligatorio entregar una declaración jurada en la que se manifestaba el motivo de la salida. De todos ellos, el 77,5% (2.625.189) lo hizo por turismo; el 10,5% (355.117) por trabajo; el 9,6% (325.932), por residencia; el 1,4% (46.075) por mudanza y el 1,1% (35.734) por estudio. ¿Por qué son relevantes estos datos? A pesar de que la información refleja un período corto y atravesado por una circunstancia anómala, como lo fue la pandemia de Covid-19, los datos permiten, por primera vez, echar luz sobre la dinámica de la emigración argentina, un fenómeno que suele generar polémica y del que hasta ahora no se tenían números públicos y certeros que permitieran dimensionarlo. En octubre del año pasado, por ejemplo, la directora de la DNM cruzó al expresidente Mauricio Macri por sus dichos acerca de un “éxodo de jóvenes argentinos”. “Macri miente cuando habla de un éxodo de jóvenes argentinos. Datos: Entre 2016 y 2019, gestión Cambiemos, migraron 50 argentinos/día promedio. Entre 2020 y 2021, gestión FDT, migraron 18 personas/día promedio”, escribió en su cuenta de Twitter.Se pidió estos números a la DNM, pero nunca fueron provistos. Los datos obtenidos por el pedido de acceso a la información son la primera ventana al número, destino y perfil de las personas que se fueron del país.
NUEVAS VIDAS. Estefanía Barión junto a su familia en el parque Ibirapuera, en San Pablo, Brasil (derecha). Soledad Gauna se casó en Santander, España (izquierda)
Pese a las consultas la DNM no pudo precisar las definiciones de cada motivo de egreso. Por eso, se agruparon los motivos “mudanza” y “residencia” en uno solo, presumiendo su carácter de ser razones —en mayor o menor medida— permanentes. El resultado de ese agrupamiento mostró que entre los 372.007 argentinos que dejaron el país por alguno de estos dos motivos, el 23,2% se fue a Brasil, el 18,8% se fue a España y el 13,4% se fue a Chile. Estados Unidos, Uruguay y Paraguay recibieron, cada cual, al 9%, 8% y 6% de los argentinos. Bolivia, Alemania, Francia y Países Bajos completaron el resto de los primeros diez destinos en el ranking. Si bien la información no fue entregada de forma abierta por día, si se divide la cantidad total de emigrados “por mudanza” por la cantidad de días que incluye el período analizado, podría decirse que, por día, emigraron 78 personas. Los datos muestran que en su mayoría, los emigrados de esta categoría, fueron jóvenes de entre 25 y 40 años (39%), con el máximo pico registrado a la edad de 30 años (3,1%). Asimismo, se observó un pico menos pronunciado en los niños entre 1 y 5 años (10%). Hace poco, LA NACION contó cómo viven los más jóvenes la primera gran crisis inflacionaria que les toca enfrentar. “Ansiedad”, “incertidumbre” y “falta de futuro” fueron algunas de las sensaciones que listaron los jóvenes cuando se les preguntó por la economía y la situación del país. Quienes hoy tienen entre 19 y 26 años crecieron en un contexto económico inflacionario, pero esta es la primera vez que viven una escalada de precios como la actual. “El exilio no es ningún mito. Más allá de cuántos se van, el tema está absolutamente en el centro de la agenda de los jóvenes de clase alta, media alta e incluso algunos de clase media baja. Los jóvenes dicen ‘somos la generación que no va a tener nada’ y eso es durísimo”, dice Guillermo Oliveto, especialista en consumo y humor social y fundador de Consultora W y Almatrends, que analiza desde hace años a la sociedad, la coyuntura y el clima de época. “En ese contexto, países limítrofes que tienen otra situación pasan a ser tentadores, así como países con culturas similares y que andan bien, como España. El fenómeno de la emigración es uno de los temas más dolorosos y peligrosos que está viviendo Argentina hoy”, agrega. De acuerdo al analista, la generación de jóvenes que hoy tienen hasta 30 o 35 años, ha sido formada en la interconectividad, la globalización y en el mundo a la distancia de la mano. A partir de las redes sociales, muchos jóvenes argentinos quieren vivir como viven otros jóvenes en otras partes del mundo. Y eso, según Oliveto, tiene mucho que ver con la crisis económica: “Un salario promedio en dólares medido al blue, que es el que puede comprar la gente, en 2017 era de 1700 dólares y hoy es del orden de los 500 dólares, por lo cual la pérdida del poder adquisitivo en dólar blue en la Argentina es de dos tercios en un periodo muy corto de tiempo. Esto hace que para los jóvenes el mundo haya quedado muy lejos. Los bienes que propician el ahorro y que entusiasman, como comprarse una casa, un auto o viajar, hoy para muchos están siendo inaccesibles. Eso tiene a los jóvenes muy inquietos y dicen ¿para qué me voy a quedar? Salvo para quienes pueden trabajar para el exterior, Argentina pasa a ser un país sin futuro. Que alguien de 24 años, que tiene toda la vida por delante, no sienta esperanza, es muy crítico”, dice Oliveto.
Razones
Los motivos señalados a la hora de irse
Aclaración: Incluye motivo declarado de mudanza y residencia.
Pero los jóvenes no son los únicos que ven su vida afectada por la crisis económica. Especialistas en salud mental dan cuenta de que cada vez más personas ponen en pausa proyectos individuales o familiares, como mudarse, casarse o cambiar el auto, por la angustia y el temor que genera el gastar ahorros o afectar la calidad de vida. Ante este panorama, el sueño de emigrar se amplía hacia personas de todas las edades, incluso en familia y con hijos. El éxodo de argentinos que se mudaron a Brasil no es ninguna novedad. Hace algunas semanas, el diario brasilero Folha publicó, en base a información de Migraciones de ese país, que durante 2022 se superó el valor más alto de migrantes provenientes de nuestro país registrado hasta el momento, un 21,7% más que en 2019, año previo a la pandemia de Covid-19, y un 162% más que en 2010. De acuerdo al medio, la crisis económica argentina sería el principal desencadenante de la llegada de nuevos residentes, sobre todo a los estados del sur de Brasil. En la misma línea, los números del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España también reflejan la tendencia. En 2021 se registró el número más alto de movimientos migratorios desde la Argentina hacia España, según los relevamientos sistematizados desde 2008. Y el primer semestre de 2022, último período del que se tienen datos, también muestra números muy altos.
Edades
La mayoría de los que se van rondan los 30 años
Aclaración: Solo se incluye a quienes declararon salir del país por mudanza. La Dirección Nacional de Migraciones entregó  la distribución de las edades de estos 46.075 argentinos expresada en porcentaje.
Soledad Gauna, de 25 años, emigró a España durante la pandemia. A principios de 2021, como consecuencia de la pandemia, Soledad estaba viviendo y trabajando como maestra jardinera en Gualeguaychú, la ciudad que la vio crecer, pero que dejó para irse a Buenos Aires a los 18 años. “Yo siempre quise vivir la experiencia de vivir afuera, pero lo pospuse varias veces porque económicamente era complicado. En mayo de 2021 me agarraron muchas ganas de cumplir esa meta. Lo hablé con mi mamá para que me ayudara a cumplirla, hablamos con una conocida que podía darme trabajo en Laredo, un pueblo en Cantabria, España, y me vine”, dijo Soledad. Al poco tiempo, su pareja también se trasladó a España. Se casaron y se instalaron en Santander, la capital de Cantabria. “El primer año fue duro porque la adaptación nos costó un poco, pero ya en el segundo comenzamos a disfrutarlo mucho. El lugar es increíble, es muy lindo y hay muchas actividades para hacer”, explica. De acuerdo a Soledad, lo económico es una razón importante entre los emigrados, pero no es la única. “No todo el mundo viene por lo económico. Cada uno emigra por diferentes razones y son super personales”, asegura.EXILIO. Sebastián Adami en Ezeiza el día en que dejó el país para instalarse en Barcelona, España
Si se piensa en la psicología de quienes emigran, Juan Eduardo Tesone, psiquiatra y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), dijo que no hay un perfil psicológico único entre quienes migran ya que la gente lo hace por motivos muy variados que exceden el plano económico. “La esperanza de una vida mejor ha sido siempre el motor de toda migración, ya sea como fenómeno grupal o como proyecto individual. Todo camino por explorar en la medida que sea enfocado con una actitud constructiva puede ser una opción”, explica. “Migrar puede cambiar las condiciones de vida y ser eventualmente más favorables, pero conviene no idealizar el lugar elegido para migrar. Ningún lugar equivale al paraíso. Cruzar fronteras puede ser esperanzador y disruptivo, pero no se hace sin sufrimiento. Sin embargo, mientras la ilusión y la expectativa por cambiar permanezcan vitales, el ser humano seguirá en el camino”, agrega Tesone. De acuerdo a Oliveto, se trata de un proceso “muy triste” que expresa una problemática “estructural y urgente”. “No podemos mirarlo livianamente asumiendo que es un problema de esta generación, que vive con ansiedad. No es así, es una generación que no se siente cuidada por su país ni su cultura y lo que hacen es tratar de construir su vida en otro lado. Además, son generaciones mucho más conscientes de la finitud, que sufrieron mucho con la pandemia y eso hace que estén dispuestos a tomar riesgos y decisiones drásticas”, sostiene el especialista. “Lamentablemente hoy la Argentina es expulsiva y muchos jóvenes agarran las cosas sin pensarlo mucho y se van. Dicen los filósofos que no se puede vivir sin creer. Bueno, hoy hay muchos que ya no creen en la Argentina y por eso se van. El desafío para todos es volver a construir los cimientos de un proyecto que sea convocante, atractivo y que el precio por progresar no sea el dolor del exilio”, concluye.

Sobre el pedido de Acceso a la Información Pública Los datos se desprenden de las respuestas a un pedido de acceso a la información pública realizado  a la Dirección Nacional de Migraciones. En una primera instancia, el organismo respondió con información en términos porcentuales y omitió detallar el total de personas sobre el que calcularon los porcentajes. Finalmente, tras dos pedidos de acceso a la información pública más, desde la cartera que conduce María Florencia Carignano respondieron en términos numéricos absolutos.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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