martes, 25 de julio de 2023

ARQUITECTURA.....CABA....FLORES


El “Gaudí porteño” que espera ayudar a cambiar la fisonomía de Flores
Ese barrio vive un proceso de gentrificación por quienes eligen alejarse del ruido de la muy comercial avenida Avellaneda
Mauricio GiambartolomeiLas curvas en armonía con el entorno, la característica del nuevo edificio
Con la constante aplicación de formas curvas, orgánicas y asimétricas usadas como fuente de inspiración, Antonio Gaudí se transformó en un referente del modernismo catalán, una corriente de renovación artística entre finales de siglo XIX y mediados del siglo XX caracterizada por la búsqueda de nuevas formas de expresión y de estética, inspiradas en la naturaleza. La Sagrada Familia, su obra cumbre inconclusa, refleja la imaginación y la personalidad de este arquitecto que falleció de manera trágica.
Bien lejos de Barcelona, en una zona donde la temperatura la marca el comercio textil que irradia la actividad sobre la avenida Avellaneda, Flores se prepara para tener su Gaudí en una esquina que busca convertirse en el centro neurálgico del barrio y promover una oferta receptora de residentes de la misma zona que podría estar atravesando su propia gentrificación.
El nuevo Gaudí, como fue bautizado en los grupos vecinales de interacción en redes sociales y chats, es un edificio de 12 plantas en Boyacá y Méndez de Andes donde conviven un puñado de desarrollos modernos con viejas casas que tienen varias décadas encima. Una zona en expansión con al menos cinco proyectos inmobiliarios en marcha para captar la demanda creciente de quienes buscan alejarse del ruido comercial de Avellaneda.
“Los sueños son curvos”, promueve un spot de la empresa constructora de Boyacá 602, como se denomina el proyecto. “El futuro es curvo”, refuerza el mensaje que circula por las redes sociales de HOM Group, la desarrolladora que tiene varios proyectos en el barrio.
Un café de especialidad, a tono con la ambición que propone la construcción, y otro edificio de corte moderno arremeten contra las edificaciones más viejas y los comercios, como una panadería ubicada al cruzar la avenida y ese kiosco/despensa/casa de comidas que se instaló hace apenas un año, a la espera de que la zona tenga un despegue definitivo.
“Creemos que la esquina se puede convertir en el nuevo centro neurálgico de Flores porque notamos que la búsqueda residencial del barrio se expande hacia Boyacá y alejándose de la zona comercial de Avellaneda y Nazca, que siempre fue el centro residencial”, analiza Sebastián Grego, de HOM Group. “La comunidad y la gente se empezaron a mudar cerca de donde estaba, pero lejos del caos”, agrega.
La fachada, el diseño de los balcones y las curvas que van entrelazándose entre las plantas sirvieron para que fuera bautizado el “Gaudí de Flores”. Las ondulaciones de hormigón dominan los dos frentes, hacía Méndez de Andes y hacia Boyacá, de la terraza a la planta baja.
Estética distinta
“Hay una impronta estética distinta, con un diferencial en el movimiento en base a las tendencias que observamos en diferentes partes del mundo. Boyacá 602 se estableció como un desafío para darle al barrio más capacidad habitacional y una impresión distinta. La esquina reunía las cualidades para hacer una jugada distinta con algo más desafiante y por fuera de la estética del barrio”, sostiene Grego.
La mañana está fría y lluviosa. Es preferible quedarse bajo techo que esquivar charcos. La sede del Club Independiente, sobre Boyacá, está radiante, con sus colores rojos que resaltan en el día gris.
Sin embargo, la avenida no da tregua. El tránsito es intenso y complica para cruzar a los peatones que esperan en las esquinas sin semáforos. Hay supermercados, inmobiliaria, mercado saludable, panadería, carnicería y una franquicia de heladería con nombre propio vacía, no como el café de la otra cuadra, repleto de gente que busca resguardo en un trago caliente.
“Es un barrio en constante movimiento. Algo debe tener este lugar por la cantidad de edificios que se están haciendo. En la esquina hay uno, en la otra cuadra otro, acá a la vuelta tenés otro. Son cinco o seis”, enumera Elba Gaona mientras vende medialunas, pastelitos y criollitos en la panadería que tiene sobre Boyacá desde hace 18 años.
A pocos pasos de allí, de donde salen clientes también con tortas de manzana o pastafrolas, está Natalia Natalia, un local en esquina que ofrece comida casera, productos de almacén y de kiosco, en un espacio similar a un monoambiente. “Vimos la oportunidad y nos instalamos”, admite Diego De Sena, del otro lado del mostrador, mientras prepara los ñoquis que serán el plato del día. “Tenemos muchos clientes que son obreros de los edificios de la zona. ¿Cuándo terminan las obras? Veremos. Estamos ansiosos de que se terminen para tener clientes nuevos”, se adelanta.
Residente de Flores desde hace varios años, Diego insiste en la posibilidad de un boom inmobiliario y comercial que ayude a potenciar a los negocios ya instalados. Coincide, de algún modo, con la mirada de los desarrolladores que apuntan a convertir esa esquina en uno de los sectores de mayor expansión por el corrimiento de los vecinos, una tendencia que solo puede sustentarse en la mirada de los locales.
“Los días de semana hay movimiento, pero mucha gente de paso, igual que los fines de semana. El café de la esquina siempre está lleno”, observa Diego González, el diariero que atiende el puesto desde hace seis años. “Cada vez más gente viene a vivir por estos lados. No me preguntes las razones”, reafirma.
¿Puede un barrio cambiar a partir de una esquina? Se verá con los hechos consumados, pero la previsión es que, al menos, sea un punto de partida. “Arquitectónicamente el edificio le dará un upgrade al barrio, pasa a ser parte de la fisonomía, la gente lo puede contemplar. Esperemos que sea el primero de una serie de proyectos desafiantes”, asume Grego.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.