miércoles, 12 de julio de 2023

DEUDA....ECONOMÍA MASSA KK


El Banco Central se desprende de yuanes, escatima dólares y abre paso a un nuevo tipo de cambio
Vendió hoy otros 790 millones en la moneda china y ya habría usado el equivalente a US$3000 millones en intervenciones sobre el mercado con esa divisa
Javier Blanco
El BCRA desprendido con los yuanes...BBC Mundo
El Banco Central (BCRA) cerró sus intervenciones sobre el mercado cambiario del día comprando unos 37 millones de dólares y, a la vez vendiendo, unos 790 millones de yuanes, lo que lo condenará a anotar -de mínima- al cerrar la jornada una nueva baja de algo más de US$72 millones en su tenencia neta de reservas, por este tipo de operaciones.
De esta manera confirmó el cambio en la estrategia cambiaria que lleva adelante y se definió por imposición de la realidad.
El ente pasó a ser desprendido con los yuanes del swap (préstamo) que logró que China le habilite a usar en estas intervenciones, pero, a la vez, es cada vez más tacaño o hasta irreductible a la hora de ofrecer dólares al mercado. Esto es, simplemente, porque no puede ofrecer lo que ya no tiene (dólares); tampoco logra que le presten más.
Las características que tomó la oferta pública de divisas, fondeada en las reservas del BCRA, hace que cada vez más importadores se allanen a cursar pedidos de compra en yuanes, aunque eso les haga encarecer el acceso a la moneda que buscan. Esto es porque, en el caso que no tengan como contraparte empresas chinas, se ven obligados a un nuevo arbitraje de monedas (en este caso, de yuanes a dólares o euros) en plazas del exterior.
El pase de monedas “extra” desde ya suma un sobrecosto a sus operaciones de comercio exterior y les fija un nuevo tiempo de cambio de referencia entre 3% y 6% superior al fijado en cada jornada por el BCRA mediante la Comunicación “A” 3500 ($262,5000 para hoy), según los operadores cambiarios.
“Los yuanes entregados deben ser previamente convertidos a dólares en el exterior para luego ser girados a los proveedores de combustible”, explicaron desde la consultora Delphos Investment. Y evitarlo no parecer ser la mejor opción. Así quedó a la vista con lo que sucedió, por caso, con las empresas públicas de energía (YPF, Cammesa, Enarsa) habilitadas la semana pasada por el BCRA a enviar a sus cuentas en el exterior divisas (en este caso yuanes) que usen para pagar importaciones de energía.
El portal especializado en información energética EconoJournal reportó días atrás que Cammesa quiso evitar ese sobrecosto y pagar directamente con yuanes a la petrolera estadounidense Chevron un cargamento de 50.000 metros cúbicos de gasoil (destinado a abastecer centrales de generación eléctrica) a bordo del buque BW Leopard. Como dicha operación resultó fallida -porque esa petrolera no está autorizada a recibir pagos en esa moneda- el navío con la carga debió esperar que el pago se regularice (lo que sucedió unos días después con intervención del Citibank) fondeado frente a las costas de Montevideo.
Un barco con combustibles líquidos importados
Demás está decir que este sobrecosto agrega algo más de presión a la inflación, dado el impacto que cualquier encarecimiento del tipo de cambio tienen sobre los precios locales. De hecho, se dice que el aumento en los combustibles dispuesto por YPF el fin de semana estaría relacionado con ello.
Por lo pronto las ventas de divisas en la primera semana del mes (finalizada el viernes) habían totalizado unos US$450 millones y el 45% de ellas fueron denominadas en yuanes. Ese dato, sumado al de hoy, muestra que lo que ahora es accesible puede no serlo tanto en algunas semanas de continuar ventas a este ritmo.
Según estimaciones del economista y consultor Fernando Marull, el BCRA ya sacrificó en intervenciones cambiarias yuanes equivalentes a más de US$3000 millones. Si se agregan los usados para pagarle tardíamente la cuota de junio al FMI, se concluye que ya habría dilapidado la mitad de los US$10.000 millones que, según dijo el Gobierno tras el último viaje oficial a China, le habían sido habilitados para proveer liquidez al mercado local de futuros y de spot (compra al contado).
“Lo cierto es que el Gobierno continúa perdiendo reservas diariamente en el mercado por la combinación de una escasa oferta de divisas del agro y una demanda privada que se mantiene relativamente sólida”, resumen desde Delphos Investment. Por esa misma razón, las tratativas para destrabar un nuevo desembolso del FMI se consideran “claves” en el mercado.
Vale recordar que antes de las PASO se enfrentan vencimientos por US$3300 millones con ese organismo y, si bien se especula con que el Gobierno podría cancelarlo con financiamiento chino, debería ser mayor al hoy convenido, por los números antes mencionados.
La nueva y fuerte venta de yuanes fue el dato destacado de una jornada cambiaria en la que el BCRA dejó subir $1,50 al dólar mayorista (cerró a $262,50 por unidad para la venta), lo que hace que el peso ya se devalúa oficialmente 2,3% en el mes y 48,2% en lo que va del año.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

La exposición de los bancos al Estado no para de crecer
Las entidades suman, mes a mes, inversiones en papeles del BCRA y títulos públicos ofrecidos en licitaciones
Javier Blanco
Sergio Massa y Miguel Pesce
La exposición de los bancos al riesgo público no para de crecer. No es novedad. Desde que al Gobierno se le fue acabando hace ya un año la posibilidad de obtener recursos sin límites por vía de la emisión monetaria directa, se transformaron en virtuales “rehenes” de su política de financiamiento.
La administración de Alberto Fernández estimuló esa asistencia por distintas vías -normativa y persuasiva- para tener una cuota de demanda de los títulos públicos en pesos que ofrece periódicamente al mercado buscando captar parte de los fondos que necesita para cubrir su siempre elevado déficit.
Según surge del último Informe Monetario publicado -con datos a junio pasado-, la deuda del Banco Central (BCRA) en poder de los bancos locales (la tomada mediante leliqs y pases pasivos) alcanzó el 57,2% de los depósitos captados en pesos que tienen bajo administración. Y la integración de encajes, el dinero que deben mantener inmovilizado por cuestiones prudenciales, constituida con títulos del Tesoro Nacional ya representa el 19,6% de esa tenencia.
Este tipo de colocaciones, que tienden a atar la suerte del sistema bancario a la del Estado Nacional -con todo el riesgo que eso implica, como ya mostró la propia historia local-, crecieron en 14,7 y 10,5 puntos porcentuales, respectivamente, en los últimos 12 meses.
Empapelados
En el primer caso, por un incremento de 11,4 puntos en las inversiones al 97% anual (154,88% de tasa efectiva anual) que realizan en sus Letras de Liquidez (Leliq) y otro del 8,7% en sus apuestas por los pases que realizan a una TNA del 91% anual (148,15 de TEA), detalló un informe de Facimex Valores dedicado a monitorear esta situación.
En el segundo, se estima que en junio los bancos demandaron $1085 millones en instrumentos elegibles para la integración de encajes, cifra equivalente al 62% del financiamiento bruto obtenido en las licitaciones.
“Así, el financiamiento contra liquidez bancaria explicó los buenos resultados de las últimas las licitaciones de deuda en moneda local, pero a la vez se consolidó otra importante fuente de expansión monetaria, la cual alcanzó el 1,8% del PBI en el primer semestre del año contra el 1,0% que representaba hace un año”, observó el trabajo.
No había tantos papeles del Estado en cartera de los bancos desde el final implosivo de la convertibilidad, a fin de 2001.
El economista Tobías Pejkovich, uno de sus autores, apuntó a LA NACION que en los últimos meses la exposición de los bancos al sector público (tanto al Tesoro como al BCRA) estuvo creciendo sostenidamente. Y detalló que lo hizo tanto “por motivos normativos como parte de una búsqueda de rentabilidad”.
“Por un lado, producto de la regulación del efectivo mínimo, los bancos deben elegir entre integrar una fracción de sus encajes en instrumentos del Tesoro o hacerlo en efectivo sin obtener ningún rendimiento; por lo que en esta decisión incide muy poco el apetito que tengan por aumentar o reducir su exposición al Tesoro”, explicó.
“Por otro lado, a los bancos les conviene colocar su liquidez en instrumentos del BCRA antes que otorgársela al sector privado a través de préstamos, ya que reciben una mayor rentabilidad con instrumentos de muy corta duration. De esto se desprende que la elevada exposición de los bancos al sector público tiene sus fundamentos, aunque los riesgos alrededor de esta dinámica también son elevados, especialmente si se considera que las tenencias de títulos públicos representan más de la mitad de sus activos”, advirtió en su conclusión al analizar el fenómeno.
Crowding out
Las cifras oficiales muestran que el sistema financiero local se ha convertido en forma creciente en financiador del sector público en su conjunto (Banco Central, Tesoro nacional y provincias) con un agravante: para hacerlo se desfinancia cada vez más al sector privado, al punto que la relación crédito/tamaño de la economía -que se ubica levemente por encima del 6,2%- está actualmente en el menor nivel en más de 30 años.
Esto da lugar a un creciente crowding out, que es como en la jerga especializada se denomina al efecto desplazamiento o expulsión del sector privado del mostrador de demanda de créditos bancarios por parte del sector público, lo que afecta la capacidad de inversión y financiamiento del capital de trabajo de las empresas.privadas en el país

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.