La invasión de mosquitos seguirá al menos otra semana
La atribuyen a factores climáticos y sugieren tomar recaudos en las actividades al aire libre; ya escasea el repelente en los comercios
Alejandro Horvat
Gentileza gcba...El gobierno porteño intensificó la desinsectación en espacios verdes
En toda la región metropolitana habrá que convivir con la invasión de mosquitos entre una semana y diez días más. Así lo afirman los especialistas, que advierten que, si vuelve a llover en ese lapso, las condiciones ambientales permitirían que los insectos sigan propagándose y que el fenómeno se prolongue aún más.
Ante la fuerte circulación de ejemplares de la especie Aedes albifasciatus, que puede transmitir la encefalitis equina, se recomienda tomar recaudos en actividades al aire libre y llevar ropa de manga larga para evitar picaduras. También pueden usarse repelentes, que ya empezaron a escasear en farmacias y supermercados.
Además de estas precauciones, el gobierno porteño informó que intensificó la fumigación en grandes superficies verdes.
recién dentro de una semana o diez días, señalan los especialistas, cuando empezará a descender la inusual abundancia de mosquitos que registra la ciudad de Buenos Aires, siempre que no vuelvan las lluvias fuertes. “Habrá una merma en la cantidad a medida que se vayan muriendo las hembras. Debería ir disminuyendo dentro de una semana o diez días. Si hubiera nuevas lluvias podría haber otro pico, pero difícilmente de la magnitud del actual, que es un evento muy poco frecuente y ocurre como mucho una o dos veces al año”, afirma la doctora Sylvia Fischer, investigadora principal de Conicet y directora del Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
En las últimas semanas hubo lluvias fuertes, incluyendo un temporal sin precedente en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Luego llegaron las temperaturas cálidas, lo que generó las condiciones propicias para la proliferación de mosquitos silvestres como el Aedes albifasciatus, la especie que hoy invade la Capital, también conocido como “mosquito austral” o “mosquito de las pampas”.
Es tal la concentración de ejemplares que, sin repelente, es muy difícil estar al aire libre, en especial en espacios verdes. Por eso, los especialistas recomiendan usar ropa de manga larga en ese tipo de lugares.
“En las últimas semanas se observó que en los espacios verdes porteños hay charcos con grandes cantidades de larvas, lo que significa que probablemente muchos de los mosquitos adultos que estamos viendo hoy sean de producción local”, agrega Fischer.
Por la elevada cantidad de mosquitos que circulan desde mediados de la semana pasada, la docente de la UBA calcula que seguramente también se estén trasladando a la ciudad ejemplares criados en zonas aledañas. Por ejemplo, los bosques de Ezeiza, Campo de Mayo y los alrededores de La Plata.
Fischer sostiene que lo más “acertado sería reducir en lo posible las actividades al aire libre (especialmente en espacios verdes) y, en caso de hacerlas, llevar, a pesar del calor, ropa de manga larga como barrera física contra las picaduras”.
Sobre el uso de repelente, la especialista recuerda que hay que mirar el envase de cada marca para saber cada cuántas horas hay que volver a colocarse el producto en la piel.
Desde el gobierno porteño dijeron a que se intensificaron los operativos de desinsectación en grandes superficies verdes, como el Parque Lezama, ante el aumento de la población de mosquitos. “En el día de hoy [por ayer] se están llevando adelante operativos de desinsectación en 29 plazas y espacios verdes de la ciudad”, ejemplificaron.
Sobre las posibles causas del fenómeno, señalaron: “Los cambios en la temperatura, la humedad y en las precipitaciones pueden influir en la reproducción y maduración de estos insectos. El cambio climático está produciendo modificaciones en la temperatura y eso podría generar un incremento en el número de mosquitos, debido a que a mayor temperatura aumenta la velocidad del ciclo de vida”.
Además de las molestias que generan las picaduras, con el Aedes albifasciatus el problema central es la encefalitis equina del oeste, una enfermedad vinculada a los caballos que puede contagiarse al humano a través del mosquito y que principalmente se propaga en áreas rurales.
A partir de la detección viral en caballos, el mes pasado el Ministerio de Salud de la Nación activó la alerta epidemiológica en todo el país. La intención es poder localizar a través de la vigilancia posibles casos en humanos. Hasta ahora, según informó la cartera sanitaria, son 12 los pacientes confirmados, uno de los cuales falleció.
Seis corresponden a la provincia de Santa Fe, donde murió un hombre de 66 años con comorbilidades; otros cinco se detectaron en la provincia de Buenos Aires y el restante, en Entre Ríos, de acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional. Se trata de los primeros casos registrados desde hace más de dos décadas, ya que los anteriores fueron notificados en 1983 y 1996.
En humanos, la encefalitis equina tiene un período de incubación de dos a diez días. La mayoría de los casos son asintomáticos o se presentan como cuadros leves con fiebre, cansancio, dolores musculares y malestar general, que se resuelven espontáneamente en siete a diez días.
La “buena noticia”, destaca Fischer, es que el mosquito que hoy predomina en la ciudad no transmite el dengue, cuyo vector es la especie Aedes aegypti. De todas formas, los especialistas aseguran que hoy se debe insistir más que nunca en la prevención contra esta última infección, ya que los informes epidemiológicos de la Capital muestran un leve aumento de los casos en las últimas semanas.
Debido a la curva epidemiológica ascendente, hace diez días el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta sanitaria y pidió a la población que extremara las medidas de prevención y los cuidados para evitar una mayor propagación del Aedes aegypti. Eso incluye el descacharrado en las viviendas; el uso de repelente, de acuerdo con la edad y la forma de uso indicada; vestir ropa clara que cubra brazos y piernas, sobre todo durante actividades al aire libre; colocar en los ambientes espirales, tabletas o aerosoles, según las indicaciones de cada producto; colocar mosquiteros en puertas y ventanas; y proteger con tules camas, cunas y cochecitos de bebés.
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La odisea de conseguir repelente: se agota en minutos
Camila Blousson
Debido a la invasión de mosquitos, desde hace unos días cuesta conseguir repelente en las góndolas de los comercios de la provincia y la ciudad de Buenos Aires. “Intenté comprar repelente por la mañana, porque trabajo todo el día al aire libre, y no encontré por ningún lado, ni en supermercados ni en farmacias”, comentó Carlos Hernández, un empleado de seguridad que trabaja en la zona de Vicente López.
Mariana Guana salía preocupada de la sucursal de una cadena de farmacias en Saavedra: tampoco encontraba repelente en ningún barrio cercano. Lo mismo le pasaba a Martina Erwin, que reclamó que el Gobierno debería intervenir para garantizar el abastecimiento.
Off, repelente líder del mercado, ha aumentado considerablemente su precio en los últimos días. A principios de diciembre, el repelente en aerosol rondaba los $1550 y hoy oscila entre los $4000 y $5000 en algunas farmacias, kioscos y supermercados. Asimismo, en sitios como Mercado Libre, usuarios lo encontraron desde $7000 a $15.000 el más costoso.
En algunos comercios o tiendas online es posible encontrar el repelente en su versión crema, pero mucho más difícil el producto en aerosol. En tanto, en la página oficial del repelente de Johnson & Johnson figuraba que algunos productos no tenían stock y en los sitios de Farmacity y Simplicity, tampoco.
“Recibimos la mercadería tres veces a la semana. Hoy nos trajeron dos packs de 12 unidades de Off a las 8.30 y nos quedamos sin stock a la media hora. No sabemos cuándo se va a reponer, la gente viene a preguntar todos los días por el de envase verde, que es el que dura más. Si no encuentran ese, preguntan por el de envase chico o el que viene en crema, pero hoy no tenemos ninguno. Estuvimos sin stock desde el jueves”, comentó Johanna, empleada de una reconocida cadena de farmacias.
En sintonía, Mariana González, farmacéutica de un negocio de barrio, expresó: “Desde el sábado no tenemos Off. Solo en crema, pero nadie lo compra. Las cuatro droguerías que nos proveen no tienen y no sabemos cuándo nos van a traer más. Es una locura”.
Asimismo, María, dueña de un kiosco que funciona las 24 horas, contó que le proveen 20 unidades por día y que se terminan rápido. “Estoy preocupada por la situación. No sé cuándo tendré de nuevo. La gente me viene a preguntar constantemente si tengo”, admitió.
Por su parte, Nadia, empleada de Carrefour, expresó que hace semanas que el supermercado no recibe Off; solo hay en crema, que cuesta $2000, pero que las personas no lo eligen porque prefieren el aerosol.
En toda la región metropolitana habrá que convivir con la invasión de mosquitos entre una semana y diez días más. Así lo afirman los especialistas, que advierten que, si vuelve a llover en ese lapso, las condiciones ambientales permitirían que los insectos sigan propagándose y que el fenómeno se prolongue aún más.
Ante la fuerte circulación de ejemplares de la especie Aedes albifasciatus, que puede transmitir la encefalitis equina, se recomienda tomar recaudos en actividades al aire libre y llevar ropa de manga larga para evitar picaduras. También pueden usarse repelentes, que ya empezaron a escasear en farmacias y supermercados.
Además de estas precauciones, el gobierno porteño informó que intensificó la fumigación en grandes superficies verdes.
recién dentro de una semana o diez días, señalan los especialistas, cuando empezará a descender la inusual abundancia de mosquitos que registra la ciudad de Buenos Aires, siempre que no vuelvan las lluvias fuertes. “Habrá una merma en la cantidad a medida que se vayan muriendo las hembras. Debería ir disminuyendo dentro de una semana o diez días. Si hubiera nuevas lluvias podría haber otro pico, pero difícilmente de la magnitud del actual, que es un evento muy poco frecuente y ocurre como mucho una o dos veces al año”, afirma la doctora Sylvia Fischer, investigadora principal de Conicet y directora del Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
En las últimas semanas hubo lluvias fuertes, incluyendo un temporal sin precedente en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Luego llegaron las temperaturas cálidas, lo que generó las condiciones propicias para la proliferación de mosquitos silvestres como el Aedes albifasciatus, la especie que hoy invade la Capital, también conocido como “mosquito austral” o “mosquito de las pampas”.
Es tal la concentración de ejemplares que, sin repelente, es muy difícil estar al aire libre, en especial en espacios verdes. Por eso, los especialistas recomiendan usar ropa de manga larga en ese tipo de lugares.
“En las últimas semanas se observó que en los espacios verdes porteños hay charcos con grandes cantidades de larvas, lo que significa que probablemente muchos de los mosquitos adultos que estamos viendo hoy sean de producción local”, agrega Fischer.
Por la elevada cantidad de mosquitos que circulan desde mediados de la semana pasada, la docente de la UBA calcula que seguramente también se estén trasladando a la ciudad ejemplares criados en zonas aledañas. Por ejemplo, los bosques de Ezeiza, Campo de Mayo y los alrededores de La Plata.
Fischer sostiene que lo más “acertado sería reducir en lo posible las actividades al aire libre (especialmente en espacios verdes) y, en caso de hacerlas, llevar, a pesar del calor, ropa de manga larga como barrera física contra las picaduras”.
Sobre el uso de repelente, la especialista recuerda que hay que mirar el envase de cada marca para saber cada cuántas horas hay que volver a colocarse el producto en la piel.
Desde el gobierno porteño dijeron a que se intensificaron los operativos de desinsectación en grandes superficies verdes, como el Parque Lezama, ante el aumento de la población de mosquitos. “En el día de hoy [por ayer] se están llevando adelante operativos de desinsectación en 29 plazas y espacios verdes de la ciudad”, ejemplificaron.
Sobre las posibles causas del fenómeno, señalaron: “Los cambios en la temperatura, la humedad y en las precipitaciones pueden influir en la reproducción y maduración de estos insectos. El cambio climático está produciendo modificaciones en la temperatura y eso podría generar un incremento en el número de mosquitos, debido a que a mayor temperatura aumenta la velocidad del ciclo de vida”.
Además de las molestias que generan las picaduras, con el Aedes albifasciatus el problema central es la encefalitis equina del oeste, una enfermedad vinculada a los caballos que puede contagiarse al humano a través del mosquito y que principalmente se propaga en áreas rurales.
A partir de la detección viral en caballos, el mes pasado el Ministerio de Salud de la Nación activó la alerta epidemiológica en todo el país. La intención es poder localizar a través de la vigilancia posibles casos en humanos. Hasta ahora, según informó la cartera sanitaria, son 12 los pacientes confirmados, uno de los cuales falleció.
Seis corresponden a la provincia de Santa Fe, donde murió un hombre de 66 años con comorbilidades; otros cinco se detectaron en la provincia de Buenos Aires y el restante, en Entre Ríos, de acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional. Se trata de los primeros casos registrados desde hace más de dos décadas, ya que los anteriores fueron notificados en 1983 y 1996.
En humanos, la encefalitis equina tiene un período de incubación de dos a diez días. La mayoría de los casos son asintomáticos o se presentan como cuadros leves con fiebre, cansancio, dolores musculares y malestar general, que se resuelven espontáneamente en siete a diez días.
La “buena noticia”, destaca Fischer, es que el mosquito que hoy predomina en la ciudad no transmite el dengue, cuyo vector es la especie Aedes aegypti. De todas formas, los especialistas aseguran que hoy se debe insistir más que nunca en la prevención contra esta última infección, ya que los informes epidemiológicos de la Capital muestran un leve aumento de los casos en las últimas semanas.
Debido a la curva epidemiológica ascendente, hace diez días el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta sanitaria y pidió a la población que extremara las medidas de prevención y los cuidados para evitar una mayor propagación del Aedes aegypti. Eso incluye el descacharrado en las viviendas; el uso de repelente, de acuerdo con la edad y la forma de uso indicada; vestir ropa clara que cubra brazos y piernas, sobre todo durante actividades al aire libre; colocar en los ambientes espirales, tabletas o aerosoles, según las indicaciones de cada producto; colocar mosquiteros en puertas y ventanas; y proteger con tules camas, cunas y cochecitos de bebés.
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La odisea de conseguir repelente: se agota en minutos
Camila Blousson
Debido a la invasión de mosquitos, desde hace unos días cuesta conseguir repelente en las góndolas de los comercios de la provincia y la ciudad de Buenos Aires. “Intenté comprar repelente por la mañana, porque trabajo todo el día al aire libre, y no encontré por ningún lado, ni en supermercados ni en farmacias”, comentó Carlos Hernández, un empleado de seguridad que trabaja en la zona de Vicente López.
Mariana Guana salía preocupada de la sucursal de una cadena de farmacias en Saavedra: tampoco encontraba repelente en ningún barrio cercano. Lo mismo le pasaba a Martina Erwin, que reclamó que el Gobierno debería intervenir para garantizar el abastecimiento.
Off, repelente líder del mercado, ha aumentado considerablemente su precio en los últimos días. A principios de diciembre, el repelente en aerosol rondaba los $1550 y hoy oscila entre los $4000 y $5000 en algunas farmacias, kioscos y supermercados. Asimismo, en sitios como Mercado Libre, usuarios lo encontraron desde $7000 a $15.000 el más costoso.
En algunos comercios o tiendas online es posible encontrar el repelente en su versión crema, pero mucho más difícil el producto en aerosol. En tanto, en la página oficial del repelente de Johnson & Johnson figuraba que algunos productos no tenían stock y en los sitios de Farmacity y Simplicity, tampoco.
“Recibimos la mercadería tres veces a la semana. Hoy nos trajeron dos packs de 12 unidades de Off a las 8.30 y nos quedamos sin stock a la media hora. No sabemos cuándo se va a reponer, la gente viene a preguntar todos los días por el de envase verde, que es el que dura más. Si no encuentran ese, preguntan por el de envase chico o el que viene en crema, pero hoy no tenemos ninguno. Estuvimos sin stock desde el jueves”, comentó Johanna, empleada de una reconocida cadena de farmacias.
En sintonía, Mariana González, farmacéutica de un negocio de barrio, expresó: “Desde el sábado no tenemos Off. Solo en crema, pero nadie lo compra. Las cuatro droguerías que nos proveen no tienen y no sabemos cuándo nos van a traer más. Es una locura”.
Asimismo, María, dueña de un kiosco que funciona las 24 horas, contó que le proveen 20 unidades por día y que se terminan rápido. “Estoy preocupada por la situación. No sé cuándo tendré de nuevo. La gente me viene a preguntar constantemente si tengo”, admitió.
Por su parte, Nadia, empleada de Carrefour, expresó que hace semanas que el supermercado no recibe Off; solo hay en crema, que cuesta $2000, pero que las personas no lo eligen porque prefieren el aerosol.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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